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domingo, 2 de noviembre de 2014

Obispos abducidos a la "nave espacial" de Kiko

 
Abducción (ufología)
Para otros usos de este término, véase Abducción.

Reconstrucción de la presunta abducción de Travis Walton.
En el campo de la «ufología» y en el de la "ciencia ficción" se llama abducción al acto en el cual uno o más seres extraterrestres toman a un ser vivo terrestre contra su voluntad, lo secuestran y lo llevan a algún sitio determinado, generalmente a su propia nave espacial.

En el Anuncio de pascua del 2014 ya habíamos leído el cuento de como Kiko exorcizó a un grupo de obispos,  ahora resulta que, este  relato,  o era un refrito del 2010, pero "remasterizado", o Kiko hablaba  de otros obispos posesos que fueron abducidos a su "nave espacial" de para ser kikianizados en el 2010.

Merkavá o platillo Kikiano
Para Kiko, la Mercaba, que es ese "auditorio", que a tono de broma , nosotros sosteníamos que tenía forma de ovni, resulta que en realidad Kiko se inspiró en un platillo volador, ya que él mismo en el siguiente audio así lo afirma.

La mercaba es el "carro de fuego" que arrebató a Elías o el trono-carroza de Dios descrito por el profeta Ezequiel (Ezequiel 1:4-26) , pero de allí a compararlo con una "nave espacial" o un "platillo" volador.... habrá que examinar que cacao teológico-mental tiene quien haga estas comparaciones.



KIKO:
...En esta convivencia 700 itinerantes de  todo el mundo en la... en estaaa.. sala redonda , circular grandísima como una mercabá, como una platillo..., como una nave espacial. pusimos aquí a todos los hermanos de Asia, en otro sitio como en un gajo así de una naranja pusimos todo el África, después pusimos a América , todos los itinerantes de América , y ha sido una maravilla y hemos visto el bien ENORME que estamos haciendo con las conviven..


Obispos camino a ser convertidos al  kikianismo
Dios ha querido que ahora  que hemos acabado de  anunciar el evangelio en las parroquias, quiere (Dios) que anunciemos el evangelio a los obispos, así que el año pasado hemos hecho una convivencia de obispos de Asia, otra convivencia de obispos de África, otra convivencia de obispos de Europa, una segunda convivencia de obispos de África, y estas dos convivencias de obispos de África han provocado un BOOM , los hermanos de África han pedido  ,como  se ha abierto el Togo , se ha abierto el Ghana, se abre... los obispos  han sido tocados profundamente. Después en Asia ha sido maravilloso, no obstante que vinieron, hemos hecho un esfuerzo muy grande porque para que vengan los obispos a la domus , el camino , los hermanos de la India, pobrecitos, hacen colectitas, colectitas , pa pagarles el viaje porque si no le  pagas el viaje no vienen. Entonces muchos obispos han venido  ,  porque no conocían Tierra Santa y era gratis, entonces les digo esto para que nos entendéis. Porque vinieron 75 obispos de la India y 15 arzobispos de la India, entre ellos el arzobispo de Calcuta el arzobispo de Nueva Delhi  de todas las grandes ciudades de la India.
"si no le  pagas el viaje no vienen"

Y nos hizo gracia porque cuando hicieron los círculos menores, Dios quiso que lo hiciéramos un día antes, los itinerantes estaban sobrecogidos, dicen : Kiko uuuy aquí hay unos demonios terribles, el de Calcuta ha dicho que no se que. que no se cuanto, que el camino es un secta, que nosotros hacemos en la liturgia lo que nos da la gana, que no obedecemos al Papa, etc,

Luego casi todos los obispos venían de la India con la Small Christian Community, las comunidades de base y no quieren el camino porque ellos ya tienen sus comunidades de base, etc.

"Kiko uuuy aquí hay
 unos demonios terribles"
  nos contó que primero no tenía ninguna gana de venir , pero como les habían mandado muchas cartas de críticas al Camino , diciendo que había que expulsar a los itinerantes y estaba un poco como en Japón, porque  allí también estaban los teólogos que estaban en la linea de la inculturación , estaban manejando los obispos contra la evangelización europea , como si fuera una colonización . Este cardenal nos contó: Yo en consciencia , no conozco el "camino" , en mi diócesis no hay, en la zona norte de la india tampoco ,  es todo muy "indú". Hay millones de "indúes" que no han sido jamas evangelizados, Bishna y todo el follón . Le he dicho a mi obispo auxiliar que viniera , dijo que no podía así que no tuve mas remedio , de  mala gana he venido a esta convivencia.

En este toro tan difícil , un poco oscuro indiano , Dios nos mandó, era terrible era dificilísimo , por eso cada convivencia de obispos es un parto que no te deja ni dormir , estas temblando pues son obispos  y además vienen de tantas otras naciones de Asia, como de Vietnam , de Tailandia, pero Dios nos mando providencialmente un cardenal de la India que es presidente de la conferencia episcopal , que es de una familia pobre , se llama el cardenal Toppo ,

La convivencia de obispos comienza con el anuncio del Kerigma , primero que nada los obispos nunca en su vida han oído predicar a un laico , porque han entrado a un seminario en la India  , han estudiado teología, han salido  del seminario , los han hecho cura y los han mandado a una parroquia. En su vida han visto un laico que predique, además en la iglesia predican los curas , no los laicos.

[...]La primera convivencia que hicimos de obispos fue, el cardenal primado de las Américas , Nicolas de Jesús que nos dijo : No podéis imaginar ,que he tenido un encuentro de obispos de Centro América, la cantidad de prejuicios contra el camino , las cosas que dicen de vosotros, la doble Pascua , bueno medio que heréticos y todo viene porque no los conocen , tenemos que hacer algo para que os conozcan, para que conozcan el camino , que predica , que es, como se desarrolla, como actúa en la parroquia. Yo hago una carta y yo la firmo, y tuvimos un primer encuentro  en Santo Domingo que fue impresionante , de obispos, Donde hubo verdaderos milagros como la conversión del cardenal Hummes , que era de la linea de Boff, franciscano en la linea de la teología de la liberación, un poco contra Roma y con el cardenal Arns, toda la linea de Sao Pablo , no permitieron jamás  que entrase el Camino , porque toda esa línea de izquierda nos detesta,  y sin embargo en esta convivencia al final este obispo , eran dos obispos auxiliares de Sao Pablo , se levanto y dijo que había visto aquí , en esa convivencia , el espíritu de San Francisco de Asís, Entonces yo me retracto y a partir de este momento dejaré que entre el Camino, y efectivamente dejó entrar el Camino , y lo han hecho cardenal , arzobispo de Sao Pablo ,etc y quería abrir un seminario, y cuando iba abrir un seminario Redemptoris Mater en Sao Pablo lo han llamado al Vaticano,  a presidir la congregación del Clero , pero tuvo una verdadera conversión .

