jueves, 30 de abril de 2026

Publicidad de Pascua 2026 (y III)

 


Ya sabéis como es un anuncio publicitario. El plato fuerte se supone que llega tras la proclamación de una palabra del Nuevo Testamento, no es el plato fuerte la Palabra, sino el rollo de después, que por lo general poco o nada tiene que ver con lo proclamado.

No iba a ser distinto esta vez.

El discurso que suelta Kiko presenta la vigilia pascual como un acontecimiento magikiko con poder para otorgar dones y prebendas a los elegidos, no por sus méritos, sino por pura magikikosidad. Insiste en ello una y otra vez:

«¿Cuál es la obra que ha venido a hacer Jesucristo? Darnos la Vida Eterna; Él ha venido a destruir la muerte. La Iglesia solamente anuncia esto. Lo importante en esta noche es recibir la vida eterna, no vamos a hacer un rito.

Porque, ¿cuál es el problema que todos tenemos? Por el temor que tenemos a la muerte estamos sometidos al egoísmo».

Veis, es decir, ninguno podéis ver porque todos están en tinieblas, todos egoístas por el temor a la muerte, pero magikikamente, sin otro esfuerzo que el de no dormir, los que hagan lo que a Kiko se le antoje están destinados, esa noche, a recibir la vida eterna, que una vez está escrita en mayúsculas y otra no.

«¿Qué es la Pascua? El paso de la esclavitud a la libertad, del egoísmo al amor.

Cristo reunido con sus apóstoles dirá: “este pan que para vosotros es la conmemoración de la salida de Egipto, esto es mi Cuerpo que se entrega por vosotros”. Porque todo esto Cristo lo ha hecho para iluminar al mundo entero en un nuevo éxodo. Cristo es el nuevo Moisés que va a tomar nuestra naturaleza esclavizada por el temor a la muerte por causa del pecado; esclava, sometida a las concupiscencias del egoísmo, de ser el primero, del dinero, de la sexualidad, de la comodidad. Esclava del pecado en definitiva, y por lo tanto infeliz porque no puede amar realmente, condenada a una insatisfacción profunda.

Y esto no es sólo para nosotros, sino también para los que están fuera de la Iglesia».

Frase incorrecta. Kiko se refiere a los que están fuera del CNC, que no es una asociación ni tiene miembros, por lo que en realidad no hay nadie dentro, pero es claro que se refiere a los que no participan en una neocomunidad, puesto que ellos solo pescan en las parroquias y entre sus propios hijos… y sus hijos están bautizados y pertenecen a la Iglesia.

«Por eso os invitamos, como hemos hecho otros años, a anunciar la alegría de la resurrección durante tres domingos del tiempo pascual. LA BUENA NOTICIA QUE ESPERA EL MUNDO ES LA VICTORIA SOBRE LA MUERTE, la resurrección, la no resistencia al mal, el perdón... eso le interesa a todo el mundo, la posibilidad de amar en la dimensión de la cruz, más allá de la muerte. Les decimos: Mira que tú podrás amar en una nueva dimensión. Hemos sido rescatados por Jesucristo para vivir una vida nueva y nada nos puede separar del amor de Dios. Cristo viene a liberar a la Humanidad, ha tomado un cuerpo como el nuestro para destruir en la propia carne el pecado. Y matar mediante su muerte a aquél que, por el temor que tenemos a la muerte, nos somete a su esclavitud. Cristo viene como un héroe a hacer una obra para ti: tu salvación; y en esta noche lo celebramos».

Entended bien el mensaje: Cristo lo hace todo, tú no tienes que hacer nada de nada, es más, no puedes hacer nada de nada; por eso, esforzarte es un moralismo indeseable y atroz, Dios te quiere pecador y te salva pecador de pies a cabeza. Ese es el mensaje que reciben los neocatecúmenos no pertenecientes a la no-asociación y que ellos a su vez están llamados a comunicar: tú no hagas nada, sigue en tu pecado que Dios te salva así, pecador impenitente e irredento, porque es una salvación magikika que no se basa en tus obras, que son malísimas, sino solo en su amor y su gracia.

Ahora bien, sucede que ese prodigio magikiko nunca acaba de llegar, ni siquiera los más viejos de Kikónides lo han visto:

«Cada vez que se conmemora la Noche Santa, viene Cristo a buscarte, a decirte: “¿pero estás viviendo esto o no? ¿estás viviendo esta riqueza? He muerto por ti y ¿todavía estás esclavo del pecado? ¡Pero cómo es posible! No vives de mi amor. Todavía estás pensando en tus cosas, y a mí me tienes en el último lugar”».

Aunque tras reconocer el fracaso de los neocatecúmenos y de CNC, de nuevo la pretensión de que esta vigilia de Pascua es la definitiva, esta sí va a ser magikikamente eficaz, Dios te da y tú te conviertes en un oso amoroso como consecuencia de lo que Dios hace, no por elección, por imposición:

«Deja que el Señor destruya en esta Noche el pecado que hay en ti para que puedas nacer juntamente con los bautizados, para que tú puedas renegar del demonio y de sus obras realmente».

