viernes, 29 de mayo de 2015

Por qué decidí cortar con el Camino Neocatecumenal



Segunda parte del testimonio del sacerdote don Marcello Stanzion. La primera parte, puede consultarse aquí.


Varios lectores de Petrus me han pedido más detalles sobre el Camino Neocatecumenal y mi historia personal en él. Declaro que no soy teólogo de profesión, sino un simple párroco, por lo que me refiero a mi experiencia personal en el Camino Neocatecumenal durante varios años para explicar por qué decidí cortar con tal grupo. A la larga, la tesis neocatecumenal me olía más a gnosticismo. Me explico  mejor: las herejías gnósticas han estado, desde la época patrística, entre los enemigos más peligrosos de la Iglesia cristiana, pero, a pesar de los repetidos ataques, nunca han podido derribar el edificio construido por Cristo. Ellos se basan en el "conocimiento" (gnosis, de hecho) que está reservado para un pequeño número de personas (los "iniciados" o "iluminados" según las diversas sectas)...
Los iluminados... (siempre tan oscuros)
...mientras que los otros (los "afiliados") deben estar en la oscuridad y no tener ni la más mínima idea de donde les llevará el camino iniciado. Mucha gente, incluso hoy en día, se afilian a la masonería operativa sin tener idea de adónde les podrá llevar esta afiliación, tal vez por la impresión vagamente filantrópica de algunas logias, o tal vez para mejorar su estatus en la sociedad y aumentar su propio poder, de seguro no imaginan que van a convertirse en verdaderos esclavos de Satanás, algo que sólo unos pocos llegan a comprender, subiendo la larga escalera de la iniciación masónica. En cuanto al Camino, entonces, cuando uno entra en el movimiento Neocatecumenal debe olvidar las preguntas. Durante mucho tiempo no se permite hacerlas, e incluso cuando llega el momento de decir algo, las respuestas son evasivas, al menos las que se refieren las siguientes etapas del Camino porque entonces todo es alto secreto.

Todo el conocimiento está en manos de los responsables o "catequistas", que no son personas que tengan estudios especiales de teología, de liturgia, patrística u otros, sino sólo personas que han hecho al menos cinco o seis años de camino y que han sido adoctrinados aprendiéndose de memoria o casi las catequesis de Kiko. Catequesis que están llenas de herejías doctrinales y que se hicieron en el contexto socio-cultural de los años 70 y ¡todavía se emplean en el siglo XXI! Ellos mismos (en referencia a los kikotistas) no tienen idea de lo que se enseñará en los siguientes pasos. El mejor alumno para los Neocatecumenales es aquel que está ayuno de nociones del catecismo, de teología y de la Biblia, de modo que se le pueda enseñar todo lo que le parece a Kiko. Pero nos preguntamos: ¿por qué tanta gente, al principio, se fía del Camino Neocatecumenal?
¿Esto es un envío?
Porque el anuncio de las catequesis se realiza el domingo en la parroquia y los catequistas dicen que han sido enviados por el obispo. Recuerdo que cuando las dudas sobre la bondad del Camino se convirtieron en evidencia desconcertante y comencé a quejarme públicamente, recibí una llamada de la responsable del Camino que me dijo que habían decidido cerrar el camino en mi parroquia, le respondí entonces que si ellos eran enviados, como decían, por el obispo, debía ser el obispo, si era cierto que él lo había abierto, quien me dijera de cerrarlo, y no ellos, laicos, dando órdenes a un sacerdote.

