Mostrando entradas con la etiqueta Internet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Internet. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de diciembre de 2022

Da que pensar...

 

Echar un vistazo a páginas neocatecumenales me causa modorra, por lo que es algo que suelo practicar poco y a deshoras, para que me entre sueño. Pero ayer, en una de ellas, encontré un comentario que me dio que pensar.

Resulta que alguien publicó una imagen crítica con Lutero y en seguida se produjo una respuesta que no ha sido contradicha de ninguna forma por los administradores de la página, alguno de los cuales es presbikiko y, por tanto, debería de saber el gran daño que Lutero provocó a la Iglesia Católica.

Este es el comentario a favor de Lutero:

 

No es la primera vez que me encuentro con neocatecúmenos que defienden que Lutero era poco menos que un santo inspirado por Dios cuando lio la que lio, y que lo importante es ser fieles a Dios no a una religión… Para mí que están preparando el camino, nunca mejor dicho, para defender que lo importante es permanecer fieles a la kikotina, no a la Iglesia.

El caso es que ya que estaba en esa página, miré un poco más. Y me encontré con el típico mantra neokiko que dice que todas las dudas deben ser planteadas a los lorokikos, digo, a los kikotistas.

¿Qué no sabes qué cantos vocear en una boda? Pregunta -e invita- a los loros. ¿No sabes cómo vestir? Deja que los loros sean tus asesores de imagen. ¿Tienes dudas sobre a quien votar? Los loros te las resuelven. Pon tu vida entera en manos de los loros de Kiko, en Sevilla y en todas partes.

Luego está el que no tiene ni idea pero va de listo, lo que es tan usual en Kikónides que debe ser un karisma neocatecumenal... Aunque también pudiera ser que para los amigos del kikinerante de zona sean gratis las cosas que a los demás les cuestan caras.


Y no podía fallar la idolatría en todo su esplendor: “El camino es lo mejor”, ni la familia ni Jesús ni Dios alcanzan a acercarse a lo bueno que es el camino para los adictos bien domesticados. Y las "santas de categoría superior" (por decreto kikil, que ningún kiko bien adiestrado necesita esperar a que la Iglesia se pronuncie) no deben juntarse con la chusma, requieren un mausoleo y un gran trono celestial, a ver si Dios le deja el sitio de una vez a Carmenchu.

 


sábado, 12 de diciembre de 2020

Kiko y la "monstruosidad" de internet

 

En los últimos meses se comenta mucho en el blog que antes estaba terminantemente prohibido en el CNC participar en redes sociales, el streaming y demás parafernalia posibilitada por internet.

Lo siguiente es un fragmento de un anuncio publicitario de Adviento de hace 14 años en el que Kiko se hace el doliente, que se le da muy bien, y despotrica contra todos los que cuentan cosas del CNC en internet. 

«Venimos un poco doloridos con todo un follón que tenemos con el tema de Internet; daremos una serie de disposiciones para que ningún hermano dé informaciones a Internet, porque todo lo que yo hablo sale en Internet, y además han abierto unos fórum (sic) donde tú puedes preguntar qué son los didáscalos, y los cantos, y cómo se hace el Primer Escrutinio, cómo se hace el Segundo Escrutinio, o sea que se está transformando en una monstruosidad.

Hay millones de personas que se conectan, y como hay millones, ponen spots publicitarios que significa dinero. Con muy buena intención al principio de que se hace un servicio, al final está Judas y está el demonio. Tenéis que aprender a respetar el Camino porque, si no, podéis hacer mucho daño.

En la Iglesia primitiva en el catecumenado existía el “secreto”, que se llamaba “arcano” porque ningún hermano podía informar de los pasos sucesivos a la gente que venía, porque se podían escandalizar. Por ejemplo, si le dices a uno que en el Segundo Escrutinio tendría que vender sus bienes… imagínate».

A Kiko le gusta mucho mezclar verdades con mentiras. El arcano de los primeros cristianos no tuvo nada que ver con no informar de los pasos, entre otras cosas porque no existían tales pasos. El catecumenado era un solo paso y lo único que se preservaba y era solo para cristianos era la Eucaristía: la consagración y la comunión. Pero que los catecúmenos no estuviesen presentes en la asamblea en ese momento no significa que no supieran qué era lo que sucedía cuando ellos salían.

«Ninguno puede dar información. Ni chatear. Es una cosa terrible lo que está sucediendo en todo Europa con Internet, aparte de que está lleno de pornografía, de pedofilia, de sexo, de lo que quieras. Ya no se reza, se chatea; ya no se escruta la Escritura, se chatea; vas a una casa y el padre, la madre, los niños chun, chun, chun, todos chateando, una cosa terrible. Y hay cosas monstruosas.

Esto no es posible. Nosotros somos responsables de vuestra fe, así que en Adviento, si podéis, cerráis ese horror, yo jamás lo miro ni veo nada de eso, tenemos nada más los e-mails».

La fe no tiene que ver con emplear internet, que es una herramienta muy útil, que puede ser empleada bien o mal.

«El Camino no marcha por e-mails, el estilo del Camino es uno solo: nosotros somos la carta, nosotros somos el e-mail, haciendo convivencias, convivencias y convivencias. Podíamos no hacer convivencias y mandaros un escrito, una cartita o algo para Adviento, y no os vemos más. Me dicen: ¿Por qué no publicas los cantos? No los publico porque, al final, la gente se pone el canto en el coche y se lo escucha mil veces… los cantos van acompañados de los catequistas, tienen que ser los catequistas».

