miércoles, 20 de enero de 2016

Convivencia de Inicio de Camino (XXV)



¡A ver si te konviertes!
«Así que si alguien no hace obras de vida eterna no es juzgado como si fuera malísimo. Simplemente no ha sido elegido para ser Iglesia y ya. Nosotros no sabemos si ha sido porque era incapaz de responder a la Palabra; lo único que sabemos es que no tiene el Espíritu Santo y por lo tanto no es elegido. Y eso es todo. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos. Muchos comienzan el catecumenado y pocos terminan la última fase de la "elección". Sucedía lo mismo en la Iglesia primitiva, y no pasa nada, porque lo importante es que todos sean salados y no que sean sal».
Dicho queda: ellos apuntan sus ojos de visión rayo-cósmica sobre un sujeto y de inmediato saben si el sujeto en cuestión tiene o no al Espíritu Santo...No me explico por qué no los contrata el Papa como videntes.
«Es como si eligiésemos un cuerpo de defensa de la ciudad para que la liberase de los ataques. Se elige a los más idóneos; pero si uno no es elegido no se enoja y nadie le escupe en la cara, porque lo importante es defender la brecha y prestar un servicio a toda la ciudad, independientemente de quién lo hace.
Con la Iglesia sucede lo mismo: es un servicio a los hombres. Y para este servicio Dios ha escogido desde el principio a quien ha querido. Esto no quita la libertad. Yo he hablado en todas las Misas y solamente habéis venido vosotros; y aquí sois libres de quedaros o de iros. Pero si estáis aquí vosotros y no otros es por algo.
¿Cómo salva el mundo esta comunidad? Me gustaría daros alguna idea acerca de ello».
Una y otra vez se insiste desde el kikismo en que Dios está de más, es la comunidad la que "salva".
«En un territorio dado Dios forma a su Iglesia. Dios establece allí su Iglesia para prestar un servicio a la humanidad. La Iglesia es un servicio para el mundo, para las naciones. Las naciones bendecirán a Dios que ha enviado a la Iglesia para ellas.
Hay, pues, un primer círculo de personas que están llamados a ser fecundados, fermentados e iluminados por vosotros. Ellos son los que, por el contacto con vosotros, serán llamados por Dios para formar la Iglesia como sacramento, como cuerpo visible, como signo.
A continuación hay un gran círculo de hermanos que, al menos, no entrará legalmente a formar parte de la Iglesia, sino que deben ser salados, iluminados y fermentados por vosotros. Son aquellos hermanos que os ven y dicen: estos están totalmente alienados; estos son testigos de Jehová, porque hablan de Yahvé...
Esto es lo primero que piensan; o que, debido a que siempre tienes la Biblia en la mano, significa que eres protestante. Estos tales que, por ejemplo, es el arquitecto, que trabaja y gana bastante, que tiene una casa en el campo para pasar el fin de semana con su esposa e hijos, ha conocido a algunos que no piensan como él. Ellos, con su vida, le están diciendo algo, le llaman a conversión, iluminan su realidad profunda. Le anuncian la buena noticia, que la muerte ha sido vencida. Que no es sólo su escepticismo, que no se trata sólo de leer a Heidegger y de amar a los animalitos, porque la realidad es mucho más grande.
La Iglesia sitúa a este hombre en su realidad profunda.
Porque el hombre ha perdido de vista su realidad total, no sabe quién es o qué es la verdad. No tiene un axis, un punto de referencia.
La Iglesia no fuerza ni obliga a nadie». 
Y eso diferencia absolutamente a la Iglesia del caminito a ninguna parte, donde todo es moralismo, normas y obligaciones.
«Pero está ahí, y este tal ve su realidad y su propia vida puesta en confrontación. Esta gente es fermentada de alguna manera por la Iglesia. Ve el amor que hay dentro de ella y comienza a cambiar de opinión: estos no son tan tontos como yo creía ni una secta como pensaba. Es gente magnífica, me tratan con afecto, me ayudan. Este amor es lo que sala a los hombres. La Iglesia está allí en medio de ellos durante años caminando junto a los hombres. Cuando este hombre es feliz porque todo le va bien, se siente eufórico y no se acuerda de la Iglesia. Pero cuando se siente decepcionado, destruido porque le ha sucedido algo inesperado que no entiende y que redimensiona su vida: la hija que tiene leucemia o que se va de casa... La desgracia sitúa al hombre en su realidad, le des-aliena: Vietnam, el cáncer, las injusticias no tienen respuesta para el ser humano, entonces la Iglesia está ahí, dando la buena noticia de que la muerte ha sido vencida para los hombres.
