viernes, 3 de julio de 2020

Traditio symboli (XLVII)

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Dios siempre escucha lo que decimos, incluso si estás hablando con tu esposa antes de acostarte y criticando: "¿Has visto lo que dijo en la comunidad? ¿Y qué más? ¡Pero qué tonterías dicen!”. Dios está escuchando y estas palabras no permanecerán sin castigo. La murmuración nunca permanece sin castigo, en todas las cosas que hacemos Dios tiene justicia para nosotros.

Si Dios estuviese al servicio de Kiko, es probable que nada mereciese más castigo que el no dejarse mangonear por unos kikotistas muy pobrecitos y sin nociones de nada. Pero como Dios no está al servicio de Kiko, la misericordia se ríe del juicio y del afán castigador de su sensibilidad.

Bueno, hermanos, hoy esta palabra del Evangelio se cumple aquí. Todos los que estamos aquí, enfermos de lepra por la murmuración, por el pecado, serán tocados por Jesús y serán curados. Por esto acogemos a Jesús que viene a sanarnos, porque cada vez que se proclama el Evangelio se realiza, se cumple en nosotros. Aquí veremos a este leproso de rodillas, porque tiene fe en Jesús: "Si quieres, solo tú puedes limpiarme". Mira mi vida miserable: ¡Si quieres puedes limpiarme! Tienes lepra adentro, tenemos dentro deseos impuros, tenemos envidia, tenemos el pecado dentro y no sabemos cómo eliminarlo porque vuelve a salir.

Y cada vez más, porque la kikotina provoca que los vicios se cronifiquen ya que está muy mal visto que no alardees de ser lo “pedor de lo pedor”.

Parece que lo hemos limpiado desde fuera, pero las llagas regresan de nuevo: estamos enfermos. "Si quieres, puedes limpiarme". Y Jesús se compadeció y dijo: "¡Quiero: queda limpio!", Lo tocó y terminó todo.

Sin pedir nada a cambio, sin imponerle una penitencia, ni diezmo vitalicio, ni rezos a las 5:30 de la mañana. Gratis de verdad. Porque Dios no se complace en sacrificios y oblaciones.
Este Jesús que tiene este poder (esto no es más que un signo) se hace presente aquí. Luego dirá: "Ve y da testimonio ante los sacerdotes", para que los sacerdotes sepan que algo está sucediendo aquí.

Cita tan falsa como suele ser habitual en uno tan sensible. Jesús dice al sanado que se presente ante los sacerdotes, ya que ese es el procedimiento que deben seguir los que se curan, nada dice de dar testimonio ante ellos.

No es tan fácil que uno se recuperarse de la lepra: ¡algo está sucediendo hoy en el pueblo de Israel! Veremos que este hombre se apresura a anunciar la noticia a todos: "¡Ha venido uno que cura!". Es lo mismo que vais a decir vosotros. ¿Dónde está este que cura? ¿Dónde está esto que te da alegría, que te enseña a vivir, dónde está?

Pero os diré otra cosa, para que no os equivoquéis con la palabra. Escucharemos que Jesús le dice al leproso: "No se lo digas a nadie". Entonces, ¿qué significa esto?

sabéis que Jesucristo no quiere que se lo confunda con el mesías político que todos esperaban: la gente esperaba un mesías que vendría a resolver los problemas de la injusticia social, como hoy. Cuando Jesús dice: "Mi reino no es de este mundo", algunos judíos de la izquierda de la época se echaron a reír y todavía se están riendo; todavía hoy, muchos judíos se ríen tanto como pueden de esta frase de Jesús: "Mi reino no es de este mundo".

Ya está Kiko murmurando, en este caso de los judíos de antes y de ahora… Ah, espera, que no, que es que lo sabe gracias a su capacidad para los viajes espacio-temporales y para ver las intenciones de otros.

