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sábado, 7 de febrero de 2026

Corrupción dentro del Camino

 


He encontrado en internet una visión crítica desde dentro del CNC. Es estimulante saber que hay gente que todavía no ha crucificado la razón y advierte las ruedas de molino que pretenden venderle como vía de salvakikación.

 

En muchas comunidades del Camino Neocatecumenal, estamos viviendo una transformación alarmante. Lo que fue un itinerario de redescubrimiento del Bautismo, de reconciliación con la historia personal, de vida nueva, está siendo socavado —no por enemigos externos, sino desde dentro— por la corrupción del carisma en manos de quienes han acumulado poder: los katekistas.

Durante años, muchos katekistas —no todos— han sido verdaderos servidores. Han caminado, acompañado, sufrido con nosotros. No se les niega su entrega. Pero el poder sostenido sin renovación, sin rendición de cuentas y sin autocrítica, termina por deformar el alma. Y hoy hay comunidades que ya no caminan: desfilan. Obedecen sin discernir. Callan por miedo. Aplauden por costumbre.

“El poder destruye la comunión si no está ungido por el Espíritu y atravesado por la cruz” (Kiko Argüello, encuentro vocacional 2014).

Uno de los cánceres silenciosos es el favoritismo descarado. En muchas comunidades se otorgan privilegios, funciones, elogios y misericordias según vínculos personales con los katekistas: familiares, amigos, ahijados, compadres, padrinos. Los “cercanos” gozan de libertad, los “otros” de sospecha. Se normalizan redes de protección afectiva donde el pecado se excusa por cariño y la verdad se castiga por incómoda.

Esto destruye la igualdad bautismal que el Camino prometía. “En Cristo ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer” (Gálatas 3,28).

El problema se agrava con la indiferencia de algunos itinerantes, que conocen desde hace mucho a estos katekistas y prefieren evitar el conflicto. O quizás deben favores, porque con ellos tienen alojamiento y bolsas aseguradas cuando pasan de visita… El caso es que cierran los ojos. Justifican. O peor aún: aprueban y comparten, porque ellos fueron los primeros en implantar ese modelo, por lo que son cómplices y maestros de los katekistas locales.

La misión del itinerante no puede ser la de un supervisor procedimental. Tendría que ser capaz de poner el carisma por encima de las amistades. Si es que su carisma viene del Espíritu de Dios.

El espíritu se apaga, los sesgos se consolidan. El Camino se deforma. Lo que era una vivencia comunitaria de conversión se vuelve una estructura institucional rígida, marcada por sesgos, apegos y miedos.

Hoy la prioridad no es la Palabra de Dios, sino la forma. Ya no se busca el bien común, sino la continuidad de lo “de siempre”. Pero si el Camino no se adapta, si no escucha, si no se purifica, se convertirá en lo que juró destruir: una tradición muerta sin vida en el Espíritu.

¿Y las nuevas generaciones?

Hoy, las comunidades jóvenes no conectan con estructuras autoritarias. No quieren reproducir esquemas verticales ni vivir bajo una espiritualidad del miedo. Están sedientas de sentido, no de mandatos. De diálogo, no de monólogos. Y si no escuchamos a estas nuevas generaciones, si no les damos voz, ellas no se irán de la Iglesia… se irán del Camino.

También es hora de decirlo con claridad: las parroquias y sus comunidades locales no pueden quedar aplastadas por la consigna de “las primeras comunidades mandan”. Esta estructura piramidal asfixia los carismas. El Camino no es un museo, y su misión no es la nostalgia de las primeras comunidades, sino la evangelización del mundo actual.

¿Qué hacer?

Recuperar el espíritu del Camino. Hay que volver a la escucha de la Palabra, a la libertad del Evangelio, a la centralidad de Cristo crucificado y resucitado. No al mantenimiento de estructuras humanas.

Salvo que Kiko se equivocase cuando dijo que “el Camino es un don del Espíritu, no una empresa de hombres” (Kiko Argüello, entrevista con L’Osservatore Romano).

