miércoles, 12 de mayo de 2021

Ponencia de Jacques Poujol sobre grupos abusivos (I)

 

El abuso espiritual es un “maltrato espiritual infligido a una persona” por un responsable que aprovecha su posición de autoridad para controlar o dominar a otros. Este maltrato tiene como consecuencia debilitar o incluso destruir a la persona y hacerla dependiente tanto psicológica como espiritualmente.

Ahora bien, como Jesús recordó, “El sabbat está hecho para el hombre y no el hombre para el sabbat” (Mc 2:27). Cuando Jesús dijo eso, indicó que toda institución, incluso religiosa, debe estar al servicio del hombre y no al contrario. 

Algunos manipuladores espirituales no son conscientes del mal que hacen. No actúan con la intención de dañar a otros pero su comportamiento es abusivo y el resultado es el mismo para la víctima.

En el origen de un abuso espiritual suele haber dos raíces principales: las personalidades abusivas y los sistemas abusivos.

Se identifican tres tipos de manipuladores que se diferencian por la intención que los mueve y no por los efectos que su comportamiento tiene en su entorno y en las víctimas.

El manipulador sobreprotector o “salvador”: Quiere hacerte el bien a pesar de ti mismo. Manipula a los demás en nombre de intenciones que son irreprochables según él. Por ejemplo, el responsable de un grupo quiere reclutar algunas personas para el acompañamiento de adolescentes y jóvenes. Invita a una pareja joven a su casa con la intención oculta de confiarles esa responsabilidad. Alrededor de una buena mesa y en un marco más íntimo les confía en tono de confidencia que conoce su valía, que le gustaría que se comprometieran más y menciona como por casualidad que en ese momento hay una necesidad con los jóvenes que no sabe cómo atender.

El manipulador antepone su meta por encima de las personas. Su manera de proceder consiste en no decirlo todo. Piensa que la gente a su alrededor no es capaz de comprender la verdad, y que hay que protegerla ocultando una parte de forma que sus decisiones queden orientadas y condicionadas. La gente siempre es considerada como menores necesitados de supervisión.  

Es necesario en ese caso que las víctimas aprendan a poner límites, a decir no, a afirmar que son personas capaces por sí mismas de saber lo que está bien o no, incluso si el manipulador piensa y cree que tiene una misión con ellas. 

El egocéntrico: Aquí la manipulación es a beneficio del ego del responsable. El egocéntrico se sirve de otros para nutrir su yo narcisista. Le falta reconocimiento desde su infancia y espera de otros gestos de atención para llenar esa carencia. Para ello se sirve de su poder, de su fama, de su imagen. Por supuesto nunca lo dice así, pero la consecuencia de esta manipulación narcisista es que crea a su alrededor como una corte de adoradores. En contrapartida rechaza a los que no le “alimentan” o no lo suficiente organizándose para echarlos del sistema. No le gusta la competencia ni la sombra que le hacen otros.

 El abuso consiste aquí en que las personas de su entorno nunca son escuchadas ni tomadas en consideración por sí mismas sino para servir al egocéntrico.

El perverso narcisista: Es el más peligroso de los manipuladores, pero también es el menos frecuente. El perverso narcisista es seductor, inteligente, egocéntrico, incapaz de empatía, muestra un gran sentimiento de grandeza y el deseo de obtener la admiración de los demás, envidia el éxito de sus víctimas y puede transformarse en paranoico. Es un manipulador espiritual y llega a darle la vuelta a sus responsabilidades haciendo que sus víctimas se sientan culpables y responsables de lo que pasa. Juega con la vergüenza, desvaloriza al otro, miente perfectamente, practica la desinformación y la confusión. El perverso narcisista no da cuentas a nadie. Es alguien peligroso de quien hay que protegerse.

El abusador actúa solo o dentro de un sistema abusivo. En este caso, alguien que no tiene personalidad abusadora puede comportarse como tal dentro del grupo.

