jueves, 9 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XV)

 


      Por fin Mario parece aclarar cual es el objetivo de su tostón:

«Os decía que con estas catequesis (sic) quiero hacer conocer el pensamiento de los Papas, porque quien está con Pedro está con Jesucristo».

Obviamente Mario sabe que los neocatecúmenos desconocen “el pensamiento de los Papas”, los pobres solo son adoctrinados en el pensamiento kikil. Pero ya es mala suerte que justo cuando se le ocurre que lo procedente es transmitir el verdadero pensamiento de los Papa, le da un bajón que lo incapacita para hacer uso de citas, de modo que pareciera que todo lo que cuenta es de su cosecha, no pensamiento de ningún Papa.

«Ahora que está de moda querer cambiar de sexo, es importante entender que ¡esto es imposible! Podrás cambiar el órgano generativo, tomar hormonas, pero la sexualidad femenina, o masculina, queda para siempre, en todas las células de las personas».

«Claro que la sexualidad sabemos que está bajo la esclavitud del diablo. Aunque estemos bautizados, y nos haya sido quitado el pecado original, pero queda el “fomes peccati”, la tendencia a pecar para buscar el placer. Es muy importante saber distinguir placer y felicidad».

«La castidad es dominar los impulsos sexuales. Por eso el Señor, además del cuerpo, nos ha dado el alma».

¡Y yo que pensaba que nos la había dado porque nos hizo a su imagen y semejanza! Jamás hubiese pensado que nos dio el alma en función de los impulsos sexuales.

«Cuando nos oponemos a Dios o murmuramos contra Dios o contra los catequistas (sic), porque el Camino es un camino de fe, pero si lo vivimos en la carne, se acabó el Camino. Por eso dice San Pablo a los corintios, son necesarias las divisiones en la comunidad para que se manifieste quién tiene fe en Jesucristo y quién está viviendo en la carne y juzga a todos y murmura constantemente, Contra Dios puede ser que no, pero contra los catequistas sí. Pero si tú murmuras contra los catequistas ya te sales del camino de Dios».

Como puede verse, es contrario al kikismo considerar que los kikotistas pueden equivocarse y, en consecuencia, necesitar que alguien les corrija. NO. Para ellos la corrección al kikotista es murmuración y es salirse del camino de Dios. Y esto, además de abuso espiritual es muy muy sectario.

Todavía no ha acabado, insiste Mario en ridiculizar al que se atreva a corregir a un kikotista:

«¿Por qué? Porque los paganos buscan una sabiduría humana, los inteligentes, los neocatecúmenos que se creen más inteligentes que los catequistas y que Dios».

Y todavía hay más amenazas para los que no se dejan dominar: «Quienes juzgan, critican, murmuran, aunque sean neocatecúmenos, y hayan acabado el Camino, hecho el Matrimonio Espiritual, sean presbíteros o hermanos, cuando lleguemos a las santas moradas, el Señor mirará a los hechos, no a los deseos, ¡o buenas aspiraciones!».

Date cuenta. Según Mario ya podía tu intención ser buenísima, ya podías desear enmendar un error garrafal de un kikotista, que él, el muy pezzimo, ha decidido que tus hechos eran juicios y te acusará en el tribunal de Dios. Y lo dice en serio, porque los kikotizados, como hijos del acusador, siempre están prestos a acusar al otro, jamás a disculparlo.

Y tras la arenga en pro del abuso espiritual, vuelve a la castidad, ya sabéis, el motivo, dice Mario, por el que el ser humano tiene alma.

«La castidad, el dominio de sí, te educa a mirar a la persona, no al sexo de la persona. …

Es normal que tenga pensamientos normales, malos, de atracción, pero está en ti dominarlos o comenzar a interiorizarlos. Si los interiorizas, comienzas a pensar en esta chica, pensar en esta chica, y penetra en ti y crece, crece, crece hasta que vas a la cama con ella … aunque seas presbítero, te enamoras, se desencadena un proceso que ya no puedes pararlo».

Para mí que gran parte del problema es que hacen ir al seminario a chicos que no tienen vocación; y luego les pasa lo que les pasa, con ella o con él, que también.

