miércoles, 31 de agosto de 2022

Cuando Kiko quiso dominar las parroquias (y III)

 

En la larga entrada anterior, Kiko trata de vender la moto de que en las parroquias “no hay más que Misas”, que él desprecia porque no entiende que la Misa es el corazón de la Iglesia. Y que lo que verdaderamente hace falta es que haya celebraciones de la Palabra, pero celebraciones a su estilo. Es decir, no se trata de que la gente escuche la Palabra y la medite en su interior, sino que a toda prisa la devuelva -la vomite, más bien- retorcida de tal forma que la Palabra siempre, siempre, siempre sea una denuncia contra quien la escucha: “este encarcelado, ladrón o drogadicto o llámale como quieras”, dijo Kiko, pero siempre asumiendo que es el último y el peor de todos porque no es hijo de Dios, sino del demonio.

Y a esa asunción es a lo que Kiko llama “tener el oído abierto”. Es decir, lo que ofrece en Roma es que todos acepten jugar con sus cartas trucadas. No se ofrece para que la diócesis disponga del CNC como guste Eso no, eso nunca. Lo que quiere es que la diócesis asuma su “kredo” deformado.

Por cierto, a propósito del trípode indicado por el Concilio -el único que reconoce Kiko- para la vida cristiana, dice Benedicto XVI que dicho trípode es “anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), celebración de los Sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia)” (Carta enc. Deus caritas est, 25), que ni en eso acierta Kiko.

Sigue la monserga kikiana:

O sea, que son en total diez encuentros en una parroquia, con una llave de interpretación, y ya se parte, los jueves (siempre los mismos días, una vez a la semana) a escuchar la Palabra de Dios. El mismo equipo que les ha dado las catequesis prepara los temas de los encuentros de la Palabra, les hace las moniciones, les enseña algún canto, poco a poco, y después, en la iglesia abierta a quien quiera venir, hay que decir a los hermanos, enseñarles a poner su vida bajo la Palabra. Porque el eslogan de todo esto es lo que dice el salmo "La Palabra es lámpara para mis pasos". No lámpara a mi camino, luz a mi inteligencia, sino lámpara a mis pasos. Hay que saber poner los pasos a la luz de la Palabra de Dios, diciendo que los acontecimientos de la vida te los interpreta el demonio, te los interpreta la carne y te los interpreta el mundo.

Ilógica típica de la kasa: la luz de la Palabra de Dios, según Kiko, es la que permite ver todo en clave negativa, todo pervertido por el demonio, la carne y el mundo.

Hay una interpretación, hay una hermenéutica de revelación. El cáncer que tienes ¿es una palabra de Dios? Porque si tienes cáncer el mundo dice que es horrible, el demonio dice que Dios no existe y la prueba es eso. Hay una interpretación de la Palabra . Y esa interpretación la tiene que volver a dar la Iglesia. La tiene que volver a dar, sino la gente irá a preguntarle al Raphel ese por televisión el por qué no se casa su hija, etc. Irán a los brujos, irán a las cartas, porque la gente no puede vivir sin que se le interprete por qué, por qué, por qué no me caso; por qué, por qué soy así.

No. El cáncer no es una palabra de Dios. La pandemia mundial, tampoco. Dios no está en el huracán ni en el terremoto, está en la brisa suave. Y Kiko todavía no se ha enterado de que Dios no envía pandemias.

Hay una interpretación en nuestra historia, nuestra historia tiene un sentido. Si lográramos que en las parroquias se abriera un canal... Podemos empezar por las parroquias que tienen el Camino. Suponemos que los párrocos... podemos empezar. A vosotros ya no hace falta, tenéis una comunidad. Es un servicio que el Camino hace a la gran masa. A las parroquias, a la gente normal . Un servicio. ¿Os parece que podemos prestar este servicio, una ayuda? No para nosotros.

Ya se sabe que hay humanos y subhumanos, los elegidos y la gente normal, faltaría más. Ese es el amor al otro, que es Cristo, que desborda el Camino.

