miércoles, 18 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (IV)




«Esta es una parábola impresionante, que quiere decir esto: en tu comunidad has oído muchas veces decir: "Cuando sea cristiano, cuando reciba el Bautismo, cuando me convierta… Como si la conversión fuera un día concreto, y entonces fueras cristiano. Esta palabra te dice: “¡Hoy tienes que ser cristiano!”. Hoy, no mañana, ni dentro de un cuarto de hora, porque tal vez en un cuarto de hora te hayas dormido. El Señor te está llamando ahora. El contenido de esta parábola, ¿qué es? Lo explico de forma sencilla.
Las vírgenes no tomaron aceite. ¿Por qué no lo tomaron? Simplemente porque despreciaron la boda. Pensaron que la boda no era importante. Así como el Shema, que tú pensaste que no era importante y no tomaste aceite: y ahora ¿cuánto tiempo hace que no vienes a la comunidad? ¿Cuánto tiempo que no tienes aceite? Pero por Su misericordia el Señor te da hoy otra oportunidad. En el momento del Shema, el Señor te invitaba a convertirte, fue en ese momento que se te podía dar aceite; no lo tomaste, no quisiste. Esta misma convivencia: este es el tiempo en que el Señor te da el aceite, no habrá otra ocasión, no hay otro momento.»
Porque nadie, ni el Hijo, conoce el día ni la hora, sólo el Padre… y su predilecto Kiko, faltaría más.
«Hemos estado ahora en Palestina, los árabes nos invitaron a la comunidad, e incluso hoy los matrimonios no se acuerdan por amor, incluso hoy en día en países donde no ha llegado el progreso, los matrimonios los negocian los padres. Sabéis que en esa época existía el repudio, existía la dote; entonces, las dos familias se reunían para negociar todo el contenido de la dote, los campos, la casa, y si se separan, en caso de repudio, estipulaban el reparto económico que era muy importante. Cuánto más importante era la boda, más largas eran las negociaciones: en Oriente todo se hace despacio. Si un árabe te invita a casa, te puede dejar ir sólo después de tomar el café, pero el café no te lo da, porque primero te trae los platos, luego el queso, luego no sé qué, y no te puedes ir porque en Oriente la hospitalidad es todo un ritual. Todas las negociaciones son largas.
Entonces todas las vírgenes, las mozas del pueblo, están invitadas porque se casa una amiga, pero como la boda es muy importante las negociaciones duran mucho, y algunas chicas se confundieron y pensaron que esta boda era poco importante y que las negociaciones serían cortas. Como muchos de los que estáis aquí, que pensáis que esta convivencia no vale la pena, habéis venido por curiosidad, porque no sé qué. Todo lo que hace Dios es muy importante, cuando Dios actúa en tu vida te llama a conversión en ese  momento preciso.»
Ahí queda eso: Dios ha debido pensar que su hijo Jesús no fue eficaz y ahora se dedica a manifestarse por medio de Donki… y ahora voy y lo tuiteo.
