domingo, 10 de diciembre de 2023

Tostón publicitario en tiempo de Adviento 2023 (III)

 

El tostón publicitario de Kiko consiste en declarar que todavía ninguno de los presentes es como Dios quiere que sea, que a todos les queda mucho camino por recorrer y que prietas las filas.


 

El diosito del CNC es así: insaciable, por más ofrendas y sacrificios que reciba, siempre llega Kiko y dice que es insuficiente, pero que no pasa nada, porque todos tienen la obligación de estar contentísimos con la certeza de que no han llegado a ninguna parte, que han perdido la vida y siguen sin ser gratos a Dios.

La cosa, además, no tiene remedio dentro del CNC, pero Kiko les amenazará con la perdición eterna si se van.

Y la situación debe estar en verdad muy chunga, porque este año se han impartido consignas para que los responsables se informen de las iniciativas de la diócesis a fin de hacer participar a los jóvenes en cuantas se pueda. El caso es hacer bulto, que el Obispo del lugar los vea y que los vean también los párrocos en “la misa de medianoche”.

Hay pocas cosas interesantes que se puedan entresacar en el rollete de Kiko.

Destacan en su mensaje las imposiciones, las obligaciones, los fardos pesados que carga sobre los demás uno que no tiene que madrugar y no ha trabajado en su vida porque le sangraban las manitas:

«El Adviento, hermanos, viene a recordarnos estar vigilantes, volver a orar. Así, durante la primera semana de Adviento, todos los hermanos que hayan realizado la Iniciación a la Oración se levantarán durante la noche para realizar el Oficio de Lecturas: tres horas después de acostarse.

Nos levantaremos desde el primer domingo hasta la Inmaculada Concepción.

En la primera parte del Adviento tenemos una celebración penitencial. El Adviento es un tiempo de conversión. Quienes habéis rezado el Padre Nuestro, además de levantaros a medianoche, os reunís en comunidad antes de ir a trabajar para cantar Laudes juntos».

Mucho mejor sería si en lugar de realizar actos teatreros no hubiesen dejado de orar, porque el cristiano no guarda la oración solo para tiempos fuertes o solo para cuando lo dice el mandamás o cuando se reúne la comunidad. El cristiano reza en privado, sin cacarearlo ni kikirikantarlo.

Y justo a continuación, Kiko suelta una falsedad:

«Nosotros en el Camino estamos recuperando la asamblea litúrgica, que tiene la misión de hacer presente a Dios entre el pueblo. Y es una misión eclesial, no sólo personal. Entonces, nos reunimos como comunidad. ¡No os lo podéis perder hermanos, es una salvación para toda la humanidad! Entonces no puedes decir: ¡voy o no voy, tengo ganas o no tengo ganas! No. El Adviento te enseña a aceptar el sufrimiento en la carne. No puedes pensar que la comunidad debería hacerte feliz y nada más y si no te hace feliz, no vas. ¡Convertíos!».

Puede tratarse de un embuste hijo de la ignorancia y no voluntario, pero es una absoluta falsedad que el CNC esté recuperando la asamblea litúrgica. Primero porque la verdadera asamblea litúrgica jamás se ha perdido, y segundo porque quien habla es quien prefería la muerte de un Papa antes que ser parte de la asamblea litúrgica.

Lo siguiente ya es de traca y demuestra la desesperación de quién se niega a aceptar la realidad, porque la realidad es que a esas laudes decretadas a las 6:00 a.m. no van ni las famosas cuatro viejas que dice Kiko que son las de misa de 12.

«También podéis traer a vuestros hijos, si son un poco mayores, o despertarlos a veces a medianoche. Te preguntarán: “¿Por qué nos despertamos a esta hora?” Y responderéis: “Porque el Adviento es un tiempo escatológico y nos recuerda que todos debemos morir, nos hace pensar en esta vida nuestra y nos pone en situación de vigilancia, alerta, vigilia, conversión, de espera del Señor”».