El hecho interesante ocurrió inmediatamente después, durante años yo fui el confesor de cientos de neocatecumenales de otras parroquias, los cuales no tenían escrúpulo para venir a confesarse a cualquier hora. Tantas veces, estando para poner la mesa y comer, o echando la siesta, hete aquí que se presentaban "hermanos" que aprovechaban la pausa del almuerzo para venir a confesar. Cerrado el Camino en mi parroquia, no volvió a venir ninguno, pero absolutamente nadie, y eso me desconcertó un poco, porque a lo largo de los años había tomado afecto a la gente. Hubo órdenes de los “capos de escudería” para que ninguno volviera de nuevo conmigo. Y yo que entonces, pobre ingenuo, pensaba que venían al sacerdote católico a reconciliarse con Dios. No, venían al presbítero de la comunidad, y cuando dejé de serlo, si es No Kiko, No juega...

El catequista neocatecumenal que había abierto el camino en mi parroquia, cuando vino a verme la última vez, me dijo enfadado que entre ellos y yo no podía haber diálogo porque yo -no olvidaré sus palabras textuales- representaba a la Iglesia de Pedro, mientras que ellos representaban a la Iglesia de Juan. Ante estas palabras exactas comprendí finalmente que Dios, en su infinita misericordia, me había liberado de una secta que por ingenuidad sacerdotal juvenil ¡yo mismo había ayudado a implantar en mi parroquia!
¿Esto es un lugar de culto?
Se han filtrado varios documentos de diversas fuentes masónica que confirman que desde hace muchos años hay en curso planes para la aniquilación de la Iglesia Católica, operando desde su interior (ver "El lado oscuro de la historia" de P. Mantero, Ed. Signo, Udine). Veamos algunos puntos interesantes:


1. La devaluación y la depreciación de la SS. Eucaristía y en consecuencia la desacralización y la profanación del culto católico y de los lugares de culto.

2. La eliminación de la Mariología y de la angelología de la teología católica.

3. Eliminación del sacerdocio ministerial y de todo lo que tiene que ver con lo sagrado.

4. Uso del dinero para acrecentar el consenso.

Ahora vamos a examinar estos puntos uno por uno, confrontándolos con la catequesis neocatecumenal tomado de las orientaciones a los equipos de catequistas de Kiko Argüello, según lo reportado por P. Enrico Zoffoli, considerado por ellos su enemigo 1, en su libro "El neocatecumenado de la Iglesia Católica":
¿Y este?
Para los neocatecumenales la Misa no es un verdadero "sacrificio", la perpetuación del sacrificio de la Cruz, sino sólo un banquete comunitario que celebra el poder salvífico de Cristo resucitado que es bueno celebrar no en Iglesias consagradas, sino en cualquier estancia adecuada para hacer en ella una cena, y si se celebra en la Iglesia por razones de espacio (más comunidades reunidas) el altar (es decir, la mesa) es retirada del presbiterio y trasladada al centro de la Iglesia. El Pan Consagrado no se muta en la sustancia del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, no teniendo otra función que la de simbolizar la presencia espiritual de Él que, resucitado, todo lo arrastra con su carro de fuego...

Negado el Sacrificio eucarístico y la transubstanciación, el “Pan consagrado" (con todos sus restos y fragmentos) excluye la presencia real de Cristo, por tanto, en las misas celebradas por sacerdotes neocatecumenales no hace falta la purificación de los vasos del modo correcto, no se hace caso si los fragmentos caen al suelo (lo que es un sacrilegio...) y se niega cualquier culto al SS. Sacramento (ni cuarenta horas o adoración eucarística). 

