viernes, 13 de febrero de 2015

Catequesis de inicio. Día 2 (I)



PASTORAL DE EVANGELIZACIÓN. LOS SIGNOS DE LA FE


Esta catequesis y las dos siguientes sirven para explicar qué estamos haciendo en las parroquias y por qué. Esta catequesis se centra en los problemas de la parroquia, del párroco y el propósito del camino neocatecumenal que queremos iniciar en la parroquia.
¡Tres sesiones para explicar qué hacen y por qué! Sí que debe de ser difícil explicar lo inexplicable. Lo que se deja entrever con el planteamiento es que el CNC se aprovecha de “los problemas de la parroquia, del párroco”.
Hoy en día se habla muchísimo de evangelización, y de que debemos pasar de una pastoral sacramental a una pastoral de evangelización. ¿Qué es este camino neocatecumenal que iniciamos en la parroquia? Es precisamente para abrir dentro de la parroquia una pastoral de evangelización, donde la gente pueda ser iniciada en la fe. Pero, ¿por qué esta necesidad de ir hoy a una pastoral de evangelización? Explicarlo es el motivo de esta catequesis, aclarando cómo y de qué manera se desarrolla esta evangelización.

Imaginaos entonces que este diseño es el territorio de una parroquia en una ciudad cualquiera. Nos encontramos inmediatamente frente a un dato: de los cincuenta, cuarenta o treinta mil personas pertenecientes a la parroquia, cumple con el precepto dominical sólo un porcentaje que varía en función del barrio.