Entonces nosotros empezamos, primero con una penitencial , y yo les digo : teneis que conocer como anunciamos el Kerigma! Entonces imaginaos todo esto lleno de obispos , 250 obispos, y salimos nosotros a anunciar el kerigma, yo con la cruz así, haciendo el payasito ,  y diciendo ¡KONVERTIOS! , a los obispos. 
(silencio)
Y después invitándoles a que se confiesen. Este obispo en ese anuncio fue tocado por la gracia de Espíritu Santo y reunió a todos los obispos, después vamos a comer , después de la penitencial, el kerigma , la confesiones.

Y después de comer les explicamos como se escrutan las escrituras y les hacemos 2 horas de escrutatio , y todos como niños , los obispos, a escrutar la escritura , y algunos se quedan sobrecogid... nunca habían escrutado la escritura! asi como lo hicimos nosotros,  y se quedan sobrecogidos y después, celebramos la misa, una eucaristía como lo hacemos nosotros , con las dos especies, los cantos, con con. Eso es el primer día. Kerigma , conversión , escrutatio, Eucaristía, eso como para empezar , ya quedan medio noqueados , etc.

Cardenal Toppo ,
uno de los Konvertidos 
Y después cuando pedimos al estado israeliano que nos permitiera , celebrar la eucaristía , que no está permitido ,pero por una atención especial hacia nosotros, celebrar la eucaristía en el cenáculo, ese ya fue la encerrona padre! porque estaban en el cenáculo,  bajó el Espíritu Santo y PUM , se konvirtieron todos.

[...]El cardenal Toppo reunió a los obispos y les dijo ,  vosotros creéis que esta conviencia , asi el Kiko este es un chalao ,y  la Carmen y tal , ¡ma que chalao, ¡AQUÍ  ESTA JESUCRISTO! Estos traen a Jesucristo y ¡tenemos que ponernos todos detrás de ellos!  asu asu asu asu secuela, dijo el cardenal a todos los indianos.

[...]Como a mi me habéis convertido con esta convivencia ahora vais a convertir a mis párrocos, entonces os voy a traer a 50 párrocos , y no solamente yo sino toda mi zona , o sea 7 obispos. Y asi que todo el equipo de la India dice: Kiko 300 párrocos y 7 obispos nos han preparado una convivencia. ¡Y ahora que hago! , pues el mismo mamotretillo que yo he hecho , nada al toro que es una mona chico , ¡¡¡al ataque!! ¡¡¿KIKO!? "400 párrocos indúes" , 50 párrocos han pedido el camino.

Entonces hemos hecho cinco  convivencias de obispos y aun nos quedan otras dos, en Pascua hacemos otra convivencia de obispo en Francia y hemos tenido otra convivencia de obispos de América , Sudamérica  [...] tenemos que ir a Washington donde el obispo nos ha dicho que tenemos que preparar una convivencia que va a ser una BOMBA para todos los obispos de Estados Unidos.

«estuve 7 horas, ya no podía más,
 y los obispos calladitos todos»
 [...] Quería deciros que Dios está haciendo esto , que ahora nos dediquemos a predicar el evangelio a los obispos , o sea que tiene prisa para que el camino se abra , comenzando por el obispo , que sea tocado el obispo , el , el en su conversión .


[...] En la ultima convivencia de América creo que estuve 7 horas, ya no podía más, y los obispos calladitos todos, explicando que es el Camino Neocatecumenal, que es un escrutinio, que es la cruz gloriosa, ... a, b, c , a los obispos! estaban sobrecogidos!nunca jamás habían escuchado cosas semejantes! no comprendían nada! no entendían lo que es la iniciación cristiana, la riqueza , la profundidad , la belleza de lo que Dios nos ha llamado a  hacer en la Iglesia.

Kiko en el anuncio de adviento del 2010

miércoles, 8 de mayo de 2013

Al demonio no le gusta el Latín

En el libro "El Exorcista del Vaticano"  el escritor secular Tracy Willkinson  afirma  lo siguiente:
Padre Gabriel Amorth
«Al diablo no le gusta el latín, esa fue una de las primeras cosas que aprendí del Padre Gabriel Amorth, más conocido como el principal exorcista de Roma, aunque ese nunca a sido su título oficial.»
"Decenas de personas lo buscan. Prefiere utilizar el Latín cuando  lleva a cabo exorcismos, dice, ya que es más efectivo contra los demonios.
El Padre Amorth nació en Módena, en el norte de Italia y es sacerdote desde 1954. En 1986 comenzó a realizar exorcismos bajo la tutela del vicario de Roma.  En otra parte del libro tambien afirma que  para luchar contra el demonio:

"La oración, por supuesto, también espanta al  diablo y sus manifestaciones de distancia - al parecer, en Latin en particular."
Obispo emérito de Isernia
Andrea Gemma 
Pero el famoso "exorcista del Vaticano", el padre Amorth ,  no es el único que lo afirma , tambien el "Obispo-Exorcista " Andrea Gemma de Isernia  - atribuye que sacar el Latín de la Iglesia  es parte de un complot global  para socavar el cristianismo. Tambien el obispo afirma que:

«Y si yo hablo en latín , el demonio me responde en Latín. ¡El le tiene  un horror a esa lengua!»
"El diablo está contento con la casi desaparición del Latín"


...Mientras tanto en el Camino Neocatecumenal , la fundadora del movimiento nos habla , en el siguiente video, del miedo que tiene  que vuelvan los de la Adoración y el Latín.



sábado, 3 de marzo de 2012

DECLARACIONES DEL EXORCISTA P. GABRIELE AMORTH


IMPACTANTES DECLARACIONES DEL EXORCISTA DE ROMA, EL P. GABRIELE AMORTH


  •  EL NUEVO RITUAL PARA EXORCISMOS, INEFICAZ
  •  LOS EXORCISTAS SON MAL VISTOS POR MUCHOS
  • EL MAYOR ÉXITO DE SATANÁS: HACER CREER QUE NO EXISTE
  • ACTUALMENTE HAY OBISPOS QUE NO CREEN EN LA VERDAD EVANGÉLICA
  • HAY UNA MANÍA DE DESHACERSE DE TODO LO PASADO
  • EL SATANISMO CRECE
  • LEGIONES EN EL VATICANO, PERO LA IGLESIA CATÓLICA TRIUNFARÁ
  • PUEDE SATANÁS GANAR BATALLAS, PERO NUNCA VENCERÁ EN LA GUERRA CONTRA LA IGLESIA.