Eliminación de la Mariología de la teología católica. La única efigie Mariana permitida es un icono de vago aire bizantino llamada "Madonna de Kiko". Recuerdo que una vez durante la liturgia de la palabra del miércoles, no aparecía la imagen de Kiko, y yo propuse coger el cuadro del Inmaculado Corazón de María colgado en la sacristía y ponerlo en el trípode. Obviamente, todo quedó en nada, porque todo el material litúrgico debe ser diseñado por Kiko. Como he escrito, hay tal culto a la personalidad de Arguello, que no es ofensivo definirles como Kikianos. Obviamente no se puede hablar a los neocatecumenales de Lourdes, Fátima, etc. Sitios a los que niegan cualquier importancia.
Cruzado de brazos porque es más chulo que un ocho
La eliminación o al menos la marginación, del sacerdocio ministerial y de todo lo que tiene que ver con lo sagrado: La eliminación del sacrificio comporta la supresión del sacerdocio ministerial, no teniendo que reconocer otro sacerdocio que no sea el de Cristo: la Eucaristía se celebra en la comunidad de los creyentes (en palabras de Kiko es la asamblea quien hace posible la Eucaristía), todos indistintamente participan de aquel sacerdocio único... La exclusión del sacerdocio ministerial lleva al colapso de la jerarquía eclesiástica, es decir, el rechazo del orden sagrado que la funda, abolido el cual, la Iglesia, como sociedad visible y jerárquica, ya no tiene razón de ser. 

De hecho, en el neocatecumenado toda la autoridad y todo el saber están en manos de Kiko y de los responsables nombrados por él a nivel zonal, y de los catequistas, a los cuales, ¡todos, incluso los sacerdotes deben obediencia! Los sacerdotes sirven sólo para celebrar la Misa según las indicaciones litúrgicas de Kiko. El respeto hacia los sacerdotes sólo es formal, los verdaderos pastores son los catequistas del Camino que, laicos, no tienen pudor de preguntar, durante los escrutinios, incluso a los sacerdotes, si se masturban... Aspectos privadísimos de la vida íntima de una persona no los conoce el párroco o el confesor, que en virtud de su ministerio tendría todo el derecho, pero ¡simples laicos conocen los hechos de todos!
Actitud irreverente del más que el ocho
De hecho ellos no confían en los sacerdotes, este es el motivo por el que Kiko quería los seminarios Redemptoris Mater ¡para tener un clero formado a su imagen y semejanza! Mi madre, que había traído a mi hermana al camino me hizo notar que los catequistas neocatecumenales no se arrodillan nunca, ni ante el Santísimo Sacramento, ni en la consagración, y adoptan actitudes irreverentes durante las celebraciones (su pose habitual en la Iglesia es con las piernas cruzadas y los dos codos apoyados en el respaldo, posiblemente en posición oblicua con respecto a la banca). Yo mismo tengo que admitir que durante mi permanencia en el Camino fue como si estuviera hipnotizado, llevaba lonchas de jamón sobre los ojos. Pero lo que me hizo despertar del sueño hipnótico fue durante una convivencia llena de términos y rituales judíos, en la que en un cierto momento me pregunté: ¿qué ha ocurrido? Estoy en una asociación cristiana o he acabado en una sinagoga judía? ¿Estoy entre “marranos”, es decir, judíos españoles que fingían haberse convertido a Cristo o en un grupo católico? No soy para nada un antisemita, pero ¡la renovación de la iglesia corresponde a los Padres de la Iglesia no a la Antigua Alianza que está superada!
El CNC tiene dinero
El Camino Neocatecumenal dispone de grandes sumas de dinero, donadas por sus miembros. Con qué "liberalidad" da para mucho que discutir: Como la historia de una monja a la que le fue quitado el reloj para que "se liberase de los bienes" ya que no tenía nada más que dar, debido al voto de pobreza, por el que no poseía nada. Al llegar a un cierto paso del camino hay que dar el "diezmo", por supuesto, sin saber adonde van a parar: nadie presenta cuentas. Mayormente se da en limosnas a los obispos de las diócesis que les hospedan a fin de acrecentar el consentimiento de la Jerarquía ante los que están en su contra. Otro aspecto del Camino Neocatecumenal que se refleja en el estatuto masón es el comportamiento hacia los demás. Al igual que en el juramento masón se adquiere la obligación de ayudar a los "hermanos" de la misma logia, también para los neocatecumenales existe el compromiso de mutuo socorro dentro de la propia comunidad y eventualmente con las otras comunidades.

