viernes, 24 de abril de 2026

A ver si Kiko toma nota...

 


A ver si con esto Kiko toma nota de que cuando se produce una agresión, un agravio, un abuso, es lícito y conveniente que la víctima reclame la reparación de daños y la asunción de responsabilidades por parte del agresor. Y que ese proceder no convierte a la víctima en hijo del demonio, como tan erradamente sostiene Kiko una y otra y otra vez.

Supongo que todos estáis al tanto de la noticia. Un vehemente soldado del ejército israelí, allá por una aldea del sur del Líbano (territorio en estos momentos ocupados por dicho ejército extranjero), se entretuvo destrozando una imagen del Crucificado mientras un compañero suyo sacaba fotos.

Desde un punto de vista práctico, era una escultura humilde de escaso interés histórico artístico; mucho más valiosa era la nariz de la Esfinge que destrozaron a cañonazos unos soldados extranjeros, de nuevo, en una tierra que no era la suya.

Pero alguien tuvo la ocurrencia de compartir con el mundo las fotos del ataque a martillazos contra la indefensa estatua.

Sucede también que por el mundo hay numerosos sectores sociales contrarios al agresivo estilo defensivo de los israelitas. Y no han dejado pasar la ocasión de afear la conducta del ejército israelita en tierra extranjera.

En particular, merece atención la respuesta de los ordinarios católicos de Tierra Santa, que no van a lo práctico del escaso valor material de lo destrozado, sino al inmenso valor simbólico de lo que representaba esa estatua humilde y pobretona.

 


 

Fijaos en el lenguaje que emplean: profunda indignación, condena sin reservas, profanación, grave afrenta a la fe Cristiana, además de incidir en que no se trata de un hecho aislado, sino uno más que se suma a otros incidentes de profanación de símbolos Cristianos por soldados israelíes en el sur del Líbano. Y que no sea un hecho aislado revela una preocupante deficiencia en la formación moral y humana de los soldaditos que no muestran el respeto más elemental por lo sagrado y por la dignidad de los demás, por lo cual se reclaman medidas disciplinarias inmediatas y contundentes, un proceso creíble de rendición de cuentas y garantías claras de que tal conducta no será tolerada ni se repetirá.

Observad que los ordinarios no se disculpan con los agresores ni fingen que no pasa nada ni asumen que ellos son los más últimos y peores de todos, y se merecen estar en la cárcel, y tener cáncer y que se caiga el cielo sobre sus cabezas por haber osado denunciar la agresión. Al contrario, no solo señalan al causante material, sino también a los que tenían el deber de educar y formar a quien dejan suelto con un martillo en las manos.

Me imagino que Kiko, tan sensible como dice ser, estará desolado por esta salida de pata de banco de la asamblea de los ordinarios en Tierra Santa, que está mostrando al mundo una actitud absolutamente contraria a la que Kiko reclama a los demás (a los demás, eh, que si él tiene que denunciar el uso de unos cantos que él no compuso u ordenar cerrar canales sociales, lo hace y se queda tan fresco).

Y para que quede bien patente, a continuación un resumen de lo que Kiko reclama a quien es injuriado o dañado por otro (al injuriado, no al dañino, a quien jamás Kiko considera que se le pueda reclamar nada):

«¡Dios nos ha amado cuando éramos malvados y pecadores! Tú demuestras que has conocido a Dios, que eres hijo de Dios, si, cuando alguien te hace alguna injusticia, algo terrible, lo cargas sobre ti y le perdonas, como Dios te ha perdonado a ti. ¡Si no estás dispuesto a hacerlo, se ve con claridad que, a pesar de haber hecho no sé cuántos años de Camino, has perdido la gracia divina y eres presa del demonio!

El demonio engendra en nosotros un hijo, un tumor gangrenoso, que se llama pecado. El demonio te dice interiormente: "¡No cedas, no perdones! Tú eres dios! A ti se te debe alabanza, respeto, amor. ¿Has visto lo que te han hecho? ¡No te pagan, no te aman! ¡Enfádate! ¡No cedas! ¡No perdones!" El demonio siembra en ti este principio interior que te domina, este principio falso, esta mentira primordial, porque él es el padre de la mentira (cf Jn 8,44): "¡Tú eres dios!"

