miércoles, 30 de diciembre de 2015

Más mantras del Camino



Nueva recopilación de mantras usuales del CNC facilitados por los comentaristas del blog; en esta ocasión se presentan los mantras con indicaciones de situaciones típicas en las que aplicarlos.

Mantas socorridos para situaciones en las que el catecúmeno de turno se pone chulito, bien con la pretensión de anteponer su familia y su vida privada al CNC, bien con la de ejercer su libre albedrío "por libre", es decir, sin admitir ingerencias de los kikotistas:
  • "Eres un idólatra, vendido a los afectos y al dinero. Por eso el diezmo es el termómetro de la fe, porque cuando se te toca el dinerín te pones como loco".
  • "El que obedece no se equivoca".
  • "Venimos enviados por el obispo, de parte de la Iglesia, y en Nombre de Jesucristo..." para darte esta palabra de salvación -que es el remate del tomate-, ¡klaro!
  • “El que te alaba es tu enemigo”.
  • "Tu verdadera familia es la comunidad. Sólo aquí te quieren como eres"...
  • "Crucifica la razón" (modo grito, of course).
  • "No, hermano mío, eso es un engaño del "demoño"".
Mantras para ganar puntos -o eso piensan algunos- cuando se celebra con la comunidad de los kikotistas:
  •  "Te pido Señor que yo pueda amoldar mi vida a tus designios".
  • "Te pido Señor por (mi hijo, mi madre, mi marido...) para que los atraigas de nuevo a la KOMUNIDAD con lazos de amor, que no se pierda ninguno".
  • "Yo no quería venir, pero el Señor me ha traído..."
  • "Yo no tenía pensado hablar, pero no puedo callar porque..." Y todos los días dice lo mismo.
  • "A mí esta palabra me denuncia..."
Mantras que todo responsable debe emplear para enardecer a la comunidad:
  • "Si estas en crisis, aunque no entiendas nada, no dejes la komunidad, porque se empieza por dejar la komunidad y luego dejas la Iglesia".
  • "Y sabéis como sufren los de "fuera", sufren como burros, y no se enteran de por que sufren"...  
  • "¡¡¡KONVIERTETE HOY!!!! ¡¡¡AYER YA PASÓ Y EL FUTURO NO NOS PERTENECE..!!!" (A gritos, "plis").
  • "Hermanos el Señor pasa HOY y debéis estar atentos. No seáis como las vírgenes necias que no pudieron entrar en el banquete de bodas".
Religioso de misa de 12, que se cree buenecito por dar un besito a un muñequito
Mantras a usar cuando un hermano de comunidad te cuenta algún problema para el que quiere que le prestes una ayuda que tú no estas por la labor de dar:
  • "Y eso, ¿de dónde crees tu que te viene?"
  • "Y tú, ¿por qué crees que el Señor ha permitido ese acontecimiento en tu vida?"
Mantras socorridos cuando lo que te está contando el hermano es una buena noticia o, sencillamente, indica que no pone el CNC por encima de todo:
  • "Eso es como tú lo ves".
  • "Eso no es de Dios, si fuera de Dios no te impediría venir a la comunidad..."

Y que no falte el mantra que deja sobre el catecúmeno la responsabilidad de todo lo que salga mal. Este mantra se emplea para hacer ver al catecúmeno que en nombre de la libertad debe someter su libre albedrío a las disposiciones de los kikotistas, de lo contrario, suya será la responsabilidad de todos los males que ineludiblemente sucederan "porque Dios los permitirá":
  • "En la libertad de los hijos de Dios".

lunes, 28 de diciembre de 2015

Lo que de verdad importa a Kiko Argüello


Érase una vez, hace no mucho tiempo, que en la diócesis de Boston hubo un arzobispo comprensivo con los sacerdotes pedófilos que, cuando el escándalo alcanzó notoriedad, tuvo que ser "invitado" a dimitir.
Insisto para que no se pierda de vista la gravedad del asunto: hubo acusaciones de pederastia contra varios sacerdotes de la diócesis y, casualmente, en todos los casos había mediado el señor arzobispo para ver de acallar a las víctimas y que no se mancillase el buen nombre de los responsables y de la institución que representaban.
Insisto una vez más: hubo víctimas, numerosas, menores de edad.
Ahora veamos como es tratado asunto tan serio por un tal Kiko Argüello.


Es notorio el énfasis que se da a las consecuencias económicas para la diócesis, como si esas fuesen las consecuencias que de verdad importan, como si el daño causado a 700 hijos de Dios y a sus familias fuese peccata minuta que a nadie interesa...




























A los curas conviene ponerles en su sitio de vez en cuando
Está claro, que los curas abusen de los niños, es algo que Dios permite y, por tanto, no hay que preocuparse por esos niños que han sido elegidos por Dios para ser víctimas y tendrían que estar agradecidos de ser parte del plan de Dios, pero que se "destruya" el Camino Neocatecumenal, eso no puede ser de ningún modo algo querido por Dios. En consecuencia, ha de ser culpa de los curas clericalistas. Y ya se ocupará Dios de ponerles en su sitio para que se enteren de lo que de verdad importa.


