Poco a poco la vida de este hombre va siendo iluminada y va confrontando la realidad de su vida.
Admira a los que se aman unos a otros como él no es capaz, y dado que tiene una filosofía torpe, piensa que son así porque son gente extraordinaria, gente buena, seleccionada, que tiene mucha fuerza de voluntad, que se sacrifica; en cambio, él se siente muy burgués y perezoso.
Este hombre, de una manera o de otra, es iluminado. La Iglesia para él, está próxima y le ayuda, redimensiona su vida, corrige sus ideas, y piensa que no es todo tan oscuro como le parecía, piensa también que debería ser como ellos, pero no se siente capaz. Este hombre es fermentado y salado por la Iglesia que por el mero hecho de estar allí en silencio, sin hacer violencia a nadie, hace presente a Dios.
La Iglesia tiene una misión profética que respeta la libertad de los hombres. Cuando Dios llama a Jonás a Nínive no le da ninguna garantía de que se vayan a convertir; sólo le envía a predicar el arrepentimiento para el perdón de sus pecados; no le da ninguna garantía. La mayoría de los profetas fueron apedreados.
La Iglesia con amor ilumina y salva porque este amor hace presente a Dios. Este círculo de personas, de alguna manera, son fermentadas y saladas por la Iglesia.
¡Cómo puede haber gente que no me dé la razón!
Hay otro círculo para el que la Iglesia es mala, le molesta porque le denuncia. Son aquellos que no pueden soportar el no tener toda la verdad, tanto es así que el mero hecho de que alguien piense algo distinto les molesta. Ellos son los que luchan contra la Iglesia y la persiguen.
Los que están en el grupo anterior son gente de más o menos buena voluntad, que buscan y son fermentados porque de alguna manera acogen la noticia de que Dios perdona gratuitamente sus pecados y que la muerte ha sido vencida, que se les ofrece a ellos el Reino de Dios. Porque este anuncio debe llegar a todos los hombres.
Este otro grupo de personas no soporta este anuncio. Son los fariseos que se sienten denunciados por la Iglesia y quieren destruirla porque la odian a muerte. Ellos son los que matan a los cristianos.
Ante ellos, la Iglesia no tiene otra misión que la de dejarse matar, dejarse destruir, sobrellevar el pecado de otros. Es la actitud de Jesucristo ante los judíos que hoy continúa en la historia. El único modo que tiene la Iglesia que mostrarles que la muerte ha sido vencida, es el Siervo de Yahvé.
La misión de la Iglesia es la del Siervo de Yahvé.
Isaías tiene cuatro cantos del Siervo de Yahvé uno de los cuales cantamos ayer en la fracción del pan. Isaías dice que el Siervo: (relato de Is 53, 2b-12).
Esto, como otros cantos impresionantes que son del Siervo de Yahvé, es la misión de la Iglesia.
La Iglesia, dice S. Pablo, sufre en su carne lo que le falta a la pasión de Cristo (Col. 1:24) en este anuncio de que Jesucristo ha traído en medio de nosotros del amor a los hombres, y que continúa llevando en cada generación a través de la Iglesia.
No salen a la luz, se esconden en sus salas oscuras
En cada generación debe anunciar a los hombres la Buena Nueva. Hay hombres que no escuchan. Por ello se ha profetizado persecución. Hay hombres de mala fe. Hay hombres profundamente presos del mal. Estos, dice San Juan, no salen a la luz, porque la luz denuncia que sus obras son malas y no quieren que se vea».
Como los kikotretos, que por algún motivo no quieren que salgan a la luz.
«Dios ha juzgado el pecado de los hombre y su sentencia ha sido el perdón. La misericordia ha sido el veredicto de Dios ante nuestros asesinatos y pecados. Ahora se anuncia este perdón y un segundo juicio, en función de si se acepta o no este perdón gratuito.
Aquel que conoce este perdón y no lo acoge, se condena a sí mismo, porque permanece en el pecado y se niega la salvación. El suyo es un pecado contra el Espíritu Santo. Porque aceptar el perdón es en tu libertad: si no crees, no lo aceptas.
Ellos, en vez de aceptarle, llaman endemoniado y blasfemo a quien anuncia el perdón.
Dice Jesús: Si de mí dicen que estoy poseído, ¿qué no dirán de vosotros? Porque el discípulo no es más que su maestro.
Por esta razón, hermanos, aquí se os llama a un camino catecumenal que termina en la muerte, en la muerte de cruz por amor a los hermanos. Todos vosotros terminaréis en la cruz: aquellos de vosotros a quienes el Señor está llamando».