Quizá has vuelto a creerte esta mentira primordial y de nuevo has querido ocupar el lugar de Cristo, has matado dentro de ti a Cristo, que es el Hijo del Dios (cf Mt 16,16).

Dice S. Pedro que hemos sido elegidos, llamados, para dos cosas. Primero, para llevar sobre nuestro cuerpo la forma de morir de Cristo (cf 2 Co 4,10), es decir para sufrir con Cristo la injusticia sin resistirnos al mal (cf Mt 5,39), sin defendernos del mal que nos hacen, para que brille en nosotros la naturaleza divina. Por tanto, cuando vosotros respondéis al mal con el mal, cuando respondéis con violencia a las injusticias que os hacen en el trabajo, en la familia, etc., estáis traicionando a Cristo y la naturaleza divina que os ha sido dada en el bautismo.

Hermanos, hemos sido llamados a cargar con la injusticia, mostrando que en nosotros habita la naturaleza divina, y para bendecir al Señor. ¡Quizá, después de tantos años, todavía no cargáis con ninguna injusticia!

Cuando tu marido te insulta: "¡Eres un loca, una cretina!", respondes insultando todavía peor. Hemos sido llamados a responder al mal con el bien y a bendecirle al Señor. Si le damos gracias por las cosas buenas, ¿cómo no le vamos a dar gracias por las cosas que nos parecen malas? (cf Jb 2,10). Tal vez nunca le has dado gracias al Señor por una enfermedad.

Algunos no entendéis esto; todavía pensáis que hay que reaccionar con violencia -del tipo que sea- a la injusticia para "aclarar las cosas", para enseñarle al otro que eso no se hace. ¡Así es inútil que os pongáis a rezar!» (del mamotreto del Padre nuestro parte intermedia).

¿Os dais cuen?

¡Qué es eso de reclamar por escrito que no se repitan semejantes actos de profanación! ¿Acaso los ordinarios en Tierra Santa nunca han dado gracias al Señor por las profanaciones? ¿Es que no saben que lo cristiano es poner la otra mejilla?

Unos religiosos naturales, eso es lo que son, tendría que ser obligatorio que los curas fuesen escruticiados por Kiko antes de conferirles la dignidad de obispo, y no se diga la de cardenal.

 

miércoles, 22 de abril de 2026

Mala terapia de grupo

 


Una mala sesión de terapia de grupo (enviado por un exkiko)

 

En una terapia de grupo, un psicoanalista (psicólogo, psiquiatra o terapista con licencia) intenta ayudar a un grupo de pacientes, por lo general un mínimo de 5 a un máximo de 15, aunque esta cifra puede variar. Dicha terapia es una forma legítima de tratar diversas situaciones, puesto que la persona que lo dirige mantiene unas reglas claras donde los pacientes no pueden intervenir en las expresiones de los demás.

Todo lo contrario a lo que ocurre en una convivencia kika, donde los miembros de la comunidad opinan, intervienen, cuestionan y critican lo que expresa el “hermano” o “hermana”, en la mayoría de los casos sin tacto, sin misericordia y hasta sin cortesía.

El neocatecumenado “kikil” opera de forma similar a una terapia de grupo, pero como ya explicamos no lo hace debidamente, tanto en sus celebraciones de Palabra, como en sus convivencias mensuales tradicionales. Con un responsable, por lo general poco preparado para aconsejar, mucho menos para psicoanalizar al resto de los integrantes de una comunidad.

Aunque no todos los “responsables” son iguales, en etapas avanzadas del kikismo, salen algunos con tendencias de “psicoanalistas”, pese a no contar con la preparación debida. Al menos un cura ha pasado por siete años de estudios, sin contar con una labor pastoral que inició cuando era un seminarista.

