domingo, 6 de noviembre de 2016

Sobre la convivencia de inicio de curso 2016-2017 (VII y final)



Terminaba la entrada anterior con el visionado de un vídeo a la mayor gloria de la realidad de realidades; 30 minutos de autobombo que tanto le gusta a ese ser sensibilísimo que tanto sufre cuando le llevan la contraria. Y el final del vídeo, que iba a ser un momentito de nada, con charanga afónica de fondo, para dar a los asistentes el gusto de ver la “belleza” de una tumba, se convierte en el visionado de la siguiente declaración fuera de lugar:
 
«He escrito un libro llamado "Anotaciones", publicado por la BAC, con pensamientos, poemas y sufrimientos que he tenido durante estos 50 años, y al final he escrito esto:

La falsa loca, el falso santo, la botella y el que sostiene el parasol
“¡Señor, Señor¡ ¿Cómo podré continuar? Carmen, me dicen que se muere, pobrecilla, ¡cuánto debe el Camino a Carmen!, ¡qué mujer maravillosa, con un genio magistral de libertad y de amor a la iglesia! Nunca me ha adulado, detrás de mí siempre, me dijo la verdad. Los jóvenes, sobre todo las chicas, la adoraban. Siempre decía que la mujer es lo más importante de la Iglesia y del mundo porque lleva en su ser la fábrica de la vida. Y decía: "No os fieis de los hombres", y "A Kiko os lo regalo...". Pero siempre está a mi lado para ayudarme. ¡Que misterio, las personas, su personalidad! Carmen, ¡que misterio! Un día me dijo: "Yo paso por loca en el Vaticano; así todos dicen: "¡Kiko es un santo que soporta a esta mujer!".

Esto se llama virtud heroica, con esto ya puede ser beatificada
»
.

Comprensible que tras tales alabanzas a lo que no es sino engaño e impostura, la audiencia necesitase tiempo para reponerse, por eso la sesión dominical no arranca hasta las 11:00 de la mañana, con la Misa, cuya ambiental está dedicada a poner en la verdad a los presentes, en la verdad de que siguen siendo el hombre viejo de siempre, no el hombre nuevo resucitado con Cristo:
Tan paganos como siempre, pero revestidos para disimular
«La Eucaristía hace presente el paso de Cristo de la muerte a la vida por nosotros, y nos invita a participar; no sólo participamos en la Pascua del Señor, sino que él pasa en medio de nosotros en esta Eucaristía y pasando quiere destruir en nosotros el faraón, la acción del demonio, con su concupiscencia, afán de dinero, avaricia, envidia, sexualidad, etc.; quiere destruir esto en nosotros, liberarnos del faraón muriendo por nosotros. Por eso se hace aquí presente Su muerte, para que el faraón sea hundido en las aguas de nuestro Bautismo, pero la Misa es un canto a la resurrección de Cristo…»

A ver si de una vez se liberan del faraón estos pobres, que cincuenta años después siguen como al principio: que si concupiscencia, que se afán de dinero, avaricia, envidia, sexualidad… Y ya está bien de hablar de los demás, que a Kiko lo que le pone es mirarse el ombligo, por eso la ambiental sigue de esta guisa: «Ayer vimos la historia del Camino, lo que Dios ha hecho conmigo para vosotros: milagros, milagros, milagros, todo por vosotros. Y lo que hizo con Carmen, tantos milagros para vosotros, no para mí. Nos preparó para hacernos idóneos para la misión que quería que hiciésemos con vosotros; es decir, ¡los importantes sois vosotros!; no yo, ni Carmen ni el Camino, sino vosotros, que Dios ha elegido antes de la creación de este universo para daros una misión, o más bien para haceros participar de Él mismo». Siempre y cuando, no se olvide, se sometan en todo al kikotista de turno, eso es lo importante.
 