Para acabar, a propósito del dinero, en el blog "La verdad sobre los Neocatecumenales" ha sido publicado mi primer artículo y entre los comentarios hay uno de un anónimo que escribe textualmente las palabras: "LA HISTORIA SE REPITE... DON MARCELLO COMO GINO CONTI... TAMBIÉN EMPIEZA A VENDER LIBROS... INTERESANTE NO??? ANTES DEL ARTÍCULO COPIADO A ZOFFOLI... EL ANUNCIO DEL NUEVO LIBRO... DALE MARCHA... YO TE REGALO 50 EUROS..." Al querido anónimo le recuerdo que son muchos años los que llevo dedicados a la compilación de libros, actualmente llevo escritos 24, algunos traducidos a varios idiomas, así que tendrá que acostumbrarse, si sigue Petrus, a la  publicidad frecuente de mis libros. Una última cosa, si quiere darme € 50, hable primero con el responsable de su comunidad, usted sabe que no se le permite dar limosna sin su permiso, podría interpretarse como un acto de arrogancia de su parte...

Don Marcello Stanzione (Ri-Fondatore della M.S.M.A.)

miércoles, 27 de mayo de 2015

Camino Neocatecumenal: una de las mayores decepciones de mi vida



El siguiente artículo es respuesta a un artículo anterior que suscitó una entusiasta reacción en forma de innumerables correos electrónicos de protesta e incluso amenazas.

Schönborn: En la Iglesia no hay sectas, sólo puntillas
Permítanme que me involucre en el debate, no sólo en mi papel de sacerdote, sino también por mi experiencia en la parroquia de presbítero de comunidad durante casi siete años. Así que conozco el Camino Neocatecumenal por haber estado allí en entre los 27 y los 34 años de edad. De sacerdote novel acogí con entusiasmo el camino dando lo mejor de mí mismo, pero después de varios años, conociéndolo cada vez mejor, me vi obligado por mi conciencia sacerdotal a admitir con profundísima amargura que yo mismo, que por entonces era el jefe diocesano del GRIS (Gruppo Ricerca e Informazioni Sette) y que combatía en particular a los Testigos de Jehová, había admitido e instalado a una auténtica secta en mi iglesia.



Siempre afirmo que ¡el Camino Neocatecumenal ha sido una de las mayores decepciones de mi vida! Hay gran cantidad de prácticas discutibles en la praxis catequética y litúrgica del Camino; en este sentido se han de leer los interesantes textos doctrinales de sacerdotes como el difunto p. Enrico Zoffoli, Don Gino Conti y Don Elio Marighetto. El camino después de sus iniciales éxitos pastorales se está revelando cada vez más como un gigante con pies de barro, muchísimos párrocos que conocen el verdadero rostro del camino (en minúsculas en el original) lo han suprimido y donde aún permanece se ve constreñido a la mera supervivencia... Hoy en día los ex neocatecumenales son un ejército... y han abierto incluso sitios web para poner en guardia a otros católicos ingenuos del peligro del "Kikismo".


Este término no es peyorativo, sino que dentro del Camino hay un genuino y real culto a la personalidad de Kiko Argüello, iniciador del grupo. Los cantos los musicaliza Kiko y a menudo los cantantes (salmistas) imitan a Kiko en su forma de españolizar los cantos. También las imágenes sacras son pintadas por Kiko que es el único "conducador". ¿Sabéis por qué los neocatecumenales hablan todos de la misma manera? Porque repiten palabra por palabra expresiones tomadas de las catequesis de Kiko. No existe en el ámbito del Catolicismo grupo que esté tan fuertemente conformado a la personalidad del fundador como el camino neocatecumenal (sic). Sin lugar a dudas, el camino neocatecumenal (sic) se presenta en su apariencia con un gran mérito: el de esforzarse para poner en práctica en los países católicos occidentales el “Ordo initiationis christianae adultorum”, lo que podría crear una profunda renovación pastoral (…).


