miércoles, 1 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XIII)

 


Después de la puesta en común de la encuesta (destripo la trama: lo que querían escuchar los convocantes es que los “medios de comunicación” son muy peligrosos y hay que luchar contra ellos e implantar censura en la medida de lo posible, restringir el acceso, vigilar y controlar dichos accesos, etc.), llega el rollo más soporífero de todas las convivencias: el discurso pezzimo.

Por supuesto, según el mamotreto es una catequesis, pero es que en estos mamotretos le llaman catequesis a casi cualquier cosa.

Dice Mario que va a tratar el tema de la "Teología del cuerpo y el Jubileo”, aunque lo primero nada tenga que ver con lo segundo, y que va a dividirlo en dos partes con una noche de descanso entre medias. Es decir, que lo siguiente es de la primera parte.

«Como el tema de esta convivencia consistía en hablar de la sexualidad, y del virus pestífero que es la pornografía, que arrasa a nuestros hijos, ya el año pasado anuncié que pensaba retomar algunos aspectos de la Teología del cuerpo de Juan Pablo II, de los que hemos hablado otros años, pero que permanecen fundamentales para comprender lo que está pasando hoy».

«Pero quiero conectar esta catequesis con el final del Jubileo del año 2025, que todavía no ha acabado. Estamos en la parte final. ¿Y por qué eso? Porque en esta catequesis trataremos más concretamente de la inteligencia artificial y de la pornografía. Pero todo esto no se comprende sin el contexto histórico».

«Porque la Iglesia como madre y maestra se preocupa en cuanto ve que hay dificultades; da una palabra sobre el comunismo, sobre la secularización, da una iluminación sobre esta época digital y muchos de nosotros ni la conocemos, ni los presbíteros y pastores».

Mario diferencia entre presbis y pastores. ¿Quiénes son los pastores, si no son los presbis? ¿Quién tiene la misión de pastorear si no es cometido de los presbis?

«Lo primero de todo, tengo que aclarar que nuestros hijos y nietos han nacido durante las tres últimas generaciones».

Comentario absurdo. Dudo que nadie pensase que “nuestros” hijos y nietos habían nacido en el medievo o en la época del Romanticismo. Pues así son los discursos de Mario, tonterías grandilocuentes para referirse a los que llaman “milenials” (nacidos entre 1981 y 1996), generación Z (desde 1997 hasta 2012) y generación alfa (a partir de 2013).

Siguiente comentario que hace de Mario un firme candidato a ser nombrado hijo honorario de Tudela:

«Dicen los psiquiatras que a los 18-19 años acaba de formarse el cerebro, las neuronas. Si comienzan a 7 años a ver pornografía y redes sociales imaginad cómo llegan a 19 años».

Me pregunto en qué clase de familia muy neocatecumenal sucede que los niños vean pornografía desde los siete años, pero si fuese cierto que a esa edad están descerebrados no sería tan preocupante.

«Quería explicar un término que viene en la Escritura y que es muy importante, que es “la condescendencia de Dios”. ¿Qué es la condescendencia?»

Aquí es preciso aclarar que yo no he desordenado el discurso de Mario. Omito párrafos enteros porque es largo y tedioso, pero lo que copio sigue el orden en que está escrito el mamotreto. Por tanto, es a Mario a quien hay que pedir cuentas si para explicar la condescendencia divina se pasea desde Soria hasta Pernambuco con escalas en Barranquilla, Cercedilla, La Pampa, las islas Pitiusas, el Niágara y la selva Negra.

«¿Con qué lenguaje Dios se ha revelado a Abraham y al pueblo de Israel? Con un lenguaje, como nos enseñaron Kiko y Carmen, con un lenguaje histórico. El lenguaje histórico del tiempo era: las guerras, contra guerras, opresiones, dominios, revueltas, reinos que se sucedían constantemente».

“Era”, dice, ¡como si no fuera también el lenguaje del presente!

«¿Y cómo educa el Señor al pueblo? El deseo de Dios es enamorar al pueblo y ganarlo para que vuelvan a su amor. Él nos ha pensado desde toda la eternidad, nos ha previsto desde la formación en el seno de nuestra madre. Y por eso, previendo la caída de Adán y Eva, como ya ha sido dicho en esta convivencia, ha predispuesto la teshuva, la posibilidad de volver a él. ¿Y cómo hace para hablar con Abraham? … Habla el lenguaje del tiempo histórico de Abraham. Se manifiesta primero a Abraham como una voz interior que le atrae, él oye esta voz dentro de sí, y sigue esta voz que le habla dentro».