Por eso Jesús siempre hizo signos mínimos, porque había un fermento enorme en ese momento: los zelotes, como dicen todos los estudiosos de la época, tenían un verdadero ejército organizado y esperaban poder derrocar el poder establecido. Y se levantarán más tarde: visto que el Mesías no venía, se levantarán contra Roma y Tito tendrá que venir y sitiar Jerusalén por culpa del movimiento zelote. Por eso Jesús siempre hace signos mínimos pero importantes para que solo aquellos que tienen oídos los descubran. Hay personas que ya han abierto sus oídos, la onda receptora (como dijo Carmen), hay personas que están esperando porque Dios preparó a través de Juan el Bautista un grupo, de las comunidades de pobres que se llamaban "pobres de Yahvé". Jesucristo debe hacer signos inequívocos: los que saben escuchar escuchan.

También aquí en el camino hay signos: quien quiera ver sabe verlos.

Desde luego que sí: signos de manipulación y de intromisión en el fuero interno. Quien quiera verlos, sabe verlos.

Los signos que Dios está haciendo con vosotros son signos con los que se demuestra si esto es una secta, si estás siguiendo alguna acción carismática o si hay una acción de Dios aquí. Y siempre ocurre lo mismo: hay personas que no quieren ver, hay personas que no pueden soportarlo, y cada vez se hace lo mismo.

Los que no ven, se quedan; los que ven, no lo soportan.

Por eso aquí, después de curar a este leproso, le ordena que tenga cuidado: Jesucristo tiene mucho miedo al éxito, que puedan confundirlo, que lo hagan rey, y se esconde. El domingo pasado vimos que querían hacerlo rey y Él se esconde; porque si se corría el rumor de que el Mesías había llegado, todos los líderes irían inmediatamente y lo llevarían a obligarlo a la misión que Cristo no quiere hacer, colocándolo a la cabeza de un ejército. Lo confundirían, como mucha gente quiere confundirnos hoy.

Otra murmuración, digoooo, otro hecho concretísimo que conoce muy bien porque en uno de sus viajes intertemporales se lo preguntó al interesado en correcto arameo.

 

miércoles, 1 de julio de 2020

Lo de la Gürtel y el encuentro con Kiko


Se ha comentado hace poco en el blog, aunque la noticia circula desde hace por lo menos diez años. Así, en 2010 ya se encontraba en la red referencia al pellizquito de última hora que se embolsó la trama Gürtel en Valencia como consecuencia del jolgorio post visita del Papa Benedicto XVI que tuvieron los kikos.

Así estaba la Ciudad de las Artes y las Ciencias durante la visita del Papa

Lo que la investigación judicial ha ido descubriendo es que allá por el verano de 2006, con motivo de la visita del Papa a España, la trama Gürtel obtuvo cuantiosas comisiones de los trabajos que se llevaron a cabo para acondicionar un enorme lugar en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia para celebrar una misa multitudinaria con los peregrinos. Más concretamente, donde metieron mano e inflaron precios fue en los trabajos de sonorización e instalación de pantallas gigantes.

La Radio Televisión Valenciana (RTVV) contrató para dichos trabajos a una empresa constructora leonesa de nombre Teconsa que se maneja bien entre ladrillos y hormigón, pero no tenía experiencia ni capacidad para llevar a cabo un despliegue de pantallas y de altavoces, por lo que a su vez tuvo que subcontratar las tareas a otras empresas.

Resulta que la cláusula 15ª del contrato de adjudicación establecía que «el contratista no podrá subcontratar o ceder a terceros los derechos y obligaciones sin la autorización de RTVV», documento que no consta, y que la subcontratación no podía haber sido superior al 50%, cuando fue casi total.

Además, el contrato inicial abarcaba única y exclusivamente la visita del Papa, pero a última hora se acordó con Teconsa prolongar la prestación de servicios un día más, para que el sensible Kiko Argüello, un leonés que se cree Moisés redivivo, se diese un baño de multitudes con los suyos. Por supuesto, tal extra no salió a concurso -no había tiempo- y no pasó filtros, se aceptó el precio que dio Teconsa, por disparatado que fuera, porque no había margen de maniobra.