Redescubriendo la ini¿qué? de ¿cuál?
Cuando hablamos hoy de iniciación cristiana en países de tradicional fe católica, hablamos en sentido analógico respecto de la antigua práctica de la iniciación cristiana y respecto de la práctica de las misiones ad gentes. El gran mérito que el movimiento neocatecumenal se atribuye a sí mismo es simplemente haber redescubierto la iniciación cristiana de adultos y haberla adecuado, no sólo para los alejados que rompieron toda relación con la Iglesia después del Bautismo, sino también para los cristianos sacramentados en abundancia, pero que permanecen inmaduros e infantiles en la fe. Es sabido que los movimientos, a largo plazo, inevitablemente se institucionalizan, perdiendo al menos parte de su fuerza carismática. Los movimientos en la Iglesia son muchos; y ninguno de ellos puede arrogarse derechos de primogenitura o exclusiva de autenticidad cristiana. Por este motivo, junto a los méritos y las ventajas, todos los movimientos presentan límites y riesgos. La exhortación al discernimiento y al equilibrio, recurrente en los documentos magisteriales relativos a los movimientos, supone una gran oportunidad y debe ser tomado en cuenta con gran humildad.

Capturados para ser sólo presbíteros de comunidad
¿Cuáles son las limitaciones y los riesgos del movimiento neocatecumenal y su método catequético? (…) puede dar lugar a visiones ilusorias del pueblo cristiano, o a distinciones y discriminaciones entre grupos de elegidos y masas de marginados, irrecuperables, para los cuales no vale la pena "darlo todo y darse incluso a sí mismos". ¿Se puede aislar a algunos -pocos- cientos de catecúmenos de una comunidad parroquial de entre decenas de miles de personas, y a ellos obsequiarles con opulentos banquetes de la Palabra, de Sacramentos, de la caridad, con alimentos refinados y exquisitos, y a la comunidad parroquial... masiva, ofrecerle sólo un mini-mercado de productos precocinados envasados? Este riesgo resulta gravemente próximo cuando el párroco es capturado por el movimiento y se convierte en el presbítero de la comunidad neocatecumenal, renunciando, de facto, a ser el pastor de todos los católicos de cualquier grupo que hayan sido confiados a su responsabilidad. Y el problema es aun más pernicioso cuanto más referente para el presbítero-párroco es la comunidad neocatecumenal en lugar de su propio obispo, y cuanto más el presbítero-párroco  elimine de su horizonte pastoral el plan pastoral de la diócesis y los compromisos derivados del proyecto en favor de los compromisos adquiridos con el movimiento neocatecumenal. 


En lo que respecta más concretamente a las catequesis, no hay duda alguna de que hacen falta -¡debe haberlas!- con la lectura de la Biblia, contraponiendo una lectura sapiencial y una lectura teológica, definida ésta despectivamente como intelectual, como si la obediencia de la fe debida a Dios no condujera a rendirle también el obsequio de la inteligencia (cf. Dei Verbum 5). Otro de los riesgos a los que está expuesta la catequesis neocatecumenal es el de plagio. Es el riesgo de toda la catequesis, de hecho, es el riesgo de toda actividad formativa, de toda pastoral, cuando es desencarnada, cuando se divorcia del contexto cultural, cuando no se tiene en cuenta que debe combinarse con ellos, cuando se supone que sólo es dar, sin recibir nada de la riqueza difundida por el mundo y por la humanidad de la multiforme sabiduría de Dios Es inherente a ellos, una tendencia a acentuar el carácter penitencial -un tanto expuesto al riesgo de maniqueísmo- de la conversión, más que el amor de Dios que se mueve y que salva y la acción de Cristo que recapitula en sí todas las cosas, en los cielos y en la tierra (Ef 1,10).

