jueves, 8 de marzo de 2018

Segundo escrutinio (XXXIV)




«El Evangelio dice más: quién no lleva su propia cruz. En esta convivencia, el Señor os llama a conversión, que significa: quien no porta la propia cruz, acepta la propia realidad de hoy. ¿Qué no aceptas? Para pasar en este escrutinio debéis aceptar vuestra realidad, aceptarla hasta el fondo. ¿Qué eres? ¿Un homosexual? ¿Qué tienes que no puedes soportar? ¿Qué eres un vicioso? ¿Que tu matrimonio está fatal porque estás casado con una colérica que no te ama? ¿Que has abortado? ¿Que has robado? ¿Qué eres un soberbio? ¿Qué eres una persona violenta? ¿Qué te hace sufrir?»
Para aquellos que se empecinan en negar que en los segundos se pregunta con pelos y señales por tus pecados y los de los demás ¡Aquí está Kiko para dejar claro lo que hay que preguntar!
«Bien, quien hoy no toma su cruz no puede ser mi discípulo.»
La frase no está en ningún Evangelio, luego obviamente no es requisito para ser discípulo de Cristo, sino de Kiko.
«Aquí queréis que el Señor os quite su cruz y después le seguís, ¡no! Aceptar radicalmente. Dios lo ha permitido, de hecho a través de esa cruz vas a encontrar la salvación.»
Entonces, si Dios permite que el padre enferme justo cuando toca el paso o que el hijo se niegue a caminar, aceptar la cruz significa quedarte con tu padre y no echar de casa al hijo, es decir, ignorar la prédica papanatas que dice que les tienes que odiar.
«Es precisamente esa cruz la que te ha traido aquí, la que te ha redimensionado, te ha hecho comprender que no eres Dios de ti mismo, te ha hecho poner tu boca en el polvo. Por esto sufres, porque quieres ser Dios, esto es el pecado, porque quieres ser amado por todos. Pero gracias a esa neurosis, gracias a esa injusticia que has tenido que sufrir en tu historia, gracias a que eres la cuarta hermana, que siempre has tenido que vestir con las cosas de las mayores, has visto que tu madre no te amaba, que tenías que hacer las camas de todos, que te han matado; está bien, gracias a esa historia tuya, gracias a eso el Señor te hace justicia y tú has entendido mucho más que tu hermana, la mayor, que se creía una reina, lo que es la verdad porque has tenido que sufrir la injusticia del mundo.»
¡Vaya película digna de esos marxistas de los que habla tan mal!
«De lo que estás negando es precisamente lo que te está salvando. Pero no te importa. A ti te importa ser la reina. Como a la gente de las chabolas. Conmigo había un paralítico y su mayor felicidad era tener las dos piernas: ¿hermano, quieres que me corté ambas piernas para hacerte entender las cosas? ¿No ves que quienes tienen piernas no son felices? ¡Pues nada! Pensaba que con las dos piernas sería completamente feliz. El ciego piensa: tú tienes ojos y eres feliz. ¡Fíjate qué alienación! Quien no toma su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo.
Bien, ¡si estás en este camino pensando que el Señor te quite la cruz, eres un necio! Pero como te la va a quitar si es precisamente lo que te está salvando, te está redimensionando, te hace ser humilde. Recuerda a San Pablo.»
Lo siguiente nada tiene que ver con recordar a San Pablo, sino con inventarse una historieta plagada de juicios de intención.
«Decía que tenía el ángel de satanás. Tal vez tenía crisis coléricas. ¡Pensad en un cristiano con crisis coléricas! Y estas crisis le hacían perder la compostura. Todos pensaban que era un santo y, en cambio, se encontraban frente a alguien que perdía los estribos. Este demonio lo humilló, le hizo sufrir y como sufría tanto, decidió pedirle al Señor que se lo quitara. Y casi idolátricamente, supongo que estaba arrodillado en su habitación. Y reza al Señor: "Señor, quítame esta cruz, no puedo más". Pero el Señor no responde esa noche, por lo que continúa la segunda noche, ayuna, etc. La tercera vez que lo hace con dificultad, el Señor responde y le dice: "¿Pero no sabes que yo (sic) soy fuerte en tu debilidad? ¿y quieres que te lo quite?" Todos ven que tú eres repelente y entonces la gente piensa que las comunidades no son obra de Pablo porque nos acercamos a él y apesta. Pero entonces, ¿es Dios? De hecho, Él aparece en tu debilidad. Y esto Y esto es muy bueno para ti porque eres un soberbio tremendo y te gustaría que todos los frutos de la evangelización fuesen tuyos. Así que esto te mantiene humilde y mi gracia y mi Espíritu te son suficientes para soportarlo. San Pablo se quedó contentísimo porque su cruz se hizo gloriosa. La cruz en definitiva nos hace sufrir mucho porque el demonio la usa para decirte que Dios no te ama. Pero si Dios te la ilumina, entonces te dice que esta cruz no es la prueba de que Dios no te ama, sino que es la prueba de que te amo en relación con los demás. Y esto porque el hombre no vive solo. Necesitas esa cruz en relación con los demás para que seas más eficaz, mejor servidor. Entonces sabes que es en beneficio de la evangelización. Y entonces, bendito sea el Señor, porque es su prueba de amor.
Un homosexual en una catequesis dijo que había hecho 7 años de psicoanálisis pero que no le habían servido de nada. Pero la comunidad lo ha salvado. Y hoy es un gran apóstol.»
Esta película ya la contó en las kikotesis de inicio, concretamente en la correspondiente al quinto día. Sólo que en esa ocasión los años de psicoanálisis mencionados fueron cinco…
Y dijo que Dios le había dado esa cruz para que nunca se separara de él (sic). Cuando quita los ojos de Jesucristo, cae y da gracias al Señor. Esto había sido algo horrible para él, lo había destruido, había odiado a Dios al principio, a la sociedad y especialmente a sí mismo de un modo espantoso. Ahora se había convertido en una cruz gloriosa. Dios sabía que era infantil, que era uno que quería sobresalir en todo, y había permitido esto para que así se uniese sólo a Cristo.
Dice la parábola: "Quien de vosotros si quiere construir una torre no calcula los gastos para ver si puede completarla, haciendo bien los cimientos para que si llueve, no se caiga la casa". Lo habéis visto, la gente dice que es un tonto porque no calculó los gastos antes de construir. Dios dice: ¡Esto también os sucederá a vosotros!»
Eso es lo que les sucede a los kikos con tanto proyectarse.
«¿Cómo podéis calcular los gastos? Renunciando a todas vuestras riquezas.»
Nada de “en tu libertad”, ni de lo que tú quieras o lo que tú consideres conveniente, nada es suficiente si no es todo.
«¿Estás dispuesto a amar a Dios por encima de todas las cosas? Comienza a vender tus bienes. Pruébate a ti mismo. Está claro que odiar a tu esposa en el sentido evangélico es difícil. Es mucho más fácil en el sentido que el mundo da a esta palabra.»
No sólo es más fácil, es más natural, más humano y más cristiano poner a la esposa después que a Dios que no ese odio reconcentrado que exige el CNC.
«Una cosa que te hemos dicho en este camino que te puede ayudar: pruébate a ti mismo con el dinero, calcula si en el fondo de ti mismo hay rectitud de intenciones. Esto es lo que tienes que calcular. Te crees seguro de ti porque estás habituado a engañarte, estás alienado, no te conoces a ti mismo.»
Tú no te conoces, dice Kiko, que para eso está él, para juzgarte sin conocerte de nada.
«Una forma de conocerte es: ve y vende tus bienes y quédate pobre y tendrás un tesoro en el cielo, y luego vienes a mí y serás mi discípulo. Y esta es una Palabra para todos nosotros y no solo para los frailes.»
Más bien, eso de ser discípulo de un tal Kiko no es para los frailes, sólo es para ellos.
 

