jueves, 23 de julio de 2026

ENTRAR EN EL CAMINO NEOCATECUMENAL

 



CÓMO PUDE DEJARME ENGAÑAR Y ENTRAR EN EL CAMINO NEOCATECUMENAL

«¿Cómo puede alguien normal acabar metido en algo así?». Parece una pregunta inocente. No lo es. Da por hecho que hace falta ser de alguna manera rara para caer: crédulo, débil, roto. Y esa suposición hace dos daños a la vez: insulta a la víctima y absuelve al sistema. Si solo caen los raros, el mecanismo queda intacto y la culpa recae sobre quien cayó.

Yo entré con 17 años. Estuve 20 dentro. Y os aseguro que no era raro. Era un chaval con inquietud espiritual, generoso, con ganas de tomarse en serio a Dios. Exactamente el perfil que buscan. Porque no se captura a la gente por sus defectos: se la captura por sus virtudes.

La pregunta correcta es otra: ¿qué tiene que ocurrir para que una persona cualquiera —tú, yo, cualquiera con dos dedos de frente— entregue años, dinero, amigos y hasta su manera de hablar de sí misma a un grupo, convencida en todo momento de que decide por voluntad propia?

Tienen que ocurrir cuatro cosas. Y ninguna depende de que seas tonto.

Primero: la puerta no tiene señal de peligro

Nadie entra en una secta. Nadie firma para ser manipulado. Entras en unas catequesis en tu parroquia católica, anunciadas desde el ambón, con el párroco delante y el obispo informado. La puerta tenía un crucifijo, no una advertencia. Si el cartel hubiera dicho «itinerario de dependencia psicológica de treinta años», no habría entrado nadie. Decía «itinerario de conversión», y lo decía la Iglesia.

Segundo: la gradualidad

Nadie te pide todo el primer día. El primer día te dan comunidad, escucha, sentido. Lo demás llega a plazos: primero una noche, luego un diezmo, luego un «escrutinio» donde cuentas tu intimidad delante de todos, luego decisiones sobre tu matrimonio, tu trabajo, tus hijos. Cada paso es pequeño comparado con lo ya entregado. Es la lógica de la rana en la olla: ningún grado suelto quema; el recorrido entero, sí.

Tercero: el lenguaje

Te cambian el diccionario y con él la realidad. Al interrogatorio público lo llaman «escrutinio». Al control de conciencia, «acompañamiento». Al miedo, «temor de Dios». Al grupo cerrado, «comunidad». Y al doblepensar lo llaman fe: «Dios te ama infinitamente, pero si te vas, te pierdes». Cuando las palabras están trucadas, pensar con ellas ya es pensar a su favor. Por eso no podías «darte cuenta»: darse cuenta exige palabras que te habían quitado.

Cuarto: la voluntad propia como trampa maestra

Sí, decidías tú. Nadie te ató. Pero decidías con información manipulada, con la culpa fabricada apretando y con el miedo al abismo si te ibas. Eso tiene un nombre en derecho: consentimiento viciado. Como un niño de seis años lo entendería: firmaste un contrato cuya letra pequeña te leyeron ellos, en su idioma, mientras te repetían que fuera hacía frío. Firmaste tú. El engaño fue de ellos.

Y aquí, a todos los que habéis salido, viene lo que os quiero decir. Muchos seguís cargando la pregunta mal formulada, vuelta contra vosotros: «¿cómo pude ser tan tonto?». Esa vergüenza es el último trabajo que el sistema hace dentro de vosotros, ya gratis, años después de salir. Mientras la pregunta sea «cómo pude caer», el foco sigue sobre ti. Cambiadla: qué hicieron, cómo lo hicieron, quién lo permitió, quién tenía el deber de vigilar.

Y al cambiar la pregunta, cambiad también el relato. No digáis «caí en una secta rara»: decid «me captaron en la Iglesia católica, en un itinerario que ella llamó válido, a manos de personas investidas de autoridad por el párroco». No digáis «los kikos me robaron veinte años»: decid «me los robó un movimiento con estatutos aprobados por la Santa Sede». La primera versión os deja solos con vuestra vergüenza y a la institución mirando desde la ventana. La segunda pone la responsabilidad donde estuvo siempre: en quien abrió la puerta, bendijo el método y calló las quejas. Juan Pablo II lo llamó «itinerario de formación católica» en 1990. Roma aprobó sus Estatutos en 2008. Sin la Iglesia, aquello no habría durado ni un día.

Jesús no preguntó a la oveja perdida cómo pudo perderse. Fue a buscarla (Lc 15,4). El padre del hijo pródigo no exigió explicaciones: corrió a abrazarlo (Lc 15,20). El interrogatorio culpabilizador no es de Dios; es de los sistemas que necesitan que la víctima se avergüence para que nadie mire al responsable.

«Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8,32). La verdad, en este caso, empieza por formular bien la pregunta. No caísteis por raros. Os capturó un mecanismo diseñado para gente normal, operando dentro de la casa que debía protegeros. El día que lo digáis así, con todas las palabras, notaréis algo físico: la carga cambia de hombros. Y vuelve, por fin, a los suyos.

RAMON FANDOS

 

martes, 21 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XVIII)

 


«ASCENSIÓN: Queríamos hablar ahora de un tema. Hay grupos en internet de personas que están en el Camino Neocatecumenal. que están en las redes, en Instagram o en distintos medios, que dicen "jóvenes del Camino", "salmistas del Camino", grupos del Camino, hay muchísimos, que los jóvenes se meten ahí.

Ahí se puede meter cualquiera, en esos grupos se puede meter un depredador, cualquier persona. Entonces, avisamos a los jóvenes que no sean ingenuos, porque en tu comunidad sabes quién está, y hay unos katekistas. Pero en esos mundos virtuales se puede meter cualquiera. Es un peligro enorme»

Para la cúpula neocatecumenal todo lo que no puede controlar es un peligro enoooorme, además del hecho de que no dedicar la totalidad del tiempo y de la vida a las cosas de la comunidad es considerado poco menos que pecaminoso, si la vida de un neohermano no gira en torno a la comunidad es malo.

«Aparte de que es como vivir una doble comunidad. A los jóvenes se lo dijimos en Tor Vergata, el Señor os da un gran regalo que es tener hermanos de verdad, de carne y hueso. A otros no, a vosotros sí. Entonces, pues no es bueno esos grupos que se crean con el amparo del Camino.

Nosotros tenemos una página oficial que es: www.neocatecumenal.es,  que es fácil y que ahí ponemos las comunicaciones. El encargado de esta página es Jesús Villada. ¿Dónde está? Ven aquí que te vean, que ha recibido tantísimas críticas últimamente».

Pobriño que recibe críticas justificadas, aunque en realidad Jesús solo es la mano tonta útil, quien da las órdenes y merece las críticas es el equipo k-responsable internacional.

«Es un hermano que colabora con nosotros, que ha puesto en marcha la página web que desde hace muchos años intentábamos ponerla en marcha y no se podía. Él nos ha ayudado y él nos comunica todo. Cuando hay un tema que hay que intervenir, él nos comunica todo y él no hace nada por su cuenta, porque está recibiendo unos ataques, unas calumnias, que si recibe dinero, que si tal y es todo mentira».

Oh, qué penita haber quedado para ser la mano tonta útil de los últimos y los peores de todos, no como ese malvado presbi Eugenio, que también recibió ataques, calumnias, que si actuaba por dinero, que si tal, todo mentiras emitidas por los amorosos hermanos neokikos que intentaban tapar el sol con un dedo y decir que lo negro era blanco con tal de justificar la cacicada kika del cierre del canal de Eugenio.

«Él pierde horas y horas para que nosotros podamos tener una información cuando se lo decimos. Entonces, la página web está llevada directamente por nosotros. La información que hay, que damos ahí, que damos poca, de vez en cuando, pero es importante, la gestionamos nosotros. Entonces, ante un ataque muy grande que ha habido estos días, hemos sacado un comunicado».

En efecto, ha habido un ataque muy grande perpetrado por el CNC contra el presbi Eugenio. Y Eugenio, en su libertad de hijo de Dios, ha contestado y otros nos hemos hecho eco. El ataque procedía del CNC, de la cúpula que lo dispone todo y sin la que no se mueve nada, ellos son los atacantes, son victimarios que encima no dudan en mentir y calumniar con tal de dejar a la verdadera víctima como culpable y responsable del daño recibido.

«Todos esos que oían críticas, que han empezado a criticar al Camino Neocatecumenal es criticar a Kiko y a nosotros. O sea, no sé ésos que seguían esos vídeos que nos atacaban. Entonces, si alguno ve que te atacan, piensa. Si es más creíble una persona que no ha obedecido a sus katekistas, que ha dejado el camino, si es más creíble que Kiko, que nosotros».

Mientes, Ascen. Y sabes que mientes, sabes que la orden de expulsión partió de vosotros, sabes que esa persona no desobedeció y aún así fue expulsada porque a Kiko, que parece un adolescente aneuronal, le dio un berrinche. Y es mucho más creíble Eugenio que quienes recurren a la mentira para intentar justificar lo injustificable.

«O sea, no sé por qué pueden surgir dudas. Hemos hecho un comunicado para clarificar. No sé si no lo habéis leído o no lo habéis leído, porque en este comunicado se aclara todo muy fácil. Se entiende. Yo lo leo para que también se lea en las convivencias, para que nadie se lleve a engaño»

Es decir, se dan instrucciones para que la mentira se transmita a todos, de modo que todos entiendan cual es la posición que hay que adoptar para no tener problemas con los kikotistas, siempre dispuestos a misericordiar al que disienta. 

