domingo, 16 de julio de 2017

Neocatecumenal desprecio a los Sacramentos


En la entrada anterior, se reproducían un par de comentarios de una kikotista muy kikotizada en los que la argumentación a favor de los "eskruticidios" consistía en que presuntamente a nadie se sometía a los mismos sin que públicamente aceptase que se invadiese su intimidad.


Y si eso no fuese suficiente, además la kikotista severamente kikotizada venía a sostener que el fin justifica los medios cuando el fin es nada menos que liberar de las cadenas que aprisionan a todo catecúmeno. Una lástima que tal liberación sólo se pueda obtener por medio de la humillación pública del catecúmeno, que ha de ser sometido a la intromisión más vil y nauseabunda.

Porque el RICA bien que se ocupa de resaltar que los escrutinios de la Iglesia, que son conformes al canon 220, no sólo buscan iluminar las debilidades, sino también las fortalezas. No así los feroces escrutinios del CNC, que no están ni orientados ni ordenados a iluminar fortalezas, sino únicamente a descubrir puntos débiles.


Nuevo diseño "tuniquero"
De hecho, pobrecito del catecúmeno a quien se le ocurra contar en un "eskruticidio" que no roba ni mata, ni es violento con la esposa ni bebe ni se droga ni se va de putas. Le darán hasta en el carnet de identidad hasta que se reconozca el más "pedor" de todos, porque en eso consisten los "eskruticidios" del Camino, en exponer y resaltar lo peor, lo malo, lo imperfecto, lo sucio, lo débil; y jamás mostrarán los kikotistas interés por las virtudes y fortalezas de los catecúmenos. Al contrario, si las hay, hay que despreciarlas y hacer burla de ellas.

En alguna ocasión he debido contar lo que sucedió en el escrutinio de una señora en cuya comunidad caminaba también un pariente suyo. La verdad es que el escrutinio estaba siendo más bien soso, esta señora, ya mayor y viuda, no había tenido amantes ni hijos ilegítimos, no había sido hippie ni drogata ni anti-sistema en su juventud, no había participado en manifestaciones tirando petardos o piedras... Así que le dieron caña por no convertir su casa en un parking de hijitos de mientras sus kikísimos padres se iban a otra cosa, en suma, por no prestarse a ser chacha de la comunidad.

Parecía que las cosas no podían empeorar cuando se preguntó a los amadísimos hermanos sin tenían algo que contar sobre la hermana que no quería ver que Dios la llamaba a ser chacha de todos.Y entonces, por hacerle un favor, una amiga suya de la comunidad dijo que ella veía que Dios había sostenido a la escrutada en un conflicto familiar en el que su propia familia le había robado... Lo contó sin recordar que allí mismo estaba una pariente de la escrutada que inmediatamente protestó y dijo que tal robo era mentira.


Arrodillados ante el que "salva" con "su" palabra
¡Qué gran ocasión para esclarecer los hechos y lograr la paz! ¿No? Pues, no. Los kikotistas no tenían el menor interés por escuchar a las dos parte, así que lo que hicieron fue echar de la sala a la persona que estaba dispuesta a defender la honorabilidad de su familia para que la escrutada pudiese poner a caldo a cuantos parientes quisiera sin que nadie les defendiese. La comunidad escuchó sólo a una de las partes, justo la parte que por la espalda se dedicaba a hablar mal de sus parientes. A la que quiso defenderles, se la echó.

¿Se entiende mejor ahora qué es lo que persiguen los escruticidios? Lo interesante son los trapos sucios, cuanto más sucios, mejor. Porque en todos se buscan las debilidades, nunca las fortalezas.Por eso lo que se hace en el CNC no tiene nada que ver con lo que dice el RICA.

Por eso no es de extrañar que una entrada que se apoya en declaraciones de uno de ellos para desvelar lo que se hace en los "eskruticios" del Camino, les desate la libido y las ansias por maldecir de todos: no pueden pensar en un eskruticidio sin buscar irremediablemente lo peor en los demás y en sí mismos.

