viernes, 27 de marzo de 2026

Padre nuestro - parte 2 (XXXIV)

 


Por fin, después de no sé cuantas entradas se acerca el final del rollo improcedente que rompe la liturgia de Laudes. De momento, Kiko cuenta algo triste que da la medida de la falta de adultez en la fe de los neocatecumenales:

Hay problemas humanamente insolubles. Imagínate que te viene un matrimonio y empieza a contarte su problema; él te dice que su mujer está como una cabra y ella te dice que él es un calzonazos… Es inútil. Humanamente no hay solución; los dos están convencidos de tener la razón: ¡según él, ella es un monstruo; según ella, él es un monstruo mayor aún! Así estarán siempre peleando como dos gallos y sus hijos vivirán aterrorizados.

Este es el retrato de la familia neocatecumenal típica: esposos siempre peleados e hijos acongojados. Esto es lo que hace la kikotina con las familias.

Solo tienen una solución: ¡volver los dos al Señor!

En efecto, solo hay una solución, salir del Camino, dejar para siempre la comunidad y volver los dos a la verdadera Iglesia del Señor.

Y a continuación Kiko repite por n-sima vez lo que ya dijo al principio del improcedente rollo que rompe la liturgia de Laudes.

¡Bien, hermanos, esta mañana el Señor nos hace presente el don maravilloso que nos ha dado! Él ha hecho de nosotros su templo, un templo en el que Él habita por medio del Espíritu Santo que nos hace hijos de Dios, que gime dentro de nosotros y grita: "¡Abbá! ¡Padre!". ¡Entremos dentro de ese templo, gritémosle al Señor, recemos al Señor! ¿Pero cómo puedes hablar con una persona si no la amas? ¿Cómo puedes rezarle al Señor, hablarle, si no tienes una relación profunda de amor con Él? La oración, en efecto, se basa en una relación personal de amor con el Señor, que nos ha amado primero, que ha depositado dentro de nosotros su amor.

El mensaje de Kiko es para niñitos en la fe, chiquitines que nada saben de la noche oscura del alma, por lo visto, por eso basan la oración en el sentimiento. ¡Qué lejos están de la adultez!

Y este amor que el Señor deposita dentro de nosotros es un amor universal, un amor que abarca a toda la humanidad, un amor a todas las gentes.

Siempre y cuando no pretenda uno que se junten con los religiosos de misa de 12. Hay que entender que Kiko se refiere a amor a distancia, bien separados tras unas puertas cerradas.

 "¡Mi casa será llamada casa de oración para todas las gentes!". ¡El Señor quiere ver que amas a los demás y que le hablas de ellos, que intercedes por ellos! ¡La oración tiene un valor inmenso, enorme! Si uno es amigo de Dios, Él siempre le escucha.

Lo de que Dios escucha a condición de que seáis amiguitos también es para párvulos. Y más porque a continuación lo retuerce otro poco con una de moralina kikil:

Pero no te escuchará si no perdonas a tu mujer que se ha enfadado contigo.

Kiko demuestra mucha ignorancia sobre Dios. Y además, ¿qué tiene que ver que ella se haya enfadado con que la oración de él sea escuchada?

Pues hay más incoherencias:

No te escuchará si no perdonas a alguien la injusticia que te ha hecho.

Ya está Kiko con la perversa falacia de costumbre, porque Jesús ha dicho que la ofrenda que no será aceptada es la del que practica la injusticia (ver aquí). No lo dice de la víctima, lo dice del injusto.

Jesús nos ha dicho: "Todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis. Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas".

Aquí no dice que la oración del agraviado no sea escuchada, dice que quien espera misericordia también debe practicarla. Por eso, si el que agravia no enmienda su proceder, ¿qué perdón podrá haber para él?

Algunos no entendéis esto; todavía pensáis que hay que reaccionar con violencia -del tipo que sea- a la injusticia para "aclarar las cosas", para enseñarle al otro que eso no se hace. ¡Así es inútil que os pongáis a rezar!

Aquí está la perversión kikil: para Kiko todo intento de corregir al que obra mal es “reaccionar con violencia del tipo que sea”. Parece que es él quien no entiende que lo de corregir al que yerra es un mandato evangélico. ¿Qué clase de amor tiene el que ve a un hermano en el fango y en él lo deja? Pues eso. ¡Cuánto mal hacen los engaños, las mentiras y las falacias de Kiko a los pequeños! Y ¡cuánto mal amparan los obispos por no poner centinelas que velen por los fieles!

Algunos matrimonios viven siempre lamentándose, siempre acusándose mutuamente, contando siempre los mismos rollos, las mismas estupideces; ¡nunca se resuelve nada entre ellos porque en realidad no quieren ser cristianos, es decir, no quieren soportar la injusticia del otro!

Me parece logiquísimo que lo que quieran sea que el cónyuge actúe como un cristiano y no que todos sus actos sean injusticias, una tras otra. Lo diabólico es la gente como Kiko, que siendo tan sensible que no soporta que nadie le ponga en la verdad, jamás tiene una palabra contra el injusto, sino que vuelca toda la culpa sobre quien padece las injusticias.

Están siempre ahí, anclados en el mismo sitio; nunca han puesto al Señor en el centro de su vida; por eso siempre están buscando un culpable. Si tú tienes un problema con alguien y te pones verdaderamente en manos del Señor, el Señor enseguida te dirá lo que tienes que hacer: "¡Calla como oveja muda! ¡Déjate insultar, perdónale y ámale!".

Amarle no es dejarle en su pecado, amarle es decirle la verdad, amarle es corregirle, amarle, si no atiende a razones, es no callar y ponerlo en conocimiento de la comunidad. Insisto, Kiko solo defiende a los malvados, nunca a las víctimas. Y todos los obispos deberían saberlo.

Y aquí, por fin, termina el miserable discurso kikil y se deja que las víctimas hagan un rato de oración antes del concluir las laudes.

 

1 comentario:

  1. Por culpa del kikismo:
    1. La mujer se aguanta maridos golpeadores
    2. El hombre se hace de la vista gorda cuando la esposa le es infiel
    3. Los hijos viven en hogares destruidos
    4. La gente es pobre pero no importa con tal de que tengan 10 hijos.
    5. Se crean "cristianos" que reniegan por dentro porque saben en el fondo que el kikismo y el cristianismo no son lo mismo.
    6. Matan la fe de la gente
    7. Crean cargas innecesarias
    8. Alimentan egos tontos creyendose los super cristianitos
    9. Crean division entre personas
    10. Fomentan la neurosis.


    Y podría seguir, pero por el momento vamos a dejar alli.

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