En cuanto a los sistemas abusivos, hay ciertos puntos que los caracterizan: 


 Manipulación mental, esencialmente alrededor de promesas irrealizables y acompañadas de un discurso megalómano del tipo: “el Señor te devolverá el ciento por uno si obedeces y eres fiel”.

Discurso elitista: “Somos los elegidos. El Señor os ha elegido”.

Monopolio de la verdad: “La única forma de comprender y vivir la Biblia es la nuestra”.

Presión para romper con el entorno familiar: y social ausencia de tiempo libre para la familia y las amistades a causa de la mucha actividad en el seno del grupo.

Imposición de cargas económicas: como el diezmo.

Comunicación sin feed-back realista. Condena de todo espíritu crítico y retención de la información.

Manipulación ética: se pone el acento sobre una micro-ética (lo fundamental es hacer el trípode) para esconder la indiferencia macro-ética (no importa que seas un violento, diosito te quiere como eres).

Disciplina exagerada (vestimenta y “signos” o adornos de dudoso gusto requeridos en las reuniones o incluso en los rezos caseros).

Control de la sexualidad o intromisión en la vida íntima de la gente, vida privada controlada mediante preguntas y escrutinios periódicos.

Autoidentificación con el grupo: se pide al individuo que encuentre toda su identidad en el grupo y en las relaciones con otros miembros del grupo: el “nosotros” sustituye al “yo” y te lo venden con ocurrencias como que nadie se salva solo, para salvarte necesitas la comunidad.

Nominación a diversos puestos de responsabilidad, no en virtud de las personas, sino en función de la fidelidad al jefe y al sistema.

lunes, 10 de mayo de 2021

Glosario de términos neokikomenales (parte 10)

 

Retomo el glosario de términos neokikomenales para explicar otros cuantos de ellos muy utilizados en la fanfarria del CNC.

Uno que no puede faltar en los pasos -que son esas piezas del Camino que arrancan con una aburrida convivencia en la que los kikotistas hacen alarde de saberse los mamotretos de memorieta y concluyen con nuevas cargas sobre los hombros de los captados- es:

Es un paso del señor

(la minúscula no es un error ni un despiste, despiste y error hubiera sido emplear mayúscula).

Su significado preciso es: si no vas, si no atiendes, si te resistes a ser manipulado en la convivencia, sabe que el señor en persona pasa por allí justo cuando la comunidad se junta en obediencia ovejuna a los kikotistas. Y en ningún otro momento. Es decir, quien no vaya o no atienda se lo pierde para siempre. Tuvo su oportunidad de dejarse encontrar por ese señor y la desperdició. Y no tiene vuelta atrás.

Se emplea además un refuerzo que carga de culpa a quien ose saltarse, desperdiciar y despreciar una convocatoria de los kikotistas: ¡El señor te ha traído aquí!

¿Entiendes? Si te resistes, es a ese señor al que te resistes, al que fallas, al que traicionas. Tú verás lo que haces.

Ahora bien, si ni el Papa, que es Papa, cuando discursea osa decir que quien no atienda se lo pierde porque va a pasar un señor por allí que solo se manifiesta a los que están presentes y escuchan con el oído, ¿acaso es que los loros de repetición se tienen por más que el Papa?

No lo dudes.

El Papa no es más que un beatorro de misa de doce y los obispos, unos endemoñaos, que lo dijo Kiko. Solo los kikotistas del CNC son lo bastante engreídos y neuróticos para atribuirse a sí mismos la posesión del Espíritu Santo. Como suena.

No dudan en asegurar que cualquier reunión organizada por ellos es un paso del señor y que es el señor quien te ha traído, porque tampoco dudan en afirmar que es el mismo Dios quien habla a través de ellos.

Ahora bien, el grueso de una convivencia de paso del CNC consiste en repetir los mamotretos memorizados. Por tanto, confieren a dichos infumables mamotretos llenos de errores, de juicios y de mentiras, la categoría de Palabra de Dios.