Retomando el hilo de los mantras kikiles que tan interiorizados tiene esta kikotista severamente kikotizada, resulta que un comentarista tuvo la ocurrencia de rebatirla explicándo a esta kikotista que en la fe católica el único con poder para liberar del pecado (y de la muerte) es Dios. Y se da el caso de que Dios actúa por medio de los Sacramentos, no por medio de kikadas.


¿Cejó en su empeño la kikotista severamente kikotizada? Por supuesto que no.


Y aquí es donde quería llegar.


Todos se le han de someter
Para un kikotizado lo importante no es el Sacramento de la reconciliación, no es el perdón concedido por Dios a su criatura. Ellos se quedan en la religiosidad mágica-fanática de los supersticiosos que creen que tienen que contentar a diosito dejándose mangonear por otros tanto o más kikotizados que ellos.

Porque no es solo que Kiko manifieste su desprecio a los Sacramentos cada vez que se inventa otros que no lo son, es que enseña ese desprecio a sus seguidores, quienes están tan lejos del cristianismo y tan manipulados que creen que lo que libera, lo que salva, lo que consuela y lo que da la paz es el kikismo. Y lo otro, los Sacramentos, es era rutina de la Iglesia de los religiosos de misa de 12 con la que te ponen un sello legal que reconoce que has sido sanado, salvado, curado y arreglado.

Son unos poobres idólatras que no creen en Dios, creen en el kikismo.

Así les va.

viernes, 14 de julio de 2017

Falacia de la magia de los escrutinios




Es de agradecer cuando entra al blog algún “kikotista” de Camino (no confundir con catequista, que es actividad muy seria que requiere homologación por parte del obispado) a dar razón sobre lo que aquí se cuenta que sucede en los llamados escrutinios.

Recientemente ha sido una “kikotista” severamente “kikotizada” quien ha tenido a bien, en su libertad, hacer la siguiente declaración:



Para empezar, lo primero que se asegura es que se pregunta si quieren ser “eskruticiados”… mira que dudo que esta kikotista se pasee por todos y cada uno de los “eskruticidios” de universo para poder hacer semejante afirmación. Lo que puedo asegurar es que mis “kikotistas” no se rebajaban a pedir permiso. Es más, recuerdo el caso de un jovencito, recién adquirida la mayoría de edad, que no apareció por las primeras sesiones para asegurarse así que no le podrían escrutar hasta más adelante. El motivo, que provocó un serio disgusto en sus padres, fue que las primeras sesiones fueron comunitarias para las tres comunidades que habían hecho el paso juntas. Y el joven no estaba dispuesto a que le tocase salir ante esas otras comunidades de gente desconocida.

Y como no le iban a preguntar si quería o no quería ser escrutado, ni podía negarse a serlo si quería volver a su casa, se aseguró de que no le tocase hasta que las sesiones fuesen en la parroquia donde caminaba, que no era su parroquia, como pasa tantísimas veces en el Camino.

Así que la gran baza para exculpar a los "kikotistas" de lo que es un abuso se reduce a que un anónimo dice que en algún lugar, alguna vez se ha preguntado a los que iba a ser trasquilados si aceptaban el abuso; porque lo primero que sucede en los "eskruticios" del Camino, que ya es malo, es que todos los catecúmenos asistentes están allí para ser "eskruticiados" sin que ninguno se libre. No hay opción para el No, porque el que dice No, si es que le preguntan, se queda fuera de esa puerta que se cierra. Y muchos jóvenes no están en condiciones de afrontar la guerra que les hace su propia familia si se niegan a ser escrutados.

Porque en el CNC lo que más cuenta es el qué dirán. Y los padres kikotizados hacen pagar muy caro a sus hijos el qué dirán de los amadísimos hermanos.

A continuación se reconoce que los escrutinios tienen como punto de partida una encuesta en la que preguntas y respuestas son de índole personal. Pero no personal sobre gustos culinarios o musicales, sino sobre temas vivenciales, familiares y morales.

Siendo así, por respeto a la persona se podía pensar que la indagación sobre temas tan íntimos fuese siempre en privado y en presencia de un sacerdote, es más, que llevase la batuta el sacerdote. Pues no es así. He asistido a “eskruticidios” en los que, teniendo la comunidad un presbi asignado, éste no aparecía o aparecía un rato, casi al final; total, no tenía nada que decir allí, puesto que el kikotista no le dejaba meter baza. Y por supuesto tampoco hay privacidad que valga.