Hay parroquias que tienen una asistencia a la Misa del 30%, como máximo, otras del 20%, otras del 10% y en otras áreas de los suburbios industriales ni el 1%. En el dibujo representamos a todas las personas que pertenecen territorialmente a la parroquia y con el círculo de trazos las personas que asisten a Misa.
¿Qué es una pastoral sacramental? Es una pastoral con la que mediante una determinada acción pastoral o manera de actuar en la parroquia, se quiere llevar a la gente a Jesucristo el Salvador a través de los sacramentos (…), o mejor, por medio de la presencia de Jesucristo: donde Jesucristo está presente, puede ser encontrado porque nos ayuda, nos salva, y nos saca de nuestras situaciones de sufrimiento y de muerte. Hasta ahora: ¿qué tipo de presencia ha predicado la Iglesia? Veámoslo:
- Cristo está presente en el Sagrario. Por eso los sacerdotes dicen a la gente de ir al Sagrario para orar, pedir gracias...
- Cristo está presente en los sacramentos, especialmente en la Eucaristía y la Confesión: hay que alimentarse de Cristo en los sacramentos, así que tienes que ir a Misa y confesarte con frecuencia.
- Cristo está presente en la Iglesia: en los obispos, en el Papa y en los sacerdotes. Por eso la Iglesia dice a la gente que tiene que obedecer al Papa y a los Obispos y que debe buscar la dirección espiritual de un sacerdote.
- Cristo está presente en los pobres, en los enfermos, en los que sufren. Por esta razón, la Iglesia recomienda a la gente que haga obras de caridad con los pobres y necesitados, que visite a quienes están en hospitales, en las cárceles, etc.
- Cristo está en gloria en el cielo. Por ello tenemos que orar todo el tiempo: en la calle, en el campo, porque Jesucristo intercede desde el cielo por nosotros y debemos invocarle con la oración.
Las parroquias, más o menos, basan su pastoral en estos puntos, en estas presencias de Jesucristo. El sacerdote trata de llevar a la gente a encontrarse con Jesucristo a través de estas presencias.
Pastoral sacramental versus 'pastoral kikángelical' de copa y puro (sólo para obispos)
Este tipo de pastoral es lo que se llama pastoral sacramental. Pero ¿cuál es el problema de este tipo de pastoral? Que sirve sólo para el 20% de las personas que continúa yendo a Misa, aquellos que hemos metido en el círculo rayado, pero no sirve para todos aquellos que han dejado la parroquia y ya no van a la Iglesia. (…) Y este es el problema de la pastoral sacramental: todas aquellas personas que viven fuera de la Iglesia nunca serán alcanzadas mediante este tipo de pastoral. Es válido sólo para el 20% de personas, las que asisten a la iglesia.
Todos, todas, todos, nunca, nunca… ¿No quedamos en que una generalización siempre es una mentira? Pues en el párrafo precedente hay unas cuantas.
Pero ¿por qué no vienen aquellos que no asisten a la iglesia? Por una razón muy simple. Porque los que ya no están en la iglesia, los que se han ido, no tienen fe, y por lo tanto esa pastoral no es válida para ellos. Porque para creer que Jesucristo está en el Sagrario, se necesita fe. Para creer que Jesucristo está en la Misa, se necesita fe. Para creer que Jesucristo está en la Confesión, hay que tener fe. Para creer que Jesucristo está en los sacerdotes, se precisa aún más fe. Creer que Jesucristo está en los obispos, requiere de mucha más fe. Para creer que Jesucristo se encuentra en los que sufren, hay que tener mucha más fe, porque los que sufren hacen que la gente piense que Dios no existe; porque si Dios es tan bueno, dice la gente, ¿por qué permite que los niños mueran de hambre, las guerras, el cáncer, etc.? Sin fe es imposible entender el sufrimiento del mundo. Para creer que Jesucristo está en el cielo, y rezarle, también hay que tener fe. Por lo tanto este tipo de pastoral sirve sólo para aquellas personas que tienen este mínimo de fe, que creen que Jesucristo está presente en esas realidades.
Pura incoherencia, primero hace saber que se necesita muchísima fe para creer que Cristo está en los obispos y en los que sufren y acto seguido minimiza la fe de quienes ven a Cristo en el otro. Y por supuesto, si apenas tienen un mínimo de fe, menos van a tener idea de cómo ir en busca de la oveja perdida, por eso Pako tiene que se aprestarse a corregir la deriva a su modo:
Medidor de fe (sólo funciona cuando lo maneja un kiko)
¿Qué problema nos supone a nosotros esta situación de la parroquia? No se trata de llegar sólo al hombre que frecuenta la iglesia, al cual se puede llegar incluso con la pastoral sacramental, sino también a aquellos que están fuera de la parroquia, a los cuales sin duda ninguna estas presencias no sirven. Aquí aparecen los signos de la fe. Tenemos que encontrar una presencia de Jesucristo para la cual no sea necesario tener fe, por la cual un hombre pagano, ateo, un hombre secularizado, un técnico, un pragmático que no tiene fe en Jesucristo y no va a la Iglesia, viendo esta presencia, este signo, conozca a Jesucristo.
Fijémonos en lo majo que es Pako que no niega que la pastoral sacramental tenga alguna utilidad, aunque sólo sea para los denostados religiosos de domingo, con quienes Dios les libre de emparentar.

jueves, 12 de febrero de 2015

Catequesis de inicio. Día 1 (V y final)



"La primera de las dos catequesis de los ciegos es para decirle a la gente que recen, que pidan, que estén atentos".
Pero recordemos que no hemos de ser como esos que se creen que rezar es decir Padre nuestro que estás en los cielos… o que se están de rodillas ante el sagrario (ver aquí), aquí se viene a rezar lo que diga Pako, como diga Pako y a las horas que diga Pako.
  
"La segunda es para decir que Jesús pondrá barro sobre los ojos para que te sientas pecador, para que descubras que estas sucio".
También aquí conviene recordar que la interpretación de la Palabra de Dios sólo corresponde a la Iglesia y que en ese Evangelio Jesús deja bien claro y sin posibilidad de mala interpretación que el ciego es ciego no por ser pecador, sino para que se manifieste en él la gloria de Dios (ver aquí). Y la tradición de la Iglesia explica que no era barro, sino arcilla, como la de la creación del hombre, y que el ciego no fue embadurnado, sino ungido.

"Seguramente alguno de los que te estén escuchando lo hace no porque se sienta ciego o necesite algo, sino por simple curiosidad. Como el segundo ciego. Y resulta que le pasó lo mismo, entró en la iglesia y se encontró con Jesús, que le ha puesto barro sobre los ojos, para que sienta la necesidad de lavarse; porque se lava y ve".
Eso sí que es inventiva, ninguno de los dos relatos evangélicos mencionan entrada en iglesia o templo alguno, los ciegos se encuentran con Jesús en su vida normal, es Jesús quien pasa por su vida, no ellos quienes van.