No puedo aconsejar acudir a un pastor protestante siendo católico, pero estoy seguro que un pastor tiene al menos más preparación que un laico simplón sin estudios debidos para aconsejar a alguien de forma objetiva.

El kikismo es una mala imitación de terapias legítimas. Si le cuentas tus problemas a un psicólogo o un psiquiatra obtendrás una respuesta coherente, si les cuentas tus problemas a un responsable o “kikotista” o a un híbrido que fusiona los dos, recibirás alguna tontería como respuesta. Algo en la línea de que eres un “pecador” y que debes “circuncidar tu razón” o que vigiles tu diezmo hasta que dejes de hacer “juicios temerarios” o algo similar. Y tampoco olvidemos el tan cacareado “demonio”, muy popular en el folclor kiko.

Laicos, sin preparación alguna, dirigiendo a otros laicos. Los “frutos” postconciliares tan defendidos por el kikismo.

lunes, 20 de abril de 2026

Padre nuestro - parte 2 (XXXVI)

 


Ya comenté que tras la segunda convivencia de la etapa del Padre nuestro hay una reunión para “informar” sobre el periplo por Italia. Esta segunda parte del mamotreto se distingue de la primera en que hay menos citas. En la primera parte los maquilladores introdujeron cientos de citas en el discurso kikil, aquí se conoce que no tuvieron tiempo de hacerlo, hay algunas notas a pie de página, pero para quien se las lea se hace evidente que han sido añadidas un poco al tuntún, sin relación con la monserga de Kiko.

Arranca Kiko como sigue:

En el Camino Neocatecumenal se hacen dos peregrinaciones: ésta que vais a hacer ahora a la tumba de S. Pedro y al santuario de la Virgen de Loreto, y la que haréis como "viaje de bodas" a Tierra Santa, después de haber renovado las promesas de vuestro Bautismo en la vigilia Pascual presidida por vuestro Obispo. Como os acabo de decir, ambas son peregrinaciones, es decir, viajes muy importantes de oración, de catequesis y de celebraciones; no son en absoluto viajes turísticos.

¡Ah, el comodín de la perekikación!

En una peregrinación normal, los peregrinos saben qué van a visitar, por dónde van a pasar, se les da una planificación con los lugares y los días, y también conocen dónde se van a alojar en cada lugar… En el Camino eso es información arcana solo para kikotistas.

Los perekikos tienen una idea general del destino del viaje, nada más y no tienen derecho a pedir explicaciones sobre los alojamientos ni mucho menos sobre el precio de nada. ¡Pobre de aquel que tenga la ocurrencia de pedir el presupuesto y la planificación! Aunque trabajes en una agencia de viajes, aunque puedas conseguir ofertas más económicas, te callas… o te atendrás a las consecuencias.

Y ahora viene la venta de que solo los perekikos y nadie más recibe lo que ellos van a recibir:

En la peregrinación que vais a hacer ahora a la tumba de S. Pedro y al santuario de la Virgen de Loreto, recibiréis sobre todo un regalo enorme, inmenso; mediante un signo, la Iglesia os hará fuertemente conscientes de una realidad: que la Santísima Virgen María es vuestra Madre, que Jesucristo os ha dado a su Madre como vuestra Madre. Reviviréis esto en un rito muy sencillo pero muy importante, que haréis en la Casa de la Virgen en Nazaret, que se encuentra en el santuario de la Virgen de Loreto.

Un detalle importante. Una nota al pie subraya dos puntos importantes. Uno, las peregrinaciones a santuarios son una forma de expresión de la religiosidad natural, no son sacramentos ni sacramentales, sino devoción del pueblo, de esa devoción que Kiko rechaza y desprecia salvo cuando responde a sus intereses.

El otro matiz es todavía mejor: el objetivo de la peregrinación, más allá de visitar un lugar de culto, es, y cito textualmente, practicar la oración “con la Iglesia”. Es decir, una perekikación en la que el objetivo es mantenerse aparte de los peregrinos (se va con reserva para tener exclusividad por un tiempo) y tener rituales especifikikos solo para ellos, no es orar con la Iglesia ni es ser Iglesia, es ser intruso en la Iglesia.

