sábado, 14 de diciembre de 2019

Traditio symboli (XXXI)





De la traditio hecha en España en 1982
Kiko
Somos hijos de una generación malvada de la cual el padre es el demonio, como dirá Jesús en el Evangelio de San Juan, cuando hace una catequesis sobre nuestro Padre. Para decirnos quién es nuestro padre, dice Jesús: "¿Por qué mi palabra no se afianza en vosotros, no encuentra un lugar dentro de vosotros? ¿Por qué me miráis sombría y torvamente? ¿Por qué mi palabra no encuentra un sitio dentro de ti? Porque vuestro padre no es Dios, es el demonio. Por eso me miráis con envidia, porque queréis hacer lo que hace vuestro padre. Él fue asesino desde el principio, no podía soportar la historia, quería ser Dios, miraba a Dios con envidia, y como no podía ser dios, se condenó".
Primer párrafo y primera mentira, esa “cita” no existe en el Evangelio de San Juan ni en ningún otro.
Vosotros hacéis lo que os sale de dentro, lo que tenéis dentro que es esto: ser vosotros el primero, ser vosotros dios. Entonces el demonio te dice: "No escuches a Dios, porque si escuchas tendrás que obedecerle y no podrás hacer lo que quieras: ya no podrás mentir, ya no podrás preocuparte solo por tus asuntos".
Tal vez la cita demoniaca sea auténtica, ya que al parecer Kiko tiene mucha familiaridad con el diablo, al contrario de lo que le pasa con los Evangelios.
Y extrañamente algunos de nosotros somos así, tú eres así.
Que nadie se escandalice de los juicios inmisericordes del gurú, es que con su visión ultra-sideral no hay error ni pecado ni pensamiento ni tentación que se le escape al menda.
Y entonces sucede esto: no podemos obedecer, estamos paralizados. No podemos amar, estamos condenados a amarnos a nosotros mismos, a exigir a los demás, a juzgar a todos.
Ciertamente, la ingesta de kikotina tiene esos efectos: los kikos son tal cual Kiko los describe. Para todos los demás, el libre albedrío existe, por lo que no estamos obligados ni condenados a nada, somos libre de optar por el mal… o por el bien.
Sin embargo, Dios, por la gran misericordia que tiene con nosotros, ha enviado a su Hijo Jesucristo como un nuevo Moisés para salvarnos de la esclavitud del pecado y de la muerte, de la esclavitud de la concupiscencia, de tener que estar siempre condenados al egoísmo. La epístola a los Hebreos dice: "Por el temor que tenemos a la muerte, nos someteremos a la esclavitud del mal". ¿Y por qué tenemos miedo a la muerte? Porque la experimentamos radicalmente a través del pecado. Ontológicamente el hombre, a través del pecado, ha experimentado la muerte, la muerte del ser, de lo que nos hace ser. ¿Y qué es lo que nos hace ser? El amor de Dios. Dios es amor y nos ha dado la vida a través del amor. Pero si el demonio nos ha dicho que no es verdad que Dios nos ama, entonces nuestro ser ha sido crucificado. Cristo es el principio de la vida, todo lo hizo con él (sic) y para él (sic). Él existía antes que nada. Él es la Palabra eterna del Padre, el Verbo eterno de Dios, todo lo que existe, existe por él. Él es la imagen del Padre.
¿Jesús imagen del Padre? No me suena que san Juan dijera tal cosa.
Dios nos creó a través del amor. ¡Piensa en lo que ha hecho el demonio! Te ha dicho esta mentira, que Él no existe desde el principio, que tú no fuiste creado por el amor. Y si no, ¿por qué está prohibido comer el árbol? ¿No ves que es hermoso a la vista, atrayente para adquirir sabiduría? ¿Cómo es posible que Dios te lo prohíba? ¿No te parece una contradicción? A ti parece bueno y Dios, que dice que te ama, lo niega. ¿No será al revés? ¿No será que Dios te niega esto, que te parece bueno, porque está celoso de ti?
¿No será que Kiko te niega el libre albedrío porque quiere manipularte? Mira que bien se le da emplear las palabras para manipular, mira con qué soltura adopta el papel de Lucifer, ¿no te da que pensar?
