Terminada la octava de Pascua retomo el mamotreto del Padre nuestro en el que, tras las larguísimas laudes del domingo, se pasa la bolsa las veces que haga falta. Hay que tener en cuenta que Kiko nunca echa nada de estas bolsas, al contrario, solo saca. Y sucede que tiene que sacar bastante para poder dar nunca menos de cincuenta euros diarios al pobre de la puerta de la Iglesia a la que dice que acude a ¡misa! (¡a la misa de los religiosos naturales! de la que se escandaliza tanto que prefiere que se muera el Papa a que los neohermanos tengan que vivirlas).
Y tras en oneroso paso de la bolsa, solo queda lo que el mamotreto llama “palabras conclusivas” de Kiko. Es decir, otra tanda de consignas para inducir a los captados que acaban de rascarse el bolsillo a creerse especiales, elegidos para la gloria pese a ser los últimos y peores de todos, pero solo en tanto que se mantengan sometidos al gran gurú, el único que sabe lo que diosito quiere de cada hermano.
Hermanos, todos nosotros [los demás… casi seguro que no, pero ellos sí] hemos sido elegidos por Dios, antes de la creación del mundo, para ser sus hijos, hijos de Dios. ¡En el Bautismo ha sido sembrada en nosotros la vida divina! Pero la vida divina no actúa en nosotros mágicamente, o sea, no actúa sin nosotros, sin nuestra libertad. En este momento de vuestro camino de redescubrimiento del Bautismo tenéis que redescubrir y acoger la adopción de hijos de Dios que hay en vosotros. ¡Tenéis que descubrir que no basta ser hijos de Dios, sino que hace falta vivir como hijos de Dios! ¡Si sigues respondiendo a escupitajo con escupitajo, a insulto con insulto, amigo mío, no vives en absoluto como hijo de Dios!
Pero si eres el que escupe al otro, el que insulta al otro, tranquilo, si eres ese, diosito te quiere como eres, pecador. A quien no soporta es a tu víctima, a esa víctima que en lugar de callar te denuncia y dice que eres tú quien no vive como hijo de Dios.
¡Vive como hijo de Dios el que sigue las huellas de Jesucristo, Hijo Unigénito del Padre! El que, al ser insultado, no respondía con insultos.
Vive como hijo de Dios el que hace la voluntad de Dios: cargar con la injusticia, obedecer a los patrones injustos, no ponerle pleito a nadie, aceptar la humillación, estar abierto a la vida; etc. ¡Hermanos, ser hijos de Dios es un honor inmenso! Por eso no basta decir: "¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!", y luego…
Y luego vas y te conformas con una comunidad de seguidores de Kiko.
El que daña, el que insulta, el que escupe a otro ¿acaso hace la voluntad de diosito para que Kiko nunca tenga nada que corregirle? Sé que no hace la voluntad de Dios y sé también que los kikotistas, que son loros de imitación de Kiko, dañan, insultan y escupen a otros… Hijos de su padre son.
Ánimo, hermanos. Acabamos esta convivencia haciendo un canto a la Virgen María.
Y ya está. Se acabó la convivencia en la que los captados han sido bombardeados con consignas anticristianas de defensa de abusador y culpabilización de la víctima y se cita a las comunidades para otra reunión en la que preguntarles, sin mucho ahínco, sobre lo que hayan hablado en garantes, por si hay algo jugoso que rascar. Y posteriormente habrá otra reunión más para “anunciarles” el periplo por Loreto y Roma, es decir, para que se preparen de nuevo a pagar caprichitos kikiles.
Pero lo dejo para otra entrada.

A propósito de bolsas, en las comunidades están pidiendo dinero para sostener el entramado neokiko de Israel porque, primero la pandemia, después la guerra, ahora otra vez la guerra, no nacen comunidades y las que están merman a gran velocidad por los que fallecen o abandonan, y cuando toca el viaje de turno, cada vez va menos gente, así que no hay aporte suficiente para darle de comer al gigante que han creado. Los sufridos hermanos que quedan, tienen que hacer un esfuerzo más y seguir vaciándose el bolsillo.
ResponderEliminar¿Qué me dices? ¿Será que a diosito no le place proveer para caprichos kikos?
Eliminar¡La despensa de la domusgoga se vacía de licores y puros, qué pena! Urge que los sufridos kikotizados se desprendan y llenen todas las bolsas que puedan para seguir alimentando a la bestia.
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