Me encanta recibir correos en los que alguien se toma la molestia de hacerme una entrada.
Por supuesto, omito cualquier información personal, pero trato de respetar al máximo el contenido y la redacción. En este caso, me escribieron para contarme algunas anécdotas de la marcha en el sur de España de cierto itinerario que no quiere ser movimiento porque no lleva a ninguna parte.
Aquí está el relato:
«Te adjunto una foto anunciando "charlas". Te la mando porque me parece curioso el detalle de que ya no aparece la palabra catequesis por ningún lado, sino que lo que anuncian son "unas charlas". Pero, además lo que ya me parece un síntoma de la decadencia del CNC es la edad a la que invitan a esas "charlas": ¡12 años! Vamos, niños de 6º de primaria y/o 1º de la ESO, cuando en mi época empezaban a recomendarlo con 15 o16, cuando ya estaban confirmados o casi.
Ese anuncio es de una parroquia de Cádiz capital, que no lo pone en el cartel propagandístico.
Por otro lado, en Sevilla, hasta 2015 (año arriba, año abajo), las parroquias que colmaban el CNC eran (ordenadas por número de comunidades):
· Parroquia de la Sagrada Familia
· Parroquia de San Roque
· Parroquia de la Inmaculada Concepción
· Parroquia de Los Remedios
· Parroquia de San Benito
· Parroquia de San Pablo
· Parroquia de Montequinto (barrio del pueblo de Dos Hermanas, pero que, por cercanía, parece un barrio de Sevilla capital más que de Dos Hermanas).
En la capital esas son las parroquias que acogen al CNC. Las tres primeras son las que se llevan la palma, siendo la Sagrada Familia la que mayor número de comunidades ostenta, aunque en franco retroceso desde hace tiempo. Las demás se mantienen, desde hace ya muchos muchos años, con entre 5-6 comunidades en el mejor de los casos, y pasando dificultades bajo pena de disolución y cambio a otras parroquias el resto. Una disolución que le llegó en torno a 2014-2015 a las comunidades de la Parroquia de San Benito.
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| A escondidas: "charlas" sin decir quien las da |
Aquí intentaron instalarse, el párroco estaba y, por lo que sé, sigue por la labor de meter comunidades, pero no cuajaron, realizaron varias "kikevangelizaciones" pero no conseguían formar comunidades en esta parroquia. Y ¿qué pasó? Pues aparece la figura en la sombra de nuestro gran amigo Lucio.
Nota: Lucio García, su esposa Mari José Moreno el presbi Alfertson Hipólito Sedano Guerrero (y no sé si sigue Germán, un seminarista) son el equipo responsable de esa zona.
Al señor Lucio le había salido un agujero en Sevilla con la Parroquia de San Benito y estaba viendo que perdían a su gente y ¿qué solución buscó? En primer lugar, ordenó (esto es literal) a los aún integrantes de las comunidades de San Benito comprar el local que tenían habilitado para ellos cerca de la parroquia de San Benito. Un local que no debe ser barato, pues se encuentra en una de las mejores zonas de la ciudad. El motivo de tal mandato, argumenta Don Lucio, es que el CNC no puede perder presencia en la zona de la parroquia de San Benito, por lo que hay que seguir presentes allí, aunque el párroco los haya echado.
Una muestra más de lo que no se trata de servir ni a las parroquias ni al obispo ni a la Iglesia Católica, sino solo a césar y a sus cefas.
Pero, claro, esas comunidades deben estar adscritas a alguna parroquia, de lo contrario ¿qué sería aquello? ¿comunidades evangélicas? Pues ¿qué inventa Don Lucio?, que los hermanos que aún quedan de las extintas comunidades de la parroquia de San Benito (6 o 7, no más) se unan a la comunidad que les corresponda de la Parroquia de la Inmaculada Concepción (Parroquia que se encuentra en el mismo barrio de Nervión).
Por supuesto, las fuentes a través de las que me he enterado de la historia ponen a parir al párroco de San Benito. Según ellos los ha tratado con el dedo gordo del pie, es un fulano, que con todo lo que han hecho ellos por la parroquia (¿?) no había derecho a que los trataran así… En fin, una humildad impresionante.
A mí, lo que
más me impresiona de todo esto es la tergiversación y el engaño. ¿No se
supone que los kikos no tienen bienes, que todo es por y para la parroquia a la
que sirven? Entonces, ¿por qué crean fundaciones para inscribir bienes y
gestionarlos? ¿de dónde sacan la pasta para acometer semejante inversión por
mandato directo y divino “kikino” de su "catequista"?
Una más del amigo Lucio que ve que en Sevilla la formación de nuevas comus va en decremento totalmente. Yo por lo que veo a mi alrededor -y es una de las parroquias guay del CNC-, el 95 % de los asistentes a las kakotesis son hijos del CNC, un 3 % inmigrantes (no tengo nada contra ellos, pero muchos se acercan pensando que puedan sacar provecho de estar ahí metidos) y el resto, algún despistado. Luego la realidad es que pasan y pasan los años y el número de comunidades no se incrementa y las que siguen van perdiendo miembros año tras año.
De la operación masiva ordenada por el amigo Lucio justo antes de empezar la pandemia para abrir nuevas parroquias, no tengo detalles en concreto, pero sí sé que de forma genérica está siendo un rotundo fracaso.
Saludos en Cristo y a seguir en la lucha».