 Y sucede que esa voz no le habla de guerras, opresiones, dominios, revueltas ni pamplinas, sino que le promete un hijo y una descendencia tan abundante como las estrellas del cielo.

Aquí Mario cuenta, muy deslavazada, la historia de Abraham (Ismael, Isaac, el monte Moria…). Os lo ahorro. A continuación cuenta la historia de Moisés (la zarza que arde sin consumirse, las plagas, el ejército del faraón, etc.). Aquí Mario introduce una noción ajena a la fe cristiana:

«Llegan al Sinaí … Y hace una alianza, hace la primera teofanía, se manifiesta. Y se manifiesta de la manera que nosotros los hombres podemos comprender. No hace discursos filosóficos ni teológicos, se manifiesta con un terremoto, fuego, la trompa, ruido ... Y todos se espantan.

En el Cristianismo, la fe es racional, necesita de la razón. Las manifestaciones de poder natural son muy resultonas, pero no apelan a la comprensión ni a la razón, por eso, lo que despiertan son espanto, no adhesión.

Después, como si se dirigiese a una panda de ignorantes de la historia de salvación, Mario les cuenta que mientras Moisés está en lo alto del monte, donde Dios le entrega las Diez Palabras, el pueblo se fabrica un becerro de oro, que Moisés, indignado, rompe las tablas. Ojo a lo siguiente:

«Cuando desciende Moisés, llevado por el celo de Dios, rompe las tablas, y el Señor enciende un fuego y quema a todos los idólatras.

Comenzaban a murmurar y como ya he dicho ayer, el Señor no soporta la murmuración. Acepta que nos quejemos, que hablemos con Él, que nos enfademos con Él, pero no que murmuremos».

Ahí queda eso. Según Mario el fuego de Dios quema a los murmuradores, porque no les quema por idólatras, sino que su pecado fue murmurar. Y todavía añade una barbaridad más:

«Al Señor le gusta también jugar con nosotros». 

Así es el diosito de los neocatecumenales, que envía cánceres o pandemias para jugar con ellos.

 

En la próxima entrada más.

 

lunes, 29 de junio de 2026

Misioneros... o no

 

Cruz de plata que pagan sí o sí los misioneros del Camino | Ramón Fandos

Otro interesante artículo de fandosrj en RD

«La Iglesia tiene desde hace siglos un modo preciso de enviar misioneros, y existe por algo: para proteger a las personas. Ningún sacerdote actúa por libre. Está incardinado en una diócesis y depende de su obispo. Cuando sale fuera, el Código de Derecho Canónico exige documentación concreta: un "celebret" para celebrar (c. 903), autorización del rector para predicar (c. 764) y facultades escritas para confesar (cc. 966-973). Todo apostolado en una diócesis requiere el consentimiento del obispo del lugar.

Dado que diversos testimonios y episodios documentados han señalado prácticas que, en ocasiones, parecen situarse al margen de las normas, cabe preguntarse si los ochocientos presbíteros del Camino Neocatecumenal enviados un fin de semana como misioneros por toda Italia cumplen el procedimiento canónico establecido. ¿Consta el consentimiento explícito de los obispos de las diócesis de destino, tal como exige el Código de Derecho Canónico (c. 265‑268)? ¿Llevan consigo las licencias necesarias para predicar y ejercer el ministerio pastoral fuera de su diócesis de incardinación? La información publicada no lo aclara.

Con los laicos, el asunto plantea cuestiones aún más delicadas desde el punto de vista jurídico. El Código de Derecho Canónico no contempla ninguna figura denominada “familia en misión”, expresión utilizada internamente por el Camino Neocatecumenal para referirse a estos envíos. Define al misionero como quien es "enviado por la autoridad eclesiástica competente" (c. 784) y regula al catequista laico bajo mandato (c. 785). Una bendición litúrgica de envío, por hermosa que resulte, no equivale por sí sola a ese mandato. El propio Camino sostiene que a estas familias "no las envía el Camino, sino las parroquias, los obispos o el Papa". De acuerdo: entonces su cobertura depende por entero del obispo de destino. Donde hay respaldo formal, hay legalidad. Donde no, el encaje jurídico es frágil, y muchos países solo conceden visado de "misionero" si una entidad reconocida lo acredita. Sin ese estatuto, una familia que se presenta como misionera queda en una situación muy precaria.