lunes, 18 de enero de 2016

Camino Neocatecumenal: "Somos profetas de tu historia"

          Aprovechando la convi de transmisión del "curso" 2009-10 (aunque no sepamos a ciencia cierta el año correspondiente en la escala de K, sabemos que es D.K -que es lo importante-) y dado que para escuchar novedades será mejor que te busques otro sitio, ya que en el CNC la reiteración/repetición/insistencia, son sello de identidad. Para, no lo dudes, seguir diciendo lo mismo una y otra vez, una y otra vez, no porque les guste oírse a sí mismos ni nada parecido, sino que al ser tú de dura cerviz, hay que seguir insitiendo, de modo qué, un pequeño trozo de la pedagogía kikianeska, formato K-kerygma (porque yo lo valgo) es lo que tocaba -para no variar- :



                                     Lo de la foto es texto de los mamotretos -sin corregir- que se repartieron para difusión entre las neo komunidades. Ya sabes, resulta que eres un infeliz porque buscas la felicidad. Simplificando y resumiendo el K-mensaje, te basta con saber que eres un "falso"; "sinvergúenza"; "canalla"; "ladrón"; "embustero"; "cobarde".... dice el insuperable y nunca bien pagado (excepto de sí mismo) K que esos descritos por él, esos son, en definitiva: "¡Ese eres tú!"
 
 Pero no te preocupes en exceso, no hay por qué, ya sabe K que tiemblas ante tu realidad y por eso no sabes cual es, no te enteras de tu verdadera naturaleza de vil gusano que el "del moño rojo" ha logrado instalar en tu vida, sufres como un burro y no lo sabes, te mueres, ontiKamente hablando, y echas una peste que te rilas, aunque: "Todos hemos sido gestados a una nueva creación"; para el doktor no ha servido en absoluto, sigues pensando en vacaciones y sucias piscinas, en descansos de burgueses cerdos con tirantes, que sólo piensa en descansar.....¿Cúal es el pago? Te cae una hernia... y como tú eres un burro y no sabes como te hallas en verdad, él te lo explica:

"te encuentras fatal, fatal, lo has pasado fatal..."Todo mentiras".

El: la hernia me tiene fatal, fatal, fatal....Ella: eso pasa por ir de vacaciones







En la siguiente página, la 27 del mamotreto, sigue dando lecciones de cómo es que el referido "del moño" te ha, sin paliativos, engañado, a ti, klaro. Se sabe que aunque K solicita que se rece por él por ser un pekador, a diferencia de sus seguidores, él no tiene por qué hablar sus hechos concretos, signo evidente de que siempre ha habido clases... 

Y en la pag 28 da la "solución" (no confundir con "absolución") a todos tus sufrimientos, merced a su condición de honoris causa, veamos:

  

El título de esta entrada es "somos profetas de tu historia" (que ya es im-presionante, sobre todo presionante), aunque el subtitulo pudiera ser:
"y verás que si nos obedeces"..... sin duda alguna es condición "sine qua non" podrás tener acceso a las sabidurías fatástikikas, maravillosidades sin fin, del neo iter plus ultra de la salvación a cuotas, realizada, tu lo sabes pero no lo tengas en cuenta, en "tu libertad".....(¿La de los hijos de Dios?....¿Eso qués lo qués?...)

¡Para qué recordar lo que se escrutó? ¿Acaso eso es importante, frente a tener en persona a los im-pagables (sobre todo, pagables)  "profetas de tu historia"?...

Recibidas las clases magistrales del doktor, ya puedes ir a decir a un hindú, o a uno de Nueva York, y hasta a uno de Sanchinaroo (si quieres, "en tu libertad") el por qué de todos sus sufrimientos, quizás evites así que se quiten la vida, una y otra vez, una y otra vez.....
Este: "eres tú", que no sabe nada, que no se entera, que no hace más que seguir engañado, que se va de vacaciones y acaba fatal, fatal, fatal... éste, querido neo hermano, ha sido constituido por tu "profeta de tu historia", para que seas "profeta de la historia" de todos los demás... ..

¡Pero ojo! Ni se te ocurra pensar (va con segundas) que ese don tan indescriptible lo puedas ejercer hacia tus kikotistas, y mucho menos, para ser "profeta" de la historia de los tres del trípode...será porque ellos no nacieron en la India, ni en Nueva York, ni en Sanchinarro.... Ah! ¿Qué le haremos?.....

