martes, 10 de marzo de 2015

Entrevista a Kiko después del encuentro con el Papa

Entrevista al iniciador del itinerario neocatecumenal, después de la audiencia con el Santo Padre en el Aula Pablo VI


Ciudad del Vaticano,  (Zenit.orgSalvatore Cernuzio | 513 hits


Es difícil describir la emoción que transparentan los ojos de Kiko Argüello. Las palabras dirigidas hoy por el papa Francisco al Camino Neocatecumenal iniciado por él han sido un fuerte estímulo para este "itinerario de formación cristiana válido para los tiempos modernos", como lo definió san Juan Pablo II. Al igual que Wojtyla, pero también Benedicto XVI y en su tiempo Pablo VI, Bergoglio ha dado la bendición de la Iglesia a la obra de evangelización que el Camino lleva a cabo desde hace cerca de medio siglo en todos los rincones del mundo, especialmente a través de las familias. Y pensar que todo comenzó con una pequeña semilla plantada en las periferias de Madrid, realmente hace sonreír. Porque, como ha dicho Kiko en la entrevista concedida a ZENIT inmediatamente después de la audiencia, muestra "lo bueno que es Dios con nosotros".

                                                            ***
Kiko, un comentario 'en caliente' sobre las palabras del Papa en la audiencia de hoy al Camino Neocatecumenal...-- Kiko Argüello: ¡Estamos sorprendidos por el amor que nos ha mostrado! Ya me había reunido con el Santo Padre en una audiencia privada antes que la de hoy y le había mostrado el trabajo que el Camino ha hecho hasta ahora, especialmente con las familias: las missio ad gentes, los encuentros vocacionales, el Family Day... Él estaba muy impresionado. Y hoy ha querido mostrar el amor que siente por el Camino Neocatecumenal. Tal vez alguien se esperaba que después de todas esas cosas bonitas y positivas que dijo hubiera un "pero"... Sin embargo, no hubo ningún "pero"... Estamos muy contentos, porque el discurso del Papa es programático para todo el Camino. Y también, una manera para que la Iglesia entienda qué es una missio ad gentes y cómo se puede realizar hoy. Porque a lo mejor, después de todo, aún quedaba la idea de los primeros misioneros que fueron a África, a América, a evangelizar. Sin embargo, hoy necesitamos algo nuevo y puedo decir que el Camino lleva a cabo estas misiones con gran creatividad, mostrando una forma original de presencia de la Iglesia en el mundo.
A nivel personal, en cambio, después de casi 50 años desde el inicio del Camino, recordando la primera evangelización en las chabolas de Madrid, y viendo ahora los frutos que se han propagado por todo el mundo, ¿cómo se siente?-- Kiko Argüello: ¡Es bonito! (Ríe) Hoy, en particular, me siento consolado por Dios. Sobre todo, me siento consolado por las palabras del Santo Padre. Admiro mucho a este Papa. Incluso, en la última convivencia con los itinerantes de todo el mundo, he expresado mi pesar por las críticas que le dirigen. A menudo oigo decir que el Papa es un "populista", un "comunista", demasiado centrado en lo social... Creo que todos se están equivocando, porque este Papa está desclericalizando la Iglesia. Y es providencial para nuestros días.

Volviendo a las familias: en un momento en que --como dijo el papa Francisco-- la familia 'recibe palizas' por todas partes, ¿qué representan para la Iglesia y para el mundo estas madres, padres e hijos que dejan todo y se van a evangelizar?-- Kiko Argüello: La familia cristiana, abierta a la vida, es una salvación para el mundo... Estas familias --las que ya están en misión en todos los continentes, así como aquellas que irán a partir de hoy, que están 'formadas' para evangelizar después de tantos años de Camino-- son una salvación para la Iglesia, pero sobre todo para la sociedad. Debido a que sus niños serán los futuros arquitectos, abogados, médicos... Serán, en definitiva, la sociedad del futuro. ¡Y el mundo de hoy necesita gente cristiana que no roba, que no miente, que no es corrupta! Además, de estas familias provienen muchísimas vocaciones. Es también gracias a ellas que tenemos 103 seminarios en todo el mundo...  