Suecos haciendo cola para suicidarse, sin relacionarse nada de nada y con nadie
Y a continuación, la ambiental deriva hacia el apocalipsis de las rubias suicidas y los capitanes homicidas: «Hoy viene un artículo sobre Suecia, dice que la gente muere sola, un artículo impresionante acerca de la situación de Europa que se muere. Toda Europa se encamina a esta situación, el 25% de los ancianos muere sin nadie, solo, solo, solo. En Suecia ya no existe la persona, existe el individualismo; no sabéis lo que está sucediendo, el artículo habla de la catástrofe de esta sociedad que se inició con la socialdemocracia que ha destruido todo. Y hoy nos encontramos con un horror de sociedad donde es dificilísimo vivir, y por eso el índice de suicidios es altísimo. Nosotros también queremos ayudar a esta nación, por eso hemos enviado la misión ad gentes, hay familias en Estocolmo, Gotemburgo, etc. ¿Cómo puede la gente vivir sin conocer a Jesucristo, en una nación totalmente atea? La gente ya no se relaciona, en la escuela enseñan a las niñas el feminismo más terrible contra los hombres, etc. Gracias a Dios, el Señor ha tenido piedad de nosotros y nos ha llamado a esta misión». Tremendo que la familia no coopere en la muerte de los ancianos, sino que, con un índice de suicidios tan altísimo, estos se mueran solos, pero lo mejor es que el Señor no ha tenido piedad de los suecos, que son todos unos ateos y unos socialdemócratas, sino de Kiko y su legión y se ha levantado la legión entera para la misión.
 
Precisamente eso es lo que viene a continuación: el presumir de cantidades y de cifras, que estén infladas y sean irreales las cantidades de chicos levantados para el seminario o de chicas dispuestas a ser “salmonetas”, no le importa a nadie.
 
En total 11 minutillos de monición ambiental, es decir, algo ligerito para no alterar el ritmo de la Misa, ajustarse fielmente a lo que dicen los libros litúrgicos y atenerse a las instrucciones recibidas, esas en las que expresamente se les indicó que una monición tenía que ser una breve presentación, no un discurso. Pues eso. Que si se tercia ellos están en la parroquia, pero lo fundamental no es ser fieles a la Iglesia, sino someterse al kikotista.
 
¡No es lo mismo! ¡Falta la janucá!
Así, tras las lecturas de la misa vuelve a ser Kiko quien usurpa la tarea del presidente y se arroga el papel de invitar a la asamblea a contar públicamente “lo que siente”, que no tiene que ver con la fe, por más que alguno lo confunda. Y lo hace con una presunta anécdota según la cual no vale lo mismo la misa de 12 de la parroquia que la misa de la comunidad… es decir, que lo importante no es el Sacramento sino la asamblea. Lamentable, pero ese es el discurso de Kiko y eso es lo que como loros repiten los que le siguen.
 
Pero es que la dizque homilía del padrecito Pezzi no es sino un compendio de todo lo dicho hasta ahora: Carmen por aquí, elegidísima de Dios desde su infancia, Kiko por allá, inspiradísimo para “ayudar” a otros, todos los Papas de universo reconociendo el carisma del Camino, la comunidad como salvavidas de esta generación, con una misión enooooorme, incluso si los obispos no la entiende, porque lo importante no es la obediencia a los obispos, sino a los kikotistas ya que, como concluye Mario: «Nosotros sostenemos que el Señor a través del Camino, de Kiko y de Carmen, se nos ha donado, se nos ha dado. Tenemos la misión no sólo de conservar sino de hacer fructificar la misión para llevar a cabo los designios de Dios que para nosotros están ocultos, pero que Él conoce bien».
 
