Un amigo del blog
me cuenta como ha sido el “retolno” a la normalidad en Kikónides. Le
agradezco mucho su relato, porque vive a un AVE de distancia de donde yo resido
y es bueno saber que sucede lo mismo en distintos lugares de la geografía
patria.
«Por
"nuestra parroquia" los kikines vuelve a su normalidad, no a la nueva
normalidad a la que nos deberíamos adaptar todos. El pasado fin de semana se
propusieron celebrar Pentecostés porque tenían que bautizar, sí o sí, a los
hijos del CNC que no pudieron bautizarse en la Pascua. Ya ves, como si no
pudieran bautizarlos en la parroquia como todo el mundo y cumpliendo las normas
de seguridad. Con un par de... se buscaron cuatro curas para hacer Pentecostés
por turnos, por supuesto en los salones de usos múltiples, nada de pedir
permiso al párroco para hacerlo en el templo (por cierto un templo bien grande
donde aun con aforo limitado se permiten hasta 120 personas por celebración).
Bien, pues en
estos salones, el aforo total será de unas 120 personas todas juntitas, que con
las restricciones de capacidad debería estar acotado en unas 30 personas
máximo. Pues allí estábamos más de 30.
Al principio muy
bonito todo: mascarilla, jabón de mano, desinfección de la silla de
metacrilato... Pero empieza la UKA y empieza el despropósito. El kikocura, nada
más llegar al alt… a la mesa, se quita la mascarilla y suelta el chascarrillo
de "como nos conocemos todos y sabemos que no estamos contagiados vamos
a permitir que se quite la mascarilla para dar la eucaristía", con dos coj…ines.
La consagración
fue otro momento de vergüenza ajena. No se pone mascarilla para consagrar,
utilizan pan, por supuesto, y se pone a cantar la consagración con el pan a menos de 20 cm de su
boca, todo muy higiénico. Todos sabemos que lo más higiénico es
comulgar
con hostias, porque así el cura solo manipularía la suya y cuando vaya a
dar la comunión a los fieles se lava las manos antes con gel hidroalcohólico y da
a cada fiel una hostia que está a recaudo en un recipiente que no se ha tocado
con anterioridad, al menos así lo hacen en la parroquia a la que asisto a misa.
Fíjate como sería
de vergonzante el asunto de la higiene y el despropósito que mi mujer -enferma
crónica- dijo de no asistir más hasta que no se realice en un espacio más
amplio, como el templo, y se tomen en serio las medidas de seguridad. Por
tanto, por el lado bueno, creo que se me acabó el asistir a una UKA durante
bastante tiempo, de lo poco que poder alegrarse con todo esto.
Tras este
experimento de volver a las UKAS, ya están poniendo en marcha el volver a la
normalidad, realizando hasta 5 turnos de eucaristías (en los salones,
por supuesto) y obligando al personal a asistir, pues los kikotistas han
dado orden a los responsables de que se hagan grupos de preparación a la UKA
para así alentar al personal a no quedarse en casa.
Además de todo
esto, los kikotistas ya comunicaron al respon de mi comunidad que en breve
habrá una visita de los kikotistas a la comunidad, porque ven a la gente
muy parada y con mucho miedo de asistir a las celebraciones y que eso no
puede ser».
Me voy a permitir contradecir a
los kikotistas. Que la gente esté muy parada y con mucho miedo de asistir a los
kikorritos es de lo más normal y comprensible.
Hay que tener en cuenta que muchos
de los katekúmenos no son parroquianos de la parroquia kikotizada donde
caminan, por lo que muchas veces necesitan recurrir al transporte público o
privado para acudir a esas reuniones en las que no se tienen en cuenta las
medidas de higiene.
En segundo lugar, los kikos
envejecen, y los mayores son más susceptibles de complicaciones nefastas en
caso de contraer la covid-19, de forma que hay razones lógicas para su recelo.
Sucede además que los que tienen
hijos pequeños se encuentran con otro problema: ¿meten en casa una niñera ajena
o tiran de los abuelos para que se encarguen de la prole?
En suma, con lo bien que se está
en la Iglesia de los religiosos naturales, donde se toman en serio las medidas
higiénicas, no me extraña que no tengan prisa por reintegrarse en la comunidad.
Pero por eso mismo -y porque las
bolsas están vacías-, los gerifaltes han ordenado dar toques a todo el mundo.