Aunque todo lo anterior pone de relieve muchas cosas, la frase que más fríe los ojos al leerla, es esta:

"Jamás os dijimos una mentira"
(No se rían,  que dice una verdad. Pues no es "una" mentira lo que sale de sus bocas, sino un montón, incontables como las arenas del mar, como las estrellas del firmamento....) 


-sepul-

domingo, 17 de enero de 2016

Época de catequesis del Camino Neocatecumenal



Estamos en época de kikotesis de inicio de kikomino. No hay más que asomarse por la web (cosa que los catecúmenos tienen prohibidísimo hacer, porque al mega-santo Pako de Palomueras le ha sido inspirado por su desmesurado ego que pisotee la libertad de sus huestes con imposiciones absurdas), para toparse con folletos publicitarios como los siguientes, todos ellos recientitos.

No hay que ser muy agudo para darse cuenta de que esos folletos son sumamente inadecuados para el objetivo que persiguen. Pues en el CNC no se cansan de repetir por activa y por pasiva que lo suyo es un camino para atraer a los alejados de vuelta a la casa del Padre.
Y siendo ese el loable objetivo (para qué lo vamos a poner en duda), no tiene ningún sentido que los folletos publicitarios tengan imágenes neo-religiosas que para esos alejados a los que se quiere atraer serán un anacronismo trasnochado, un absurdo incomprensible o un fastidio semejante a una patada en las bolingas.
Señores kikotistas, hagan el favor de ser un poquito serios y consecuentes, para ir a buscar alejados que se declaran alérgicos a la Iglesia, no se reparten octavillas a la puerta del templo; ni se ponen imágenes que si no fuesen tan tétricas podría pasar por propias de devociones populares, tan denostadas dentro del Camino; ni se busca el amparo de obispos o párrocos de una Iglesia que los caminantes consideran obsoleta y desnaturalizada, como puede comprobarse aquí.
Por eso, hemos pensado ofrecerles nuestra desinteresada ayuda y proponerles, gratis total (y nuestro gratis total es de verdad, no pasamos ninguna bolsa), nuevos diseños para los folletos publicitarios de las kikotesis, diseños adecuados para el siglo XXI en el que estamos y consecuentes con la idea de atraer a los alejados para fundar una cosa que nada tenga que ver con la Iglesia de Cristo.
Aquí están nuestras propuestas.
Tenemos el diseño apropiado para sacar una sonrisa y ganar la simpatía de quienes sufren la cruz de tener familiares caminantes:
 El diseño para los ecológistas y los amantes de los animales:

 Un diseño que revela la verdadera naturaleza dictatorial y exigente del Camino así como los verdaderos valores morales de quienes están dentro:


Otro que deja las cosas claras, para que los alejados no teman que les quieren meter en la Iglesia:



Y como guinda, el diseño para atraer a los idealistas que quieren establecer un nuevo orden mundial:
Eso sí, que sepan que en ese tan pretenddo como pretencioso nuevo orden mundial los primeros puestos ya están pedidos. Y es que es tanto el afán de algunos por ser primeros que parecen haber olvidado que hay primeros que serán últimos y últimos que serán primeros.

viernes, 15 de enero de 2016

¿Quién escruta a los seminaristas?


Uno de los "secretos arcanos" que custodia el CNC y que no deben ser revelados a los "cristianos de Domingo" es que el laico (y además tri-doctor) Kiko Argüello se ofrece personalmente para "escrutar" a los seminaristas neocatecumenales del  "Redemptoris Mater" [RM] en Roma.  Y que  la ¿dirección espiritual? de los seminaristas la llevan a cabo los llamados "catequistas" laicos del Camino.

En el seminario se les enseña a llevar andas...
Quiero escribir unas pocas palabras acerca de seminaristas y sacerdotes RM, porque tengo algunos amigos seminaristas y sacerdotes (es decir, presbíteros ) del Redemptoris Mater y el asunto me preocupa.

 1) Como se ha dicho, los seminaristas y sacerdotes RM responden en primer lugar a sus catequistas y catequistas del seminario. Por ejemplo, hay varias etapas, como ADMISIÓ, que conllevan un escrutinio. En el RM de Roma es Kiko en persona quien escruta a sorteo  y es él quien dispone si el seminarista puede avanzar en su formación sacerdotal.

