miércoles, 27 de julio de 2016

Enseñar al neocatecúmeno que no sabe



En esta ocasión, por su interés para aclarar un poco de doctrina católica a quien no la conoce, se reproduce un comentario de este mismo blog, que puede consultarse aquí. Empieza así:

Me voy a animar a correr el riesgo. Es que ya una vez le dije a danielito, que mi abuelo me aconsejó no discutir con un imbécil porque la gente se confunde. Así que entiéndeme, no voy a discutir contigo. Sólo voy a hacerte el favor de desasnarte. ¿Te parece?»
 
A continuación, rjpg reproduce un par de comentarios kikiles tan repletos de amor neokikomenal al otro como de errores garrafales:

«Anónimo 30 de mayo de 2016, 12:18
Que asnos!!!!!!
Sacramento es el signo visible de lo que no se ve.
Cada sacramento tiene un signo visible.
El signo visible del sacramento del matrimonio y donde se realiza es el acto conyugal.
Este blog esta plagado de curas, y no saben esto?
Vayan a estudiar ....asnos!


Anónimo 30 de mayo de 2016, 8:58
El acto conyugal no es un sacramento, es el signo visible del sacramento.
Estudien un poco ignorantes de Crux Sancta».

 
Y acto seguido, responde al que se las da de enterado y sabio y pretende que los errados son todos los demás:
 
«Fíjate bien, orejudo, y no confundas “aquello” con las témporas.

Del Código de Derecho Canónico.
“1055 § 1. La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados.

“§ 2. Por tanto, entre bautizados, no puede haber contrato matrimonial válido que no sea por eso mismo sacramento.

“1057 § 1. El matrimonio lo produce el consentimiento de las partes legítimamente manifestado entre personas jurídicamente hábiles, consentimiento que ningún poder humano puede suplir.

“§ 2. El consentimiento matrimonial es el acto de la voluntad, por el cual el varón y la mujer se entregan y aceptan mutuamente en alianza irrevocable para constituir el matrimonio.

“1061 § 1 El matrimonio válido entre bautizados se llama sólo rato, si no ha sido consumado; rato y consumado, si los conyuges han realizado de modo humano el acto conyugal apto de por sí para engendrar la prole, al que el matrimonio se ordena por su misma naturaleza y mediante el cual los cónyuges se hacen una sola carne.

“§ 2. Una vez celebrado el matrimonio, si los cónyuges han cohabitado, se presupone la consumación, mientras no se pruebe lo contrario”.

 
Por lo tanto, imbécil, la sacramentalidad del matrimonio está en el consentimiento, no en la consumación.
danielito, regresa a tu vocabulario bñiblico y repasa la lección. Parece que ese día no te dio tiempo a preprarar o habías fumado de la mala, como siempre».

Hasta aquí la respuesta al necio que va de sabio; pero aún hay más, en respuesta a otro comentario repletito de ese amor neokikomenal que apesta:

«Anónimo 30 de mayo de 2016, 11:14
Alejoda. soy tan libre que puedo entrar cuando me de la gana a este blog para destapar tus mentiras y odios viscerales, mostrando información sesgada a tu antojo.
No te hagas la cucufata porque tus actos no lo demuestran, estás en tu blog haciendo el papel de tont@ útil del demonio, que te tiene esclav@ y bailas a sus son
.

No eres libre. Esta vez voy a dejar al Papa Francisco, al que tanto obedeces, a que te quite lo burro:

No siempre se distingue adecuadamente entre acto «voluntario» y acto «libre»Alguien puede querer algo malo con una gran fuerza de voluntad, pero a causa de una pasión irresistible o de una mala educación. En es caso, su decisión es muy voluntaria, no contradice la inclinación de su querere, pero no es libre, porque se le ha vuelto casi iumposible no optar por ese mal. Es lo que sucede con un adicto compulsivo a la droga. Cuando la quiere lo hace con todas sus ganas, pero está tan condicionado que por el momento no es capaz de tomar otra decisión”. (AL 273)

Ahí está lo malo. No eres libre. Padeces OCD. Ese es tu problema».
 
