lunes, 13 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XVI)

 


Si alguien ha sido capaz de seguir el tostonazo pézzimo hasta aquí, le pregunto: ¿en algún sitio ha aparecido esa famosa “teología del cuerpo” que dijo que iba a explicar?

Yo tampoco la he identificado, pero Mario dice que ya toca pasar al tema de la IA.

«Bien, ahora entramos más en el tema de la inteligencia artificial. Un “logro” de la inteligencia artificial es que ya no sabemos distinguir entre lo que es la verdad y lo que es “fake news”, noticias falsas. Por tanto, ya no nos podemos fiar tampoco de YouTube».

Un poco de seriedad. La IA no inventa noticias falsas. Los bulos los generan los humanos, lo que pasa es que como las herramientas son cada vez mejores, crece la dificultad para distinguir entre imágenes reales y generadas por ordenador, pero los bulos existen desde siempre, no han aparecido con la IA.

«Otra consecuencia terrible es el influjo negativo en el desarrollo del cerebro de los niños. Ayer hablé de las distintas generaciones, las últimas, la última generación, ya no sabe escribir a mano, no sabe componer un diario. Esto son datos de Italia».

No se necesita ninguna inteligencia electrónica, sino solo un sistema de reconocimiento de voz y una tableta para pasar del lenguaje oral al escrito sin saber escribir. Y si eso sucede, será por decisiones educativas políticas de “informatizar las aulas” ajenas a la IA.

«El uso prolongado de las nuevas tecnologías crea adicciones y provoca en el cerebro de los niños una dependencia similar a la del alcohol y el tabaco, que requiere cada vez más horas, más horas, más horas. Por eso es necesario que los padres eduquen a limitar, como ha dicho aquí una hermana a sus hijos, limitar el uso de los móviles donde hay de internet».

El siglo pasado era el futbol el que creaba adicción y dependencia. Y en la antigüedad eran los espectáculos del circo. Y nada de ello es achacable a la IA. Los videojuegos, las redes sociales y demás historias no son IA. A ver si Mario se informa un poco antes de pontificar memeces.

«El Camino es fundamentalmente una transmisión oral, de boca a boca. No por WhatsApp o por video. Ahora alguno quiere hacer el anuncio de catequesis por video, porque está de moda anunciar así las cosas. Estamos mirando si es oportuno o no. Porque el trato específico del Camino es de boca a boca, de persona a persona».

Hace décadas que los cartelones de anuncio se elaboran con programas informáticos y se lanzan por las redes sociales. Que venga Mario y les ordene hacerlos a mano y ponerse a la salida del suburbano a repartir papelitos, a ver si le hacen caso.

Y, de repente, sin venir a cuento, un cambio de rumbo en el tostón.

«Una palabra sobre el significado de la castidad».

Pero tras unas cuantas frases soltando generalidades tópicas sobre la castidad, resulta que lo que quería Mario es hacer propaganda de un libro más, uno que no debe de estar vendiéndose muy bien:

«No sé si habéis leído este libro de “Corazón Indiviso”, en donde Josefina ha recogido todo lo que ha dicho Carmen sobre la virginidad, yo he leído unos fragmentos [y ni una letra más] y os lo recomiendo que leáis el pensamiento de Carmen, no sólo sobre la virginidad, sino también sobre el celibato. Porque aquí dice Isaías: “Los hijos de la estéril son más abundantes que los de la casada”. ¿Cómo es posible? Hoy Carmen podría decir: “Aquí están mis hijos, son muchos más que los que tienen 12 o 14 hijos”. Os he parido en el dolor, dice San Pablo, y es los que podría decir Kiko y Carmen, nos han engendrado en el dolor».

Por eso los neocatecumenales no son hijos de la Iglesia, lo son, aquí lo dice Mario, de Kiko y Carmen.

Y a continuación Mario divaga sobre vírgenes laicas consagradas, pero no dice una palabra sobre hombres consagrados sin ser sacerdotes, que también los hay.

Después salta a san José, a quien pone como ejemplo de padre, lo que nada tiene que ver con la castidad ni la consagración, lo cual está muy bien, porque san José es ejemplo de todo lo contrario que se les dice a los padres neocatecumenales que han de hacer con sus hijos:

«La carta apostólica sobre San José, en quien la Iglesia ve tanto a un hombre casto como a un esposo, nos recuerda que ser padre significa introducir al hijo en la experiencia de la vida, no restringiéndolo, ni aprisionándolo, ni poseyéndolo sino permitiéndole tomar decisiones con libertad y también alejarse».

«Hoy en día hay una confusión de roles en las familias. Normalmente la madre manda y el padre está ausente tantas veces. Dice Juan Pablo II, el padre declina fácilmente en la madre su responsabilidad como educadora de los hijos, sobre la que recae todo el peso de la educación de los hijos, con repercusiones muy negativas en los hijos».

Ojo, Mario habla a neocatecúmenos, no a la sociedad actual.

«La ausencia del padre provoca desequilibrios psicológicos y morales. Pero atención a lo contrario, a una presencia opresiva del padre. Esto de exigir que sea el mejor de la clase. Y muchos, por no conseguir la talla de los padres desisten, y desean matarse. Para no desilusionarlos».

En El CNC se presiona y presiona y presiona para que el nene toque un instrumento y sea salmista, lector, corresponsable, lo que sea, pero que sea algo.

«La misión del padre es romper la simbiosis del hijo con la madre para convertirlo en adulto. Hay hombres de 80 años que están todavía enmadrados, ligados a la mamá».

Segurísimo. Lo normal es que la mamá no se muera antes de los 115 años y que el nene siga cogidito de su mano hasta después de la jubilación. Menudas películas. La naturaleza, sobre todo la pubertad, se ocupan de que el hijo no solo crezca físicamente, también mental y anímicamente. La relación materno-filial evoluciona a medida que el hijo madura, sin necesidad de que el padre rompa nada, por lo menos así es en las familias sanas, puede que las del CNC sean, en su mayoría, todo lo contrario a sanas.

«Esto es muy importante, sobre todo, para la corrección. Aquí os invito a no caer en el sentimentalismo. Pobrecito, no le grites, se espanta. Dice la mamá que es una sentimentalista».

El padre que tiene que recurrir a gritos para corregir a su hijo ni es buen padre ni sabe corregir, independientemente de si la mamá es una sentimental o si tiene más razón que un santo.

Pero en el CNC se niega siempre que la madre pueda tener razón y que el padre esté equivocado, por eso, se coacciona vilmente a la madre para que se someta al error paterno contra los hijos:

«Es importante que los hijos vean unidos al padre y a la madre, unidos, porque si ve un escape en la madre, habla solo con ella y le dice: “Sí, tienes razón, es que tu padre es un burro, pobrecito, tienes que aceptarlo como es”. Eso es muy dañino y el hijo acaba apegándose morbosamente a la madre; todo lo que dice el padre, la madre lo excusa y crecerá como un niño mimado. Sabéis que “niño mimado, niño estropeado”».

Todavía no acaba el tostón de Mario, pero queda poco y después llegará un repelente intento de justificar la injusticia cometida contra el padre Eugenio.

 

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