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lunes, 8 de junio de 2015

Corpus Christi



En la Iglesia católica, apostólica y romana, el Corpus Christi es una solemnidad que reúne a las familias de la gran familia cristiana.

Es una fiesta luminosa, bulliciosa, colorista, alegre, en la que la Iglesia, que se congratula de ser Cuerpo de Cristo, procesiona como signo vivo y público de su fe y rinde culto a la Eucaristía, Dios con nosotros.

Las calles por las que va a pasar la Custodia se engalanan con flores, estandartes y cintas, los balcones se adornan con palmas, los niños que han recibido su Primera Comunión ese año ocupan un lugar destacado en las procesiones, los templos se iluminan para recibir al Rey de reyes y Señor de señores.

Es una fiesta grande de todos y para todos…  ¿Para todos?

Bueno, a decir verdad, para algunos prima el ‘todo aparte’ por encima, por debajo y por en medio, del ‘para todos’.
 
Así en el CNC se ignora por completo la solemnidad del Corpus Christi mientras el catecúmeno está gestando su fe, no sea que por el influjo del ambiente, se le pegue algo y en lugar de gestar un kikín se geste un religioso de Misa de 12, Dios no lo quiera.

Pero hete aquí, como ya conté en otra ocasión, que al año de acabar el camino, cuando el catecúmeno ya tiene su diploma, digo, su túnica de kikiano adulto, se presentan los catequistas (a los que se sigue debiendo obediencia total) e imparten instrucciones sobre como ha de celebrar la fiesta de Corpus Christi un adulto catecúmeno bien adiestrado por sus catequistas.

Por supuesto, los kikianos adultos bien adistrados no lo celebran con la Iglesia, sino todo aparte. Es más, en caso de que la comunidad sea numerosa (algunos dicen que existen comunidades de hasta 50 hermanos), se parte en dos grupos que ‘celebran’ (digámosle así) por separado.

El procedimiento de ‘celebración’ está regulado por los mamotretos no litúrgicos y debe seguirse al pie de la letra, sin omitir ni añadir nada de nada. No se vaya a pensar nadie que por el hecho de que Pako añada o quite a su antojo elementos de las celebraciones litúrgicas reguladas por la Iglesia, con lo que él se inventa se va a poder hacer lo mismo. Ni hablar, en el camino no se puede opinar, se obedece, y al que no le guste, que se vaya al mundo donde será destruido tanto el desobediente como su familia.

El caso es que dicho procedimiento regulado por el magín de Pako que no debe ser alterado so pena de anatema, es el siguiente:

Caso de haber en la parroquia varias comunidades que hayan acabado el camino, las mismas se reparten las noches de la semana del Corpus. De forma que durante esa semana, cada noche haya una comunidad o grupo de una comunidad (si alguna necesita dividirse en grupos). Cuando le toque, la comunidad se reúne sobre las 23:00 para pasar la noche en vela ante el Santísimo.

La letra de la ley de cómo debe ser vivida esta dizque celebración por las comunidades adultísimas a las que hay que dirigir férreamente para que no se desmanden y no innoven, ya fue contada en su momento y puede consultarse aquí, por lo que no voy a repetirlo.
 
Sólo comentar que tal vez lo más llamativo del programa de festejos para adultos sea el primero de los ritos, al que, por la posturita concreta que se dispone en los kikotretos secretos, se puede llamar el rito del más rebuscado todavía. Pero el rito central de toda la noche es claramente otro, que nada tiene que ver ni con el Corpus Christi ni con la adoración al mismo: es el que damos en denominar rito de la lectura al azar con la que Dios te habla.
 
Para no pocos hermanos de comunidad, lo que según ellos da sentido a esa dizque celebración todo aparte, que ni es en familia ni con la Iglesia, ni es colorista, ni alegre, es ese ritual que ellos viven como algo pseudo-mágico en el que una vez al año Dios les habla.

Son estos hermanos de comunidad quienes me han dicho que si no voy al ‘Corpus neocatecumenal’, me pierdo el mensaje anual de Dios para mí y tendré que esperar un año entero hasta que Él disponga volver a hablarme.