Qué bonito queda inventarse una misión divina desconocida, oculta, misteriosa, incomprensible, en nombre de la cual todo queda justificado: la desobediencia perpetua a la Iglesia, el juicio inmisericorde al religioso natural de misa de 12, la persecución al que deja el Camino…
 
Ahora unos añadidos fuera de lugar antes de fimalizar...
Y tras la Comunión pero antes de terminar la Misa, el padrecito Mario se pone a dar ¿avisos? Sobre un documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe llamado Iuvenescit Ecclesia, que recomienda a todos los kikotistas y presbíteros por ser «muy importante para combatir o dialogar con los obispos, con los sacerdotes y de nuevo reafirma la co-esencialidad entre institución y carisma». Y también reafirma que sólo la institución tiene potestad para declarar la autenticidad de los carismas, pero eso lo omite el padrecito.
 
Y aún no termina la Misa y Kiko se planta en medio a firmar un par de decretos de missio ad gentes, que no había mejor momento para hacerlo.
 
Y sigue la Misa con un par de colectas, porque el Camino debe 170.000 eurillos de nada de la convivencia anterior con los seminaristas (esa en la que ningún año quiere participar el Papa Francisco), colecta que es ocasión para que Kiko, tan humilde él, se cuelgue nuevas medallitas: 

«Como decía S. Juan Bosco: quien muere sin deudas no ha amado a
Tenebro-dibujito
prójimo. Nosotros podemos morir, que hemos amado muchísimo al prójimo. ¡Estamos cargados de deudas! Sed generosos, si no nos ayudáis no podemos evangelizar». Pero, ¿no era Dios el que preveía todo lo necesario? ¿A cuento de qué tanta presión y tanta bolsa, si es Dios quien se ocupa? Por cierto, la presunta cita de San Juan Bosco, debe ser secreta, porque internet no la conoce.
 
Y aún no acaba la Misa, porque se ponen a repartir el último tenebro-dibujillo de Kiko. Y tras el reparto se piden presbis para la itinerancia, jóvenes, “salmonetas” y familias para la misión.
 
Sólo tras tanto añadido fuera de lugar, se da paso a la bendición y finaliza la Misa.
 
Y aquí termina la soporífera convivencia de inicio del curso 2016-2017.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Sobre la convivencia de inicio de curso 2016-2017 (VI)

Tras un descanso, se reanuda la convivencia con una nueva sesión de no-catequesis que arranca, como no, con más dichos de Kiko sobre sí mismo. 
 
Porque en las dos horas previas se le pasó relatar el encargo recibido, dice, de la Madre de Dios. Así, para remediar la omisión, se pone a contar que fue en 1959 cuando tuvo «una visión intelectual o intelectiva fortísima». 1959, el año en que ganó el certamen juvenil de pintura; 1959, el año de su crisis profundísima, cuando no le interesaba nada ni creía en nada; 1959 cuando pensaba en el suicidio… No es que la coherencia no sea virtud practicada por Kiko, es que ha de recordarse que es un genio, por tanto, a diferencia de tantos santos que han pasado largos años de sequedad interior, a él pasar de los moralismos por puños al ateismo maxista, a la depresión, a las ideas de suicio y finalmente a las apariciones místicas le llevó tal que desde la hora del almuerzo a la de la merienda del día siguiente.
 
Incubadora de paganitos e incubadora de kikitos
Y lo que viene después no es sino el mismo tostonazo que se suelta en la 2ª catequesis de inicio, que completa con el mantra de que su pikito de oro es capaz de generar un embrión de cristiano dentro de cualquiera que le escuche, embrioncito que para desarrollarse necesita IM-PRES-CIN-DI-BLE-MEN-TE no de la Iglesia, ni de una parroquia, sino una comunidad, el trípode y obedecer en todo a los mal llamados catequistas: «aquellos que han recibido dentro este embrión, necesitan una comunidad, celebrar la Palabra de Dios, celebrar los sacramentos y obedecer a los catequistas». Obsérvese el uso de mayúsculas y minúsculas. ¿Alguien cree casual que los Sacramentos se minusvaloren y no reciban el mismo rango que la palabra?
 