Pero aún hay más. La kikotista seriamente kikotizada siguió exponiendo "argumentos":

Ahí queda eso. Los "eskruticidios", que son una intromisión que la Iglesia ha prohibido expresamente al CNC con la introducción del canon 220 en el aprobadísimo estatuto, están por encima de lo que diga la Iglesia, puesto que se "ordenan" a la "liberación del pecado".

Ahora bien, ruego a los kikos que con tanto ahínco “cuadripodean” con sus visitas al blog que se hagan esta pregunta: Si lo importante, dicen, es ayudar al amadísimo hermano que está siendo “eskruticiado”, dándole ocasión para que cuente sus esclavitudes, aquello en lo que cae una y otra vez, lo que no puede superar, lo que le roba la paz, lo que le hace infeliz, lo que le lleva a estar condenado en vida, porque, dicen, los “kikotistas” además de estar dotados de una infalible visión ultra-cósmica-sideral que les permite ver las intenciones de los demás, poseen también un karisma mágico-ancestral-tarótico con el que sanan esas dolencias morales que se les cuentan, pero sólo si se les cuentan, pese a toda su visión sideral que debería hacer innecesario ese larguísimo y tensísimo escrutinio. Entonces, si lo importante es la sanación moral del amadísimo hermano, ¿por qué han de ser los “eskruticidios” ante toda la comunidad, en ocasiones incluso ante varias comunidades de desconocidos?

¿Acaso la magia-tarótica-cabalística no funciona si no hay testigos? ¿O acaso es que el objetivo es que todos conozcan los trapos sucios de todos, para mejor controlar a los captados?

Porque lo más ruin, en mi opinión, de los “eskruticidios” no es que sean obligatorios si, por el motivo que sea, quieres / tienes que continuar en la comunidad (como el jovencito que recordaba más arriba), lo más ruin es que pones tu intimidad en conocimiento de unos amadísimos hermanos que chismorrearán de ti y de toda tu familia.

Las ocasiones, varias, en que yo pasé por el segundo escrutinio todavía estaba soltera. Más adelante, no recuerdo en qué paso, cuando me tocó la sesión de interrogatorio (no me preguntaron si aceptaba ser sonsacada), el kikotista se empeñó en hacerme hablar sobre mi matrimonio, pues según él el hecho de que mi marido no caminase  era síntoma de mala salud espiritual y matrimonial. Me negué a hablar. En vista de lo cual me conminaron a tener una charla con el único sacerdote de la parroquia que prestaba servicio al Camino. Fui a verle y por supuesto le pedí que me confesase. El sabrá el uso que dio a lo que le conté, lo que sé es que lo que sucede dentro de mi casa no compete a ningún amadísimo hermano de mi comunidad, mucho menos a unos “kikotistas” que jamás han sido amigos míos.

Pero el caso es que no hay “eskruticidios” sin presencia de la comunidad, una o varias. Lo que es síntoma de que ese supuesto poder para exorcizar demonios y realizar curaciones morales prodigiosas no existe. Por ello la Iglesia, que es madre y es sabia, y trata la lucha contra el demonio con mucha seriedad, jamás convierte un exorcismo en un espectáculo de masas. Y jamás ha estado el poder de exorcizar demonios en manos de seglares. Es algo tan serio que está reservado a los consagrados.

Pero en el Camino, con un líder que con tanto afán desprecia los verdaderos Sacramentos para inventarse otros que ni lo son ni lo serán nunca, ¿quién se va a sorprender de que pretendan adornarse con “karismas” irreales y ponerse oropeles exorcizantes que no les corresponden?

Los “kikotistas” actúan con prepotencia y con argumentos falsos para convencer a los catecúmenos de la conveniencia de que se dejen desnudar en público. Y nada contrario a la verdad puede venir del Espíritu Santo. Y si el Espíritu Santo no está ni se le espera en esos “shows infames de eskruticinios” ¿en qué quedan esos pretendidos “demonios sacados a fuera se han ido rabiosos de muchas vidas, cambios de rumbo de graves pecados, salida de la homosexualidad…”?

