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| ¿Confundirían un viajecito a la domus con un sínodo de obispos? |
Otro de los enlaces que he recibido debería de llevar a un discurso de Kiko. Pero ha sido borrado.
Es curioso, porque tendría que haber apuntado a uno de esos discursos descafeinados que algún equipo de negros (por la ropa que suelen llevar, el color de su piel ni lo conozco ni me importa) le escriben a Kiko para que los lea delante de esos obispos que sus madres consideran tan estúpidos o que están llenos de demonios. Por eso es necesaria la cautela y e maquillaje en esos discursos.
También se pretendía que ese discurso en concreto se correspondía con la intervención de Kiko en la VI asamblea general ordinaria del sínodo de obispos de 1983, que tuvo por tema «La penitencia y el perdón en la misión de la Iglesia».
El hecho de que no pueda encontrar ninguna referencia a la intervención de Argüello en esa asamblea me hace pensar que la participación de Kiko en ella solo tuvo lugar en el universo paralelo de Kikónides, lo cual explicaría que su discurso no se encontrase más que en una página del muy kiko padrecito Pius, que murió hace algunos años.
No importa que el sitio haya muerto también, porque quien me pasó el enlace también me pasó el contenido, quién sabe si elaborado por el difunto padrecito Pius.
La persona que me escribe comenta:
«Querida Gloria
KIKO ARGUELLO LLAMÓ CULTO AL CAMINO NEOCATECUMENAL en un discurso a los Obispos en Roma el 21/10/83
Este culto neocatecumenal ha causado un daño inmenso a muchísimos niños y adultos vulnerables, y ha destruido numerosos matrimonios, además de causar daños económicos y emocionales duraderos. Papa León y obispos deben actuar con firmeza para limitar este culto o veremos una nueva ola de litigios por abuso emocional, espiritual y económico contra niños y adultos. Hay problemas de salvaguarda, como la pobreza de las familias en misión, a quienes, según Kiko, los obispos no tienen que dar dinero para que puedan vivir en la precariedad, como describió Kiko en los estatutos [Art. 31.4: el catequista itinerante acepta vivir su misión en precariedad – según la praxis de más de treinta años del Camino Neocatecumenal].
Kiko los envía a zonas de guerra y lugares peligrosos como China, Ucrania, África, Papúa Nueva Guinea, Israel o Cisjordania. El líder vitalicio, Kiko Argüello, sigue pidiendo a la gente que vaya a zonas de guerra por el final del Camino, para la ketubá o matrimonio espiritual (nunca aprobado) y otras peregrinaciones; parece ser el único grupo católico que peregrina mientras caen bombas, ya que él se alegra si son mártires, pues Kiko dijo que quiere ser asesinado por musulmanes para ser mártir [«los cristianos están para el martirio. Y yo estaría muy contento porque siendo un pecador, un indigno, un pobrecillo, ¡si muero mártir se resuelve todo!»].
Algunos de estos matrimonios tienen 9 o 10 hijos, pero a Kiko no le importa; por ejemplo, usa mal la historia de Isaac para justificar lo que se debe de hacer con los hijos y quiere que los hijos y cónyuges considerados "ídolos" sean rechazados en los escrutinios y siempre se anteponga el culto neocatecumenal.
Los obispos fingen preocuparse por la SALVAGUARDA, pero las oportunidades de salir en fotos, de dinero y de recibir curas del CN parecen ser su interés real, cegados por los "frutos" de los presbíteros neocatecumenales que nunca recibieron una educación sacerdotal adecuada, sino las herejías de Kiko y Carmen y el conocimiento de citas bíblicas retorcidas para “justificar” las colectas secretas en efectivo del diezmo (nunca aprobado)».
Y a continuación me pide que publique lo que se presenta como discurso de Kiko a la VI asamblea general ordinaria de obispos el día 21 de octubre de 1983, pese a no existir ni una referencia en la web a que los señores obispos en esa asamblea sufriesen la matraca del seglar Kiko Argüello que, dicho sea de paso, siempre cuenta las mismas batallitas, sin el menor respeto al tema de la asamblea.
En esta ocasión el discurso que me han pasado pretende hacer un inexistente paralelismo entre la predicación de los primeros cristianos y los kikinerantes.