También cuenta una anécdota que revela que la praxis de las puertas cerradas y las imposiciones, que no invitaciones, datan de los mismos inicios del Camino: «En San Frontis (…) dijimos a las mujeres: si al próximo encuentro no venís con el marido, aquí no entráis. La vez siguiente sólo eran 4». Posiblemente, las cuatro viejas que hay en todas las parroquias, según Kiko, aunque ese extremo no lo aclara.
 
Cuatro irreductibles "águedas" de San Frontis
De pasada, menciona que para el Concilio es importantísimo el trípode, pero se centra en que para el Talmud también es fundamental, como si para un cristiano fuese más significativo lo que diga el Talmud que lo que diga el Concilio: «el Talmud habla de este trípode, en el tratado Pirkey Avot, en el segundo capítulo, dice: el mundo se basa en tres cosas, la Palabra, el culto y el amor. Lo dice el Talmud, lo mismo que decimos nosotros». Ya te digo, lo mismo, lo mismo, salvo que el Talmud no dispone la im-pres-cin-di-ble obediencia al kikotista, que es un abuso, y salvo que el culto judío y la liturgia cristiana son incompatibles. 
 
Sigue vendiendo que el trípode es fundamental para gestar cristianos, con el mismo rollo que les suelta a los obispos que se dejan hacer “encerronas padre” en la domus y cuenta la trola de que en la Iglesia católica no había una celebración de la Palabra hasta que la introdujeron ellos. Y él mismo se corrige y cambia la mentira previa por un «¿hay en la parroquia una celebración de la palabra independiente de los Sacramentos?» (en el mamotreto las mayúsculas las vuelven a poner mal, las he corregido). Porque en la Iglesia, que es mucho más que las parroquias, siempre ha habido celebración de la Palabra, con y sin Sacramentos, y quien quiera informarse, tiene cientos de carismas donde preguntar, de todos los tiempos y lugares.
 
Oteando la fe de los demás
Llega al primer escrutinio que según dice lo que hace es poner a la comunidad «ante la verdad de la historia, de la sexualidad, del dinero, del trabajo, de los afectos, de las relaciones, porque el cristianismo comporta todo esto y sobre todo debemos explicarles qué es la fe». No sea que alguno todavía creyese saber lo que es la fe, sin haber sido instruido por el único con capacidad para inducir embarazos histéricos en quien le escuche. Porque él es el único capaz de medir la fe de los demás, ¿cómo?, fácil: sométete a él, odia a tu padre, a tu madre, a tus hijos, etc., vende todo lo que tengas y cuéntaselo.
 
Luego el Shemá está para recordarte que lo de vencer los bienes no es una invitación, sino una imposición por la que pasas o no podrás seguir. Pero no se le cuenta así a los obispos, por ejemplo, para explicar el segundo escrutinio, lo que se les vende es: «llega el momento del segundo escrutinio, donde tenemos que hacer una verificación. Aquí nace verdaderamente la comunidad, en el segundo escrutinio se debe renunciar al demonio y al mundo públicamente, como si el demonio estuviese en frente de él, apunta su dedo contra él, renunciando públicamente, ante el obispo». Eso es todo.
 
Los demás pasos sólo los menciona o ni eso, por las prisas por acabar el camino para aclarar a su audiencia que ellos no son un instrumento y no están dispuestos a ser como el grano de trigo que si muere, da fruto y para explicar la verdadera opinión que tiene de las parroquias: 
 
