martes, 3 de febrero de 2026

Alerta sobre el 'sionismo cristiano'

 


Patriarcas de Jerusalén alertan sobre el 'sionismo cristiano'

Esta noticia, fechada el 17 de enero de 2026, se publicó un día después. Como los designios de Dios son inescrutables, puede que no sea casualidad la casi coincidencia temporal entre las abundantes llamadas de atención del Papa a los sensibilísimos neocatecumenales y esta otra advertencia, que también, aunque sin nombrarles, va al pelo a Kiko y sus imitadores.

La noticia es que los patriarcas (el patriarca Greco-Ortodoxo, el patriarca Armenio y el patriarca Latino -Católico-) y jefes de las Iglesias de Jerusalén, en una declaración conjunta, señalan que «actividades recientes [hechos concretos recientes] de gente local impulsan ideologías dañinas, como el sionismo “cristiano”, que engañan al público, causan confusión y dañan la unidad de los fieles».

A mí me recuerda lo que en su día dijeron los obispos japoneses de cierta realidad no-asociación y del daño que causaban en las diócesis niponas los no-miembros no-expulsables de la no-asociación. ¿Por qué será?

 Los firmantes afirman, «ante los fieles y ante el mundo, que el rebaño de Cristo en esta tierra ha sido confiado a las Iglesias Apostólicas, que han ejercido su sagrado ministerio durante siglos con inquebrantable dedicación».

Más claro agua: rechace imitaciones, rechace a los advenedizos a quienes les entra sarpullido si son llamados a juntarse con los religiosos de misa de 12 y desean muertes ajenas antes que obedecer tal llamamiento.

«Reivindicar una autoridad al margen de la comunión de la Iglesia -escriben los Patriarcas y Jefes de las Iglesias de Jerusalén tras citar Romanos 12,5 ("un solo cuerpo en Cristo")- significa herir la unidad de los fieles y gravar la misión pastoral confiada a las Iglesias históricas en la misma tierra donde Nuestro Señor vivió, enseñó, sufrió y resucitó de entre los muertos».

La declaración incluye un punto especialmente contundente: «solo nosotros representamos a las Iglesias y a su rebaño en las cuestiones relativas a la vida religiosa, comunitaria y pastoral cristiana en Tierra Santa».

Este punto sostiene que estas recientes iniciativas dañinas no solo fracturan internamente a las Iglesias, es decir, le hacen el juego al enemigo, sino que además «han encontrado algún apoyo político en Israel y en otros lugares», por parte de actores que «tratan de promover una agenda política que podría perjudicar la presencia cristiana en Tierra Santa y en Oriente Medio en general».

El texto menciona expresamente el sionismo cristiano, corriente que, con la excusa de ser ellos el pueblo elegido, los receptores de la promesa, los hermanos mayores en la ge y a saber qué más (¿le suena a alguien?), promueve el apoyo ciego a los israelitas en todo, incluido el respaldo político, hagan lo que hagan y la imitación de tradiciones y cultura.

Desde esa óptica, Tierra Santa deja de ser principalmente un lugar de fe y custodia cristiana, para convertirse en un tablero ideológico y geopolítico. Es precisamente ese desplazamiento -de la fe al activismo político- lo que preocupa a los líderes de Jerusalén.

El texto concluye pidiendo sabiduría para proteger al pueblo cristiano y salvaguardar su testimonio en una tierra sagrada, hoy atravesada por presiones políticas, discursos ideológicos y luchas de representación.

Por parte de la esfera política, las reacciones a este comunicado fueron más bien contrarias o tibias. Y, por supuesto, no ha habido respuesta de los patriarcas a las críticas de los políticos, pero otros líderes religiosos de menor importancia local sí han aprovechado para dejar oír su voz.

El arzobispo anglicano Hosam Naoum sostuvo que «No hablamos en nombre de todos los cristianos del mundo. Hablamos desde nuestra responsabilidad como líderes espirituales aquí, donde estas ideologías están causando un daño real y concreto». Y remarcó que existen grupos que «afirman representar a los cristianos [en genérico, como si fuese suyo el monopolio de la fe] mientras promueven narrativas que son alienantes, demonizantes y profundamente contrarias al mensaje cristiano».