"Esto es importante porque la gente que te escucha está más cerca del segundo ciego que del primero. El hecho es que nos hemos acostumbrado a nuestra ceguera. Somos burgueses ciegos, resignados y acostumbrados a vivir así, sin movernos. Estamos acostumbrados a nuestra vida y en silencio pedimos limosna. NECESITAMOS DE ALGUIEN QUE NOS HAGA DESCUBRIR QUE NUESTRA VIDA ES UNA MARAVILLA MUCHO MÁS GRANDE QUE AQUELLO A LO QUE LA HEMOS REDUCIDO. Somos gente perezosa, creemos que la vida es gris y plana. Necesitamos a alguien que nos diga que la vida no es así, que es mucho más bella, que podemos ver real y claramente esta maravilla".
Si quiere dar a entender que ese “alguien” que “necesitamos” es el kikotista, entonces está apropiándose de la gloria de Dios. Y si no es así, el discurso de Pako es equívoco y da lugar a malas interpretaciones. Y por pura caridad alguien debiera decirle a Pako que corrija la redacción.

"Al acabar, quien haya dado la catequesis eleva una oración al Señor inspirada en la catequesis pidiendo con todo el corazón el don de la oración para todos".
Para orar como Pako quiere, no con el Padre Nuestro o ante el sagrario, claro.



Las indicaciones finales también son interesantes: Disimula, no sea que se asusten y se vayan.


Carmen:
"En el Padre Nuestro no alcéis las manos, porque la gente no está habituada y hasta que no sean catequizados, se escandalizan. Sólo quien presida que lo haga con fuerza y fe. Si ha dado a su experiencia y no se ha presentado como un ser perfecto, sino como un hombre verdaderamente convertido, la gente acepta muy bien que levante las manos en el Padre Nuestro".

Kiko:
"Esto nos lo dice la experiencia. Si todos alzáis las manos, la gente piensa que sois fanáticos. No les hagáis rezar todavía. Lo harán más tarde. Quién haya dado la catequesis hace una oración con humildad y sinceridad, y al final todos concluyen con el Padrenuestro.

Acordaos de decir qué día será la siguiente catequesis y a qué la hora. Por ahora ni cantos ni abrazo de la paz. Se hará en la primera celebración. Los cantos ya os diremos cuando podéis enseñarlos. Hasta la cuarta catequesis no se enseña "Señor, envía tu Espíritu".
Faltaría más. A sus órdenes, mi sargento.

martes, 10 de febrero de 2015

Catequesis de inicio. Día 1 (IV)



Hay otra historia de un ciego en los Evangelios que es otra catequesis (Jn 9). Jesús pasa y ve a un ciego de nacimiento; y sus discípulos le preguntan: ¿Por qué es ciego, por el pecado de sus padres o por sus pecados? Jesús responde: No es ciego ni por los pecados de sus padres ni por sus pecados; es ciego, para que se manifieste en él la gloria de Dios, la obra de Dios, que ama a los pecadores. Entonces escupió saliva en el suelo, hizo barro y se lo puso en los ojos.

Otra catequesis de la Iglesia primitiva. Este ciego no ha pedido nada a Jesucristo. Cambiamos ciego. Este ciego está tranquilamente en la calle y pasa Jesús charlando con sus discípulos. Imagínate la escena: el ciego está sentado allí sin darse cuenta de la discusión de Jesús con los discípulos. Imaginaos que yo soy ciego. Estoy pidiendo en silencio, sin decir nada a nadie, y de repente... paf! Me embadurnan los ojos con barro y oigo una voz que me dice: Ve a Siloé y lávate. Este pobre ciego diría: ¡Por supuesto que me voy a lavar! ¿No ves que estoy cubierto de barro? Entonces, dice la escritura, el ciego fue a lavarse, y al lavarse se le abrieron los ojos, empezó a ver y a gritar que veía. Pero todavía no sabía quién lo había sanado. Podéis leerlo. Más tarde Jesús se encuentra con él de nuevo y le dice: ¿Crees tú en el Hijo del Hombre? YO SOY, dice Jesús. El ciego se arrodilla y le adora: ¡Señor! Reconoce que Jesús es su salvador después de haberle sanado.

