miércoles, 14 de agosto de 2019

El trasfondo de los campamentos neocatecumenales





Hace años el tiempo de verano era ocasión propicia para desconectar de la comunidad y sus kikadas. Se hacía una ‘uka de fin de curso’ de valor centenario y kategoría extra a la que ‘estaban invitados’ los kikotistas de una zona y a partir de ese momento se pasaba a la programación veraniega: todas las comunidades se juntaban en una sola reunión de palabra y una misma 'uka' sabatina.
Pero eso era antes.
Luego comprobaron que muchos hijos y muchos jóvenes se les escapaban, muchos hacían amistades fueran del Camino, se juntaban con los hijos de los cananeos y las cananeas y descubrían que hay vida fuera del tenebrismo neocomunitario, y vida abundante.
Entonces decidieron incorporar actividades específicas para niños y jóvenes que bajo la apariencia de pastoral parroquial –catequesis de postconfirmación y grupos de jóvenes- buscaba que las nuevas generaciones neocatecumenales hiciesen amigos sin salir del gueto.
Una de estas falsas formas de pastoral parroquial –que ni tiene lugar en la parroquia ni es catequesis- es la conocida como pastoral de postconfirmación para chicos entre los 13 y los 18 años, es decir, mientras son menores de edad y están sometidos a la patria potestad de los padres, lo que para los kikotizados significa que no es algo opcional, sino que a los hijos se les debe imponer obligatoriamente su asistencia a los grupos de padrinos, porque de lo contrario diosito se enfadaría con ellos y su reacción podría ser terrible para todos –son ‘ansí’ de supersticiosos-.
La praxis de los grupos de padrinos consiste en reunir a un grupo de chicos en la casa de un matrimonio kiko para que hablen de sí mismos y de sus familias, lo envuelven con algunos rezos y con una cena, pero de lo que se trata es de que los chicos hablen, porque la información es poder. Y además, en verano, se organiza un campamento en el que los monitores no son tales –en el sentido de que la mayor parte de ellos ni ha hecho el curso de monitor ni tiene la acreditación oficial-, pero son kikos, que es lo que cuenta.
Podría ser, me dicen, me cuentan, que en alguna zona del levante español, al campamento además de ir los padrinos va un sacer... presbi, va un presbi. Y que aprovechando la presencia del presbi tienen mis…, tienen ‘uka’ –que dicen que vale más- diaria. Puede ser. No me consta, pero puede ser. Donde no hay presbi, se supone que rezan todas las mañanas. Y en todos los casos, al atardecer hay rezo del rosario. El resto del tiempo debiera estar reservado para actividades lúdicas.
Pero hay algo más. En los campamentos kikos hay establecido un tiempo para ‘escrutar la palabra’. Sí, desde los trece años, si no antes, se enseña a los niños la práctica de la bibliomancia, que tan importante es en el Camino. Y por supuesto, también está la práctica de los ecos o experiencias.
Eso es lo que hace especiales estos campamentos. Los niños son jaleados para que -micrófono en mano a ser posible- ante todos los padrinos, monitores y compañeros, entre los que suele haber hermanos de sangre, primos, tíos y demás parentela, cuenten ‘cómo han visto a Dios en su vida’, lo que traducido significa que son empujados a hablar de dificultades con los hermanos, con los padres, entre los padres… bien sea para concluir con el manido mantra de que Dios lo permite para que descubran lo que de verdad hay en su corazón o bien para concluir que Dios lo está sanando ‘en la comunidad’. Porque para ellos es imposible que Dios actúe fuera de la comunidad, no lo conciben.
En suma, se trata de contar problemas y dificultades domésticas y personales. El niño al que se le ocurra decir que no tiene problemas con sus hermanos y que sus padres no se tratan a gritos ni insultan a los hijos, será mirado con conmiseración por su ceguera, si tiene suerte, o con desagrado, por estar engañado por el maligno. Porque conforme al ideario kikil, de lo que se trata es de sacar las tinieblas a la luz para que puedan ser disfrutadas por todos, digo, sanadas. Lo malo es que con la receta neocatecumenal, jamás se curan de nada.
Pero aún hay más.
A la vuelta del campamento neocatecumenal –con o sin piojos-, se organiza una reunión especial para todas las comunidades en las que el espectáculo lo proporcionan los niños y jóvenes recién llegados que una vez más son invitados a poner en común –para edificación de todos, dicen- lo que han visto –con la ayuda de sus padrinos- que Dios está haciendo con ellos y con sus familias.
En resumen, de lo que se trata es de lograr la kikotización intensiva desde los trece años.





