sábado, 7 de marzo de 2026

Roma prohíbe el Triduo fuera de iglesias parroquiales

 


Además de la carta publicada en la entrada precedente, el Vicario General para la Diócesis de Roma aporta a sus subordinados la siguiente información, que recorto para abreviar la entrada.

 

La historia de los primeros siglos nos dice que tanto en Jerusalén como en Roma, la comunidad cristiana se reunía toda en un mismo lugar, alrededor del Obispo, para la celebración de la Pascua semanal y de la anual (Cfr. Justino, Apología,65). Los mismos monjes, que celebraban la Liturgia de las Horas en sus respectivos monasterios, participaban luego en la Eucaristía junto con el Obispo, el clero y los fieles. Todo esto tenía como objetivo manifestar la unidad de la Iglesia en torno al único evento sacramental que fundamenta la comunión de todos en Cristo Señor (Cfr. 1Cor 12, 12).

Por lo tanto, siguiendo las normas indicadas por la Congregación para el Culto Divino en la carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales del 16 de enero de 1988 y a las notas pastorales sobre la celebración del Triduo Pascual, ya publicadas en la Revista Diocesana de Roma (Año XXI, N. 3-4, marzo-abril 1980, pp. 438-443), el Consejo Episcopal de la Diócesis de Roma ha considerado oportuno

CONFIRMAR Y ESTABLECER LO SIGUIENTE:

a) para llevar a cabo convenientemente las celebraciones del Triduo Pascual, expresar visiblemente la unidad del pueblo santo de Dios (cf. Eucharisticum Mysterium n. 17) y experimentar de manera más profundo el sentido de pertenencia a la comunidad eclesial, quienes frecuentan las rectorías (y lugares de culto equiparados: iglesias anexas, lugares subsidiarios de culto, etc.), así como los oratorios abiertos al público de las comunidades religiosas y de otras comunidades (grupos, asociaciones, movimientos y nuevas comunidades) son exhortados a participar en las celebraciones del Triduo Pascual en las iglesias parroquiales (cf. Eucharisticum Mysterium n. 26).

La celebración de las acciones litúrgicas del Triduo fuera de las iglesias parroquiales queda limitada a los casos de verdadera necesidad pastoral, sometida al juicio del Obispo auxiliar y con su previo consentimiento. Por lo tanto, quedan revocados todos los permisos otorgados anteriormente.

 

b) Se debe evitar que la Vigilia Pascual esté reservada a grupos particulares y, por lo tanto, ninguna asamblea debe ser «cerrada»: esto estaría en contradicción con el «sentido de la Iglesia» que tal celebración debe expresar y fomentar (cf. Lumen Gentium n. 11). De hecho, en toda realidad sacramental y especialmente en la Eucaristía, el Espíritu Santo nos transforma en sustancia de Iglesia, es decir, en una comunidad que se manifiesta como «un solo cuerpo y un solo espíritu» (Plegaria Eucarística III).

Sin embargo, además de en la Parroquia, el Sagrado Triduo podrá celebrarse en aquellos lugares en los que sea objetivamente imposible participar en la celebración litúrgica de la comunidad parroquial (en los monasterios de clausura, hospitales y cárceles). En estas realidades, sin embargo, se debe celebrar el Triduo con decoro y en su totalidad -desde la Misa vespertina de la Cena del Señor hasta el Domingo de Resurrección – para garantizar la visión unitaria del misterio de Pasión, Muerte y Resurrección. Por lo tanto, si esto no fuera posible, se debe evitar celebrar solo una parte.

No es admisible la doble celebración del Triduo Pascual, o de parte de él, dentro de la misma comunidad parroquial [Hay lugares donde se “invita” a asistir a la vigilia pascual “del párroco” para cumplir y a continuación, cuando se van los religiosos naturales, esos mismos montan la vigilia neocatecúmena hasta la mañana].

c) Es pastoralmente oportuno que el Bautismo se confiera solo en la Vigilia celebrada en la Parroquia o donde el Párroco preside con su comunidad parroquial (Además de las limitaciones impuestas por el derecho y en particular por el can. 860 C.I.C., sigue prohibida sin excepciones la celebración de este Sacramento en rectorías, en oratorios y en capillas, salvo lo dispuesto por los cann. 858 §2 y 859 C.I.C.).

