viernes, 17 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XVII)

 


Prosigue el tostonazo pézzimo con un nuevo cambio de tema:

«Internet en sí no es ni malo ni bueno, es un instrumento, como el cuchillo que tienes en casa, sirve a cortar y también para herir, según el uso que tú hagas».

Y ahora Mario explica que al ser imposible que ellos, los jefazos del CNC, reconozcan jamás un error, todo intento de corregirles es tomado como una crítica. Y a los que critican se les profetiza el infierno, pero sin presión, eh, que quien vea en ellos coacciones, amenazas y abuso espiritual es porque no ve bien.

«Si lo utilizas para criticar al responsable o a los hermanos, para crear una red de opinión entre hermanos que critican a los catequistas, a los iniciadores, tú eres libre. Estás en el camino de la muerte, del infierno, porque existe el infierno. Ya hemos tenido casos parecidos. Se creen más inteligentes que los catequistas, no viven en el espíritu el camino de fe, sino en la carne y critican a todos.

Ésta es una peste que el Señor permite porque dice San Pablo … “Quien ha construido sobre la paja irá al infierno, quien ha construido sobre la roca irá al cielo”».

La cita, no sé si hace falta que lo diga, es más falsa que una moneda de dos caras.

«Una palabra sobre la pornografía. La pornografía, sobre todo en los hijos adolescentes, que comienzan con el móvil a ver pornografía, crea dependencia. En Italia salió un artículo “A fuego lento” de una madre que dice que descubrió que su hija de 12 años, tan buena, aparentemente, tan educada, había encontrado un móvil viejo en su casa, y después de dos meses lo coge y va a ver y encuentra que está lleno de pornografía. La hija, 12 años, tan buena, y todo lo hacía a escondidas».

La historia de la madre, sea o no real, no demuestra si la pornografía crea dependencia, ni si esta es mayor o menor por verla en el móvil y en la etapa adolescente. Pero da igual, se trata de crear conciencia de que es “obligación” de los padres fisgar el móvil de los hijos. Así que salta a otro tema, como siempre sin la menor referencia, solo chismes:

«Hace poco, un chico chateaba con un avatar, un chat GPT, 2, 4 y 5, algo que crea dependencia afectiva. Pues este chico le expone su problema a su avatar. Había perdido un partido y sentía vergilenza ante sus padres, y por eso pedía consejo a su avatar. Ahora en el chat aparece una chica muy graciosa -te puedes enamorar de ella- es mejor que una chica real. Te dice siempre lo que tú quieres. Así funciona. A esta figura virtual le ha explicado su problema y le ha respondido que la solución para él era ahorcarse. Y él ha seguido sus órdenes, se ha ahorcado con una cuerda».

El caso que menciona la prensa (ver www.bbc.com/mundo/articles/c30z5lyjzygo), no tiene los detalles morbosos que cuenta Mario, no es la IA quien incita, sino quien no sabe responder a unas confidencias que muestran la inquietud suicida del chico. Pero lejos de corregir a Mario y su sesgo de la noticia, Ascen mete más leña en el fuego.

«ASCENSIÓN: Sí, en Italia ha sido muy comentado este caso el mes pasado. Y contaban con detalle y decía que el chico cuando veía que ya tenía instintos suicidas le decía al avatar, al amigo, no sé si era amigo o amiga, Amigo. Le decía, quiero suicidarme, se lo voy a decir a mis padres porque quiero suicidarme, que lo sepan mis padres, que me ayuden. Y le decía, no, no, no lo digas a nadie, no tienes que decirlo a nadie, solo me lo puedes contar a mí. Sigue mis instrucciones. Hasta que se puso la cuerda en el cuello».

Aunque la prensa no diga nada de lo que Ascen asegura, a ella no la va a ganar nadie a morbosa. Ni a chismosa, incluso a costa del suicidio de un chico. Todo vale con tal de demonizar a la IA.

Sigue Mario con la matraca.

«Pero ¿por qué se refugian los niños, los adolescentes en la pornografía? Porque dice Santo Tomás de Aquino que cualquier placer aporta un alivio, capaz de mitigar cualquier tristeza sea cual sea el origen. Éste ha perdido el torneo y se angustia y busca compensarlo con un placer».

«Un adolescente que se encuentra con desafíos evolutivos, los padres le exigen que sea el mejor, esto lo oprime y busca satisfacción en pornografía».

«Por eso es muy importante no permitirle llevar el móvil con él a dormir como precaución y controlar cuándo lo utiliza. Es posible ver lo que ve. Llama a un perito en esto y lo podéis controlar. Y entonces, cuando os deis cuenta, es importante no enfadarse, sino cuando sea el momento más oportuno, el padre, si es un chico, la madre con una chica, que hablen con él sin enfadarse, …porque si se siente juzgado, no se confía. Si se siente comprendido o en los Laudes del domingo por la mañana en familia, hacéis una buena catequesis contra la vergüenza, que por vergüenza no se confiesan los pecados. Y después se aborda el tema».

Aquí, por fin, termina Mario. Ha soltado un rollo moralista y chismoso, no ha dicho nada sobre teología del cuerpo ni ha ayudado a nadie, solo ha puesto nuevas cargas sobre los padres neocatecumenales: la obligación kikil de espiar los móviles de sus hijos hasta los 19 años o hasta que se les desarrollen las neuronas. Lo normal.