Presentación breve del Padre Amorth. 

-Padre Amorth, por fin está lista la traducción italiana del nuevo Ritual para los exorcistas.
Padre Amorth:
Sí, está lista. El año pasado la CEI (Conferencia Episcopal Italiana) se negó a aprobarla porque había errores de traducción del latín al italiano. Y los exorcistas, que tenemos que utilizarla, aprovechamos para señalar, una vez más, que no estamos de acuerdo con muchos puntos del nuevo Ritual. El texto latino sigue siendo el mismo en esta traducción. Un Ritual tan esperado, al final, se ha transformado en una farsa. Un increíble obstáculo que podría impedirnos actuar contra el demonio.

-Es una dura acusación. ¿A qué se refiere?
Padre Amorth:
Le doy sólo dos ejemplos, ambos increíbles. En el punto 15 se habla de los maleficios y de cómo comportarse al enfrentarlos. El maleficio es un mal causado a una persona recurriendo al diablo. Se puede hacer de varias formas, como hechizos, maldiciones, mal de ojo, vudú, macumba. El Ritual romano antiguo explicaba cómo había que afrontar esto. El nuevo Ritual, en cambio, declara, categóricamente, que está totalmente prohibido hacer exorcismos en estos casos. Absurdo. Los maleficios son, por mucho, la causa más frecuente de posesiones y de males causados por el demonio, por lo menos el 90% de los casos.
Esto es como decirles a los exorcistas que dejen de llevar a cabo exorcismos. El punto 16 declara, solemnemente, que no se deben de hacer exorcismos si no se tiene la certeza de la presencia del diablo. Esto es una obra maestra de incompetencia: la certeza de que el diablo está presente en una persona, se tiene sólo haciendo el exorcismo. Más aún, los redactores del Ritual no se dieron cuenta de que, en ambos puntos, contradicen el Catecismo de la Iglesia Católica, que indica que hay que hacer exorcismos, tanto en el caso de posesiones diabólicas, como en los casos de males causados por el demonio. Y dice, además, que hay que hacerlo tanto, sobre las personas, como sobre las cosas. Y en las cosas nunca está presente el demonio, sólo su influencia. Las declaraciones contenidas en el nuevo Ritual son gravísimas y muy perjudiciales, fruto de la ignorancia e inexperiencia.

-¿Pero no lo habían preparado los expertos?
Padre Amorth:
¡En absoluto! En estos diez años, dos comisiones han trabajado en el Ritual: una compuesta por cardenales, que se ocupó de la Prenotanda, es decir, las disposiciones iniciales, y otra que se ocupó de las oraciones. Yo puedo afirmar, con certeza, que ninguno de los miembros de las dos comisiones ha hecho nunca un exorcismo, ni ha estado presente en exorcismos, ni tiene la menor idea de qué es un exorcismo. Este es el error, el pecado original, de este Ritual. Ninguno de los que colaboraron en él es un experto en exorcismos.

-¿Cómo es posible?
Padre Amorth:
No me lo pregunte a mí. Durante el Concilio Ecuménico Vaticano II, en todas las comisiones había un grupo de expertos que ayudaban a los obispos. Esta costumbre se ha mantenido después del Concilio, cada vez que se han modificado partes del Ritual. Pero no fue así en este caso. Y si había un tema en el que eran necesarios los expertos, era éste.

-¿Y qué es lo que ha pasado?
Padre Amorth:
Pues que los exorcistas nunca fuimos consultados. Y, además, las comisiones han recibido con desdén las sugerencias que hemos dado. Todo este asunto es perverso. ¿Quiere que le cuente lo que pasó?

-Por supuesto.
Padre Amorth:
Como había pedido el Concilio Vaticano II, las diferentes partes del Ritual romano fueron, paulatinamente, revisadas y modificadas. Los exorcistas esperábamos que se tocara el título XII, es decir, el Ritual del Exorcismo. Pero, aparentemente, éste no se consideraba un tema relevante, dado que transcurrieron los años y no pasaba nada. Luego, de repente, el 4 de junio de 1990, se publicó el Ritual provisional, de prueba. Esto fue una verdadera sorpresa para nosotros, ya que no habíamos sido consultados antes. Y, sin embargo, habíamos preparado toda una serie de solicitudes, en vista de la revisión del Ritual. Entre otras cosas, pedíamos que las oraciones se modificaran, introduciendo invocaciones a la Virgen, las cuales no existían, y que se aumentaran el número de oraciones específicamente dirigidas al exorcismo en sí. Pero no se dio la oportunidad de hacer ningún tipo de contribución. Sin embargo, no nos dimos por vencidos: después de todo, era por nosotros, que el texto se había redactado. Y ya que en la carta de presentación del entonces Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, el Cardenal Eduardo Martínez Somalo, les pedía a las conferencias episcopales que le hicieran llegar, durante los dos años siguientes: “consejos y sugerencias de los sacerdotes que lo habrían de utilizar”, nos pusimos a trabajar. Reuní a dieciocho exorcistas, elegidos de entre los más expertos del planeta. Examinamos, con gran atención, el texto. Lo utilizamos.

Inmediatamente, elogiamos la primera parte, en la que se resumían los fundamentos evangélicos del exorcismo. Esta parte es el aspecto bíblico-teológico del tema, sobre el que no era aparente, incompetencia alguna. Es una nueva sección, que no se encontraba en el Ritual de 1614, compuesto bajo el pontificado de Pablo V: además, en aquella época, no era necesario recordar estos principios, ya que todo el mundo los conocía y aceptaba. Hoy, en cambio, es indispensable.