Desgraciadamente, el trastorno obsesivo-compulsivo (abreviado a las siglas OCD en inglés) es bastante usual entre los consumidores de kikotina. Pero todavía no hemos acabado con las muestras de infinito amor neokikomenal que rjpg no deja pasar:

«Anónimo 30 de mayo de 2016, 12:22
Sra. Gloria, ni por que les abran el cerebro entienden, comprensión de terminos subjetivos- objetivos.
Estos cruxsancteros escriben de temas de los que no tienen ni idea.....que asnos!!!!!


¡La regaste! El cacao mental que tienes tú no te ayuda. Ya no sabes ni lo que dices».

lunes, 25 de julio de 2016

Como saca provecho el Camino de la JMJ



Nadie ignorará que ha arrancado la JMJ 2016.
 
Como guía pastoral y preparatoria, el Papa Francisco difundió un mensaje del que se han entresacado los siguientes párrafos:
 


MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2016

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7)

Queridos jóvenes:
 
Hemos llegado ya a la última etapa de nuestra peregrinación a Cracovia, donde el próximo año, en el mes de julio, celebraremos juntos la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. En nuestro largo y arduo camino nos guían las palabras de Jesús recogidas en el “sermón de la montaña”. Hemos iniciado este recorrido en 2014, meditando juntos sobre la primera de las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3). Para el año 2015 el tema fue «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). En el año que tenemos por delante nos queremos dejar inspirar por las palabras: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7).
 
1. El Jubileo de la Misericordia
Con este tema la JMJ de Cracovia 2016 se inserta en el Año Santo de la Misericordia, convirtiéndose en un verdadero Jubileo de los Jóvenes a nivel mundial.
 
Quizás alguno de ustedes se preguntará: ¿Qué es este Año jubilar que se celebra en la Iglesia? El texto bíblico del Levítico 25 nos ayuda a comprender lo que significa un “jubileo” para el pueblo de Israel: Cada cincuenta años los hebreos oían el son de la trompeta (jobel) que les convocaba (jobil) para celebrar un año santo, como tiempo de reconciliación (jobal) para todos. En este tiempo se debía recuperar una buena relación con Dios, con el prójimo y con lo creado, basada en la gratuidad. Por ello se promovía, entre otras cosas, la condonación de las deudas, una ayuda particular para quien se empobreció, la mejora de las relaciones entre las personas y la liberación de los esclavos.
 
Jesucristo vino para anunciar y llevar a cabo el tiempo perenne de la gracia del Señor, llevando a los pobres la buena noticia, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos (cfr. Lc 4,18-19). En Él, especialmente en su Misterio Pascual, se cumple plenamente el sentido más profundo del jubileo. Cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia. La Iglesia misma está llamada a ofrecer abundantemente signos de la presencia y cercanía de Dios, a despertar en los corazones la capacidad de fijarse en lo esencial. En particular, este Año Santo de la Misericordia «es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre» (Homilía en las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, 11 de abril de 2015).
 
2. Misericordiosos como el Padre
El lema de este Jubileo extraordinario es: «Misericordiosos como el Padre» (cfr. Misericordiae Vultus, 13), y con ello se entona el tema de la próxima JMJ. Intentemos por ello comprender mejor lo que significa la misericordia divina.
Así nos lo presenta el profeta Isaías: «¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!» (Is 49,15). Un amor de este tipo implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir y alegrarse con el prójimo.
 
En el concepto bíblico de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar. (…) En la misericordia siempre está incluido el perdón; ella «no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. […] Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón» (Misericordiae Vultus, 6).
 
La misericordia de Dios es muy concreta y todos estamos llamados a experimentarla en primera persona. 
 
Y tú, querido joven, querida joven, ¿has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos tus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza? ¿Eres consciente del valor que tienes ante Dios que por amor te ha dado todo? Como nos enseña San Pablo, «la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores» (Rom 5,8). ¿Pero entendemos de verdad la fuerza de estas palabras?
 