¿Dónde está e técnico de sonido? que esto no funciona

Un detalle es que los organizadores habían previsto una asistencia al acto del Papa de unos 2 millones de peregrinos, cifra que no se alcanzó. Por tanto el lugar era muy amplio, innecesariamente amplio para los -redondeando al alza como suelen- 30.000 kikos que acudieron al día siguiente a escuchar los afónicos gorgoritos de su gurú.

Bueno, pero si ya estaba todo instalado previamente, el alquiler por un día más no podría costar muchísimo, ¿no? Es que hubo que mover pantallas de sitio porque no estaban donde su sensibilidad quería. Ese es el detalle nuevo que aporta la noticia aparecida hace unos días, lo demás, me suena que viene a ser lo que ya se sabía.

El caso es que por ese día más, Teconsa, que no hizo otra cosa que subcontratar los trabajos, pasó una factura de 180.000 euros más IVA, lo que reportó un total de 208.800 euros extras por un solo día.

La Fundación Comunidad Valenciana V Encuentro Mundial de las Familias creada ad hoc para organizar la visita papal, y representada por la Generalitat de Valencia, el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación de esa provincia y el Arzobispado de la ciudad, fue quien pagó el extra, ya que los kikos -pese a que pasan bolsas y bolsas a los peregrinos en cada ocasión en que se juntan- adujeron que no tenían dinero para costear los gastos.

En el famoso lápiz de memoria intervenido a Francisco Correa se detalla este pago a la trama. Dentro de la carpeta titulada “Visita Papa” figura un ingreso de 180.000 euros con el concepto “Acto de los kikos” y se detalla que el coste real del día extra para satisfacer el inmenso ego de su humildad fue de 98.000 euros (60.000 para le empresa Sirios -subcontratada por Teconsa-; 16.000 para Sejuro -otra subcontratada- y 6.000 de gastos de producción). Por lo tanto, la trama ingresó 82.000 euros limpios en comisiones por este servicio.

Teconsa, o mejor dicho sus responsables, están imputados por otros cobros de comisiones a la RTVV de unos 3.300.000 euros, por lo que en comparación el pellizquito del día de Kiko es calderilla.

Y la Fundación Comunidad Valenciana V Encuentro Mundial de las Familias, institución de carácter público creada en enero de 2005 exclusivamente para organizar dicho encuentro, no se liquidó y extinguió hasta marzo de 2014, cuando la Generalitat tuvo que aprobar un crédito especial para pagar la deuda pendiente de 1,3 millones de euros. Es decir, la fundación pervivió durante nueve años debido a sus numerosas deudas -sus gastos se cifran en más de 22 millones de euros-.

Por lo que se va sabiendo, parece ser que otra empresa, una de las que acabó subcontratada, ofreció hacerse cargo de la sonorización y las pantallas por un total de medio millón de euros, pero perdió el concurso público, que se llevó la empresa de ladrillos Teconsa con un coste total de más de siete millones de euros, sobrecoste al que contribuyó la zarandaja esa de los kikos que, si bien aseguran que ellos siempre pagan las instalaciones que usan, se conoce que cuando ven ocasión de guardarse lo cobrado a sus fieles y dejar que paguen otros, no se resisten.

En este caso en concreto, el imputado -entre otros- es alguien de arzobispado de Valencia, que estaba representado en la longeva Fundación y que algo debió de opinar y de mediar para ceder a los kikos unas instalaciones que los pobrecitos no podían pagar. Y se cedió a sabiendas de que tal cesión tendría un coste que, a la postre, acabó pagando el arzobispado -que aportó 1,2 millones para saldar la deuda de la fundación- y todos los valencianos.

Otra observación: los medios de comunicación insisten en llamar "misa" al kikolarre que hubo en Valencia, se equivocan. Los encuentros post-papales con Kiko vienen a ser visitas ad limina al gran gurú; si se tratase de una misa, él no podría ser el maestro de ceremonias.