Pero cuando pasamos a examinar la parte práctica, que exige un conocimiento especifico del tema, advertimos la total inexperiencia de los redactores. Hicimos numerosas observaciones, artículo por artículo, y se las hicimos llegar a todas las partes interesadas: Congregación para el Culto Divino, Congregación para la Doctrina de la Fe, y las conferencias episcopales. Una copia fue entregada directamente al Papa.

-¿Cómo fueron recibidas sus observaciones?
Padre Amorth:
Muy mal, y no consiguieron nada. Nos habíamos inspirado en la constitución dogmática Lumen Gentium, en la que la Iglesia es descrita como el “Pueblo de Dios”. En el número 28, se habla de la colaboración de los sacerdotes con los obispos, y en el número 37, se dice, con claridad, incluso refiriéndose a los laicos, que “debido al conocimiento, competencia y preeminencia que poseen, tienen la facultad, más aún, a veces el deber, de exponer su opinión acerca de los asuntos concernientes al bien de la Iglesia”. Esto es exactamente lo que hicimos. Pero fuimos demasiado ingenuos, al pensar que las disposiciones del Vaticano II habían llegado a las Congregaciones Romanas. En cambio, chocamos con un muro de rechazo y de escarnio. El Secretario de la Congregación para el Culto Divino presentó un informe, a la Comisión de Cardenales, en la que decía que aquellos que lo habían contactado, eran obispos, y no los sacerdotes y exorcistas. Y respecto a nuestro humilde intento de ofrecer ayuda como expertos, añadía, textualmente: “También se debe de notar el hecho de que un grupo de exorcistas y demonólogos, los cuales, posteriormente, crearon una Asociación internacional, estaban orquestando una campaña contra el rito”. Una acusación indecente: ¡nosotros nunca hemos orquestado una campaña! El Ritual iba dirigido a nosotros, y, sin embargo, las comisiones no habían convocado a ninguna persona competente. Por esto, era más que lógico que tratáramos de dar nuestra opinión.

-Entonces, ¿quiere decir que el nuevo ritual es inutilizable en la lucha contra el Demonio?
Padre Amorth:
Sí. Querían darnos un arma sin filo. Se han eliminado las oraciones eficaces, oraciones que tenían doce siglos de existencia fueron substituidas por nuevas oraciones ineficaces. Pero, por suerte, en el último momento, nos dieron un salvavidas.

-¿Cuál?

Padre Amorth:
El nuevo Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, el Cardenal Jorge Medina, añadió una Notificación, al Ritual, en la que se especifica que los exorcistas no están obligados a usar este Ritual, y que, si así lo desean, pueden pedir la autorización de sus obispos, para seguir usando el antiguo Ritual. Los obispos, a su vez, deben pedir autorización a la Congregación, la cual, como escribe el Cardenal, “la concede gustosamente”.

-¿La concede gustosamente? Esa es una concesión muy rara.
Padre Amorth:
¿Quiere saber de dónde proviene? De un intento del Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y del propio Cardenal Medina, para introducir, en el Ritual, un artículo -entonces era el artículo 38- por el que se autorizaba a los exorcistas a usar el Ritual anterior. Indudablemente, era una maniobra extrema para defendernos de los grandes errores contenidos en el Ritual definitivo.
Pero el intento de los dos cardenales no tuvo éxito. El Cardenal Medina, que había comprendido lo que estaba en riesgo, decidió darnos esta tabla de salvación, añadiendo una Notificación por separado.

- ¿Cómo son visto ustedes, los exorcistas, dentro de la Iglesia?
Padre Amorth:
Somos muy mal tratados. Nuestros hermanos sacerdotes, a cargo de esta delicadísima tarea, son vistos como locos, como fanáticos. Por lo general, ni siquiera son tolerados por los mismos obispos que los nombraron.

-¿Cuál ha sido el hecho más llamativo de esta hostilidad?

Padre Amorth:
Celebramos un congreso internacional de exorcistas, cerca de Roma, y pedimos que el Papa nos recibiera. Para no presionarlo, y evitar añadir otra audiencia a las muchas que ya tiene, simplemente, pedimos que se nos recibiera en audiencia pública, la del miércoles en la Plaza de San Pedro. Ni siquiera pedimos que nos nombrara en sus saludos personales. Hicimos la petición, en la manera en que lo ordenan los cánones, como recordará, perfectamente, Monseñor Paolo De Nicolo, de la Prefectura de la Casa Pontificia, quien recibió de buena gana nuestra petición. Sin embargo, el día antes de la audiencia, el propio Monseñor De Nicolo nos dijo -con pena, esa es la verdad, por lo que estaba claro que la decisión no la había tomado él- que no asistiéramos a la audiencia, y que no habíamos sido admitidos. ¡Increíble!: ¡150 exorcistas procedentes de los cinco continentes, sacerdotes nombrados por sus obispos de conformidad con las normas del derecho canónico, que exigen sacerdotes de oración, de ciencia y de buena reputación -es decir, de alguna forma, la flor y nata del clero, sacerdotes que piden participar en una audiencia pública del Papa y se les echa a patadas!. Monseñor De Nicolo me dijo: “Le prometo que, inmediatamente, le enviaré una carta explicando la situación”. Han pasado cinco años y, todavía, estoy esperando esa carta. Desde luego, no fue Juan Pablo II quien nos excluyó. Pero el hecho de que a 150 sacerdotes se les prohiba participar en una audiencia pública del Papa en la Plaza de San Pedro, explica la clase de obstáculos a los que se enfrentan los exorcistas, aun dentro de su propia Iglesia, y hasta qué punto, son mal vistos por un gran número de autoridades eclesiásticas.

-Usted combate diariamente con el Demonio. ¿Cuál es el mayor éxito de Satanás?