¿Cómo vienen? Misión popular. Ahí entramos nosotros. Les llamamos, les convocamos: Tertio Milenio (sic) Adveniente. Preparación al año jubilar del 2000. Y esto funciona si lo llevamos nosotros. No funciona si "cuatro gatos"… Si lo llevamos bien hecho nosotros, es un servicio grande que podemos hacer.

No lo puede decir más claro: no quiere sumarse a las iniciativas de la Iglesia ni de las parroquias, lo que quiere es que todos se acomoden a sus deseos.

El Papa abre la puerta santa

Alguno dice: Kiko, así les vendes el Camino . Yo no vendo nada. Yo hago lo que creo que es voluntad de Dios. Es como un padre de familia que tiene un problema y se presenta un hijo suyo y le dice: Papá ¿cómo estás de dinero? ¿fatal, no? Pues toma cinco millones de pesetas, que necesitas. Hombre, hijo, gracias.

Pues yo me presento al Papa y le digo: Necesitas ayuda ¿no? Pues toma cinco millones de pesetas. El Camino Neocatecumenal para ayudar a llevar el Tertio Milenio (sic) Adveniente . ¿Está bien eso o no?

Porque sin gente no se hace nada y las diócesis no tienen gente, no la tienen, Les falta la gente. Tienen muchas ideas y venga a escribir y te mandan unos carpetones así, y hay que leer y leer . Y venga carpetas y venga carpetas . Y al final ¿en qué se queda? Pues en casi nada. De hecho, vamos a lo concreto. Lo que quieren es que se acabe esto cuanto antes, que se pase este follón . Bueno, pues muy bien. ¿Qué quieren nuestra colaboración? Aquí estamos. ¿Que no la quieren? Bendito sea el Señor, y ya está.

Es decir, que ya le habían enviado muchas propuestas diferentes sobre la colaboración que querían del CNC. Pero Kiko, tan ciego, no lo entendió y se empecinó en que o se hacía lo que él quería o nada.

Nada se hace sin envidias, nada se hace sin calumnias, nada se hace sin persecución. Bendito sea el Señor. Ya tenemos la fórmula de la cruz gloriosa.

Traducción: una y otra vez han intentado hacerle entender que él no manda, que son los obispos los que disponen. Y una y otra vez Kiko deja que el demonio le interprete la historia y todo lo convierte en envidias, calumnias y persecución.

Que te insultan ¡a ofrecerlo por el que te insulta! Para que se fastidie. Lo ofreces por el que te insulta y ya tiene Dios que mandarle una gracia particular, porque donde abundó el pecado sobreabundó la gracia ofrecida al Señor. Así es que tú a pecar contra mí, que yo te lo devolveré en gracia del Espíritu Santo. Así es que cuando te persigan un poquito pues ¡ya tiene éxito!, porque vamos a ofrecer el sufrimiento por ellos y salvaremos la diócesis.

Lo tengo dicho: Dios que se vaya de vacaciones, que ya se ocupa Kiko de todo.

Esto es el asunto, hermanos. Entonces, aquí explico en qué consiste la celebración de la Palabra, que son cuatro Palabras: una de los libros históricos, otra de los libros proféticos, etc. Y luego hay el eco de la Palabra. El catequista invita con un micrófono a ver cómo esta Palabra ilumina tus pasos, tus problemas de esta semana. Claro, hay que iniciarles. Quizá una comunidad de una parroquia puede venir a esta celebración de la Palabra para ayudar, para que se cree un núcleo, para que la gente... ¡Qué fenómeno aquella celebración; qué cosas dice la gente! Y al final, el cura coge lo que ha oído a los hermanos, hace una homilía conclusiva y lee lo que dice el catecismo de la Iglesia Católica sobre ese tema. De forma que tenemos ya un instrumento regular. Durante tres años se va dando. Porque habrá temas fundamentales. Todo lo de la sexualidad, por ejemplo. O sea, comenzamos una institución en las parroquias. ¿Os parece un servicio grande a las parroquias esto, o no? Puede servir a mucha gente que no viene al Camino pero que a lo mejor esa celebración le puede ayudar. ¿Esto después redundará...? Sin duda ninguna.