 

Las reacciones de los amados hermanos no se han hecho esperar y, no por casualidad, sino porque es lo que produce la kikotina, rezuman juicios, condenas y maledicencia. Salvo una excepción que, por desgracia, cuenta el daño que puede hacer un presbikiko

Ma… Per… Ve…

Estas convirtiendo excepciones en la norma.

Estas proponiendo modificaciones a tradiciones fundamentales avaladas por los estatutos aprobados por la Santa Sede. No propones cambios, solo atacas lo que te ha parecido mal.

Si eres catecumeno escandalizado o un detractor del Camino no lo se (sic).

En el primer caso, que Dios te ayude y en el segundo, que Dios te perdone.

Fran… Ri…

En Honduras, El Padre Femín Muro ya tiene más de 50 años de encargado del Camino y lamentablemente está provocando crisis en las Parroquias, confrotando Párroco con katekistas y ha llegado a expresar que los Parrocos no PINTAN NADA en el Camino Neocatecumenal.

Her… Ce… Ca…

Oh Señor envía tu Espíritu

Que renueve la faz de la tierra...70 veces 7.

No sé puede usar palabras de Kiko para destruir desde dentro al Espíritu Santo que se contrista pero no se marcha!

Mi… Bo… Du…

SI CONOCEMOS EN PERSONA, ESTO QUE SE DICE AQUI, NO CAIGAMOS EN LA MURMURACION, SINO DE RODILLAS Y PIDAMOS A DIOS, A CRISTO Y A LA VIRGEN MARIA, INSPIRADORA DEL CAMINO, PARA QUE EL ESPÍRITU SANTO GUIE A ESTOS HERMANOS, HACIA LA FE Y EL CONOCIMIENTO VERDADERO, DE NUEVO. NO SEAMOS PARTÍCIPES DE LA DESTRUCCIÓN DE ESTE CARISMA QUE TANTAS VIDAS HA SALVADI, ENTRE ELLAS, LAS NUESTRAS. KA PAZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SALVADOR NUESTRO Y REDENTOR QUE RESUCITARA PIR Y PARA NOSOTROS, ESTE DIA!!!

A… Gui…

esto no viene de Kiko ni tiene autorizacion de los catequistas.. es una murmuracion pública en nombre de la razón y no del discernimiento...

 

Por su frutos se reconoce al árbol.

 

viernes, 7 de noviembre de 2025

Camino Neocatecumenal: correcciones pendientes

 


Me han pasado este vídeo de Fray Nelson Medina en el que, a partir del minuto 23:04, comenta lo que él define como puntos cuestionables o inquietantes del CNC.

 Solo menciona cuatro puntos, pero son interesantes porque le llevan a emplear la palabra SECTA para describir lo que es el Camino.

Estos son los puntos: 

 

1.     “Liturgia” propia del Camino neocatecumenal.

De hecho sus celebraciones son “a puerta cerrada”, lo que es contrario a la liturgia de la verdadera Iglesia.

2.     La jerarquía del Camino NO está vinculada al sacramento del Orden.

En la Iglesia Católica lo jerárquico ha estado unido a lo sacramental, y lo sacramental a lo jerárquico, desde el principio, desde la famosa iglesia primitiva que tanto menta Kiko.

Agravante: la jerarquía neocatecumenal, los kikotistas, reclaman para sí una potestad inadmisible, porque se entrometen en asuntos de conciencia, de la intimidad, del fuero privado, de todo cuanto es exclusivo del sacramento de la confesión.

Total: por un lado injerencia profunda en la vida de las personas, por otro lado desconexión entre jerarquía y sacramentalidad. Ambas dos son contrarias a la tradición y la praxis de la Iglesia fundada por Cristo.

¿Dónde están las salvaguardas para que no haya abusos espirituales? No hay.

Si un sacerdote comete abuso espiritual sobre la conciencia de alguien, el obispo tiene mecanismos para intervenir, porque ostenta autoridad sobre los presbíteros. Pero cuando el abuso procede de un seglar, es más complicado.

