Siguiente testimonio veraniego.
«Las “intervenciones” dentro del mundo kikil.
Mi esposo y yo militamos en las comunidades neocatecumenales por varios años. Aunque había cosas que no nos gustaban, seguíamos “caminando” en una comunidad. De repente le hicimos saber al responsable que no considerábamos correcto ciertas cosas que se hacían en la comunidad como la presión de grupo y la exposición de ciertos elementos de la vida personal en las convivencias dominicales.
Durante una celebración del Salmo en casa, fuimos “emboscados” por el responsable y su esposa junto con otros hermanos de la comunidad, a cuestionarnos por nuestro supuesto “juicio” hacia él. Los hermanos de la comunidad nos dijeron que lo que hacíamos estaba mal, que no debíamos cuestionar las decisiones del responsable, que habíamos sido engañados por el demonio y si de verdad pensábamos que el responsable estaba actuando mal, teníamos que simplemente orar por él y no cuestionar sus decisiones, pues el responsable estaba en completa comunión con el catequista de turno. Que debíamos “crucificar la razón” y “circuncidar nuestras opiniones”, en pocas palabras, no podíamos opinar porque era caer en murmuración contra el responsable designado por el catequista.
Explicamos que nuestra intención no era cuestionar sus decisiones, sino hacerle saber de un problema que creíamos no se estaba manejando de forma adecuada. A todo esto, los hermanos de la comunidad, con el responsable presente nos pidieron que habláramos con el párroco (es proveniente de un Redemptoris Mater, por tanto de la tendencia catecúmena) para conocer por qué de nuestro actuar. Nos pusieron como unas personas malignas simplemente por expresar nuestra opinión.
A raíz de dicho incidente, y sin hablar con dicho párroco, nos salimos. Nos pareció increíble que se hiciera una tormenta en un vaso de agua, sin embargo, es algo muy común buscar peleas y conflictos por cosas mínimas dentro de las comunidades, eso es algo que se ve casi a diario en dicho grupo.
Leyendo este blog y sus diferentes artículos nos damos cuenta que es una tendencia atacar a quien opine diferente al resto. No nos pareció para nada cristiano el proceder de esta gente, atacándonos de esa forma.
A raíz de esto y para evitar conflictos nos cambiamos de parroquia. No quisimos tener más contacto con quienes consideramos en un momento nuestros “hermanos y hermanas de comunidad”».

A ningún supuesto catequista del camino neocatecumenal ni a un responsable y mucho menos a Kiko Argüello se les puede hacer una corrección fraterna o cuestionarlos o decirles que están actuando en contra de la Sana Doctrina Católica, para ellos eso es persecución y también según ellos quien se atreva es por que va de parte del demonio, a ellos no se les puede decir nada por que según ellos Dios habla a través de ellos directamente, ellos se consideran más que los Obispos, más que el Papa, más que todos los Santos de la Iglesia Católica.
ResponderEliminarEn toda comunidad hay su par de "vacas sagradas" que se la pasan catalogando al resto. Especialmente en las comunidades ya con bastantes años que generan kikotistas.
EliminarLos kikotistas internos ejercen mucho poder. Esos son los que en las convivencias se ponen a "aconsejar" (aunque juzgar sería lo más adecuado) a otros. La única manera es no seguirles el juego.
En mi comunidad había una hermana llena de amor quien con las excusa del celo por la comunidad cometía cualquier tipo de atropello, desde ventilar la vida privada de los demás en frente de toda la parroquia con el fin de que el acusado se convirtiera, hostigaba a los jóvenes para que no cometieran pecados sexuales y si los cometían debían exponerlos en la comunidad, hostigaba a una pareja que vivía en unión libre y los exponía para que se casaran ya que era un pecado gravisimo y la comunidad se iba a destruir, había una pareja de novios ya entrados en edad (como 35 años) y todo el tiempo los cuestionaba sobre cuando se iban a casar y les preguntaba si estaban pecando hasta el punto de sugerir a los catequistas que los expulsaran de la comunidad.
ResponderEliminarA continuación la historia de la hermana en cuestión, se casó y tuvo 3 hijos, su matrimonio fue anulado, ya entrada en edad ingreso al camino, tuvo un novio con quién vivió en unión libre hasta presionarlo para casarse, su esposo tenía un hijo el cuál ella no dejaba que viera por él, la mamá del hijo pidió pensión y la amenazó de muerte, fue con su esposo responsable de comunidad y desviaba el dinero para su propio beneficio, se volvió neurótica y acusaba a todos de pecados que ella cometió, concuerdo que los catecumenos llegan a un punto de perder la cabeza.
Ese patrón es más común de lo que parece, el kamino está lleno de narcisistas que se alimentan de destruir a los demás bajo la excusa de la "corrección fraterna" o el "poner en la verdad al hermano".
EliminarEl acoso y abuso emocional que hay en kikonides empezando por su fundador y sus kikotistas debe salir a la luz, para los neohermanos que leen el blog es mejor que evalúen en que bando están, si son víctimas o verdugos.