No hacemos esto para hacer comunidades, no. ¿Qué también podemos hacer esto partiendo de la Misión Popular? También. La primera parte, se hace la misión popular. Viene mucha gente y se dice ¿quién quiere entrar en una Comunidad Neocatecumenal? Y vienen a la convivencia: 36. Pero quedan 70. Con los 36 se hace una comunidad, y con los 70 se inicia la celebración de la Palabra en la parroquia. Ya está. Sencillísimo. Hemos tenido las dos cosas: la comunidad y la Celebración de la Palabra. A esos 70 no se les da las catequesis de la Eucaristía. Esa se da en convivencia para formar una comunidad.

Estamos perfeccionando el asunto. Esto se va perfeccionando poco a poco. Las Misiones Populares, Tertio Milenio (sic) Adveniente... Porque el Señor está con nosotros.

El Señor si duda con quien está es con las parroquias, porque todo quedó en agua de borrajas.

¿Que la diócesis arma un tinglao, un follón y no le interesa nada de lo que decimos nosotros? ¡Muy bien! y ¿qué piden catequistas nuestros? Porque en Roma también han hecho un grupo de teólogos, unos contenidos y ahora quieren catequistas nuestros que den esos contenidos... Bueno, pues qué le vamos a hacer. Veremos un poco.

¡Mira que tener que aceptar que los contenidos los marque la Iglesia!

De todas formas Mons. Nosiglia es muy inteligente y ha dicho que cada parroquia que se organice con sus fuerzas vivas. Las parroquias que no tengan fuerzas vivas, que nos pidan ayuda y ya veremos cómo les ayudamos. Pero nada de obligar a la gente a hacer cosas contra su voluntad, como hay algunos burros por ahí... y claro, eso no puede funcionar. Imagínate que a mí me dan un mamotreto con unas cosas escritas que ni me las creo ni las siento, pues es dificilísimo.

Bien, pues ahora para acabar esta convivencia: primero, la colecta: Tenemos 32 seminarios. Sois todos unos pobrecitos, no tenéis un duro: estáis ya viejos y en el paro y en la jubilación, etc. Pero no importa: Hacemos tres colectas, como en Italia. Primero pagamos el hotel. Después hacemos una colecta para los seminarios y otra para la casa del Monte de las Bienaventuranzas.

Me encanta este final: Sé que no tenéis un duro, pero me la pela. Aquí se hacen tres colectas porque lo digo yo y me vais a pagar la domus Chachiguay porque me trae sin cuidado vuestro bolsillo. Puro amor neokiko.

 

lunes, 29 de agosto de 2022

Cuando Kiko quiso dominar las parroquias (II)

 

Entonces, nosotros decíamos, sería importante dar primero unas catequesis kerigmáticas que dieran las llaves hermenéuticas (la palabra hermenéutica significa interpretación ) claves de hermenéutica, de interpretación, para que la gente pueda encender. Porque este señor, este encarcelado, ladrón o drogadicto o llámale como quieras, a través de las primeras catequesis entendió que Abraham era él. Y abre la biblia y lee “Lázaro” y dice: "Lázaro soy yo". Ya está. Le has dado una llave de interpretación. Ya este señor se pone a escuchar la Palabra y cuando dice: “Lázaro , sal fuera” “Me está diciendo a mí que salga fuera ¿de qué? ¡Ah! que salga fuera de mis vicios. ¡Señor, dame tu la fuerza!" . Ya sabe entender la Palabra. Porque si no, es un fracaso.

¡Anda que no hay y ha habido a lo largo de toda la historia gente capacitadísima y preparadísima para “entender la Palabra”! Pues no, según su sensibilidad, todos subhumanos necios, menos los que él ha rescatado con su pico de oro hermenéutico.

Mi carta la mandaron al Consejo Nacional, al responsable de todo esto del Tertio Milenio (sic) Adveniente, que es el Cardenal Echegaray. Este Cardenal cogería mi carta y la mandaría a Mons. Nosiglia, que es el responsable del Tertio Milenio (sic) Adveniente en Roma. El obispo auxiliar Cesar Nosiglia que acaban de hacerlo vicegerente de Roma. O sea, el número tres: el Papa, Ruini (que es su Vicario) y el siguiente es Nosiglia. Entonces Nosiglia, hablando con él, que está cerca de nosotros y se da cuenta la importancia que tiene esto, este obispo me dijo: méteme en cuatro páginas el proyecto concretizado, porque la carta del Papa que a mí me ha mandado el Cardenal Echegaray es muy general. A ver, exactamente qué es lo que decís.