3. La extraordinaria alegría de ser instrumentos de la misericordia de Dios
Después de haberles explicado a ustedes en modo muy resumido cómo ejerce el Señor su misericordia con nosotros, quisiera sugerirles cómo podemos ser concretamente instrumentos de esta misma misericordia hacia nuestro prójimo.
 
Me viene a la mente el ejemplo del beato Pier Giorgio Frassati. Él decía: «Jesús me visita cada mañana en la Comunión, y yo la restituyo del mísero modo que puedo, visitando a los pobres». Pier Giorgio era un joven que había entendido lo que quiere decir tener un corazón misericordioso, sensible a los más necesitados. 
 
A mí siempre me gusta asociar las Bienaventuranzas con el capítulo 25 de Mateo, cuando Jesús nos presenta las obras de misericordia y dice que en base a ellas seremos juzgados. Les invito por ello a descubrir de nuevo las obras de misericordia corporales: dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas, rezar a Dios por los vivos y los difuntos. Como ven, la misericordia no es “buenismo”, ni un mero sentimentalismo. Aquí se demuestra la autenticidad de nuestro ser discípulos de Jesús, de nuestra credibilidad como cristianos en el mundo de hoy.
 
A ustedes, jóvenes, que son muy concretos, quisiera proponer que para los primeros siete meses del año 2016 elijan una obra de misericordia corporal y una espiritual para ponerla en práctica cada mes. 
 
El mensaje de la Divina Misericordia constituye un programa de vida muy concreto y exigente, pues implica las obras. 
 
El único camino para vencer el mal es la misericordia. La justicia es necesaria, cómo no, pero ella sola no basta. Justicia y misericordia tienen que caminar juntas. ¡Cómo quisiera que todos nos uniéramos en oración unánime, implorando desde lo más profundo de nuestros corazones, que el Señor tenga misericordia de nosotros y del mundo entero!
 
Desde el Vaticano, 15 de agosto de 2015
Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Francisco

 
25 veces está la palabra “misericordia” en los fragmentos entresacados del mensaje del Papa. 5 veces la palabra “amor”, innumerables referencia al perdón… 
 
En contraposición, los jóvenes o no tan jóvenes que acudan a la JMJ con el CNC, se encontrarán con que les han preparado deberes para el viaje, unos deberes que en lugar de llevarles a meditar sobre el amor misericordioso de Dios y la alegría del perdón, les hagan ser conscientes de su condición de lo “pedor de lo más pedor” por aquello del amor al mundo y de “la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la jactancia de las riquezas” sobre las que los jóvenes van a ser sonsacados, por indicación del gran gurú de Palomeras.


(original publicado en la web neocatacumenali).

Queda claro cual es el objetivo de un viaje de estas características para el CNC.

domingo, 24 de julio de 2016

¿Esquela de Carmen Hernández?



Ha pasado un mes desde que se emitió un mensaje para pedir tranquilidad a los neo-kikos, tan aficionados ellos a los cotilleos.


Mensaje del que en su momento se hizo eco este blog.

Justo un mes después, ni antes ni después, ha tenido lugar (ha querido Dios, en dialecto kikil) el fallecimiento de Carmen, por lo que el mismo afanado escriba o bien otro más ducho en el uso del idioma español ha elaborado un nuevo comunicado, de corte... como decir... empleando los términos que usa Kiko para explicar como ha sido la estética religiosa en occidente durante los últimos 15 siglos, de corte ñoño, sensiblero y sentimental.

Parecía que eso iba a ser todo. Ni esquela ni nuevo comunicado dando instrucciones a las comunidades sobre como “celebrar” esa “gran noticia” que ha sido la muerte de Carmen (se conoce que la finada dejó de ser necesaria). Y entonces me ha llegado este críptico mensajito… como si fuese una esquela “neo-estékika”.


Tal vez lo sea, rústica y fea, sin la cruz que distingue a los cristianos que se sustituye por el sello kikil... tal vez lo sea.