Quedan en nada. O en la nada más el pecado de algunos. Por eso no existe un solo obispado del universo en el que se tenga noticias de semejantes prodigios acontecidos tras unos escrutinios del Camino Neocatecumenal.

Si tales hechos fueran reales, se conocerían y los escrutinios del CNC serían más famosos que Medjugorje, rivalizando con Fátima, pero no son ciertos, sólo existen en los mantras kikiles, y sólo ellos se los tragan.

miércoles, 12 de julio de 2017

Paso del shemá (XXVI)




«Constantemente los hombres pecan por el miedo a la muerte. Por esto tú no puedes caminar si la cruz no es alzada delante de ti y si no se vuelve gloriosa. ¿Por qué tú no quieres entrar en la muerte? ¿Por qué no quieres asumir la realidad?
PORQUE PIENSAS QUE TE MATA, porque aún no sabes que la muerte ha sido derrotada, la muerte ha sido vencida en Jesucristo, no sabes que sólo es un engaño y si tú verdaderamente aceptases esa muerte…
ESTA ES LA VERDADERA EXPERIENCIA CRISTIANA, QUIEN NO HA TENIDO ESTA EXPERIENCIA NO SE HA ENCONTRADO TODAVÍA CON DIOS. LA EXPERIENCIA DE ENTRAR VERDADERAMENTE EN LA MUERTE, no apoyándoos en vosotros, porque es absolutamente imposible, sino apoyándoos en Jesucristo, CONVENCIDOS DE QUE DIOS ES AMOR Y QUE DIOS PERMITE ESTA CRUZ CONCRETA; poned aquí lo que queráis: vuestra historia, que eres un neurótico, que tienes una situación horrible, que eres cojo, que vuestro padre, que vuestra madre os ha abandonado, que tienes un hijo que no quieres, que es mongólico, o que no tienes hijos, lo que queráis, lo que sea que os mate.
Pero si vosotros aceptáis que esta realidad la permite Dios, AUNQUE NOSOTROS NO LA ENTENDAMOS, PORQUE DIOS ES AMOR, y damos un poco de confianza a Jesucristo, y mientras tanto decimos: SEÑOR, AYÚDAME TÚ. YO ESTOY AQUÍ Y NO SÉ POR QUÉ ME SUCEDE ESTO. Entras en la cruz y descubres que la cruz se transforma en resurrección para ti; como Dios tiene una sapiencia inmensa, COMO AQUELLO QUE TE PARECÍA UN DESIERTO TE LLEVA EXACTAMENTE A LA TIERRA PROMETIDA, COMO LO QUE TÚ QUERÍAS ALEJAR DE TI, COMO AQUELLA PIEDRA QUE DESECHABAS ERA PRECISAMENTE LA PIEDRA ANGULAR; COMO LO QUE TE PARECÍA EL ABSURDO MÁS GRANDE HA SIDO PRECISAMENTE TU SALVACIÓN.
Esta es la cruz gloriosa: QUIEN NO HA TENIDO ESTA EXPERIENCIA, HERMANOS MÍOS, NUNCA HA SIDO CRISTIANO.»
¡Cómo no iba a estar Pako en condiciones de determinar quien no ha sido nunca, jamás, cristiano!
«En el Bautismo, los padrinos, los padres, hacen el signo de la cruz sobre el bebé; esto tiene sentido cuando los padres tienen en sí esta experiencia de lo que significa esta cruz y se comprometen a pasar este sentido profundo a sus hijos, a enseñarles esto; si no se tiene esta experiencia, realmente, si no tenemos esta cruz de la vida iluminada, es imposible transmitirla.
Jesucristo, fijaos, es el shemá cumplido para los cristianos. Jesucristo: aquí entre los ojos (indicando el crucifijo alzado) podemos ver la corona de espinas; las muñecas –sabéis que ha sido crucificado por las mulecas- ha puesto en la cruz el shemá para los cristianos; han atravesado su corazón. Nosotros tenemos este shemá escrito en las muñecas, dice S. Pablo: “nosotros llevamos en nuestro cuerpo el morir de Jesús, los estigmas de Jesús; este shemá exactamente en las muñecas, en el corazón, en la mente (la corona de espinas), este amar a Dios en la cruz, amándole a Él sobre nosotros mismos, sobre toda realidad y amando al enemigo completamente.»
Es decir, que cuando los kikines entran al blog a maldecir e insultar es porque nosotros no somos sus enemigos, sino que ellos son los enemigos de todos.