Porque el punto es que e l Papa ha dicho que para Roma hay que hacer una misión urbana, de la ciudad, todos los ambientes tienen que ser evangelizados, ha dicho el Papa, todos. No tiene que quedar una rata en Roma que no escuche el kerigma. Y no saben cómo hacer.

Tantas mentes brillantes como hay en la Iglesia y necesitan que aparezca Kiko con la solución para que las ratas romanas sean kikotizadas.

Entonces, aquí está en una cartita que os vamos a dar lo que yo he escrito a Nosiglia. Muy concretito. No se trata de repetir el Camino. Es muy sencillo. Os la leo.

(La carta y todo el mamotreto del tostón del inicio del curso 1996-97 está bastante oscurecido. Os pongo un fragmento, pero el resto he preferido recuperarlo en un fichero limpio).


 

En otras palabras. Primero asegura que si se convoca a la gente para ir a la parroquia no va nadie. Ahora su brillante solución es convocar a la gente a escuchar kikadas en la parroquia. En TODAS las parroquias de Roma y del mundo. Y el objetivo de tanta reunión es dar al mundo las claves hermenéuticas de las que según Kiko carecen todos, todos y todos, salvo aquellos que le escucha a él y a quienes él envía.

1º encuentro: ¿quién es Dios para ti?

Se hacen preguntas de este tipo: ¿Crees en Dios? ¿Por qué? ¿Lo has visto? ¿Cómo es?, etc.

Después de las respuestas de los presentes se dice qué responderán a las mismas preguntas tres figuras de la Sagrada Escritura. Abraham: Dios se le aparece prometiéndole un hijo cuando está totalmente fracasado. Le invitará a seguirle dejando a su familia y caminando hacia una tierra que Dios le indicará. Moisés: la zarza ardiente, el paso del Mar Rojo, la Alianza del Sinaí, etc. San Pablo: el encuentro en el Camino de Damasco.

Clave hermenéutica: Dios es aquel que actúa en la historia a diferencia de la religiosidad natural en la que es el hombre principalmente el que busca a Dios para que le ayude en sus necesidades.

2º encuentro: ¿Qué sentido tiene tu vida?

Después de hacer algunas preguntas a los presentes (¿para qué vives? ¿para qué trabajas?, etc.) se empieza la catequesis, presentando al hombre como un ser para la muerte, destinado a morir.

 Clave hermenéutica: Mirar a la propia realidad existencial de muerte para abrirse al encuentro con Cristo que, enviado por el Padre, le da perfecta gloria al destruir la muerte para el hombre, dándole la vida eterna.

3º Encuentro: El kerigma

Se comienza recordando el encuentro precedente sobre la muerte y se lee Hb 2, 14s: "Por tanto, así como los hijos participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo, y libertar a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud".

¿Cómo quita Cristo al demonio el poder que tiene sobre la muerte? Destruyéndola con su resurrección. ¿Por qué el hombre tiene miedo de la muerte durante toda la vida? Adán y Eva, el pecado original (Gn 3). El hombre se separa de Dios y experimenta la muerte del ser, ontológica (sic). Ahora la muerte le circunda y le limita. Angustia existencial, insatisfacción. Imposibilidad de amar más allá de la muerte. Cristo rompe la muerte para nosotros en su resurrección. Esto es un hecho que llama a conversión. Es decir, a creer en la buena noticia "Convertíos y creed en el Evangelio". Cristo, subido al cielo, después de su resurrección, intercede por nosotros presentando sus llagas gloriosas al Padre, ahora, mientras se anuncia el kerigma, y el que lo acepta, obedeciendo a la gracia, recibe como la Virgen María, el Espíritu Santo que comienza en él la conversión.