martes, 6 de marzo de 2018

Trípode neocatecumenal: pata de la comunidad




Esto de las trolas, digo, de los mantras kikiles es como un deja-vú, algo que se repite una y otra vez, una y otra vez, en un ciclo interminable, en una cinta de moebius que jamás se acaba de recorrer.

Parecen pensar que a fuerza de repetir las mismas falsed… cosas una y otra vez, alguien se las creerá y las aceptará como verdad absoluta, incluso en contra de la evidencia que le muestren sus sentidos, su instinto o su propio ser.

Trípode
Últimamente ha habido algún comentarista empecinado en vender la rota moto de las bondades del camino. Su obcecación llega a tal punto que incluso se afana en negar la razón de ser de las plúmbeas convivencias de mes.

Así que por si alguien no tiene claro de qué va realmente esa pata del trípode kikil, me apresto a explicarlo, no sin antes aclarar que lo que seguidamente se relata no es la visión particular de lo que ha sucedido año tras año en la comunidad de la menda escribana, sino que es la praxis general en todo el Camino, como podrían acreditar tantos y tantos participantes en este blog, de tantas comunidades distintas y distantes.

La convivencia del mes es ese desagradable domingo al mes en que, por decreto kikil, la comunidad en pleno con todos los hijos menores de edad de los catecúmenos y unas cuantas niñeras ajenas a la comunidad se reúne en alguna casa de convivencias para “pasar el día todos juntos”.

Convivencia: sin hijos ni amigos
De por sí, tal enunciado es falso, puesto que la primera incoherencia de ese día de convivencia es que los hijos, que han de ir y han de estar por decreto kikil, son excluidos de la convivencia con los mayores. Por eso es importante llevar niñeras.

Los niños, si tienen edad suficiente para comportarse, están al principio, durante ese jolgorio raro y ruidoso en el que el recogimiento brilla por su ausencia que llaman “laudes” aunque tenga lugar pasadas las 12 de la mañana. Y si no, directamente quedan en manos de las esforzadas niñeras con las que, dicho sea de paso, tampoco van a pasar el día los catecúmenos, es decir, las niñeras están allí para currar, no para formar parte de los elegidos para la “fiesta” que está a punto de acontecer.

Al final de eso que llaman laudes aunque no lo sean, tiene lugar el rito (los signos son importantes en el adoctrinamiento) de la bendición de los hijos. Así que incluso si algún chico ha sido excluido previamente, en ese momento se le hace entrar y formar cola con todos los demás para que el responsable le bendiga, como si la bendición del respon de la comunidad tuviera un valor mágico especial que no otorga la simple bendición paterna.

Seguidamente, los niños mayorcitos se van con el didáscalo de la comu, que les da ocasión de exponer ante todos los demás hijos cualquier queja que tengan contra padres o hermanos. Esta sesión de los niños con el didáscalo no existe en los estatutos más aprobados del universo, pero se hace. Y aunque digan que se hace para tener ocasión de explicarles la lectura de la Biblia que se haya leído, lo cierto es que lo que más interesa es que expongan quejas. Cualquier debilidad propia o ajena siempre es de interés para los hermanos neocatecumenales.

Escenario típico de una convivencia neo
Normalmente, la sesión de adoctrinamiento del didáscalo con los niños finaliza sobre la hora de comer. En la comida se procura que los hijos se pongan por un lado y los adultos por otro, de forma que tampoco en ese momento hay convivencia.

Y concluida la comida, los neohermanos se encierran en la sala “de convivir” y no se admiten interrupciones de hijos salvo que a alguno se le caiga un ojo o accidente igualmente serio. Así que no hay convivencia dominical con ellos, por más que se les haga ir tanto si quieren como si no.

En la sala “de convivir” al margen de los hijos y también del cónyuge cuando se da el caso de que éste no camina y, por supuesto, al margen de las niñeras, que están allí para currar en domingo (y cobrar en B) mientras los neohermanos se felicitan por ser los que “santifican” el día tras la puerta cerrada, tiene lugar la personal e intransferible rendición de cuentas sobre cómo se ha vivido el mes.

Ese es el objetivo de la “convivencia” que excluye a los hijos, al cónyuge no caminante y a todos los que no sean de la comunidad, de esa comunidad por la que hay que odiar al padre y a la madre y a los hijos y al universo entero antes que faltar a la comunidad.