Comunión de bienes: pagas tú y gasto yo
En esta suerte de “radicalidad” equivocada cae la interpretación literal de la "comunión de bienes", citando Hechos 2, 42-45, con la que es tentado el Camino, olvidando o ignorando no sólo el clima de inminencia de la segunda venida de Cristo en que vivía la comunidad de Jerusalén, sino especialmente la distinción hecha por Jesús entre la vocación ordinaria a la vida eterna y la vocación especial (cf. Mt 19,21; cf. también Lc 19,8: Zaqueo da la mitad de sus bienes a los pobres, y Jesús dice que ha llegado la salvación a su casa). Tantísimas otras observaciones críticas podrían hacerse (entre otras bien documentadas en los textos de los sacerdotes mencionados antes); aún se podía referir la excesiva implantación técnica del excesivamente largo camino neocatecumenal, o una terminología iniciática, erudita, llena de términos hebreos vétero-testamentarios en contraste con la simplicidad de la redacción de la palabra de Dios, incluso invocada, o la centralidad ontológica de la Palabra respecto a la Eucaristía. En conclusión, una cosa es cierta: Benedicto XVI quiere corregir los abusos doctrinales y litúrgicos que durante demasiados años, con impunidad, el Camino ha extendido en las parroquias.
Don Marcello Stanzione (Ri-Fondatore della M.S.M.A.)

lunes, 25 de mayo de 2015

Las sombras del Camino Neocatecumenal



CITTA’ DEL VATICANO Es el 28 de marzo de 2008, cuando en el Monte de las Bienaventuranzas, en la 'Domus Galilaeae', la faraónica ciudadela de los neocatecumenales en Tierra Santa, se consuma un evento que es probable que pasase inadvertido para la mayoría, pero que marca una verdadera e incomprensible 'Revolución': la de un movimiento que se define Eclesial y que puede de tal modo captar y atrapar a cientos de prelados y purpurados, cuyo iniciador laico recibe incluso una 'visita ad limina', como si fuese el Papa.

¿Dónde están los ornamentos del altar... o no es altar?
160 obispos y 9 cardenales europeos, de hecho, partici- paron en una "convivencia", así llamada en jerga neocatecu- menal, durante la cual, en el templo máximo del neocatecu- menado en Tierra Santa, han quedado impresionados y cautivados por el poder de la arquitectura, el simbolismo de formas y de espacios llenos de simbología judeo-luterano-gnóstico, por la presencia masiva de seguidores, por el clima carismático y adictivo de los rituales establecidos, los testimonios y los hechos consumados -definido así por sus críticos- de Kiko Argüello, el iniciador del movimiento junto con Carmen Hernández, a los que con los años se unió el P. Mario Pezzi.

La presencia de tantos representantes de alto rango de la Iglesia alrededor de Kiko parece dar vía libre a la evangelización neocatecumenal de Europa, apoyando un movimiento de métodos, cuanto menos,  'cuestionables' en materia de Doctrina y Liturgia, hoy fuertemente infiltrado en el mundo eclesiástico con sus rituales anómalos que, a pesar de las continuas llamadas del Papa Benedicto XVI, aún no han sido ni revisados ni modificados ni -mucho menos- suprimidos. Y que al Santo Padre esto no le gusta en absoluto se puede entender por el hecho de que los estatutos 'ad experimentum' del Camino, 10 meses después de vencer la concesión del período de prueba de cinco años concedido por el Siervo de Dios Juan Pablo II, aún no han sido aprobados por el Vaticano. 

