martes, 9 de junio de 2020

Anómala normalidad neocatecumenal


Un amigo del blog me cuenta como ha sido el “retolno” a la normalidad en Kikónides. Le agradezco mucho su relato, porque vive a un AVE de distancia de donde yo resido y es bueno saber que sucede lo mismo en distintos lugares de la geografía patria.

«Por "nuestra parroquia" los kikines vuelve a su normalidad, no a la nueva normalidad a la que nos deberíamos adaptar todos. El pasado fin de semana se propusieron celebrar Pentecostés porque tenían que bautizar, sí o sí, a los hijos del CNC que no pudieron bautizarse en la Pascua. Ya ves, como si no pudieran bautizarlos en la parroquia como todo el mundo y cumpliendo las normas de seguridad. Con un par de... se buscaron cuatro curas para hacer Pentecostés por turnos, por supuesto en los salones de usos múltiples, nada de pedir permiso al párroco para hacerlo en el templo (por cierto un templo bien grande donde aun con aforo limitado se permiten hasta 120 personas por celebración).

Bien, pues en estos salones, el aforo total será de unas 120 personas todas juntitas, que con las restricciones de capacidad debería estar acotado en unas 30 personas máximo. Pues allí estábamos más de 30.

Al principio muy bonito todo: mascarilla, jabón de mano, desinfección de la silla de metacrilato... Pero empieza la UKA y empieza el despropósito. El kikocura, nada más llegar al alt… a la mesa, se quita la mascarilla y suelta el chascarrillo de "como nos conocemos todos y sabemos que no estamos contagiados vamos a permitir que se quite la mascarilla para dar la eucaristía", con dos coj…ines.

La consagración fue otro momento de vergüenza ajena. No se pone mascarilla para consagrar, utilizan pan, por supuesto, y se pone a cantar la consagración con el pan a menos de 20 cm de su boca, todo muy higiénico. Todos sabemos que lo más higiénico es


comulgar con hostias, porque así el cura solo manipularía la suya y cuando vaya a dar la comunión a los fieles se lava las manos antes con gel hidroalcohólico y da a cada fiel una hostia que está a recaudo en un recipiente que no se ha tocado con anterioridad, al menos así lo hacen en la parroquia a la que asisto a misa.


Fíjate como sería de vergonzante el asunto de la higiene y el despropósito que mi mujer -enferma crónica- dijo de no asistir más hasta que no se realice en un espacio más amplio, como el templo, y se tomen en serio las medidas de seguridad. Por tanto, por el lado bueno, creo que se me acabó el asistir a una UKA durante bastante tiempo, de lo poco que poder alegrarse con todo esto.

Tras este experimento de volver a las UKAS, ya están poniendo en marcha el volver a la normalidad, realizando hasta 5 turnos de eucaristías (en los salones, por supuesto) y obligando al personal a asistir, pues los kikotistas han dado orden a los responsables de que se hagan grupos de preparación a la UKA para así alentar al personal a no quedarse en casa. 

Además de todo esto, los kikotistas ya comunicaron al respon de mi comunidad que en breve habrá una visita de los kikotistas a la comunidad, porque ven a la gente muy parada y con mucho miedo de asistir a las celebraciones y que eso no puede ser».

 

Me voy a permitir contradecir a los kikotistas. Que la gente esté muy parada y con mucho miedo de asistir a los kikorritos es de lo más normal y comprensible.

Hay que tener en cuenta que muchos de los katekúmenos no son parroquianos de la parroquia kikotizada donde caminan, por lo que muchas veces necesitan recurrir al transporte público o privado para acudir a esas reuniones en las que no se tienen en cuenta las medidas de higiene.

En segundo lugar, los kikos envejecen, y los mayores son más susceptibles de complicaciones nefastas en caso de contraer la covid-19, de forma que hay razones lógicas para su recelo.

Sucede además que los que tienen hijos pequeños se encuentran con otro problema: ¿meten en casa una niñera ajena o tiran de los abuelos para que se encarguen de la prole?

En suma, con lo bien que se está en la Iglesia de los religiosos naturales, donde se toman en serio las medidas higiénicas, no me extraña que no tengan prisa por reintegrarse en la comunidad.

Pero por eso mismo -y porque las bolsas están vacías-, los gerifaltes han ordenado dar toques a todo el mundo.

