viernes, 3 de julio de 2026

CNC: sobre el abuso espiritual

 


Hace unos añitos, en la reunión publicitaria del curso 2019-2020, Ascen leyó un breve comunicado (aquí) con el que esperaban saldar el tema de la prevención del abuso espiritual. No recuerdo que por parte del equipo responsable hayan vuelto a mentar el asunto, pero debe ser que en Alemania la Conferencia Episcopal no es tan condescendiente...

Lo siguiente es una noticia sobre el particular. 

«El Camino Neocatecumenal en Alemania publicó un documento formal sobre "Protección contra el Abuso Espiritual" (Aquí está el enlace original). Parece una política de "cúbreme las espaldas", usando lenguaje sofisticado para satisfacer a los obispos alemanes sin cambiar ni una sola práctica real en el terreno.

En una época en que los "movimientos laicos" enfrentan un escrutinio cada vez mayor por parte de la Santa Sede, esta publicación es significativa. Sin embargo, una lectura atenta revela un documento que intenta armonizar el lenguaje moderno de salvaguarda con una realidad históricamente propensa a las violaciones de límites.

Un Comienzo Problemático

El documento comienza con 1 Tesalonicenses 2:3-5.

Porque nuestra exhortación no procede del error ni de la impureza, ni os engañamos. Al contrario, como Dios nos ha considerado dignos de que se nos confiara el evangelio, así hablamos, no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que examina nuestros corazones. Pues nunca usamos palabras de adulación, como sabéis, ni encubrimos la codicia con un pretexto; Dios es testigo.

Si bien un teólogo podría ver esto como una defensa de la autoridad apostólica, para una víctima de abuso espiritual, esta elección es escalofriante. Establece un tono defensivo inmediato: "Nuestras intenciones son puras; por lo tanto, nuestros métodos están fuera de toda duda". No estamos empezando bien.

Lo "Bueno"

El documento intenta establecer varios anclajes teológicos y estructurales, aunque su aplicación práctica sigue siendo cuestionable:

  • La Santidad del Fuero Interno: Al afirmar el forum internum (el santuario privado de la conciencia), el documento se alinea con el Derecho Canónico. Sin embargo, esto es simplemente una reformulación de los Estatutos del CNC. El quid de la cuestión no es la definición, sino la práctica: ¿cómo puede un santuario ser "privado" cuando se sondea rutinariamente en un entorno grupal?
  • Desmitificando la Autoridad: La advertencia contra los "cultos a la personalidad" y contra la equiparación de la "voz del catequista" con la "voz de Dios" golpea el núcleo de los sistemas narcisistas. Sin embargo, esto tiene poco peso en un sistema donde los iniciadores son tratados como santos vivientes o "profetas". Y no santos cualesquiera, sino de categoría superior. Cuando la identidad de un movimiento se basa en la infalibilidad de su "carisma", estas advertencias se convierten en retórica vacía.
  • Aperturas Tímidas a la Responsabilidad: Mencionar las líneas de reporte al Párroco o a la Diócesis es un teórico paso adelante. Sin embargo, la historia demuestra que, sin un servicio diocesano dedicado e independiente, estos informes a menudo regresan al propio movimiento. En sistemas verdaderamente seguros, un tercero independiente tiene poder; aquí, el "Equipo Nacional" conserva la autoridad final, creando un conflicto de intereses permanente.
  • El Derecho a Irse: La "prueba de fuego" de la libertad es la libertad de salida. Si bien el texto teóricamente elimina la amenaza del "exilio espiritual", queda por ver si esto es un verdadero "sí" o un "sí, pero". Para las víctimas, irse resulta en la pérdida total de la red de apoyo social y espiritual.

Lo Malo

Las "buenas" intenciones del documento a menudo se ven oscurecidas por párrafos anidados y enrevesados que sirven como niebla lingüística y lagunas defensivas.

  • Autoprotección Institucional: Al mantener la decisión final sobre la destitución de los catequistas del "Equipo Nacional", el CNC protege a la institución sobre la víctima. Esto podría contradecir los propios estatutos del CNC, que reconocen al Obispo Local como la autoridad final sobre el CNC en su diócesis.
  • La Trampa "Subjetiva": Distinguir entre "abuso real" y "malestar subjetivo" es una herramienta de minimización lingüística. En el abuso espiritual, la forma en que se dice una verdad es a menudo el arma. Si un líder usa la "enseñanza católica" para avergonzar públicamente a un miembro, el daño es objetivo. Enmarcar el dolor como "subjetivo" traslada la culpa a la falta de fe de la víctima.
  • La Excusa de la "Curva de Aprendizaje": Categorizar el daño como "errores no intencionales" por parte de líderes "inexpertos" es peligroso. En cualquier otra profesión, esto se llama mala praxis, el impacto supera la intención. Para una víctima, el trauma es el mismo, ya sea que el catequista estuviera "aprendiendo" o fuera malicioso. Esto obliga a los miembros a pagar el crecimiento de un líder con su propia salud psicológica.