«Entonces, os invito, hermanos a escuchar este shemá. Hoy os anuncua que Dios se empeña para introducitos en la tierra. ¿Qué os dice en Señor en toda esta lectura? 1º: Os donará esta tierra. 2º: Esta tierra está dominada por siete naciones más poderosas que nosotros, a las que no podemos vencer: Pero no tengáis miedo porque Dios las vencerá. Estas naciones son los jebuseos, los amorreos, etc., todos pueblos más numerosos que nosotros, todos poderosos guerreros que dominan la tierra que el Señor ha prometido darte; sabéis que para la Iglesia estos pueblos representan los siete pecados capitales: la gula, la envidia, la ira, la lujuria, la codicia, la avaricia, que tú no puedes vencer, absolutamente.»
Ahora entiendo lo que les pasa a los kikitos que cruadripodean por el blog: no han entrado en la tierra prometida, les pueden las siete naciones, es decir, los siete pecados.
«No te preocupes, dice el Señor CUANDO YO TE DIGA: “ADELANTE, AHORA ATACA Y MATA”, MATAIS A TODOS, TAMBIÉN A LOS NIÑOS –ahora se entienden esas cosas que uno se encuentra en la Biblia y se escandaliza, como cuando se dice en el salmo 137 “quien podrá coger a tus hijos y golpearlos contra la roca”. ¿Quién podría coger a los hijos de la avaricia y de la envidia, de la prostitución, de la lujuria, que te han estado matando, y aplastarlos? Cuando el Señor te diga: ¡adelante, ataca!”, NO HAGAS PACTOS CON ESTOS PUEBLOS, no hagas ningún pacto con ellos; no les des a tu hijo ni a tu hija, porque entonces te transformarás en un anatema, en un maldito; es decir, “sea para ti anatema” significa: destrúyelo, no dejes ni una piedra, dáselo todo al fuego, arráncalo de raíz. Entonces tú obedecerás, porque yo te daré la fuerza para matarlos a todos.
Pero esto el Señor no lo hará de inmediato, sino poco a poco –así lo dice la Palabra-. Por tanto, veréis que comenzáis a tener mejorías en algunas cosas, tal vez en el sexo, tal vez con la envidia, tal vez con la soberbia, pero en otras cosas te quedas igual, sin embargo, todavía no puedes vencerles. Es decir, en alguna cosa, sí; pero en otras cosas no tienes éxito, no has cambiado nada –esto dice la palabra porque esta liberación se da poco a poco.
Y no penséis que yo te doy esta tierra porque seáis mejores que los demás pueblos, dice el Señor, PORQUE ERES UN PUEBLO DE DURA CERVIZ, ORGULLOSO, TERRIBLE, MALO. Tal vez te ha elegido precisamente por eso. El Señor te dirá también, “cuando entres en la tierra, no se te olvide que he sido yo quien te ha sacado de Egipto, QUE HE SIDO YO, NO HAS SIDO TÚ. Mira que te quiero decir una cosa: NO ES POR TU JUSTICIA QUE ENTRAR EN POSESIÓN DE ESTA TIERRA.
Yo no me explico como hemos podido hacer del cristianismo un moralismo, porque, fíjate, yo leo la Escritura y el moralismo no lo encuentro por ninguna parte; porque el Antiguo Testamento es todo lo contrario. Mira esta lectura: NO ES POR TU JUSTICIA, NO ES POR TUS MÉRITOS, NO ES POR LA RECTITUD DE TU CORAZÓN, SINO PORQUE YO, PORQUE YO… -dice constantemente el Señor en la Biblia- PORQUE YO SOY MISERICORDIOSO, PORQUE YO QUIERO MANTENER EL PACTO HECHO CON ABRAHAM.
Por la maldad de esas naciones las expulso de esta tierra y te la doy a ti, PERO NO PIENSES QUE TÚ ERES BUENO, porque tú nunca podrás pensar que tú has respondido a Dios y que el desgraciado no lo ha hecho –no entiendo como hemos podido llegar a pensar ciertas cosas, que uno llega a santo porque ha comenzado a responder a Dios, mientras que otro, ¡claro!- se ha convertido en prostituta porque Dios le ha dado las mismas gracias que a mí pero ella no ha respondido.
Esta teología es extraña a la Biblia. Y con esto un cura, un fraile, puede verdaderamente convertirse en el más grande fariseo, y pensar que todos los pecadores que existen en el mundo, lo son por culpa suya, y que “yo no lo soy por MI respuesta”. ¡Cuidado!
Escuchemos esta palabra; pero antes –tal vez estamos cansados de estar sentados- cantamos con fe, en pie, esta palabra del shemá.»
 Lectura: DEUTERONOMIO 6, 4-9,6