3.   Desprecio hacia las devociones, a todas ellas, la adoración eucarística, las peregrinaciones (salvo si son perekikaciones, por eso ellos no peregrinan junto con otros grupos o parroquianos a secas), las procesiones, las novenas, los rosarios (hasta que en cierto paso se vuelve obligatorio porque sí). Toda religiosidad popular es considerada religiosidad natural inservible por carente de fe verdadera.

4.     La desconexión del CNC con los planes pastorales diocesanos y con otras realidades eclesiales

 

martes, 18 de octubre de 2022

Realidad ajena al tejido vivo de la parroquia

 

Esta entrada está tomada de aquí.

Hay en el libro “Realidad del Camino Neocatecumenal – testimonios y documentos” del padre Enrico Zoffoli, una carta abierta enviada por un sacerdote misionero -alguien que vive la Evangelización todos los días y a todas horas, no un par de tardes a la semana porque toca- en la que el misionero da su opinión sobre la verdadera naturaleza del CNC y su misión en las parroquias.

 

Exterior de la parroquia kikotizada a la que se refiere la carta

«Estimado Marcos,

He recibido tu folleto con el "Calendario litúrgico y de actividades” para el presente año pastoral. Estoy encantado tanto por la actualidad de la comunicación como por la amplitud de la iniciativa. Desde que te conozco he visto y pensado que tienes unas dotes pastorales exquisitas. Permíteme, pues, en el contexto de esta estima y de este afecto, hacer públicamente algunas consideraciones sobre la presencia del Camino Neocatecumenal en tu parroquia, presencia que se ha devenido en "ocupación plena" de la dicha parroquia.
El diario diocesano de la semana pasada ya traía el eco sentido de muchas voces, preocupadas por el condicionamiento que el camino neocatecumenal impone… porque el camino domina por completo la parroquia.  Se ha derrumbado por completo el equilibrio entre los fieles normales (la gran mayoría) y los poquísimos del camino neocatecumenal .
Digo deliberadamente "poquísimos", porque las comunidades neocatecumenales, que han hecho suya, según tu directiva, la parroquia, están constituidas, al menos en cuatro quintas partes, por adeptos procedentes de otras parroquias. De modo que el camino neocatecumenal que ocupa tu parroquia y sus locales es una realidad super parroquial o extra parroquial ajena al tejido vivo de tu pueblo.
Recuerda siempre que la iglesia y el local se construyeron con el dinero del pueblo y la ayuda de la Curia Arzobispal. De cierto no con las aportaciones del camino neocatecumenal, que dispone de sumas ingentes, como otros movimientos eclesiásticos modernos, que nada tienen que ver con la Madre Pobreza o con una economía providencial.

La ocupación es, en mi opinión, abusiva. 

Interior kikotizado

 

Si los Sagrados Cánones tienen un valor, si la tradición eclesial merece un lugar en nuestra diócesis, a la que todavía le falta disciplina y coordinación, el "status" de tu parroquia es anómalo y crea graves problemas de conciencia entre tu gente.
Si la parroquia "representa en cierto modo a la Iglesia visible, establecida en toda la tierra" (Concilio Vaticano II, La Liturgia, 42), ¿cómo puede una parroquia, superada y diría anulada por una invasión ajena a su ser, a ese tejido vivo y conectivo del que ningún párroco digno de ese nombre puede prescindir, llegar a ser signo fecundo de esta encarnación local de la Iglesia universal?

No discuto en absoluto la legitimidad (todavía por sancionar por la Santa Sede, tanto a nivel ideológico como catequético, estructural, económico, transnacional, etc.) del camino neocatecumenal. Solo digo que esta camino no tiene derecho (a no ser que exista una especie de decreto público del Obispo al respecto) a ocupar tu parroquia, que es de todos tus feligreses, con individuos provenientes casi en un 90 % de otras parroquias. Este es un precedente muy peligroso que desgarra el delicado tejido de la distribución de la Salvación en el territorio encomendado a nuestro Obispo. 
Un precedente y una realidad que con razón alarma y disgusta a los párrocos, que ven a personas capaces de asumir la legítima colaboración parroquial, deslizándose, en horarios extraños (que resultan incómodos y pesados ​​para la familia "normal") a otra parroquia. 