«Estas vírgenes no han cogido aceite, no pensaron que las negociaciones pudieran ser largas, no trajeron aceite. Sus lámparas se apagaron porque el novio tardaba, y no tienen aceite de reserva. Entonces piden aceite a las otras. Bien, te digo una cosa: esto es el camino neocatecumenal. El camino neocatecumenal son las negociaciones. Todo el camino neocatecumenal es largo, porque es muy importante, porque importante es la boda que Dios va a sellar contigo, porque está en juego tu vida. Hay gente que desprecia estas negociaciones y se toma a juego el camino, tiene otras cosas más importantes. El cristianismo no es un flash, no es una emoción, no es una convivencia en la que te sientes bien y luego... ¡No! Quien entiende que esto es una cosa seria no se deja llevar por la emoción, el sentimiento, sino que coge consigo el aceite. Entiende que esto es algo serio, que aquí está la vida en juego, esto es serio, es maravilloso, y como todas las cosas importantes en la vida, lleva tiempo y tiene que madurar. Esta es la imagen.
Como las negociaciones son largas, todas se duermen; tú también, puesto que el Camino es largo, te has quedado dormido. ¿Hace cuánto tiempo que no venías a la comunidad? Ya no tienes amor por ella. Otros que tienen un poco de amor, que han tomado aceite, que leen la Palabra, también por rutina, por cansancio se han quedado medio dormidos. Bueno, esta convivencia es esta parábola. Nosotros somos los amigos, los amigos del Esposo que vienen a deciros: "¡Despierta, porque viene el Novio!" No cuando tú quieras. Ahora que estás cansado, a medianoche. Es ahora medianoche, es ahora que viene el Esposo, cuando menos te lo esperas, porque la vida es así, la muerte es así.»
Cuanto tú menos te lo esperes, pero sobre todo, a la hora y en el momento que disponga Kiko, que para eso se cree el rey del mambo.
«No puedes decir: "No moriré mañana". El Señor te ha traído aquí a patadas, aunque tengas una vida de pecado, aunque seas un rebelde, el Señor te ha traído aquí porque te quiere convertir, porque están en juego tu vida, tu salvación y tu felicidad. Si no quieres ser libre para siempre, puedes resistirte. Ante nuestra resistencia Dios se detiene, impotente, se hace débil en Jesucristo.
Puedes decir: "No quiero". Esta es la grandeza impresionante; a mí un hombre que se resiste a Dios me hace alabar a Dios. ¿Cómo es posible? Ningún tirano, ningún jefe de Estado permite que alguien se rebele, le mete en la cárcel, lo mata. Dios no. No porque sea un prepotente a quien no le importa nadie, no, ¡al revés! Porque es amor, nos ha dado una libertad inmensa, tan grande como Él mismo. Este es un aspecto que debemos entender. Tenemos un espíritu muy fascista, muy burgués, muy moralista; siempre nos escandalizamos del sufrimiento de los demás, es decir, del sufrimiento que es consecuencia de la libertad del pecado. ¿Y qué es el pecado? Es el uso que hacemos de nuestra libertad. Según nosotros no debería haber libertad, nos gustaría hacer como Hitler: a todos los anormales los esterilizamos, a los malos los metemos en la cárcel, a los malvados los exterminamos.»
Eso quisiera alguno, sobre todo para los obispos “endemoñaos” y perseguidores y a los cardenales que les hacen la guerra.
«Dejemos sólo a los buenos, para que yo nunca tenga un sufrimiento, para que pueda estar tranquilo, nadie puede equivocarse. Si alguien se equivoca lo enviamos a Siberia, a  un gulag. No es así Jesucristo. No tenemos el espíritu de sabiduría, la sabiduría de Dios, por eso no entendemos nada de la vida. Tenemos una mentalidad totalmente contraria al Evangelio. Este escrutinio es muy importante porque aquellos que continúan manteniendo esa mentalidad no pueden seguir adelante, porque esta mentalidad es la mentalidad del demonio, es la mentalidad que mata a Jesucristo, es lo opuesto al Evangelio.»
Es la mentalidad kikil.
 