¿Qué es el catecumenado? Un tiempo en el que se
te pondrá barro sobre los ojos. Es Jesucristo quien hace ésto. Porque tú no sabes que eres ciego. No sabes que estás sucio y por tanto no quieres lavarte. Jesús te pondrá barro sobre los ojos, para que te sientas incómodo y tengas que ir a lavarte en las aguas del Bautismo, para lavarte ciertamente de todos tus pecados. Es una catequesis maravillosa.

La catequesis es de la Iglesia, sin más, pero Kiko guarda todo el crédito para "la primitiva", de la que se considera descendiente directo sin pasar por la Iglesia de tantos santos y tantos concilios. En su interpretación, Kiko afirma que "Jesús te pondrá barro sobre los ojos” para que tú sientas que estás sucio y puedas descubrir que eres un pecador. En un ejemplo más de verdad a medias en el que Kiko retuerce a su conveniencia un episodio de los Evangelios.

En primer lugar, esta historia no es sobre el pecado del ciego, y Jesús no se acerca para convencerlo de su pecado ni de su ceguera. El ciego sabe que es ciego, no se le oculta su ceguera… que por cierto, no es consecuencia de ningún pecado: Cuando sus discípulos le preguntan: "Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?" Jesús les contestó: "No pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.
"pelon" significa "polvo"

En segundo lugar, una lectura atenta del pasaje muestra que Jesús no puso "barro" en los ojos del ciego, sino más bien, "polvo". La palabra griega que se usa en este pasaje es "pelon" (transliteración del original griego), y su significado primario es “polvo” o "arcilla", como la que utiliza el alfarero. La palabra se utiliza de la misma manera en Isaías 29:16; Isaías 41:25; Nahum 3:14; y Romanos 09:21. Este "polvo" recordó a la Iglesia primitiva que Dios creó al hombre, incluyendo los ojos, del polvo (Gn 2,7).

Dice San Juan Crisóstomo: “
¿Por qué no usó el agua sino la saliva para hacer el lodo? Porque lo iba a enviar a Siloé, de manera que no se achacara la curación a la fuente; sino que de la misma boca de Él procedió el poder que creó los ojos del ciego y los abrió: para esto escupió en tierra. Esto significa el evangelista al decir: E hizo lodo con la saliva. Y para que tampoco pareciera que la virtud y poder procedían de la tierra, ordenó al ciego que fuera y se lavara”.

O en otro lugar, San Juan Crisóstomo dice: "Él quiso mostrar que Él era el Creador, que en un principio utilizó arcilla para la formación del hombre. Él hace el barro con la saliva, y no con agua, para que sea evidente que no era la piscina de Siloé, donde él estaba a punto de enviarle, sino la virtud de proceder de su boca, que restauró la vista del hombre."

Por último, el pasaje dice que Jesús no llenó los ojos del ciego de barro, sino más bien, que ungió los ojos del hombre con la arcilla.

"epechrisen" significa "que unge"

Dice San Agustín: "Nuestro Señor escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, porque Él era el Verbo hecho carne. El hombre no vio inmediatamente, sino que fue ungido; es decir, sólo fue, por así decirlo, hecho catecúmeno. Pero fue enviado a la piscina que se llama Siloé, es decir que fue bautizado en Cristo; y luego fue iluminado".

En resumen, según la explicación de los padres de la Iglesia, el catecumenado no consiste en que Jesús nos haga sentir sucios, para que así queramos estar limpios, antojo incomprensible, toda vez que en el kikianismo se asegura que "Dios te quiere, como eres: un pecador". Por el contrario, el catecumenado busca darnos a conocer el poder de Dios para sanarnos y revelarnos el poder de su gracia. Él nos unge con arcilla para formar nuevos ojos espirituales en nosotros.

(fuente: http://thoughtfulcatholic.com)