La Iglesia y las parroquias se la chuflan, pero hay que disimular
«Muchos pensaban que, terminado el camino, la comunidad se integraría en la parroquia. Decían: ¿cuándo se deshace la comunidad y se integra en la parroquia? Nosotros empezamos diciendo que es necesario llegar a esta altura de fe, convertir a este hombre y ahora que hemos llegado, ¿disolvemos la comunidad? ¿Destruimos misión? ¿Qué dices? Nosotros somos otra cosa, nos establecemos en la parroquia, si quiere, pero no podemos destruir la misión..., podemos vivir como una iglesia clandestina, las comunidades son indestructibles si se mantienen fieles a sus catequistas. Fijaos en Japón, han sido echados de todas las parroquias, pero ¡están contentos de continuar la misión! Lo importante no es la parroquia, las parroquias no se salvan, son un medio pastoral: ¡se salva el hombre! El hombre se salva y si es necesario organizar otra estructura para salvarlo, ¡lo haremos! Lo importante es ayudar al hombre para que pueda encontrar a Cristo y tener dentro vida eterna, vida inmortal. Hay párrocos y otras personas a quienes parece importar sólo la parroquia, Pero, ¿qué es la parroquia? Es sólo un instrumento. Podéis imaginar la cantidad de sufrimiento, persecuciones, incomprensiones que hemos tenido (...) Que Dios me de salud y fuerza profética y paciencia porque la verdad es que soy muy sensible y cuando me insultan, me atacan... no puedo dormir». ¡Pobrecillo! ¡Qué mal lo pasa cuando no se sale con la suya!
 
Dicho lo cual, queda claro que Kiko no está por la labor de servir a las parroquias, ni de dotarlas de una celebración de la palabra al margen de los Sacramentos, pues no conozco ninguna parroquia con comunidades donde la celebración de la Palabra esté abierta a todos los feligreses, luego no se ha dotado a la parroquia de nada. Decir lo contrario, es mentir.
 
Además, Kiko no olvida repetir el mantra que dice que el 90% de las parroquias están moribundas con sólo 4 feligresas, mayores de 70 años, cuya fe no interesa a nadie. ¿Quién va a dar su vida por la parroquia de unas viejas beatorras? Ya se sabe que en su opinión, nadie da su vida por eso.
 
La "humilde" tumba que se ha preparado Kiko... inexplicable que falte la januká
Por último, se proyecta un vídeo con la intervención de Carmen en 2007 (se conoce que no tienen nada más reciente de Carmen donde aún se la entienda), con el día después de la JMJ de Cracovia (a la JMJ en sí no le dedican ni medio segundo) y nuevamente con el entierro de Carmen (que el día anterior lo vieron poquito y mal y Kiko tenía mucho interés en que viesen bien como sufría a chorros).

jueves, 3 de noviembre de 2016

Sobre la convivencia de inicio de curso 2016-2017 (V)



El sábado por la tarde, tras una larga siesta para digerir la no-catequesis “pezzima”, la sesión arranca con un “regalo” pagado por todos los asistentes: una estampita de “la Carmen”, y con indicaciones de que todos ellos han de ir a escuchar la charanga sinfónica que hubo en el Vaticano, para dar sensación de público.
 
Además Kiko aprovecha su turno para hacer un apunte omitido por Mario, pues Kiko no se cansa de subrayar que los sacerdotes, pese a la predilección que Dios ha mostrado con ellos dándoles la vocación sacerdotal, no entienden el misterio pascual, están pésimamente formados y peor preparados; no así ellos, los refulgentes iniciadores del CNC, que lo entendieron todo desde el principio: «Carmen dice: Muchos sacerdotes escuchaban a Farnés y no entendían nada. Pero el Señor me permitió hacer una kenosis, me llevó a la muerte, que me estaban juzgando como hicieron con Jesucristo, que tenía un terrible sufrimiento y este sufrimiento me hizo comprender mejor el misterio pascual».
 
Te bendigo en nombre de tu katequista, que soy yo
El resto de la tarde, según el guión preestablecido, es un monólogo de Kiko sobre sí mismo, un yo-me-mí-conmigo de unos 120 minutos de duración de nada, repitiendo, al parecer, lo mismo que les cuenta a los obispos a los que hace "la encerrona padre" en la domus:
 
«Yo he sido elegido por Dios para ser vuestro catequista».
 
«Mi padre convirtió mi cerebro en un monstruo (…) por eso puedo hacer arquitectura, poesía, música, lo que queráis» (siempre que sean otros los que lo hagan sin figurar).
 
