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domingo, 7 de julio de 2024

Aviso al equipo internacional para que tome medidas

 

Me he encontrado la siguiente arenga en la que se amenaza con denunciar ante la suma autoridad de la kikandad los hechos concretos acaecidos en un blog kikísimo.

 

    Alguien tiene la desfachatez de hacer publicaciones con la posible finalidad de crear polémica, publicaciones que -esto ya no es una posibilidad, es un hecho, según el denunciante- siembran discordia entre los hermanos.

    ¿Será que suben instantáneas de un presunto formador tan ignorante como para decir que en el nuevo ritual del matrimonio los desposados son cubiertos por un talit?

No, que se mezclen ritos judíos sin cabida en el Cristianismo no es lo que sulfura al denunciante.

    ¿Serán imágenes de sillas voladoras en una convivencia de kikohermanos en pleno proceso de dar pruebas del amor y la unidad que no se da entre ellos?

Tampoco.

    ¿Será que alguien acude a un kiko-rito disfrazado de torero, en lugar de sacar las mejoras galas del armario?

No .

Las imágenes de la discordia que tanto escandalizan a Hector Jose, que es muy sensible, son las siguientes:





     ¡Absolutamente inadmisible que en una página kika se suba un vídeo de una celebración católica con comunión de rodillas y en la boca!

    ¿Es que los administradores no son conscientes de que eso va contra el kikismo? 

    Es de desear que el equipo internacional intervenga cuanto antes.

domingo, 10 de abril de 2016

La comunión en la mano no viene de la Iglesia primitiva, es calvinista


Monseñor Athanasius Schneider, experto en Patrística y en Iglesia primitiva, explicó en una emisora de Radio María cómo se comulgaba en la Iglesia de los primeros cristianos. 

 

Monseñor Athanasius Schneider

Athanasius Schneider nació en Tokmok, ciudad de la República de Kirguistán. En 1973, salió con su familia para Alemania. Fue ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1990. El 2 de junio de 2006 fue consagrado obispo en San Pedro del Vaticano por el cardenal Angelo Sodano. En 2011 fue destinado al puesto de obispo auxiliar en la Archidiócesis de Astaná. Actualmente es el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Kazajistán, una ex república soviética con un 26% de población cristiana, mayoritariamente ortodoxa pero con una pujante comunidad católica.

Monseñor Schneider, que es experto en Patrística e Iglesia primitiva, explicó en la emisora de Radio María en el sur del Tirol las diferencias entre la forma de comulgar en la Iglesia primitiva y la actual práctica de la comunión en la mano.

Según afirmó, esta costumbre es "completamente nueva" tras el Concilio Vaticano II y no hunde sus raíces en los tiempos de los primeros cristianos, como se ha sostenido con frecuencia.

En la Iglesia primitiva había que purificar las manos antes y después del rito, y la mano estaba cubierta con un corporal, de donde se tomaba la forma directamente con la lengua: "Era más una comunión en la boca que en la mano", afirmó Schneider. De hecho, tras consumir la Sagrada Hostia el fiel debía recoger de la mano con la lengua cualquier mínima partícula consagrada. Un diácono supervisaba esta operación.

Jamás se tocaba con los dedos: "El gesto de la comunión en la mano tal como lo conocemos hoy era completamente desconocido" entre los primeros cristianos.

 

Origen calvinista

Aun así, se abandonó aquel rito por la administración directa del sacerdote en la boca, un cambio que tuvo lugar "instintiva y pacíficamente" en toda la Iglesia. A partir del siglo V, en Oriente, y en Occidente un poco después. El Papa San Gregorio Magno en el siglo VII ya lo hacía así, y los sínodos franceses y españoles de los siglos VIII y IX sancionaban a quien tocase la Sagrada Forma.

Según monseñor Schneider, la práctica que hoy conocemos de la comunión en la mano nació en el siglo XVII entre los calvinistas, que no creían en la presencia real de Jesucristo en la eucaristía. "Ni Lutero", que sí creía en ella aunque no en la transustanciación, "lo habría hecho", dijo el obispo kazajo: "De hecho, hasta hace relativamente poco los luteranos comulgaban de rodillas y en la boca, y todavía hoy algunos lo hacen así en los países escandinavos".