Dice Kiko: «Kerigma implica itinerario. Transformados por el Espíritu Santo en Pentecostés, los apóstoles iban de sinagoga en sinagoga en pequeños equipos itinerantes, anunciando el KERIGMA, la Palabra de Salvación, con una llamada a la conversión».
Las diferencias son abisales. Los apóstoles no arrastraban a la familia con ellos, tampoco se establecían en parte alguna, no vivían a costa de nadie, trabajaban para cubrir sus necesidades, y no encadenaban a nadie a ellos, el maestro de todos es Jesús, no Pedro ni Pablo ni Juan ni Kiko el de los pintarrajos.
Y quienes creían en la predicación del kerigma, recibían el Bautismo. No se les hacía esperar ni treinta ni quince ni cinco años, recibían el Bautismo. Kiko engaña al intentar que parezca que el catecumenado original de los primeros cristianos era muy largo: «En la iglesia primitiva, el bautismo no era algo mágico, ni mucho menos instantáneo, especialmente para los gentiles. Significaba entrar en una iniciación a la fe; mediante la catequesis, los ritos de admisión, los escrutinios, la imposición de manos, los exorcismos, signos como la sal, la vestidura blanca, etc., las personas eran gestadas en una nueva creación por el Espíritu Santo mediante el Bautismo».
Kiko se calla que todos esos ritos, ayer y hoy, tenían lugar en el plazo de la Cuaresma. No se necesitaba calentar silla durante décadas ni vaciarse los bolsillos con cientos de bolsas para adquirir el derecho a recibir el Bautismo.
Y engaña también, de modo sibilino, cuando trata de dar la impresión de que obligar a los neocatecúmenos a confesar pecados a los kikotistas, delante de toda la comunidad, viene de los primeros cristianos: «Se les enseña a sumergirse en la cruz de Cristo, confesando sus pecados, es decir, sus actitudes y acciones contrarias al amor que Dios mostró en su Hijo en la cruz».
También hay espacio para la hipocresía en el discurso. Dice Kiko: «Mediante el Bautismo entraron en la Iglesia, una comunidad cristiana, lo que les dio libremente la capacidad de amar en una nueva dimensión. Jesús nos dice que ahora podemos amar al enemigo, que podemos ofrecer la otra mejilla, que si alguien nos roba algo, no debemos pedirlo de vuelta, etc. Nos pide que mostremos a todos que el amor de Cristo crucificado vive en nosotros».
Entonces si alguien, un suponer, subiese a su canal, sin permiso, algún canto de esos que Kiko no ha compuesto, aunque pretenda ser el autor, no debe pedírsele que borre el canto y mucho menos debe denunciarse el canal, a fin de mostrar que el amor de Cristo crucificado vive en Kiko… Vaya, va a ser que Kiko no es cristiano ni merecedor de la vestidura blanca ni del Bautismo. Por eso siempre va de negro.
Y de nuevo es hipócrita y falso cuando miente diciendo: «Anunciamos el kerigma en parroquias de todo el mundo en pequeños equipos itinerantes, en cuyo centro siempre hay un presbítero. Estos equipos parten de su propia Iglesia local, no tienen dónde reposar (los itinerantes venden todos sus bienes y lo dejan todo), y dan su vida por este servicio, por este nuevo culto que devuelve al Dios vivo los corazones extraviados».
Kiko miente a los obispos al venderles que en el centro de las kikotesis siempre hay un presbítero, el presbítero está de florero para ganarse el favor de los obispos descuidados, el centro son los mamotretos heréticos de un tal Kiko.
Kiko miente a los obispos al venderles la dedicación de los itinerantes, que conservan su casa y sus bienes en su lugar de origen y viven a costa de otros.
Y es posible que Kiko diga una verdad con lo del nuevo culto, en el sentido de sectario, porque lo son. Por eso, es una mentira gordísima la que suelta casi al final del discurso:
«El neocatecumenado no es un movimiento en el sentido normal de la palabra, sino un tiempo para llevar a la gente a redescubrir su fe, haciendo de ellas miembros vivos de la Iglesia local, de la parroquia y de la diócesis».
Se le olvidó añadir: Pero que se muera el Papa antes de ser parte de la Iglesia local, de la parroquia y de la diócesis.

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