En la rendición de cuentas es preceptivo incluir los siguientes aspectos: cómo estás respecto al camino (¿haces el trípode? ¿das el diezmo? ¿obedeces a los kikotistas?), cómo estás respecto a la comunidad (¿tienes algo contra algún hermano? ¿ha habido algún enfrentamiento o encontronazo con alguno, por más que pienses que ya está resuelto?) y cómo estás respecto a tu familia (aquí salen todo tipo de asuntos de alcoba y de discusiones entre padres e hijos). Se trata, dicen, de que la rendición de cuentas te “ayude a caminar”. Porque ahí es donde ponen su vida los kikos; la sesión de despelote no ayudará a tu fe ni a nada bueno, pero es que tampoco se trata de eso, sino de que caminar sea para ti el centro de tu existencia.

Sí, es tan tétrico como parece
La estricta normativa kika (porque en el CNC hay normas, ritos y reglas para todo, y lo de dejar a la gente “en su libertad” es un mito) dice que quien da réplica a cada hermano durante su rendición de cuentas es el respon. Y que debe hacerlo “para ayudarle a aterrizar”, que traducido significa que no se admiten explicaciones suavizadas ni tampoco etéreas y abstractas, sino que hay que dar nombres y datos, y pelos si se tercia.

La realidad es que el respon interviene, por supuesto. Pero también lo hacen otros muchos, supuestamente para que el “aterrizaje” sea más completo. Y cuando el relato va de rifirrafes dentro de la comunidad intervienen todos los enzarzados y todo el que quiera apuntarse. Sólo así se logra que “vuelen las sillas”, que es actitud muy neocatecúmena que agrada mucho a los kikomendas porque según sostiene otro mantra kikil: si no cuentas todas tus intimidades y debilidades, tus amorosos neohermanos no te podrán amar jamás.
 

domingo, 4 de marzo de 2018

Segundo escrutinio (XXXIII)