Y frente a esta realidad, Mario presenta como la gran panacea algo que ya ha demostrado su ineficacia:

«Hermanos, nos enfrentamos a una generación siempre más pagana e idólatra, estamos llamados a ser ciudadanos del cielo y por tanto la transmisión de la fe pasa a través de la familia, de la educación a los hijos, que es responsabilidad de los padres, asistidos por el Espíritu Santo, sostenidos por la comunidad. Por eso los Laudes del domingo por la mañana son más necesarios que nunca, hay que cuidarlos, para ayudar a los chicos a abrirse, a ver sus crisis, sus problemas, hacerlos hablar, ayudarles, hoy más que nunca».

En suma, interrogatorios semanales delante de toda la familia. ¡Qué guay!

«Ahora quiero daros algunas pinceladas sobre nuestra sociedad de hoy: esta sociedad líquida y sus implicaciones.

¿Qué quiere decir que estamos viviendo en una sociedad líquida? Eso expresa la naturaleza cambiante, inestable y fluida de las relaciones sociales, económicas y culturales en un mundo globalizado. … Y desde Europa salen leyes nefastas para todos los países. Gracias a Dios que en Italia tenemos la Presidenta Meloni que intenta bloquear. Pero las izquierdas luchan».

Dice Ascen que no se puede permitir que la política divida a la comunidad… pues debería callar a Mario.

«Vivimos en la dictadura del relativismo. La teoría de género pretende que la identidad sexual sea una construcción de tipo social y cultural, no una realidad biológica y de identidad. El clima cultural actual promueve la autodeterminación, la defensa del pensamiento libre. Y esto influye en las políticas públicas, dando apoyo a los derechos de las minorías, por un falso concepto de respeto de la libertad.

Os pongo ejemplos: Los gays han hecho un “vía crucis” de los gays, horrible, blasfemo, pero dicen que ¡hay que defender la libertad de expresión! La influencia de los activistas ha llevado a la eliminación del diagnóstico de diversidad de género. Dicen que clasificar la identidad trans como una enfermedad mental es un comportamiento discriminatorio que fomenta el odio y quieren hacer creer que decir la verdad fomenta la división».

«El profeta Isaías decía esto: “¡Ay de los que llaman a lo malo, bueno y a lo bueno, malo; que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas, que transforman lo amargo en dulce y lo dulce en amargo!”. ¡Ay de los que se creen sabios más que los demás! Se creen más inteligentes que los catequistas (sic). Esto no lo digo yo, lo dice Isaías, es para nosotros».

Me da a mí que parte del problema son los kikotistas que se creen más inteligentes que los demás. Y que incluso pretenden que Isaías diga eso.

martes, 7 de julio de 2026

Dios no manda ni quiere el dolor

 


Por si acaso algún que otro Kiko no estuvo atento a las palabras del Papa León XIV durante su visita a España, esta entrada reproduce parte de su declaración sobre el sufrimiento.

Cualquiera que conozca un poquito el CNC sabe que en la no-asociación gusta mucho asegurar que Dios envía el cáncer o algo peor, y hay afán por disculpar a quien obra el mal para cargar contra la víctima del mal por poner distancias con el agresor; pues bien, en esta ocasión es el Papa quien explica a quien quiera entenderlo que lo que defiende el CNC es aberrante, que la verdadera doctrina cristiana y católica es la siguiente: 

 

 


domingo, 5 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XIV)

 


Retomo la perorata de Mario donde la dejé, pero antes, para los que estén un poco perdidos, les recuerdo que Mario aseguró que iba a hablar sobre teología del cuerpo y jubileo, y también que previamente quería explicar qué se entiende por condescendencia divina…

Lo que sigue no lo explica, pero es lo que viene a continuación de la última frase de la entrada anterior:

«Como he dicho antes, el Señor entrega a Moisés las dos tablas con las Diez Palabras, ¿por qué les da las Diez palabras? Porque son el camino de la vida, para no caer en el abismo del fuego. “Pongo delante de ti dos caminos: el camino de la vida y el camino de la muerte; escoge tú”. Esto nos lo dice a todos nosotros, también en esta convivencia. Hemos visto que algunos hermanos están al borde, tienen que decidirse: O seguir en el pecado y en el infierno, o seguir a Dios».

A lo mejor algunos creéis que eso de ser los últimos y los peores lo dicen por humildad, pues no, lo dicen porque incluso en las primeras comunidades hay algunos que siguen en el pecado y en el infierno. Son los que han interiorizado que Dios les quiere pecadores.