Unos cuantos años después, con la excusa de la JMJ de Madrid, se comió sus palabras y publicó una serie de kikirikantos en un disco llamado Paloma incorrupta. Había que sacar dinero para el jolgorio post JMJ.

«Pues dentro de poco los catequistas no importan nada porque puedes informarte por Internet de todo lo que quieras, puedes preguntar lo que quieras y te responden. Hemos de tener cuidado porque se puede hacer muchísimo daño. Ha salido en Internet hasta las discusiones que tuve en una convivencia con Carmen. Se informan de este y del otro, ¡no podéis informar a nadie! Prohibido informar a nadie, vais a hacer muchísimo daño, yo no voy a poder hablar».

Honestamente, para lo que dice, mejor que se esté calladito.

«He tenido un encuentro con los jóvenes en Italia, les he dado un rosario a los jóvenes –que es una cosa nueva, es una excepción- para que recen por la “Mision Ad Gentes”. He reunido en una parroquia de Roma a dos mil jóvenes y les he pedido quiénes estarían dispuestos a rezar el rosario todos los días, un año entero, delante del Santísimo Sacramento, de rodillas, por la “Mision Ad Gentes”, porque yo siento con mucha fuerza esta misión que es importantísima, vamos a abrir una página de la Historia y necesitamos una retaguardia detrás. Se levantaron más de 300 jóvenes, yo tenía solamente cien rosarios. Bueno, pues esto que yo quería llevar de una forma secreta, ya salió todo en Internet: el encuentro con los jóvenes, los rosarios, todo.

Daremos una nota a todas las comunidades y a todos los catequistas porque no se puede informar, informamos los catequistas; son los catequistas los que dicen qué es un didáscalo, cómo se hace el pan. Se pregunta a los catequistas no se pregunta a Internet, porque al final, estos señores que llevan este fórum son los que dirigen el Camino, son ellos los que te responden a los problemas. ¿Y quiénes son estos señores? Yo no los conozco, a mí no me han pedido permiso para informar de nada. Es una fiebre mundial, y cuanta más información des, más importancia tienes, más valor tienes».

Contar la receta del pan no es responder a ningún problema, contar qué hace un didáscalo, tampoco. A Kiko se le ha escapado lo que de verdad le preocupa: internet aporta muchísimos hechos concretos que demuestran que el CNC no es Iglesia, que se pisotea la libertad del individuo y que la kikoctrina es un engrudo intragable. Internet responde a dudas y ayuda a quienes buscan la verdad. Y eso no le gusta al sensible.

«Pero bien, hermanos, no quiero hablar más de esto, ya hemos sufrido bastante pero el Señor nos ayudará. Si queréis destruir el Camino, Dios os destruirá a vosotros, es lo que os puedo decir».

Tómate una tilita y relájate, Kiko. Mi meta no es destruir otra cosa que la mentira y el secretismo. Y gozo de buena salud, gracias por interesarte.

«Podríamos hacer un periódico, somos ya millones, tenemos una potencia. ¿Queréis vender a través del Camino? Qué queréis vender ¿zapatos? Se pueden vender zapatos, somos miles y miles, te haces rico. ¿Quieres usar el Camino para construirte, para vender? Claro que se podría hacer, perfectamente. Pero ¡atención! Dice el Talmud que “el que utilice la Torá para enriquecerse irá al infierno” Eso está completamente prohibido en el hebraísmo, utilizar la Torá para enriquecerse».

La torá también dice palabras hirientes contra María, si no me equivoco. Para empezar, los cristianos no se guían por lo que diga la torá, que no es palabra de Dios. Además, no sé si vender zapatos a los integrantes de un gueto cerrado será “utilizar la torá para enriquecerse”, pero por si lo es quiero resaltar que no conozco a nadie que venda zapatos a los del gueto, pero sí sé de uno que les vende libros de anotaciones aburridas y les dice que tienen que leer alguna anotación a diario. O sea, derechito al infierno, según sus palabras.

«Aquél que utilice el Camino para enriquecerse con el “business”, los negocios, las cruces de oro, mis pinturas, los cantos, los iconos, no se puede hacer».

Pues hay unos que tienen montado el negocio de hacer las túnicas de los tunicados bebedores de chupitos de leche y miel. Hace diez años, cobraban cada túnica a 200 euros, es decir, que sacaban mucho más que el mero cubrir gastos por cada fantasma. Y sé de otros que organizan los viajecitos de fin del camino que nunca termina y las perekikaciones y tal. Y tampoco lo hacen gratis.

«Algunos hermanos han pedido hacer un servicio, como los iconos, pero lo tienen que hacer a precio de costo y bajo nuestra supervisión, no pueden hacer negocio con eso, no pueden hacer dinero, porque el Señor ha dicho: “Mi casa es una casa de oración y habéis hecho una cueva de bandidos”. Y ha cogido un látigo Jesucristo, y ha echado de allí a los vendedores». Es que aquí pueden entrar lobos porque esto es un mercado, aquí somos miles y millones en todo el mundo. ¿Entendéis esto? Nuestro estilo no es éste. Yo he podido escribir libros, he podido escribir el Kerygma, he podido contar mi historia; no lo hago».

No sé si los pintores que pintan lo que después otro firma no cobran. Tampoco sé si los músicos que hacen sufrir a los oídos inocentes cobran. Pero Kiko sí ha hecho lo que aquí dice que no haría: ha vendido el kikorigma, sus anotaciones, sus gorgoritos y kikirikantos… ¡Ah, el dinero! Qué importante es.