«Ante todos esos ataques furibundos, calumnias, no queríamos responder por no meternos en ese patio de vecinos de “ha dicho o no ha dicho” porque no queríamos entrar ahí. Pero ante tantas barbaridades tuvimos que poner una clarificación. Y está en la página web».

No hay calumnias por parte del padre Eugenio ni de Paternoster ni de este blog, las calumnias, que las hay a montones, están del lado de los neocatecumenales. No lo pueden evitar, son hijos del padre de la mentira.

La “clarificación”, aunque Ascen leyó una parte y dispuso que se leyese en todas las convis, no la pongo aquí, se puede ver en la web que lleva la mano tonta útil que no hace nada sin que se lo ordenen los de arriba.

Pero he de apuntar que la nota incurre en una gran mentira cuando asegura que todo el material ideado por Kiko es gratis total. Primero, usar ese material es obligatorio, no opcional; y segundo no es gratuito, los pobres kikos han de pagar de su bolsillo todo lo que obligatoriamente les hacen adquirir tanto para la comunidad como para “adefesiar” sus casas particulares. Y si encima el kikinerante de turno dispone que también hay que kikotizar la iglesia, lo pagan no solo los simpatizantes, sino también los religiosos de misa de 12 con los que no se quieren juntar ni así lo ordene un Papa (mejor que se muera el Papa, que así se calla).

Cuando se cansa de la lectura de “clarificación”, Ascen se lanza a hacer comentarios que obviamente no pueden poner por escrito en su web por tratarse de una sarta de falsedades contra Eugenio, aunque no sea mencionado. Dice así:

 «No se entiende que alguno [de cuyo nombre no quiere acordarse] no haga caso, cuando se le avisó ya hace mucho tiempo, no haga caso a sus katekistas; últimamente había puesto las katekesis, había puesto cuatro katekesis. Ahí ya hemos intervenido seriamente y se le avisó como a un hermano, eso no se puede hacer, no puedes poner las kcatekesis por internet. Se le avisó varias veces. La respuesta ha sido, poner una katekesis más. Entonces, a la plataforma de YouTube hemos dicho, alguien está usando contenidos que son del camino neocatecumenal. Y nosotros no hemos cerrado ningún canal; no tenemos autoridad para ello; solo lo pueden hacer plataformas digitales. Si esa persona quitara esas cuatro katekesis, le devolverían su canal. No se entiende una guerra que ha planteado con la que está dividiendo y escandalizando a algunos hermanos del Camino».

¿Veis que malo es Eugenio? ¿Veis como se merece lo que le hacen? Lo mejor viene ahora, pues no contenta con calumniar a un presbi, ahora Ascen eleva el presunto delito de ese presbi casi al rango de profanación o herejía, al asegurar que obró contra un grandísimo don del Espíritu Santo:

«No se puede manipular el camino, es un don del Espíritu Santo que se lo ha dado Dios a Kiko y Carmen. Y si la Iglesia lo ha reconocido así, tenemos que respetarlo porque no es nuestro».

Y Ascen sigue soltando mentiras sobre un directorio kikotético que ni Doctrina de la Fe ni ninguna congregación vaticana ha reconocido ni aprobado jamás, pero que, incoherentemente, la PUBLICACIÓN de eso no reconocido, sí recibió la aprobación del Consejo Pontificio para los Laicos (que, dicho sea de paso, no es el órgano competente para aprobar el contenido de eso cuya publicación sí aprueba). Pues Ascen, que es de Tudela, miente y niega la única aprobación que sí tienen a fin de agravar el presunto delito de quien ponga en internet las kikotesis:

«La Santa Sede no ha dado autorización ni para la publicación ni para el uso del contenido del Directorio para fines distintos».

Peor todavía, pretende que la Iglesia ha reconocido algo así como un mandato kikino sobre los kikotistas, de modo que solo a ellos se les abre la comprensión de los mamotretos:

«Este servicio katekético, solo cuando se realiza según los métodos establecidos por los estatutos y únicamente por personas debidamente delegadas, los katekistas nombrados, ha sido considerado por la Santa Sede un bien espiritual».

Y ahora, de nuevo, el ataque contra el no nombrado no-miembro no-expulsable:

«La Santa Sede ha establecido que el servicio katekético del Camino Neocatecumenal sea presencial y gratuito. Por lo tanto, es inaceptable que las katekesis y los cantos del Camino se utilicen para generar ingresos a través de plataformas digitales diversas.

Entonces, lo que no podemos permitir es que, porque una persona ponga un vídeo en Internet diciendo lo que él piensa, se divida la comunidad». 

¡Pero si Kiko es el primero que cobra derechos de autor sobre los cantos del kikomino! 

Me acaba de dar nauseas todo esto.