Por ejemplo, allá a comienzos de marzo -si no recuerdo mal- cierto kikinerante pata negra decretó que todas las komunidades bajo su zapat… bajo su auspicio estaban llamadas por diosito a ir a las parroquias no kikotizadas de la diócesis para “ofrecerse” al párroco. Por pura generosidad de su corazón, la voz de su amo, es decir, este kikinerante, decretó un plazo de dos meses para ponerse en contacto con cada uno de los párrocos no kikotizados, transcurrido el cual volverían a juntarse para dar cuentas de los resultados de la kikotización.

El plazo se cumplió hace un mes. Tengo entendido que intentaron tener una multiconferencia para verse las caras y contarse como iba todo, pero la cosa no resultó porque alguno no supo conectarse, otro se quedó dormido delante del ordenador, a otro no le funcionaba el sonido… En fin, me cuentan que la cosa fue más o menos “ansí”:

Kikinerante de zona (un mandao a las órdenes de su amo): Buenos, hermanos. Espero que todos hayamos descubierto que este es un año providencial, como vaticinó Kiko en su felicitación de año nuevo, y que no hayamos dejado que el demonio nos arrebate la oportunidad de proclamar la gloria de nuestro diosito delante de los curas de dura cerviz a los que habéis sido mandados como ovejas entre lobos.

Porque confío en que todos hayáis sido fieles y no hayáis permitido que un virusito de nada os aparte de la misión que teníais encomendada, la de salvar a esta generación y poner a los curas en la verdad.

Por eso nos hemos reunido para que me contéis qué es lo que habéis hecho con los talentos que se os dejó en depósito. Porque ya sabéis que aquí todo es super-gratis y en tu libertad, pero tenéis que rendir cuentas.

A ver, Leocadio, empieza tú. Cuéntanos como os ha ido.

Leocadio (respon de la 1ª comunidad de S... N…): ... … …

Kikinerante de zona: Leo, sube el volumen que no se te entiende nada.

Leocadio: … … …

Kikinerante de zona: Escucha, Leo, mientras arreglas el problema con el sonido, nos cuenta Agapito como les ha ido a ellos.

Agapito (respon de la 1ª comunidad de D…P…): Eeeh, pues mira, L., nosotros, por aquello del confinamiento y tal y tal, lo que hicimos fue llamal pol teléfono a los curas, nos hemos encontrau con cada uno que… unos clericalistas, L., como la copa d’un pino. Ninguno quería dejalnos meter cuchara en su parroquia.

Kikinerante de zona: Vamos a ver, Agapito, que pareces nuevo. Os tengo dicho que es conveniente enviar algún obsequio por delante, para preparar el terreno. ¿Vosotros habéis enviado algún obsequio? ¿Alguno lo hizo?

Norberto (respon de la 2ª comunidad de N…S…S…): Nosotros les hicimos llegar un par de kikonos que nos sobrab… este, que teníamos reservados, porque la última vez que nos visitaste tú te llevaste todas las morcillas y las longanizas y no quedaba otra cosa...

Kikinerante de zona: No te vayas por las ramas. ¿Alguno ha abierto la parroquia?

Norberto: Contactamos por whatsapp, pero abrir lo que se dice abrir… Eso sí, mi señora ha compartido unas cuantas recetas culinarias con el sacristán y se han hecho muy amigos.

Kikinerante de zona: Me parece que no os habéis tomado esta misión en serio. Vosotros veréis, pero si desobedecéis, no es a mí a quien desobedecéis, sino a quien me envía. Y mucho ojito con ese. Vosotros mismos.

Yo solo os digo lo siguiente: esto no puede seguir así, hay que llamar a la gente y reunirla ya mismo, hay que volver a transmitir consignas para que todos recuerden que no hay vida eterna sin la comunidad, y hay que pasar bolsas, que no tenéis ni idea del gasto en tabaco que tenemos y lo mermadas que están las cuentas.

Estas son sus prisas

Vais a convocar a todo el mundo ya mismo y a quien no acuda le haréis saber que diosito le pedirá cuentas, porque quien no está con él, está contra él y no prevalecerá.

Y decidle a Otilio que deje de roncar.

Leocadio: ... ... ...


domingo, 7 de junio de 2020

Informe neocatecumenal de situación



José Luis Ruano era el rector del RM de Asunción, hasta que el 31 de marzo del providencial año 2020 decidió que ya estaba bien de quemarse para nada.

