domingo, 19 de julio de 2026

Castigo por disentir

 


Siguiente testimonio veraniego.

«Las “intervenciones” dentro del mundo kikil.

Mi esposo y yo militamos en las comunidades neocatecumenales por varios años. Aunque había cosas que no nos gustaban, seguíamos “caminando” en una comunidad. De repente le hicimos saber al responsable que no considerábamos correcto ciertas cosas que se hacían en la comunidad como la presión de grupo y la exposición de ciertos elementos de la vida personal en las convivencias dominicales.

Durante una celebración del Salmo en casa, fuimos “emboscados” por el responsable y su esposa junto con otros hermanos de la comunidad, a cuestionarnos por nuestro supuesto “juicio” hacia él. Los hermanos de la comunidad nos dijeron que lo que hacíamos estaba mal, que no debíamos cuestionar las decisiones del responsable, que habíamos sido engañados por el demonio y si de verdad pensábamos que el responsable estaba actuando mal, teníamos que simplemente orar por él y no cuestionar sus decisiones, pues el responsable estaba en completa comunión con el catequista de turno. Que debíamos “crucificar la razón” y “circuncidar nuestras opiniones”, en pocas palabras, no podíamos opinar porque era caer en murmuración contra el responsable designado por el catequista.

Explicamos que nuestra intención no era cuestionar sus decisiones, sino hacerle saber de un problema que creíamos no se estaba manejando de forma adecuada. A todo esto, los hermanos de la comunidad, con el responsable presente nos pidieron que habláramos con el párroco (es proveniente de un Redemptoris Mater, por tanto de la tendencia catecúmena) para conocer por qué de nuestro actuar. Nos pusieron como unas personas malignas simplemente por expresar nuestra opinión.

A raíz de dicho incidente, y sin hablar con dicho párroco, nos salimos. Nos pareció increíble que se hiciera una tormenta en un vaso de agua, sin embargo, es algo muy común buscar peleas y conflictos por cosas mínimas dentro de las comunidades, eso es algo que se ve casi a diario en dicho grupo. 

Leyendo este blog y sus diferentes artículos nos damos cuenta que es una tendencia atacar a quien opine diferente al resto. No nos pareció para nada cristiano el proceder de esta gente, atacándonos de esa forma.

A raíz de esto y para evitar conflictos nos cambiamos de parroquia. No quisimos tener más contacto con quienes consideramos en un momento nuestros “hermanos y hermanas de comunidad”».

 

4 comentarios:

  1. A ningún supuesto catequista del camino neocatecumenal ni a un responsable y mucho menos a Kiko Argüello se les puede hacer una corrección fraterna o cuestionarlos o decirles que están actuando en contra de la Sana Doctrina Católica, para ellos eso es persecución y también según ellos quien se atreva es por que va de parte del demonio, a ellos no se les puede decir nada por que según ellos Dios habla a través de ellos directamente, ellos se consideran más que los Obispos, más que el Papa, más que todos los Santos de la Iglesia Católica.

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  2. En mi comunidad había una hermana llena de amor quien con las excusa del celo por la comunidad cometía cualquier tipo de atropello, desde ventilar la vida privada de los demás en frente de toda la parroquia con el fin de que el acusado se convirtiera, hostigaba a los jóvenes para que no cometieran pecados sexuales y si los cometían debían exponerlos en la comunidad, hostigaba a una pareja que vivía en unión libre y los exponía para que se casaran ya que era un pecado gravisimo y la comunidad se iba a destruir, había una pareja de novios ya entrados en edad (como 35 años) y todo el tiempo los cuestionaba sobre cuando se iban a casar y les preguntaba si estaban pecando hasta el punto de sugerir a los catequistas que los expulsaran de la comunidad.

    A continuación la historia de la hermana en cuestión, se casó y tuvo 3 hijos, su matrimonio fue anulado, ya entrada en edad ingreso al camino, tuvo un novio con quién vivió en unión libre hasta presionarlo para casarse, su esposo tenía un hijo el cuál ella no dejaba que viera por él, la mamá del hijo pidió pensión y la amenazó de muerte, fue con su esposo responsable de comunidad y desviaba el dinero para su propio beneficio, se volvió neurótica y acusaba a todos de pecados que ella cometió, concuerdo que los catecumenos llegan a un punto de perder la cabeza.

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    Respuestas
    1. Ese patrón es más común de lo que parece, el kamino está lleno de narcisistas que se alimentan de destruir a los demás bajo la excusa de la "corrección fraterna" o el "poner en la verdad al hermano".
      El acoso y abuso emocional que hay en kikonides empezando por su fundador y sus kikotistas debe salir a la luz, para los neohermanos que leen el blog es mejor que evalúen en que bando están, si son víctimas o verdugos.

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    2. Todo en la comunidad se maneja de forma "tribal" y hay "muchos caciques y pocos indios".
      No me extraña para nada el testimonio pues es el pan y mantequilla de todos los días en las comunidades kikiles.
      Si te atreves a opinar diferente al resto, eres del demonio.
      La figura de la hermana a la cual denominaremos "la tía" no falta. También llamada "capitana feminista", es muy común.
      En resumen: donde piensas por ti mismo, eres enemigo del sistema, pero a ellos en su afán de control dirán que eres enemigo de Dios.
      Lo mejor es hacer como la pareja del artículo: cambiarse a otra parroquia.

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