«KIKOTEQUESIS
Esta palabra aparece en este escrutinio, en el paso del precatecumenado al catecumenado. ¿Cómo se debe interpretar? Si uno viene a mí y no odia a su padre: ¿cómo se debe interpretar? Bien, hermanos, así como está. Si no odia. ¿Pero cómo puede ser si Dios es amor? Lo decimos sentimentalmente Bueno, quién tiene orejas para entender entiende. ¿No lo entiendes tú? El Señor dice muy claramente: la semilla que cae en el camino son aquellos que escuchan la Palabra pero no la entienden. Jesús dice que quien no odia a su padre y a su madre no puede venir a mí.»
Ese “mí” se refiere con certeza al ególatra mandamás del CN, por eso está en minúscula.
No lo entiendes. Y no te lo explico. Pero la Palabra dice: ODIAR. Puedes entenderlo muy bien. Pero quien no está escuchando a Dios con un corazón recto, significa que Dios no lo ha permitido o que él no quiere porque escucha al demonio. Dice: veis que aquí le dicen loco. ¡Puedes decirlo! Ve y denúncianos a los obispos; aquí se dice loco, aquí se dice odiar, no amar. Quien lo quiere malinterpretar, lo hace. Nosotros sólo decimos lo que dice el Evangelio, Jesucristo, cuando está predicando, llegan  la madre con los hermanos. En Palestina no hay nada por encima de la familia, en la comunidad de Belén nos dicen que si tocas, atacas a una persona y se te presentan doscientos. Es una cosa tremenda. Es un clan, son familias; y las esposas y las mujeres no tienen una palabra. Son los hombres quienes van delante. Si vas a la casa de un árabe y no encuentras a una mujer, entras y escuchas un crujido por dentro. No permiten verlas.
Jesucristo, hermanos, mientras predica, ve llegar a la Virgen María que viene con todos sus parientes y se supone que la han obligado a ir porque la mujer no tiene voz en el capítulo. Supongamos que en una convivencia como esta, llega alguien viene a avisar que está su madre y sus hermanos. Jesucristo ni siquiera va a verlos y dice: "¿Quién me está esperando allí?" ¡Tu madre y todos tus hermanos! "¿Mi madre?, ni siquiera la conozco. Aquí está mi madre (dirigiéndose a los que estaban escuchando). Mis hermanos, aquí están mis hermanos".»
Y como viene siendo usual, una vez más se distorsiona y deforma la Escritura.
«Supongamos que la madre está escuchando, ¡qué dolor! Una mujer toda sentimental diría: ¡ha repudiado a la Virgen María! ¡Qué hijo tan desnaturalizado!»
Porque la visión kikótica permite saber lo que pensarían y dirían las mujeres “todas sentimentales”.
«Pero esto dice el Evangelio, ¿o no? Y los parientes pensaron que estaba ido, loco; un tipo que abandona a su madre viuda,  pobrecilla, ¡un vago que abandona a su madre! Después la devoción, después el trabajo, primero debe llevarse a la madre con él y no dejarla con los primos, ¿está claro, no? Todos los primos estaban enojados porque esta pobre viuda que no trabajaba -ya que en ese tiempo las mujeres no trabajaban- debe comer en la casa de... (era gente muy pobre), porque su hijo se ha ido a hacer el falso profeta. Está claro, ¿verdad? También a mí, dice el primo, me gustaría viajar por el mundo. Y estas cosas han pasaron en mi vida casi de la misma manera.»
Esa comparación tan burda es falsa. Porque Kiko sí que dejó a su madre a cargo de otros, mientras que María estuvo con su hijo incluso al pie de la cruz.
Imagínate yo con una carrera comenzada. Mi padre pensó que estaba loco y que podría, por ejemplo, venir un día con todos mis parientes. Tengo un primo que vino a la catequesis porque se decía que yo era un loco. Me dijo: "He venido para verte. Te he conocido antes de enloquecer y quiero ver en qué te has transformado” y esto es histórico. “Y he venido a escuchar la catequesis”. Vino 5 veces y dijo: "No estás loco, pero no me interesan", y no volvió, porque nadie es un profeta en su propia casa: ni mi madre, ni mi padre, ni mis hermanos vienen a la comunidad.