Lo del cubretodo plástico no lo había visto nunca. La cruz en lugar del candelabro queda estupendo

Ya sabéis que lo que se estila en Kikónides es decir y fingir que todo es estupendo, que Dios les sostiene y tal y tal. Pero tras más de 25 años de sacerdocio (el año pasado celebró sus bodas de plata sacerdotales), este presbi formado en el RM de Madrid y ordenado por monseñor Suquía tiene cara de que él iba para maestro de escuela, casado y con hijos.
No solo lo digo yo, también lo dice él. Lo que pasa es que se cruzó por en medio algo llamado CNC y, sin saber muy bien cómo, que también lo dice él, acabó de rector en un seminario en Paraguay, que no está precisamente cerca de su Salamanca natal.
En el seminario, José Luis se ha dedicado a las labores propias del rectorado: intentar sujetar a los chicos, procurar que no falte el champú… 
Sospecho que más que controlar habría que largar del seminario al tal Emilito

Hasta que en el providencial año 2020 ha visto que su lugar no era el Redemptoris Mater de Asunción.
Así se lo dijo al obispo de Asunción, al de Madrid, diócesis en la que está incardinado, y también al equipo kikinerante de Paraguay formado por César Ureña, Elvira Benítez y el presbi Julio González Moro, los tres españoles, los tres célibes y, a juzgar por la cartita adjunta, los tres compañeros de pisito e incapacitados para resolver este tipo de cuestiones, razón por la cual el primero de los tres kikinerantes, el de mayor antigüedad en el cargo, se apresuró a contactar con el rimbombante y mayusculítico equipo responsable internacional del CNC que, por si en Asunción o en Paraguay no lo saben, César se apresura a aclarar que no son otros que el sensible, la de Tudela y el que no pinta nada.
El caso, como indica la misiva, es que en plena pandemia (Paraguay entró en cuarentena nacional el 11 de marzo) el presbi José Luis abandonó el seminario para ir a residir con una familia (¿precaución ante la covid-19? Lo que yo te diga) y que un mes después está en un pisito para él solito a la espera de que se abran las fronteras y pueda viajar a España. Y mientras tanto, desde el 4 de abril, la rectoría del seminario ha recaído sobre el padre Ramón.
¿Por qué desde el día 4 y no desde el día 1, que fue cuando, según la misiva, el padre José Luis dejó el seminario? Pues porque los kikinerantes no saben hacer nada sin que lo diga Kiko y como Kiko es tan sensible, debió de pasarse tres días de llanto antes de disponer nada.
También se lo está tomando con calma para buscarle reemplazo al padre José Luis, dos meses han pasado y sigue sin encontrar a nadie para el puesto.
A ver si es que el CNC hace aguas en Paraguay y en todos sitios… 
  

viernes, 5 de junio de 2020

Otra forma kika de comulgar mal


El vídeo lo he encontrado por casualidad. Según dice su información, se trata de una uka -que ya sabéis que no vale como 20 sino mucho más- celebrada el 27 de mayo del providencial año 2020 en el seminario RM de Belén (Brasil).
Ciertamente el local tiene mucha de la parafernalia típica de tales seminarios RM: rutilante moqueta azul, alfombra roja encima, paredes rugosas y blancas -cuando el polvo lo permite- y feo kikono en todo el medio, incluso si tapa parte de la cristalera, que hubiese sido mucho más estética. Y muchos de quienes aparecen en el vídeo presentan la típica estetikika barbita.
Sin embargo, no hay januquiá sobre el altar -o mesa, lo que sea-. Ausencia que es muy de agradecer.
Pero el RM de Belén no está preparado para retransmitir sus ukas por internet, lo que da lugar a situaciones que no deberían producirse.
La anomalía tiene lugar a partir del minuto 56.
El concelebrante acaba de partir el pan, se sacude las manitas y empieza el reparto. Primero el celebrante, que elige su pedazo, luego todos los demás, a quienes se les pone un trozo en las manos…
…y entonces uno de ellos hace una seña a su compi y le pasa su pedazo de pan, como quien pasa una rosquilla.
Resulta que necesita las manos libres porque le toca coger el micrófono -cuando los salmistas concluyen- y sostenérselo al presidente. Después, cuando ya todos están comulgando, él deja el micro, recupera su pan y tanto él como su compi se lo comen.
Ya digo, no están bien preparados para retransmisiones cuando solo tienen un micro y este no es de enganchar en la casulla del presidente.
Mi consejo, en lugar de hacer tales cosas indebidas con la comunión, es que al que tiene que prestar el servicio de sostener el micrófono se le dé la comunión después, no con todos los demás.
Sería lo razonable, pero no espero sentido común de parte de algunos.