Consejos de uno que no tiene ni idea de crianza de hijos. No le hagáis caso, padres, no renunciéis a vuestra responsabilidad y vuestro derecho de tutela sobre los hijos.

Otra tontería, muy solemne, es cuando se pone a dar instrucciones sobre cómo celebrar la Navidad:

«Nochebuena con una cena especial. Y antes de cenar ese día ponéis al Niño Jesús en el pesebre y cantáis una canto con vuestros hijos, leéis el Evangelio en la mesa, con las velas encendidas, con solemnidad. Esa noche es muy importante, conmemoramos el nacimiento de nuestro Salvador. Deja que tus hijos vean que realmente crees en Dios».

Los niños no son tontos. Los niños no “ven que crees en Dios” porque hagas un paripé una vez al año, los niños lo ven en los hechos concretos del día a día. No se es cristiano por poner un belén, que es una tradición preciosa, ni por cantar villancicos, ni por cenar como Pantagruel en Nochebuena.

Lo siguiente es interesante. Al comienzo de esta reunión, dijo la secre que este año había que ir a la misa del gallo… Ahora Kiko da a entrever que de lo que se trata es de kikotizar esa misa tanto como se pueda, tanto como el párroco se deje. En suma el n-simo intento de captar incautos:

«Luego vamos a participar en la misa de medianoche en la parroquia. Los didáscalos, con los niños mayores y los jóvenes, ayudados por un salmista, pueden formar un coro y cantar en la misa de medianoche; contribuir a que la Misa sea más participativa, con moniciones, con cantos, con panderetas, con castañuelas... y después de la Misa, si es posible, se puede comer turrón».

A continuación, otra mentira, de las gordas:

«El día de Navidad las Laudes deberían ser más solemnes, vestidos de fiestas y no de cualquier manera. Los detalles, los signos, el respeto por la mesa: es un altar. Hay un altar en tu familia, que preside tu familia, con un mantel blanco, con flores. Hay una nueva civilización. Se cantan las laudes, se lee la Escritura y el padre hace preguntas a sus hijos. Explícale a tu hijo por qué ha venido Jesucristo, explícale. Cuéntale cómo salvó a su padre, aprovecha esta oportunidad».

Aunque se repita mil veces, una mentira es mentira. La mesa de la familia no merece más respeto que el sillón del abuelo o la ducha, solo es un mueble. No es un altar, no ha sido consagrado ni nadie en su sano juicio consagraría la mesa del comedor, pues su cometido no es sostener el sacrificio eucarístico.

En cuanto a lo de aprovechar la oportunidad… así pasa que muchos padres cuentan a sus hijos sus aventuras con el sexo desordenado, con las drogas, con la violencia… Luego se extrañan de que haya tanto adicto a la pornografía en las comunidades, no es raro cuando dentro del hogar les cuentan tales películas.

A partir de aquí Kiko repite las mentiras sobre los altares que él se inventa y concluye con algo que no sé si es nuevo o si es que yo no me había fijado antes, pero que es un gran embuste:

«Ten el matrimonio en gran honor, respetando a tu esposa, que es imagen de la Virgen María, que es imagen de la Iglesia; y tú, marido, el esposo, eres Cristo».

El retorcimiento es mayúsculo para pretender que la esposa no es Cristo pero el marido sí. O ambos o ninguno, porque si el otro es Cristo, la esposa es Cristo.

Y paso a la despedida, que es de traca.

«¡Ánimo! El Señor nos llama a una gran misión: crear una nueva civilización, una auténtica civilización cristiana. El demonio querrá oponerse a nosotros, pero tenemos una misión. Mientras el Señor nos dé tiempo para realizarla, nadie podrá oponerse».

A mí me parece obvio que el Señor no está por la labor de que creen nada de nada. No hay más que ver que cada vez son menos y más viejos.