Después de esta Audiencia con el Papa, ¿qué se plantea para el Camino Neocatecumenal?-- Kiko Argüello: En los próximos viajaremos por el mundo para unos encuentros vocacionales. Voy a estar en Italia, en Génova, Palermo y tal vez Macerata, y también en España. Pero la novedad es que vamos a ir también a África. Porque tengo muchos hermanos y hermanas que me preguntan: "Kiko, ¿cuándo vienes a África?". Son personas pobres, humildes, muy atraídas por las palabras de Cristo: "¡Ven y sígueme!". Y, por tanto, esperan también poder vivir personalmente un encuentro en la que alguien les diga: "¿Hay familias para la misión?", para levantarse e irse. Así que estamos organizando un gran encuentro con cerca de 25 mil personas. Veremos ...


Otro acontecimiento histórico para el Camino Neocatecumenal fue el concierto en Auschwitz, que contó con la presencia de numerosos rabinos. ¿Continúa este diálogo con los judíos?-- Kiko Argüello: ¡Sí! Después del concierto, los judíos estaban tan impresionados por nuestro espíritu de amor hacia ellos que han pedido una reunión de todos los rabinos conmigo y con otros representantes del Camino. Probablemente lo haremos en mayo. Pero no está confirmado.
Kiko, una última pregunta. Pensando en lo que se avecina para el Camino y en las palabras de aliento del Papa hoy, ¿cuál es su augurio?-- Kiko Argüello: (Ríe) ¡Que el demonio no esté tan enfadado que me haga alguna trampa!

sábado, 7 de marzo de 2015

Intransigencia buenista-bobalicona



Sucede cada cierto tiempo que entra en el blog algún anónimo, digámosle buenista, a predicar el amor entre los hermanos, la necesidad de que los cristianos de todo pelaje den ejemplo de amor y armonía y demás pájaros y flores del vocabulario buenista más políticamente correcto.

El último caso, cuando escribo esta entrada, ha sido el siguiente:

Explicablemente, sucede que cada vez que entra en el blog uno de estos pájaros multicolor de cola de arcoíris que predican el amor universal y sin reservas, previamente se ha desatado en las hordas filas kikianas algún espécimen trastornado que ha dejado la impronta de su ser en forma de comentario especialmente nauseabundo.

En esta ocasión, el comentario deleznable que provocó la urgente intervención del rara avis del buenismo bobalicón fue el siguiente:



Hay palabras que matan
Tanto amor al otro, tanta consideración, tanto respeto lo vierte el anónimo desquiciado el mismo día que el Papa les ha dicho (porque habrá que suponer que se lo decía a ellos y no a los guardias suizos):

Y estoy muy contento de que esta misión suya se desarrolle gracias a familias cristianas que, reunidas en comunidad, tienen la misión de dar los signos de la fe que atraen a los hombres hacia la belleza del Evangelio, según las palabras de Cristo: «Ámense como yo les he amado;  en esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos», (cfr. Jn 13,34), y «Que todos sean uno… para que el mundo crea» (cfr. Jn 17,21)”.

Y también:
“Pues, aún antes que con la palabra, es con su testimonio de vida que manifiestan el corazón de la revelación de Cristo: que Dios ama al hombre hasta entregarse a la muerte por él y que ha sido resucitado por el Padre para darnos la gracia de dar nuestra vida a los demás”.

Entonces, para intentar salvar los trastos, dado que por sí solas las palabras del desgraciado kikín desquiciado pueden escandalizar, y enfrentadas con las palabras del Papa, todavía más, es enviado el rara avis con la misión de hacernos recordar que además de mamelucos sedientos de sangre en el mundo hay pájaros cantores, flores de colores y gominolas de todos los sabores.

Lo que pasa es que invariablemente nos mandan a buenistas bobalicones que lo hacen francamente mal. Y como aquí estamos para contar lo que sabemos y enseñar al que no sabe, a continuación voy a justificar mi afirmación.

Invariablemente el buenista apela a la condición de cristianos de su audiencia. Por tanto, queda descartado que el buenista apelen a todos los comentaristas del blog, en concreto, deja fuera a todos los kikistas y carga únicamente sobre los cristianos la responsabilidad de responder al mal con bien.

En su apelación, el bobalicón ya comete un error. En el kikianismo está muy extendida esa máxima de “el cristiano no se defiende”. Pero ya explicamos en su día que la frase correcta es “el cristiano no se defiende a sí mismo”, porque si presencia una injusticia contra otro y no interviene, no es cristiano, sino cómplice de la injusticia.
Es decir, el buenista bobalicón está siendo testigo de una injusticia manifiesta (la que comete, repetidamente, el anónimo trastornado amigo de colgar a la gente de los árboles) y dispone no sólo ser él mismo cómplice de esa injusticia, sino que pretende, en nombre de un cristianismo herético, que los demás también estamos obligados a hacernos cómplices del malvado. Es más, que tenemos que pedir perdón al malvado por habernos opuesto a sus actos.

El camino de los malvados acaba mal
Pero no acaban aquí los errores del bobalicón buenista, pues también es típico en todos los que nos han visitado hasta la fecha, el caer en lo mismo que denuncian:

“El odio no es patrimonio cristiano” (primer juicio de intención) “y menos el insulto. Los ciega el rencor(segundo juicio de intención) “y estais (sic) dando un pésimo testimonio. Respetad la Iglesia al papa y las realidades que Dios ha inspirado o no teneis (sic) temor de Dios.” (van tres). Ya bastante tenemos con los enemigos del cristianismo para pelear entre nosotros. Animo Dios os perdona(este es el mejor de todos, no sólo pretende ver las intenciones de los demás, sino las del mismo Dios, por eso dispone lo que Dios inspira o deja de inspirar y a quien perdona o deja de perdonar) “porque os amw (sic) de verdad”.

En resumen, juicios de intención por un tubo, descalificaciones gratuitas, enemigos imaginarios y el aderezo y adobo del buenismo como pantalla de camuflaje para ver si no se le nota la bobería que le pierde.

INTRANSIGENCIA, por la espalda además
Cuando se elimina del mensaje la bobería buenista edulcorada, ¿qué es lo que queda? INTRANSIGENCIA.

La misma intransigencia que muestran tantos kikines que no pueden entender que el CNC no sea obligatorio en todas las parroquias del mundo mundial.

Y lo más triste es que no haya uno sólo con dos deditos de frente que sea capaz de organizar un discurso medianamente solvente. Está claro que el kikismo deteriora seriamente las neuronas, más que el tabaco los pulmones.

viernes, 6 de marzo de 2015

Audiencia del Papa Francisco con los miembros del Camino Neocatecumenal



Cartel que Kiko presentó al Papa Francisco 


Rabindranath Tagore poeta indio , en quien se inspiró Kik p ara componer el canto
que entonó en la audiencia con el Papa

Momento en el que el Papa afirma que bendice al CNC no porque Kiko le haya pagado,
 sino porque quiere hacerlo
Rezando el Padre Nuestro

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El Santo Padre recibe un regalo de Kiko

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,cristianos, que jamás han oído hablar de Jesucristo, y a los muchos no-cristianos que han olvidado quién es Jesús”, les dijo el Papa. Francisco
VATICANO, 06 Mar. 15 / 09:39 am (ACI).- El Papa Francisco recibió este viernes a miles de fieles del Camino Neocatecumenal, incluyendo a 200 familias de este movimiento que irán en misión a diversos países del mundo. En su discurso, el Santo Padre les recordó la urgencia de anunciar el Evangelio y les recordó que las personas en la actualidad necesitan saber que Dios las ama y que el amor es realmente posible.
A continuación y gracias a Radio Vaticano, el texto completo de las palabras del Santo Padre:
Queridos hermanos y hermanas, buenos días a todos, y gracias, muchas gracias
Los saludo a todos cordialmente y ante todo quiero decirles gracias por haber venido a encontrarse con el Papa. La tarea de Pedro es la de confirmar a los hermanos en la fe. Así también ustedes con este gesto han querido pedirle al Sucesor de Pedro confirmar su llamada, sostener su misión, bendecir su carisma. Y yo hoy confirmo vuestra llamada, sostengo vuestra misión y bendigo vuestro carisma.
¡Y lo quiero hacer! Lo hago, no porque él me ha pagado (señalando al fundador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello): ¡no! Lo hago porque quiero hacerlo. Irán en nombre de Cristo a todo el mundo a llevar su Evangelio: ¡Que Cristo los preceda, los acompañe y haga cumplir esa salvación de la cual son portadores!
Juntos a ustedes saludo a los cardenales y a los obispos que los acompañan hoy y que en sus diócesis apoyan su misión. En particular, saludo a los iniciadores del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello y Carmen Hernández, junto con el Padre Mario Pezzi: también a ellos les expreso mi aprecio y mi aliento por todo lo que, a través del Camino, están haciendo en beneficio de la Iglesia. Yo digo siempre que el Camino Neocatecumenal hace un gran bien EN la Iglesia.
Nuestro encuentro de hoy es un envío misionero, en obediencia a lo que Cristo nos ha pedido: «Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado se salvará» (Mc 16, 15-16).
Y estoy muy contento de que esta misión suya se desarrolle gracias a familias cristianas que, reunidas en comunidad, tienen la misión de dar los signos de la fe que atraen a los hombres hacia la belleza del Evangelio, según las palabras de Cristo: «Ámense como yo les he amado;  en esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos», (cfr. Jn 13,34), y «Que todos sean uno… para que el mundo crea» (cfr. Jn 17,21).
Estas comunidades, llamadas por los obispos, están formadas por un presbítero y por cuatro o cinco familias, con hijos también grandes, y constituyen una “missio ad gentes”, con un mandato a evangelizar a los no cristianos. Los no cristianos que nunca han escuchado hablar de Jesucristo y los muchos no cristianos que han olvidado quién era Jesucristo: “no cristianos bautizados” a quienes la secularización, la mundanidad y tantas otras cosas han hecho que olviden la fe. ¡Despierten esa fe!
Pues, aún antes que con la palabra, es con su testimonio de vida que manifiestan el corazón de la revelación de Cristo: que Dios ama al hombre hasta entregarse a la muerte por él y que ha sido resucitado por el Padre para darnos la gracia de dar nuestra vida a los demás.
De este gran mensaje el mundo de hoy tiene una extrema necesidad. ¡Cuánta soledad, cuánto sufrimiento, cuánto alejamiento de Dios en tantas periferias de Europa y de América y en tantas ciudades de Asia! ¡Cuánta necesidad tiene el hombre de hoy, en toda latitud, de sentir que Dios lo ama y que el amor es posible! Estas comunidades cristianas, gracias a ustedes, familias misioneras, tienen la tarea esencial de hacer visible este mensaje. ¿Y cuál es el mensaje? Cristo está resucitado, Cristo vive, Cristo está entre nosotros.
Ustedes han recibido la fuerza de dejar todo y de partir hacia tierras lejanas gracias a un camino de iniciación cristiana, vivido en pequeñas comunidades, en las que han vuelto a descubrir las inmensas riquezas de su Bautismo. Este es el Camino Neocatecumenal, un verdadero don de la Providencia a la Iglesia de nuestro tiempo, como ya lo han afirmado mis Predecesores; especialmente SanJuan Pablo II cuando dijo: “Reconozco el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos de hoy” (Epist Siempre 30 de agosto de 1990: AAS 82 [1990], 1515).
El Camino se basa en aquellas tres dimensiones de la Iglesia que son la Palabra, la Liturgia y la Comunidad. Por eso la escucha obediente y constante de la Palabra de Dios; la celebración eucarística en pequeñas comunidades después de las primeras Vísperas del domingo, la celebración de los laudes en familia en la jornada del domingo con todos los hijos, y el compartir la propia fe con otros hermanos, originan los muchos dones que el Señor les ha prodigado, así como las numerosas vocaciones al presbiterio y a la vida consagrada. Ver todo esto es un consuelo, porque confirma que el Espíritu de Dios está vivo y operante en su Iglesia, también hoy, y que responde a las necesidades del hombre moderno.
En varias ocasiones he insistido en la necesidad que tiene la Iglesia de pasar de una pastoral de simple conservación a una pastoral decididamente misionera (cf. ibíd., N. Evangelii gaudium, 15). Es lo más importante que debemos hacer si no queremos que las aguas se estanquen en la Iglesia. Cuántas veces, en la Iglesia, tenemos a Jesús dentro y no lo dejamos salir… ¡Cuántas veces! Esta es la cosa más importante por hacer si no queremos que las aguas se estanquen en la Iglesia.
El Camino desde hace años está realizando estas missio ad gentes entre los no cristianos, para una implantatio Ecclesiae, una nueva presencia de Iglesia, allí donde la Iglesia no existe o ya no es capaz de llegar a la gente.
“¡Cuánta alegría nos dan con su presencia y actividad!” -  les dijo el beato Papa Pablo VI en la primera audiencia con ustedes (8 de mayo 1974: Enseñanzas del Papa Pablo VI, XII [1974], 407). También yo hago mías estas palabras y los animo a seguir adelante, confiándolos a la Santísima Virgen María, que inspiró el Camino Neocatecumenal. Ella intercede por ustedes delante de su Hijo divino.
Queridísimos, que el Señor los acompañe. ¡Vayan con mi Bendición!



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jueves, 5 de marzo de 2015

Catequesis de inicio. Día 4 (I)



Tras la pesadísima kikotesis precedente, Pako inicia ésta repitiendo lo que ya dijo en la anterior y se explaya largamente. Por supuesto, lo omitimos y arrancamos con el resumen.
 

“MISIÓN DE LA IGLESIA
Esta es la última catequesis del preámbulo que estamos haciendo.
¿Hacia dónde va esta comunidad catecumenal? A esta pregunta responde esta catequesis. La comunidad tiene la misión de crear en la parroquia los signos de la fe para llamar a otros hermanos a la Iglesia.
Una especie de obispo, de N.Y. en concreto
La comunidad tienen la misión en la parroquia de abrir un camino catecumenal. Cuando otros hermanos quieran entrar, dado que la comunidad no puede ser demasiado grande, pasarán a formar parte de otra comunidad. Así vamos abriendo comunidades y vamos a formar una nueva estructura de parroquia. Cada comunidad tendrá su propio sacerdote, su diácono, y aparecerán en la comunidad diferentes carismas. Al igual que en la iglesia primitiva estaba la congregación de las viudas que se dedicaban a visitar a los enfermos -pero en la que cada una pertenecía a su comunidad cristiana, no formaban una comunidad aparte, vivían en la Iglesia- así existirá el colegio de los diáconos, el colegio de los sacerdotes, etc. Una iglesia local en la que el párroco será una especie de obispo con su presbiterio. (…)
Para continuar tenemos que aclarar algunas ideas, porque la gente nos escucha desde sus propios puntos de vista, desde sus propios esquemas. Y puesto que la misma palabra no tiene el mismo significado para el que habla y para el que escucha tenemos que estar de acuerdo en algunos conceptos.
¿Cuál es la misión de la Iglesia? Para ver la misión de la comunidad, la misión de la parroquia, debemos ver cuál es la misión de la Iglesia. Veamos.
Según las estadísticas, si este rectángulo representa los tres mil millones de personas que pueblan la tierra, sólo la tercera parte del rectángulo aproximadamente representa a los cristianos. Queremos ver cuáles son los cristianos de hoy, la Iglesia de Jesucristo, el Sacramento que anuncia a los hombres la salvación que el Padre ha hecho en Jesús por nosotros.
Si en la tierra hay cerca de tres mil millones de hombres, sólo un tercio (mil millones) son cristianos.
De éstos, sólo un poco más de la mitad son católicos. De los Católicos, según la estadística mundial, sólo el 10% va a Misa los domingos, cumple con el precepto dominical.
De los que van a Misa los domingos, dice la estadística que sólo el 1,5% son cristianos adultos, son cristianos conscientes, serios. No son de los que van a Misa simplemente porque su mujer le ha dicho: "Mira, José, ya son tres domingos que no vamos a Misa, ¿qué dirá el niño?". El resto son los que van a Misa y se quedan al final de la iglesia a esperar que pase la media hora para irse.
Este pequeño grupo representado en el dibujo por un punto, es ahora la Iglesia viva, la Iglesia signo de Jesucristo para el mundo.
Tal vez podemos pensar que la misión de la Iglesia es la de coger a toda la gente que está fuera de la Iglesia y llevarles dentro del puntito. Si eso fuese cierto, podríamos decir sin ninguna duda que Jesucristo ha fracasado 2000 años después, porque hoy los que están realmente en la Iglesia son muy pocos. Si la misión de la Iglesia es que todos estén dentro, ¿por qué Dios permite que seamos tan pocos los que hoy estamos en la Iglesia?
Otra idea que tiene la gente: si no estamos dentro de ese cuadradito pequeño nos condenamos. Si esto fuera cierto, lo primero que viene a la mente al mirar este dibujo es que se condena muchísima gente.
Con esta catequesis vamos a desmontar un poco estas ideas que muchos tienen acerca de la misión de la Iglesia.
Veamos en el Evangelio como Jesucristo ha concebido a su Iglesia. ¿La concibió, tal vez, como la única tabla de salvación a la que todos deben subirse para salvarse?
¿Luz de qué?
Jesucristo en el Evangelio dice: VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO, VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA, VOSOTROS SOIS LA LEVADURA.
Si Jesucristo concibió así a su iglesia, la cosa cambia. Porque si Jesús concibe a su Iglesia como una luz y este puntito es un potente fuego y el resto son tinieblas, entonces este fuego puede iluminar perfectamente toda la oscuridad del resto y cumplir su misión. La Iglesia será entonces una luz, una luz para todos los hombres.
Veamos más de cerca que son estos tres elementos: luz, sal, levadura.
La Luz
Pongamos un ejemplo: si estamos en un lugar oscuro y tenemos que encontrar la salida porque corremos el riesgo de asfixiarnos, porque estamos en peligro de muerte, tendremos que encender una luz para encontrar la salida, una luz potente que ilumine la salida. Si alguien encuentra una luz podrá iluminar esa ventana de allá arriba, y luego se pone debajo el piano y sobre el piano la mesa, y uno a uno podremos salir por la ventana y salvarnos todos.
La Iglesia, tan errada según Pako, defiende las velitas
Según la idea de Iglesia que teníamos antes, lo importante era encender muchas velitas. Pero encendiendo muchas velitas no se ilumina la salida. El problema más bien es encontrar un fuego potente que ilumine la salida y nos permita encontrar la salvación.
Carmen:
La luz, debido a que es un símbolo y una señal de la que se ha abusado bastante en canciones y libros, si se la presenta un poco triunfalmente como algo maravilloso y esplendoroso, se corre el peligro de que sea interpretada como un privilegio, como si ser cristiano fuese para gente excelsa y perfecta, para los mejores. No es así: LA LUZ ES UN SERVICIO. ¿Qué es más importante: la luz o nosotros? Indudablemente nosotros. La luz no es una cosa esplendente para privilegiados, ni nosotros, los cristianos, somos "únicos", brillando como luciérnagas.
Kiko:
Lo importante no es ser luz, sino haber encontrado la luz y ser iluminado. (…) Veamos con otra comparación qué hace la luz. Si en esta sala no hubiera luz, ¿qué pasaría? Si alguien me llamara, estando a oscuras, en primer lugar me rompería una pierna contra esta silla que tengo delante, luego me golpearía la cabeza contra esa columna, además me arriesgo a caer y matarme con ese desnivel, etc. La luz me pone en la realidad. Si yo no conozco mi realidad, me  puedo matar, puedo morir. Por esto el servicio que me hace la luz es muy importante...
La sal
Aquí la comparación es aún más clara. Una cosa es la sal y otra las patatas, la carne, las judías, etc. La sal es algo completamente diferente a las otras cosas. Si en una sopa todo es sal, no se puede comer. Imaginemos que tenemos una gran cazuela para hacer un guiso, ponemos las patatas, las judías, la carne, el arroz, todo lo que quieras, y lo cocinamos todo. Cuando lo probamos no sabe nada. Pero echamos un puñado de sal, que es algo distinto a todo lo que tenemos en la olla y removemos, si ahora probamos de nuevo, todo ha recobrado su sabor. Pero si meto en la boca un pedazo de sal, lo escupo; la misión de la sal es de hecho desaparecer, fundirse, morir dentro del guiso.
¿Religiosidad natural o sal?
Lo mismo sucede con el mundo. El mundo ha perdido el sentido a causa del pecado; ha dado la espalda a Dios y se mantiene en tinieblas, se mantiene insípido, ha perdido el sentido profundo de su realidad. Entonces Dios mismo toma la sal: es Él mismo quien elige a la Iglesia y la envía al mundo, para que el mundo encuentre su sentido.
Aunque este concepto de elección no lo entendemos del todo. Es Cristo quien se aparece a S. Pablo y lo tira del caballo. Dios concede gracias especiales a los cristianos que no da a los demás, porque Dios a los cristianos les hace ser sal. Pero esto no quiere decir que seamos mejores que los demás. Dios no hace acepción de personas, y cada uno será juzgado de acuerdo a la medida que ha recibido. A quien mucho se da, mucho se le requiere, quien haya hecho el mal sin saberlo será castigado con menos severidad que quien lo sabía todo.
Jesucristo ha dicho: VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA. La misión de la sal no es permanecer entera, sino salar el mundo. ¿Y cómo se sala el mundo? Muriendo.
La levadura
Lo mismo: tenemos una gran masa de harina, ponemos un poco de levadura y al final no se distingue la harina de la levadura, porque la levadura fermenta toda la masa de harina. Si este rectángulo tenía una masa grande y este cuadradito un podo de levadura, este poco fermenta toda la masa.
Así los historiadores dicen que la Iglesia ha fermentado toda historia mucho más de cuanto podamos pensar. En el fondo lo que hoy acontece es gracias a un cristianismo que ha estado y que ha fermentado".