Por tanto, el significado que dan los kikos a la frase el señor os habla a través de mí es: Kiko, mi poderoso amo y señor, a quien idolatro, os habla a través de mí.

Así, engaño tras engaño, llevan a los captados a una conclusión evidente: ¡Obedece a tus kikotistas, hermano!

Esto es blanco y en botella. Si ellos no dicen lo que quieren, sino que son loros que repiten lo que el señor ha dispuesto para ti, ¿vas a osar desobedecer al señor ese que gobierna la vida de todo kiko?

Que tu párroco dice una cosa y los kikotistas te dicen otra, obedece a quien habla en nombre de tu señor. ¿O acaso alguna vez tu párroco, un pobrecillo beatorro cuya fe no interesa a nadie, ha pretendido que Dios habla por su boca?

Que lo que te dicen los kikotistas va contra la sana doctrina de la Iglesia. Es que la Iglesia dice muchas cosas para atraer a religiosos naturales, pero ellos son de otra casta. Y además no olvides que ellos no hablan por sí mismos, sino por quien les ha enviado.

Que lo que te ordenan choca con tu razón y tu propia forma de ser y de sentir, ¡ah, hermano!, tienes un problema. Por tu falta de fe, el demonio te engaña.
Que traducido del kikoñés al español se traduce por: cuando no se te puede convencer con el razonamiento, porque la razón está de tu parte, ni con la palanca del miedo ni con la de la culpa, el recurso supremo es acusarte de prestar oídos al demonio en contra de la voluntad de Dios para ti.

Además, la acusación -que ellos llamarán advertencia- irá acompañada de fatales augurios para ti, para tu familia y para todo lo que sea importante para ti. No se detendrán ante nada, pero nada temas. Dios, que es tu padre y te ha dotado de entendimiento y voluntad para resistir a los tahúres, no te dejará tirado.

Lo que lleva a otra típica expresión neokika: ¡Estás endemoniado!, que lo que significa es que pese a toda su palabrería y sus amenazas no te has dejado coaccionar y no has obedecido. Y eso, en el CNC, es imperdonable. Imagínate si cundiera el ejemplo y los neocatecúmenos se aliasen para no obedecer a los sacrosankikos kikotistas. Sería un desastre… para ellos.

Por tanto, quien contradice las enseñanzas kikas y no obedece con la razón bien crucificada, endemoniado está.

A mí en persona me declararon endemoniada en no recuerdo qué paso. Y me pronosticaron que todo me iría mal, claro. Resulta que no se cumplió ninguna de sus maldiciones y entonces tuvieron que recurrir a otro dicho kiko: Todo éxito viene del maligno. El caso es no reconocer jamás que están equivocados.

Es más usual que se dé la situación contraria: alguien obedece a pesar de sus reparos, y sucede que tras obedecer todo va de mal en peor. También hay frases hechas para esta situación:

El señor quiere hacer una historia contigo
Aguántate, trágate lo que se te ha venido encima por hacer caso a unos de los que no debiste fiarte y no te atrevas a reclamarles, porque lo que sucede es que el señor, que sabe qué es lo mejor para ti, te quiere tantísimo que te está demostrando su predilección.

Eso sí, no esperes ninguna ayuda de los que te liaron.

¡Eso es un juicio!
¡Cómo te atreves a dudar de ellos! ¡Cómo puedes pensar que se han equivocado contigo! Lo que sucede es que eres un soberbio y el señor, que es muy sensible y no soporta a los soberbios, ha visto necesario corregirte, pero todo es por tu bien, que conste, a pesar de que seas un desagradecido y te creas con derecho a pedir cuentas a tus irreprensibles lorokistas.

¿Qué querrá decirte el señor con este hecho?
Otra forma estándar de lavarse las manos de lo que ellos han provocado en tu vida y echar al señor ese casi toda la responsabilidad. Casi, porque otra parte de responsabilidad la tienes tú con tu falta de discernimiento que no sabes ver qué es lo que ese señor quiere de ti.

