viernes, 3 de abril de 2020

Tostón publicitario. Pascua 2020 (I)



Este año, la primera parte del tostón publicitario en tiempo de Pascua resulta ser una carta en la que, una vez más, las firmas de los tres del trípode brillan por ser un copia-pega. Así que, como decía la preocupada comentarista de la entrada de ayer, cualquiera sabe si la cartita de marras es auténtica o si es una falsificación.
Yo desde luego no lo sé. Y por eso mismo, en lugar de editarla, he preferido adjuntarla en pantallazos tan cual me ha llegado a mí. Eso sí, no me resisto a hacer comentarios sobre la misma.
En cuanto al tostón publicitario en sí mismo -como si leer la cartita, auténtica o falsificación, no fuese suficiente penitencia-, resulta ser un refrito de un escrito del siglo pasado al que se suman las instrucciones para no celebrar el tríduo con la Iglesia, sino todo aparte, como es usual en un gueto. Pero eso lo dejo para sucesivas entradas. De momento, la carta con las firmas copia-pegadas de los tres del trípode.



Yo leo estas papanatadas de "está deseando que nos vayamos con Él", "el coronavirus -sin mayusculitis- obligará a muchos hermanos a morir" y me pregunto si el que escribe se piensa que el coronavirus lo ha mandado Cristo o que antes de la pandemia la gente no se moría. ¡Qué vacuo me parece todo lo que dice!



¡Qué ganas de liar! Una pandemia no es un momento de salvación, como tampoco lo es una guerra, que ha habido muchísimas a lo largo de la historia, ni una hambruna, que también han abundado. Lo pondré más claro: si no escuchan a Moisés ni a los profetas, ni aunque un muerto resucite ni aunque haya una pandemia, creerán. Por eso es una tontería lo que dice el gurú.
Y no quiero dejar de hacer notar que su humildad ha descubierto que la forma correcta es "las Laúdes". De nada, que en este blog se les explicó unas cuantas veces. A ver si sus huestes toman nota. 


Una carta tan distante del otro, que es Cristo, como todas las suyas. Ni una palabra para los enfermos y los muertos.
Y lo mejor viene a continuación. Porque recuerdo que en el tostón de Cuaresma hizo que se pasaran bolsas para una presunta reunión con obispillos de remotos lugares que, por mor de Dios, no va a poder ser, de forma que debería haber un fondo de maniobra suficiente, ¿no? ¡Por supuesto que no! En el CNC nunca es suficiente, siempre tendrás que dar más. Y seguirás sin convertirte por más que des.
Toda ocasión es buena si se sabe aprovechar

jueves, 2 de abril de 2020

Psicosis neocatecumenal



El autodenominado equipo itinerante internacional -ellos lo escriben con mayusculitis, pero algo así se hacen llamar- está muy mosqueado con este humilde blog.
No les mola nada que el blog haga eco de lo que ellos quisieran mantener en las tenebrosas tinieblas del arkano y por eso han dado instrucciones para que se cierren las páginas no oficiales de noticias sobre el CNC.

¡Pues lo llevan crudo!
Me parece una idea excelente que hagan limpieza y que ordenen que se supriman tantas páginas que no aportan otra cosa que dosis de kikotina, pero no se pueden poner puertas al campo.
Y como prueba aquí traigo el churro que llaman “el regalo de esta Pascua”. Mira que dibuja mal su humildad. Se diría que sus años en la escuela de bellas artes no le sirvieron de mucho.
Lo que sí está logrando con tanta tontería y tanto afán por ocultar las instrucciones al margen de la Iglesia acerca de como quiere que sus kikotizados hagan el paripé en casa durante el triduo pascual, es que entre los mismos se desate cierta psicosis sobre las cositas que leen en esas páginas web que no consiguen cerrar, como en el siguiente ejemplo, en el que a la menda del comentario no le importa si el mensajito es razonable o no, solo quiere que sea kikótico, porque a la pobre la han convencido de que lo que no es kikótico, no vale.