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miércoles, 8 de mayo de 2019

Invasión de plazas por el Camino Neocatecumenal




En primavera los kikos salen de sus cuevas y garajes para hacer bulla en las plazas. Iba a escribir que salen en tropel, pero lo cierto es que cada vez hay menos tropel y más huecos. Por algo será.
El caso es que ellos no salen al tuntún, sino que salen cuando les dicen, adonde les dicen y a hacer lo que les dicen. En suma, todo forzado, nada espontáneo. También se les ha dicho, por aquello del pensamiento mágico que tienen tan arraigado, que han de salir como enviados por otro, así que se afanan por conseguir que el párroco de la parroquia que ocupan les envíe.
Los de mi comunidad (y los de las restantes comunidades de la misma parroquia), nunca han conseguido comerle al párroco la oreja para que haga lo que ellos quieren, así que se buscaron el “truqui” de juntarse con otra parroquia –con prebi clonatoris- para ser debidamente enviados a “kikotizar” una plaza, no fuese que se notase mucho que ellos no iban enviados por ningún obispo ni presbi, sino por uno que firma lo que no pinta.
Para el caso, como si el clonatoris no les enviase porque se lo manda el que presume de lo que no pinta.
Pero no en todos sitios es así. He encontrado un reportaje fotográfico de Valladolid. Es el reportaje de un envío a hacer el baile de los pitufos al aire libre y en él se ve una mitra… y también se ve el irrespeto típico de los kikos dentro de un templo, obsérvese las posturas, las piernas cruzadas, los giros para cuchichear, el interés por leer no se sabe que papeles. Para que luego digan que ellos van elegantes y saben comportarse.

Y también sirve para comprobar que, cuando quieren y siempre que no sea ante la Sagrada Eucaristía, casi todos los kikos se saben y pueden arrodillar.

Pero he de reconocer que el reportaje es de hace un par de años. Tal vez sea que el mitrado no se dejó volver a meter en un sarao semejante. Por mis lares, hasta donde yo sé, el mitrado prefiere que no se le vea en fotos con los que saltan y bailan y hacen bulla en las plazas.


Verás tú como te eche mal de ojo

Me voy a repantigar un poco más

Vista del templo con el CN de Valladolid y Palencia (caben todos y sobra espacio)

¿Elegancia en el vestir?

Más posturitas para estar en el templo

Los presbis arrodillados participan en las danzas callejeras (sí, solo dos)

¿A quienes atienden estos?

Más posturitas

¡Cuanto "joven" jubilado!


martes, 20 de marzo de 2018

"Zonas descristianizadas" en versión Camino Neocatecumenal




Cuentan las crónicas que el pasado 18 de marzo de 2016, hace dos años, el Papa Francisco recibió en audiencia a más de 200 familias del Camino Neocatecumenal para enviarlas en misión ad gentes por los cinco continentes. Álvaro de Juana lo relataba así el mismo día de la audiencia:

«Unas 270 familias de diferentes países recibieron esta mañana la bendición del Papa Francisco durante la audiencia que concedió a unos 8.000 miembros del Camino Neocatecumenal. Estas familias partirán en los próximos meses a evangelizar a los cinco continentes en 57 “missio (sic) ad gentes”, según el destino asignado esta semana durante una convivencia internacional en Italia y a pedido de los obispos de las diócesis donde acudirán.»

Álvaro cuenta las cosas sin aburridas exactitudes e innecesarias precisiones: unas 270 familias, sin concretar, porque pudieran quedarse en sólo 200 o alcanzar las 260, lo que es poco probable es que la cifra no fuera redondeada por exceso, porque es la norma del CNC.

Lo curioso es que unos días después, el 31 de marzo de 2016, en el mismo medio de masas, el mismo Álvaro transforma su creativo relato modificando la fecha de la audiencia, las familias enviadas y lo que haga falta, como si hubiese recibido un tirón de orejas por no engrosar suficientemente las cifras:

«El pasado 6 de marzo el Papa Francisco bendijo a 300 familias misioneras del Camino Neocatecumenal que irán en las próximas semanas a evangelizar a países como Costa de Marfil, Rusia o Papúa Nueva Guinea.»