Que no falte la janucá
Una de las evidencias claras de lo que está mal en el Camino Neocatecumenal, y lo que el Papa no va a tolerar más, está contenido en las fotos que publicamos, en las que se documenta una Eucaristía (!?)  celebrada con el ritual impugnado por Benedicto XVI a través de una carta del cardenal Francis Arinze de diciembre de 2005, en la que se señalaba al Camino la manera de adaptarse a la liturgia oficial de la Iglesia católica, pero de hecho avalado, por desgracia, por los obispos y los cardenales presentes. Un ritual que muchos se niegan a llamar Eucaristía, en el que, sobre una gran ‘mesa’ empleada en lugar del Altar cristiano, no se celebra el sacrificio de Jesús, sino un convite festivo entre hermanos unidos por la misma fe en la Resurrección, que no se arrodillan nunca (comportamiento considerado propio de esclavos), ni siquiera durante la Consagración. Es por eso que podemos apreciar símbolos ajenos a la Santa y Divina Liturgia católica:
  • en el lugar de la Cruz, plantan una enorme janucá, que representa a los "re-constructores de la verdadera Iglesia";
  • en lugar de las formas tradicionales, cálices y panes que se distribuirán a los "comensales", sentados;
  • Falta el “cuerpo", porque la visión teológica que el iniciador transmite de la Eucaristía en cuanto a la presencia del Señor es luteranamente 'transignificación' (palabra textual de Kiko Argüello) y no 'transubstanciación’;
  • en la celebración, nunca se recita el Credo Niceno y el Canon Romano, el ofertorio se considera una práctica pagana;
  • y al final de la ceremonia, los participantes realizan la "danza de David" en torno a la 'mesa'.
Evidente trivialización del Misterio
Esto no se hizo, probablemente por pudor (?), en presencia de los Obispos y Cardenales el citado 28 de marzo, pero se produce en cada celebración parcelada en salas separadas para cada comunidad neocatecumenal. Se trata de ritos con alta exaltación emocional (favorecida por los cantos rítmicos, participativos), pero con poco recogimiento y además con una evidente trivialización del Misterio.  Es, de hecho, una ritualidad que consolida la comunidad, en la creencia de que (palabras textuales de la co-iniciadora Carmen Hernández en la convivencia de formación de la comunidad) "no hay Eucaristía sin asamblea. Es una asamblea entera que celebra la fiesta de la Eucaristía, porque la Eucaristía es la exaltación de la asamblea humana en comunión, porque el lugar preciso en que se manifiesta que Dios ha actuado es en esta Iglesia creada de esta comunión. Es a partir de esta asamblea que brota la Eucaristía ".

¿Y qué es lo que hace el verdadero celebrante, que es el Señor Jesús? ¿Qué decir, también, del caleidoscopio de múltiples facetas que ofrece el templo mundial del neocatecumenado en el Monte de las Bienaventuranzas? Obedece a un propósito bien definido: intimidar, impresionar, sugestionar al visitante, para convencerle de la bondad, de la grandiosidad del Camino Neocatecumenal y de su 'predicación'. La máquina propagandística del Camino, perfectamente engrasada a lo largo de décadas, produce los resultados esperados por sus líderes: la adhesión acrítica de altos prelados, quienes defienden la causa Neocatecumenal desterrando a algún rincón remoto de su conciencia cualquier recelo tenido antes de la visita al centro mundial de irradiación del pensamiento 'kikiano', deslumbrados y subyugados definitivamente por la puesta en escena triunfalmente desplegada para impresionar a sus ilustres invitados. 

Otra evidente trivialización del Misterio (de tal palo...)
Estos prelados y purpurados, ignorantes de las diversas aberraciones de esta realidad (ninguno de ellos ha podido conocer las catequesis originales que constituyen la "tradición oral" del Camino NC), se enfrentan a una consecuencia desastrosa de la progresiva secularización de la Iglesia iniciada con la errada interpretación del Concilio Vaticano II y continuada en las décadas siguientes: lo que se impidió a un religioso, mover y atraer a la Iglesia a otra teología, en cambio se le ha permitido a un laico.
 
Sólo nos resta rezar y confiar. Los que buscan oponerse a la doctrina de la Iglesia desde el interior 'Non praevalebunt', prometió Jesús. A buen entendedor, pocas palabras.

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