Naoum subrayó que las iglesias pretenden advertir sobre grupos específicos que, en Tierra Santa, se arrogan una representación que no les corresponde mientras instrumentalizan la fe para demonizar a otros y justificar el despojo y la violencia.

 

domingo, 1 de febrero de 2026

La trola de los garantes

 


Un lector del blog me ha pasado sus impresiones sobre la etapa del Padre Nuestro.

Me ha venido muy bien, porque no me dejó ninguna impresión imborrable, recuerdo más o menos el periplo por Loreto y Roma, y poco más, cuán este lector me preguntó, yo no supe decirle nada de los “escruticidios” correspondientes, salvo que no debían ser muy sangrantes cuando los había olvidado.

Su respuesta me sirvió para recordar por qué no guardo en la mente ninguna escena de tales “escruticidios”. Esta persona lo cuenta así:

«Te quería comentar algunas cosas del paso por si te es interesante.

La encuesta no sirve para nada, se responde en el grupo de garantes pero después los kates no te la preguntan.

Los escrutinios como tal son preguntas al garante sobre el hermano...»

Se refiere a que se pregunta al garante sobre los hermanos del grupo, delante de estos y del resto de la comunidad.

«Pues si el escrutinio es para el garante sobre la vida de cada hermano de su grupo.

Se sientan por grupos de garantes y [el kikotista] va preguntando por cada uno de los del grupo, si hace el trípode, si el garante ve evolución en algún hecho concreto. Después le pregunta al cónyuge. Después, al grupo. Y finalmente se pregunta a la comunidad si el hermano puede recibir el Padre nuestro»...

Cuando llega el momento, se vende lo de hacer grupos de garantes como una herramienta para abrirse en canal en un grupo más reducido, en la confianza de que nada de lo que se cuente en ese grupo saldrá de él, por lo que es importante que salgan a la luz hechos concretos, no filosofías ni vaguedades…

Sí, sí, hasta que llega un paso cualquiera y los kikotistas le dicen a cada uno de los garantes que desembuchen, delante de toda la comunidad, cualquier hecho concreto jugoso que se haya contado dentro del grupo. Y ahí, el hermano confiado que habló de más se queda en gayumbos delante de todos.

Peor que eso. Porque va a ser juzgado sin derecho a réplica ni a defensa, puesto que si intenta defenderse le achacarán ser un soberbio o no ser capaz de reconocerse último y peor que todos o cualquier kikada por el estilo.

Por eso, siempre hay que preservar la intimidad propia, siempre, jamás debe confundirse un grupo de garantes con una sesión de psicólogo o un grupo de apoyo, no lo es, y por eso cualquier cosa que se cuente puede acabar siendo del dominio de toda la comunidad e incluso de toda la provincia.

«Si el garante es amigo no tienes problema, pero si no la has kagado... Lo que más me jode es el puto favoritismo hacia hijos de... Me pone enfermo.

Después dices que no es oro todo lo que reluce porque sabes cómo son realmente algunos hermanos y cuando dices la verdad pues se lía, y ya tienes el pecado de envidia. Otra cosa es el buenismo... Gente que con cara de no romper un plato en su vida se creen superiores a los demás dando lecciones de catequesis y encima la gente se los cree y después te enteras de que las broncas en el edificio son brutales..., pero el martes en la palabra los dos dan eco, elegidos para garantes a dedocracia... y si tú dices algo malo de ellos eres un envidioso».

Así es el Camino. Un engaño tras otro, una mentira tras otra. Y la kasta, porque los pasos también son el marco adecuado para colocar a la kasta. Lo cuenta el lector que me ha escrito:

«Una que mi katekista ha hecho ha sido elegir él los nuevos garantes... pese a que el mamotreto dice que los elige la comunidad... y… ¡Sorpresa! Ha puesto a los hijos de los katekistas a dedocracia, aunque no sirven ni para hacer la o con un canuto, y los garantes que han sido sinceros... defenestrados».