Tal vez sea el hecho de vivir en una realidad paralela lo que lleva a los neocatecummenales a que tanto les dé el día 6 que el 18, 200 que 300, semanas que meses (o lo que haga falta) o Papúa Nueva Guinea que Jaén.

Pero la verdad sólo es una. Y la verdad es que el día 6 de marzo de 2016 no hubo audiencia a las familias del Camino; que no hubo 300 familias en ningún envío; que pocas –si es que alguna- de las familias enviadas partió “en las próximas semanas”, algunas incluso han necesitado algo más que meses y que en ocasiones el destino ha sido tan exótico, tan lejano, tan periférico, tan desfavorecido, tan descristianizado y tan pagano –suelen ser los calificativos que emplean los neocatecumenales- como la bendita diócesis de Jaén.

Y como en este blog se aportan pruebas de lo que se afirma, aquí está el relato, tomado literalmente de la mismísima archidiócesis receptora de la misión ad gentes.

«Publicado en 1 diciembre,2017 por Prensa
 
El Obispo de Jaén recibió, en días pasados, a cuatro matrimonios, un sacerdote y un seminarista croata, pertenecientes al Camino Neocatecumenal en audiencia.

El motivo de la misma, presentarse ante el Obispo, ya que cuatro de estos matrimonios han iniciado en Jaén su misión, después de que el Papa Francisco los enviara en missio ad gentes, en un acto, que tuvo lugar en el Vaticano en marzo del pasado año, y en el que participaron 270 familias pertenecientes al movimiento Neocatecumenal.

Acompañados de los responsable del Camino Neocatecumenal, en Jaén, Miguel Ángel Sastre y Mari Paz Pascual, los nuevos misioneros contaron al Prelado jiennense cómo es su nueva vida en Jaén, después de iniciar esta misión y con ella dejar atrás su antigua vida, en Córdoba, a sus familiares, trabajo y amigos y comenzar en Jaén una nueva etapa de su camino.

Don Amadeo se interesó por cómo se están desarrollando estos primeros meses: la adaptación sobre todo de los hijos de estas familias, sus nuevos trabajos y de cuál es su tarea evangelizadora en la sociedad jiennense. Además de darles la bendición, les animó a seguir trabajando en pro de la Iglesia y de su misión.»

viernes, 31 de julio de 2015

Familias en misión: una imagen


En esta ocasión Crux Sancta recoge la noticia publicada por la web del Arzobispado de Valencia que trata sobre el envío de las familias misioneras del Camino Neocatecumenal.

La idea es sencilla y de gran calado: acuden a zonas fuertemente secularizadas por petición de los obispos del lugar para dar testimonio y ayudar en las necesidades de la Iglesia (no sean mal pensados y crean que únicamente van a hacer proselitismo del Camino Neocatecumenal, porque no lo van a hacer).

Lo que sí ha llamado a nuestra atención ha sido la fotografía del acto que adjuntamos a continuación. Vemos a las familias numerosas y es por ello que tenemos la obligación moral de tomar en consideración y dar gracias por el sacrificio de los niños y adolescentes del Camino Neocatecumenal. Estos chicos parten en misión por decisión de los padres a culturas y sociedades diferentes, dónde hasta el idioma puede ser un problema y la autosuficiencia no siempre está garantizada, al final quién sabe cómo puede afectar e influir en su desarrollo futuro.

Por todo lo dicho: Gracias.



Las familias junto al Cardenal Cañizares.























 
Siete familias valencianas parten como misioneras a diferentes países del mundo.
VALENCIA, 7 JUN.(AVAN).- El arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, ha presidido hoy, domingo, una eucaristía de envío de familias valencianas, pertenecientes al Camino Neocatecumenal, para la misión “Ad gente”.
La misa ha tenido lugar a las 12 horas en la Catedral de Valencia y en ella han participado las familias que partirán a diferentes países del mundo “con el objetivo de dar testimonio en zonas fuertemente secularizadas”, según ha indicado hoy a la agencia AVAN fuentes del Camino Neocatecumenal.
Las familias en misión del Camino Neocatecumenal “acuden a las diócesis del mundo en las que los obispos de esos lugares han pedido su presencia para que den testimonio de la familia cristiana y colaboren en el desarrollo de la Iglesia”, han añadido.
Las siete familias que realizarán la misión “Ad gente” en países como Islandia, Estados Unidos, Francia, Estonia o Perú, entre otros, provienen de las parroquias de San Pío X de Algemesí, San Martín Obispo de Alcàsser, y San Jerónimo, San Andrés Apóstol y Santo Tomás Apóstol y San Felipe Neri, de Valencia. (AVAN)
 Fuente: Archivalencia.