P.D. Entretenimiento veraniego.


lunes, 12 de agosto de 2019

Y diosito sigue sin proveer



Hay que ver que empeño tiene el demonio –tan presente siempre en el pensamiento de los neocatecumenales- en impedir que los presbis kikos –no confundir con curas- puedan “evangelizar”, que es como ellos llaman a… bueno, a lo que sea que quieren hacer pero no hacen porque el pertinaz demonio les pone trabas insalvables ante las que diosito no mueve un dedo ni provee nada de nada.
Hace unos meses ya se trajo a este blog el drama de los seminaristas del RM de Pretoria, que por las añagazas del maligno y la falta de acción de su diosito no podían empezar el año porque no tenían un coche.
Este es el presbi implicado
Bien. Pues ahora es un presbi ya ordenado el que se ve en graves dificultades para evangelizar, dice, por no tener una cámara mejor.
Por eso, sin desanimarse, el presbi en cuestión ha decidido recurrir a una cuestación popular, que parece ser algo muy de moda entre los RM. O tal vez sea un "arma" de combate que les enseñan en el RM. Quien sabe.
De verdad que cuesta entender como se las pudo apañar un tal Jesús de Nazaret, que sin coche ni cámara ni alforja ni calzado iba y venía y predicaba el reino de Dios a todos. O como lo hizo el amigo San Pablo. O San Juan, recluido en una islita. O tantos otros…
Pero claro, no es lo mismo predicar el reino que kikotizar, que requiere de una parafernalia considerable y aun así no da fruto. Cincuenta años dicen que llevan y ni uno solo se ha convertido todavía.

¿Quién podría evangelizar con una cámara tan mala?
Pobechitos, si es que cuando Dios no provee…


P.D. Pasatiempo veraniego.


sábado, 10 de agosto de 2019

Praxis de los múltiples usos de las salas neocatecumenales



Se ha dicho en varias ocasiones que los neocatecumenales, tan pendientes ellos –eso dicen- de revestir de dignidad y decoro los lugares donde se reúnen a celebrar "su fe", tan conscientes de que el decorado es fundamental para el recogimiento y la devoción, no dudan en emplear esos mismísimos lugares, con toda su dignidad, todo su decoro y, sobre todo, con todos sus signos y colorinchis -es decir, con la estética que impone uno que es muy sensible-, para actividades muy poco serias que desdicen totalmente su pretendida comprensión de la importancia de los signos.
No me imagino a los queridos hermanos judíos haciendo uso de una sinagoga para representaciones teatrales con tipos disfrazados y cajas por los suelos. Los neocatecúmenos, en cambio, no dudan en plantarse con sus mejores disfraces delante del altar mayor de una parroquia.
En la parroquia de San Juan Bautista de Yecla, Murcia
No me imagino a los amados hermanos mayores banqueteando dentro del templo, pero los neocatecumenales no tienen reparo en montar ágapes ante los feos murales de lo que, cuando toca, hace las veces de presbiterio sin serlo. Y ni tan siquiera se paran a quitar el kikono de la Virgen.
Teniendo en cuenta que en esos mismos lugares se somete a interrogatorio, se hurgan intimidades y se humilla públicamente, lo de menos son las comilonas y las fiestas de disfraces que también se practican en esos sitios.
Lo interesante es dejar constancia, con hechos concretos, de los múltiples usos de las salas neocatecumenales. Y ya puesto, también de las mesas, que no altares, que utilizan tanto para la Eucaristía como para las fuentes de croquetas.
Tablón con patas de aluminio, lo más de lo más para 'ukas' neocatecumenales
Además, por aquello de lo que presumen de que lo suyo vale como 100 mientras que lo de los demás solo vale como 20, conviene echar un vistazo a las cosas tiradas por el suelo en la misma sala donde poco antes han tenido una de esas ukas de categoría superior. Lo de la botella y las cajas de plástico debe dar una dignidad flipante a la sala.























P.D. El entretenimiento de agosto: Busca el conejo.
 




























Solución, aquí.

jueves, 8 de agosto de 2019

¡Qué nivel neocatecumenal, Maribel!



Me he quedado sin palabras. Literalmente.
No puedo añadir nada más, no puedo hacer ningún comentario, ni siquiera uno pequeñito, tal solo he de reconocer que yo, que creía saber un poquito de doctrina católica, no tengo ni idea de que p..ñetas es una renovación de una entrega bautismal del Padre Nuestro.
Así que me limito a dejar constancia en el blog de que el 18 de febrero del año en curso, en Salamanca, tuvo lugar la que posiblemente haya sido la primera renovación de la entrega bautismal del Padre Nuestro del universo sideral y del mundo mundial (© Manolito Gafotas). La noticia puede encontrarse aquí.

Recordatorio de la "renovación de la entrega bautismal del Padre Nuestro"

Ahí queda eso y a ver quien da más. Para que luego digan algunos que los neocatecumenales son los últimos y los “pedores” de todos, cuando la verdad verdadera es que son únicos inventando tontunas ajenas al Catolicismo.


P.D. Entretenimiento veraniego.