martes, 31 de julio de 2012

Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 2)

Esta es la segunda parte de los  segundos escrutinios de un sacerdote dentro del Camino Neocatecumenal extraido de los mamotretos secretos del Camino Neocatecumenal, si no leiste la primera parte puedes darle click a enlace. Esta vez las preguntas van dirigidas al Responsable de la comunidad para preguntarle sobre el Presbítero. 



Kiko  Arguello
Vamos a ver, el responsable. ¿Tú, como responsable, has visto si el presbítero ha llevado el camino, o estos problemas han estado siempre delante? Sinceramente.

Kiko  Arguello Yo creo que el problema viene desde el principio. Este hombre tenía en su mente un estilo de comunidad. Entonces, nosotros hacíamos con él unas reuniones de matrimonios, de revisiones de vida, y así empezó a trabajar con nosotros. Pero toda su visión era de comunidad. Entonces, a nosotros nos llenó de ideas de comunidad. Yo, un día llegué a Madrid y me encontré con una comunidad de Pío XII, y el presbítero nos dijo "haced lo que queráis". Pero yo creo que nosotros le impusimos a él una comunidad, no la que él tenía en mente. Creo que de ahí viene el problema. Por lo demás, no nos hacen sufrir los otros problemas. Cuando preside, nos mete de lleno en la celebración, porque él es el primero que la vive.

Kiko  Arguello ¿Tú has visto, a través del camino neocatecumenal, un cambio en él?


Kiko  Arguello Sí, lo veo porque al principio era incapaz de sufrir y hoy sufre. Porque hemos tenido grandes peloteras, le he dicho cosas muy gordas y me las ha aguantado. Veo que hay fuerza encima de él, que le hace recuperarse. (Ejemplo de comunión entre hermanos, ese del que tanto presumen)

Kiko  Arguello Bueno, con esto acabamos. Yo (el iluminado) voy a decirte que en ti veo un problema afectivo profundo de complejo, que te ha mediatizado muchísimo en la vida. Has tenido expresiones al hablar, como "verme perfecto". No soportas una imperfección. Hay que descubrir dónde está el no aceptar defectos, el tener una actitud de excepticismo porque estás aguantando una situación de comunidad, cuando tú quisieras quedar bien ante la diócesis, que tu parroquia sea la mejor, etc. El poder aceptar en absoluto el ridículo. Entre lo que no aceptabas antes de la comunidad, y lo que no aceptas hoy, no has podido decir si hay un cambio real porque sigue estando todo ahí. En cambio, tienes esperanza de alcanzar esto y has dicho que te daría mucha alegría poder sufrir como Cristo, ser pobre como Cristo. Todas cosas masoquistas de Cristo. Es curioso, ¿eh? Esto puede ayudarte. Lo más importante para ti es que descubras, a esta altura del camino, en el paso al catecumenado, si esto es un carisma o no lo es. Todo carisma que Dios da a su Iglesia es para ayudar a la Iglesia. Tú, a lo mejor, por lo que sea, puedes perfectamente inventarte otro catecumenado, o copia del nuestro, o lo que te dé la gana. Hoy lo están haciendo montones de curas. Después, el tiempo demostrará los que quedan. Y yo, con esto, no quiero decir nada. Puedes hacerlo perfectamente tú, me parecería muy bien. Pero a mí, lo que me extraña es que, después de estos años y en la ciudad, ninguna otra parroquia ha pedido catequesis. Esto me extraña muchísimo. Y contigo siempre unas luchas, unos follones. En este momento, yo te quería llamar a conversión. Tenemos que veros con humildad, seriamente. Porque si esto es un carisma de Jesucristo, a lo mejor viene para ti también, para convertirte como sacerdote, porque, redescrubrir el Bautismo, no creo que le haga mal a ningún religioso ni a ningún cura, ni a ninguna persona, a todos nos hace bien. De todas maneras, como nos veremos en la comunidad, ya hablaremos. Gracias, puedes sentarte.