 

d) En proximidad o en los primeros días de la semana santa se valore la celebración comunitaria del Sacramento de la Reconciliación.

Esta celebración se haga, sin embargo, antes del Triduo pascual y no anteceda inmediatamente a la misa vespertina en la Cena del Señor [Antes del triduo implica que tampoco es válido tener la penitencial el sábado santo por la mañana].

 

e) Los párrocos, en la inminencia de la semana santa, convoquen a los responsables de las comunidades religiosas masculinas y femeninas, así como los de grupos eclesiales, para acordar con ellos las modalidades y la preparación de la celebración del Triduo pascual, siguiendo las indicaciones del Misal Romano y de los demás Libros litúrgicos.

El párroco se aproveche, por tanto, de la contribución de todos (Lectores, Acólitos, Ministros extraordinarios de la Comunión, Animadores del Coro, Grupo litúrgico) para que la participación activa en las acciones litúrgicas de la Parroquia sea más provechosa (cfr. Sacrosanctum Concilium n. 14).

 

f) Los movimientos eclesiales que por Estatuto aprobado por la Autoridad eclesiástica [no es el caso del CNC, véase el artículo 12 de su estatuto] consideren útil para su camino formativo y catequético, o en caso de una asamblea demasiado numerosa, celebrar la Vigilia Pascual con su comunidad, pueden hacerlo con el permiso del Párroco también en lugares idóneos para el ejercicio del Culto Divino (iglesias no parroquiales, etc.), teniendo en cuenta que, sin embargo, es preferible la celebración en la Parroquia y también lo expuesto en el punto c). Los responsables de dichos movimientos estudien fomentar la celebración lo más participada posible, reuniendo a más grupos y evitando la multiplicación no justificada de pequeñas asambleas.

Donde la ayuda de tales movimientos pueda estimular a la Parroquia a una participación más rica de la Vigilia pascual, el Párroco, de acuerdo con lo aquí precisado, involucre a los responsables de los movimientos manteniendo siempre presente la unidad de la Comunidad parroquial.

 

g) Se recuerda que la Vigilia pascual debe ser celebrada «al inicio de la noche y terminar antes del amanecer del domingo» (Normas generales del año litúrgico y del calendario, n. 21).

 

A todos los carísimos hermanos [presbíteros] recordamos que en todo momento debe guiarnos la preocupación de no dispersar el rebaño y de que todos puedan hacer una madura y auténtica experiencia de Iglesia, aún más esta ansiedad apostólica y pastoral debe sostenernos en los momentos celebrativos de la Gran Semana Santa y, en particular, del Sagrado Triduo.

 

jueves, 5 de marzo de 2026

Triduo pascual ilícito


Misiva enviada por el Vicario General para la Diócesis de Roma con motivo del próximo Triduo Pascual.

Me hubiese encantado encontrar algo similar para la diócesis de Madrid, pero no ha sido el caso, así que publicito esto con la esperanza de que cunda el ejemplo.

 

 

Roma, 23 de febrero de 2026

VICARIATO DE ROMA

A los reverendos presbíteros

de la Diócesis de Roma

 

Muy querido,

con miras a las celebraciones del Triduo Pascual, centro del año litúrgico, recordamos que permanecen vigor las disposiciones que fueron dadas por el Consejo Episcopal el 1 de marzo de 2019, adjuntas.

Intensificando también la carta circular de la Congregación para el Culto Divino del 16 de enero de 1988, pedimos que todas las realidades eclesiales presentes en la Diócesis presten especial atención a estos tres elementos:

1)          que se garantice la dimensión de la comunidad parroquial;

2)          que se respete la visión unitaria del Triduo pascual, evitando celebrar solo una parte;

3)          que la celebración sea solo en lugares de culto.