2) Simultáneamente a sus estudios, el seminarista debe hacer "el camino" en una comunidad de la zona, pasando por las distintas etapas, pasos y escrutinios realizados por el catequista de esa comunidad. Dentro del seminario también hay una figura que ellos llaman "director espiritual", que en realidad hace de confesor, pues la verdadera dirección espiritual es hecha por los catequistas.

...a hacer bulto en audiencias para familias...
3) A los seminaristas se les  inculca una idea precisa de la misión, que es exclusivamente en, por y para el Camino Neocatecumenal. A saber:  la "missio ad gentes" o  itinerancia. En estas misiones, el papel del sacerdote es el mismo que en las comunidades: debe limitarse a presidir las celebraciones y no estorbar a los catequistas, pues la catequesis y la pastoral corre a cargo de los catequistas responsables de la misión. De todos modos, el seminarista se forma con esta mentalidad de subordinación al catequista neocatecumenal. De hecho, parte de la formación es ir durante los meses de verano, de itinerantes, o ir a alguna mision neocatecumenal en cualquier parte del mundo.

...a poner las manitas así...
4) Sin embargo, cuando se convierte en sacerdote, podría terminar como vicario en una parroquia donde no haya camino; o tal vez el propio párroco, e incluso el obispo, decida  no enviarlo de itinerante, porque tenga necesidad de sacerdotes en su  diócesis. Este punto es un dolor, que el neo-sacerdote describe como toda una cruz cuando da ecos o relata su experiencia en la convivencia mensual de su comunidad.

Pero la misión, ¿no es buscar a Dios en la vida de cada día? ¿Acaso en en la parroquia no hay personas que lo necesiten? ¿Tal vez el CNC es el único medio a través del cual un sacerdote RM puede cumplir su misión? Podría optar por crear grupos de oración, de estudio de las Escrituras, organizar peregrinaciones que no esten relacionadas con el itinerario neocatecumenal, ocuparse de la Pastoral Juvenil, visitar hospitales... La realidad de estos sacerdotes es que en nada contribuyen a la Iglesia de Dios; sólo contribuyen a la expansión de CNC.

...y también asá
5) De todos los sacerdotes RM formados hasta la fecha, son una minoría los que anteponen su interés por la Iglesia a la preocupación por el Camino. En mi parroquia hay sacerdotes a quienes no se ve durante todo el día, brotan de repente a la noche, sólo para presidir Eucaristías de Camino. Esto se debe al hecho de que todo lo que no es el CNC se considera inútil.

6) Como confesores son también muy malos. A veces no te arrodillas para la absolución, o no hacen decir un acto de contrición. Además con frecuencia hacen preguntas de índole personal que no vienen a cuento y el único consejo que sé te dan ante cualquier duda que se les plantee es: "ve a la comunidad","haz el camino". También se les puede oír decir que "es necesario que haya pecado, Dios lo permite para que puedas experimentar tu precariedad", vanalizando la necesidad de contrición y el propósito de enmienda.

PD: Sé de al menos 3 chicos que entraron en el seminario, y tras 1-2-3 años, se han salido. Uno de ellos llegó a decir que no había sentido vocación al sacerdocio para nada, pero le gustaba estar en el seminario, se come bien y durante los meses de verano se viaja gratis (los seminaristas son enviados por el mundo en una especie de neocatecumenado en prácticas).

