Ya comenté que tras la
segunda convivencia de la etapa del Padre nuestro hay una reunión para “informar”
sobre el periplo por Italia. Esta segunda parte del mamotreto se distingue de
la primera en que hay menos citas. En la primera parte los maquilladores
introdujeron cientos de citas en el discurso kikil, aquí se conoce que no
tuvieron tiempo de hacerlo, hay algunas notas a pie de página, pero para quien
se las lea se hace evidente que han sido añadidas un poco al tuntún, sin relación
con la monserga de Kiko.
Arranca Kiko como sigue:
En el
Camino Neocatecumenal se hacen dos peregrinaciones: ésta que vais a hacer ahora
a la tumba de S. Pedro y al santuario de la Virgen de Loreto, y la que haréis
como "viaje de bodas" a Tierra Santa, después de haber renovado las
promesas de vuestro Bautismo en la vigilia Pascual presidida por vuestro
Obispo. Como os acabo de decir, ambas son peregrinaciones, es decir, viajes muy
importantes de oración, de catequesis y de celebraciones; no son en absoluto
viajes turísticos.
¡Ah, el comodín de la
perekikación!
En una peregrinación normal,
los peregrinos saben qué van a visitar, por dónde van a pasar, se les da una
planificación con los lugares y los días, y también conocen dónde se van a
alojar en cada lugar… En el Camino eso es información arcana solo para
kikotistas.
Los perekikos tienen una idea
general del destino del viaje, nada más y no tienen derecho a pedir
explicaciones sobre los alojamientos ni mucho menos sobre el precio de nada.
¡Pobre de aquel que tenga la ocurrencia de pedir el presupuesto y la
planificación! Aunque trabajes en una agencia de viajes, aunque puedas
conseguir ofertas más económicas, te callas… o te atendrás a las consecuencias.
Y ahora viene la venta de que
solo los perekikos y nadie más recibe lo que ellos van a recibir:
En la
peregrinación que vais a hacer ahora a la tumba de S. Pedro y al santuario de
la Virgen de Loreto, recibiréis sobre todo un regalo enorme, inmenso; mediante
un signo, la Iglesia os hará fuertemente conscientes de una realidad: que la
Santísima Virgen María es vuestra Madre, que Jesucristo os ha dado a su Madre
como vuestra Madre. Reviviréis esto en un rito muy sencillo pero muy
importante, que haréis en la Casa de la Virgen en Nazaret, que se encuentra en
el santuario de la Virgen de Loreto.
Un detalle importante. Una
nota al pie subraya dos puntos importantes. Uno, las peregrinaciones a santuarios
son una forma de expresión de la religiosidad natural, no son sacramentos ni
sacramentales, sino devoción del pueblo, de esa devoción que Kiko rechaza y
desprecia salvo cuando responde a sus intereses.
El otro matiz es todavía
mejor: el objetivo de la peregrinación, más allá de visitar un lugar de culto,
es, y cito textualmente, practicar la oración “con la Iglesia”. Es decir, una
perekikación en la que el objetivo es mantenerse aparte de los peregrinos (se
va con reserva para tener exclusividad por un tiempo) y tener rituales
especifikikos solo para ellos, no es orar con la Iglesia ni es ser Iglesia, es
ser intruso en la Iglesia.
Haremos
esta peregrinación con un
fervor especial y en comunidad.
En el Camino ser sentimental
se considera un defecto, algo negativo a corregir, hasta que a Kiko le da por
el fervor especial, que en Kiko es algo así como que les quiere ver levitando
en cada eco.
No es fácil
moverse "en pueblo"; para poder hacerlo es necesario desinstalarse.
La peregrinación misma entraña la idea de la desinstalación: salir de la propia
casa, que es la casa de una familia humana, para pasar a la Casa de Nazaret, a la Sagrada Familia de Nazaret
que, como sabéis, es
imagen de la Trinidad.
Atrevida es la ignorancia.
NO, no y no. La sagrada familia de Nazaret es imagen de la familia cristiana,
no de la Trinidad. No puede serlo de la Trinidad, no hay una misma y sola naturaleza
en los tres miembros de la familia de Nazaret.
Hemos
recibido del Señor, a través de la Virgen María, la misión de hacer comunidades
como la Sagrada Familia de Nazaret, que vivan en humildad, sencillez y
alabanza, donde el otro es Cristo.
¡Ahí queda eso!: la
pretensión de un mandato divino, del que María hace de
cartera, como presunta justificación
de todas las prácticas abusivas que se producen tras las puertas cerradas de
las comunidades, con la necesaria complicidad de párrocos que no cuidan de los
feligreses.
El que
llega a la fe adulta ve en el otro a Cristo.
Esto demuestra que ningún
kiko ha llegado a la fe adulta, puesto que siguen anclados en que el otro es el
enemigo, el que te destruye, el que te roba la paz interior porque kikirikanta
por internet sin tu permiso…
Dios es el
"totalmente Otro", pero se ha hecho hombre en Jesucristo, y
Jesucristo está presente también en el otro, en el hermano de la comunidad
cristiana, que es el Cuerpo de Cristo.
Por eso mismo es anticristiano
desear la muerte de quien te dice que lo que debes hacer es diluirte en la
comunidad que es el Cuerpo de Cristo.
Y
Jesucristo está presente también en todo hombre, porque el Verbo de Dios,
haciéndose hombre, de alguna manera ha unido a Él a todos los hombres. Ver a
Cristo en cada hombre ha sido uno de los ideales cristianos que la Iglesia ha
vivido siempre.
Pero quien no ve a Cristo en
el hermano le denuncia para que le cierren el canal en las redes sociales.
Os decía,
entonces, que hacer una peregrinación significa desinstalarse. Ya hemos dicho
en otras ocasiones que un enemigo del cristianismo es la instalación, el
instalarse, el aburguesarse. Dice el Génesis que, cuando la humanidad abandonó
el Oriente -símbolo de Dios- se instaló.
Incorrecto. Dice el Génesis: «Al
desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar
y allí se establecieron» (Gn 11,2). Talmente
como Kiko, en cuanto vio la oportunidad, abandonó a los pobres de Palomeras y se
estableció ricamente en Roma.
Cuando el
hombre abandona a Dios, la amistad con Dios, cuando el hombre ya no cree en
Dios, se instala, se aburguesa e intenta construir una torre para alcanzar el
cielo, intenta construirse el cielo en la tierra.
Kiko lo sabe bien porque se
diría que está describiendo su pretensión de construirse un negocio de venta de
la salvación a incómodos diezmos con una “iniciación” a la fe que no termina
nunca.
Los
cristianos siempre tenemos el peligro de querernos instalar; la Iglesia siempre
corre el peligro de instalarse.
Hermanos,
los cristianos somos peregrinos, estamos en la tierra cómo extranjeros, porque
nuestra patria es la patria celeste. Como os hemos dicho mil veces, los
cristianos somos "parroquianos", somos "pároikoi", es decir
"peregrinos"; la palabra "parroquia" viene del griego
"paroikia" que significa "peregrinación".
Este es uno de los casos en
los que Kiko no permite que la verdad le estropee el kuento. Parroquia, del griego
paroikía, formada por el prefijo para- (junto a, al lado) y oikos (casa),
significa "el que habita cerca" o "vecino".