miércoles, 29 de julio de 2015

Entrevista a una familia misionera

 

"Ya están aquí"
En esta ocasión traemos al primer plano una entrevista realizada por la Agencia SIC y publicada también en Infocatólica y Religión en Libertad, valga la redundancia.

En la entrevista un matrimonio español del Camino Neocatecumental que partirá en misión a Suecia cuenta desde la vocación inicial y el testimonio a las reacciones o preguntas más frecuentes. Es aquí donde se observa con facilidad una estructura que se presenta en cualquier testimonio de familias misioneras que vienen a contar la puesta a punto de su partida hacia tierras de misión.

Esta estructura que se repite en todos los casos (y que leida una vez, leídas todas) viene a ser la siguiente: 
- Tienen una vida acomodada en su lugar de origen pero lo dejan todo para ir a lo incierto sin nadie ni nada que pueda hacerles de sostén económico. Sin idioma, remuneración suficiente para subsistir, medios de transporte, vivienda... Eso sí, la comunidad Dios proveerá.
- Estas familias van porque es la Iglesia quienes les llama a hacer pequeñas comunidades, o eso dicen.
- Si se habla de los hijos que han de abandonar la sociedad en la que se encuentran arraigados para acudir a lugares en los que ni siquiera conocen el idioma se alude a la ilusión, el sacrificio y la experiencia que les lleve a valorar lo que tienen.
- Aunque pueda haber gente que no entienda la marcha, lo común es que todos se expresan como lo haría cualquier hermano de comunidad pese a que no fueran ni creyentes ("tú por lo menos tienes a Dios", "reza por mí"...).
- Al lugar al que van tienen serios problemas de orden social y moral: un país de ateos, familias desestructuradas, suicidios y, dependiendo del caso, también marxistas, socialistas y madres solteras.
- Pese a la desgracia social, la puesta en escena de las comunidades neocatecumenales y las Eucaristías en casa hace que la atención de los paganos se dirijan a las familias por "como se aman entre ellos". Es este amor entre hermanos de comunidad lo que lleva a interesarse en formar parte de las comunidades e iniciarse: ¡es un milagro!
- Y por último, pero no por ello menos importante, es reiterar la idea de felicidad, ilusión y entusiasmo perpétuo.


Daniel y Clara lo dejan todo en España para irse de misioneros a Suecia

Daniel y Clara son un matrimonio católico perteneciente al Camino Neocatecumenal. Tienen cuatro hijos y residen en Badajoz. Lo que les hace especiales es que dejan todo y se marchan de misiones a Suecia. Daniel ha dejado su trabajo como ejecutivo por otro en una empresa de limpieza en la que ganará 500 euros.
(SIC) Juan José Montes entrevista al matrimonio para la web de la archidiócesis de Mérida y Badajoz

-¿Cómo surge en vosotros la vocación misionera?

Daniel: Siempre hemos tenido una inquietud, pero fue en octubre del año pasado cuando fuimos a una convivencia. En esa convivencia se pide que si alguien está llamado a esta vocación, que se ponga a disposición de la Iglesia.
Más adelante participamos en una convivencia de familias en Italia en la que tomaban parte todas las familias del Camino Neocatecumenal del mundo que han mostrado su disponibilidad para marchar a misiones. Allí estábamos 400 familias junto a varios obispos y arzobispos. En ese encuentro se ponen en un cesto los destinos, los lugares del mundo donde los obispos han pedido al Papa que vayan matrimonios a evangelizar, y se sortea el destino de cada matrimonio. A nosotros nos tocó Suecia, un matrimonio de Coria-Cáceres irá a Suiza y otro de Plasencia, a China.
Una vez que sale el destino nosotros tenemos que aceptar y de esa manera se van formando las distintas misiones.
Clara: En todo este proceso hay un trabajo de discernimiento por nuestra parte, pero también por parte de la Iglesia. De hecho hay mucha gente que muestra su disponibilidad y no es invitada a la misión o que en un principio deciden marchar pero tras un periodo de discernimiento no van. En un principio había 700 o 800 familias dispuestas, de las que quedamos la mitad.