Piensa en lo que nos dijo el demonio: Dios está celoso del bien que puedes alcanzar, por qué te harías como él (sic), Dios. Y no te lo permite, quiere someterte, quiere que seas un niño. También nosotros hemos sentido estas tentaciones cuando el demonio nos dice a través de los demás que aquí te lavan el cerebro.
Ese no era el demonio, ese era tu ángel de la guarda tratando de avisarte. Pero como eres libre, si quieres ser un adicto a la kikotina, Dios no te lo impedirá. Pero si lo que quieres es escapar, a lo mejor te encuentras con un blog como este.
El demonio te dice: "¿Ves? Al final tendrás que obedecer a otro. ¿Por qué? ¿Quién lo ha dicho? Realizarte como persona, ser adulto, conocer el mal, conocer el bien. ¿Quién debería decirte qué es lo bueno y qué es lo malo? ¡Tú mismo, tú! ¿Pero por qué tienes que quedarte aquí obedeciendo a los demás? Haz por ti mismo lo que quieras". Esto es sutil y profundísimo.
Sospecho que el menda se lo cree. Quiero decir, se cree sutil y profundísimo al negar la existencia de una ley natural y de la conciencia en cada uno de nosotros, pero para mí que es bastante burdo, solo apropiado para gente inmadura.
Esta es la explicación del pecado original que está en nosotros, nacemos con él, lo heredamos y lo tenemos dentro. Nos cuesta obedecer, nos engañamos a nosotros mismos, queremos ser dios. Por eso dirá Jesucristo: "Vosotros queréis matarme", porque aquel en quien habita el pecado, ya que quiere ser dios, ve en Cristo al enemigo. "¿Cómo, entonces resulta que él es el heredero y no soy yo? Ah. entonces este mundo no es nuestro, ¡es suyo! Y debo obedecerle y si mañana me ordena, por ejemplo, que cumpla esta ley... Ah, no estoy de acuerdo con esta ley. Dios quería hablar sobre lo que sucede en nuestras vidas y puso al Faraón como una imagen, puso la esclavitud de Egipto como imagen. El hombre, en definitiva, es un esclavo, no es feliz. Y tenemos un hecho que prueba que no somos felices, la insatisfacción que percibimos, porque nadie nos ama, porque en el fondo nuestro corazón está insatisfecho del amor. Y sabiendo que ser amados sería bueno para nosotros, cuando experimentamos que no nos aman, experimentamos insatisfacción; y esto nos provoca una búsqueda desenfrenada de la felicidad, una búsqueda desenfrenada de nosotros mismos, una insatisfacción grandísima.
Dios envía a Moisés, mueve a su pueblo. La iniciativa proviene de Dios, que salva al pueblo de la esclavitud de Egipto y lo lleva al desierto, lo pone en marcha, como nos ha puesto en movimiento a nosotros también. Pero piense en una cosa, cada vez que somos más libres.
¡Cómo no darse cuenta! Antes tenías tiempo para tu familia, ahora tienes preparación el lunes, palabra el martes, padrinos el viernes, uka el sábado y scrutatio el domingo y la mala leche que te provoca no tener tiempo para nada más hace que no te aguante ni el gato.
Antes éramos esclavos del poder del pecado en nosotros, pero ahora, cada vez más, en la medida en que el Señor nos va sacando del pecado, cada día somos más libres para juzgar a Jesucristo, para pecar más, somos más libres.
Es incoherente, sí: alguien te libera del pecado para que cada día seas más capaz de pecar a conciencia. Pues que bien. Tal vez por eso la adición a la pornografía haya alcanzado niveles alarmantes dentro del CNC. Y para que se hayan visto obligados a reconocer el problema, es que debe tener proporciones verdaderamente alarmantes.
No creas que el cristianismo te hará no apto para el pecado, en el sentido de que te quite la libertad, te quite las tentaciones y te deja como un buenazo y santito para que no puedas hacer el mal. No, todo lo contrario: ¡cada día eres más libre!