Y aquí está lo más importante: en estas historias también hay menores.

Dos preguntas sobre la mesa. Una institucional: ¿qué garantías laborales, de previsión social y de estatuto jurídico protegen realmente a quienes son presentados como "misioneros" pero carecen de contrato, de cobertura social y de reconocimiento canónico claro? Y otra, profundamente humana: ¿qué disculpa, qué reparación se ofrecerá a esta familia que fue enviada al extranjero y que quedó sin acompañamiento institucional en el momento en que su situación dejó de encajar en la estructura que los había enviado?

A título personal, creo que la entrega y la fe de estas personas —incluidos los menores que forman parte de su misión— merecen respeto. Y precisamente por ese respeto, la institución tiene la obligación ineludible de garantizar transparencia, protección real y condiciones seguras.

No sorprende el silencio del propio Camino, pero sí resulta más difícil de comprender el de la Santa Madre Iglesia. No se trata de suponer mala fe en nadie. Se trata de pedir lo que la Iglesia pide a todos: orden, autoridad y cuidado de las personas. Sobre todo de las más frágiles, que en estas historias son los hijos menores.

"Id y anunciad el evangelio a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo", Inscripción en la cruz de plata que “se entrega” a todos los "misioneros".

Dato curioso:  los “misioneros” del CNC tienen que pagarse ellos mismos la crucecita.


Este artículo se basa en información pública —la nota de Vatican News sobre Porto San Giorgio, decretos y discursos pontificios, declaraciones episcopales recogidas en prensa, el Código de Derecho Canónico y un testimonio registrado como denuncia ante el Arzobispado de Valencia y publicado por Religión Digital—. Las alegaciones de esa denuncia se presentan como lo que son: la versión de una parte, pendiente de resolución.

fandosrj@gmail.com»

 

sábado, 27 de junio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XII)

 


El primer día de un tostón publicitario de inicio de curso la única actividad participativa es el escrutinio; el segundo día, el cuestionario.

Y si algo identifica el cuestionario de cada año es que va precedido por un texto extraído de algún discurso papal. Ahora bien, cada año, el discurso original se tunea, recorta, pega y se hacen con él filigranas para adecuarlo a los intereses de uno muy sensible. Este año, también.

La presentación del cuestionario, que consiste en leerlo, corre a cargo de Ascen.

«Os leo el cuestionario:

Con ocasión de la Segunda Conferencia Anual de Roma sobre la Inteligencia Artificial, celebrada del 19 al 20 junio 2025, el Papa León XIV, mirando el presente y el futuro de la familia humana, ha afirmado:

“El rápido desarrollo de la inteligencia artificial plantea interrogantes más profundos sobre el uso adecuado de esta tecnología”».

Primera alteración del mensaje del Papa. La frase correcta, sin quitar lo que no interesa a quienes se decantan por los escenarios tétricos, es (resaltado lo omitido por los neocatecumenales): «Junto con su extraordinario potencial para beneficiar a la familia humana, el rápido desarrollo de la inteligencia artificial también plantea cuestiones más profundas sobre el uso correcto de esta tecnología para generar una sociedad global más auténticamente justa y humana».

Prosigue Ascen la lectura del deformado mensaje del Papa como si lo siguiente siguiese inmediatamente a lo primero, aunque en realidad en su verdadero mensaje hay un texto intermedio que se omite, y lo que no se omite, se altera:

 «En algunos casos, la inteligencia artificial se ha utilizado de forma positiva e incluso noble, como en la medicina, pero también existe la posibilidad de que se utilice para obtener beneficios egoístas o para fomentar nuevos conflictos».

En realidad, lo que el Papa dijo fue: «En algunos casos, la inteligencia artificial se ha utilizado de manera positiva e incluso noble para promover una mayor igualdad, pero también existe la posibilidad de que se utilice indebidamente para obtener ganancias egoístas a expensas de otros o, peor aún, para fomentar conflictos y agresiones».

Sigue Ascen:

«Estoy seguro de que todos estamos preocupados por los niños y los jóvenes, y por las posibles consecuencias del uso de la inteligencia artificial en su desarrollo intelectual y neurológico. Por eso es necesario apoyarles y no obstaculizarles en su camino hacia la madurez y la responsabilidad auténtica. En vista de ello, expreso mi esperanza de que vuestras deliberaciones se enmarquen en el contexto del necesario aprendizaje intergeneracional, que permita a los jóvenes integrar la Verdad en su vida moral y espiritual. La tarea que tenéis por delante no es sencilla, pero es de vital importancia».

