Después de la puesta en común de la encuesta (destripo la trama: lo que querían escuchar los convocantes es que los “medios de comunicación” son muy peligrosos y hay que luchar contra ellos e implantar censura en la medida de lo posible, restringir el acceso, vigilar y controlar dichos accesos, etc.), llega el rollo más soporífero de todas las convivencias: el discurso pezzimo.
Por supuesto, según el mamotreto es una catequesis, pero es que en estos mamotretos le llaman catequesis a casi cualquier cosa.
Dice Mario que va a tratar el tema de la "Teología del cuerpo y el Jubileo”, aunque lo primero nada tenga que ver con lo segundo, y que va a dividirlo en dos partes con una noche de descanso entre medias. Es decir, que lo siguiente es de la primera parte.
«Como el tema de esta convivencia consistía en hablar de la sexualidad, y del virus pestífero que es la pornografía, que arrasa a nuestros hijos, ya el año pasado anuncié que pensaba retomar algunos aspectos de la Teología del cuerpo de Juan Pablo II, de los que hemos hablado otros años, pero que permanecen fundamentales para comprender lo que está pasando hoy».
«Pero quiero conectar esta catequesis con el final del Jubileo del año 2025, que todavía no ha acabado. Estamos en la parte final. ¿Y por qué eso? Porque en esta catequesis trataremos más concretamente de la inteligencia artificial y de la pornografía. Pero todo esto no se comprende sin el contexto histórico».
«Porque la Iglesia como madre y maestra se preocupa en cuanto ve que hay dificultades; da una palabra sobre el comunismo, sobre la secularización, da una iluminación sobre esta época digital y muchos de nosotros ni la conocemos, ni los presbíteros y pastores».
Mario diferencia entre presbis y pastores. ¿Quiénes son los pastores, si no son los presbis? ¿Quién tiene la misión de pastorear si no es cometido de los presbis?
«Lo primero de todo, tengo que aclarar que nuestros hijos y nietos han nacido durante las tres últimas generaciones».
Comentario absurdo. Dudo que nadie pensase que “nuestros” hijos y nietos habían nacido en el medievo o en la época del Romanticismo. Pues así son los discursos de Mario, tonterías grandilocuentes para referirse a los que llaman “milenials” (nacidos entre 1981 y 1996), generación Z (desde 1997 hasta 2012) y generación alfa (a partir de 2013).
Siguiente comentario que hace de Mario un firme candidato a ser nombrado hijo honorario de Tudela:
«Dicen los psiquiatras que a los 18-19 años acaba de formarse el cerebro, las neuronas. Si comienzan a 7 años a ver pornografía y redes sociales imaginad cómo llegan a 19 años».
Me pregunto en qué clase de familia muy neocatecumenal sucede que los niños vean pornografía desde los siete años, pero si fuese cierto que a esa edad están descerebrados no sería tan preocupante.
«Quería explicar un término que viene en la Escritura y que es muy importante, que es “la condescendencia de Dios”. ¿Qué es la condescendencia?»
Aquí es preciso aclarar que yo no he desordenado el discurso de Mario. Omito párrafos enteros porque es largo y tedioso, pero lo que copio sigue el orden en que está escrito el mamotreto. Por tanto, es a Mario a quien hay que pedir cuentas si para explicar la condescendencia divina se pasea desde Soria hasta Pernambuco con escalas en Barranquilla, Cercedilla, La Pampa, las islas Pitiusas, el Niágara y la selva Negra.
«¿Con qué lenguaje Dios se ha revelado a Abraham y al pueblo de Israel? Con un lenguaje, como nos enseñaron Kiko y Carmen, con un lenguaje histórico. El lenguaje histórico del tiempo era: las guerras, contra guerras, opresiones, dominios, revueltas, reinos que se sucedían constantemente».
“Era”, dice, ¡como si no fuera también el lenguaje del presente!
«¿Y cómo educa el Señor al pueblo? El deseo de Dios es enamorar al pueblo y ganarlo para que vuelvan a su amor. Él nos ha pensado desde toda la eternidad, nos ha previsto desde la formación en el seno de nuestra madre. Y por eso, previendo la caída de Adán y Eva, como ya ha sido dicho en esta convivencia, ha predispuesto la teshuva, la posibilidad de volver a él. ¿Y cómo hace para hablar con Abraham? … Habla el lenguaje del tiempo histórico de Abraham. Se manifiesta primero a Abraham como una voz interior que le atrae, él oye esta voz dentro de sí, y sigue esta voz que le habla dentro».
Y sucede que esa voz no le habla de guerras, opresiones, dominios, revueltas ni pamplinas, sino que le promete un hijo y una descendencia tan abundante como las estrellas del cielo.
Aquí Mario cuenta, muy deslavazada, la historia de Abraham (Ismael, Isaac, el monte Moria…). Os lo ahorro. A continuación cuenta la historia de Moisés (la zarza que arde sin consumirse, las plagas, el ejército del faraón, etc.). Aquí Mario introduce una noción ajena a la fe cristiana:
«Llegan al Sinaí … Y hace una alianza, hace la primera teofanía, se manifiesta. Y se manifiesta de la manera que nosotros los hombres podemos comprender. No hace discursos filosóficos ni teológicos, se manifiesta con un terremoto, fuego, la trompa, ruido ... Y todos se espantan.
En el Cristianismo, la fe es racional, necesita de la razón. Las manifestaciones de poder natural son muy resultonas, pero no apelan a la comprensión ni a la razón, por eso, lo que despiertan son espanto, no adhesión.
Después, como si se dirigiese a una panda de ignorantes de la historia de salvación, Mario les cuenta que mientras Moisés está en lo alto del monte, donde Dios le entrega las Diez Palabras, el pueblo se fabrica un becerro de oro, que Moisés, indignado, rompe las tablas. Ojo a lo siguiente:
«Cuando desciende Moisés, llevado por el celo de Dios, rompe las tablas, y el Señor enciende un fuego y quema a todos los idólatras.
Comenzaban a murmurar y como ya he dicho ayer, el Señor no soporta la murmuración. Acepta que nos quejemos, que hablemos con Él, que nos enfademos con Él, pero no que murmuremos».
Ahí queda eso. Según Mario el fuego de Dios quema a los murmuradores, porque no les quema por idólatras, sino que su pecado fue murmurar. Y todavía añade una barbaridad más:
«Al Señor le gusta también jugar con nosotros».
Así es el diosito de los neocatecumenales, que envía cánceres o pandemias para jugar con ellos.
En la próxima entrada más.

Qué díantres hace un sacerdote CATOLICO hablando de terminología judía, eso debería ser motivo de destitución, además Mario está desconectadosimo de la realidad, sobretodo el único problema del mundo para ellos es el porno y el fantasma del comunismo, como si occidente actual el surgimiento de la derecha está pasando ahora mismo, eso del comunismo podría haber funcionado en el 2017 pero ahora no. El camino está muy desconectado de la realidad y de la iglesia actuales
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