martes, 3 de marzo de 2015

Glosario de términos neokikomenales (parte 6)



Con vistas a facilitar la comprensión de los kikotretos, exponemos seguidamente el sentido que da el CNC a ciertas palabras y expresiones profusamente usadas por los iniciadores de la realidad eclesial que ni quiere juntarse con el resto de la Iglesia ni entiende el cristianismo como una religión.

Precariedad
Precariedad: Este término se aplica con dos finalidades típicas.

Según la primera acepción kikokética, Precariedad es tu realidad de pecador, es lo que no te gusta, lo que te hace morder el polvo, lo que te hace ver que “tú no eres”; en suma, se usa la palabra precariedad para referirse a todo aquello que nos supera y que nos lleva a humillarnos reconociendo que “no aceptamos vivir en precariedad”.

Consecuencia directa de la precariedad de nuestra vida, de aquello con lo que no podemos, es que: “La comunidad carga con nuestros pecados”. Porque la precariedad es individual, pero sus consecuencias son comunitarias. En el CNC, todo tiene consecuencias comunitarias: el pecado es individual, pero repercute sobre toda la comunidad, la salvación es individual, pero sólo se alcanza en comunidad, el sueldo es personal e individual, pero la bolsa es comunitaria…

En su segunda acepción, se recurre a la precariedad para alabar a Dios es que quien “nos quiere como somos, pecadores” y lo demuestra porque es Él quien “provee en nuestra precariedad”. Es decir, si inesperadamente o por descuido, sale de ti, que eres malo (en concreto, eres “el último y el peor de todos”, en palabras de Pako), una obra buena, estaría muy feo que te engrieses por ello. Lo que hace todo buen kikín es propalar a los cuatro vientos su logro, pero haciendo saber que no ha sido obra suya, sino de Dios a través suyo, casi, casi, que Dios le ha forzado a hacer lo que de ninguna forma quería hacer, por eso manifiestan su precariedad e incapacidad para obrar el bien, para destacar que ha sido Dios quien ha actuado sobre dicha precariedad personal.

Y esto nos lleva al siguiente término, en este caso expresión:

Dios provee... aunque a África no llegan provisiones
Dios provee: Esta recurrente expresión va inseparablemente unida a la noción de ‘no está en tus fuerzas’. No está en tus fuerzas amar al otro, no está en tus fuerzas no ser egoísta, no está en tus fuerzas no usar a los demás en tu propio beneficio, no está en tus fuerzas seguir a Cristo… Asúmelo, tú no puedes, ni ahora ni nunca, pero no pasa nada, porque tú ya sabes que todo lo que pasa, pasa porque Dios quiere, es decir, que vas a seguir siendo malvado y pecador mientras Dios quiera y cuando Él quiera te dará el dejar de serlo, Porque es Dios quien provee, sin el menor esfuerzo ni interés por tu parte.

Y se quedan tan anchos.

Pero hay hermanos muy recalcitrantes, muy dominados por el moralismo de la religiosidad natural que les han inculcado sus progenitores, esos a los que en el CNC te enseñan a odiar siempre que te intenten apartar del camino (neocatecumenal, se entiende), que no ven así las cosas. Y se esfuerza y se afanan por ser mejores.

Son los típicos hermanos que ayunan sin que se lo diga el kikotista, que rezan sin ser enseñados a rezar por los kikotistas, que cooperan en su parroquia antes de que se lo diga el kikotista (además el kikotista nunca les dirá que participen en su parroquia, sino en aquella en la que caminen, que no tiene por qué ser la suya), que se confiesan con frecuencia, que hacen novenas y adoraciones nocturas o romerías y procesiones o… En fin, un horror.

Con esos hermanos, la comunidad está llamada (por Diosito el de Pako, claro) a:

Poner en la verdad al hermano: que significa decirle de todo menos bonico, para lo cual invariablemente el hermano decidor se sitúa en un plano de presunta superioridad moral fruto de su también presunto superior discernimiento.

Y la primera cosa que se le debe decir, es que lo suyo se llama:


Alienación
Alienación: La alienación, según la doctrina kikótica, es el hábitat natural de los religiosos naturales. Que son seres que se buscan muchas actividades con las que ocuparse todo el día para evitar pensar en lo fundamental que, como todos deberíamos saber, son cuestiones del estilo: ¿Quién soy yo? ¿Para qué existo? ¿Estamos solos en el universo? ¿Qué habrá querido decirme Dios permitiendo que se quemen las lentejas? ¿Lloverá el jueves o no lloverá? Esteeee, que me despisto.

La alienación, según la teoría kikótica, impide que los ajenos al CNC se den cuenta de que son desgraciadisisisisisisisisísismos a más no poder, porque lo son, porque es imposible no caminar y ser feliz, pero ellos no se dan cuenta.

La alienación es malísima nocivísima de la muerte, porque como no te das cuenta de que sufres como un maldito no buscas cura a tu padecer, es decir, no pides entrar en el CNC. Y si no entras, no te salvas…


Proceso de desalienación kikil en plaza
Por eso, por pura bondad de su corazón generoso, que no por proselitismo ¿eh?, los kikines se afanan mucho por  atrap… digo, enganch… este, por hacer ver a los alienados la alienación que padecen.

A veces, cada vez menos, cae alguna presa en sus redes, digo, pica alguien, digo, dan con alguien que se deja seducir. Ese alguien suele ser un alma atormentada que se siente perdida en un desierto existencial.


Desierto: la crisis, que es fruto de tu debilidad, de tu pecado, nunca provocada por otros, en especial, es imposible que la haya provocado el CNC. Esta es la base para decirte después que en realidad, tú te veías "buenecito", porque vivías en el engaño. Cuando empiezas a percibir tu realidad de pecador, tu naturaleza herida en lo profundo por el "pecado original", el engaño profundo del maligno, te espantas y viene la crisis. Entonces lo que tienes que hacer es fiarte más que nunca de tus kikotistas, los únicos guías capaces de llevarte a Jesucristo, que, a su vez, es el único que puede liberarte de tus esclavitudes. Es decir, el único que puede sacarte del desierto, de la crisis.

Porque el desierto hay que pasarlo, es ley de vida, pero los alienados nunca llegan a la tierra prometida, que está reservada sólo a los elegidos.

Baile ritual de los guías de los Apalaches
Ahora bien, la travesía del desierto es larga y dura incluso si se viaja con los mejores guías de los Apalaches, es decir, con los kikotistas que saben más que cualquier sacerdote de la Iglesia. Por ello, conviene saber que no todos lo consiguen, no todos llegan al final, pero que la culpa de que algunos no lleguen siempre es de los propios interesados, nunca de los guías, que son infalibles e irreprochables como ellos solos.

Y es que para poder alcanzar la tierra prometida es im-pres-cin-di-ble la puesta en práctica del siguiente término:


Tomar la vida en peso: Esta expresión resume para un kiko lo contrario a la alienación. Es decir, estar el mundo pero sin ser del mundo, sino del CNC.

El peso del CNC
Porque hemos dicho que para salvarse hay que entrar en el CNC, pero en realidad no basta con entrar, hay que entrar y quedarse… quedarse y caminar… quedarse, caminar y dar el diezmo… quedarse, caminar , dar el diezmo y crucificar la sesera… quedarse, caminar, dar el diezmo, crucificar la sesera, obedecer el todo a los kikotistas, participar en todas las bolsas, preparar cada vez que toque, asumir el carisma que toque (sea el de salmista, hostiario, responsable, didáscalo, padrino…), etc. Etc. En suma, un trajín de vida que no deja tiempo para pensar en las cuestiones fundamentales de la existencia, porque día a día, cada día y todos los días reservas todas las fuerzas para la actividad de la comunidad que toque ese día, sea preparación, celebración, salida por las casas, bailoteos en una plaza… lo que sea.

Pero siempre con la conciencia de que un día sin comunidad es un día perdido. Quien rechaza o abandona a su familia de sangre por el CNC, en cambio, es quien sabe tomar la vida en peso, es decir, vivirla con todo el insoportable peso que impone el CNC sobre las espaldas. A ese peso se refieren.


Para saber más, consultad aquí.

lunes, 2 de marzo de 2015

Catequesis de inicio. Día 3 (V y final)

Nos habíamos quedado en que...



“Lo mismo ha ocurrido en la Iglesia. Ha habido una época del cristianismo vivido a un nivel muy religioso y mágico, hoy entramos en una era diferente y tenemos que pasar a un cristianismo vivido en la fe y no en la religiosidad natural. Salir de la religión para entrar en la fe".
Esa época, según el profeta de las chabolas, va desde Constantino (siglo IV) hasta el CV II (siglo XX), es decir, unos 1.600 añitos de nada.
"¿Y qué es la fe? Un encuentro con Cristo resucitado.
(…) Este encuentro, dice S. Pablo, consiste en que este Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Esto es la fe: El testimonio de Jesucristo, Espíritu vivificante, a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Cuando se da este encuentro en tu espíritu, se da la fe. Te sientes hijo de Dios, y sientes la vida, porque Dios es tu Padre. Por esta razón S. Pablo dice constantemente que lo que nos muestra que somos hijos de Dios es que llamamos a Dios Padre, que confiamos en Dios.
Me olvidé de una cosa muy importante sobre la religiosidad natural. Toda la religiosidad natural se basa en el temor. El cristianismo, en cambio, se basa en el amor. ¿Qué significa temor? Que tenemos miedo de las enfermedades, de los castigos. Pero en el cristianismo, S. Pablo dice, no habéis recibido el espíritu de esclavos para recaer en el temor, sino que habéis recibido un espíritu por el cual podéis decirle a Dios 'Papá'.
(…) Esta confianza absoluta en que Dios te ama, porque te lo ha demostrado en Jesucristo, es la fe. Porque Jesucristo te ha mostrado esto: que Dios es misericordia y amor. Si tienes dentro de ti este Espíritu de Jesucristo, sientes un amor infinito por el Padre y una confianza tal que te hace ver todo lo que hay en el mundo como gracia y amor. Porque todo lo que sucede, sucede para tu propio bien, porque no cae una hoja de un árbol sin que tu Padre lo sepa”.
Aquí se confunden dos cosas que nada tienen que ver. Dios no dispone que haya guerras ‘para tu propio bien’, ni sequías y hambrunas, epidemias, desastres nucleares… Que Dios lo sepa no implica que Dios lo quiera.
(…) “Nosotros decimos que en nuestras comunidades debe surgir una espiritualidad real, no una espiritualidad mística, hacia la historia. Un catecúmeno es uno que mantiene un diálogo constante con Dios a través de la historia. ¿Qué historia? La tuya, concreta: que te lastimas el pie, que tu esposa está enojada contigo, que tu hijo ha suspendido, etc. En esta realidad histórica concreta Dios acontece y tú debes responder dentro de la misma historia. Es ahí donde está Dios, no en un lugar especial donde tienes que ir a buscarle. Por esto el cristianismo no es para escapar de la realidad, sino todo lo contrario: es encontrarse con Cristo Resucitado en la propia historia. Todo coopera para el bien de los que aman a Dios. El cristiano está atento a todo lo que acontece porque le habla de Dios. Todo lo que pasa, bueno o malo, es una palabra de Dios”.
Esta es la actitud neurótica que la bloguera Lapaz describe tan atinadamente: si se te queman las lentejas, te tienes que preguntar qué te querrá decir Dios, porque, por descontado, no se han quemado porque les echaras poca agua o porque las dejaras cocer demasiado tiempo, sino porque Dios te está mandando señales de humo con ellas.
“Crisis de fe
No sólo hay un proceso de descristianización y desacralización, sino también un proceso de crisis de fe.
¿Ritos religiosos a la manera de un mahometano?
(…) ¿Por qué no hay fe? Porque no se dan los signos de la fe. Esto es muy importante: no hay cristiano sin ver a otro cristiano. No puede haber fe sin encontrarnos con un cristiano adulto".
Este es el argumento del ángel sin espalda para negar la fe de todos aquellos que no están ni quieren ser del CNC: Su fe no puede ser verdadera fe porque no la han adquirido de otro cuya fe haya sido contrastada. Y ¿dónde hay seres de fe contrastada? En el CNC y sólo en el CNC, porque lo dice él.
"¿Por qué? Porque la Iglesia es el templo de Dios. Porque Cristo ha querido conocer a los hombres. Si somos la Iglesia y la Iglesia es el templo de Dios, comprenderemos que los hombres pueden encontrarse con Dios sólo a través de nosotros. Si haces un gran templo, podrán ver al Dios de la religiosidad natural, pero no es el Dios de Jesucristo. Jesucristo se hizo uno con los hombres. Jesucristo se encuentra en los hombres. Por ello, está claro que es posible que hayas tenido una llamada del Dios de la religiosidad natural, porque tienes miedo de que te despidan, o tienes miedo de caer enfermo y por eso vas al templo, pero también puede ser que nunca hayas visto a un cristiano. Vas delante del Santísimo y haces ritos religiosos de la misma manera que los hace un mahometano. Cumples con tus deberes religiosos para con Dios, como un musulmán va a la mezquita. Pero el día que se te pasa el miedo, como los ritos que se hacen te resultan bastante aburridos, y como todos somos cómodos, te enfrías y regresas a sus hábitos de antes”.
¿Está claro? Fe fuera del CNC, cero patatero, según Pako. Nadie tiene fe, sino que son idólatras de Dios, pero no lo saben porque no le han escuchado a él, único profeta del único Dios verdadero.
“En la religiosidad natural se necesita un sacerdote con su larga sotana que oficie el culto, y si un día te enteras de que ese sacerdote se ha ido con una mujer, hay un gran escándalo". 
Conviene introducir de vez en cuando alguna pullita contra los sacerdotes con sotana, que pretenden mandar en las parroquias por encima de los kikotistas.
"En el cristianismo, la fe es otra cosa. Es muy diferente que tú te  encuentres con Cristo a través de un cristiano. No se trata pues de ritos; es diferente.
La crisis de fe, ¿de dónde viene? De que no se dan a los signos de la fe. ¿Y cuáles son los signos de la fe? Lo dijimos en la catequesis precedente: EL AMOR Y LA UNIDAD.
¿Dónde se dan estos signos en la actual estructura de la parroquia? ¿Dónde están estos hermanos que se aman hasta dar vida? Porque la buena noticia es que no morimos, que la vida eterna ha llegado hasta nosotros, que Cristo ha resucitado. Un hombre ha vencido a la muerte y nos hace partícipes de su victoria, de la vida eterna. La Iglesia no da demostraciones racionales de la vida eterna. La Iglesia da la vida eterna, que es diferente, y la da con sacramentos, con signos. No necesita demostrar nada racionalmente.
Signo que precisa un bi-doctorado, no es signo
¿Qué pides a la Iglesia de Dios? –Un día te fue dado el Bautismo y el padrino respondió-: la fe. ¿Qué te da la fe? La vida eterna. En la Iglesia primitiva muchos signos sacramentales se hacían antes de la catequesis. Muchas catequesis se hacían, después del Bautismo, en el neofitato. Porque se entendía que el signo era real, que el signo que necesita ser explicado no es un signo”.
Entonces, si hay que hacer 15 sesiones de kikotesis y muchos años de kikomino, se deduce que el CNC no es un signo, porque necesita ser explicado muuuuuchas veces.
“La Iglesia da la vida eterna y la tienen los que la tienen. Quien no ha vencido a la muerte, quien no anda sobre el agua, no tiene vida eterna. Quién no se deja destruir, quien no toma sobre sí el pecado de los demás, no tiene vida eterna. Porque la buena noticia es esta: no te mueres. Esta es la noticia que todo el mundo está esperando. Porque todos morimos, blancos, negros, chinos, musulmanes, etc. Todos estamos condenados a la muerte. Nadie ha vencido a la muerte. Llegarán a la luna o a cualquier parte, pero nadie ha vencido a la muerte. Todo el cristianismo se basa en la resurrección de Jesucristo.
Este hecho, que no morimos, la gente no lo cree así porque sí. La Iglesia debe visibilizarlo. Por esta razón, el Concilio ha hablado de la Iglesia como sacramento de salvación. La gente debe ver este hecho de que no morimos.
¿Qué debe hacer un cristiano para que la gente vea a Cristo? Tal vez muchas oraciones. También los judíos y los mahometanos rezan mucho. Y los budistas no te digo. Y sin embargo, no son signo de Jesucristo. ¿Debe ser honesto y trabajador? Conozco muchos ateos que son muy honestos y han hecho de la honestidad y del trabajo una religión. Son personas que siempre cumplen con su deber, y sin embargo, nunca van a la iglesia. No son signo de Jesucristo. ¿Ser muy casto y puro? Bueno, imagínate a los mahometanos que hacen ayunos tremendos y no pueden comer carne, ni beber bebidas alcohólicas, y sin embargo, tampoco son signo de Jesucristo. Por no hablar de los budistas. ¿Practicar la justicia social y ayudar a los pobres? Lo mismo hacen los marxistas y no son signo de Jesucristo. ¿Cómo hace visible la Iglesia a Jesucristo? ¿Asegurando el paraíso en el sentido de la religiosidad natural? Esto lo hacen muchas religiones y ninguna es signo de Jesucristo. En todas las religiones está el sentido de la vida vista como una prueba con un juicio final con castigo para los malvados y recompensa para los buenos.
"El cristianismo es más que eso"
El cristianismo es más que eso. El cristianismo dice que todos estamos ya juzgados, y que la sentencia sobre todos los pecados se ha hecho en la Cruz de Jesucristo, que ha perdonado a todos. Dios ya ha juzgado los pecados de los hombres; (…) dice S. Pablo que Jesucristo murió en nuestro lugar. Si yo soy Cristo, y Cristo ha resucitado, yo estoy resucitado. Soy perdonado y vivo para siempre. Pero explicadme: ¿cómo se dará cuenta la gente de esto, en un mundo tan secularizado como el que vivimos? ¿Cómo se dará cuenta la gente de que no morimos?
Bueno, dice Jesucristo: AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO OS HE AMADO. EN ESTE AMOR MÁS ALLÁ DE LA MUERTE CONOCERÁN QUE SOIS MIS DISCÍPULOS. Si una persona ha recibido a Cristo, la muerte ya no tiene poder sobre él y se dejará matar.
(…) Como hizo S. Esteban mientras lo apedreaban, que ofreció su sangre por sus verdugos, para salvarlos. Esos asesinos serán salvos por la sangre de Esteban, porque era la misma sangre de Jesucristo.
(…) Si tú eres Iglesia, los hombres a tu alrededor, se darán cuenta de que Dios les perdona, que no mueren, a través tuyo. Si tú no perdonas, además de ser un falso, no eres sal, sino la arena que destruye la sopa. Porque tú eres sacerdote para el mundo, para que los hombres que tienen ideas falsas acerca de Dios, que creen en el Dios de la religión, justiciero, que apenas te mueves te da un golpe en la cabeza, en ti descubran al Dios de Jesucristo. Todo lo que ha sido hecho contigo, debes hacerlo con los demás, si es que es cierto que Dios ha hecho contigo algo, si has recibido el don de Dios: la misericordia, la vida eterna, el perdón, si es que Dios ha creado a Jesucristo dentro de ti.
No sé a quién se refiere, pero es obvio que los anónimos del blog no son ese "tú", es más, dudo que ningún kikotista sea ese "tú".
El amor y la unidad son los signos que salvan el mundo.
EL CONCILIO VATICANO II
La respuesta a esta situación de la Iglesia fue el Concilio Vaticano II. Ante el proceso de desacralización, descristianización y crisis de la fe, el Espíritu Santo no ha permanecido inmóvil, sino que respondió con el Concilio.
¿Cómo ha respondido el Concilio a esta situación?
Con el proceso de desacralización, porque se ha perdido el sentido de culto, porque la liturgia no dice nada, la primera cosa que hizo el Concilio fue renovar la liturgia y hablar de los signos que deben ser recuperados. Porque desde Trento nos habíamos quedado con la esencia y las cosas abstractas y habíamos perdido el valor de los signos. El Concilio ha iniciado una profunda renovación litúrgica.
¿Neo-liturgia, neo-teología o neo-idolatría?
Con el proceso de descristianización, porque no hemos sido suficientemente catequizados y tenemos una teología muy legalista, el Concilio ha respondido mediante la renovación de la teología. Y no se ha vuelto a hablar del dogma de la Redención, sino del Misterio Pascual de Jesús, que tiene detrás toda una renovación muy seria hecha por la Iglesia.
Con la crisis de fe, porque faltan los signos de la fe, el Concilio, declarado ecuménico, ha visto que la unidad es algo básico y fundamental para anunciar a Jesucristo. El ecumenismo viene de la necesidad de la misión. Porque la división de los cristianos hace que nadie escuche el mensaje del Evangelio y que la gente se escandalice”.
Entonces, ¿Por qué en kikianismo busca separarse y distinguirse de los parroquianos a secas?
“Pero ahora viene lo más importante. ¿Cómo llevar a la parroquia todo lo que trajo el Concilio? ¿Cómo aplicar la renovación del Concilio a una parroquia concreta?
Por medio de una comunidad cristiana catecumenal, abriendo un camino neocatecumenal.
¿Cómo responde el catecumenado a la situación concreta de la Iglesia? Teniendo en cuenta que todo lo que hemos dicho nos está pasando, dentro de nuestras parroquias.
Ante la crisis de fe que existe hoy en la parroquia, porque la gente no ve cristianos adultos que den signos de nuestra fe: ¿cómo responder? Vamos a crear una comunidad cristiana que de los signos de la fe.
Frente a la descristianización, porque tenemos una fe infantil, una fe que no es verdaderamente adulta, que es una fe de primera comunión, abriremos en la parroquia un catecumenado. Entraremos en la Iglesia en verdad. ¿Cuál es la puerta para entrar en la Iglesia? El Bautismo. No hay otro camino. Hoy en día se habla mucho de pluralidad de vías. Sólo hay una: El bautismo mediante un catecumenado serio, de años.
Frente a un proceso de desacralización vamos a descubrir en nuestro cristianismo una liturgia viva, llena de contenido.
Este encuentro con Jesucristo será realidad sacramental, naceremos de nuevo, poco a poco, entraremos poco a poco en la Iglesia de Jesucristo”.
Si ya estás dentro, no tienes que entrar… Obviamente Pako niega que las parroquias sean Iglesia de Jesucristo.