Hacen que parezca un solo párrafo cuando en el auténtico mensaje del Papa son frases entresacadas de distintos párrafos, y de manera sistemática se omiten las frases de León XIV que subrayan la limitación de la tecnología frente a quien la ha desarrollado en el sentido de que el producto, la tecnología, no es moral ni inmoral, es quien la genera quien la puede emplear para fines morales o inmorales, lícitos o ilícitos. En concreto, dice el Papa en el discurso mutilado por el CNC:

«Aunque es sin duda un producto excepcional del genio humano, la inteligencia artificial es «ante todo un instrumento» (Papa Francisco, Discurso en la Sesión del G7 sobre Inteligencia Artificial, 14 de junio de 2024). Por definición, los instrumentos remiten a la inteligencia humana que los ha producido y obtienen gran parte de su fuerza ética de las intenciones de las personas que los utilizan».

Y también dice: «La Iglesia desea contribuir a un debate sereno e informado sobre estas cuestiones apremiantes, subrayando ante todo la necesidad de evaluar las ramificaciones de la inteligencia artificial a la luz del desarrollo integral de la persona y de la sociedad. Esto significa tener en cuenta el bienestar de la persona humana no solo desde el punto de vista material, sino también intelectual y espiritual; significa salvaguardar la dignidad inviolable de toda persona humana y respetar la riqueza cultural y espiritual y la diversidad de los pueblos del mundo. En esencia, es necesario evaluar los beneficios y los riesgos de la inteligencia artificial precisamente según este criterio ético superior».

Ajenos a que la Iglesia desea contribuir, Ascen sigue esbozando un panorama fatal para las nuevas generaciones (lo que sigue no lo dice el Papa, lo dice la encuesta neocatecumenal):

«Otra amenaza para nuestros niños es el uso precoz de los móviles, y el acceso a la pornografía, que deforma la inocencia de su infancia y adolescencia. A los catecúmenos y neófitos franceses, el 29 julio 2025, les dijo:

El bautismo... nos compromete a renunciar a una cultura de la muerte tan presente en nuestra sociedad. Esta cultura de la muerte se manifiesta hoy en día a través de la indiferencia, del desprecio por los demás, la droga, la búsqueda de una vida fácil, una sexualidad que se convierte en diversión y cosificación de la persona humana, la injusticia, etc. Estáis llamados a compartir vuestra experiencia de fe con otros, dando testimonio del amor de Cristo y convirtiéndoos en discípulos misioneros... El camino de fe puede ser largo y a veces difícil, pero no os desaniméis, porque Dios está siempre presente para sosteneros».

De nuevo este párrafo mutila, tunea y junta cachitos del discurso del Papa a los neófitos franceses que conviene aclarar que en su mayoría eran adultos, por lo que nada que ver su discurso con “el uso precoz de móviles” y el acceso de los niños a contenidos inapropiados a su edad.

Y por fin las preguntas de la encuesta que, como siempre, tratan de hacer del CNC el ombligo del mundo:

«PREGUNTAS:

1) Personalmente, ¿cuánto tiempo dedicas al uso del móvil y de las redes sociales? ¿Te preocupas por la intimidad de la familia, especialmente durante las comidas con tus hijos, tus padres y tus hermanos?

2) Personalmente, ¿eres consciente del peligro que representan los medios de comunicación para el camino de fe tuyo y de tu familia? Te vigilas a ti mismo y a tus hijos -ejercitando tu autoridad- con respecto a su uso correcto, en especial a los riesgos de la pornografía, de la adicción al juego, del aislamiento de los demás, etc.?

3) ¿Cuál es tu experiencia con respecto a estos peligros? ¿De qué forma el Camino y la comunidad han sido una ayuda para afrontarlos?».

Normalmente no se dan indicaciones sobre a quién seleccionar como “secretario” del grupo, pero en este caso Ascen “sugirió” que se escogiese a padres de familia que pudiesen contar hechos concretos sobre el “ejercicio de su autoridad” para asegurar el “uso correcto” de los medios de comunicación. Pobres. Con lo bien que se le da a Kiko poner pesados fardos sobre las espaldas ajenas me imagino que a quienes les tocase hablar se llevarían el saco lleno de deberes.