 

Agradeciéndote la atención pastoral a estas disposiciones, le deseamos un fecundo camino cuaresmal.

Card. Baldassare Reina

 

 

El señor Vicario General se dirige a todos sus subordinados naturales. La carta no es solo para aquellos curas de parroquia y nada más, sino que en especial se dirige a quienes participan en alguna realidad eclesial, aunque la misma no sea asociativa y no tenga miembros.

Las instrucciones son claras y no dan lugar a mala interpretación posible, además de que ya deberían ser conocidas por todos, puesto que, como se hace notar, no son novedosas, sino las mismas que están en vigor, es decir, plenamente vigentes, desde hace siete años (cifra bíblica).

Y para más claridad sobre lo que no es lícito hacer o dejar de hacer en la celebración del Triduo Pascual, se recuerda la circular de la Congregación para el Culto Divino de 1988, hace treinta y ocho años, de la que cardenal firmante destaca los siguientes aspectos:

La dimensión parroquial de las celebraciones.

La única comunidad válidamente constituida es la comunidad parroquial, que no hace grupitos aislados en salitas de usos múltiples porque es una sola.

La unidad del Triduo pascual.

Porque hay grupitos, de esos que se dividen en salitas privadas, que jamás celebran la cena del Señor, sino que se juntan para teatralizar un lavatorio distorsionado en el que lo importante no es ponerse al servicio del otro, sino saldar cuentas y reyertas.

El lugar de la celebración.

No es válido esconderse en salitas de usos múltiples tras puertas cerradas, no es válido juntarse en un garaje o un hangar. El triduo pascual es la celebración más importante de todo católico y debe hacerse en un lugar de culto.

 

El señor Vicario General de la Diócesis de Roma deja muy clara la ilicitud de la praxis del CNC desde la misma base.

Y esto clarifica los lloros y quejas del muy sensible Kiko, desde hace años, hacia todos los obispos que se oponen a sus desmanes pascuales. Y su pretensión, errada, de que el estatuto ampara lo que, por ser ilícito, el obispo prohíbe a los presbíteros a él subordinados.

El demonio se puede disfrazar de ángel de luz, pero no es capaz de obedecer ni de reconocer un error.

 

martes, 3 de marzo de 2026

Padre nuestro - parte 2 (XXX)

 


Sigue el rollo insertado en el rezo de laudes. Por si alguien no lo sabe, destrozar la liturgia de las horas con este tipo de discursos es un abuso no autorizado, jamás ha sido ni será autorizado.

Lo que quería haceros presente esta mañana, hermanos, es el don enorme y maravilloso que el Señor nos ha hecho: transformarnos en su templo y llamarnos a realizar en él un culto espiritual. ¡Dios ha hecho de nosotros su templo, ha puesto dentro de nosotros su Espíritu que nos hace hijos de Dios, amigos de Dios, santos, para que realicemos con nuestro cuerpo un culto nuevo, un culto espiritual, en el amor, para que hagamos de nuestra vida una liturgia de santidad.

Aquí, una nota al pie recuerda que «si nosotros vivimos santamente, el nombre divino es bendecido; pero si vivimos mal, es blasfemado» (cf. Rm 2,24). Los kikotistas deberían estar muy preocupados por toda la gente a la que han dañado, suya es la responsabilidad de que el nombre de Dios sea blasfemado.

Hermanos, no hemos recibido un espíritu de esclavos para recaer en el miedo -la religiosidad natural está basada enteramente en el miedo a Dios-…

Falso. La religiosidad natural se basa en el sentido innato de trascendencia que tiene el ser humano.

…sino que hemos recibido un espíritu de hijos adoptivos por medio del cual gritamos: "¡Abbá, Padre!". El Espíritu Santo viene en ayuda de nuestra debilidad e intercede por nosotros con gemidos inefables.

