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lunes, 2 de junio de 2025

¿Ideas sacrificiales paganas?

 

Adán y Eva con sus hijos, una ñoñería para Kiko

Sigo con la negativa del kikismo a reconocer un sacrificio en la misa, en concreto en el sacramento de la Eucaristía, porque es un claro síntoma de que lo que predica en CN no es católico ni lo ha sido nunca.

Retomo el recorte del mamotreto para desmontar algunos graves errores kikiles:

 


Uno que solo demuestra ignorancia es que parece desconocer que la pascua judía no se completaba sin el banquete donde el plato fuerte era el cordero sacrificado previamente en el templo. SA-CRI-FI-CA-DO. La fiesta como tal se celebraba en las casas particulares, no en el templo, pero el templo era fundamental, pues solo los sacerdotes podían proceder al sacrificio ritual válido de los animales.

Qué raro que Kiko no lo sepa, ¿no?

Pues más raro es que la teóloga Carmen no lo saque de su ignorancia, o que el pésimo Pezzi no le aclare que el sacrificio ritual nunca ha desaparecido del judaísmo. Ya no tienen templo, pero habréis oído hablar de la comida khoser, pues las reglas khoser de qué comida es apta para los judíos devotos incluye entre otras cosas la forma de sacrificar los animales para que puedan ser consumidos por ellos.

Lo más chusco y vil es la ocurrencia maligna de que Dios sería un monstruo si aceptó la muerte en cruz de su Hijo como un sacrificio agradable. No entiende el núcleo del Cristianismo -o, si lo entiende, miente- pero tiene pretensiones de catequista supremo. Y además reclama obediencia y sometimiento a sus antojos so pretexto de que él es quien proporciona la salvación («Por eso os digo ya desde ahora a los que hoy vais a recibir una Palabra de Salvación, un don que os fortalecerá en la fe, que os hará crecer en la fe, que os ayudará en vuestro camino hacia el cielo: Congratulations! Para eso estoy aquí, para haceros este servicio impagable: ¡la Salvación!». «¿Puedo hablar en el Camino? -No, en el Camino se obedece y si no te gusta te vas, esto es así». «Dime una cosa, ¿amar a un pobre?, tú le das la casa y yo la Vida Eterna, ¡a ver quién le ama más!», frases K).

A ver si lo explicó fácil, que no hay que ser doctora en teología para entender el meollo del Cristianismo.

Adán cayó y con él, tal y como estaba advertido, llegó la muerte.

Nunca se trató de dar satisfacción a un dios cruel por el pecado de Adán, el problema siempre fue ¿quién podrá rescatar a la humanidad de la muerte? Dios proporcionó a Moisés un decálogo tal que quien lo cumpliese viviría, eso era todo. Pero la realidad es que todos fallaban.

Dios lo sabía, ya había fallado Adán. Y también lo sabía el demonio, que se frotaba las manos, le había arrebatado a Dios la criatura creada a su imagen y semejanza y podía vengarse en ella de su odio a Dios.

Entonces sucedió lo imposible y la divinidad se hizo carne. Y, como hombre, por el simple hecho de ser hombre, tenía que morir. Pero Él era el hombre perfecto, el nuevo Adán, el que cumpliría el decálogo a la perfección, por lo que, conforme a la Palabra de Dios, no moriría, viviría.

El objetivo nunca fue que Dios se hiciera hombre para satisfacer unas ansias masoquistas de un diosito cruel, el diosito cruel es un invento del kikismo, no del Cristianismo, se trató siempre de rescatar al ser humano del dominio de la muerte.

Pero entonces, podría pensar alguno, ¿por qué estaba profetizado que el Mesías habría de padecer mucho? Porque para el rescate de la muerte no era imprescindible el padecimiento inhumano, bastaba con perder la vida como consecuencia natural de ser hombre, sin todo el derroche de crueldad que precedió al hecho físico de la defunción colgado en una cruz.

