sábado, 11 de julio de 2026

La sangre de tus hijos en tus manos

 


Poco a poco, en este tiempo de verano, se irán publicando una serie de testimonios y experiencias personales de no-miembros de una no-asociación cuyo nombre no quiero recordar.

Aquí una de ellas. 

«Me considero una neocat de tercera generación (ex-neocat desde hace como diez años). Mi abuela empezó con esto en Nicaragua, después de que su esposo la dejara con cuatro hijos. El way se volvió su refugio seguro y su red de apoyo durante toda su vida. Ella completó los pasos del way y fue catequista durante años.

Mi mamá creció con el adoctrinamiento del way en Nicaragua. Todos sus amigos, su familia y su círculo social estaban ligados al way. Se mudó a Estados Unidos, se casó con mi papá (que durante la mayor parte de mi vida no estuvo en el way, pero eventualmente se unió por un par de años) y siguió con una comunidad en el sur de Florida. Yo crecí toda mi vida yendo a la eucaristía, las preparaciones, las vigilias de Pascua y los encuentros juveniles que hacían los domingos. Soy la mayor de seis (obvio, mi mamá creció súper metida en la idea de estar “Abierta a la vida”)

Cuando tenía 13 años, fui a la "catequesis". Esto se sentía como una especie de rito de paso dentro de mi familia. Me escogieron para ser salmista y eso me inculcó un amor por la música que todavía mantengo. Caminé unos diez años hasta llegar al segundo escrutinio.

Aunque tengo cientos de historias de abuso emocional y trauma, quiero contar la historia final, la que terminó liberándome a mí y a mi familia del way.

Había un seminarista que estaba en la comunidad de mi mamá. Como muchos de ustedes saben, muchas veces invitan a los seminaristas a las casas de los hermanos los domingos. Él tenía como cinco años más que yo y para mí era como un hermano mayor. Con el tiempo, fue ordenado y lo asignaron a la parroquia cerca de mi casa. Estábamos felices de que estuviera tan cerca y de tener a un presbítero neocat en nuestra iglesia local.

Él venía seguido a nuestra casa y era parte de nuestra familia. 

Mientras, el matrimonio de mis papás no estaba bien. Obvio, los "catequistas", la comunidad y las presiones sociales empujaron a mi mamá a seguir con mi papá; le hicieron creer que era una virtud aguantar la cruz de quedarse con él.

El presbítero empezó a visitarnos cada vez con más frecuencia para hablar con mi mamá, y le mandaba mensajes y le llamaba en horas raras. Al principio pensé “bueno, claro, ellos son hermano y hermana en la comunidad. Nosotros somos su familia”.

Pero entonces empezó a ponerse raro. Recuerdo haber entrado a mi casa un par de veces y encontrar al sacerdote echado en el regazo o en el hombro de mi mamá, mientras ella le tocaba el pelo y escuchaba sus quejas. Nunca actuaron como si eso fuera raro, pero a mí cada vez me ponía más incómoda. Al final le dije a mi mamá que esto me parecía mal, pero se molestó y dijo que yo estaba pervirtiendo algo familiar.

Todo este tiempo, mi papá se iba poniendo cada vez más molesto por la relación entre mi mamá y el presbítero. Al final les dijo a los "catequistas" lo que pasaba y todo más o menos se desmoronó.

Prácticamente de un día para otro, el presbítero desapareció de nuestra iglesia local. Yo creo que lo mandaron fuera del país.

Los "catequistas" empezaron a venir a mi casa y a tener reuniones intensas con mi mamá y con mi papá, a puerta cerrada. Una vez trajeron a otro presbítero, que estaba en su equipo. No sé todos los detalles, pero yo creo que mi mamá se sintió traicionada por el way. Ella quería dejar a mi papá y al way. Recuerdo al otro presbítero del equipo diciéndole: “Si dejas a tu esposo y el way, la sangre de tus hijos caerá en tus manos”.

En resumen, mi mamá sí dejó al way y a mi papá. Estoy muy orgullosa de ella porque creo que fue víctima de una vida de indoctrinación por esa secta. No le guardo rencor por haberme metido a mí en la misma máquina.