Lo cierto es que tras la muerte de Carmen no son pocos los que se han preguntado por su entierro. Pero el asunto parece ser arcano... Lo que hace pensar que el mismo sea normal, sin obispos, sin coro desafinador, sin auto-fotos junto al ataúd, sin focos y sin prensa, y eso es anti estilo CNC, donde todo es radicalmente extremado y todo se aprovecha para lucimiento de su ego y señor...En resumen, todo ello lleva a pensar que el ego del CNC no ha estado en el entierro.

sábado, 23 de julio de 2016

Primer escrutinio (XXVIII)



«Monición al canto
Esta Palabra que hemos proclamado es, precisamente, la catequesis de la Iglesia primitiva para el primer escrutinio bautismal, tal y como se descubrió en el estudio del catecumenado de la Iglesia primitiva. Viene a responder específicamente a la situación en que te encuentras de cara a este escrutinio bautismal. Se presenta uno que viene a Jesús para preguntarle qué debía hacer para tener vida eterna: que es precisamente lo que vais a pedir en este escrutinio bautismal: ¿Qué debo hacer para tener vida eterna? Mañana el obispo os lo dirá con las mismas palabras de Jesús cuando le preguntaron cuál es el camino para conseguir la vida eterna, que es lo que todos vosotros buscáis aquí después de un tiempo de pre-catecumenado. Esta respuesta es la misma que os dieron cuando fuisteis bautizados de pequeños. 
Pero alguno dirá: no, a mí no se me dijo de pequeño; yo recuerdo que cuando fui al bautizo de mi nieto, el sacerdote se limitó a decir: Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Muy bien. Ahora escucha un cosa más. Vamos a ver lo que dice Jesucristo.
Falsa interpretación: no roban, investigan
Antes de continuar, tengo que decir que tenemos aquí un problema, que son las falsas interpretaciones que hemos escuchado de siempre sobre esta palabra».
Es típico del kikismo declarar errado cuando enseña la Iglesia de Cristo, declaración que invariablemente no se sustenta en prueba ni hecho concreto alguno, sino sólo en las vísceras de cierto sensibilísimo con ínfulas de compositor. 
«En un contexto de Iglesia como cristianismo de masas, donde todo el mundo es cristiano y se confunde la Iglesia con el Estado o la sociedad, este Evangelio que hemos leido es utópico, absurdo, no tiene explicación, como la mayor parte del Evangelio. Como que el "No os resistáis al mal" es una estupidez. En una Iglesia masiva donde todos son cristianos, porque entonces la policía... incluso los policías son cristianos y van a recibir la comunión. Sin embargo, Jesús dice: No os resistáis al mal. Luego, por supuesto, la gente dice: ya, pero esto es una exageración. Jesucristo dice: Si alguno te quita la chaqueta, dale también los pantalones... Y la gente: esto es una exageración. Y con esta conclusión de que todo el Evangelio es una exageración podemos tomar este libro y lanzarlo por la ventana, porque no sirve para nada, porque todo es una exageración.

Pero claro, el Evangelio no está escrito en el contexto de esta enorme iglesia-sociedad, sino en el contexto de Iglesia-resto, que tiene una misión muy concreta que se realiza en el mundo pagano, entre las naciones.
Entonces nosotros, que hasta ahora nos hemos movido en ese contexto de Iglesia oficial masiva, hemos asimilado la siguiente interpretación falsa de la palabra que hemos escuchado: hay dos vías en la vida: una es la de los mandamientos, para la tropa, para los que en la vida no quieren hacer más, y otra la de los consejos evangélicos, para los que quieran cumplirlos con generosidad, porque quieren algo más y se hacen religiosos. ¿Cuántas veces habéis escuchado esto?»
Ninguna. Nunca me han intentado vender semejante tontada de un Cristianismo de dos velocidades, la de los seglares y la de los religiosos.
 