Que cada quien saque sus conclusiones.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Convivencia de inicio de camino (XXI)



«En las primeras catequesis habíamos hecho un breve análisis de la situación de la Iglesia y vimos tres cosas: un proceso de desacralización, un proceso de descristianización y una crisis de fe. Todo al interior de la Iglesia.
Pérdida del sentido de lo santo
Dijimos que la desacralización es la pérdida del misterio, tremendo, que Dios está dentro de la vida del hombre y le da el ser. Es la pérdida del sentido de lo santo. Dijimos que esto sucedía dentro de la Iglesia antes del Concilio, porque la Iglesia, en su impulso misionero para responder al nuevo fenómeno sociológico en el que vivimos -una realidad de posguerra, que ha dado lugar a una situación de anomia, de pérdida de la norma, de la ley, de modo que toda una serie de valores pierden su sentido- ha sido catequizada por el mundo al que ella, acercándose, quería catequizar.
Hablamos del extraordinario desarrollo tecnológico que ha hecho aparecer en Europa dos clases de hombres: un hombre nihilista y otro socialista.
Un hombre de tipo nihilista que no cree en nada, que se ha hecho adulto, el cual recurre más a la religiosidad natural para explicar todo tipo de cosas y que acepta la precariedad de la vida humana; acepta ser un hombre que no era, que hoy es aquí, y que mañana ya no será más. A este hombre sólo le importa el trabajo; ganar dinero. Tiene un coche, se va el sábado y el domingo al campo, odia la ciudad en la que vive, llena de contaminación y atascos.
Un hombre fundamentalmente pragmático, con un fuerte sentido de eficacia. Un hombre completamente secularizado. Un hombre que cree en la ciencia, que no necesita de la religión, pero que necesita de los nuevos sacerdotes de la sociedad secularizada: los psiquiatras.
La encuestita que debe contestar, eminencia
Dijimos que la Iglesia, tratando de responder a este tipo de hombre que se apoya en la ciencia y la tecnología, tratando de llevarle el mensaje cristiano, se apoyó también en la ciencia y la tecnología esforzándose por traducir su mensaje a la terminología científica.
Luego hicimos toda una serie de razonamientos sobre el hombre cósmico tipo Theillard de Chardin; también nosotros nos hemos apoyado en todas las técnicas modernas: la psicología, la sociología, la psicopatología y lo que quieras.... Nos hemos hecho científicos: hacemos encuestas, tests, etc».

En efecto, no hay paso ni convivencia de inicio del Camino que no tenga su encuesta.
«Pero, cuando nos dimos cuenta, habíamos pagado un tributo muy caro: dentro de la Iglesia se produjo un proceso de desacralización. Al final, en vez de ser nosotros los que les catequizamos, han sido ellos los que nos han catequizado a nosotros.
Además de este hombre nihilista, que ya no viene a la Iglesia, que cree en su trabajo, un hombre bastante honesto, que ya no cree en las ideologías, surgió otro tipo de hombre.
Un tipo de hombre que ha proyectado toda su religiosidad en el terreno socio-político en un intento de cambiar este mundo, porque cree que este mundo, resultado de una guerra, traumatizado por dos guerras mundiales, se puede cambiar a través de la lucha política y el cambio de estructuras.
Es el hombre marxista y socialista. Es un hombre organizado que ha hecho de su credo, de su visión del mundo, una religión. Ante este segundo tipo de hombre, el socialista, la Iglesia ha tratado de copiar sus técnicas. Frente a la célula de acción obrera revolucionaria, hemos creado nuestras células de Acción Católica obrera y, frente a ellos, también nosotros hemos organizado nuestra lucha.
En el centro no está Cristo sino...
Pero también hemos sido catequizados por ellos: en el centro de nuestros grupos no hemos puesto a Cristo resucitado, sino la acción socio-política. Y con el tiempo nos dimos cuenta, como ocurrió con tantos grupos de acción católica obrera, que nos habíamos pasado a la otra parte, nos habíamos convertido en marxistas.
También aquí se ha producido un proceso de desacralización. Las naciones están saliendo de la iglesia.
Históricamente este hecho se está volviendo muy importante, como en su tiempo lo fue el fenómeno contrario cuando, con Constantino, las naciones entraron en la Iglesia.
Este paréntesis que se abre con Constantino -con una expresión de Congar- hoy comienza a cerrarse. Las naciones salen de la Iglesia y ella puede empezar a despojarse de sus filosofías, su connivencia socio-política, y su religiosidad natural».

Aquí queda dicha la opinión del CNC sobre la Iglesia de Cristo: un batiburrillo de filosofías, connivencias con los poderes terrenales y religiosidad natural, nada que ver con la fe y el Espíritu Santo.
«Así el cristianismo podrá brillar con toda su pureza y frescura. Así podremos regresar a la Iglesia primitiva.
Además de un proceso de secularización (que para la Iglesia es muy importante, maravilloso y providencial, aunque algunos piensen que es horrible) hay un proceso de descristianización.
Muchos cristianos que frecuentan nuestros templos, viven un cristianismo muy infantil a un nivel religioso-natural, porque no fueron suficientemente catequizados. Esto queda denunciado por el hecho de que no hacen obras de vida eterna, porque viven un fuerte divorcio entre religión y vida.
También hablamos de una crisis de fe, debida a que en el mundo de hoy no se dan con suficiente claridad los signos de la fe. En otras épocas se daban: el mundo aceptaba una cierta idea de Dios y de la Iglesia que daba los signos del amor cuidando de los niños abandonados y haciendo colegios para ellos, haciendo hospitales para los enfermos incurables, haciendo órdenes que trataban de rescatar a los esclavos, etc.
¿Dónde están los signos de la fe de estos?
En todo momento, la Iglesia ha tratado de dar signos y el Espíritu en diferentes momentos ha suscitado carismas para que diesen signos de amor, para que los hombres viesen a Jesucristo operante en medio de ellos. Las catedrales son signos, los grandes templos, etc. En una época en la que todos los hombres aceptaban la existencia de Dios, se les podía conducir a una maduración a través de una educación de piedad, de oración, de ir al templo: la gente aceptaba los sacramentos y nadie cuestionaba idea de Dios».

Hace un par de párrafos se sostenía la tesis de que para la Iglesia había sido fatal que todo el imperio romano se cristianizase. Pero es que defender una cosa y su contraria es la marca de la casa.
«Pero hoy en día el mundo se ha secularizado y tener solamente una pastoral sacramental es absurdo porque mucha gente no va al templo. ¿De qué sirve decirles que en el tabernáculo está Dios si no creen ni tienen fe? ¿De qué sirve decirles que en el sacerdote está Dios, si la gente no cree?...
Hoy no se pueden hacer escuelas porque la sociedad se ha hecho adulta y se encarga progresivamente de ello. Existen magníficos hospitales que no son hospitales confesionales. Existen escuelas que no son cristianas. Y dejamos las confesiones porque el Estado se ha hecho adulto y aparece en este sentido un mundo nuevo.
¿Qué sucede entonces?
Que NECESITAMOS CREAR SIGNOS que enganchen a este hombre de la calle, este hombre secularizado, este hombre tecnológico -que va al psiquiatra, que toma pastillas, que estudia la psicología, que asiste a la universidad- este hombre que pasa a nuestro lado por la calle y que todos conocemos, y que lo lleven a la fe.
Un signo es algo que entra a través de los sentidos; viéndolo con los ojos, oyéndolo con los oídos y tocándolo con las manos.
Los signos se refieren explícitamente al Kerigma, al misterio pascual de nuestro Señor Jesús. Al ver el signo se piensa de inmediato en Jesús. Hoy, por desgracia, tenemos muchos signos equívocos, pero muy pocos que se refieran al gran misterio que es Cristo resucitado de la muerte, vencedor de la muerte para nosotros.
Los signos de la fe, los que llaman a la gente a la fe, que hacen nacer la fe, son EL AMOR EN LA DIMENSIÓN DE LA CRUZ Y LA UNIDAD.
Alguno confunde vestir de blanco con amar
Recordad que dijimos que el amor en la dimensión de la cruz es evidentísimo. Porque el agapé, el amor al otro más que a ti mismo, la caridad, el devolver el bien al otro como algo que te nace de dentro, esta caridad -que es paciente, que no es envidiosa, que no es jactanciosa, que no se irrita, que todo lo cree, que lo soporta todo, que lo excusa todo- esto es Dios. Y si esto se da en la tierra es porque Dios ha bajado a la tierra. Este es el signo. Esto sería una novedad, una suerte de gente extraña».

En el CNC no se da nada de eso. Será que Dios no está en el CNC.

«Sin duda, este amor hace presente a Jesucristo, porque sólo en Él se  da este amor. Porque Él era Dios (en pasado en el original), el Hijo de Dios y el que ha visto a Jesús ha visto al Padre.

Y ya que Jesús ha dado a la Iglesia, a los cristianos, su mismo Espíritu que nos hace sus hermanos, hijos adoptivos de Dios, Espíritu que ha vencido a la muerte y que nos permite amar al hermano en una dimensión que ningún hombre sobre la tierra puede amar, porque para amar en esta dimensión hay que haber vencido a la muerte, ser señor de la muerte, tener más poder que la muerte... Este Espíritu vencedor sobre la muerte, hace presente en el mundo a Jesucristo a través de la Iglesia, de los cristianos, y, a través de Jesucristo, hace presente al Padre».