¿Ves? Dios hace y tú te dejas, sin mérito ni esfuerzo ni virtud. Y si no funciona, la culpa es tuya, porque no te has dejado.

Y el final del discurso es más de lo mismo:

«Esta noche viene a darte la fe. Viene a dársete Él mismo (...)

Bien, hermanos, que el Señor nos conceda a todos prepararnos durante los días que nos quedan para que podamos llegar a esta Vigilia Pascual dispuestos a que el Señor pueda destruir en nuestro corazón el hombre viejo, salir del pecado y resucitar con Cristo a una vida nueva para Dios».

Tú ocúpate tan solo del trípode, de llenar bolsas y de obedecer a los kikotistas.

 

martes, 28 de abril de 2026

Publicidad de Pascua 2026 (II)

 


El anuncio publicitario tuvo lugar en la principal sala de usos múltiples de Santa Catalina L’abouré, que es la parroquia dónde intentaron hacer un chanchullo para que un terreno colindante de propiedad municipal fuese transferido a la parroquia y transformarlo en “un jardín celestial”, es decir, un cementerio, pero un cementerio con estética kika y para kikos, no para religiosos de misa de 12, porque antes se muera el Papa que juntarse con ellos.

Lo cuento porque la sala de usos múltiples de Santa Catalina no es pequeña, pero tampoco es inmensa (capacidad para unas trescientas personas). Y sucede que año tras año cada vez hay que convocar a más y más gente para que no se note mucho que sobran bancos por todos lados.

En esta ocasión los convocados fueron: 


 Todavía hay más, es que aquí interrumpe Ascen para recordar a Kiko e informar a los presentes de la muerte del rector de RM de Lisboa (Por cierto, ya que se dice agnus dei y no dei agnus, y se dice corpus Christi y no Christi corpus, ¿alguien docto en latín puede explicarme porque le dicen redemptoris mater en lugar de mater redemptoris?).

Sigue la presentación de los presentes no ausentes:

 Y sí, si alguien se ha dado cuenta, los seminaristas de Murcia, convocados para hacer bulto, son mencionados dos veces. Bien por ellos.

Concluidas las presentaciones (y los aplausos a vivos y difuntos), es el turno de Mario, el que presume de no haber tenido fe antes del Camino, pese a que ya era cura.

En otras ocasiones ya he expresado que Mario es un pésimo comunicador. Carmen saltaba de una idea a otra y no concluía ninguna, Mario además de soso salta de una cita a otra y lo hace de una forma tan enrevesada que los pobrecitos que transcriben el discurso para el mamotreto muchas veces confunden lo que es cita con lo que es rollo pezzimo y viceversa. Lo curioso es que en esta ocasión, aunque el tostón de Pezzi es tan aburrido como de costumbre, se puede seguir sin gran dificultad.

Lo resumo: Sin venir a cuento de nada, Mario pensó que sus oyentes estaban deseosos de escucharle perorar sobre los sentidos corporales y espirituales, y ni corto ni perezoso se pone a largar citas místicas sobre el ojo y la vista, la oreja y el oído, la nariz y el olfato, la lengua y el gusto, la piel y el tacto. 

Da la impresión de que la idea es sugerir que cuanto más atorados tengas los sentidos corporales gracias a la falta de sueño, al debilitamiento del ayuno, al olor a incienso y al ruido ambiente, más factible es que se active algún sentido espiritual. No comparto esa idea, sin los sentidos despiertos y con la mente atontada lo que se facilita es la respuesta emocional y visceral, la no racional. Y los sentidos espirituales no son viscerales.

Y eso es todo. Citas que se refieren a ver a Dios, gustar a Dios, escuchar la palabra de Dios, sentir a Dios y el olor a santidad que caracteriza las buenas obras.

Bueno, cuando habla del oído aprovecha para hacer una crítica:


    Crítica que delata que la realidad de los neocatecumenales es que su oído espiritual no está desarrollado, de lo contrario no les importaría aunque la palabra de Dios la proclamase un tartamudo.

Y ya metido en harina, Mario lanza un zasca también a los curas (ojo, dice “curas”, que en kikonio significa que no son presbikikos amaestrados y sumisos):

«Algunos curas recitan la anáfora deprisa, sin acompañar con el corazón, sin ninguna unción, como si lo que celebraran no fuera real».

¿Tú qué sabes, Mario? Tú que te enorgulleces de haber sido ordenado sin fe, ¿por qué juzgas a esos curas?

Mejor hubiese permanecido callado Mario, ya que no tenía nada edificante que contar. Y si así actúan las cabezas del CNC, vertiendo juicios contra el otro, que es Cristo, ¿qué no harán sus loros imitadores?

Que no se me olvide, antes de callarse, la publicidad de Mario se vuelve publicidad del libro de no sé quién -un italiano, por el apellido- para que todos los convocados se acuerden de alentar su adquisición por parte de los sufridos neocatecumenales.

Todo sea por llenar las arcas de alguno.

Próximamente más.