Todo en la comunidad se maneja de forma "tribal" y hay "muchos caciques y pocos indios".
EliminarNo me extraña para nada el testimonio pues es el pan y mantequilla de todos los días en las comunidades kikiles.
Si te atreves a opinar diferente al resto, eres del demonio.
La figura de la hermana a la cual denominaremos "la tía" no falta. También llamada "capitana feminista", es muy común.
En resumen: donde piensas por ti mismo, eres enemigo del sistema, pero a ellos en su afán de control dirán que eres enemigo de Dios.
Lo mejor es hacer como la pareja del artículo: cambiarse a otra parroquia.
Me guardaria de hacer categorias como "la tia", porque no quiero caer en la misma tendencia del kamino. Es exactemente lo que se hace en él: poner a todo el mundo en categorias despreciativas, como "la neurotica" "el colerico", "la rebelde", "la sentimental", "la afectiva"... calificativos amorosos viniendo directamente de la psicologia retorcida de kiko para humiliar a las personas, darles verguenza esencializando razgos de personalidad, y precisamente darles miedo a disentir y estar mostrados del dedo. Cuando estaba en el camino, lo hacía todo para no caer en una de esas categorias y estar dulcemente -o violentemente- ridiculizada. Fue dificil, no pude evitarlo siempre pero lo hacía todo para adaptarme. Me doy cuenta ahora de cuanto mi personalidad sufrió bajo estas condiciones. Y Ahora tengo el orgullo de ser "la renegada".
EliminarDesgraciadamente la vida misma te categoriza, queda de tu parte romper con las etiquetas y ser tu misma(o)
EliminarPor eso, es que el kikomino falla, porque son laicos con sus complejos, con sus juicios y sus interpretaciones intentado "iluminar" a otros laicos.
Mi conclusión es que todos estos grupos operan similar en la Iglesia y al final a la jerarquia no le interesa, siempre que se acoplen a sus intereses generales.
Si, verdad.
EliminarY cuando uno se sale de eso psicologicamente, sale mucho mas lucido y fuerte, con más autenticidad. Porque de todo mal puede salir un bien si uno sabe aprenderse las lecciones de la vida.
Pero es muy dificil liberarse, y no todo el mundo lo consigue (y sin daño irreversible), como una prueba del fuego.
Hay que no tener miedo a dar un paso hacia el vacio: aceptar de mirar la idea de que te han vendido una munstruosa mentira, a la que quizas consagraste mucho tiempo, y que el rey va desnudo. Es más facil si eres más joven y no pusiste a toda tu familia en el kamino, y si saliste por tu voluntad propia.
Conozco bien a dos parejas expulsadas por disentir al cabo de 50 años de camino, catequistas por toda su vida adulta. Soy testimonia de lejos del dolor y de la ira incalculables que sienten. Yo me niegué a colaborar en la indoctrinacion cuando realmente entendí lo que ser catequista implicaba... ellos habian colaborado toda su vida. Ademas del dolor del abandono y de la traicion, deben de sentir la responsabilidad de su conciencia.
Me atrevo a categorizarla porque siempre quedan impunes, se lavan las manos y se excudan es que todo lo hacen bien porque "la iglesia les aprueba".
EliminarAhora cuando son ellos son los que ridiculizan, acosan y destruyen la dignidad de las personas no usan el término "tía" son crueles y pusilánimes
Me pasó algo similar al testimonio de la entrada. Me emboscaron en una celebración en casa.
ResponderEliminarParece que las dichosas "intervenciones" son otra de las formas de coaccionar a los que no se "acoplan" a las normas dictatoriales del kikin mayor.
Dentro del catecumenado hay hermanos que solo exhiben una gran capacidad de "santo aguante" porque no pueden vivir sin kikonides o al menos eso creen.
Se crean vinculos que creen no pueden romper y prefieren la esclavitud a la soledad del mundo, pero esta soledad al menos te brinda libertad. La verdadera libertad de los hijos de Dios.
Hace muchísimo tiempo que no comento nada en el blog ni le escribo a Gloria por email, pero eso no quita que os siga con atención, pues este blog es vitamina pura para aquellos, en los que me inlcuyo, por "h" o por "b" seguimos atrapados en esta secta.
ResponderEliminarEl tema ya más que manido y tratado del CNC de entrar en lo más hondo de nuestras conciencias y opinar y "arreglar" la vida de la gente. Es un atropello constante. Aun tengo fresco, la manida pregunta que no viene a cuento de nada, que te obligan a contestar en el paso de la Traditio "¿vives abierto a la vida?" para a continuación opinar sobre tú respuesta y decirte lo mal que haces las cosas según ellos...
Me gustaba el camino porque creía que me acercaba mas a Dios y a su palabra, pero con toda la tristeza me fui de allí luego de que en una convivencia en una ronda de experiencia toda la comunidad la lío contra una hermana solo porque se iba a casar sin pedir la autorización de los catequistas.
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