 

La ocupación por el camino neocatecumenal de tu parroquia, que te ha confiado recientemente el arzobispo, se revela también por la constante "desobediencia", que se practica en la “liturgia neocatecumenal” de la misa, el sábado por la noche. ¿De verdad están habilitadas esas salas para el uso litúrgico de Misas dichas en paralelo por sacerdotes y frailes que no saben estar en sus parroquias o en sus conventos? ¿Por qué el camino neocatecumenal ha abolido la verdadera concelebración? ¿No hay una prohibición explícita por parte del obispo de la diócesis (¿por qué no hizo un decreto público?) que prohíba estas misas (incluso seis o siete) a la vez, que se celebran en las salas contiguas?

A veces pienso que nuestro Obispo se deja engañar por el camino neocatecumenal, que en todo caso constituye en la diócesis una realidad que no parte de sus planes pastorales y de la que él mismo sabe poco, salvo el 25% de las grandes sumas que el camino saca a sus seguidores, y que van, en dicho porcentaje, al obispo local.

Porque el camino neocatecumenal distorsiona la obediencia y la comunión sacerdotal. ¿Cuántas veces se ha visto a los presbíteros del camino dejándolo todo y partiendo para seguir las indicaciones de Kiko, tanto en viajes locales como internacionales?

Los presentas en el citado folleto como la "catequesis para adultos". Pero ¿por qué no eres sincero y no dices que ese "momento fuerte de evangelización" es en realidad un modo de propagar el camino neocatecumenal y que tu parroquia no tiene ni realiza una catequesis completa y normal para adultos tal como no tiene y no realiza una prefectura de textos litúrgicos dominicales para adultos, etc., etc., etc.? ¿Es legítimo presentar el camino como "la" evangelización?

Para mí, que he participado, tanto en Italia como en Brasil, de esas catequesis, fotocopiadas, iguales en todas partes y rigurosamente segregadas (tengo los mamotretos porque se necesita poco para romper las exclusiones creadas espasmódicamente por los neocatecumenales), son muy débiles e incompletas desde el punto de vista de la doctrina y sobre todo de la historia de la Iglesia; son uniformes en todas partes, sin tener en cuenta las directivas del Santo Padre, así como del Concilio, que recomienda siempre el respeto a las culturas locales; están tan afectadas por el sometimiento psicológico que poco tienen que ver con la sencillez y la linealidad del Evangelio.

Pero la ocupación de tu parroquia por el camino neocatecumenal, con la consiguiente huida masiva de fieles y de personas dispuestas a colaborar, se pone también de manifiesto en la lista de "personas que coordinan los diversos servicios de la parroquia". Hay treinta y dos personas, un buen número. Pues catorce de estos pertenecen a la parroquia de..., otros cuatro a la parroquia de..., diez a las diversas parroquias de la ciudad. De tu parroquia sólo figuran cuatro en la lista de coordinadores, y para los puestos menos esenciales: ...para los cantos, pero junto con dos neocatecumenales extra parroquiales; ...para monaguillos. Todos estos, así como todos los extra parroquiales, son neocatecumenales “pata negra”. Solo queda el Apostolado de la Oración, que evidentemente no es neocatecumenal y que en la larga lista es como la lucecita en el bosque.

Por tanto, una parroquia de más de 7.000 feligreses está dirigida por treinta y un coordinadores neocatecumenales, de los cuales solo tres son parroquianos, y por una coordinadora no neocatecumenal. ¿Te parece, querido don Marcos, un proceder inteligente, desde el punto de vista pastoral y de respeto a la capacidad de tu gente más comprometida con la parroquia (capacidad tan probada por tu antecesor), que evidentemente se siente tratada como "inferior" en la entrega, en la pertenencia y participación en la vida parroquial?