Así, tan supersticioso y mitológico como suena, me lo han dicho.

viernes, 5 de junio de 2015

NO dejes, NO permitas, NO quites…



A todo aquel que haya tenido o tenga contacto con neo-catecúmenos del CNC posiblemente le sean familiares frases del tipo:
“No dejes, Señor, que te la juegue, porque te la juego”.
“No permitas que el maligno me engañe, Señor”
“No quites la mano de encima de mi cabeza”
“Señor, no te apartes de nosotros”
“No, no, NO…”
En "Noración"
Para ellos esta forma de dirigirse a Dios, encomendándole que haga el favor de quitarles la libertad, es lo más. Porque asumen lo siguiente como profecía que ha de cumplirse en ellos:
Cristo ha vencido al demonio y nos ha liberado de su poder. Nos ha liberado de sus engaños, de sus seducciones, de sus mentiras que son todas del mundo. ¡¡Todas!!, en la Universidad, en las escuelas, en la televisión, ¡¡por todos lados!! Sólamente para nosotros, hermanos”.

Inciso: Tal vez alguno pensara que Cristo vino para todos los imprescindibles seres humanos, pues no. Vino solamente para ellos. Aclarado este aspecto fundamental de la doctrina kikiana, retomemos la cita.

El problema es uno solo: aquellos que no quieren seguir. Dios te invitó al principio, "muchos son llamados, y pocos los elegidos". Te llamó, pero, después te gustó más el mundo. Te gusta más hacer el amor con la chica, te gusta más obedecerte a ti mismo, ¡lo que a ti más te va!, te gusta ser dios de ti mismo. No obedecer más a nadie. Pues sigue... te transformarás en tiniebla. ¡Vete!, déjanos en paz, que en vez de ser 50 en una comunidad seremos 30, que en vez de ser 30 somos 12. ¡¡Doce cristianos!! No por la propia virtud, porque el cristianismo no es un moralismo (JMJ 2002).
Te gusta más el chocolate que la comunidad
He aquí algunos hechos concretísimos de tu realidad existencial: se te asegurará machaconamente que fue Dios quien, por pura misericordia que no por tus méritos, te invitó y te trajo al CNC, único camino de salvación.
Pero tú, “fistro de pecadorrr”, prefieres el mundo, la molicie, la sexualidad desordenada e incluso tonteas con los genuinos pecados mortales de necesidad, que son el hacer uso de la razón y el no obedecer a tu catequista. Y si te empecinas en no obedecer al catequista que Dios te ha dado, te transformarás en tiniebla, irremediablemente y para siempre, so desagradecido.

Porque si ha sido bien kikiatizado, el catecúmeno sabe que no está en sus fuerzas evitar el peligro de pensar y la tentación de desobedecer, sino que todo es gracia, nada es esfuerzo personal, todo es gracia de Dios… Pero anda que no se hace esperar la gracia, porque una y otra vez cae en la tentación, en todas, en la murmuración, en el chismorreo, en la fornicación, en el adulterio y, lo “pedor” de todo, de vez en cuando sigue teniendo la tentación de pensar y la tentación de mandar al santo catequista a hacer encaje de bolillos para las puñetas de sus eminencias cardenalicias.

Cuando viene una de estas crisis terribles en las que al catecúmeno le da por pensar y entonces se replantea todo y le parece que ha tirado varios años, lustros o décadas de su vida por el retrete, está establecido que lo que hay que hacer, además de rezar mucho de la manera ya explicada (no me dejes…, no permitas…, no quites tu mano…), es acudir humildemente a los santos catequistas elegidos por Dios para tu conversión, humillarte ante ellos y reconocer que los has juzgado y que llevas tiempo pensando por tu cuenta. 
En plena aniquilación de levaduras... o de lo que sea
No temas, tendrán que reprenderte y lo más bonito que te dirán será ‘necio’, pero lo hacen por tu bien, para acrisolar tu fe en ellos como mensajeros del señor Kiko.
Porque ellos son los único que podrán explicarte el origen de tu rebeldía y aniquilar la causa de la misma. Sí, será preciso aniquilar.