Sebastián

miércoles, 13 de enero de 2016

Humillante Camino Neocatecumenal



En alguna ocasión se ha comentado en el blog la obsesión kikil por la humillación, pero se ha hecho mención a ello de forma secundaria, sin profundizar.
Por eso, iba siendo hora de dedicar una entrada a la búsqueda de la humillación que deben llevar a cabo los caminantes, según el itinerario neocatecumenal aprobadísimo por todos los Papas del universo que son, fueron y serán.
La primera mención que recuerdo por parte de mis kikotistas a la conveniencia de buscar y ser humillado, fue en el paso de los segundos eskruticinios.
Card. Pell vendiendo su gorro-sombrilla, para dar ejemplo
En ese paso recibimos instrucciones precisas sobre los bienes y enseres personales de los que ellos, nuestros kikotistas, esperaban que nos desprendiésemos, haciéndonos saber que tal desprendimiento de bienes era un acto imprescindible sin el cual era de todo punto imposible pasar al kikokumenado. Es decir, -póngase voz de melodrama- que se cerraría la puerta y se quedarían fuera los que no se desprendiesen de sus bienes.
La kikotista, para que no dijéramos que no nos habíamos enterado, nos puso ejemplos concretos: la pulserita que te regalaron tus padrinos cuando hiciste la primera comunión, el anillo o la caja de tabaco que heredaste del abuelo, la sortija que te compraron tus padres por tu mayoría de edad… Téngase en cuenta que cuando yo pasé por los segundos casi no había móviles, supongo que ahora el discurso se ha adaptado y se sugiere que malvendas el carísimo móvil último modelo que te ha costeado tu abuela o la tablet o alguna de esas cosas.
También recibíamos instrucciones sobre lo que en el CNC se entiende como “ser astutos como serpientes y sencillos como palomas”: porque tú sabías que si te desprendías de la sortija que te regalaron tus padres, tu madre se iba a dar cuenta a los 15 segundos de que no la llevaras y te preguntaría por su paradero. En una situación así, nada de decir la verdad, nada de contar que la has malvendido para dar el dinero obtenido a un pobre, lo que había que hacer era decirle al curioso que la sortija estaba en el mejor sitio posible para que ni se estropease ni  nadie la pudiese robar.
Card. Cañizares yendo a vender su capa magna
Pero lo psicodélico total era cómo había que proceder para desprenderse de los bienes más preciados: buscando la humillación. Yendo a lugares donde pudiesen pensar que lo que llevabas a vender lo habías robado y que te ofreciesen una miseria por tus preciados bienes, regateando y probando suerte en más de un sitio, para tener más ocasiones de que te mirasen mal -para que te dieses cuenta de lo que de verdad valían tus bienes, decía la kikotista, lo que es una falacia, porque una cosa es el valor material y otra muy distinta el valor sentimental. Yo conservo alguna mantelería que jamás usaré; está bordada por mi abuela y por honrar su memoria ni la mancharé de tomate ni me desprenderé de ella-.
Me parece enfermiza esta “invitación” a pasar por lo que no eres para recibir humillación. Pero más enfermizo es que te “inviten” a vestirte de gala y pararte a la puerta de un templo a pedir limosna. Preferiblemente que sea un templo de tu barrio, para ser visto por los vecinos, por el tendero de la esquina, por tu cuñada… y convertirte en la comidilla de barrio y de sus alrededores.
Esto tan desquiciado no es invento mío, sino que en algunos eskruticios el kikotista “ve de Dios” (perdón por la blasfemia, que no es mía, sino de unos que dicen que lo que dicen lo dicen de parte de la Iglesia y en nombre de su obispo), que eso es lo que debe decirle al escrutado, "para su conversión". Y además de ser algo desquiciado, es una absoluta impostura. Y no es posible que la impostura ayude a quien la consiente ni a convertirse ni a adquirir humildad, que es la falacia con la que intentan convencerte para que hagas aquello con lo que quieren humillarte ante todos.
Pero el rollo de “buscar la humillación” no acaba aquí.
Kiko deseando acabar la sesión de fotos para vender el birrete
Los que pasan la puerta y entran en el kikokumenado y siguen paso tras paso, bolsa tras bolsa, rollo publi-reportaje tras rollo publi-reportaje, ley tras ley… hasta llegar a la etapa de la elección, se vuelven a encontrar con la monserga de que están llamados a “buscar la humillación”.
El caso es que en los papeles, los catecúmenos se forman durante años para vivir en sencillez, humildad y alabanza. 
Se presupone que la sencillez la adquieren, mágicamente, en los segundos, por haber obedecido y haber vendido los bienes más preciados. La alabanza, para ellos, consiste en canturrear, dar palmas y hacer el corro de la patata alrededor de una mesa o en una plaza pública; que no se aguanten entre sí, que no se hablen con la familia, que despotriquen de todos, para ellos no es importante, porque Dios les quiere como son.
Así pues, queda por acrisolar la supuesta humildad de los caminantes… y en este aspecto, empezando por el mandamás, parece que pinchan todos, es decir, que por alguna razón ni un demonio ni un kiko puede ser humilde, no está en su naturaleza. Pero han encontrado un sucedáneo que inconsciente o intencionadamente se empecinan en confundir con la humildad: la humillación.
Por eso, se invita a los catecúmenos a pasar por tontos, para ser humillados. Da igual lo que hagan o con quien, lo importante es quedar mal para ser humillados… Mejor dicho, la consigna es buscar la humillación con “los de fuera”, los paganos, los despreciados (por ellos) religiosos de Misa de 12, de forma que se agrande el sentimiento –nada cristiano- de ser distintos y de que los demás son “el enemigo que les persigue”.
Separa y vencerás, parece haber pensado alguien.