-Hubo una celebración de envío de todos a la misión por parte del Papa y otro en vuestra iglesia particular, ¿no es así?

Daniel: Sí, el 6 de marzo nos reunimos todos en el Aula Pablo VI y el papa Francisco hizo el envío a las 400 familias. Luego, el 10 de julio, se realizó una ceremonia de envío en nuestra diócesis, concretamente en la parroquia de Jesús Obrero, en Badajoz, donde nos reunimos, que estuvo presidida por el Arzobispo, don Celso.
Clara: Esta ceremonia significa que no vamos por nuestra cuenta y riesgo, sino que nos envía la Iglesia y vamos en su nombre.

De ejecutivo, a ganar 500 euros limpiando

-Para marcharos tenéis que dejar aquí muchas cosas, entre ellas un cargo de alto nivel bien remunerado

Daniel: Yo estaba trabajando como gerente de la compañía médica ASISA en Badajoz y provincia. En marzo le comuniqué a la empresa que tenía esta decisión tomada, que nos íbamos a Estocolmo en misión y que fueran buscando a alguien si lo estimaban conveniente. Ellos agradecieron el gesto de haber avisado con tiempo.

-¿Ya tienes trabajo en Suecia?

Daniel: Sí, en una pequeña empresa de limpieza, que es lo que me ha permitido también conseguir los papeles suecos. Ganaré 500 euros, que no nos dará ni para pagar el piso, pero Dios proveerá. Precisamente ahora estamos buscando la casa.

-Ese fue el primer testimonio que disteis, el testimonio en la empresa. ¿Qué te dijeron los jefes y los compañeros?

Daniel: Nos han sorprendido los mensajes de persona de Madrid, de gerentes de otros lugares de España. La verdad es que ha producido impacto. Sea todo para gloria de Dios, no para gloria nuestra. A mí me sorprendió mucho la reacción de los jefes, no me la esperaba.

-¿Qué te dijeron los jefes?

Daniel: Yo me esperaba que me iban a decir de todo, que estaba loco… Vete tú a saber. Sin embargo, me dijeron que nos admiraban, que rezarían por nosotros… Eso me sorprendió, incluso me reafirmó en que lo que estábamos haciendo no era ninguna tontería.

-Vuestros amigos, vuestras familias, ¿cómo reaccionaron?

Clara: Mayoritariamente, nos apoyan. Lo que más me ha sorprendido es que los que más nos entienden son la gente que no practica o que ni siquiera cree. Esos son los que más nos entienden, incluso les ayuda. Compañeros de mi marido vienen de fuera a propósito para hablar con nosotros, se piden el día libre y se hacen el viaje, incluso gente en el supermercado que se ha enterado… Mira, yo compro mucho por Internet y alguna vez he comentado que me tenía que marchar y, fíjate que la gente no pregunta, pero sí se han interesado y han dado pie a hablarles. Ha habido vendedores que se nos han puesto a llorar por teléfono cuando les hemos explicado, por ejemplo, que no nos interesaba la oferta en telefonía que nos estaba haciendo porque nos marchábamos, se me han puesto a llorar y me han contado su vida, que están fatal… La gente está muy necesitada de Dios. Incluso gente muy crítica con la fe y con nosotros mismos, a los que invitamos a la celebración del envío en Badajoz, allí estaban, con lágrimas en los ojos pidiéndonos que rezáramos por ellos. Ya nos dijo el Papa que Dios nos pondría a esta gente en nuestro camino.