Hemos sido llamados a acercarnos a Jesucristo, piedra viva, como piedras de un templo espiritual, para realizar en él un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios, por medio de Jesucristo, sufriendo en nuestro cuerpo, porque somos miembros suyos, lo que falta a su pasión, en favor de su cuerpo que es la Iglesia.

¡Hermanos, poder estar asociados a los sufrimientos de Cristo es para nosotros una gloria inmensa! ¡Cada sufrimiento que tienes durante el día tienes que unirlo a la cruz de Cristo y ofrecerlo con abnegación por el bien de la Iglesia y por la salvación del mundo! El que no quiera negarse a sí mismo, el que no quiera padecer ni siquiera un poco de sufrimiento por amor a Cristo, es mejor que no diga que es cristiano. Si no soportas ni un poco de cruz en tu vida, si reniegas de la cruz de Cristo en los hechos concretos de tu historia, si en cuanto te viene un poco de sufrimiento te refugias en el pecado, eres sal que ha perdido su sabor: ¡ya no sirves para nada más que para ser tirado afuera y pisoteado por los hombres!

Por ejemplo, uno que no soporta que critiquen su pintarrajos (que encima pintan otros y él firma) y dice que lo de los críticos es odio propiciado por el demonio; uno que no acepta que sus cantos (muchos de los cuales son de otros autores, aunque él se los haya apropiado) sean cantados en internet sin pagar por ello, porque han sido registrados; uno que denuncia redes sociales de otros porque le molesta lo que se dice en ellas… Esto es ejemplo de sal que solo sirve para ser pisoteada.

¿Tienes que levantarte por la noche porque un hijo tuyo está llorando? Ofrécele ese pequeño sufrimiento a Jesucristo diciendo: "Señor mío, Tú has sufrido tanto por mí… ¡Te quiero! ¡Estoy contento de sufrir también yo un poquito por amor a Ti!". ¡No tienes que levantarte de la cama como una obligación, sólo porque la niña lo necesita, sino por amor a Jesucristo, para ofrecerle ese pequeño sacrificio al Señor!

Pero no se te ocurra no ir a tripodear a la comunidad porque la niña está enferma. ¡Eso no es amor a Jesucristo, eso es idolatría! ¿Ves qué fácil es entenderlo? La comunidad es lo primero, la niña te puede necesitar de noche, pero solo a partir de las 11:00, cuando ya hayas vuelto de la comunidad, no antes, si te necesita antes y tú se lo consientes, entonces eres un sentimental y un afectivo y te vas a cargar a tu hija con tu proceder, porque lo que tienes que hacer es dejarla con la niñera, aunque se derrita de fiebre, y marcharte a la comunidad, que es tu señor.

¡Ofrecerle al Señor cada sacrificio, hasta el más pequeño, eso es vivir como cristiano! El cristiano vive todo el día como sobre un altar, que es la cruz de la propia historia. En ese altar hay una víctima: ¡Cristo y yo, una sola carne, ofreciéndonos por el mundo! E1 cristiano no retrocede ante la cruz, porque el Señor le de fuerzas y le ayuda.

"Mi casa será llamada casa de oración para todas las gentes" [Evangelio que se proclamó antes de que Kiko rompiese las laudes con un discurso improcedente]. Jesucristo entra en el templo y expulsa a los vendedores. Su casa no puede ser convertida en una cueva de ladrones: Antiguamente los ladrones vivían escondidos en cuevas en las que guardaban lo que robaban; se llevaban allí prostitutas y vivían en la inmundicia.

¿Será por eso por lo que Kiko se niega a obedecer y no se integra en las parroquias como comunidad parroquial? ¿Será que se opone porque no quiere convertir la casa de Dios en una cueva de ladrones, últimos y peores?

Esta palabra, hermanos, es para nosotros hoy. El señor ha hecho de nuestro corazón su casa, su templo. ¡Si él ve que lo único que hay en tu corazón es la preocupación por el dinero, atento, hermano mío, porque eso Dios no lo soporta!

