Tomado, aunque no sea cita literal, de "Los secretos del Camino Neocatecumenal" de don Elio MARIGHETTO.
...No se precisa un gran conocimiento teológico para advertir que el principal propósito de los reiterativos discursos del CNC (que tratan de hacer pasar por catequesis) es convencer a los oyentes de que su fe es nula y su cristianismo (su praxis religiosa) no vale nada, y por lo tanto harían bien en abrir los ojos, es decir, renunciar a la alienación burguesa de su existencia, y mirar a la cara a su realidad personal, lo que irremisiblemente implica hundirse profundamente en el abismo de su corrupción, para descubrir la angustiosa soledad existencial, el no amar a nadie ni ser amado por nadie, a causa del pecado y del temor a la muerte.
¿Se ven bien las palancas que se emplean?
Las pongo en lista:
§ Tu fe es mentira.
§ Te crees muy buenecito, pero solo eres un moralista.
§ Has vivido toda tu vida alienado.
§ Has mercadeado con el amor, has fingido ser bueno para conseguir el amor de los demás.
§ Pero has fracasado: ni tú te aceptas a ti mismo tal y como eres ni te quiere nadie. Puede que finjan para aprovecharse, pero amarte, no te ama nadie.
§ Y tú no te aceptas, porque si te atrevieses a mirar tu realidad, es decir, quién eres tú de verdad, tendrías que reconocer que eres un malvado y que deberías estar en la cárcel.
La nota dominante del discurso es la ingente, enorme, atroz maldad y pecaminosidad que hay en cada individuo, en todos y en cada uno. Este mensaje se repite de forma constante, aunque se enmascare de fórmula piadosa, como cuando Kiko asegura que todos deberían recitar incesantemente, incluso durante el sueño: “¡Dios mío, ten misericordia de mí, que soy un pecador!”'.
La consecuencia lógica de descubrirse pecador insaciable e irresoluble es la necesidad de redención, que, no por puro azar, solo el CNC puede proporcionar.
Entonces, tras asegurar ser los únicos guías fiables para llegar hasta la Tierra Prometida, se pone deberes a los presentes: todas las semanas han de juntarse mínimo un par de veces, en la reunión entre semana han de hacer tal, en la del sábado, cual; las preparaciones se hacen así, las convivencias, asá; se ha de vestir de tal forma, se ha de rezar de tal otra e incluso disponen como hay que comulgar: sentado, lo que es un despropósito y no está autorizado por el Vaticano.
Para colmo, alguno muy sensible pretende que la recta interpretación de la Palabra de Dios solo la tiene el CNC. No es exactamente que sostengan la tesis protestante de que la interpretación válida es la que se suscita a cada uno, sino que el CNC es presentado como la única iglesia verdadera, mientas que la otra, la Iglesia que se fundamenta en los apóstoles, es un sucedáneo adulterado.
Hay que tener la cara de cemento armado, pero aseguran que solo en el CNC se da la iglesia que es comunidad de comunidades, liderada por un profeta que abre a los demás la Palabra De Dios. Y esas comunidades son las incubadoras que gestan “hombre nuevos” destinado a salvar el mundo.
Y si el mundo no se da por enterado y no se salva, será por su obstinación, pero entre tanto, esas comunidades adoctrinadas y aborregadas permiten vivir la vida padre a unos cuantos aprovechados.
Siempre hay que buscar la parte positiva.