Como preparación a la Pascua, el mundo hebreo celebra lo que se llama “la busca (sic) de los hamed” que significa la levadura. Tiene muchos significados, (…) entre ellos el sentido de la levadura está unido a la corrupción, a lo que se corrompe; entonces tienen que buscar todo lo viejo porque van a empezar las fiestas y para prepararse a la Fiesta tiene que ser todo nuevo, absolutamente nuevo. Ya empiezan, como en nuestra Cuaresma, con muchas semanas de anticipación, a limpiar la casa (digo esto porque es una ocasión de limpiar bien la casa) pero de una manera que no dejan ni un rincón, ni siquiera un bolsillo de los vestidos porque pueden tener una miga, algo de corrupción; y todos los utensilios para que no quede nada que pueda fermentar. Aparte de eso, se hace un rito antes de la Pascua que tiene un valor simbólico: el jefe de la casa (no la mujer) con la luz en la mano va buscando, rincón por rincón, a ver si encuentra algún trozo de pan o de lo que sea que tenga fermento, y dice una oración: si hay todavía alguna sustancia fermentada que se encontrara todavía en mi posesión, que yo no lo haya visto ni destruido, sea considerado como nulo y polvo de la tierra. O sea, tienen que aniquilar todo. (anuncio Pascua 2005)
Si no obedeces, destruirás a los tuyos
¿Entiendes? El tibio, el que nada entre dos aguas, el que no se entrega por completo al CNC, digo, a lo que Dios ha dispuesto para su vida, que es el CNC, el que retiene para sí una miguita en un bolsillo, se corrompe. Para ser merecedor de la túnica blanca es imprescindible aniquilar todo, y si no lo haces, te transformarás en tiniebla, no lo olvides. Y si eres tiniebla, te destruirás no sólo a ti mismo, sino también a todo lo que amas.
a lo mejor vuestros hijos han abandonado el Camino porque mucha culpa es nuestra, porque existe en nosotros la arrogancia del Faraón, porque no somos cristianos verdaderamente. A la luz de terminar el Camino, muchos hermanos se dan cuenta de por qué sus hijos abandonaron hace tiempo el Camino (…) Por eso les digo a los hermanos: vete a pedir perdón a tus hijos, los tienes a los tres fuera de la Iglesia, piensa un poco, besa los pies a tus hijos y reconoce ante ellos que no les has sabido amar, que no eras cristiana, que eras muy soberbia, muy llena del Faraón y de arrogancia” (anuncio Pascua 2005).
 
¿Comprendes? No es una amenaza, te dirán, pero que sepas que Dios te destruirá a ti y a todos los tuyos, por tu culpa, si no haces lo que te impongan, digo, sugieran, tus santos catequistas.

Esta es la explicación a la forma de rezar de tantos catecúmenos. No rezan movidos por el amor, sino por el temor.

¡Cuánta tristeza en un dizque "cristiano" que no conoce el amor de Dios!

jueves, 9 de abril de 2015

Hechos concretos catecumenales (IV)



Será porque estamos en la octava de Pascua o será por lo que sea, pero no me apetece nada de nada proseguir con la lectura de kikotesis. Como penitencia durante la Cuaresma, bueeeeno, se podía soportar, pero seguir con el mismo rollo en la octava de Pascua se me hace intragable. 

Así que cambio de registro para llamar la atención sobre algunos de los innumerables hechos concretos de los que hermanos kikomenales han tenido el detalle de dejar constancia en las entradas de CruxSancta.

Un hecho concretísimo y nada infrecuente es la tendencia idolátrica de los kikines hacia el CNC y hacia sus fundadores:

Y la idolatría suele tener efectos nocivos sobre quienes no la secundan. Unos de los primeros efectos es la intransigencia y la imposición. Así se entiende que para el CNC sea “normal” la obligación de obedecer ciegamente a los kikotistas, tan “normal” como imponer a los hijos un camino que los chicos ven que no es para ellos:  

¡Vaya metida de pata! Reconocer que se vulnera el libre albedrío de los hijos de Dios. ¡Rápido!, los bomberos, el listo de la comu, el comité de sabios, hay que hacer algo… Y entonces viene el ‘listeras’ dispuesto a tergiversar lo que haga falta para que parezca un acto de suma bondad lo que no es sino pisoteo a los derechos de los niños:

Pero si afear la conducta de unos padres que pisotean los derechos de sus hijos fuese “entrar en sus conciencias”, también lo sería intentar evitar un robo o una pelea o un aborto, ¿no? Porque a ver quien eres tú para entrar en las conciencias de los ladrones o de los violentos o del médico abortista.

Para quien tenga dos dedos de frente es evidente que rechazar un hecho concreto que vulnera el libre albedrío del otro no es entrar en la conciencia de nadie; se entra en la conciencia del otro cuando se hacen suposiciones sobre los motivos de ese otro. La denuncia de un hecho abusivo no tiene nada que ver con la actitud de los que parecen pasarse el día consultando una bola de cristal que invariablemente les dice que los demás actúa por odio. Eso sí es entrar en las conciencias de los demás.

Como en el siguiente hecho concreto:

Hay muchísimos más hechos concretos. Pero por ahora lo dejo, tal vez siga en otro momento.