Yo me fui unos meses antes que ella y perdí un montón de amigos. Todos los del way me miraban y me hablaban como si yo fuera una “oveja perdida”. Pero mi familia y yo ya somos libres. Estoy comprometida con una persona hermosa y he trabajado muchísimo estos traumas con terapia y con el apoyo de mis amigos y familia que no son neocat.

Escribir esto fue difícil, me siento cansada y ansiosa, pero quería compartir un pedacito de mi historia con otras personas que entiendan. 

Para terminar en algo positivo, estoy feliz y estoy bien de salud. Ahora trabajo como terapeuta y creo que mis experiencias me hicieron una mejor terapeuta. Tengo un grupo sólido de amistades profundas y bonitas. Encontré el amor y estoy comprometida para casarme. Mi familia está libre de este culto y también está saliendo adelante. 

Hay vida después del way».

jueves, 9 de julio de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (XV)

 


      Por fin Mario parece aclarar cual es el objetivo de su tostón:

«Os decía que con estas catequesis (sic) quiero hacer conocer el pensamiento de los Papas, porque quien está con Pedro está con Jesucristo».

Obviamente Mario sabe que los neocatecúmenos desconocen “el pensamiento de los Papas”, los pobres solo son adoctrinados en el pensamiento kikil. Pero ya es mala suerte que justo cuando se le ocurre que lo procedente es transmitir el verdadero pensamiento de los Papa, le da un bajón que lo incapacita para hacer uso de citas, de modo que pareciera que todo lo que cuenta es de su cosecha, no pensamiento de ningún Papa.

«Ahora que está de moda querer cambiar de sexo, es importante entender que ¡esto es imposible! Podrás cambiar el órgano generativo, tomar hormonas, pero la sexualidad femenina, o masculina, queda para siempre, en todas las células de las personas».

«Claro que la sexualidad sabemos que está bajo la esclavitud del diablo. Aunque estemos bautizados, y nos haya sido quitado el pecado original, pero queda el “fomes peccati”, la tendencia a pecar para buscar el placer. Es muy importante saber distinguir placer y felicidad».

«La castidad es dominar los impulsos sexuales. Por eso el Señor, además del cuerpo, nos ha dado el alma».

¡Y yo que pensaba que nos la había dado porque nos hizo a su imagen y semejanza! Jamás hubiese pensado que nos dio el alma en función de los impulsos sexuales.

«Cuando nos oponemos a Dios o murmuramos contra Dios o contra los catequistas (sic), porque el Camino es un camino de fe, pero si lo vivimos en la carne, se acabó el Camino. Por eso dice San Pablo a los corintios, son necesarias las divisiones en la comunidad para que se manifieste quién tiene fe en Jesucristo y quién está viviendo en la carne y juzga a todos y murmura constantemente, Contra Dios puede ser que no, pero contra los catequistas sí. Pero si tú murmuras contra los catequistas ya te sales del camino de Dios».

Como puede verse, es contrario al kikismo considerar que los kikotistas pueden equivocarse y, en consecuencia, necesitar que alguien les corrija. NO. Para ellos la corrección al kikotista es murmuración y es salirse del camino de Dios. Y esto, además de abuso espiritual es muy muy sectario.

Todavía no ha acabado, insiste Mario en ridiculizar al que se atreva a corregir a un kikotista:

«¿Por qué? Porque los paganos buscan una sabiduría humana, los inteligentes, los neocatecúmenos que se creen más inteligentes que los catequistas y que Dios».

Y todavía hay más amenazas para los que no se dejan dominar: «Quienes juzgan, critican, murmuran, aunque sean neocatecúmenos, y hayan acabado el Camino, hecho el Matrimonio Espiritual, sean presbíteros o hermanos, cuando lleguemos a las santas moradas, el Señor mirará a los hechos, no a los deseos, ¡o buenas aspiraciones!».

Date cuenta. Según Mario ya podía tu intención ser buenísima, ya podías desear enmendar un error garrafal de un kikotista, que él, el muy pezzimo, ha decidido que tus hechos eran juicios y te acusará en el tribunal de Dios. Y lo dice en serio, porque los kikotizados, como hijos del acusador, siempre están prestos a acusar al otro, jamás a disculparlo.