lunes, 16 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (III)




«KikoCatequesis después de la lectura (Kiko)
Lo primero que quiero decíos es esto: los apóstoles le preguntan: "¿Por qué hablas en parábolas?" Y Jesucristo da una respuesta asombrosa, dice: "Para que escuchando no escuchen nada, oyendo no entiendan nada, viendo no vean, para que no se conviertan, y yo no los cure."»

Es costumbre de la casa poner comillas cuando la cita no es textual, sino imsginativs. La cita auténtica, que no pertenece al Evangelio proclamado es: «A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.» (Mc 4, 11-12)
«Así responde Jesucristo. Esta es una palabra para todos vosotros hoy. Algunos no entendéis nada, no veis nada. ¿Qué significa esto? ¿Qué significa esta palabra de Jesucristo?
El Evangelio dice que Jesús sólo explica el contenido de las parábolas a los apóstoles en secreto. A los fariseos, a todos los demás, les hablaba sólo en parábolas. ¿Por qué? ¿Qué quiere decir Jesucristo con esta frase: "Oyendo no entiendan nada, viendo no vean"? Esto no es comprensible, ¿verdad? Te lo explico, y lo vas a entender enseguida.
Una parábola es una historia que se puede interpretar en muchas formas, cada uno puede darle una interpretación. Entonces dime qué interpretación le das tú y te diré tu intención. Esto quiere decir Jesucristo: Hablo en parábolas para que se vea con claridad quien tiene un corazón malvado, no es honesto, no está escuchando lo que quiero decir, está aquí para ver cómo puede expulsarme, cómo puede destruirme, está escuchando con un corazón malvado. ¿Quieres tenderme una trampa? Bueno. En vez de hablar de cosas sencillas, hablo en parábolas, sólo podrán decir que dije algo estúpido, precisamente porque, al interpretarlo mal, se ven sus intenciones, donde está su malicia.»
Nada nuevo que Donki disponga lo que quería decir e incluso lo que pensaba Cristo. ¡Faltaría más que él no estuviese al tanto de los pensamientos de Dios!
“Para que oyendo no entiendan nada”. Precisamente porque la parábola no se entiende, quien escucha con buena intención no lo entiende y va a preguntar: "¿Qué querías decir? ¡Explícamelo!" Uno que va con buena intención. Uno que va con mala dice: "¡Esto es absurdo! Imagínate, compara el cristianismo con la boda, con la puerta que se cierra. ¡Es un moralista!". Ya lo ha interpretado mal. Entre nosotros, los que estamos aquí, hay de todo. Hay muchos demonios aquí dentro, muchísimos.»
Lo sabe a ciencia cierta porque con él siempre va al menos una legión de ellos.
 
«Yo vengo cansado, hemos pasado tantas noches sin dormir, durmiendo cuatro horas, yendo a la cama a la una o a las dos y levantándonos a las 6 de la mañana porque estamos haciendo el último paso.»

Los escruticiados del último paso son los que se han pasado las noches, sin dormir, trasnochando y madrugando para ir al trabajo, no así el nene al que no le gusta trabajar.

«Pero viniendo aquí, una cosa me ayuda y es el poder que Dios ha dado a los apóstoles para exorcizar, para expulsar a los demonios con el poder de su Palabra, para liberaos, porque los demonios os odian, los demonios hacen de vuestra vida una miseria, un infierno. Pero la Palabra de Jesucristo que traemos es una Palabra que temen. Incluso si vosotros no la entendéis los demonios la entienden y la temen y huyen. Porque Jesucristo dice: "Yo no hablo por mí mismo: digo lo que he oído a Aquel que me ha enviado".»

A los falsos profetas les gusta ponerse medallas que no les corresponden, como la de expulsar demonios. Es que son muy vanidosos.

«¿Qué significa esta parábola? Vosotros tenéis vida porque sois discípulos de Jesucristo y se os explica el contenido oculto de esta parábola. Otros no son dignos de recibir la explicación.»

El diosito del CNC es un cachondo que crea hijos indignos sólo para fastidiarles.
«¿Qué quiere decir Jesucristo con esta puerta que se cierra, con estas personas que no tienen aceite? Porque las vírgenes más simpáticas son aquellas que no tienen aceite, las otras son un poco extrañas, egoístas, no quieren dar aceite a las que no tienen. Las parábolas siempre tienen un contenido chocante porque, como dice Carmen, Jesucristo quiere poner al hombre en una perspectiva diferente a la normal; por esto siempre en la parábola hay algo anormal: Jesucristo quiere invitarte a mirar la realidad desde otro punto de vista.
¿Qué significa esta parábola? Esta parábola, lo dijo Carmen antes, dice sólo una cosa. Primero te quiero decir una cosa: Si estás aquí hoy esta noche, agradéceselo inmensamente al Señor, porque estás aquí hoy, no digo mañana, y hay otros hermanos que no están. Tal vez algunos hermanos ya no están en la comunidad. Tú puedes decir: "¡Pero a mí qué me importa la comunidad, estoy cansado!". Bueno, pero si resulta que es verdad que existe Jesucristo y que Él realmente nos ha enviado a nosotros, piensa que tú, hermano mío, estás aquí para escuchar a Jesucristo.»

Y te están dando gato por liebre, porque no predica a Cristo alguien de quien sólo salen juicios contra el otro.

