Prosigue
el tostonazo pézzimo con un nuevo cambio de tema:
«Internet
en sí no es ni malo ni bueno, es un instrumento, como el cuchillo que tienes en
casa, sirve a cortar y también para herir, según el uso que tú hagas».
Y ahora
Mario explica que al ser imposible que ellos, los jefazos del CNC, reconozcan
jamás un error, todo intento de corregirles es tomado como una crítica. Y a los
que critican se les profetiza el infierno, pero sin presión, eh, que quien vea
en ellos coacciones, amenazas y abuso espiritual es porque no ve bien.
«Si lo
utilizas para criticar al responsable o a los hermanos, para crear una
red de opinión entre hermanos que critican a los catequistas, a los
iniciadores, tú eres libre. Estás en el camino de la muerte, del infierno,
porque existe el infierno. Ya hemos tenido casos parecidos. Se creen más
inteligentes que los catequistas, no viven en el espíritu el camino de fe, sino
en la carne y critican a todos.
Ésta es
una peste que el Señor permite porque dice San Pablo … “Quien ha construido
sobre la paja irá al infierno, quien ha construido sobre la roca irá al
cielo”».
La cita,
no sé si hace falta que lo diga, es más falsa que una moneda de dos caras.
«Una
palabra sobre la pornografía. La pornografía, sobre todo en los hijos
adolescentes, que comienzan con el móvil a ver pornografía, crea dependencia.
En Italia salió un artículo “A fuego lento” de una madre que dice que descubrió
que su hija de 12 años, tan buena, aparentemente, tan educada, había encontrado
un móvil viejo en su casa, y después de dos meses lo coge y va a ver y
encuentra que está lleno de pornografía. La hija, 12 años, tan buena, y todo lo
hacía a escondidas».
La
historia de la madre, sea o no real, no demuestra si la pornografía crea dependencia,
ni si esta es mayor o menor por verla en el móvil y en la etapa adolescente.
Pero da igual, se trata de crear conciencia de que es “obligación” de los
padres fisgar el móvil de los hijos. Así que salta a otro tema, como siempre
sin la menor referencia, solo chismes:
«Hace
poco, un chico chateaba con un avatar, un chat GPT, 2, 4 y 5, algo que crea
dependencia afectiva. Pues este chico le expone su problema a su avatar. Había
perdido un partido y sentía vergilenza ante sus padres, y por eso pedía consejo
a su avatar. Ahora en el chat aparece una chica muy graciosa -te puedes
enamorar de ella- es mejor que una chica real. Te dice siempre lo que tú
quieres. Así funciona. A esta figura virtual le ha explicado su problema y le
ha respondido que la solución para él era ahorcarse. Y él ha seguido sus
órdenes, se ha ahorcado con una cuerda».
El caso
que menciona la prensa (ver www.bbc.com/mundo/articles/c30z5lyjzygo), no tiene
los detalles morbosos que cuenta Mario, no es la IA quien incita, sino quien no
sabe responder a unas confidencias que muestran la inquietud suicida del chico. Pero lejos de corregir a Mario y su sesgo de la noticia, Ascen mete más leña en el
fuego.
«ASCENSIÓN:
Sí, en Italia ha sido muy comentado este caso el mes pasado. Y contaban con
detalle y decía que el chico cuando veía que ya tenía instintos suicidas le
decía al avatar, al amigo, no sé si era amigo o amiga, Amigo. Le decía, quiero
suicidarme, se lo voy a decir a mis padres porque quiero suicidarme, que lo
sepan mis padres, que me ayuden. Y le decía, no, no, no lo digas a nadie, no
tienes que decirlo a nadie, solo me lo puedes contar a mí. Sigue mis
instrucciones. Hasta que se puso la cuerda en el cuello».
Aunque
la prensa no diga nada de lo que Ascen asegura, a ella no la va a ganar nadie a
morbosa. Ni a chismosa, incluso a costa del suicidio de un chico. Todo vale con
tal de demonizar a la IA.
Sigue
Mario con la matraca.
«Pero
¿por qué se refugian los niños, los adolescentes en la pornografía? Porque dice
Santo Tomás de Aquino que cualquier placer aporta un alivio, capaz de mitigar
cualquier tristeza sea cual sea el origen. Éste ha perdido el torneo y se
angustia y busca compensarlo con un placer».
«Un
adolescente que se encuentra con desafíos evolutivos, los padres le exigen que
sea el mejor, esto lo oprime y busca satisfacción en pornografía».
«Por eso
es muy importante no permitirle llevar el móvil con él a dormir como precaución
y controlar cuándo lo utiliza. Es posible ver lo que ve. Llama a un perito en
esto y lo podéis controlar. Y entonces, cuando os deis cuenta, es importante no
enfadarse, sino cuando sea el momento más oportuno, el padre, si es un chico,
la madre con una chica, que hablen con él sin enfadarse, …porque si se siente
juzgado, no se confía. Si se siente comprendido o en los Laudes del domingo por
la mañana en familia, hacéis una buena catequesis contra la vergüenza, que por
vergüenza no se confiesan los pecados. Y después se aborda el tema».
Aquí,
por fin, termina Mario. Ha soltado un rollo moralista y chismoso, no ha dicho
nada sobre teología del cuerpo ni ha ayudado a nadie, solo ha puesto nuevas
cargas sobre los padres neocatecumenales: la obligación kikil de espiar los
móviles de sus hijos hasta los 19 años o hasta que se les desarrollen las
neuronas. Lo normal.
Y a
continuación, Ascen, que es de Tudela pero ha entendido a la primera que un responsable
kiko jamás reconoce un error, cuenta la versión kikil oficial sobre la expulsión
del padre Eugenio, que es un no-miembro de la no-asociación CNC.
Lo dejo
para la siguiente entrada.