Padre Amorth:
Que consigue hacer creer que no existe. Y casi lo ha conseguido. Incluso dentro de la Iglesia. Tenemos un clero y un episcopado que han dejado de creer en el demonio, en los exorcismos, en los males extraordinarios que puede causar el diablo, y ni siquiera en el poder, que nos ha dado Jesús, de expulsar a los demonios. Desde hace tres siglos, la Iglesia Latina -al contrario de la Ortodoxa y de varias denominaciones Protestantes- ha abandonado casi, completamente, el ministerio del exorcismo. Al no practicar los exorcismos, al no estudiarlos y no haberlos visto nunca, el clero ya no cree en ellos.
Pero, ni siquiera, cree en el diablo. Tenemos episcopados enteros que se muestran hostiles a los exorcismos. Hay países en los que no existe ni siquiera un solo exorcista, como Alemania, Suiza y Portugal. Una carencia aterradora.

-No mencionó a Francia. ¿Allí la situación es diferente?
Padre Amorth:
Hay un libro escrito por el más conocido exorcista francés, Isidoro Froc, titulado Los Exorcistas, quiénes son y qué hacen. Este libro, traducido, al italiano, a petición de la Conferencia Episcopal francesa. En ninguna parte del libro se dice que los exorcistas, en algunos casos, hacen exorcismos. El autor ha declarado, repetidamente, a la televisión francesa que nunca ha hecho exorcismos y que nunca los hará. De un centenar de exorcistas franceses, sólo cinco creen en el demonio y hacen exorcismos. El resto mandan al psiquiatra (?) a la gente que se dirige a ellos. Y los obispos son las primeras víctimas de esta situación de la Iglesia Católica, en la que la creencia en la existencia del demonio está en proceso de desaparecer.
Antes de que saliera este nuevo Ritual, el Episcopado alemán escribió una carta, al Cardenal Ratzinger, en la que afirmaba que no era necesario hacer un nuevo Ritual, porque los exorcismos ya no deben de ser practicados.

-¿Son los obispos los que tienen que nombrar a los exorcistas?

Padre Amorth:
Sí. Cuando un sacerdote es nombrado obispo, se encuentra con un artículo del Código de Derecho Canónico, que le autoriza, completamente, a nombrar exorcistas. Lo mínimo que se le puede pedir a un obispo es que haya asistido, por lo menos, a un exorcismo, dado que debe tomar una decisión tan importante. Por desgracia, esto no ocurre casi nunca. Pero si a un obispo recibe una petición seria de exorcismo -es decir, no hecha por alguien enajenado- y no actúa en consecuencia, comete pecado mortal. Será responsable de todos los terribles sufrimientos de esa persona, que a veces duran años o toda una vida, cuando podría haberlos evitado.

-¿Está diciento que la mayor parte de los obispos de la Iglesia Católica están en pecado mortal?
Padre Amorth:
Cuando era niño, mi viejo párroco me enseñaba que hay ocho sacramentos: el octavo es la ignorancia. El octavo sacramento salva a más gente que los otro siete juntos. Para cometer pecado mortal, debe haber una causa seria, pero también, es necesario el pleno conocimiento y el consentimiento deliberado. Esta omisión de ayuda por parte de muchos obispos es una causa seria. Pero estos obispos son ignorantes: no hay, pues, pleno conocimiento, ni consentimiento deliberado.

-¿Pero si uno no cree en la existencia de Satanás, la Fe sigue intacta, es decir, sigue siendo católica?
Padre Amorth:
No. Le voy a contar una historia. Cuando conocí al Padre Pellegrino Ernetti, un célebre exorcista, que ejerció durante cuarenta años en Venecia, le dije: “Si pudiera hablar con el Papa, le diría que encuentro demasiados obispos que no creen en el demonio”. La tarde siguiente, el Padre Ernetti vino a decirme que aquella mañana le había recibido Juan Pablo II. “Su Santidad”, le había dicho, “hay, aquí en Roma, un exorcista, el Padre Amorth, que si pudiera hablar con usted le diría que encuentra demasiados obispos que no creen en el demonio”. El Papa le respondió brevemente: “Aquel que no cree en el demonio, no cree en el Evangelio”. Esta es la respuesta que dio él y que yo repito.

-Expíqueme por favor. ¿Esto significa que hay muchos obispos y sacerdotes que ya no son católicos?
Padre Amorth:
Digamos que no creen en una verdad evangélica. Así que, probablemente, los acusaría de estar propagando una herejía. Pero seamos claros: alguien es formalmente hereje, si se le acusa de cometer un error, y persiste en él. Pero, debido a la situación que existe en la Iglesia, hoy en día, nadie, jamás, acusaría a ningún obispo de no creer en el diablo, ni en las posesiones demoníacas, ni de no nombrar exorcistas porque no cree en estas cosas. Podría mencionar un gran número de obispos y cardenales, que en cuanto fueron nombrados para una diócesis, lo primero que hicieron fue quitarles a todos los exorcistas la facultad de ejercer. O bien, obispos que afirman, abiertamente: “Yo no creo en eso. Son cosas del pasado”. ¿Por qué pasa esto? Porque, por desgracia, ha habido una perniciosa influencia de ciertos estudiosos de la Biblia, y podría darle los nombres de mucha gente muy conocida. Nosotros que, diariamente, estamos en contacto con el mundo del más allá, sabemos que esta influencia ha afectado muchas reformas litúrgicas.