Kiko  Arguello De todas formas, sí es importante, que si algún hermano ve algo, que le escandalice nuestra palabra, que no crea que es verdadera, que no está de acuerdo con que nosotros consideremos que pasarle al catecumenado sea hacerle daño, o sea que, dentro de poco tiempo estará fuera porque o ha podido continuar, y se frustrará y se hundirá, puede irse a otro sitio de la Iglesia. Hoy hay muchos catecumenados. Nosotros hemos tenido muchos follones. El párroco de Pío XII nos dijo: "pero qué es esto, vosotros a misa solitos, esto es un gusto". No aceptó el camino. Y, si nosotros no hubiéramos defendido un poco el camino en su idiosincracia, en su razón de ser, hoy estaría completamente destruido, porque cada cura se hubiera inventado su estilo. Hemos tirado como hemos podido, sin autoridad ninguna, pues yo no soy nadie (K el humilde). Ahora los de catequética se están inventando otro catecumenado, los del mundo se inventan otro, cada uno con su estilo, cada uno se inventa sus comunidades. Unos con más compromiso político, otros con menos, otros con no sé qué, y como les da la gana. Me parece muy bien. Cada uno que esté en el camino que quiera. Nosotros tenemos éste. Ahora tenemos una reunión con el Cardenal Tarancón, con todos los párrocos y presbíteros del camino en la diócesis de Madrid, que son cerca de 70, para hablar de este camino. Ahora, el que quiera aceptar este camino y el que crea que es un camino cristiano, que puede llevar verdaderamente al cristianismo, sabe que tiene que aceptar esto. Entonces, para vosotros, para los que el Señor llama y quieran seguir este camino, los que queráis.... Claro, esto es una cosa que yo digo un poco tristemente. ¿Por qué? Pues por que yo pienso que la Iglesia primitiva no tendría más que un solo catecumenado, porque el catecumenado es el Bautismo. No había una diferencia entre el bautismo y el catecumenado, donde los signos fueran más flojitos. Si había otro catecumenado, era el de los heréticos, el de los herejes, que la Iglesia primitiva dice: "de los que salieron de entre nosotros".

La primera descomposición que ha habido en la Iglesia de Jesucristo, ha sido precisamente esta, que la gente que estaba en la Iglesia primitiva se salía y hacía otra Iglesia por su cuenta. De ellos, San Juan dice que son el anticristo, y han salido de entre nosotros. Esto, sabéis, es una cosa terrible porque, viendo la historia de la Iglesia Primitiva, una de las cosas que escandaliza es precisamente la descomposición de sectas: los docetistas, los maniqueos, (los kikos), etc.

No podéis imaginar la cantidad de sectas que surgen de la propia Iglesia primitiva, que se desgajan, y cada uno decía que la suya era mejor que la otra ( esto me suena ). Después, con la historia, han sucumbido, muchas de ellas han muerto ya y ha continuado la Iglesia verdadera. 
Yo, con esto, no quiero decir que nuestro camino vaya a ser mejor, también surgirán cosas. Yo, verdaderamente, me sorprendo de la comunión que tenemos todavía, a pesar de lo extendido que está el camino.

viernes, 20 de julio de 2012

Ellos pueden criticar a la Iglesia pero si criticas al Camino Neocatecumenal eres el demonio.

[...] Tanto Kiko como  Carmen (y todos los catequistas del Camino) no se cansan de repetir en forma martilleante que por 1700 años en la iglesia  sólo ha habido "religiosidad natural", que hasta ahora no se ha entendido nada de la verdadera fe y el verdadero cristianismo, y que este entendimiento se ha alcanzado recien ahora, en las comunidades neocatecumenales. Leemos en los mamotretos  de las catequesis de Kiko:

"La Iglesia, como sacramento de salvación, ahora en las parroquias no lo veo por ninguna parte, sino que son oficinas donde la gente va a misa, pero no es sacramento de salvación" (mamotreto del Primer  escrutinio, pág. 31).
. "Y así es como hemos catequizados en los colegios? Tal vez el sacerdote gordo y cuya  clase de religión  era profundamente aburrida y si no se sabía la lección nos abofeteaba" ( (mamotreto del Primer  escrutinio,   P. 53). "El sacerdote es Cristo en cuanto es él el  verdadero sacerdote. Pero la Iglesia! ¿Cuál Iglesia? Estas palabras son absurdas! Pero que esa la Iglesia? Al ver a los sacerdotes celebrar la misa? Ver al Papa? El Vaticano? ¿Qué es la Iglesia? ...
... Usted ve la confusión que existe "(Segundo Escrutinio , Página 74)." "Hoy en día tenemos que reconstruir la Iglesia, como si empezara de nuevo ... porque la Iglesia está llena de idolatría, la Iglesia católica llena de paganismo ... La Iglesia está medio destruida y hay que reconstruirla" (mamotreto del Padre Nuestro pág. 34) ....
"Estamos en Roma, estamos en el centro del cristianismo Pero es la peor tierra... En todas partes del mundo se cree que Roma es lo peor, en toda Italia: Aquí, en Roma con el cardenal, la Curia ... Todo el mundo va a lo suyo, no hay verdadero ministerio... Se trata de una iglesia monolítica, muy dogmática, una Iglesia excesivamente ritualista... " (mamotreto   del Padre Nuestro  pág. 183).

Kiko acusa a la Iglesia de ser monolítica. Pero el ha edificado una iglesia  monolítica e intocable, donde no hay espacio para las críticas. De hecho, en todas las mentes se inculca de forma martilleante y continuo que el juicio y la critica son pecados graves de murmuracion.

En cada reunión y cada catequesis y los catequistas repiten constantemente:

"Aquellos que juzgan al catequista obstaculiza su conversión" "¿Quién juzga a los catequistas juzga a Jesúcristo." "Porque nosotros somos su boca"! "Aquellos que juzgan a los catequistas quieren destruir a la comunidad!, Etc.

Por supuesto, nadie se atreve a criticar abiertamente a los catequistas , para no perder su confianza y que no parecer alguien en quien no se puede confiar que "no va en camino de conversión."

Editado por Carlo Di Pietro

Fuente:

Neocatecumenali sulla via del tramonto, Edizioni Segno, Tavagnacco (UD), 2012, p.

Gracias a Gloria_M y a Miles dei
fuente:(http://www.pontifex.roma.it/index.php/opinioni/laici/12379-si-puo-criticare-la-chiesa-ma-non-il-cammino-neocatecumenale)

jueves, 19 de julio de 2012

Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

Estos son los escrutinios realizados por Kiko Arguello a un Presbitero que sigue el itinerario Neocatecumenal, han sido transcritos de "mamotretos" hasta ahora secretos del Camino Neocatecumenal corresponden al paso llamado "Segundo Escrutinio".


Kiko  ArguelloKiko: Antes de entrar en el Camino ¿Dónde ponías tu seguridad?


PresbiteroPresbítero: Yo pienso que la ponía en la perfección ética, una vida de sacrificio, en la obediencia llevada hasta el extremo y en la pobreza total, en la castidad, el autodominio. O sea, en lo que yo entendía ser un buen cura. Esto me llevaba a superar los complejos de mi infancia, el ser de pueblo, mi aspecto físico. Yo me acuerdo que en la escuela leíamos un cuentecito de dos hermanas, una era fea y no sé qué, y la otra era muy guapa. Y la fea dijo "pues yo voy a ser muy buena", y acabaron todos queriéndola mucho más a ella que a su hermana. Pues un poco de esto. La gente decía "qué cura más santo", además tenía amigos y yo me sentía realizado. Me daba libertad para hablar de los demás, y juzgarles sin sentirme culpable, porque yo no juzgaba desde unos principios que creía que cumplía, por lo menos exteriormente. De cara a mis superiores no me entendía del todo, porque siempre me decían que era un poco extremista, que no era para tanto la cosa. Yo así creía que me aceptaba más, siempre tenía esta esperanza.