lunes, 10 de julio de 2017

Kiko desprecia un Sacramento, otra vez




No es la primera vez que el ínclito Pako Gómez, más conocido por el sobrenombre de Kiko Argüello, manifiesta públicamente su desprecio hacia los Sacramentos, lo que dice mucho de la adultez de su presunta fe.

¿Mirad como se quieren?
En esta ocasión el desprecio le ha salido de natural en su afán por arrimarse a las supuestas “virtudes en grado heroico” de la difunta Carmen (para quien quiera recordarlo, su muerte fue considerada una “gran noticia”). Así no ha dudado en asegurar que su larga relación con la finada (¡qué gran noticia su muerte!) fue “más que un matrimonio”.

Pues no es verdad.

El matrimonio es un Sacramento y por ello hay una intervención real de Dios en la vida de dos personas que libremente adquieren un compromiso de amor, respeto y fidelidad para toda la vida. Y eso, por más que Kiko, centrado en su ombliguismo, pretenda pasarlo por alto, es mucho más que una simple asociación basada en un interés común, que es lo que mantuvo él con la extinta (noticia grande fue su fallecimiento).

En un matrimonio es inadmisible que los esposos se traten toda su vida con el manifiesto desprecio que Carmen siempre mostró hacia Kiko. Una pareja que basa su convivencia en el enfrentamiento no puede ser  más que un matrimonio, más bien es casi un manicomio, que no es lo mismo.

No hay nada heroico en pelearse con un amigo, mandarle a la mierda y que cada uno se vaya a su casa hasta que se les pase el enfado; esa salida fácil de irse cada quien por su lado no tiene cabida en la convivencia matrimonial, en la que se comparte el mismo hogar, la misma habitación y el mismo lecho, tanto si ha habido pelea como si no la ha habido. Por eso un matrimonio es mucho más que una mera asociación por la conveniencia de un fin común.

En un matrimonio no hay “tuyo” ni “mío”, hay “nuestro”.

Se murió ¡Qué gran noticia!
En cambio, en la asociación con ánimo de éxito humano de Kiko y Carmen, cada uno de ellos vivía por su lado y se juntaban de cara a la galería, por el bien de su proyecto en común. Por eso, cuando Carmen envejeció y se constató que era imposible que hilase tres frases coherentes seguidas, se la aparcó en su casita de Madrid (porque tanto Carmen como Kiko siempre han tenido residencias donde reclinar la cabeza con toda comodidad), y Kiko siguió por su cuenta en Roma, pues su ombliguismo le hace creerse imprescindible.

Tal vez fue la ausencia de Carmen, la ausencia de sus palabras duras antes las veleidades de su socio, la que hizo que Kiko se lanzase a obras humanas que le quedan muy grandes, como la pretensión de componer sinfonías, cuando los resultados no pasan de ser cacofonías sin gracia ni ritmo. El caso es que al ser mucho menos que un matrimonio, Carmen no ha contado con la presencia de Kiko en sus últimos años, sino que ha envejecido sola, ha empeorado de su enfermedad sola y ha muerto sola. Su presunto “más que esposo” no ha estado con ella en la vejez ni en la enfermedad.

Porque lo suyo no era un matrimonio, sólo era una asociación con fines humanos.