Clave hermenéutica: este anuncio, como el del ángel a la Virgen María, empieza a gestar en el que cree la vida de Cristo, despierta el Bautismo, y hace al hombre madre de Cristo: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica" (Lc 8,21).

4° encuentro: El kerigma en la Escritura

Se leen los kerigmas de los Hechos de los Apóstoles (Hc 2,14-36; 3,12-26, 13, 16-43) Y fragmentos de algunas epístolas de San Pablo (Rm 7,14-8,17; ICor 15,1-27; Rm 10,S-17). Llamada a conversión: Cristo muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación (cf. Hb 4,14-5,10 sobre el sacerdocio de Cristo).

Clave hermenéutica: el anuncio que la Iglesia ha hecho siempre y hace hoy es el mismo anuncio de los apóstoles y lo que nos han transmitido. La fe viene por la predicación (cf. Rm l0,17). El Espíritu de Cristo acompaña a los apóstoles: "Id y enseñad a todas las gentes. Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20).

5° encuentro: Celebración comunitaria de la Penitencia

Preguntas sobre el Sacramento de la Penitencia, como éstas: ¿Te has confesado alguna vez? ¿A quién nos confesamos? ¿El sacerdote representa a Cristo o a la Iglesia? ¿Por qué el confesionario?

Después de las preguntas, mientras algunos sacerdotes se revisten, se explica cómo se hará la celebración, proclamando la Palabra (3 lecturas, cantos) un Evangelio (el Hijo Pródigo, Lc 15), las confesiones y las absoluciones individuales.

Clave hermenéutica: La Penitencia como segundo, tercer... Bautismo. El perdón gratuito anunciado con el kerigma es celebrado y realizado mediante el sacramento que nos regenera dándonos la gracia bautismal. Lo que era visible en nuestro Salvador ha pasado a sus sacramentos (cf. San León Magno, Sermones,74,2).

6° encuentro: El kerigma en la Historia de la Salvación: Abraham  

Los primeros 11 capítulos del Génesis. La historia de Abraham y después se dice: ¡Abraham eres tú! Se pregunta a los presentes cómo Abraham se realiza en su vida, dibujando en la pizarra Ur de Caldea y el recorrido hacia la tierra de Canaan. Alianza, circuncisión, nacimiento de Isaac y sacrificio de Isaac: "En el monte Dios provee" un cordero: Cristo. "He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

Clave hermenéutica: Dios está realizando en tu vida una historia de salvación.

7° encuentro: El éxodo

En la pizarra se dibuja la esclavitud de Egipto, el paso del Mar Rojo, el desierto, la alianza y la entrada en la tierra prometida. Se pregunta a los presentes: ¿Dónde estás tú? Esta es tu historia. ¿Quién ha sido tu Moisés? ¿Estás en Egipto? ¿O en el desierto?, etc.

Clave hermenéutica: la Palabra de la Escritura es perfecta y profética, se cumple siempre en ti junto con un pueblo, y ha sido realizada en Cristo, que es nuestra Pascua.

8° encuentro: Palabra y Escritura

Diferencia entre Palabra y Escritura. La Escritura como un esqueleto que cobra vida en la asamblea. Solo la Iglesia tiene la perfecta interpretación de la Escritura. Frente a los hechos de la vida (se dan algunos ejemplos) el mundo, la carne y el demonio presentan diversas interpretaciones. Existe una interpretación que viene de Dios: es la fe que nos hace leer los hechos a la luz de Dios que nos quiere salvar de la muerte eterna.

Clave hermenéutica: la Palabra de Dios, celebrada en la asamblea, ilumina nuestros hechos que reciben así una interpretación a la luz del amor de Dios. Esta Palabra, acogida, nos conduce a la vida eterna. Todo tiene un sentido. Todo es gracia (Bermanos) 'Todo concurre al bien de los que aman a Dios” (Rm 8,28)

9° encuentro: Celebración de la Palabra

En la Liturgia, con 4 lecturas, se actualiza la catequesis precedente y al final se entrega la Biblia a cada uno de los presentes.