Y a continuación, Ascen, que es de Tudela pero ha entendido a la primera que un responsable kiko jamás reconoce un error, cuenta la versión kikil oficial sobre la expulsión del padre Eugenio, que es un no-miembro de la no-asociación CNC.

Lo dejo para la siguiente entrada.

 

miércoles, 15 de julio de 2026

Responsable último

 

Sala de usos múltiples parroquial por permisibidad de la Iglesia jerárquica

En esta ocasión, una entrada de Ramón Fandos. 

Mi opinión personal es que lo que pasa tras las puertas cerradas del CNC es más por dejadez que por contar con permiso explícito de la Iglesia, pero ello no invalida que la responsabilidad de qué se hace y se dice en las parroquias es de la Iglesia jerárquica.

 

«NO FUERON SOLAMENTE “LOS KIKOS”: FUE TAMBIÉN LA IGLESIA. ES NECESARIO QUE LO EXPRESEMOS BIEN PARA QUE EL RESPONSABLE SE DÉ POR ALUDIDO.

El Camino Neocatecumenal tiene tanta fuerza porque consigue engañar a todo el mundo. A los que hemos salido, no tanto. Pero se nos cuela por la puerta de atrás sin que nos demos cuenta: por el lenguaje.

Estamos indignados por el daño que el Camino ha hecho en nuestras vidas, y es lícito y necesario todo lo que escribimos denunciando. Pero hay un detalle sutil que puede hacer que nuestra protesta llegue más alto, o que algún día nadie la escuche: las palabras que elegimos deciden quién responde por lo que nos hicieron.

SU COARTADA
Hablamos de escrutinios, de vejaciones, de insultos, de injusticias... y añadimos: "de los kikos", "del Camino". En ese momento la institución respira aliviada. Porque "los kikos" suena a secta ajena, a cosa de otros. Y la Iglesia queda como espectadora escandalizada de algo que ocurrió en su propia casa, con su permiso, bajo su autoridad y dentro de sus templos.

La corrección que propongo es simple: añadir siempre el eslabón que falta. Comparad y juzgad:

Glosario de reencuadre (antes → después)

"Sufrí escrutinios de los kikos" → "Sufrí escrutinios en la Iglesia católica, a manos de personas bajo su autoridad y con su permiso, llamadas 'catequistas' del Camino Neocatecumenal"

"El Camino me robó 20 años" → "La Iglesia me robó 20 años en un itinerario parroquial denominado 'de conversión': el Camino Neocatecumenal"

"Me captaron con 17 años" → "La Iglesia me captó con 17 años, en unas catequesis anunciadas desde el púlpito de mi parroquia. Después supe que eran del Camino Neocatecumenal"

"Los catequistas me vejaron" → "Fui vejado dentro de una parroquia católica, por laicos que se llamaban neocatecumenales, investidos de autoridad por el párroco y con conocimiento del obispo"

"Los kikos controlaban mi dinero" → "La Iglesia me exigía dinero en bolsas de basura, dentro de un local parroquial, por mandato de un movimiento llamado neocatecumenal con estatutos aprobados por la Santa Sede"

"Los responsables decidían sobre mi matrimonio" → "Laicos con permiso del párroco decidían sobre mi noviazgo y mi matrimonio, y ningún obispo lo impidió. Después supe que eran del Camino Neocatecumenal"

"Kiko arruinó mi vida" → "Un movimiento parroquial, presidido por el párroco y dirigido por Kiko, con el nombre de neocatecumenal, arruinó mi vida"

"Dejé el Camino" → "Sobreviví a un itinerario aprobado por la Santa Sede llamado Camino Neocatecumenal"

La diferencia no es de estilo. Es de imputación. La primera versión denuncia a un grupo; la segunda señala a quien tenía el deber de vigilar y, en vez de vigilar, firmó. La primera permite a cualquier obispo encogerse de hombros; la segunda le obliga a responder.

El eslabón que propongo añadir no es una opinión. En 1990, Juan Pablo II reconoció el Camino en la carta Ogniqualvolta como "itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos de hoy". En 2008, la Santa Sede aprobó definitivamente sus Estatutos. En 2011 se aprobó su Directorio Catequético, revisado por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Los escrutinios no se hacían en un garaje: se hacían en salones parroquiales, con el párroco al corriente. Las comunidades se erigían con autorización del obispo.

Sin la Iglesia, el Camino no duraría ni un día. Su fuerza no está en Kiko: está en el sello eclesial que lo cubre todo. Cuando decimos "cosa de los kikos", le devolvemos a la Iglesia limpia la única cosa que la obliga: su firma.

"Sí, sí; no, no"
Jesús no llamó a los que devoraban las casas de las viudas "un grupo con métodos mejorables": los llamó sepulcros blanqueados (Mt 23,27). Y dejó dicho: "que vuestro hablar sea sí, sí; no, no; lo que pasa de ahí viene del Maligno" (Mt 5,37). El lenguaje ambiguo viene siempre del lado de la manipulación. La verdad tiene otra promesa: "la verdad os hará libres" (Jn 8,32). Libres también de un vocabulario que nos enseñaron precisamente para que la verdad no se pudiera decir.

Así que, todos los que habéis sido iluminados por la gracia de Dios para dejar esta secta: cada vez que escribáis, habléis o denunciéis, no digáis solo "los kikos". Añadid el eslabón: en la Iglesia, bajo su autoridad, con su permiso.


El día que dejemos de usar su diccionario, el Camino habrá perdido su mejor disfraz. Y la Iglesia ya no podrá mirar hacia otro lado: la estaremos mirando a ella
».