-¿Por ejemplo?
Padre Amorth:
El Concilio Vaticano II había pedido que se revisaran algunos textos. Esta orden fue desobedecida, ya que había un deseo de rehacerlos completamente, sin pensar que se podían empeorar las cosas, en vez de mejorarlas. Muchos ritos se han empeorado por esa manía de querer deshacerse de todo lo pasado, para rehacerlo de nuevo, como si la Iglesia, hasta el día de hoy, lo único que hubiera hecho es engañarnos y mentirnos, y como si sólo hasta ahora, tuviera grandes genios, super teólogos, super estudiosos de la Biblia, super liturgos, que saben darle a la Iglesia lo que es bueno. Esto es una mentira: el último Concilio, simplemente, pidió que se revisaran los textos, no que se destruyeran.
El Ritual Exorcista, por ejemplo, debía ser revisado, no escrito nuevamente. En él, había oraciones que se han usado durante doce siglos. Antes de eliminar oraciones tan antiguas, que han resultado muy eficaces, había que pensarlo con cuidado. ¡Pero no!. Todos los exorcistas hemos utilizado las oraciones del Ritual de prueba, y nos hemos dado cuenta de que son absolutamente ineficaces. Pero también el rito del bautismo de los niños ha sido arruinado. Fue renovado, de tal forma, que el exorcismo contra Satanás, ha sido casi eliminado. El bautismo siempre tuvo enorme importancia para la Iglesia, hasta el punto que se le llamaba exorcismo menor. Paulo VI protestó, públicamente, contra ese nuevo rito.
Encontramos esta misma degeneración del rito, en el nuevo bendicionario. He leído, minuciosamente, las 1200 páginas del mismo. ¡Pues bien, se han eliminado, sistemáticamente, todas y cada una de las referencias al hecho que el Señor nos protege contra Satanás, y que los ángeles nos protegen de los ataques del demonio. Todas las oraciones para la bendición de las casas y las escuelas han sido eliminadas. Todo debe ser bendecido y protegido, pero, hoy, ya no hay ninguna protección contra el demonio. Ya no existe ninguna defensa, ni oraciones contra él. El propio Jesús nos enseñó una oración de liberación en el Padre Nuestro: “Líbranos del Maligno. Líbranos de la persona de Satanás”. Esta oración fue traducida mal, y hoy la gente ora, diciendo: “Líbranos del Mal”. Se habla de un mal general, cuyo origen, en el fondo, no se conoce. Sin embargo, el mal contra el que nuestro Señor Jesucristo nos enseño a luchar, es una persona concreta: Satanás.

-Desde su posición privilegiada para observar las cosas: ¿tiene la impresión de que el satanismo se está difundiendo?
Padre Amorth:
Sí, enormemente. Cuando disminuye la fe, aumenta la superstición. En el lenguaje bíblico, puedo decir que la gente está abandonando a Dios, y entregándose al ocultismo. La terrible desaparición de la fe en toda la Europa Católica, hace que la gente se ponga en manos de hechiceros y adivinos, y así, las sectas satánicas prosperan. Se hace fuerte propaganda del culto al demonio, a las masas, mediante el rock satánico, y personajes como Marilyn Manson. Los niños también están siendo atacados: hay revistas e historietas que enseñan la hechicería y el satanismo.
Las sesiones de espiritismo, en las que se evocan a los muertos para conseguir respuestas, están muy difundidas. Ahora se enseña a efectuar sesiones de espiritismo a través de computadoras, teléfonos, televisores, y video grabadoras, pero sobre todo, con la escritura automática. Ya ni siquiera se necesita un medium: es un espiritismo que cada quien puede hacer por sí mismo. De acuerdo con las encuestas, el 37 por ciento de los estudiantes han hecho, por lo menos una vez, el juego de las letras y el vaso, (léase copa) una verdadera sesión de espiritismo. En una escuela a la que me invitaron a hablar, los chicos me dijeron que jugaban este juego durante la clase de religión, ante los ojos complacidos del maestro.

-¿Y esto funciona?
Padre Amorth:
No existe diferencia entre magia blanca y magia negra. Cuando la magia funciona, siempre es obra del demonio. Todas las formas de ocultismo, como esta huida hacia las religiones de Oriente, con sus sugestiones esotéricas, son puertas abiertas para el demonio. Y el diablo entra. Inmediatamente.
En el caso de la monja que fue asesinada, en Chiavenna, y el caso de Erika y Omar, los dos adolescentes de Novi Ligure, que mataron a la mamá y al hermano pequeño de Erika, no dudé, en afirmar, que la intervención diabólica formó parte de esto, porque esos chicos practicaban el satanismo. La policía descubrió, que en ambos casos, los chicos seguían a Satanás, y tenían libros satánicos.
- ¿Qué hace el demonio para seducir al hombre?
Padre Amorth:
Su estrategia es siempre la misma. Ya se lo he dicho, y él lo reconoce. Hace creer que el infierno no existe, que el pecado no existe, y que él es solamente una experiencia más que hay que vivir. Concupiscencia, éxito y poder, son las tres grandes pasiones en las que Satanás se fía.

-¿Cuántos casos de posesión demoníaca ha encontrado?
Padre Amorth:
No más de cien. Ya dejé de contarlos

-¿Cien? Es un número muy alta. En su libro, usted dice que los casos de posesión son muy raros.
Padre Amorth:
Y lo son, realmente. Muchos exorcistas han encontrado sólo casos de males diabólicos. Pero yo heredé la “clientela” de un conocido exorcista, el Padre Cándido, y, por consiguiente, los casos que aún no había resuelto. Además, los otros exorcistas me mandan a mí los casos más resistentes.

-¿Cuál ha sido el caso más difícil que ha tenido que afrontar?
Padre Amorth:
Es el que estoy tratando ahora, desde hace dos años. Es la misma chica que fue bendecida -no fue un exorcismo verdadero- por el Papa, en octubre, en el Vaticano, y que tanto dio que hablar en los periódicos. Ella es golpeada las veinticuatro horas del día, y es víctima de tormentos inimaginables. Ni los médicos, ni los psiquiatras, consiguen entender lo qué pasa. Ella está completamente lúcida, y es muy inteligente. Es un caso realmente triste.

-¿Cómo se convierte uno en víctima del Demonio?
Padre Amorth:
Uno puede ser objeto de los ataques del demonio, en cuatro casos. Bien porque esto es una bendición para la persona (como en el caso de muchos santos), bien por la persistencia irreversible, en el pecado, bien por una maldición que alguien hace invocando el nombre del demonio, o bien, cuando uno se dedica a practicar el ocultismo.

-Durante el exorcismo de los poseídos, ¿Qué tipo de fenómenos ocurren?
Padre Amorth:
Recuerdo un campesino analfabeto que, durante el exorcismo, me hablaba sólo en inglés, por lo que yo necesitaba un intérprete. Hay quien demuestra una fuerza sobrehumana, quien se eleva, totalmente, del suelo, siendo imposible, aún para varias personas, mantenerlo sentado en la silla. Pero hablamos de presencia demoníaca, sólo por el contexto en que se desarrollan estos fenómenos.

-¿Alguna vez lo ha lastimado el Demonio?
Padre Amorth:
Cuando el Cardenal Poletti me pidió que me dedicara al exorcismo, me encomendé a la Virgen: “Envuélveme en Tu Manto, y yo estaré seguro”. El demonio me ha amenazado, muchas veces, pero nunca me ha hecho daño.

