Siguen las experiencias.
«Quería compartir mi experiencia, como hacen en el Camino Neocatecumenal (CN).
Mi mamá encontró el grupo por ahí del 2000-2001, cuando yo era un bebé. Conozco el CN desde que tengo memoria. Nunca me gustó. Me hacían sentir mal por querer ir a la misa Novus Ordo verdadera, como si no fuera suficiente o fuera de mala calidad. Mi mamá era estricta y totalitaria con el CN.
Cuando yo era preadolescente y adolescente, le encantaba hacerse la mártir indignada cada vez que yo criticaba o intentaba analizar la historia del CN. Era obligatorio ir a las Vigilias de Pascua de 6 horas en gimnasios escolares y sótanos de iglesias. Teníamos que ir a las reuniones de Nochevieja, no voy a llamar misas a esos saraos. Los sábados por la noche teníamos que pasar entre dos y tres horas en los sótanos de la iglesia mientras personas con problemas mentales compartían divagaciones incoherentes sobre las lecturas.
Hay mucho más que puedo contar. Es difícil resumir 18 años. Me dijeron que podía irme a los 18, pero en realidad no salí hasta los 19, cuando ya estaba en la universidad. Me obligaron a ir a la Jornada Mundial de la Juventud y también me obligaron a ir a un montón de peregrinaciones que no implicaban viajes internacionales.
Y todo el tiempo, siempre supe que era raro y que solo quería estar en casa. No era un niño malo. Sacaba buenas notas y me mantenía alejado de los problemas, así que cualquier razonamiento de que necesitaba este tipo de grupo es incorrecto. ¡Me encantaba servir y asistir a la misa en mi parroquia normal!
Mi mamá estaba loca por la comunidad. Pero, nunca pudo lograr que mi familia se comprometiera con el CN debido a lo insistente y desagradable que lo hacía. Tiene un complejo de salvadora con eso y le gusta sentir que está sufriendo porque no pudo "convertir" a su familia. Simplemente peleaba con nosotros por eso. Mi mamá tiene un montón de equipaje sin resolver de su infancia y adolescencia que usa como su cruz para este grupo. Probablemente la ayuda. Probablemente ayuda a mucha gente solitaria. Pero obligar, amenazar y pelear por ir a reuniones semanales de un grupo cuasi religioso que nunca elegí, fue una forma rara de crecer.
No se me permitió disentir de sus órdenes de que teníamos que ir con ella a las reuniones neocomunitarias. Hubo muchas peleas. Verbales y físicas. Me perdí muchas salidas, fiestas y días festivos debido a que las reuniones de este grupo tenían preferencia sobre cualquier otra cosa. Realmente no puedo decir si el grupo la hizo así o si le salía de natural.
Ahora, como adultos, ella no puede obligar a nadie de la familia a ir. Y así he descubierto que eso es de lo que habla en sus "ecos". Tengo casi 30 años. Una mujer a la que no conocía fue invitada a una boda a la que yo asistía. Es “hermana” de mi mamá. Lo primero que me dijo fue cuánto reza mi madre por mí y cuánto necesito ser ayudado. Fue hiriente y desagradable. Una forma extraña de presentarse a alguien que no conoces. Pero así es como funciona ese grupo: juzgar y condenar al que piensa diferente.
Dejar el CN es posible y muy liberador. El catolicismo es hermoso cuando se hace dentro de los ritos y tradiciones adecuados. Asisto tanto a la Misa Novus Ordo como a la Misa Latina y tengo una fe fuerte. Sé la diferencia entre eso con lo que me criaron y lo que es verdad. Uno es un culto a la personalidad, neoconservador, de influencia española que combina el judaísmo y la adoración carismática. El otro es la verdadera adoración tradicional en forma de la Santa Misa en una iglesia real rodeada de una comunidad de personas que están allí libremente, y practicando a la vista, por su propia voluntad y bajo la autoridad de la jerarquía de los padres de la iglesia, no de un “artista”».

Una de las primeras señales de alerta es la incertidumbre sobre el verdadero origen del Camino. Existen múltiples versiones: algunos sostienen que a Kiko se le apareció la Virgen; otros afirman que fue una inspiración divina; algunos dicen que surgió a partir de un cursillo cristiano, mientras que otros lo atribuyen directamente a la acción del Espíritu Santo. Esta falta de claridad genera muchas dudas.
ResponderEliminarAdemás, da la impresión de que el fuerte protagonismo de Kiko ha alimentado un culto excesivo a su figura. Su discurso prácticamente no ha cambiado con el paso de los años y posee un gran carisma para convencer a quienes lo escuchan. Precisamente por eso busca formar seguidores que, a su vez, se conviertan en catequistas, creando una estructura jerárquica en la que todo parece girar alrededor de su liderazgo y control.
Lo más preocupante es que muchos perciben un deseo de consolidar una imagen de santidad en torno a su persona, como si quisiera abandonar este mundo siendo recordado más como un santo.