La Paradoja del "Forum Internum"

La sección más problemática involucra los escrutinios y es una obra maestra de lógica circular. El documento afirma:

"Especialmente durante los escrutinios, los catequistas deben mantener 'el mayor respeto por los aspectos morales de la esfera interna de los neocatecúmenos, que caen dentro del fuero interno de la persona'. Al realizar los escrutinios, los catequistas proceden con cautela, dada la sensibilidad de todo lo que involucra la conciencia de los individuos. Se respeta la libertad de las personas evitando cualquier transgresión en la forma de plantear preguntas ante la comunidad que contradiga la dignidad de la conciencia de cada individuo".

En cristiano: "Te haremos preguntas personales y morales frente al grupo. Prometemos ser cuidadosos, pero somos nosotros quienes decidimos dónde comienza la 'transgresión'". ¡Esto es una paradoja! Los catequistas laicos no tienen por qué investigar el fuero interno, especialmente en público. Este lenguaje vago crea una configuración para la coerción espiritual. Si un miembro se niega a responder, se le etiqueta como "no transparente". Los líderes obtienen discreción total, mientras que el miembro se queda sin un escudo objetivo para su privacidad.

¿Paripé o reforma genuina?

Este documento es una pieza sofisticada de defensa institucional. Adopta la terminología de salvaguarda para satisfacer a la jerarquía (los obispos alemanes) al tiempo que deja suficientes "nubes lingüísticas" para garantizar que las prácticas centrales permanezcan intactas.

No hay evidencia de una verdadera autorreflexión o un cambio en la forma real de hacer las cosas. Para que esto sea algo más que una táctica de "cúbreme las espaldas", el CNC debe someterse a un cambio de paradigma. Debe dejar de ver el "malestar subjetivo" como un fracaso espiritual y comenzar a verlo como una violación de los límites. Mientras el sistema permanezca cerrado y la autoridad permanezca interna, el riesgo de abuso persiste».

miércoles, 1 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XIII)

 


Después de la puesta en común de la encuesta (destripo la trama: lo que querían escuchar los convocantes es que los “medios de comunicación” son muy peligrosos y hay que luchar contra ellos e implantar censura en la medida de lo posible, restringir el acceso, vigilar y controlar dichos accesos, etc.), llega el rollo más soporífero de todas las convivencias: el discurso pezzimo.

Por supuesto, según el mamotreto es una catequesis, pero es que en estos mamotretos le llaman catequesis a casi cualquier cosa.

Dice Mario que va a tratar el tema de la "Teología del cuerpo y el Jubileo”, aunque lo primero nada tenga que ver con lo segundo, y que va a dividirlo en dos partes con una noche de descanso entre medias. Es decir, que lo siguiente es de la primera parte.

«Como el tema de esta convivencia consistía en hablar de la sexualidad, y del virus pestífero que es la pornografía, que arrasa a nuestros hijos, ya el año pasado anuncié que pensaba retomar algunos aspectos de la Teología del cuerpo de Juan Pablo II, de los que hemos hablado otros años, pero que permanecen fundamentales para comprender lo que está pasando hoy».

«Pero quiero conectar esta catequesis con el final del Jubileo del año 2025, que todavía no ha acabado. Estamos en la parte final. ¿Y por qué eso? Porque en esta catequesis trataremos más concretamente de la inteligencia artificial y de la pornografía. Pero todo esto no se comprende sin el contexto histórico».

«Porque la Iglesia como madre y maestra se preocupa en cuanto ve que hay dificultades; da una palabra sobre el comunismo, sobre la secularización, da una iluminación sobre esta época digital y muchos de nosotros ni la conocemos, ni los presbíteros y pastores».

Mario diferencia entre presbis y pastores. ¿Quiénes son los pastores, si no son los presbis? ¿Quién tiene la misión de pastorear si no es cometido de los presbis?

«Lo primero de todo, tengo que aclarar que nuestros hijos y nietos han nacido durante las tres últimas generaciones».

