jueves, 3 de septiembre de 2026

De profesión, sus sablazos

 


En junio, gracias a un colaborador, se publicó la siguiente noticia.

Este colaborador me dio “algunas pinceladas” de su historia: «En el camino me dicen que nací porque mis padres se casaron en el camino y en mí profesión de fe he tenido que decir que gracias al caminito estoy vivo y he nacido, literalmente los katekistas me han influenciado a decir eso».

No es original, pero demuestra que los usos y maneras del CNC son iguales aquí y en República Dominicana: los kikotistas reclaman a los chicos nacidos en el CNC que asuman que le deben la vida al Camino y a Kiko, no a Dios ni tampoco a sus progenitores, meros colaboradores inútiles y, con frecuencia, abrumados por tanta prole no deseada.

Es una forma de hacerles entender que pertenecen al CNC, son suyos y lo serán siempre porque la deuda de vida no caduca ni se paga mientras uno está en ese mundo… y quien sabe si no se extiende más allá.

Educado en el kikismo acérrimo que se vive en RD, mi interlocutor reconoce que supo de este blog por sus detractores: «cuando entré [en la comunidad] y tenía pocos años en el camino nos sugirieron reportar tu blog y a antikikos, pero hizo el efecto contrario. De mi parte lo he leído siempre y lo usaba para ver qué se dice en las convivencias y las transcripciones que haces e ignorar los comentarios y así hacer mejores moniciones y ecos; si sé que suena loco pero eso hacía. Ahora he tenido que releer todo más objetivamente y poco a poco».

Ahora, pese al condicionamiento recibido durante toda su vida, esta persona busca la Verdad: «yo este año es que me he ido limpiando la cabeza porque para mí el neocatecúmeno era el católico real. Leyendo sobre sectas por curiosidad y con el documental del Opus dei me comencé a dar cuenta que es igual lo que vivía… y estoy tratando de salirme poco a poco;  psicológicamente es difícil entender que todo lo que he vivido desde que nací es mentira o está mal fundado y hasta con intenciones ocultas».

Puedo asegurar que esta persona, tan estrechamente vinculada al CNC, lo que quisiera es que se corrigiesen los errores, él mismo lo dice: «yo quiero contribuir a la verdad sin importar nada; y para mí lo mejor sería que todos se den cuenta y que se arregle lo que está mal».

Su contribución es destapar el malestar que oprime a tantísimos neocatecúmenos exprimidos por el CNC pero que no se atreven a oponerse, no sea que diosito se enfade y les mande un cáncer o destruya a su familia.

Para destapar la realidad del cansancio y el hartazgo de tantísimos, me manda prueba de uno de los “cometidos kikiles” de los semivacíos RM, por lo menos es un cometido muy extendido entre los RM de América: rifas, boletos, sorteos… en suma, sacacuartos. Cuartos que invariablemente proceden siempre de las filas neocatecumenales que, si no consiguen colocar los boletos a “los del mundo” se ven “invitados” amorosamente a rascarse el bolsillo personalmente para llenar las arcas de los que dirigen dicho RM.

Entendedlo bien: la profesión de estos presbikikos ligados a los RM y de sus grupos de kikotistas es el sableo inmisericorde e injustificado.

 

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