jueves, 12 de diciembre de 2019

Tostón publicitario. Adviento 2019 (y IX)



Kiko no se distingue por su sentido del humor. Es un hecho. Ese de uno de los motivos por los que sus tostones publicitarios me resultan aburridísimos. Pero resulta que al echarle un ojo al correspondiente tostón en itañolo, me encontré unas pinceladas -como a él le gusta decir- humorísticas inesperadas.
Esta es una de ellas:
«Quiero daros un regalo -sabiendo que quienes lo reciben son los que lo pagan, no me digáis que no es un chiste, de humor negro, pero chiste al fin y al cabo-: hice un dibujo a lápiz de San Juan Bautista y Jesucristo, me gustó y dije "Quiero dárselo a los hermanos". He escrito:
Feliz año 2020. San Juan Bautista y nuestro Señor Jesús os desean una feliz Navidad y un providencial año nuevo 2020.
-Dos menciones a la fiesta pagana del cambio de año y una a la Navidad… Da que pensar, ¿no?-
Aquí arriba está San Juan Bautista con el Señor Jesús, el Cordero; y abajo está nuestro Señor Jesús con un corderito, que sois vosotros. Si lo enmarcáis con un paspartú gris, sigue siendo hermoso, es un dibujo a lápiz. ¿Es hermoso? -Ya sabes, te lo “regala” y te da instrucciones sobre lo que tienes que hacer con el “regalo”. Y ojito con decir que no te gusta, que sigue sin saber dibujar manos o que solo dibuja bizcos, porque a continuación es cuando el pavo real extiende la cola-.
Por supuesto, soy artista y también soy tu kikotista. Dios quería que tu kikotista fuera pintor, un premio nacional extraordinario en España.
Es impresionante la cantidad de años que el Señor ha querido que estuviéramos juntos, y todavía lo estamos; gracias a Dios me queda poco y por esto quería darte un dibujo porque creo que moriré muy pronto y así tienes un recuerdo tangible, además de mi kikotesis. Dios ha querido que yo fuera artista, pintor de profesión -profesión (del lat. professio, -ōnis). Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución. Es decir, que cobra los “regalos” que hace-, hice Bellas Artes, participé en concursos, hice exhibiciones, etc. Debería haber seguido una carrera como artista, pero el Señor en un momento dado me detuvo, me llamó y dejé el arte -si alguna vez ejerció el arte, ciertamente lo dejó para siempre, solo hay que ver los churros de la catedral de la Almudena para darse cuenta-. Lo lamento por el arte, pero la utilizo un poco para ayudar a la evankikización y la kikotesis.
No diréis que la humorada no es fina: os regalo un churro a precio de arte y encima me recochineo de vosotros.
Pero en el mismo tostón versión itañolo hay otra muestra de humor burlesco finísimo. El menda al que tanto le gusta llamarse artista está arengando a los suyos sobre el don inenarrable que supone el amor de Dios y entonces va y dice que eso -el Amor- es poco, que aún hay más:
Y no solo eso -¿por qué conformarse con el Amor de Dios, que es para todos, pudiendo aspirar a algo que es para unos pocos y cada vez menos?-, sino que nos dio una comunidad, nos dio un camino de conversión, nos dio kikotistas, ¡incluso buenos como yo! No es broma, en serio: Dios me preparó, me hizo sufrir, me llevó a vivir con los pobres, con los gitanos; Pasé los tormentos del infierno. Un gitano quería matarme, experimenté lo que significa el miedo a la muerte. La Escritura dice: No vivas cerca de alguien que pueda matarte, para que no experimentes el miedo a la muerte -la escritura a la que se refiera tal vez sean las notas de categoría superior de Carmen, a saber-, lo cual es algo realmente aterrador. Al ir a la cabaña me temblaban las piernas, ¡tatatata!, porque podría morir esa noche: vino un chico que estaba completamente drogado, borracho y drogado, y comenzó a hablar; yo no podía hacer ni un gesto de irritación porque se volvía violento: "¿No me soportas más? No puedes soportarme más, ¿eh? Te mataré".
Aquí pasando los tormentos del infierno
Mis padres vivían en Madrid, tenía mi casa, mi habitación, podía dormir en mi casa, pero en lugar de dormir en mi casa, me fui a las barracas para encontrarme con la muerte, sin saber si esa noche moriría o no. Esto es histórico, ¡eh! Cuento esto para decir cómo Dios preparó un kikotista para vosotros -ya, ya, lo cuenta con todo su cuento, que no es poco-.
Os cuento una anécdota: había muchos chicos que venían a mi cabaña, muchachos que se drogaban, que no hacían nada, que me querían, pensé en ponerme a trabajar y llevarlos conmigo al trabajo, porque no hacían nada. Vinieron nueve chicos, y desde que estuve en los Cursillos de Cristiandad conocía a un profesor que tenía un negocio que hacía caminos. Le pregunté: "¿Podrían darme un trabajo a mí y a nueve chicos? No tengas miedo de los muchachos, esperemos que se comporten bien" y él: "No te preocupes, Kiko, te ayudaré en todo". No sé por qué os cuento esto, pero aquel tiempo fue muy providencial a pesar de que me hizo experimentar el miedo a la muerte por aquel chico que se drogaba y tenía que hablar conmigo toda la noche, o al menos hasta las once o las doce de la noche... y a las cinco y media tenía que levantarme porque tenía que tomar el autobús y estar en el trabajo a las ocho -tal vez sea que los niños pijos necesitan no menos de dos horas y media para acicalarse. Casi todos los curritos del mundo madrugan para ir a trabajar y no se ponen medallas por ello-. Está bien, no os podéis imaginar el sueño que pasaba: ¡no dormía! El director de la empresa, que era uno de los Cursillos, un día me vio en la calle que dormía de pie y me dijo: "Entra en mi auto y vete a dormir". Me fui a dormir, no podía tenerme de pie -¡Que raro! Un momento antes hasta era capaz de dormir de pie y al instante siguiente no se sostiene sobre sus pies-. Después de subir al coche, me llevó a su casa y me acostó: ¡Pasé dos días durmiendo! No podía dormir en mi cabaña.
Aqui de apostol de la medalla milagrosa de los religiosos naturales
Fue un momento muy importante en mi entrenamiento para convertirme en apóstol, si puedo llamarme así -ya se ha llamado artista sin el menor mérito para ello, ¿por qué no añadir apóstol a la lista de falsedades? Es que si no se lo dice él solo, no se lo dice nadie-, porque soy un pobrecillo, un pecador como todos. Pero estoy haciendo un ministerio para vosotros, y todo lo que el Señor ha hecho en mí fue en función vuestra -¡que no falte lo de hacer a Dios responsable de los desmanes propios!-, estoy unido a vosotros, estoy unido de una manera providencial y escatológica, a vuestra fe, y mi servicio a vosotros es todo un misterio, no es una cosa pasajera. No, no, tiene relación con tu vida eterna, con tu ser eterno, ser hijo de Dios. ¡Dios nos ha unido a través del anuncio del kerygma, del Evangelio, la buena nueva!
¡Y yo en mi ingenuidad decía que el tipo no tenía sentido del humor!
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