Comentario absurdo. Dudo que nadie pensase que “nuestros” hijos y nietos habían nacido en el medievo o en la época del Romanticismo. Pues así son los discursos de Mario, tonterías grandilocuentes para referirse a los que llaman “milenials” (nacidos entre 1981 y 1996), generación Z (desde 1997 hasta 2012) y generación alfa (a partir de 2013).

Siguiente comentario que hace de Mario un firme candidato a ser nombrado hijo honorario de Tudela:

«Dicen los psiquiatras que a los 18-19 años acaba de formarse el cerebro, las neuronas. Si comienzan a 7 años a ver pornografía y redes sociales imaginad cómo llegan a 19 años».

Me pregunto en qué clase de familia muy neocatecumenal sucede que los niños vean pornografía desde los siete años, pero si fuese cierto que a esa edad están descerebrados no sería tan preocupante.

«Quería explicar un término que viene en la Escritura y que es muy importante, que es “la condescendencia de Dios”. ¿Qué es la condescendencia?»

Aquí es preciso aclarar que yo no he desordenado el discurso de Mario. Omito párrafos enteros porque es largo y tedioso, pero lo que copio sigue el orden en que está escrito el mamotreto. Por tanto, es a Mario a quien hay que pedir cuentas si para explicar la condescendencia divina se pasea desde Soria hasta Pernambuco con escalas en Barranquilla, Cercedilla, La Pampa, las islas Pitiusas, el Niágara y la selva Negra.

«¿Con qué lenguaje Dios se ha revelado a Abraham y al pueblo de Israel? Con un lenguaje, como nos enseñaron Kiko y Carmen, con un lenguaje histórico. El lenguaje histórico del tiempo era: las guerras, contra guerras, opresiones, dominios, revueltas, reinos que se sucedían constantemente».

“Era”, dice, ¡como si no fuera también el lenguaje del presente!

«¿Y cómo educa el Señor al pueblo? El deseo de Dios es enamorar al pueblo y ganarlo para que vuelvan a su amor. Él nos ha pensado desde toda la eternidad, nos ha previsto desde la formación en el seno de nuestra madre. Y por eso, previendo la caída de Adán y Eva, como ya ha sido dicho en esta convivencia, ha predispuesto la teshuva, la posibilidad de volver a él. ¿Y cómo hace para hablar con Abraham? … Habla el lenguaje del tiempo histórico de Abraham. Se manifiesta primero a Abraham como una voz interior que le atrae, él oye esta voz dentro de sí, y sigue esta voz que le habla dentro».

 Y sucede que esa voz no le habla de guerras, opresiones, dominios, revueltas ni pamplinas, sino que le promete un hijo y una descendencia tan abundante como las estrellas del cielo.

Aquí Mario cuenta, muy deslavazada, la historia de Abraham (Ismael, Isaac, el monte Moria…). Os lo ahorro. A continuación cuenta la historia de Moisés (la zarza que arde sin consumirse, las plagas, el ejército del faraón, etc.). Aquí Mario introduce una noción ajena a la fe cristiana:

«Llegan al Sinaí … Y hace una alianza, hace la primera teofanía, se manifiesta. Y se manifiesta de la manera que nosotros los hombres podemos comprender. No hace discursos filosóficos ni teológicos, se manifiesta con un terremoto, fuego, la trompa, ruido ... Y todos se espantan.

En el Cristianismo, la fe es racional, necesita de la razón. Las manifestaciones de poder natural son muy resultonas, pero no apelan a la comprensión ni a la razón, por eso, lo que despiertan son espanto, no adhesión.

Después, como si se dirigiese a una panda de ignorantes de la historia de salvación, Mario les cuenta que mientras Moisés está en lo alto del monte, donde Dios le entrega las Diez Palabras, el pueblo se fabrica un becerro de oro, que Moisés, indignado, rompe las tablas. Ojo a lo siguiente:

«Cuando desciende Moisés, llevado por el celo de Dios, rompe las tablas, y el Señor enciende un fuego y quema a todos los idólatras.

Comenzaban a murmurar y como ya he dicho ayer, el Señor no soporta la murmuración. Acepta que nos quejemos, que hablemos con Él, que nos enfademos con Él, pero no que murmuremos».

Ahí queda eso. Según Mario el fuego de Dios quema a los murmuradores, porque no les quema por idólatras, sino que su pecado fue murmurar. Y todavía añade una barbaridad más:

«Al Señor le gusta también jugar con nosotros». 

Así es el diosito de los neocatecumenales, que envía cánceres o pandemias para jugar con ellos.

 

En la próxima entrada más.