Enemigos del hombre serán los de la familia, dice Dios y esta Palabra debe cumplirse. Decidme, ¿Jesucristo en este momento ha odiado o no a su madre? Querían alejarle de la misión de su Padre.»
Lo que querían y lo que dejaban de querer hacer se lo sabe porque habló con todos ellos personalmente, sin duda.
«Y luego, ¿qué le dijo a Pedro, que era su mejor amigo? "Vete lejos, Satanás", lo insultó. Pero los otros dicen: "¿Qué religión es ésta?" ¡Pero qué caridad, un hombre que insulta a otro así! Porque aquellos que entienden la caridad como algo suave y meloso... Una mujer me dijo: "Oh, Kiko, cuando hablas me parece ver a Jesucristo; cuando te enojas, ¡no!"»
A mí lo único que me parece ver es a un actor, bastante malo, por cierto. Sólo tiene un registro.
«Porque cada uno se hace una imagen de Jesucristo a su manera, un Jesucristo todo cándido. Entonces, ¿qué pensais de Jesucristo cuando dice de Herodes: "Ese zorro"? No puede ser Dios, uno que insulta a todos, que llama hipócritas a los fariseos; no, no es de Dios porque todo lo que es de Dios es todo suave, todo dulzura. Eso lo dirás tú. Solo aquellos que viven la vida a nivel sentimental dicen eso. Menos mal que la vida no es un sentimiento.
Sabéis que el camino neocatecumenal debe hacernos pasar de una fe sentimental a la historia. La fe no es un sentimiento. ¿Qué significa una fe infantil? Es cuando uno cree que la fe es cuando siente a Jesucristo. Por tanto, si siente a Jesucristo, siente amor por los pobrecillos y le caen las lágrimas. Ah, qué amor siento, tengo fe. Cuando no siente esto, ¡nada! Santa Teresa decía que estuvo 18 años sin sentir a Jesucristo, sino que sentía una barrera que la separaba de Jesucristo, entonces no tenía fe. Mucha gente piensa entonces que no tiene fe y no es verdad. De hecho, es todo lo contrario. El sentimiento es un gusto interno, muy falso, y el demonio puede influir sobre el ánimo, basta una mala noticia para dejarte triste y viceversa. Nuestro ánimo es subjetivo, falso y deformamos la historia. ¿Qué es la historia y los hechos? Esto es verdad; es historia.
Antes de nada, volvamos a la palabra odio. Digo que esto es auténtico. Hemos visto tanta gente que no ha continuado en el camino porque no ha odiado a la esposa.»
¡Bien por esa gente! Porque el verdadero Dios (otra cosa es diosito) nunca pide odiar a la propia carne como prueba de fidelidad a él, eso es algo que sólo se le puede ocurrir a un perturbado.
«Debemos aprender a odiar cuando los otros son un obstáculo, son nuestra ruina. Pero esto no lo dice que Jesucristo, ya lo dice el Antiguo Testamento, el deuteronomio, cosas tremendas. La Palabra dice: Si tu esposa quiere enseñarte los ídolos, la matarás. Incluso hoy si una familia tiene un hijo que se casa con un pagano, él dice que para ti será como un gentil, un publicano. Y tú no hablarás más con él. Para ti será una persona muerta.»
Cristo no lo dijo, está imponiendo la vieja alianza que a nadie salvaba por encima de la Nueva Alianza que es la única que sí salva. Está volviendo al judaísmo y a la opresión de la ley. Así les va a los kikos.
Jesucristo se presenta como Adonai, como el Señor del Sinaí que está por encima de cualquier amor. En el fondo, es lo mismo que dice la psicología; solo aquellos que están libres de relaciones de tipo neurótico con sus padres son autónomos para no ser condicionados, para hacer lo que para ellos es correcto hacer. Pero siempre llevamos con nosotros lazos que nos condicionan (Deuteronomio 13, 7-12).»
Resulta que en el CNC te vienen con la falsa cantinela de que tienes que odiar a tu padre cuando este está enfermo en el hospital coincidiendo con un paso, lo que nada tiene que ver con la farfolla del Deuteronomio. En el CNC te dicen también que odies a tu hijo cuando éste no quiere caminar. Y no caminar nada tiene que ver con los ídolos. En resumen, por no extenderlo más, que lo del Dt. nada tiene que ver con lo que se hace en el Camino.
 