Clave hermenéutica: En la Iglesia, mediante la Liturgia de la Palabra, Dios nos interpela, como a Adán: ¿Dónde estás?, y la Palabra se torna "lámpara para mis pasos". Los hermanos empiezan a aprender a poner su vida bajo la Palabra.

10° encuentro: Experiencias de los encuentros

Se pregunta a los participantes su experiencia sobre los encuentros hechos y se empieza el ritmo semanal de la celebración de la Palabra.

Se podría seguir el trípode indicado por el Concilio para una vida cristiana: Palabra - Liturgia - Koinonia. Por eso, de tanto en tanto, se celebrará la Eucaristía, o una Penitencial, y también un encuentro para rever el testimonio cristiano en la vida de los participantes.

Las celebraciones semanales de la Palabra en las parroquias y en los diversos ambientes, pueden comprender 4 lecturas (de los libros históricos, de los libros proféticos, de las epístolas y del Evangelio) sobre un mismo tema, intercalándolas con algún salmo, o cantos. Antes de la homilía del presbítero, se podría introducir el eco de la Palabra, en el que brevemente, quien lo desee pueda poner los hechos de la vida a la luz de la Palabra proclamada. Esto permite al sacerdote que preside darse cuenta de cómo ha sido escuchada la Palabra y le ayuda a concluir con la palabra de la Iglesia. En estas homilías podrá subrayar, poco a poco, el Catecismo de la Iglesia Católica. Así a lo largo de estos tres años se seguirá el itinerario indicado en el Tertio Milennio Adveniente: I año: Jesucristo; II año: el Espíritu Santo; III año: Dios Padre (el Credo, los Diez Mandamientos, los Sacramentos y el Padre Nuestro).

La celebración de la Palabra en los diversos ambientes

Además del lugar normal en el que se harán estas celebraciones, que es la parroquia, la novedad que enriquecerá en contenido la Misión urbana es hacer la misma en ambientes diversos de la ciudad de Roma, como por ejemplo: el aeropuerto de Fiumicino, el Policlínico, las cárceles, los Ministerios, el INPS, la empresa de Ferrocarriles, varios Institutos Escolares, etc. Se podría también empezar esta misión en barrios de zonas secularizadas, una vez encontrado un lugar "neutro" (un garaje o algo semejante) invitando por las casas de alrededor a algunos hermanos y haciendo por las calles un anuncio que llame a participar en la Misión, como ya se ha hecho en las 400 Misiones Populares por las calles.

Si acabados estos tres años, el pueblo cristiano, dado el "sensum fidei", diese una respuesta positiva, se podrían continuar estas Celebraciones en todas las parroquias, fijando los contenidos las Diócesis.

Dado que los verdaderos problemas son las diferentes visiones de Iglesia, las antropologías humanistas ateas (que entiende la acción cristiana sólo como compromiso social, solidaridad, voluntariado, etc. y en las que casi prácticamente ha desaparecido la trascendencia, la escatología, el infierno, la salvación de las almas) nos parece que ésta es una ocasión única ofrecida por el Espíritu Santo para evangelizar la Diócesis con los contenidos del Catecismo de la iglesia Católica, partiendo del Obispo, y en tomo a él, ya que la Diócesis, a diferencia de la parroquia, es de institución divina.

Si se nos permite una sugerencia, la realización de todo esto debería estar centralizada en el Obispo, que hace una Comisión "ad hoc" para preparar y coordinar los equipos de evangelizadores de la Misión urbana. El Obispo enviará esos equipos a las parroquias y a los diversos ambientes y éstos, con la ayuda de todas las realidades parroquiales y también de los movimientos, pondrán en marcha la Misión indicada por Juan Pablo II a la ciudad de Roma, "caput mundi". Somos conscientes de que si esta misión, a pesar de los esfuerzos que el demonio hará para destruirla, es bendecida por el Espíritu Santo, tendrá una repercusión mundial dado que tantísimas Diócesis están mirando a Roma.

Solo el pensar que fruto de esta Misión es la recuperación de la Palabra de Dios en las parroquias y en las comunidades cristianas, llena nuestro corazón de alegría.

Suplicándole que rece por nosotros pide su bendición,

Kiko Argüello