Por ejemplo, allá a comienzos de
marzo -si no recuerdo mal- cierto kikinerante pata negra decretó que todas las komunidades
bajo su zapat… bajo su auspicio estaban llamadas por diosito a ir a las
parroquias no kikotizadas de la diócesis para “ofrecerse” al párroco. Por pura
generosidad de su corazón, la voz de su amo, es decir, este kikinerante,
decretó un plazo de dos meses para ponerse en contacto con cada uno de los
párrocos no kikotizados, transcurrido el cual volverían a juntarse para dar
cuentas de los resultados de la kikotización.
El plazo se cumplió hace un mes.
Tengo entendido que intentaron tener una multiconferencia para verse las caras
y contarse como iba todo, pero la cosa no resultó porque alguno no supo
conectarse, otro se quedó dormido delante del ordenador, a otro no le
funcionaba el sonido… En fin, me cuentan que la cosa fue más o menos “ansí”:
Kikinerante de zona (un mandao
a las órdenes de su amo): Buenos, hermanos. Espero que todos hayamos
descubierto que este es un año providencial, como vaticinó Kiko en su
felicitación de año nuevo, y que no hayamos dejado que el demonio nos arrebate
la oportunidad de proclamar la gloria de nuestro diosito delante de los curas
de dura cerviz a los que habéis sido mandados como ovejas entre lobos.
Porque confío en que todos hayáis
sido fieles y no hayáis permitido que un virusito de nada os aparte de la
misión que teníais encomendada, la de salvar a esta generación y poner a los
curas en la verdad.
Por eso nos hemos reunido para
que me contéis qué es lo que habéis hecho con los talentos que se os dejó en
depósito. Porque ya sabéis que aquí todo es super-gratis y en tu libertad, pero
tenéis que rendir cuentas.
A ver, Leocadio, empieza tú.
Cuéntanos como os ha ido.
Leocadio (respon de la 1ª
comunidad de S... N…): ... … …
Kikinerante de zona: Leo, sube
el volumen que no se te entiende nada.
Leocadio: … … …
Kikinerante de zona: Escucha,
Leo, mientras arreglas el problema con el sonido, nos cuenta Agapito como les
ha ido a ellos.
Agapito (respon de la 1ª
comunidad de D…P…): Eeeh, pues mira, L., nosotros, por aquello del
confinamiento y tal y tal, lo que hicimos fue llamal pol teléfono a los curas,
nos hemos encontrau con cada uno que… unos clericalistas, L., como la copa
d’un pino. Ninguno quería dejalnos meter cuchara en su parroquia.
Kikinerante de zona: Vamos a ver,
Agapito, que pareces nuevo. Os tengo dicho que es conveniente enviar algún
obsequio por delante, para preparar el terreno. ¿Vosotros habéis enviado algún
obsequio? ¿Alguno lo hizo?
Norberto (respon de la 2ª
comunidad de N…S…S…): Nosotros les hicimos llegar un par de kikonos que nos
sobrab… este, que teníamos reservados, porque la última vez que nos visitaste tú te llevaste todas las morcillas y las longanizas y no quedaba otra cosa...
Kikinerante de zona: No te vayas por las ramas. ¿Alguno ha abierto
la parroquia?
Norberto: Contactamos por whatsapp, pero abrir lo que se dice
abrir… Eso sí, mi señora ha compartido unas cuantas recetas culinarias con el sacristán y se
han hecho muy amigos.
Kikinerante de zona: Me parece
que no os habéis tomado esta misión en serio. Vosotros veréis, pero si
desobedecéis, no es a mí a quien desobedecéis, sino a quien me envía. Y mucho
ojito con ese. Vosotros mismos.
Yo solo os digo lo siguiente:
esto no puede seguir así, hay que llamar a la gente y reunirla ya mismo, hay
que volver a transmitir consignas para que todos recuerden que no hay vida
eterna sin la comunidad, y hay que pasar bolsas, que no tenéis ni idea del
gasto en tabaco que tenemos y lo mermadas que están las cuentas.
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Estas son sus prisas
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Vais a convocar a todo el mundo
ya mismo y a quien no acuda le haréis saber que diosito le pedirá cuentas,
porque quien no está con él, está contra él y no prevalecerá.
Y decidle a Otilio que deje de
roncar.
Leocadio: ... ... ...