viernes, 2 de marzo de 2018

El Camino no es una democracia




El Camino no es una democracia, lo dijo Kiko y lo recuerda en cada ocasión: en el Camino se hace lo que dice el kikotista, y quien no esté conforme se puede ir.
Esto es así porque a los niños pequeños no se les puede dejar a su libre albedrío, hay que llevarles de la mano y decirles lo que tienen que hacer en cada momento; y los neocatecúmenos son muy infantiles y muy inmaduros, no sólo en la fe.
En consecuencia, no veo nada sorprendente en el hecho concretísimo de que de cara a las próximas elecciones italianas, se estén haciendo llegar clarísimas indicaciones sobre como se espera que voten los neocatecumenales. No es nada nuevo ni exclusivo de Italia.
Carta privadísima para tutti di tutti li carissimi fratelli e sorelle

Tan privada y tan sólo para los amigos que firma en nombre de un comité público


El revuelo tal vez se deba a que en esta ocasión el llamamiento a votar por unos en concreto y no por otros en concreto ha sido por escrito. Y está circulando por las redes sociales. Y puesto que públicamente se pide, algunos públicamente están mostrando su contrariedad.






















La traducción del comunicado de prensa de la página 100 Piazze viene a ser la siguiente:
COMUNICADO DE PRENSA

la redacción de 100 Plazas manifiesta su pesar por la actitud de algunos hermanos del Camino Neocatecumenal a quienes se les ha permitido en estos días enviar cartas a las comunidades con claras indicaciones de voto con respecto al 4 de marzo. No solo indicaciones de nombres de candidatos y de partidos, sino también despreciando y desalentando el voto a otros.

Hacemos un llamamiento al sentido de responsabilidad de los catequistas a todos los niveles, comenzando por el Equipo Internacional para que el Camino no se utilice como un banco de votos a través de los grupos de Facebook, WhatsApp y Telegram.

Por nuestra parte, evitaremos absolutamente dar espacio a tales indicaciones.

El director

Si bien lo mejor son los comentarios, de los que sólo pego unos pocos. En uno, Lucia hace saber que en el CNC hay cosas bastante peores que la intromisión en la libertad de voto. Y en otros, la kikotizada Gina se pone a disertar sobre el sexo de los ángeles, porque una misiva donde el firmante intenta hacer valer su condición de cabeza visible del Comité “Defendemos a nuestros hijos” y del “Family Day” romano como que muy privado y muy para el restringido ámbito de sus conocidos y amigos no es.



Pero es que el consumo inmoderado de kikotina hace que no se vea el mundo como es, sino como el kikotista les dice que lo tienen que ver.