El asunto se vuelve particularmente grave, si se considera que en la actividad catequética, que es típicamente de evangelización, han sido eliminados todos los catequistas no neocatecumenales, algunos de los cuales llevaban sobre los hombros años y años de compromiso y de servicio a tu parroquia. Incluso don... se encontró en dificultades a causa de la cancelación -me cuentan- de su compromiso, que fue bien realizado, con los padres y con los jóvenes de post confirmación.
Con los datos -estadísticas en mano- se ve que la ocupación existe y que los que tienen derecho a estar en su parroquia son excluidos y puestos en dificultad.

Ahora bien: si todos los movimientos eclesiásticos de hoy (que son similares entre sí y mayormente porque son fuertes en el dinero y en la intransigencia o en el fundamentalismo) comenzaran a hacer lo que tú has hecho, ¿dónde quedaría la organización básica de la diócesis? El Camino puede completar su ruta creando sus propias sedes (se dice que en el terreno disponible se va a edificar una construcción neocatecumenal valorada en cientos de millones), pero dejando en paz la vida auténtica y normal de las parroquias.

En todas partes del mundo católico, el camino neocatecumenal es motivo de división: ciertamente no porque traiga la autenticidad o la integridad del Evangelio a tradiciones rancias, o a ambientes cristianos solo en la superficie. Sino porque en todas partes crea su dominio, su exclusividad y exclusión, la mentira de estar de acuerdo en todo con el Papa pasando por alto a las Conferencias Episcopales y a los obispos (que algunos se dejan ningunear), la dependencia, muchas veces de carácter psicológico o plagiario, de sus seguidores... ¿Kiko Argüello (junto a la brusca Carmen) quiere hacer ese tipo de evangelización? Bueno, para él también hay sitio y esperemos que él mismo se acostumbre a las cosas "normales", por ejemplo a la "Misa normal". Con esto aludo a que, cuando pintaba esas "estampitas enormes" en las paredes de tu iglesia (el valor artístico es nulo), a la hora de la misa vespertina se iba a la casa para echar un cigarrillo y una copa y charlar con los ayudantes neocatecumenales, para luego chicharrear el sábado por la noche en esas pseudo liturgias eucarísticas en las que hay más abuso, o falta de cultura histórico-litúrgica, que autenticidad sacrificial y sacramental.


 

Pero dejad de engañar a las iglesias locales, ocupando y haciendo ocupar espacios, momentos, situaciones que son de todos y para todos. Un párroco puede querer “también” el Camino Neocatecumenal en su parroquia, como cualquier otro movimiento y asociación; pero sin que esto o aquellos condicionen con su presencia y actividad lo que es de todos y pertenece a todos.

Reflexiona: ¿por qué esta carta abierta mía, y por tanto dirigida a cualquiera? Porque tú sabes -y puedes- reflexionar hasta convertirte en un párroco entre los párrocos y no en un presbítero neocatecumenal, que se aleja, por esta pertenencia que lo guía y lo condiciona en todo, de la acción fatigosa y de las esperanzas humildes de otros párrocos.

Y te doy un augurio: esta parroquia nació de un don (el terreno donado) y en viva comunión con el obispo. Deseo de corazón que seas párroco y por tanto radicalmente diferente al Camino Neocatecumenal. Puedes guardar esto en tu conciencia y luego darle "un" espacio en la parroquia, en paridad con otros movimientos y asociaciones y con la participación única de tus parroquianos. Pero no se puede dar "toda" la parroquia al camino neocatecumenal, especialmente con carácter super parroquial.

Deseo para ti que seas un párroco de todo el pueblo, un párroco encarnado en la caridad crucificante; un párroco que honra la pobreza; un párroco que se realiza en la normalidad de todos los demás párrocos.

Ora mucho por mí y por mis muy pobres, tanto en Italia como en Brasil. Tuyo...»