viernes, 22 de enero de 2021

¿Qué se puede esperar de un "kiko"?

 

Mi estilo no es aplicar paños calientes. No lo digo como un mérito sino todo lo contrario. Es una de las muchas consecuencias de mi dislexia o lo que sea que me afecta. El caso es que conseguir plasmar en un mensaje legible lo que pasa por mi mente no me resulta fácil. Si además tratase de darle un par de vueltas y algunos circunloquios para matizar o suavizar, garantizo que el resultado serían pájaros y flores, es decir, algo incomprensible o, en el mejor de los casos, vacío de contenido.

A ello se une la deformación profesional. Cuando empecé a trabajar, me di cuenta de que nada me impedía hacer buenos informes. Ir a piñón fijo a los hechos y relatarlos en orden se me da bien. La redacción de un informe es sumamente simple porque requiere objetividad, no narración.

Imposible la distancia de seguridad cuando hay que repartir el peso

En resumen, mi estilo es brusco porque necesito centrarme en los hechos concretos para controlar la pulsión que me dificulta plasmar lo que pienso. Por lo mismo, cuando elaboro entradas en las que navego desde uno o más hechos concretos tomados como punto de partida hasta una o más conclusiones, me desvío y voy a saltos. La navegación, es decir, detallar el proceso desde las premisas hasta los resultados, me cuesta mucho.

Digo todo esto no como justificación de mi brusquedad que puede resultar antipática a muchos, sino para que entendáis que no es un estilo elegido libremente, sino consecuencia de mis limitaciones.

Pero mi pobre estilo nunca me ha impedido decir la verdad. Que es lo que molesta a los kikos pruriginosos que entrar al blog a maldecir de todo.

Entonces, a lo que voy: ¿Qué se puede esperar de un “kiko” adicto a la kikotina?

La maledicencia.

A lo largo del año pasado no me cansé de tratar de hacerles ver la incoherencia manifiesta entre la profecía de su falso profeta relativa al providente 2020 y la obstinada realidad.

Para las mentes no obcecadas debería ser evidente que quien dice la verdad no es tu enemigo ni te ataca, solo te advierte. Pero ellos se lo toman como un ataque personal. Es una de las consecuencias de haber crucificado la razón.

Como ya sabéis, no satisfecho con su patinazo del 2020, el que se dedica a firmar lo que no pinta -que es otro hecho concreto que se toman como un ataque- quiso volver a hacerse pasar por profeta y vaticinó un año de gracia, de bondad y de gloria para ellos, para sus comunidades y para el Camino. Y una vez más la realidad se ocupa de dejar en evidencia que sus presagios son falsos.

Follón de presbis ante una mesa ¡sin janukiá! (es que había público)

Y también una vez más, con su pobre estilo de redactora de informes con problemas de lecto-escritura, mi menda se ocupa de resaltar la incoherencia y de señalar la falsedad.

Ya lo he dicho: soy así y apunto directa a la herida no a su perímetro. Pero no lo hago para dañar, sino para avisar, porque lo que necesita tratamiento es la herida, no lo que la rodea.

En fila para ir a comulgar (y no se hunde nada)

Ahora bien, la reacción kikótica era de esperar porque el golpe ha sido duro y público, sin posibilidad de ocultarlo. De modo que era predecible sin necesidad de bola de cristal que ante la imposibilidad de rebatir los hechos concretos acontecidos, apareciera algún kikotizado dispuesto a recurrir a la calumnia.

Una muestra de regodeo kiko en la maledicencia

Es más, dispuesto a esparcir sus calumnias por toda la red.

Su proceder es de libro. Manipulación grado básico, que se enseña en primero de Dictadura: Si la verdad te molesta, entiérrala. Y para ello lo mejor es correr a las páginas amigas a echar mierda sobre la verdad. Así que si hay que inventarse la calumnia malvada de que en este blog todos todos todos se regodean de las desgracias ajenas, se hace: se miente, se engaña, se calumnia y se difama al otro, que es Cristo.

Todo vale con tal de que la verdad molesta quede sepultada.

Otra muestra de ese regodeo muy kiko en la maledicencia al otro, que es Cristo

Y si de paso alguien pica y va a esas páginas amigas de los calumniadores y se pone al mismo nivel que ellos, mejor.

Que me esperen sentados.

Solo voy a seguir haciendo lo que hago: contestar con la verdad. 

Y no me sentiré culpable si los kikos pruriginosos se despellejan de impotencia. El problema no es lo que yo escribo, el problema es que ellos dan patadas contra el aguijón. Y yo no soy culpable de sus picores, son ellos los que no aceptan la cura que se les ofrece.