El caso, como ya he dicho, es que ellos jamás reconocerán un error ni pedirán perdón ni tratarán de poner remedio a los daños que hayan causado.

 

sábado, 8 de mayo de 2021

Traditio symboli (LXXXII)

 

Arranca a continuación lo que en el mamotreto de la traditio symboli se anuncia como “magisterio de la Iglesia”, pero como veréis solo es el magisterio de un pézzimo Pezzi.

Antes de nada quisiera decir, refiriéndome a la catequesis, que me acordé de una figura que presenta San Juan en el Evangelio, cuando van a ver el sepulcro, Juan corría delante y Pedro, fatigado, lo seguía; sin embargo, cuando Juan llega al sepulcro, espera a que llegue Pedro, que entra primero. Esta figura me vino precisamente porque es mi experiencia en el camino neocatecumenal dentro de la Iglesia. Verdaderamente el Señor, a través del carisma del neocatecumenado, precede a la institución, no solo en este campo de la paternidad responsable, de los hijos, sino también en el campo de la venta de bienes o en el campo de la itinerancia, durante quince días.

Lo que dice Mario es que lo que se hace en el CNC no pertenece a la Iglesia, por más que primero se ocupe de afirmar -en falso- todo lo contrario. La paternidad irresponsable, la exigencia de vender los bienes o el proselitismo kikinerante que menciona están fuera de la Iglesia y él lo sabe, por eso dice que “precede a la institución”. Y sabiéndolo, en lugar de ser fiel a la Iglesia, se va de picos pardos con el sensible a costa de los demás.

La primera vez que Kiko me habló en el 72 preguntándome qué pensaba, le respondí: “¡Me parece que estás loco, eso es una locura!”. Pero esto también me ha servido como presbítero, porque veía que esto estaba también en el Evangelio, aunque humanamente me parecía una locura, cómo probarse seriamente con el dinero. Pero vi que ese era el Evangelio, mi misión como presbítero.

Mario es de los que embarcan a los demás pero él se queda en tierra. Así que como no sea que su misión como presbi es empujar a otros a hacer lo que él jamás ha hecho…

Me quedo callado, y muchas veces nos acusan, dicen que los sacerdotes son superados por los laicos, no tienen valor, etc. Hablo poco, sobre todo en el equipo con Kiko y Carmen (me refiero hacia el exterior), pero realmente siento una misión de Dios como presbítero, de ser la confirmación de parte de la Iglesia, y eso lo sentí desde el principio como del Señor, aunque en silencio. Pero estoy dispuesto a ir al Santo Oficio, a cualquier lugar, a decir que más ortodoxos que nosotros..., porque veo que verdaderamente está en la ortodoxia, no solo eso, sino que el camino ayuda a vivir el Evangelio. Por eso hay una necesidad real del carisma y de la institución, y los sacerdotes también apoyamos esta renovación dentro de la Iglesia.

En otras palabras, Mario tiene claro que su cometido es callar y no molestar, una figura decorativa cuyo único valor es hacer creer que todo es ortodoxo, es decir, conforme a al dogma y la tradición, lo que es contradictorio con estar fuera de la institución y con pretender una renovación. Es lo que tiene la mentira: cae con facilidad en la incoherencia.

Siempre llevo conmigo, están gastados y marcados, la Humanae Vitae y la Familiaris Consortio, porque son el campo de batalla con varios sacerdotes, por eso siempre los llevo conmigo, y creo que todos los presbíteros ya los conocen en profundidad. Quería leer algunos pasajes de Humanae Vitae y Familiaris Consortio, y sabéis que últimamente el Papa ha retomado la Humanae Vitae en las audiencias de los miércoles, precisamente porque ha surgido una terrible confusión sobre el problema de la paternidad responsable.