«Y si resulta que es verdad el infierno, es verdad el cielo, como es verdad la muerte, como es verdad el contenido de la vida, como es verdad Jesucristo, que ha resucitado y está presente hoy, en nosotros, para ayudarte, aunque te resistas a Dios. Dios te hace violencia y te ha traído aquí de los pelos, porque tiene muchísima piedad de ti, porque entiende que en el fondo no eres malo, entiende muy bien que estás dominado por muchísimas dificultades, muchísimos problemas.
Jesucristo es uno que siempre piensa bien de nosotros, ¿sabes? Cuando lo están crucificando dice que en el fondo no son malos, no saben lo que están haciendo, les disculpa.»
Nada tan ajeno e incomprensible para un adicto al CNC como la disculpa, ellos prefieren pensar que todos les “hacen la guerra”, “les persiguen”, “están endemoniados”… Puro juicio contra el otro, que es lo que les sale de dentro.
«Estamos en un momento histórico en el que el comunismo y el fascismo nos enseñan siempre a mirar el mal en el otro. Patrones corruptos que se quedan nuestro dinero, que chupan la sangre de los trabajadores. Jesucristo, el Hijo de Dios que conoce al hombre, lo ve en un modo distinto.»

sábado, 14 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (II)




«Monición a la 1ª lectura (Carmen)
No penséis que abrimos la Escritura esta noche con idea de irnos a dormir tranquilamente. Voy a decir algo brevemente, porque tenéis sueño y la Palabra que vamos a proclamar es un poco larga. Vemos que los catequistas tienen mucho sueño, y yo también. Mientras veníamos pensaba: "¿Por qué tenemos que hacer esta celebración?, tengo un sueño que ya no puedo más, podríamos ir a dormir tranquilamente esta noche y mañana por la mañana nos ponemos a gritar, tocar, sentir esta Palabra que es tan rica, tan impresionante". Para mí estas cosas son extrañas, hacemos estas cosas de noche, muy tarde, y a la mañana siguiente nos levantamos temprano, estamos muertos.»
Recordatorio de los criterios de Lifton sobre la manipulación coercitiva: la privación de descanso, facilita la manipulación de la víctima. Y si, un suponer, a continuación viniese un tostón disfrazado de catequesis en el que se sostiene que todo aquel que no comulgue con las ruedas de molino que se van a servir es un “endemoñao”, convendría que la audiencia estuviese medio traspuesta para mejor inyectar las falsas consignas.
«Os digo que si tenéis mucho sueño y si estáis adormilados, esta es la palabra correcta. Incluso más: esta palabra nos debe sorprender a todos dormidos, en la cama, en medio de la noche, a las tres de la mañana. Esta Palabra tiene su significado y su situación: es un grito en medio de la noche.
La situación en la que vivo esta Palabra es para mí una presencia impresionante: tantísimas veces la hemos proclamado en esta misma sala. Es la realidad de Cristo verdaderamente presente en la Iglesia, que nos hace despertar de todas nuestras situaciones y ver el poder de esta palabra.
Ahora proclamaremos una serie de parábolas, el escándalo de la figura de Jesucristo. La cruz de Jesucristo sobre la historia y sobre la realidad es tan escandalosa, tan impactante, que nos pone frente a la historia, el mundo, el universo entero en una perspectiva diferente. ¿Será verdad la realidad que vivo cada día en el trabajo, en casa? O tal vez estoy completamente equivocado, tal vez estoy en medio de la noche, tal vez se puede vivir otra realidad, otro código, otro universo, otra órbita, tal vez la vida sea otra cosa.
Las parábolas que salen de la boca misma de Jesucristo sitúan al que escuchan ante la posibilidad de entrar en otro mundo, en un mundo diferente. Por eso estoy contenta de poder hacer este servicio a Jesús esta noche, como esos siervos que vienen a anunciar que Jesucristo viene, que ya está a la puerta; y que este Jesucristo que viene no es un señor que viene para examinarte cómo en la universidad: nunca he visto en la escuela o en la universidad que el examen sea como un banquete.»

Seguro que Jesús no viene para examinar como en la universidad (menuda sandez), ni tampoco para hacerte un escrutinio, eso sólo se les ocurre a quienes usan su nombre en vano.

«Aquí el grito que surge en mitad de la noche es un grito de gozo y de alegría. Os despierta e ilumina vuestro corazón porque es el Esposo quien está a la puerta. E invita a la humanidad a la boda. La presencia de Jesucristo en la historia, abre a la humanidad la posibilidad del amor, de un amor de boda con Dios.
Esta es la invitación de este escrutinio: no es un examen, no es un interrogatorio, una psicología; es una invitación, una puerta que se abre y una llamada, una posibilidad que se da a todos de verdaderamente entrar a vivir, no vivir en la otra vida, sino vivir aquí el Reino de Dios, vivir en la plenitud completa que se da en Jesucristo.»