 

miércoles, 20 de enero de 2021

Un año de gloria

 

«Un año de gloria para el Señor, para tu familia, para tu comunidad y para el Camino», dijo el que va de sensible.

Y no parece sino que los primeros en experimentarlo sean los de “La Paloma” de Madrid, que en cuanto a kikismo vienen a ser el equivalente a los de “Mártires Canadienses” de Roma.

Antes y después en el catecumeium
  

Por lo visto hay un colegio justo a un lado del edificio siniestrado y una residencia de ancianos al otro. Y Dios ha querido que no haya habido heridos ni afectados ni en el colegio ni en la residencia. Muchos cascotes cayeron en el patio del colegio, pero por fortuna los escolares estaban en clase debido a la nieve acumulada por el temporal Filomena. Y los residentes han sido evacuados por precaución, pero están ilesos.

Doy por hecho que a estas horas ya conocéis la noticia que comento: el catecumenium de los kikísimos palomos de Madrid ha explotado. Un inicio año inolvidable para ellos, para sus comunidades y para el camino interminable.

Una fuga de gas, dice la prensa.

El patio del colegio lleno de escombros

Y luego se ha declarado un incendio que las numerosas dotaciones de bomberos -los mismos bomberos que en agosto acuden a la iglesia de La Paloma a descolgar el cuadro de su patrona- han contemplado a pie quieto desde la calle.

Es lógico. Si no había gente a la que rescatar del interior del edificio no se iban a poner en peligro solo por salvar kikonos o sillas de metacritalo cuando había riesgo de que se produjera una burbuja de gas y nuevas explosiones.

Desgraciadamente sí ha habido víctimas de la explosión que ha afectado al katekumenium. Que Dios les conceda a ellos el descanso y a sus familias, paz y consuelo.

He leído que ha muerto una pareja que iba por la calle y un técnico que se ocupaba del mantenimiento del edificio y que trasteaba la caldera en el momento de la explosión.

Además, la destrucción del inmueble acaba de dar al traste con las kikotesis de inicio y con cualquier actividad katekuménica. Pero, honestamente, esa parte me trae sin cuidado. Ha habido muertos, y eso no me parece una gran noticia, como podría haber dicho el que va de sensible, sino que me parece una muy triste.

No vengáis aquí ni los cansados ni los abatidos ni ninguno

Paz a sus almas.

Y que siga el año de gloria profetizado por quien no debería abrir la boca porque sube el pan.

 

lunes, 18 de enero de 2021

Violencia en nombre de Dios en el Camino (III)

 Más extractos del texto sobre gurús religiosos manipuladores, por si a alguien le ayuda descubrir cuánta similitud hay con cierto grupo cuyo nombre no quiero mencionar.

 

¿Es su grupo un sistema abusivo y manipulador? ¿Está su fe intoxicada? Si responde afirmativamente a una o varias de las siguientes preguntas le aconsejamos que se ponga en contacto con una asociación de ayuda a víctimas de grupos coercitivos. 

¿Su grupo pide a sus miembros obediencia incondicional?

¿Su grupo desconfía de todas las críticas o ideas diferentes de su enseñanza oficial?

¿Su grupo humilla o critica en público a sus miembros?

¿Su grupo pide a sus miembros que confiese sus imperfecciones delante de todos?

¿Su grupo enseña que sus miembros son la élite de Dios?

¿Su grupo enseña que le ocurrirá una catástrofe si abandona?

¿Su grupo enseña que sólo dentro de él se conoce la verdad y la interpretación exacta de la Biblia?

¿Su grupo considera que el resto de la cristiandad y de la sociedad son sus enemigos?

¿Su grupo le empuja a dejar la familia en caso de que no se quieran adherir?

¿Siente complejo de culpabilidad si no participa en cada reunión organizada por el grupo?

¿Cree usted incondicionalmente en todo lo que el grupo dice y enseña?

¿Siente una gran culpabilidad si usted no piensa como el dirigente o si no le obedece incondicionalmente?

 ¿Tiene miedo de dejar el grupo?

¿Piensa que para tomar una decisión, necesita el permiso del responsable?

¿Si no consigue hacer lo que el responsable le pide piensa que Dios está enfadado con usted? ¿Qué le va a castigar?

¿Cree que si usted trabaja mucho por el grupo Dios le perdonará?

Si usted tiene un problema con el responsable del grupo:

-¿Piensa que Dios le castigará?

-¿Piensa que es por su culpa?

-¿Piensa que ha cometido un pecado?

¿Su familia o amigos han observado que usted usa demasiado los versículos de la Biblia en las conversaciones y que no se puede hablar normalmente con usted?

¿Su familia o cónyuge se quejan de que usted dedica más tiempo al grupo que a ellos? ¿Alguien le ha dicho que su director le controla y manipula?