-¿Nunca siente miedo del Demonio?
Padre Amorth:
¿Yo miedo de ese animal? Es él quien tiene que tener miedo de mí: yo actúo en nombre del Señor del mundo, mientras que él, es sólo el simio de Dios.

-Padre Amorth:, el satanismo se difunde cada vez más. En realidad, el nuevo ritual hace difícil la práctica de los exorcismo. A los exorcistas se les impide que participen en una audiencia con el Papa en la Plaza de San Pedro. Dígame, sinceramente: ¿Qué es lo que está pasando?
Padre Amorth:
El humo de Satanás ha entrado a todas partes. ¡A todas partes! Quizá fuimos excluidos de la audiencia del Papa, porque tenían miedo de que tantos exorcistas consiguieran expulsar a las legiones de demonios que se han instalado en el Vaticano (*).

-Está bromeando, ¿verdad?
Padre Amorth:
Le podrá parecer una broma, pero yo creo que es verdad. No tengo ninguna duda de que el demonio tienta, sobre todo, a las autoridades de la Iglesia, así como a cualquier otra autoridad, en la política y la industria.

-¿Está diciendo entonces, que en esta, como en todas las guerras, el Satanás quiere conquistar a los altos mandos para tomar prisioneros a los generales del adversario?
Padre Amorth:
Es una estrategia victoriosa. Siempre se intenta ponerla en práctica. Sobre todo cuando las defensas del adversario son débiles. Satanás también lo intenta. Pero, gracias al Cielo, es el Espíritu Santo Quien dirige a la Iglesia: “Las puertas del infierno no prevalecerán”. A pesar de las defecciones, y a pesar de las traiciones, que no deben causar asombro. El primer traidor fue uno de los apóstoles más cercanos a Jesús: Judas Iscariote.

Pero, a pesar de esto, la Iglesia sigue su camino. El Espíritu Santo la mantiene, y por lo tanto, los ataques de Satanás sólo pueden ser parcialmente exitosos. Naturalmente, el demonio puede ganar batallas, incluso batallas importantes. Pero nunca ganará la guerra.

Un prestigioso periodista asistió a un exorcismo y da su testimonio en el siguiente video:
-YouTube eliminó este video-

Nota: En el exorcismo compuesto por S.S. León XIII, luego de una revelación que tuvo, dice así: “Pero he aquí que ese antiguo enemigo, este primer homicida ha levantado ferozmente la cabeza. Disfrazado como ángel de luz y seguido de toda la turba y seguido de espíritu malignos, recorre el mundo entero para apoderarse de él y desterrar el Nombre de Dios y de su Cristo, para hundir, matar y entregar a la perdición eterna a las almas destinadas a la eterna corona de gloria. Sobre hombres de espíritu perverso y de corazón corrupto, este dragón malvado derrama también, como un torrente de fango impuro el veneno de su malicia infernal, es decir el espíritu de mentira, de impiedad, de blasfemia y el soplo envenado de la impudicia, de los vicios y de todas las abominaciones. Enemigos llenos de astucia han colmado de oprobios y amarguras a la Iglesia, esposa del Cordero inmaculado, y sobre sus bienes más sagrados han puesto sus manos criminales. Aun en este lugar sagrado, donde fue establecida la Sede de Pedro y la cátedra de la Verdad que debe iluminar al mundo, han elevado el abominable trono de su impiedad con el designio inicuo de herir al Pastor y dispersar al rebaño”. Ir al siguiente enlace para leer íntegro el texto: INVOQUEMOS A LOS ANGELES .

-Esta entrevista fue concedida por el P. Amorth a la revista 30Giorni de junio de 2004 y a pesar del tiempo transcurrido, conserva toda su actualidad.

jueves, 1 de marzo de 2012

EL CARDENAL Y EL EXORCISTA


Un cardenal de Roma (¿sólo uno?) no cree en el demonio.

Narra el padre Gabriel Amorth -el exorcista católico más reconocido en el mundo- en su obra "El último exorcista; mi batalla contra Satanás", en el capítulo 7, su desencuentro con un cardenal romano que había perdido la fe en un dogma fundamental de la Iglesia Católica, en una verdad enseñada por Dios mismo en el Evangelio: la existencia de Satanás. El exorcista prefiere no dar el nombre del purpurado, pero el hecho es real y nos muestra a qué grado ha entrado la herejía modernista hasta las más altas cumbres de la Iglesia y la importancia que tiene para los laicos buscar sacerdotes que sostengan firmemente toda la doctrina de la Iglesia.

A la pregunta sobre cuál es el mayor triunfo de Satanás, contestó el padre Amort: "Que consigue hacer creer que no existe. Y casi lo ha conseguido. Incluso dentro de la Iglesia. Tenemos un clero y un episcopado que han dejado de creer en el demonio, en los exorcismos, en los males extraordinarios que puede causar el diablo, y ni siquiera en el poder, que nos ha dado Jesús, de expulsar a los demonios. Desde hace tres siglos, la Iglesia Latina -al contrario de la Ortodoxa y de varias denominaciones Protestantes- ha abandonado casi, completamente, el ministerio del exorcismo. Al no practicar los exorcismos, al no estudiarlos y no haberlos visto nunca, el clero ya no cree en ellos. Pero, ni siquiera, cree en el diablo.

Veamos cómo relata el padre Amorth su desencuentro con el cardenal que heréticamente niega la existencia del demonio:

—Buenos días, eminencia, soy el padre Gabriel Amorth. Soy sacerdote paulino. Vivo en Roma. Soy también el exorcista oficial de la…

—Sé quién es usted. He oído hablar de usted. Por favor, ¿qué desea?

—Necesitaría dialogar con su eminencia.

—¿Con qué fin?

—Pues bien, he formado una asociación de exorcistas. Nos reunimos en Roma para debatir y ayudarnos. Ha de saber que en el mundo somos en realidad muy pocos.

—Escuche, ahora no tengo tiempo. Si quiere puede venir a mi casa mañana. Así me dice lo que desea. Hasta luego.