A los doce años comenzó a hacer sacrificios como un beatorro de misa de 12 cualquiera. Pero como su fe y el profundísimo amor a Cristo de que presume eran de cartón-piedra, bastó la Universidad para que se volviese ateo y amenazase a otros con ponerles bombas («cuando alcancéis vuestro paraíso comunista llamadme, que yo os pongo una bomba»).
 
Cuenta, como no, la historia del premio de pintura, que en esta ocasión reconoce que no era internacional, pero como de costumbre se le olvida mencionar que era juvenil y organizado por y para los leales a Franco.
 
Aquí tengo que reconocer un error garrafal mío. Pues dice Kiko, que no es nada exagerado y sabe distinguir la verdad de la mentira, que el monto del premio que ganó en 1959 fueron «25.000 pesetas de entonces, como 3 millones de euros» (¡Qué bien pagados estaban los concursos juveniles en esa época!). Por tanto, por más depreciación de la moneda que pudiera producirse en 5 años, cuando en 1964 o antes pide a “la Carmen” 1.000 pesetas para el taxi, lo que le está pidiendo equivale a casi 100.000 eurillos de nada (cantidad normal para llevar en el bolso cuando sales a merendar por Madrid). 

La próxima vez pido coche con jacuzzi y sala de cine
Luego deduzco que Kiko no quería ir a Ávila en plan burgués, sino a Siberia o a la cima del Everest como poco, y en limusina chapada en oro. Eso sí, sorprendentemente no explica como se esfumaron los millones de euros en tan solo 5 años, lo donaría a los pobres y como es tan humilde no quiere presumir de ello.
 
Comenta también su paso por los Cursillos de Cristiandad y concluye, un tic suyo, con una descalificación: «Eran un poco moralistas, porque te obligaban al final del curso a hacer una promesa a Cristo: ¿Qué harás para mantenerte cristiano? Y tu escribías: Rosario todos los días, Misa todos los días». No aclara si le obligaron a punta de pistola, que es lo más verosímil, pero a mí me ha recordado ese pseudo-rito que se ha inventado en el que compromete a los chicos a rezar el rosario todos los  días ante el Sagrario, como los moralistas de los Cursillos; y también me ha recordado las “alianzas” que se hacen en el CNC, en las que se adquieren compromisos ante Dios en presencia de toda la comunidad. Me da que estos del CNC son un poco moralistas.
 
Y lo mejor es que tras la descalificación a los cursillistas por ser unos moralistas, Kiko sigue contando los moralismos y sacrificios que él hacía por puños: que si dejó de fumar durante meses, que si rezaba el rosario descalzo sobre las piedras, que si una noche levitó, que si se fustigaba hasta sangrar, que si tenía éxtasis místicos… un beatorro total.
 
Tras tanta beatería moralista viene la historia de la pobre cocinera de la familia de Kiko, que vivía en un sitio horrible «peor que Auschwitz», dice, en una mugrienta barraca prefabricada, pero que disponía de teléfono para llamar a Kiko a cualquier hora del día o de la noche (milagros que hace Dios porque le place). Y teniendo en cuenta que no hay bolsillo que aguante pagar 1.000 pesetas de taxi (recuérdese: unos 100.000 euritos) cada vez que le llamaban para ir a tranquilizar al alcohólico violento, es normal que Kiko dispusiera dejar su comodísimo apartamento e irse a vivir a la cocina de la destartalada chabola de esta triste familia. 
 
Palomeras, hace bastantes años
Y de allí pasó a ese lugar llamado Palomeras Altas, barrio plagado de prostitutas jovencitas que en lugar de ir a la escuela se prostituían sin que lo supieran sus honrados padres, por motivos que no se explican, pero que debe tener que ver con el hecho de que las dejasen andar solas por la calle; no como en Nápoles, donde 350.000 chicas son agredidas sexualmente por su propio padre sin salir de casa, que también lo cuenta en el mamotreto. De Palomeras Altas, a Roma, donde ahora se sabe que se fue «con los leprosos».
 