¡Si el Espíritu Santo te ve inquieto, angustiado, siempre pensando: ¿Qué comeremos, qué beberemos, con qué nos vestiremos, cómo vamos a pagar las deudas?, como delicada paloma volará lejos de ti y te encontrarás completamente solo con tus deudas, con tus angustias, desesperado, lleno de cólera, lleno de ira! Cuando en el "sancta sanctorum", en el templo de Dios, que es el corazón del hombre, se instala el afán de dinero, la preocupación por el dinero, comienza el final del hombre!

Entonces el final se acerca, porque los cefas están pendientes de cobrar derechos de autor por unos cantos que no son de Kiko, Ascen la caducada da indicaciones a los itinerantes para no pagar impuestos y todos están preocupados por el dinero.

Por eso la primera cosa que tiene que hacer el que quiere convertirse es despreciar el dinero, aunque esté endeudado. Si el Señor ve que desprecias el dinero, te solucionará los problemas económicos. ¡Fijaros cuántos hermanos de las comunidades, que constantemente se están probando con el dinero y lo echan en las colectas para los hermanos de la comunidad, para los pobres, para la parroquia, para la evangelización, etc., tienen un coche cada vez mejor, una casa cada vez más grande!

Eso, fijaos, fijaos. Así os daréis cuenta de adónde va a parar el dinero de las bolsas.

El que deja todos los bienes y pone a Dios en primer lugar, tendrá a Dios y tendrá todos sus bienes centuplicados, aquí en este mundo, con persecuciones. En cambio, el que deja a Dios por el dinero, vive siempre preocupado y angustiado cuando su mujer le pide dinero, inmediatamente pone cara de perro y empieza a gritar: ¡Ya te di dinero ayer! ¿Qué hiciste con él? Y su mujer le tira a la cara la cuenta de ayer del supermercado y le dice: ¡Ahí tienes! Hoy la compra la vas a hacer tú. Y cosas como esta una detrás de otra.

Los hijos, que oyen hablar a los padres siempre de dinero, discutir siempre por asuntos de dinero, se quedan traumatizados y escandalizados. Ven que sus padres van a la comunidad, pero están convencidos de que la verdadera religión de sus padres es el dinero.

En resumen, que la comunidad y el CNC no sirven para nada.

Un día ese matrimonio viene y nos dice: Kiko, nuestro hijo ya no va a la comunidad. Y nosotros tenemos que decirles: ¿habéis pensado seriamente qué le habéis enseñado a vuestro hijo no con palabras, sino con vuestras actitudes, con los hechos concretos, con vuestras obras?

Mirad que vuestros hijos no son cretinos; os observan para "mamar" de vuestras actitudes, de vuestra vida concreta. En sus células se va almacenando todo lo que aprenden de vosotros que sois sus padres: el egoísmo, el apego al dinero, la violencia, etc. ¡Si tú no quieres vivir como cristiano, díselo claramente a tus hijos, así tal vez por lo menos no les escandalizarás!

Hermanos, si en una familia los padres presumen de cristianos y ponen el dinero en el centro de su vida, es algo tremendo.

Con los hechos concretos, no con los discursos aprendidos de memoria, los kikotistas, que tanto presumen de cristianos, me han enseñado una y otra vez su enoooorme desconocimiento de Dios.

¡No, hermanos! El dinero tiene que ser siempre lo último y el Señor es el que tiene que ser verdaderamente el centro de vuestra casa: Si en tu casa les hablas de Dios a tus hijos a todas horas con hechos, con actitudes concretas, eso dará su fruto. En cambio, si en el centro de tu vida concreta no tienes al Señor, sino otras cosas, ¡tus hijos enseguida se dan cuenta y aprenden!

Así que si pones la kikotina como centro de tu vida, tus hijos se dan cuenta. Y la kikotina solo es un ídolo que debería estar todavía más último que el dinero.