Kiko  Arguello Concluyendo. Tenía un complejo de feo. Y este complejo de feo te llevó a tener miedo de que no te quisieran y a adoptar una línea de perfeccionismo para que te quisieran. Entonces ¿dónde buscabas tu seguridad? ¿En que te quisieran, no?

Presbitero En la perfección, en ser cura...


Kiko  ArguelloPero tu seguridad era el afecto, ¿no? El que te quisieran.


Presbitero Sí. Yo ser el bueno, sin que lo supiese nadie, no me hacía demasiada gracia.


Kiko  Arguello¿Ha habido algún cambio de dirección en tu vida?


Presbitero Yo, lo que sé, es que me parece que me importa menos el ser bueno. Yo creo que sí. Sigo aspirando a la misma perfección y a verme perfecto, pero hay una cosa que veo clara y es que el parecer bueno no me importa tanto, aunque me importa algo. No digo que ya sea bueno.

Kiko  ArguelloTú has dicho que no te importa tanto frente a los otros, pero sí ante ti mismo.


Presbitero No lo sé. No estoy seguro, pero creo que no, que también ante mí mismo me importa menos. Ciertamente, yo me veo con defectos y veo la falsedad de todo esto. Pienso que, si siguiese por la misma línea, la gente me seguiría queriendo, seguiría pensando que soy un cura extraordinario. De cara a mí mismo, no me importa tanto verme así y creo que, de hecho, no lo soy. Creo que sí he visto un cambio. Y no sólo en esto, sino en otras cosas: en el dinero, en el trato con la gente. Por ejemplo, yo nunca hubiera llevado a una chica en el coche para acompañarla a su casa después de una celebración, y ahora me da igual.

Kiko  ArguelloAún hoy, ¿en qué cosas buscas tu seguridad?


Presbitero Esta es una pregunta que no he sabido contestar. Vivo en una especie de escepticismo.


Kiko  Arguello¿En qué sentido, escepticismo?


Presbitero Creo que tampoco es una especie de desesperanza. No sé, es como una falta de seguridad.


Kiko  Arguello¿Has perdido el sentido del camino?


Presbitero No he perdido la idea del camino pero, sin embargo, no tengo una experiencia fuerte de Jesucristo, como para que Jesucristo sea mi seguridad. Ahora, todo lo demás, no lo sé.

Kiko  ArguelloUn momento. Jesucristo no es tu seguridad. Entonces, ¿qué es tu seguridad hoy?


Presbitero Yo creo que no lo es ninguna cosa.


Kiko  ArguelloFuera de Jesucristo, ¿no buscas tu realización en ninguna otra cosa?


Presbitero ¿Pensando en que se me va a dar algo? No.


Kiko  ArguelloEs decir que, cuando alguno te critica, no te cabreas.


Presbitero Sí me cabreo ,pero...


Kiko  ArguelloSi no fuera una seguridad para ti el afecto que te tengan los demás, no te cabrearías si alguno te soltara una puyita así, con sorna.

Presbitero Te aseguro que, no sé si será por autoeducación, pero yo realmente procuro no necesitar el afecto de nadie, que nadie me crea bueno, que nadie me quiera. Claro, es que no he tenido tiempo de contarlo. Yo he tenido un momento de crisis muy fuerte en este aspecto, en que todo lo humano se venía abajo y me he sentido totalmente solo, todas estas cosas que había dejado no las buscaba porque sé que no sirven, y todo esto de que la gente me quisiera, no sé. Hoy procuro no necesitar el afecto de nadie.

Kiko  ArguelloAh, procuras. ¿Pero a lo mejor no lo puedes conseguir, no?


Presbitero Ciertamente, a veces necesito que la gente me quiera, pero yo reacciono, hay un momento en que reacciono, no permanezco en esta situación. Esto es lo que quería decir.