Y tras la arenga en pro del abuso espiritual, vuelve a la castidad, ya sabéis, el motivo, dice Mario, por el que el ser humano tiene alma.

«La castidad, el dominio de sí, te educa a mirar a la persona, no al sexo de la persona. …

Es normal que tenga pensamientos normales, malos, de atracción, pero está en ti dominarlos o comenzar a interiorizarlos. Si los interiorizas, comienzas a pensar en esta chica, pensar en esta chica, y penetra en ti y crece, crece, crece hasta que vas a la cama con ella … aunque seas presbítero, te enamoras, se desencadena un proceso que ya no puedes pararlo».

Para mí que gran parte del problema es que hacen ir al seminario a chicos que no tienen vocación; y luego les pasa lo que les pasa, con ella o con él, que también.

Y frente a esta realidad, Mario presenta como la gran panacea algo que ya ha demostrado su ineficacia:

«Hermanos, nos enfrentamos a una generación siempre más pagana e idólatra, estamos llamados a ser ciudadanos del cielo y por tanto la transmisión de la fe pasa a través de la familia, de la educación a los hijos, que es responsabilidad de los padres, asistidos por el Espíritu Santo, sostenidos por la comunidad. Por eso los Laudes del domingo por la mañana son más necesarios que nunca, hay que cuidarlos, para ayudar a los chicos a abrirse, a ver sus crisis, sus problemas, hacerlos hablar, ayudarles, hoy más que nunca».

En suma, interrogatorios semanales delante de toda la familia. ¡Qué guay!

«Ahora quiero daros algunas pinceladas sobre nuestra sociedad de hoy: esta sociedad líquida y sus implicaciones.

¿Qué quiere decir que estamos viviendo en una sociedad líquida? Eso expresa la naturaleza cambiante, inestable y fluida de las relaciones sociales, económicas y culturales en un mundo globalizado. … Y desde Europa salen leyes nefastas para todos los países. Gracias a Dios que en Italia tenemos la Presidenta Meloni que intenta bloquear. Pero las izquierdas luchan».

Dice Ascen que no se puede permitir que la política divida a la comunidad… pues debería callar a Mario.

«Vivimos en la dictadura del relativismo. La teoría de género pretende que la identidad sexual sea una construcción de tipo social y cultural, no una realidad biológica y de identidad. El clima cultural actual promueve la autodeterminación, la defensa del pensamiento libre. Y esto influye en las políticas públicas, dando apoyo a los derechos de las minorías, por un falso concepto de respeto de la libertad.

Os pongo ejemplos: Los gays han hecho un “vía crucis” de los gays, horrible, blasfemo, pero dicen que ¡hay que defender la libertad de expresión! La influencia de los activistas ha llevado a la eliminación del diagnóstico de diversidad de género. Dicen que clasificar la identidad trans como una enfermedad mental es un comportamiento discriminatorio que fomenta el odio y quieren hacer creer que decir la verdad fomenta la división».

«El profeta Isaías decía esto: “¡Ay de los que llaman a lo malo, bueno y a lo bueno, malo; que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas, que transforman lo amargo en dulce y lo dulce en amargo!”. ¡Ay de los que se creen sabios más que los demás! Se creen más inteligentes que los catequistas (sic). Esto no lo digo yo, lo dice Isaías, es para nosotros».

Me da a mí que parte del problema son los kikotistas que se creen más inteligentes que los demás. Y que incluso pretenden que Isaías diga eso.

martes, 7 de julio de 2026

Dios no manda ni quiere el dolor

 


Por si acaso algún que otro Kiko no estuvo atento a las palabras del Papa León XIV durante su visita a España, esta entrada reproduce parte de su declaración sobre el sufrimiento.

Cualquiera que conozca un poquito el CNC sabe que en la no-asociación gusta mucho asegurar que Dios envía el cáncer o algo peor, y hay afán por disculpar a quien obra el mal para cargar contra la víctima del mal por poner distancias con el agresor; pues bien, en esta ocasión es el Papa quien explica a quien quiera entenderlo que lo que defiende el CNC es aberrante, que la verdadera doctrina cristiana y católica es la siguiente: