martes, 4 de enero de 2022

El kikiano denuncia y vuelve a denunciar

 

Ya sabéis cual fue el marco temporal de la k-gada.

El primer acto se desarrolló al final del tostón de Adviento, el 24 de noviembre de ese año anómalo que fue 2020, cuando además de inventarse pekados inexistentes («Faltar a la comunidad es pekado grave»), Kiko decidió hacer de augur y vaticinó lo siguiente: «En Roma les profeticé un año lleno de Espíritu Santo y de gracia, para la Iglesia y para vosotros, bueno, pues también aquí lo digo para vosotros. Si soy verdaderamente un profeta, os profetizo que el Señor quiere que el 2021 sea un año de gracia, de bondad, de gloria para el Señor, para tu familia, para tu comunidad y para el Camino».

 

El falso profeta, el pézimo y las señoras esas que pasaban por ahí

El segundo acto no se hizo esperar. El nuevo año 2021 solo tenía veinte días cuando una explosión segó cuatro vidas, además de destrozar los salones de usos múltiples de la kikotizada parroquia de La Paloma de Madrid.

Según las teorías kikas lo que sucedió fue que el señor quiso llevarse cuatro almas y romper varios edificios para expresar su punto de vista sobre la capacidad profética de Kiko.


Y ya se sabe que oponerse a la voluntad del señor, de diosito, está muy mal y no es cristiano…, peeeeeero resulta que ningún kiko ha llegado todavía a ser cristiano, solo así se explica que un año después la kikotizada parroquia de La Paloma siga empecinada en denunciar y denunciar y volver a denunciar a quien sea, en una estéril y nada cristiana búsqueda de culpables de la explosión que les ha privado de salas de usos múltiples y de viviendas para presbis.

Porque el año 2021, como profetizó Kiko, fue tan fabuloso que tanto los presbis como las comunidades de La Paloma tuvieron que emigrar a otros lugares, allí donde buenamente les dieron alojamiento. Y ello, junto con la incómoda situación de la “nueva normalidad” anormal, ha repercutido y mucho en las ganas de caminar hacia ninguna parte de los captados.

Lo cierto es que casi un año después el hotel que hay frente al edificio siniestrado ha vuelto a abrir sus puertas, el colegio que hay en el flanco izquierdo también funciona con normalidad, lo mismo que la residencia de mayores del flanco derecho, y sin embargo, el edificio de los salones de usos múltiples sigue siendo un esqueleto recubierto con planchas metálicas.

Lo dicho, el año 2021, tal y como se profetizó, fue fabuloso para descomponer un poco más a las comunidades y al Camino, por lo menos, en las zonas que yo conozco.

Estando así las cosas, salta la noticia de que el cristiano no se defiende y no denuncia, pero el kikiano denuncia las veces que hagan falta mientras nadie se lo impida. De esta forma se deja meridianamente claro que nada tiene que ver un kikiano con un cristiano.

Los hechos concretos son los siguientes.

La investigación del siniestro concluyó que se había producido un corrimiento de tierra debido a aguas subterráneas y que ese corrimiento afectó a la llave de la acometida del gas, situada bajo la acera de la calle Toledo, y propició la fuga de este. Con esta información se concluyó que había sido un accidente fortuito y hubo un Auto de sobreseimiento del 22/02/21 que daba por zanjado el triste asunto.

Insatisfechos con la conclusión del informe, los familiares de los fallecidos presentaron recursos de reforma.

Dudo que la familia del búlgaro Stefko Ivanov -una de las cuatro víctimas mortales- se metiera en tales berenjenales, más que nada porque por lo que trascendió a la prensa toda su familia era su madre viuda, a la que los compañeros del finado pagaron el viaje desde Bulgaria para que viniese a hacerse cargo del cadáver de su hijo. Pero la promoviese quien la promoviese hubo recursos de reforma por parte de las familias.

Y fueron desestimados (desestimación de recurso del 27/05/21).

En vista de lo cual, la Parroquia de la Virgen del a Paloma y San Pedro del Real tomó la iniciativa de presentar un recursos de apelación que fue admitido a trámite por el Juzgado de Instrucción nº 35 de Madrid allá por junio del providencial año 2021.

En dicho recurso, el recurrente apuntaba contra la empresa suministradora del gas y también contra el Canal de Ysabel II. En suma, si hubo un corrimiento provocado por el agua, es fallo del Canal por no tener una bola de cristal que le permita vaticinarlo a tiempo para evitar daños mayores. Y si el Canal no tiene bola de cristal, es culpa de la empresa del gas por revisar las acometidas solo con la periodicidad que marca la ley y no muchas veces más, para localizar corrimientos imprevisibles antes de que haya problemas más graves.

Es más, la parroquia no se corta a la hora de hacer uso de su bola de cristal, porque ellos sí que tienen una, que para eso son kikos, y vaticinar que «podía ser un caso idéntico al de la explosión en la calle Gaspar Arroyo de Palencia en 2007, donde después de 11 años de investigaciones se demostró que todo se debió a la mala instalación de la válvula de la acometida, que estaba mal sellada. Aquella explosión causó la muerte de nueve personas, una treintena de heridos y tres edificios derrumbados porque, según dictó la sentencia condenatoria, la empresa gastística "no realizó las diligencias necesarias para evitar el daño ocasionado"». 

El caso es que antes del fin del providencial año 2021 la Audiencia Provincial ha desestimado el recurso de apelación. En el auto se desestima cualquier procedimiento por la vía penal y se da por probado que el accidente no se debió ni a la manipulación indebida de cualquiera de los fallecidos ni a fallos en la instalación de gas de la parroquia, indicando que la fuga de gas estaba en la calle.

En vista de lo cual, la parroquia de la Virgen de la Paloma de Madrid ha hecho saber su intención de reclamar por la vía civil a fin, ya sin tapujos, de pedir responsabilidades por su “actuación negligente” a la empresa Naturgy y al Canal de Isabel II.

En otras palabras, que su bola de cristal es infalible y que no van a parar hasta que alguien les pague las obras de reconstrucción del edificio, porque lo de no resistirse al mal y poner la otra mejilla y no denunciar y dar el manto está muy bien para quienes quieran ser cristianos, pero ellos se conforman con ser kikianos de toda la vida.

Y un kikiano sin juicios no es nada.

 

domingo, 2 de enero de 2022

Traditio symboli (CXVI)

 

(Habla otra hermana que se queja de tener un hijo tras otro).

Kiko: Tu no querer hijos puede significar que le niegues al mundo el nacimiento de un gran hombre (si reflexionas verás cuántos grandes hombres no fueron los primogénitos) pero sobre todo le niegas un hijo a Dios. ¿Tú estás dispuesta a anunciar a Jesucristo? 

La manipulación parte de uno que durante toda su vida le ha negado hijos a Dios. ¡Manda naranjas! Y ya tiene sentido del humor ese diosito kiko que deja el “gran hombre” para el vigésimo quinto nacido o así, con lo cual pocas mujeres serán las que no le hayan negado hijos.

Por otra parte, esta revelación explica por qué los kikos son los últimos y los peores: los buenos estaban destinados a nacer después, pero la madre -la mujer siempre es la malvada de la historia- no los quiso concebir y se los negó al diosito.

F.: (perpleja) Sí..., pero tengo miedo porque estoy segura de que no sabré qué decir. Cuando rezo Laudes en casa, nunca sé qué decir.

Tiene una confusión grande, aunque comprensible para quienes conozcan Kikónides. Kikotizar no se parece en nada a rezar. Para rezar no hace falta “decir cosas “, lo mejor es permanecer en silencio y dejar que hable Dios, pero en la comunidad se confunde rezar con hablar mucho y con expresiones grandilocuentes (Abba, Padre, yo te alabo y te bendigo… y ese tipo de frases introductorias cuando hacen oraciones “espontáneas”), por lo que alguno piensa que rezar es soltar discursetes en los cuales lo que importa es la sonoridad de las palabras emitidas.

Kiko: Lo único que se te pide es que emplees el talento del amor que Dios te ha dado, que des testimonio de lo más grande que has recibido. Dios dijo: "Yo os suscitaré un profeta". ¿Recuerdas cuando Dios dijo esto? ¿Por qué Dios le dice esto al pueblo? Dios conduce a su pueblo por el desierto, los ha liberado de la esclavitud de Egipto y... ¿qué sucede?

F.: Dios tiene un encuentro directo con el pueblo y la gente se aterroriza.

Kiko: ¿Dónde sucede esto?

F.: En el monte Sinaí. Aparece Dios y hay terremotos, truenos, etc. Entonces el pueblo pide un profeta que actúe como intermediario.

Kiko: Moisés le dice a Dios lo que ha dicho el pueblo. ¿Y qué le dice Dios a Moisés?

F.: “El que escuche a este profeta vivirá; el que no le escuche, morirá”.

Falso. La verdadera cita ni da vida al que escucha, ni da muerte al sordo voluntario. Lo que está escrito en la Biblia es: «Si alguno no escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas de ello. Pero si un profeta tiene la presunción de decir en mi nombre una palabra que yo no he mandado decir, y habla en nombre de otros dioses, ese profeta morirá» (Dt 18, 19-20).

Kiko: ¿Quién es este profeta? 

F.: Jesucristo.

Kiko: ¿Tú lo has escuchado?

F.: Sí.

Kiko: ¿A través de la iglesia?  

F.: Sí.

Kiko: ¿Y cómo puede escuchar esto un vecino tuyo? A través de ti, ¿no? ¿No te ha dicho Dios que no va a aparecerse a este señor que roba, que bebe...? No se le aparecerá ¡porque se moriría! El único medio que Dios ha elegido para salvar a la humanidad es mediante la predicación (suscitará un profeta). ¿Y dónde está este profeta? ¿Dónde está Cristo?

Una vez más, Kiko muestra su gusto por retorcer la Escritura. El Deuteronomio no justifica invadir casas ajenas ni mucho menos convierte en profeta a quien a Kiko le da la gana, pero deja muy claro que aquellos que se las den de profetas y se inventen el mensaje no se irán de rositas.

F.: En los cristianos, en la Iglesia.

Kiko: ¿Qué pasa si este tipo no quiere venir a la Iglesia?

F.: La Iglesia debe acudir a él.

Kiko: Bien, ¡la Iglesia eres tú!

F.: Lo que pasa es que yo no creo que la gente tenga necesidad de nada. Creo que cada persona es feliz en su mundo.

¡Qué metida de pata! Es de primero de kikotización saber que todos sufren un montón, aunque muchos no se dan cuenta porque están convenientemente alienados, y viven solos con el gato y se suicidan una y otra vez después de fornicar y abortar.

Kiko: ¿Ah, sí? ¡Qué lindo, no me lo digas! ¿Estás convencida de esto, que la gente no necesita...?

F.: Al menos la gente que vive a mi alrededor... Tienen problemas, sí, pero... 

Kiko: No vienen a contarte a ti los problemas que tienen. La gente se ve bien, nunca dice sus problemas y siempre enseñan la cara limpia. En cada familia hay problemas, ¡y problemas gravísimos! En la familia más burguesa y más normal, donde todo parece funcionar de maravilla, tal vez la chica de 15 años se droga. ¿De verdad crees que la gente no necesita a Jesucristo?

O quizá el chico de diecisiete años haya sido captado por un grupo sectario y coercitivo. O puede que el padre esté enganchado a la pornografía como tantos kikos, porque resulta que la comunidad no evita ni que la de 15 se drogue ni que el padre sea un adicto.

F.: Sí, creo que la gente necesita a Jesucristo; pero vive tan alienada... ¡que lo lleva bien!

Kiko: Que la gente se divorcie, que se separe, ¿te importa a ti? Que los niños no vean a su padre porque con tanto trabajo no se puede dedicar a ellos.

De eso saben mucho los hijos del Camino, por la comunidad quita mucho tiempo y los niños quedan en manos de cuidadoras.

O que cada tres meses los lleva al parque comprándoles caramelos o regalos... y que los niños sufran en silencio, ¿qué te importa? ¿No te das cuenta de que el único amor que salva es Jesucristo? ¿Te sientes amada en tus pecados? ¿La gente se ha sentido amada en sus errores?

Menudo sufrimiento ser llevados al parque con caramelos que se van a llenar de tierra. Cuando no se tiene ni idea, se sueltan estas y otras tonterías.

F.: Veo que esto no interesa.

No le va a decir en su cara: “Estás diciendo tontadas”. Pero se nota que eso es lo que le gustaría.

Kiko: ¡Porque la gente no cree que esto exista! ¿Por qué se separan? Porque no se sienten verdaderamente amados. Si una persona comete un error o tiene un defecto, la otra ya no lo soporta, ya quieren separarse, ¿qué te parece?

Me perece un juicio y una temeridad pretender saber qué es lo que lleva a las parejas a plantearse la separación. Hay problemas muy serios que hacen que la única opción posible, avalada por la Iglesia, sea la separación. Y en no pocas ocasiones esos problemas conllevan la nulidad de lo que nunca fue un matrimonio válido. Pero Kiko se cree juez válido sin tener conocimiento ni calidad humana para ello.

Pero si les traemos este Amor no se separarán y sus hijos te lo agradecerán. Y gracias a que tocaste un timbre y hablaste con esa persona, anunciaste a Jesucristo, luego irán a la catequesis y esos niños no tendrán que sufrir en sus carnes esta angustia espantosa y muchas otras cosas.

Cuando se trata de la piel y la vida de los demás es muy fácil jugar a ser profeta. Total, si sale mal el culo pateado será el de otro. Lo importante es echar la culpa a los otros: si nadie hace las kikotesis -porque no se trata de predicar a Cristo, sino de hacer aceptos- es por la torpeza de los que llamaron a la puerta, nunca porque el profeta sea más falso que la moneda de dos caras.

Entonces, ¿no ves la necesidad de la evangelización? El mundo se salvará por la locura de la predicación. Jesucristo necesita que hagas esto.

Falso. Cristo no necesita un proselitismo que esclaviza a quien lo practica y a quien se lo traga.

¿Tú estás dispuesta a llevar la palabra del profeta, a ser profeta? El Señor te ha dado el marido que necesitas, no te ha dado más dinero porque quizás serías una burguesa terrible.

La histeria neocetecumenal es así: Cuando diosito te hace pasar necesidad -porque siempre es diosito el responsable, no el tener más hijos de los que puedes mantener ni las sagradas bolsas en las que estás obligado a participar- es para librarte de un pecado que sería peor que la pequeña molestia de la necesidad.

Por tanto, cuando pecas es porque diosito no ha visto necesario impedirte ese pecado, puesto que cuando quiere sí que te impide otros pecados simplemente manteniéndote en la pobreza. En consecuencia, diosito es responsable de todos los pecados que sí te deja cometer. Por tanto has de aceptar humildemente que es bueno que tengas esos pecados.

Tú no lo entiendes, pero diosito sabe lo que se hace. Y así llegan a la máxima de que diosito te quiere pecador. Y punto.

Dios te conoce y te ha dado una misión, ¡te ha elegido! Ahora, si no quieres, puedes irte con tu esposo y negociar con él, serás una persona como cualquier otra si desprecias la primogenitura.

¿No había dicho que está sobrevalorada la primogenitura, que muchos “grandes hombres” no fueron el hermano mayor?

Dios te ha llamado como primogénita, si no lo valoras, si estás dispuesta a vender tu primogenitura por un plato de lentejas, para vivir ahora, bien y sin tantos problemas... sin tener en cuenta que tendrás que experimentar una serie de conflictos para conocer los conflictos que tienen los demás (¡ah no, eso no!), porque el único modo que tienes de comprender a las personas es haber vivido estos conflictos.

Por la boca muere el pez. Uno que no tiene ni idea de matrimonio ni de paternidad y que no puede entenderlo porque no lo ha experimentado y se pone de maestro Ciruela.

Si tú no aprecias esto, no te preocupes, porque el Señor elegirá a otro en tu lugar. Nosotros, los primogénitos, tenemos la garantía de la resurrección en la tierra.

Me parece que los presuntuosos solo tienen la garantía de que serán puestos en su sitio, antes o después.