Kiko  ArguelloVamos a ver. Yo quería decirte una cosa. No sólamente a ti, sino a todos los demás. En estos momentos, la Iglesia ejerce, a través de los catequistas, un poder de discernimiento, de ayuda, de exorcismo, a través de vuestra realidad. Yo creo en ese poder, que es una gracia de Dios que da al catequista, como os lo dará a vosotros cuando seáis catequistas de otros hermanos, para poder ayudar, y que nos es dado en la buena intención que tiene la Iglesia, en ese catequista, de ayudar al hermano.
Por tanto, aprovechad este momento, no para defenderos, sino para recibir esta actitud, esta corrección, esta cosa de la Iglesia. Que antes lo hacía, siempre la Iglesia, a una única dirección, que es la Palabra de Dios en el Templo, corregida e iluminada en ciertos momentos, como son los escrutinios. En estos se va ayudando al hermano cuando el tornillo se le pasa de rosca y no va ni para atrás, ni para adelante, y necesita una intervención de la Iglesia que le ayude y le ilumine. Por eso, precisamente, no escrutaremos a todos, sino a aquellos hermanos que necesitamos ayudarles. Porque, además, esto sirve para todos, porque al sentir cómo un hermano es escrutado, estáis viendo vuestra vida, os estáis escrutando.

Presbitero Bueno, una cosa se me olvidaba. A mí me gusta que las cosas me salgan bien, que la gente piense "qué bonita ceremonia de primeras comuniones", "qué celebración de la Eucaristía tan buena nos ha salido".

Kiko  Arguello¿Esto qué quiere decir? ¿que te importa lo que digan los demás?


Presbitero Pues un poco lo de antes la perfección esa. Que me gusta que se vean las cosas que hago bien.

Kiko  ArguelloSegunda tentación. ¿Qué cosas no aceptas en tu vida?


Presbitero He tenido siempre un miedo tremendo al ridículo, no he aceptado nunca segundos papeles, no he aceptado el recibir de los demás, me ha gustado mucho dar, nunca recibir . Si he recibido algo, ha sido pensando que, a los que me daban algo, les hacía favor de recibirlo.

Kiko  Arguello¿Y eso por qué? ¿Por qué no te ha gustado nunca recibir?


Presbitero No sé. Posiblemente por lo de antes, porque nunca me he creído inferior a nadie, porque tengo necesidad de ser superior.

Kiko  ArguelloUn momento. Porque has tenido la necesidad de creerte superior. ¿Y por qué has tenido esa necesidad? ¡Porque te sentías inferior!

Presbitero Seguramente, claro.


Kiko  ArguelloSi se tiene necesidad de creerse superior, es porque se siente uno inferior.


Presbitero Todo esto, hasta el extremo de cruzarte con uno por la escalera y, si nos decimos algo, quedarme pensando que le podría haber dicho tal cosa, porque así he hecho el tonto.

Kiko  ArguelloNo puedes recibir porque no puedes aceptar sentirte inferior. Recibes cosas de los inferiores. Tú has relacionado el no recibir con el afán que tienes de sentirte superior. ¿Y por qué quieres sentirte superior? ¡Ah!, será porque tú te sentías inferior. Si quieres ser superior es porque te sientes inferior. Por eso no soportabas el ridículo, segundos papeles, los inferiores, los animales, que diga la gente: "¡pobrecito, pobrecito!" 
Adelante. O sea, que tú no aceptabas tu complejo de feo o de lo que sea, que te lleva a no aceptar el ridículo, etc. Bien. En la comunidad, ¿has visto un cambio de dirección?

Presbitero Pues no sé. Yo veo algunos signos de que sí, en cuanto acepto las cosas de los otros.


Kiko  Arguello¿Un signo sería, por ejemplo, empezar a aceptar hacer el ridículo?


Presbitero No. Ahí no he llegado.


Kiko  ArguelloEsto está muy metido.


Presbitero Y los segundos papeles, tampoco. Ni siquiera aquí, estos días.


Kiko  ArguelloTienes que ser el primero.


Presbitero Puedo no hacer ningún papel, pero hacer el segundo....., no. Ni el el canto. Yo siempre tengo que hacer una segunda voz, o tercera voz...