¡Por supuesto! Esto es de primero de kasta caminera. Labor fundamental de los kikotistas es lograr que los kargos en la no-asociación CNC formada por no-miembros sean ocupados por los más kikistas y obedientes a las consignas, los que han nacido dentro de familias kikas y no conocen la verdadera Iglesia.

No es infrecuente que la comunidad, aún muy imperfectamente konvertida al kikismo, tenga otros criterios y, si se dejase en sus manos, sería capaz de elegir para garantes a gente honesta y con criterio. Por eso, se hacen ciertas imposiciones. Un garante ha de ser el responsable de la comunidad, y lo usual es que ya se haya maniobrado para que dicho responsable sea un kikokúmeno acérrimo, si hay presbikiko en la comunidad, él también ha de ser garante, y los demás, la primera vez, se deja que sean elegidos por los hermanos.

Pero si no salen a gusto del kikotista, en el próximo paso se ajustan cuentas.

Esto es kikónides, señores.

 

viernes, 30 de enero de 2026

Padre nuestro - parte 2 (XXIV)

 


No acaban los rollos, porque a continuación, todavía en la interminable celebración de laudes, y antes de dejar que los presentes hagan un rato de oración estática, les suelta otra arenga.

 

«MONICIÓN A LA ORACIÓN SILENCIOSA

Dice Jesús: "Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará"».

Por tanto, por coherencia, una vez superado el umbral del re-precatecumenado comunitario, los neocatecumenales deberían evitar las oraciones particulares en sus reuniones, porque es contraria a la recomendación de Jesús y porque puede dar lugar a que haya quien haga preces para ser visto por los demás.

«Como dicen los Padres, eso no significa que no se deba rezar donde hay otras personas, en una capilla, por ejemplo, o como ahora en esta sala, sino que significa ante todo que para rezar siempre tenemos que entrar en nuestro corazón, dentro de nosotros mismos, donde está presente Dios que nos da el ser. Nosotros vivimos porque Dios, amándonos, nos está dando la vida; si Dios no nos amase, dejaríamos de existir».

En ocasiones Kiko hace afirmaciones poco o nada ortodoxas. ¿Qué no dejen de existir los bacilos, los virus, las enfermedades, significa que Dios las ama? ¿Qué el demonio exista, implica que Dios lo ama?

Todo lo que Dios creó era bueno. El mismo Lucifer era bueno hasta que decidió no serlo. Y Dios no trae consigo la muerte y la destrucción, por eso no destruyó al demonio, sino que lo derrotó.

«Entonces, hermanos, entremos en nosotros mismos y gritemos: "¡Señor, ayúdame a renunciar hoy a la paternidad del demonio!"».

Kiko trata a la audiencia como a niños pequeños y tontos. ¿No sabrá cada uno de ellos lo que tiene que rezar y pedir, para que les tenga que dar instrucciones? Quizá no, quizá no sean lo bastante adultos para saber rezar.

«Dice Jesús: "No llaméis a nadie 'Padre' vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo". Esto no hay que interpretarlo de modo fundamentalista, en el sentido de que no tenemos que llamar "padre" a nuestros padres o a los curas, por ejemplo; lo que quiere decir es que no tenemos que dar a nadie ni a ninguna cosa el lugar de Dios Padre, del Padre de Cristo, de Aquel que nos ha engendrado como hijos suyos».

Entendedlo bien: no deis el lugar de Dios a ningún kikotista, por más Kiko que sea, ni aunque sea un presbikiko. Jamás les hagáis caso cuando reclamen obediencia porque "es Dios quién te habla a través de ellos", al contrario, ¡huid!

«Cristo nos dice sobre todo que tenemos que renunciar al demonio, padre de la mentira».

Y no prestar oídos a sus hijos, los que mienten cada vez que hablan, en particular si son kikotistas con presunta línea directa para saber lo que Dios quiere de vosotros.

Después de esto hay quince minutos de oración (tiempo que muchos aprovechan para fumar). Y después, por fin, el Benedictus, tras lo cual se pasa a la celebración penitencial que completa la mañana del sábado.