Llegados a este punto de sopor, tras dos horas largas de egocentrismo total, hacen un descanso. Y a la vuelta del descanso, en un claro abuso de la palabra “catequesis”, empieza lo que el mamotreto tilda como “catequesis sobre el camino” (recuérdese que iban a dedicar el día entero a dar gloria a Dios por el don inmenso que es el Camino ¿?)

Pero eso queda para otra entrada.

martes, 1 de noviembre de 2016

Sobre la convivencia de inicio de curso 2016-2017 (IV)



Retomando el hilo de la llamada “convivencia de inicio de curso” 2016-1017, el sábado arranca con la novedad de que no va a haber ninguna encuesta, no van a ser preguntados sobre si Carmen ha sido un ejemplo a seguir para ellos, si insultan todos los días a algún amadísimo hermano, si fuman en lugar sagrado, ni nada por el estilo; en lugar de eso dedicarán todo el día a «dar gloria a Dios por el don inmenso que significa el Camino Neocatecumenal para la Iglesia».
 
Kiko en pleno gemido porque ya no hay vino
Pero resulta que las Laudes del sábado transcurren como es habitual: con la consabida llamada a que las mujeres se sometan en todo a sus maridos, con la usual pretensión de Kiko de ser el que más se cansa, el que más sufre, el que más se desgasta, el que más gime...
 
A continuación, viene la típica catequesis sobre las armas de la luz, que en realidad es una kikotesis, pues Kiko la dedica a hablar de sí mismo y a contar cuentos sobre su heroico paso por Melilla durante el servicio militar.
 
Tras las loas a sí mismo, se lee el Evangelio del día y después… Kiko se marca la homilía con la peregrina excusa de que lo que está haciendo es una monición al tiempo de oración silenciosa.
 
Pero aún mejor es lo que viene a continuación, pues lo que llaman “Catequesis del padre Mario”, resultan ser cotilleos, dichos y anécdotas sobre la vida de Carmen, es decir, algo totalmente ajeno a lo que es una catequesis.
 
De hecho la primera parte de la no-catequesis del padrecito Pezzi se puede leer desde hace años en más de una página web neocatecumenal, por ejemplo, en esta: http://www.camino-neocatecumenal.org/Neo/iniciadores%20camino/CARMEN.htm
 
Así que es dudoso que sea material nuevo para las comunidades presentes en esta “convivencia”, que son las más antiguas de las comunidades que quedan, salvo que todos los asistentes padeciesen problemas de memoria y les pareciera nuevo lo que no es sino lo de siempre. Como eso es poco probable, es más plausible que el objetivo haya sido hacer llegar a los presente las consignas a transmitir a sus catecúmenos. Por ejemplo, el padrecito Pezzi hizo un alto en la lectura de la historia de Carmen para hacer saber que «alguien dijo que cuando Carmen se marchó –cuando la echaron de la congregación con la que quería ir de misionera- se llevó el Espíritu Santo, y el Instituto no volvió a tener vocaciones», alguien desconocido cuya credibilidad es perfectamente nula, claro.
 
Orientadores con cara de funeral
Pero tal vez lo más impagable sea la siguiente confesión de Mario: «Aquí termina este testimonio –la historia de Carmen-. Pero ahora, me gustaría leer una pequeña joya que encontré en el directorio catequético, porque Kiko y Carmen hicieron en 1972 catequesis para catequistas en Madrid
 
Una pequeña joya es la pertinaz desobediencia del CNC y su obcecación por usar unos escritos de 1972 que no están aprobados ni reconocidos por la Iglesia. Desobediencia amparada, en este caso, por un cura, digo, un presbítero, que además parece ignorar que el aprobadísimo Estatuto del CNC deja los escritos de las catequesis de Kiko y Carmen como simples orientaciones para catequistas, nada de directorio normativo que hay que seguir, simples orientaciones opcionales. 
 