Kiko  ArguelloUn momento, un momento, esto es muy importante. Dices que tienes una verdadera imposibilidad, esto lo digo para que aprendáis todos, de recibir, por complejo psicológico, a lo mejor no has recibido nada de las catequesis, por que eso es recibir y puede que hayas estado con la llave echada. Es que esto es muy importante: si has estado con la llave echada, escuchando sólo lo que te va bien, el primero, nunca el segundo, no te digo nada. Quiero decir que, si tú crees que ese complejo que tú tienes ha llegado hasta ese extremo, ¿o no?
¿O realmente la catequesis es posible que haya influido en ti?

Presbitero ¿Me lo preguntas?


Kiko  ArguelloTe lo pregunto.


Presbitero Yo creo que no ha llegado a ese extremo, creo que sí ha aceptado.


Kiko  ArguelloMenos mal.


Presbitero Creo que me he apeado de mi teología, de mi línea de vida y de todo esto. Pienso que sí he aceptado. A lo mejor no de todos. De los mismos catequistas, porque hay alguno de quien no acepto, pero a otros les admito como superiores a mí y les acepto cosas. Aunque suelo pasar la factura también, o sea, pensar que les devuelvo algo.

Kiko  ArguelloO sea que, si recibes algo, tienes que devolverlo. Aún hoy, ¿qué es lo que no aceptas de tu vida o no comprendes?

Presbitero Lo mismo de antes, ya lo he dicho, el ridículo y los segundos papeles.


Kiko  ArguelloEntonces, al responsable de la comunidad lo habrás aceptado siempre bastante mal...


Presbitero Sí, sí, mal, sí.


Kiko  ArguelloSigamos. ¿Cuáles son los ídolos de este mundo, para ti?


Presbitero El dinero, las cosas que da el dinero, el éxito, los hijos como obra maestra de tu vida.


Kiko  ArguelloDurante el camino, ¿has experimentado una victoria de Jesucristo?


Presbitero Oye, pues no sé. Lo que sí he experimentado, es que ahora no sé lo que es ser pobre, ser eficaz, ser humilde. Sé que, con mi esfuerzo, no puedo lograr ninguna de estas cosas, porque yo he querido ser pobre y humilde, y luego no lo era. He vivido muchos años creyendo que quería a todo el mundo, y luego resulta que no quería a nadie. Esta es una experiencia larguísima en mi vida. Y, en general, no sé lo que es ser pobre ni nada, por eso digo que no sé si he cambiado o no. Hay una coas que sí he tenido una luz de Dios en este aspecto, y es lo que me mantiene en la vida y en el camino, el ser como Jesucristo, ser feliz con Jesucristo, ser pobre con Jesucristo y ser crucificado como Jesucristo. Entonces le pido a Dios que me lo dé, porque es lo fenómeno. No sé cómo se va a eso ni lo que es, pero quiero que Dios me lo dé. Yo no sé si he cambiado o no. ¿Cuáles son mis ídolos? Pues yo mismo, y el estar en un pedestal que no se hunda nunca.

Kiko  ArguelloMuy bien. ¿Tú quieres entrar en el catecumenado? Sinceramente.


Presbitero Yo quiero llegar a ser la presencia de Jesucristo en el mundo. Lo que pasa es que...


Kiko  ArguelloBueno. Yo te quiero preguntar a ti, independientemente de que seas párroco, de que estés en la parroquia y esto del camino te dé mucha importancia delante del obispo de tu diócesis ahora, y que se den catequesis, porque todo eso te lo puede quitar el Señor tranquilamente, te mete en crisis y te secularizas dentro de veinte días. Yo te pregunto: como persona, ¿a ti te interesa este camino, quieres entrar en el catecumenado?

Presbitero Bueno, es que a mí, desde que hemos empezado el camino, hay varias cosas que me meten en crisis, que me hacen dudar a veces. Más que dudas, a veces me hacen sentirme incómodo.

Kiko  Arguello¿Qué cosas?