Está contanto un cuento de hadas para ocultar lo que en realidad es un escrutinio: una intrmisión anticristiana en el fuero interno de la gente.

«Comenzaremos con esta parábola de las vírgenes. Sólo quiero decíos, algunos ya lo saben, que la mentalidad que tenemos, que hemos aplicado tantas veces este evangelio en la misa diaria a las vírgenes, a las monjas, se ha desvirtuado completamente de la realidad de la que habla Jesucristo. Este no es un Evangelio aplicable a las personas que hacen voto de virginidad. Jesucristo está hablando de un acontecimiento de la vida normal que es una boda en Palestina.»

Hay que tener una ignorancia muy grande del magisterio de la Iglesia para aplicar esa parábola exclusivamente a las mujeres consagradas... que no me consta que existieran en la época de la parábola, por cierto.

«Habla de una boda normal y participan en esta boda todas las muchachas del pueblo. Las vírgenes son chicas solteras, no las que han hecho voto de virginidad. La boda allí es siempre un acontecimiento muy importante. Las familias negocian, y un momento importante de la boda es cuando el novio viene con sus amigos a la casa de la novia a buscarla. Todas las muchachas del pueblo vienen con linternas: estas linternas no son lámparas ni velas como las de los monasterios de clausura, son grandes antorchas que todas las chicas llevan como un mar inmenso de luz, son las luces con las que reciben al esposo. Incluso hoy en día, los árabes las utilizan: nosotros mismos hemos visto un pueblo lleno de luz que va a recibir al novio que va en busca de la novia, la toma, y con estas antorchas hacen danzas maravillosas para llevarla a la casa del padre, para entrar en el banquete. Jesucristo, para exponer la realidad que Él inaugura sobre la historia, hace uso de una boda normal.
Pero lo maravilloso de cada parábola es que siempre encierra en el interior un escándalo, como es la misma figura de Jesucristo que siempre es paradójico como lo será su cruz. Dentro de esta boda maravillosa hay algo que nunca sucede en una boda normal, y es que la puerta se cierra. Sabéis que en las bodas normales no se cierra la puerta a nadie. Pero aquí se cierra la puerta. Este es el punto escandaloso para nuestra mentalidad jurídica, moralista, pero es el punto clave de la parábola. Porque esta irrupción gratuita del Reino, de la boda, no se hará presente mañana, ni según tu planificación, ni mañana por la mañana después de haber dormido: es ahora cuando estás invitado a la boda. Es la llamada impresionante tal y como es la vida, la misma vida que tenemos. No nos han dicho que vamos a morir el 24 de noviembre a las 13 y 45.»

Y sin embargo hay quien pretende que se le ha dicho cuando se abre la puerta del reino y cuando se cierra. Y no duda en imponer sus pretensiones a otros.

«Lo sorprendente de la existencia es que nos invita a vivir con plenitud el hoy, porque el mañana no nos pertenece. Así es también el Reino, esta irrupción de Jesucristo. No es una programación nuestra, sino que es absolutamente impredecible, inmanejable, para nosotros, una realidad que surge y se impone: aquí está la boda. Estoy contenta de dar este grito de alegría en medio de nuestra somnolencia, nuestra incredulidad, y os invito con este grito a despertaos.»
Lo más sensato que ha dicho es que el tiempo no le pertenece a ningún kikotista, por tanto, Dios acontece en la vida de sus hijos independientemente de que haya o no paso o convivencia, porque los tiempos no los dicta el CNC, que ya quisieran.
«Veréis que estas chicas están todas dormidas y este grito en mitad de la noche las pone en pie y comienzan a quitar las antorchas que ya están quemadas, empiezan a quitar los harapos y a echarle aceite. Esta noche, aunque me parezca que estáis cansados, ya es muy seria, os invita a despertaos y tomar este aceite, para iluminar vuestro corazón que arda en este amor, porque Jesucristo verdaderamente viene en esta convivencia y os hace entrar en Su Reino. Escuchemos esta Palabra.»
Antes me creeré que Dios le dijera el día exacto de su muerte, a creerme que puedan disponer de Él para hacerle ir a las convivencias que a ellos les da la gana.
- Lectura: Mt 25, 1-13

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