 

13 comentarios:

  1. Hay iluminados de turno que insisten en inventarse nuevas civilizaciones. Hubo uno que la llamaba alianza de civilizaciones y el kuervo se saca de la chistera una "civilización cristiana" que ni está, ni se le espera. Cada día se inventa nuevas tarugadas para mantener atrapados a los que aún no han escapado.
    Y, cómo no, con normas y obligaciones para todo. Siempre surge una obligación más, sometimientos, sumisión, amenazas.

    Civilización kikótika, eso es lo suyo.

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    1. “Existe la paganización de la vida, en nuestro caso, cristiana”, añadió Bergoglio. “¿Vivimos como cristianos? Parece que sí. Pero en verdad, nuestra vida es pagana”, subrayó, ya que ocurre que “Jerusalén vive como Babilonia”, queriendo hacer “una síntesis que no se puede hacer”. “No se puede mezclar agua con aceite, y este será el fin de una civilización contradictoria en sí misma, que dice ser cristiana y vive como pagana”, apostilló el Papa.

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    2. El Papa describe al cnc: paganos que dicen ser cristianos, pero viven como lo que son.

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    3. No son cristianos católicos, la obediencia al Papa la utilizan a conveniencia, en cambio a Kiko, le obedecen, por el simple hecho que lo diga él, están convencidos que es un profeta, aunque se pase diez pueblos en sus palabras y todo aquél, que intente corregirlos con buena intención, lo califican de endemoniado. Lo dicho, no son católicos, son kikianos, creen en Kiko y en nadie más.

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  2. En el camino neocatecumenal así lleveis los años que sean, siempre te están machacando que no eres nada, que eres un desastre, que eres una mierda, que eres el último pecador y el peor pecador de todos, que no busques la conversión que "dios" algún día os la dara cuando lo vea bien. El camino neocatecumenal es un circulo vicioso cubierto con traje elegante y corbata, un perfecto sepulcro blanqueado, los kikos de las comunidades más antiguas son los peores, siempre alardeando y ufanandose de ser los peores pecadores pero que no pasa nada por que Dios los quiere así pecadores y malvados.
    A mi esposo lo convencieron que era la mierda que los perros dejaban en la calle (los falsos y retorcidos morbosos catequistas de ese grupo siempre se lo decían) y a mi siempre me preguntaban: ¿os masturbais?.
    Luego de huir de esa secta tuvimos que ir al psicólogo, gracias a Dios hoy estamos en la Parroquia en la verdadera Iglesia Católica de Nuestro Señor Jesucristo.

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    1. La Iglesia, ya en la tierra, se reviste de una verdadera, si bien imperfecta, santidad.

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    2. Kikónides, por el contrario, solo se reviste de idolatría.

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    3. ¿Iglesia imperfecta, pecadora...?

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    4. Pero no se regodea en su imperfección, al contrario que otros. Y no presume de su pecado, no como otros, que lo trompetean como si fuesen méritos con vistas a ser más últimos y peores que nadie.

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  3. En reuniones mis familiares que son kikos solo llegan para hablar de su testimonio, en sexo, pornografía y licor y se largan, creen que dan un testimonio pero en realidad la impresión que dan es de ser unos enfermos sexuales.

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  4. Tienen verdadera obsesión con el sexo. Además son hiper arrogantes, creídos, altaneros, inmisericordes, y agresivos. Y da igual los años que lleven dentro, van a peor.

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    1. En particular los kikotistas, si antes no respondían al saludo siendo kikorros y kikorras rasos cuando son nombrados kikotistas mucho menos os responden el saludo, además que empiezan a caminar como pavos reales

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    2. Eso que dices, 20:59, demuestra que no se han enterado de nada, no han interiorizado que son los últimos y los peores de todos y no merecen lustraste los zapatos arrodillados ante ti.

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Antes de comentar, recuerda que tú eres el último y el peor de todos, y que el otro es Cristo.