Presbitero Del camino. Ya las he hablado con vosotros. No las he digerido. Tengo muchas ganas de que en el camino entre la historia de la Iglesia, no sólo como siglos, sino que aparezca más clara la vivencia de la Iglesia y, en concreto, que esta experiencia nos llegase por la palabra de los obispos, y esto no se da. Porque la Iglesia no ha estado perdiendo el tiempo, desde Constantino hasta ahora, la Iglesia ha seguido caminando, no todo es malo, también hay cosas buenas y ha actuado el Espíritu Santo. Y echo en falta una iluminación de esa Iglesia, que en estos momentos la ven representada en la Jeraquía. El camino, en el fondo, claro que lo quiero, pero hay ciertas cosas exteriores, el que lo llevéis vosotros, por ejemplo, que me crean problemas.

Kiko  Arguello¿Quién preferirías que lleve el camino?


Presbitero Veo problema también en que, en la comunidad, la ley de Dios nos la hemos cargado y la hemos sustituido por la ley de Kiko, hemos cambiado una ley por otra.

Kiko  ArguelloPero, ¿quién te gustaría que llevase el catecumenado?


Presbitero Si a mí no me importa que lo llevéis vosotros. Me parece muy bien, pero creo que sería importante que estuviera la jerarquía también. Te digo que yo, de hecho, he estado contento símplemente porque el obispo me ha dicho: "Seguid adelante con la experiencia", y yo creía que eso era suficiente. Pero me hubiera dado mucha más alegría tener la riqueza de la experiencia de la Iglesia a través de mi obispo.

Kiko  ArguelloPero, ¿ahora el obispo de tu diócesis os acepta el camino, no?


Presbitero Sí, sí.


Kiko  ArguelloAcepta este camino y no tiene ningún problema.


Presbitero Sí. Incluso ha dicho que, entre lo que hay en la diócesis, este camino es lo que tiene más entidad.

Kiko  ArguelloEntonces, ¿por qué no estamos con la jerarquía?


Presbitero Yo no digo que no estemos con la jerarquía. Lo que digo es que creo que el camino se enriquecerá cuando la jerarquía se lo tome en serio.

Kiko  Arguello¿Tú estuviste en Roma cuando hicimos la reunión de párrocos? Allí habló el Papa públicamente, y estaban presentes varios obispos. Bien, voy a decirte una cosa que puede valer para todos. Yo lamento mucho que al fondo esté tu situación psicológica y todas esas cosas, pero los carismas muchas veces Dios NO los da a los obispos, aunque sí se los puede dar a un tipo cualquiera (tú, claro). Precisamente, si los obispos pensasen como nosotros, no haría falta que existiéramos nosotros, el catecumenado no tendría una razón de existencia. Precisamente porque no lo saben, nosotros tenemos una razón de existencia. Como dijo el Arzobispo Morcillo: "Yo no he recibido el carisma, lo habéis recibido vosotros". En esa reunión estabas tú. El obispo tiene el discernimiento de los carismas y decide si un carisma es de Dios o no lo es. El que decide eso en tu diócesis, es tu obispo. Y tu obispo, ¿qué más te puede decir? Te ha dicho que esto es lo que tiene más fuerza y más entidad en la diócesis, lo más serio que hay, Y él mismo os va abriendo el camino y diciéndoos a los párrocos que acepten. Os está mandando a vosotros a hacer catequesis. Es curioso, como en ti hay algo contradictorio. En otras diócesis, no estará así de bien, el obispo tiene sus dudas, pero aquí está tu obispo también, y sin embargo, tú tienes recelos a que llevemos nosotros el camino. ¿Te gustaría que lo llevase más el obispo? ¿o te gustaría que lo llevases tú? Porque, en definitiva, tú has dicho aquí que no soportas llevar segundos papeles. 

Bueno, vamos a ver. A todo ésto, no me has respondido a la pregunta que te he hecho antes, de si querías pasar al catecumenado, o sea, ¿qué autoridad das tú a este camino, en el sentido de que te puede llevar personalmente a la fe, a una fe más adulta?

PresbiteroEn ese aspecto, sí lo quiero, sí lo creo, pero pienso que puede crear problemas. Esto sería para hablarlo mucho más despacio.