«La interpretación que hemos oído es esta: el joven le pregunta a Jesús qué debe hacer y Jesús le ofrece el camino de la tropa: cumplir los mandamientos. Y Jesús lo mira con amor, porque por fin ha encontrado a uno que cumple los mandamientos, un joven generoso que quiere más. Entonces Jesús le ofrece la segunda posibilidad, más exigente, más perfecto: vende todo lo que tienes y sígueme. Entonces la gente dice: bueno, si todo el mundo hace esto, se acaban las fábricas, se acaban las industrias, se acaba todo. Por esto es utópico, es absurdo. Luego se ha interpretado esto como consejos evangélicos para aquellos que quieren algo más, para los elegidos que se donan generosamente y se van a un convento.
¿Sabes por qué esta explicación es falsa? En primer lugar porque en la época en que fue escrito este Evangelio no existían los religiosos. No había nacido todavía San Francisco ni San Ignacio de Loyola. Todavía no existía, hermanos, ninguna orden religiosa. Pero si los Evangelios son resúmenes de la pastoral de la Iglesia primitiva, aquello que recogió la Iglesia como un resumen de la catequesis, ¿a quien se dirigía? ¿para quien era directamente esta catequesis? Bien, era para gente casada y con hijos, como vosotros, porque todavía no había religiosos, se dirigía a todos los que escuchaban estas catequesis. Todavía no había conventos, ¿por qué entonces se le pudo dar esta interpretación?
Veamos cuál es la interpretación correcta. Hemos dicho que esta es la catequesis del primer escrutinio bautismal. Vosotros estáis aquí porque buscais la felicidad, ser feliz. Y ser feliz, hemos dicho que es haber vencido a la muerte, porque lo que nos hace no amar a la esposa, como hemos dicho, es el miedo que tenemos a la muerte; el miedo a la muerte es lo que nos impide aceptar los inconvenientes del trabajo. Si yo realmente hubiese vencido a la muerte no me importaría nada ningún acontecimiento de muerte y tendría una paz y una felicidad inmensas en medio de los problemas y sería plenamente feliz. Esta es la felicidad, la vida eterna. Muy bien».
Por eso en el kikismo hay que regañar a la mujer que no canta de felicidad mientras el marido, un pobrecillo al que nada se debe reprochar, la golpea porque la muy tunanta ha sido descuidada y se le han pasado las lentejas.
El de la foto ha resuelto como ser feliz
«Esto es lo que todos queremos aquí: ser felices, tener dentro de nosotros la vida eterna. Y pregunto: pero ¿qué debo hacer para tener vida eterna? Una pequeña pregunta. Muy bien. Entonces la Palabra nos muestra a uno cualquiera que se arrodilla ante Jesucristo y le pregunta: ¿qué debo hacer para tener la vida eterna? Cuando mañana te arrodilles ante el obispo, te dirá: ¿Qué haces aquí?, ¿Qué necesitas? Y responderás: quiero tener la vida eterna, ¿qué debo hacer?
Entonces nos encontramos con uno que se acerca por la misma razón a Jesús y le dice: Maestro bueno. (veréis que esto es una catequesis sutilísima). Maestro bueno, ¿qué debo hacer para tener vida eterna? Y Jesucristo, lo primero que le dice es lo siguiente: ¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.
¿Qué significa esto? La primera cosa que Jesús dice a este hombre con quien está hablando, le interroga y le dice: Si me llamas bueno, y yo digo que sólo Dios es bueno, date cuenta de que estás hablando con Dios mismo: Yo soy Dios. Eso es lo que nosotros estamos haciendo con vosotros en esta convivencia: os estamos guiando para traeros ante la Iglesia, que es el mismo Cristo Jesús. Para aquellos que se preguntan ¿qué debo hacer? Esto es lo primero que aclara Jesucristo: Si hablas conmigo y me llaman bueno, te digo que sólo Dios es bueno; así que atento, porque el que va a responder a tu pregunta es Dios. Si reconoces en mí a  Dios, yo responderé a tu pregunta. Lo primero que Jesucristo hace es poner a este hombre ante Dios. Aún más: Si vosotros no reconoceis a Jesucristo, a Dios, en nosotros, catequistas, entonces lo que estamos haciendo aquí es un teatro, no sirve para nada y por lo tanto, entiendo vuestros miedos y dudas».
En efecto, lo de los kikotistas invariablemente es puro teatro. Teatro malo y perjudicial.