El cardenal da por terminada la conversación telefónica de manera más bien brusca. O al menos así me lo parece. Algo me dice que no le soy simpático. Intuyo el motivo de esto. Pero sigo queriendo encontrarme con él.

Al día siguiente me hago anunciar en su casa a la hora señalada. Un curita muy educado entra en un salón en el fondo de un corredor. Sale pocos momentos después sin mirarme. Viene hacía mí. Entra en otro salón sin decirme nada.

—¡Adelante!-grita una voz ronca que imagino proviene del salón al fondo del pasillo.

Entro.

Su eminencia está sentado en una butaca. Delante de él tiene encendido un televisor. En la mano tiene el mando. Me hace señas de sentarme en una butaca al lado de la televisión. Después de sentarme, apaga la tele.

—Usted quería verme. Pues aquí estoy. Cuénteme.

—Bueno, eminencia. Deseaba informarle sobre el hecho de que, en calidad de exorcista de la diócesis de Roma, he pensado convocar una pequeña asamblea de exorcistas. Somos pocos en el mundo y poquísimos en Italia. He pensado que vernos nos podrá ayudar. Es un «oficio» difícil. Así que he venido aquí solo para informarle acerca de esta iniciativa.

—Pero debe informar a Ruini (el cardenal Camillo Ruini es, en el momento en el que tiene lugar esta conversación, todavía el obispo vicario para la diócesis de Roma, el sucesor del cardenal Ugo Poletti, Nota de la Redacción), no a mí. Yo dirijo una oficina vaticana que en el papel podría tener competencia en esta materia, pero solo en el papel. El que debe ser informado es Ruini.

—Eminencia, Ruini ya ha sido informado. Le he escrito personalmente. Me parece conveniente informarle también a usted...

—Sí, sí, claro está. Ha hecho bien. Pero en cuanto a esta historia del diablo...

—¿Cómo, perdone?

—Digo que... Usted hace el oficio de exorcista, pero los dos sabemos que Satanás no existe, ¿verdad?

—¿Qué quiere decir con «sabemos que no existe»?

—Padre Amorth. Por favor. Usted sabe mejor que yo que todo esto es una superstición. ¿No me querrá hacer creer que usted lo cree de veras?

—Eminencia, me asombra oír estas palabras de una personalidad tan importante como usted.

—¿Le asombra? Pero ¿por qué? ¿No me venga a decir que usted de verdad cree en eso?

—Yo creo que Satanás existe.

—¿De veras? Yo no. Y espero que nadie lo crea. Difundir ciertos temores no es bueno...

—Pues, sí, eminencia, no tiene que decírmelo. Más bien, si me lo permite, le sugeriría algo.

—Dígame.

—Usted debería leer un libro que quizá le pueda ayudar.

—¿Ah sí? ¿Qué libro, padre Amorth?

—¡Usted debería leer el Evangelio!

Un silencio glacial reina en la sala.

El cardenal me mira seriamente sin responder. De modo que lo acoso.

—Eminencia, es el Evangelio el que habla del demonio. Es el Evangelio el que nos dice que Jesús expulsa los demonios. Y no solo esto, es el Evangelio el que dice que entre los poderes que ha dado a los apóstoles está el de echar a los demonios. ¿Qué desea hacer, eliminar el Evangelio?

—No, pero yo...

—Eminencia, quiero ser franco con usted. La Iglesia comete un pecado grave al no hablar ya del demonio. Las consecuencias de esta actitud son gravísimas. Cristo vino y luchó. ¿Contra quién? Contra Satanás. Y lo venció. Pero él es todavía libre de tentar al mundo. Hoy. Ahora. ¿Y usted qué hace? ¿Me dice que son solo supersticiones? ¿También el Evangelio es entonces solo superstición? ¿Pero cómo puede la Iglesia explicar el mal sin hablar del demonio?

—Padre Amorth, Jesús expulsa a los demonios, es verdad. ¡Pero es solo una manera de hablar para poner en evidencia el poder de Cristo! El Evangelio es una expresión continua de parábolas. Todas son parábolas. Jesús siempre enseñó con parábolas.

—Pero eminencia, cuando Jesús quiere usar una parábola lo dice claramente. El Evangelio dice: «Jesús les contó esta parábola». Mientras que el Evangelio distingue netamente hechos históricos realmente sucedidos, las curaciones, las enseñanzas, los reproches, los exorcismos, diferenciando a estos de las curaciones. Cuando Jesús expulsa a los demonios no se trata de una parábola, sino de una realidad. No combatió contra un fantasma, sino contra una realidad, de lo contrario se hubiera tratado de una farsa. Muchos santos lucharon contra el demonio, muchos santos fueron tentados por el demonio, piense por ejemplo en las experiencias de los padres del desierto, muchos santos realizaron exorcismos. Entonces, ¿todos habrían sido unos falsos, unos neuróticos? ¿Cómo es posible no creer en la existencia de Satanás?

—Está bien, pero aun admitiendo que fueran hechos reales, aun admitiendo que Jesús sacó los demonios, queda el hecho de que Jesús, con su resurrección, lo venció todo y, por lo tanto, venció también al demonio.

—Sí, es verdad, lo venció todo. Pero esta victoria se debe aplicar y ha de ser encarnada en la vida de cada uno de nosotros. Cristo venció, pero su victoria para nosotros debe ser reafirmada día tras día. Nuestra condición de hombres lo impone. La acción del demonio no fue anulada completamente. El demonio no fue destruido. El Evangelio dice que el demonio existe y que tentó hasta al mismo Cristo. Jesús ha dado las armas, nos las ha dado también a nosotros, para vencerlo. El demonio puede todavía tentarnos, todos podemos ser tentados, como lo demuestra la oración contra el maligno que el mismo Jesús nos enseñó, en el Padrenuestro. Hasta el Vaticano II, al finalizar la misa se decía la oración a san Miguel arcángel, ese pequeño exorcismo compuesto por el papa León XIII y se leía el Prólogo del Evangelio de san Juan precisamente en clave liberadora.

Su Eminencia ya no sabe qué decir. Ni habla ni reacciona. Me levanto, me despido y salgo. Y pienso: ¿Hasta aquí hemos llegado? Y sabiendo que hasta principios del Medievo los exorcistas existían en todas partes. Después, desafortunadamente, algo cambió.


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