Kiko  Arguello¿Qué tipo de problemas?


PresbiteroYa sabéis que vengo así desde otras convivencias, y todavía no lo he digerido.


Kiko  ArguelloPero, ¿qué es lo que no has digerido, en concreto? ¿Lo de la ley de Kiko? ¿el que yo lleve el camino? ¿qué?


PresbiteroSí, eso. El ver cómo, de hecho, por lo menos yo lo veo así, se sustituye la ley de Dios por la ley de Kiko. Lo mismo que os digo a vosotros, yo lo he planteado en la parroquia y, en este momento, tengo que hablar con el obispo muy despacio.

Kiko  ArguelloVamos a ver. Si el Señor nos trae aquí, tú tienes que discernirlo como párroco de tu parroquia. Tienes que ver que el Señor va a un tinglado en tu parroquia, tremendo, y a la gente la va a despistar mucho. Si nosotros abrimos un camino, tenemos que traer una interpretación de la palabra y, si estamos abriendo un camino que, en definitiva, quiere ser para gente no adulta en la fe, secularizada, entonces tenemos que llevar una interpretación de la Palabra. Y a los obispos les quedará, en última instancia, saber si esto es un carisma de Dios, si es que soy un ególatra medio loco , si es que aquí se le está haciendo verdaderamente bien a la gente, o se le está destruyendo.

Ningún obispo nos ha prohibido jamás nada. Y, cuando llegó el momento de que el Papa hablara, no creo que dijera nada malo, y el Papa no habla a lo loco. Aquí, en España, no hemos hecho ninguna propaganda, ni hemos querido hablar de esto, pero el Papa llamó a Monseñor Romero de Lema, que es el obispo de Jesús, y hoy es el secretario general de la Congregación del Clero, y estuvo toda una tarde, cerca de seis horas hablando de este camino, pero él es quien más lo conoce.
Pero bueno, todo esto es lo de menos (pero lo deja bien recalcadito, por si acaso). Quiero decirte que todo esto no te serviría, porque es un problema tuyo, personal, que te nace un poco de esa realidad que tienes detrás, que si la tienes iluminada es estupendo (a favor del camino, se comprende). Tú quizás expones todo esto aquí para hacerte falta saber si esto está iluminado en ti. Entonces, si está iluminado, si está iluminado que tú, en el fondo, tienes un complejo muy profundo de inferioridad porque no te sentías amado por el superior, o por lo que fuera, y temes hacer el ridículo, todo esto influye en tu carrera y te condiciona (qué tendrán que ver las churras con las merinas).

Si esto estuviera iluminado, lo primero que sucedería es que serías mucho más cauto frente a ti mismo, dudarías de ti mismo. De tus propias convicciones, y te apoyarías más en Jesucristo.
No sé, ya hablaremos, si quieres, pero fíjate, desde otras convivencias hasta aquí, está todo esto sin iluminar. Hay una zona en ti que no está clara.

PresbiteroEl problema tremendo, para mí, ha sido que la mayoría de los conflictos con la comunidad me vienen de aquí, pero a lo mejor es en otro sentido, porque yo he visto hasta hoy, entre lo que quiere mi obispo y lo que me permite mi obispo. Lo que mi obispo quería, era un tipo de parroquia, y lo que mi obispo no permitía, eran las comunidades.

Kiko  ArguelloPero ahora tienes un obispo nuevo, y eso ya se acabó. Porque la causa no era esa. Nos hemos pasado la vida luchando con los curas: que si se toca el cáliz, que si no se toca el cáliz. Y resulta que luego hemos descubierto que, en el fondo, no estaba la cuestión de "que si el obispo lo permite, que si el obispo no lo permite", sino que era una cuestión afectiva de que no soportaba que otro lo mandase. Pero hay otros casos y, como dices tú muy bien, hace falta ver las condiciones. Bueno, ya hablaremos.

Esta es la primera parte , para ver la segunda parte haga clic aquí



Gracias a la Forera Alejada del "Granada en la Red" por la transcripción
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