Y dale. Para el CNC es un problema oponerse manifiestamente al magisterio papal resumido en la Humanae Vitae. No es que la paternidad responsable sea un problema, nunca lo ha sido, sino que para ellos es un problema encontrar argucias con las que oponerse a la doctrina cristiana en ese aspecto de la paternidad responsable.

Se piensa que la paternidad responsable significa que los padres son responsables de tener tantos hijos como quieran, y eso no es cierto.

“¿Se piensa?” ¿Quién? Paternidad responsable significa que solo corresponde a los esposos la decisión sobre la paternidad. Ni el más pézimo presbi ni los kikotistas tiene derecho a inmiscuirse. Eso es lo que significa.

El Papa Pablo VI, que tenía muy presentes los problemas de la época actual, examina los diversos problemas: crecimiento demográfico, condiciones y crisis económicas, etc., y dice: "Entonces, no sería posible... (pág. 4) ...la tarea de regular la natalidad".

He dejado la falsa cita tal y como aparece en el mamotreto, con puntos suspensivos e interrumpida por una información entre paréntesis. Pero resulta que he buscado en la carta pastoral, tanto en español como en italiano, y la cita es más falsa que una moneda de dos caras. Pezzima mentira la del presbi.

Es decir, ante los problemas económicos, la dificultad de tener muchos hijos, surgió esta pregunta: ¿No conviene limitar el número de nacimientos para que crezcan mejor, de modo que la natalidad se vincule al conjunto de circunstancias de la vida conyugal y no a cada acto individual? No sé si lo entiendes.

Claro que lo entiendo. Esa pregunta no existe en la Humanae Vitae, solo es un juicio perverso y pézzimo sobre la intención del Papa Pablo VI al concebir su famosísima carta encíclica.

Entonces dice: "Una visión global del hombre". Este tema se trata extensamente en la Humanae Vitae. Me lo salto, pero el Papa habla de ello largamente.

Es decir, en realidad no ha expuesto nada de nada sobre el magisterio de la Iglesia, solo lo utiliza de decorado, pero lo que de verdad quiere contar es su perorata, ajena a la doctrina de la Iglesia.

Paso a la Familiaris Consortio, que salió del Sínodo de los Obispos sobre la Familia y que después el mismo Papa quiso redactar. Habla del servicio a la vida, la transmisión de la vida (FC 28 y FC 30).

También dice «La fecundidad del amor conyugal no se reduce sin embargo a la sola procreación de los hijos» (FC 28).

Los últimos discursos que ha retomado el Papa están recogidos en una revista llamada "La Traccia" (la recomiendo especialmente a los presbíteros), también los discursos que el Papa ha dado a nuestras comunidades. El número 7 de "La Traccia" de este año trae una hermosa introducción de Cafarra (ya lo ha contado Kiko), quien dice que el Papa ha retomado recientemente estos discursos para combatir esta mentalidad que está entrando en la propia Iglesia, y dice que lo que está en juego es Dios, la existencia de Dios y Dios como Padre. Luego, en una primera parte de sus últimos discursos sobre la HV, el Papa habla del problema de que no se puede separar el aspecto unitivo del aspecto procreativo del acto conyugal.

Llegados a este punto, en que se da a entender que no provocar un embarazo cada vez que se hace uso del tálamo implica negar a Dios como Padre, Kiko decide interrumpir al pézzimo para dar órdenes.

(Kiko) Sobre esto quiero decir una cosa: sois catequistas y tenéis la obligación -como yo- de leer las audiencias de los miércoles del Papa. No sé si sabéis lo que dijo el Papa el miércoles pasado. pero tienes la obligación de saberlo, entrar en vuestro ministerio de catequistas y de cristianos saber lo que dice el Papa para toda la Iglesia, y conocer todos los problemas candentes. Digo esto porque no es tan difícil leer lo que dice el Papa, es una obligación que tenemos.

Y si además de informarte razonas un poquito y contrapones lo que dice el Papa con lo que dicen los pézzimos que manejan tu vida, a lo mejor te hace bien.