Los bienes, a los pobres

-Os vais a final de mes. Ahora estáis de mudanza, habéis vendido el coche y regalado casi todo lo que teníais como un gesto más de entrega, disponibilidad y libertad.

Clara: Decidimos darlo todo a la gente necesitada y vender el coche porque no nos lo podemos llevar. Allí necesitaremos un coche, pero Dios proveerá.
Me ha costado mucho dar mis cosas, pero también ha sido una liberación que nos ha llenado de paz. Te das cuenta de todas las cosas a las que estamos atados. Yo estoy muy feliz, muy contenta y, a veces, tengo cierto miedo.

-Mucha gente se preguntará por los niños. ¿Cómo os planteáis esto?

Clara: Me ha sorprendido su reacción. Son niños muy maduros. En el colegio son muy solidarios y mi enfermedad (tengo fibromialgia) los ha ayudado mucho a madurar, a valorar las cosas y a ayudarse entre ellos.
Me decían si tú estás enferma y necesitas ayuda, por lo menos tienes a Dios, pero esa gente que no tiene familia ni nadie que le ayude y está enferma o que no conoce a Dios y se muere y no sabe que existe el cielo… Los que más nos ayudan realmente son nuestros hijos.
Daniel: Muchas veces intentamos, como padres, evitar el sufrimiento a nuestros hijos, pero te das cuenta de que no pasa nada porque se den cuenta de que puede haber sufrimiento, que puede haber una enfermedad. Eso los hace fuertes. Lo importante es que vean que Dios está ahí, que te ayuda y que todo se puede superar. Ellos están contentos, van con ilusión, saben que van a un sitio donde tendrán que aprender el idioma, pero como te digo están contentos.

-¿No tenéis problemas para escolarizarlos?

Daniel: No, en cuanto lleguemos, como tenemos ya el número sueco, se escolarizan inmediatamente.


Suecia: pocos católicos y muchos ateos

Aunque Suecia fue hasta el año 2000 un estado confesional luterano, lo cierto es que es uno de los países más ateos del mundo. La comunidad católica es muy reducida, con poco más de 40 parroquias y alrededor de 140.000 fieles de un total de 9 millones y medio de habitantes que tiene el país, aunque está creciendo muy notablemente en los últimos años.
Joven sueca monísima en un ferry
El desarrollo económico es muy elevado, pero la sociedad está muy desestructurada y se da un alto índice de suicidios. Ese es el paisaje que se encontrarán Daniel y Clara. Preguntados cómo va a ser su vida allí, Daniel afirma que «el Obispo de Estocolmo quiere que vayamos a vivir a Tyreso, que es un pueblo a 14 kilómetros de la capital. El Obispo lo que quiere es que se formen pequeñas comunidades o pequeños núcleos que se acerquen a la gente a Jesucristo. Viviremos 4 familias misioneras (las otras son una familia de Málaga, otra catalana y otra que viene de Italia) junto a nosotros va también un sacerdote. Vamos allí, aprendemos a empezar de cero, tendremos que aprender el idioma lo antes posible».
Preguntados por lo que harán en qué consiste su misión, Daniel asegura que, «como no hay iglesias, celebraremos la Eucaristía en nuestras casas. Es un trabajo inicialmente de presencia, la gente ve que en nuestras casas pasan cosas. La experiencia de otras familias misioneras es que mucha gente se acerca y se inician en la fe, se bautizan y esos son los milagros que ves, por los que te das cuenta de que lo que hacemos sirve para algo».
Clara afirma que «muchas veces la gente comparte con nosotros vivencias aunque no se convierta, pero sienten un apoyo moral en momentos de soledad o situaciones trascendentes de su vida en los que nosotros los acompañamos. Nosotros somos un instrumento de barro que llevamos la gracia de Dios, pero Él es el que decide, el que elige cuándo tiene uno que convertirse. A lo mejor en ese momento ese hermano no vive la fe pero el día de mañana sí, yo ya no lo sé. Dios sabe cómo encontrarse con cada uno. Todo esto -concluye- tiene sentido desde la fe, si lo miras desde la razón y de que todo se acaba cuando te mueres, entonces no. Estamos muy felices».

Fuente: Infocatólica.