Pero es que además, Kiko lo redondea:
«Nosotros en aquel tiempo no teníamos ningún mamotretos ni nada. Yo daba la catequesis y los catequistas tomaban apuntes, y con esas notas daban las catequesis. Pero en una ocasión en Madrid, siete parroquias pidieron las catequesis y no teníamos catequistas formados. Entonces me dijeron: "Kiko, ¿por qué no das tú la catequesis a los catequistas y al día siguiente ellos la repiten en las parroquias? y así hicimos. Vinieron los catequistas y en un salón en Madrid hacía una catequesis, ellos la grabaron y después la repitieron en las parroquias. Estas catequesis que hice a los catequistas son el primer mamotreto que dimos a los catequistas».
 
Y a la vista queda que son los que siguen usando, a sabiendas de que nunca han sido ni serán autorizados por la Iglesia.
 
Y, ¿cuál puede ser la razón para usar un mamotreto no autorizado en lugar de echar mano de la versión que cuenta con todas las bendiciones de todos los Papas del universo? ¿Es descabellado pensar que la razón sea que en el mamotreto aprobado no figura lo que el padrecito Pezzi quiere “catequizar” a la audiencia?
 
En esta ocasión, el cacho de mamotreto no autorizado que lee Pezzi es un fragmento de la primera kikotesis de inicio, ya publicado en CS: aquí.
 
Voy a contar otro cuento...
La tercera parte de la lectura a cachos, que no catequesis, del padrecito Mario, trae a colación otro de los mantras imprescindibles del Camino: ese según el cual los único que han entendido el sentido del Concilio Vaticano II son Kiko y Carmen, porque ahora resulta que lo fundamental de dicho CV II no es que fuese un concilio ecuménico, ni el acercamiento a los judíos ni demás paparruchas que dicen por ahí los mismos kikos, lo fundamental fue «el redescubrimiento de la Palabra de Dios (Dei Verbum), una liturgia participativa y la comunidad (Sacrosanctum Concilium), la Iglesia como Cuerpo de Cristo (Lumen Gentium)».
 
Y acto seguido, arguyendo que era Carmen quien les hizo ver la diferencia, se embarca el padrecito Mario a repetir lo que se cuenta en el 14º día de las catequesis de inicio a propósito de la diferencia entre Escritura y Palabra de Dios (que puede leerse aquí).
 
Y el motivo por el que dice que trae a colación esa historia tan rancia es que según él «hoy en día existe la idea de que el Concilio está superado». Si lo dice él sin aportar prueba alguna y sabiendo que es experto en distinguir la verdad de la mentira y el bien del mal, no hay que ponerlo en duda.
 
Pasa a continuación a hacer propaganda de la hagadá judía, porque, por “mérito” de Carmen, en el CNC no se sigue el ritual de la Pascua cristiana, sino el de la hagadá judía. Y lo remata asegurando que sólo los que han acabado el Camino y sólo durante las Eucaristías pascuales «experimentamos a Jesucristo vivo, resucitado».
 
Del sacramento del perdón, de nuevo usando a Carmen como argumento, minimiza la confesión y la expiación para agigantar la conversión que dice venir directamente del Yom Kippur; y así una vez más resulta que los que lo hacen bien son los de otra religión.
 
Y para concluir vuelve a contar la historia de como se conocieron Carmen y Kiko, esta vez según el relato que hizo Carmen tras la aprobación ad experimentum de los entonces no tan aprobados estatutos. Y en esta versión, Carmen cuenta que el mismo día que se conocieron Kiko quiso sablearle mil pesetas, pretendidamente para pagar el taxi (en esa época, sería para un trayecto de Madrid a Ávila, más o menos), que mucho presume Kiko de su pobreza, pero es muy señorito burgués, porque a un pobre no se le ocurre ir en taxi.