A continuación, Mario cuenta que los israelitas reniegan de su Dios, quien, juguetón con ellos, permite que vayan al exilio. Durante un par de párrafos se va por las ramas con historias de la pureza e impureza ritual y luego vuelve al tema del pueblo en el exilio.

«Durante el exilio, gracias a la predicación de los profetas, había un grupo que esperaban el consuelo del Nuevo Moisés, y que comienzan a reconocer que el pueblo se encuentra en exilio a causa de sus pecados, infidelidades. …

Y el Señor de la Misericordia reconstruye el templo y profetiza, comienza a profetizar una pureza ya no ritual. Ésa es la misión de Elías, la primera misión de Elías que va al monte Sinaí, para recuperar el culto interior del corazón y no exterior de los sacerdotes, que ofrecían sacrificios de los ricos y maltrataban a los pobres y se aprovechaban del pueblo y hacían ritos».

Voy a intentar aclarar esto. Mario, como neocatecúmeno de postín, debe de disponer de una bola de cristal y de la capacidad de viajar en el tiempo, por eso se lía, o quizá desconozca que el profeta Elías (siglo IX a.C.) es ANTERIOR a los dos grandes exilios de Israel y Judá y a la primera destrucción del templo (siglo VI a.C.).

«Y entonces comienzan a hablar de una alianza nueva. “Ya no pondré mi ley en tablas, sino que la pondré en vuestro espíritu”».

Esta vez Mario acierta, la profecía de Ezequiel es contemporánea del destierro en Babilonia, si bien hasta ahora nada de lo que ha contado tiene que ver con la presunta temática de su arenga.

«Entonces, ¿todo esto por qué? ¡Muy simple! Cuando viene Jesucristo, ¿qué viene a hacer? ¡A cumplir toda la obra del Padre! ¿Y cuál es la obra del Señor, principalmente? Jesucristo, ofreciéndose a sí mismo por nuestros pecados, tomando nuestros pecados, nuestras rebeldías, las de todo el pueblo de Israel, ofrece su vida y dirá antes de ser crucificado: “Destruid este templo y yo lo reconstruiré en tres días”. …

Él ha venido a hacer el nuevo templo que es Cristo, cabeza, y nosotros, su cuerpo: para hacernos templos de Dios. Y como la sexualidad es una parte integrante de toda nuestra personalidad, como hombres y como mujeres, estamos llamados a vivir como templos del Señor, como resultado de lo que somos».

¿Alguien entiende cuál es “la obra del Padre”? ¿Es lo mismo que “la obra del Señor” o es otra cosa? ¿Esa obra es ofrecerse por “las rebeldías del pueblo de Israel” o es hacer el nuevo templo? ¿Qué tiene esto que ver con la sexualidad? Todo lo precedente era paja innecesaria y de repente Mario se lanza a mezclar churras y merinas con desenfreno: Que Juan Pablo II decía que la Trinidad es familia (lo que no tiene nada que ver con la sexualidad), que san Pablo exhorta“a mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz” (lo que tampoco se refiere ni de lejos a la sexualidad), que san León Magno tiene unas homilías sobre el Adviento bellísimas (bien por él, pero de nuevo, no es el tema que Mario dijo que iba a tratar)…

Y así, entre desvaríos, se cierra la primera parte del rollo pezzimo, que se retoma al día siguiente, después de las laudes. Y al arrancar la segunda parte del rollo dice Mario:

«Aprovecho para deciros que este verano he tenido un bajón, los que tienen una cierta edad saben qué son los bajones, así que ya no tenía la lucidez, ni la capacidad sintética que tenía otros años y por eso no he preparado este año la catequesis hablada con citas, porque no he podido. Hacemos lo que podemos».

No me alegra su bajón, pero no tiene nada extraordinario a su edad, y con sinceridad, las citas entremezcladas de otros años nunca facilitaban la lectura, y la capacidad sintética que menciona jamás la he encontrado en los tostonazos de Mario. Para capacidad sintética y dominio de las citas bien llevadas, el Papa Benedicto XVI, que sí sabía enseñar, explicar y exponer, Mario no sirve para esto, no ya ahora, tampoco antes.