Quién eso piensa olvida un detalle fundamental: el demonio existe.

Del mismo modo que Satán engañó a Eva y a través de ella a Adán, persiguió al Mesías durante toda su vida terrena. No en vano es verdadero hombre en todo, no se le presentaría mejor ocasión de derrotar al mismo Dios que en la persona de sus Mesías.

Así que el demonio hizo cuanto pudo para frustrar los planes de Dios, para que el rescate de la muerte no pudiera llevarse a cabo porque el Mesías flaqueara y renegara de Dios. Lo intentó todo y no escatimó crueldad con tal de salirse con la suya.

Y no menos importante es que Dios lo sabía.

Cuando Dios envía su ángel a una virgen desposada con un descendiente de David, Él sabe que la aceptación de la joven virgen significa enviar a su Hijo único a padecer y morir como un malhechor, no porque Él lo haya planeado así, sino porque el enemigo no dejará pasar la oportunidad de machacar al Hijo de Dios. Pero sabe también que ese es el precio para rescatar al ser humano de la muerte.

Este es el sacrificio grato a Dios, el que los cristianos conmemoran en cada Eucaristía. No celebran a un diosito ávido de castigos crueles y ni mucho menos a un diosito masoquista, celebran que Dios entregó a su propio Hijo para el rescate de las criaturas que le habían traicionado.

Dios no quería demostrar que “aunque matásemos a su Hijo Él seguía amándonos”. Eso es una tontería. Dios no demuestra nada, actúa: nos rescata de la muerte. Y el precio del rescate es la Sangre de su Hijo.

Y luego vienen algunos y deforman el sacrificio redentor de Cristo y pretenden que los único que van repartiendo salvación a diezmos son ellos.

¡Ay de los malos pastores!

 

domingo, 6 de agosto de 2023

Sobre anhelos mortales kikiles hacia Benedicto XVI

 

Ya que ha vuelto a la actualidad el asunto de los anhelos manifestados por Kiko respecto a la salud del Papa Benedicto XVI allá por el 2017, conviene recordar cuales eran las indicaciones respecto a la uka neocatecumenal que Kiko no quería obedecer.


 Todo el asunto se resume en lo que Benedicto XVI ya les había dicho antes y en persona, en la reunión habida el 12 de enero de 2006.
A saber:

para ayudar al Camino Neocatecumenal a hacer aún más eficaz su acción evangelizadora en comunión con todo el pueblo de Dios, la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos os ha impartido recientemente en mi nombre algunas normas concernientes a la celebración eucarística, después del período de experiencia que había concedido el siervo de Dios Juan Pablo II. Estoy seguro de que cumpliréis atentamente estas normas, que recogen lo previsto en los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia.

Es decir, la Congregación para la doctrina de la fe, reunidos en la feria IV a finales de 2012, acordaron respecto a las ukas neocatecumenales lo mismo que siete años antes ya les había sido dicho por el propio Papa a través de la Congregación para el culto divino.

Y para que no quedase duda, el Papa Benedicto XVI les insistió el 20 de enero de 2012:

La celebración en pequeñas comunidades, regulada por los libros litúrgicos, que hay que seguir fielmente, y con las particularidades aprobadas en los Estatutos del Camino, tiene como finalidad ayudar a cuantos recorren el itinerario neocatecumenal a percibir la gracia de estar insertados en el misterio salvífico de Cristo, que hace posible un testimonio cristiano capaz de asumir también los rasgos de la radicalidad. Al mismo tiempo, la maduración progresiva de la persona y de la pequeña comunidad en la fe debe favorecer su inserción en la vida de la gran comunidad eclesial, que tiene su forma ordinaria en la celebración litúrgica de la parroquia, en la cual y por la cual se actúa el Neocatecumenado (cf. Estatutos, art. 6). Pero también durante el camino es importante no separarse de la comunidad parroquial, precisamente en la celebración de la Eucaristía, que es el verdadero lugar de la unidad de todos, donde el Señor nos abraza en los diversos estados de nuestra madurez espiritual y nos une en el único pan, que nos hace un único cuerpo (cf. 1 Co 10, 16 s).

La decisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe, por tanto, no fue ninguna novedad, solo fue una oportunidad más dada al CNC para que obedeciese, oportunidad que, como las anteriores, fue prestamente pisoteada.

Luego subió al papado Francisco y, en la primera ocasión en que Kiko le mandó una carta para quejarse de los obispos que pretenden regir sus diócesis sin obedecer a los kikotistas de zona la queja fue el 15 de marzo de 2014 y la respuesta llegó medio mes después, el 3 de abril), le paró los pies con el estatuto más aprobado del universo en la mano:

En lo que concierne a la celebración de la Vigilia pascual y de la Eucaristía dominical de las comunidades, los artículos 12 y 13 del Estatuto, leídos en su integridad, constituyen por tanto el marco normativo de referencia.

Y sucede que los artículos 12 y 13 establecen la obligatoriedad de seguir los libros litúrgicos en todo.

En consecuencia, los Papas y también las Congregaciones han ordenado al CNC que se atenga a la Liturgia de la Iglesia, que es una sola. 

 

Pero como hijos de su padre que son, los responsables del CNC no cejan en la desobediencia. Sin ánimo de exhaustividad, a continuación algunas citas textuales de la Instrucción General del Misal Romano que el Camino no respeta ni sigue ni cumple:

¿Se puede incorporar en la Vigilia de Pascua las preguntas de los niños? ¿Se puede interrumpir la misa para que el didáscalo haga preguntas a los chicos? No. Está prohibido por el Misal Romano que los neocatecumenales han de seguir fielmente.

24. Recuerde el sacerdote que es servidor de la sagrada Liturgia y que no le está permitido en la celebración de la Misa añadir, quitar o cambiar cosa alguna por iniciativa propia.

¿Se puede comulgar a la misma vez que el sacerdote? ¿Se puede comulgar sentado? No. Es contrario a la norma establecida en el Misal Romano que los neocatecumenales han de seguir fielmente.

158. A continuación, vuelto hacia el altar, el sacerdote dice en secreto: El Cuerpo de Cristo me guarde para la vida eterna, y consume con reverencia el Cuerpo de Cristo. Luego toma el cáliz y dice: La Sangre de Cristo me guarde para la vida eterna, y sume con reverencia la Sangre de Cristo.

160. Después el sacerdote toma la patena o el copón, y se aproxima a los que van a comulgar, quienes de ordinario se acercan procesionalmente. No está permitido a los fieles tomar por sí mismos el pan consagrado ni el cáliz sagrado ni mucho menos que se lo pasen entre sí de mano en mano. Los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo establezca la Conferencia Episcopal.

¿Se puede llenar el altar del flores (o de frutas)? No, es más, mejor que las flores estén fuera del altar.

305. Obsérvese moderación en el ornato del altar.

Durante el tiempo de Adviento el altar puede adornarse con flores, con tal moderación, que convenga a la índole de este tiempo, pero sin que se anticipe a la alegría plena del Nacimiento del Señor. Durante el tiempo de Cuaresma se prohíbe adornar el altar con flores. Se exceptúan, sin embargo, el Domingo Laetare (IV de Cuaresma), las solemnidades y las fiestas.

Los arreglos florales sean siempre moderados, y colóquense más bien cerca de él, que sobre la mesa del altar.

¿Es correcto que la cruz se sitúe junto al ambón en lugar de ponerla junto al altar? No, es rigurosamente incorrecto.

 308. Igualmente, sobre el altar, o cerca de él, colóquese una cruz con la imagen de Cristo crucificado, que pueda ser vista sin obstáculos por el pueblo congregado. Es importante que esta cruz permanezca cerca del altar, aún fuera de las celebraciones litúrgicas, para que recuerde a los fieles la pasión salvífica del Señor.