Haremos esta peregrinación con un fervor especial y en comunidad.

En el Camino ser sentimental se considera un defecto, algo negativo a corregir, hasta que a Kiko le da por el fervor especial, que en Kiko es algo así como que les quiere ver levitando en cada eco.

No es fácil moverse "en pueblo"; para poder hacerlo es necesario desinstalarse. La peregrinación misma entraña la idea de la desinstalación: salir de la propia casa, que es la casa de una familia humana, para pasar a la Casa de Nazaret, a la Sagrada Familia de Nazaret que, como sabéis, es imagen de la Trinidad.

Atrevida es la ignorancia. NO, no y no. La sagrada familia de Nazaret es imagen de la familia cristiana, no de la Trinidad. No puede serlo de la Trinidad, no hay una misma y sola naturaleza en los tres miembros de la familia de Nazaret.

Hemos recibido del Señor, a través de la Virgen María, la misión de hacer comunidades como la Sagrada Familia de Nazaret, que vivan en humildad, sencillez y alabanza, donde el otro es Cristo.

¡Ahí queda eso!: la pretensión de un mandato divino, del que María hace de cartera, como presunta justificación de todas las prácticas abusivas que se producen tras las puertas cerradas de las comunidades, con la necesaria complicidad de párrocos que no cuidan de los feligreses.

El que llega a la fe adulta ve en el otro a Cristo.

Esto demuestra que ningún kiko ha llegado a la fe adulta, puesto que siguen anclados en que el otro es el enemigo, el que te destruye, el que te roba la paz interior porque kikirikanta por internet sin tu permiso…

Dios es el "totalmente Otro", pero se ha hecho hombre en Jesucristo, y Jesucristo está presente también en el otro, en el hermano de la comunidad cristiana, que es el Cuerpo de Cristo.

Por eso mismo es anticristiano desear la muerte de quien te dice que lo que debes hacer es diluirte en la comunidad que es el Cuerpo de Cristo.

Y Jesucristo está presente también en todo hombre, porque el Verbo de Dios, haciéndose hombre, de alguna manera ha unido a Él a todos los hombres. Ver a Cristo en cada hombre ha sido uno de los ideales cristianos que la Iglesia ha vivido siempre.

Pero quien no ve a Cristo en el hermano le denuncia para que le cierren el canal en las redes sociales.

Os decía, entonces, que hacer una peregrinación significa desinstalarse. Ya hemos dicho en otras ocasiones que un enemigo del cristianismo es la instalación, el instalarse, el aburguesarse. Dice el Génesis que, cuando la humanidad abandonó el Oriente -símbolo de Dios- se instaló.

Incorrecto. Dice el Génesis: «Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron» (Gn 11,2).  Talmente como Kiko, en cuanto vio la oportunidad, abandonó a los pobres de Palomeras y se estableció ricamente en Roma.

Cuando el hombre abandona a Dios, la amistad con Dios, cuando el hombre ya no cree en Dios, se instala, se aburguesa e intenta construir una torre para alcanzar el cielo, intenta construirse el cielo en la tierra.

Kiko lo sabe bien porque se diría que está describiendo su pretensión de construirse un negocio de venta de la salvación a incómodos diezmos con una “iniciación” a la fe que no termina nunca.

Los cristianos siempre tenemos el peligro de querernos instalar; la Iglesia siempre corre el peligro de instalarse.

Hermanos, los cristianos somos peregrinos, estamos en la tierra cómo extranjeros, porque nuestra patria es la patria celeste. Como os hemos dicho mil veces, los cristianos somos "parroquianos", somos "pároikoi", es decir "peregrinos"; la palabra "parroquia" viene del griego "paroikia" que significa "peregrinación".

Este es uno de los casos en los que Kiko no permite que la verdad le estropee el kuento. Parroquia, del griego paroikía, formada por el prefijo para- (junto a, al lado) y oikos (casa), significa "el que habita cerca" o "vecino".