martes, 26 de mayo de 2026

Tostón publicitario 2025-2026 (I)

 


Gracias a una colaboración, me ha llegado el tostón de inicio del curso 2025-2026 en español. Y como parece que el "pirateo" contra CruxSancta se retrasa, habrá que seguir destripando arcanos kikos.

Tengo también partes de ese mismo tostón en su versión italiana. Y algo que llama la atención es que desde hace años el mamotreto (que se reparte a los kikotistas previo pago) es igual en ambos idiomas. Tiempo atrás, cuando Kiko era capaz de hilvanar un discurso medianamente coherente, los mamotretos diferían, no de forma espectacular, pero siempre había detalles que Kiko había dicho en una de las reuniones tostonarias y no en la otra. Esto ha dejado de ser así, sencillamente el discurso está preestablecido de antemano y traducido y Kiko solo tiene que leerlo, si todavía puede con ello. Ni Kiko ni Mario han tenido jamás grades dotes como oradores.

Y tiene bastante de simulación que hagan como que el contenido del mamotreto es lo que les ha sido inspirado decir en ese momento. No es así, es lo que llevaban acordado, preparado y por escrito.

Además de eso, me ha sorprendido que la reunión se retrasase a octubre (del 9 al 12). Debe ser que les costó elaborar el escrito.

Bueno. Entrando en materia, algo sistemático en los últimos años es que los asistentes son convocados el jueves por la noche, por más que la reunión tostonaria no empieza hasta el viernes por la mañana. Debe ser parte de la praxis del Camino. Eso sí, en el mamotreto se indica que lo que se cuenta el viernes por la mañana es lo que en las reuniones de transmisión a la plebe se aconseja contar el jueves por la noche, porque de otra forma no se justifica sacar a la gente de su casa una noche antes de lo necesario.

¿Qué es lo que unos escuchan el viernes por la mañana y a otros les trasmiten el jueves por la noche?

Publicidad del Camino. Aunque, por supuesto, se adorna con el oropel de palabras magikikas para darle rango de designio divino: «Os queremos contar lo que Dios ha hecho con nosotros en los últimos meses. Estamos felices de ver las muchas maravillas que el Señor ha obrado en nuestro favor».

Aparte de arrancar con el habitual uso del nombre de Dios, tampoco puede faltar nunca la insinuación de que la reunión tostonaria es fundamental e imprescindible para agradar a Dios y recibir de Él dones que, de otro modo (es decir, quienes no asistan) no se gustarán jamás. En este caso, además se alude al jubileo, a pesar de que ya estaba en su recta final:

«La convivencia de este año jubilar es importante porque Dios nos dará los dones que necesitaremos para la misión que él nos quiere confiar en este próximo curso».

A lo mejor es que el texto estaba redactado desde tiempo atrás.

En cuanto a las “maravillas”, la propaganda menciona lo siguiente como maravillas maravillosas obradas por Dios:

No acudió ni un solo cardenal a la reunión de obispos en la domus Galilaeae. Ah, que me lío, lo que dicen es que estaba previsto que fueran seis cardenales, lo que es una cifra bastante modesta, pero plugo a Dios que se muriese el Papa Francisco tan oportunamente que los señores cardenales tuvieron que marchar a Roma y perderse la “encerrona padre” en la domus. Por algún motivo que no se explica, también una cantidad significativa de obispos inscritos no fueron. Se dice que los inscritos eran más de 300 y que al final solo fueron 250.

El resto de la noticia es lo que se cuenta siempre: muchos de los que sí fueron no conocían el Camino (es decir, es tan irrelevante que a sesenta años de su aparición siguen sin saber de su existencia), todos quedaron impresionadísimos (no se sabe por qué), todos se reconocieron pecadores necesitados de conversión, etc. Sin embargo, y aunque se asegura que «muchos piden abrir el Camino en sus diócesis», la cifra real de esos muchos parece cercana al cero absoluto.

A continuación se presume de algunos actos acontecidos en Roma el año pasado, que son presentados como eventos del Jubileo de las Familias. Por lo que he sabido, la realidad es un poco diferente. Los mandamases del Camino querían celebrar los 60 años en Roma con el Papa, pero éste se escurrió y todo quedó en los mencionados actos que el CN dice que eran parte del Jubileo de las Familias.

Acto seguido se publicitan los “conciertos” a celebrar en Córdoba y en Oviedo (en Italia no consiguieron que les admitieran ningún otro “concierto”). Y miedo da cuando Kiko dice:

«Hay dos cosas muy importantes en la renovación de la Iglesia: un nuevo clero y una nueva estética». Ese es el objetivo. Un nuevo clero sometido a los kikotistas y que solo suelte kikadas, y el abandono del arte sacro en favor de los adefesios kikiles. Por eso para Kiko es importantísimo que los párrocos neocatecúmenos remodelen las parroquias que les son confiadas, pero no por su cuenta, sino a través del grupo de profesionales que diseñan, destrozan, estropean y pinta-plagian lo que él firma. Porque se trata de kikotizar la Iglesia.

«El Señor nos ha inspirado esta nueva estética para todos. Por eso, es bueno que antes de hacer una restructuración, nos pidáis ayuda. Estamos al servicio de todos. Yo he puesto gratuitamente mis dones artísticos al servicio de las comunidades. Desde hace algunos años hemos creado una fundación para preservar, salvaguardar e impulsar la estética del Camino: la fundación Obra artística Kiko Argüello, que puso en marcha Marisa (de Santa Catalina Lábouré) y ha dirigido con un empeño y profesionalidad encomiables; en ella colaboran gratuitamente hermanos voluntarios. Hemos pedido a la Archidiócesis de Madrid que la acoja como fundación eclesiástica, como es la fundación Familia de Nazaret: estamos en ello en estos momentos».

Solo después de tanta fanfarria se menciona la audiencia con el Papa León. Tengo para mí que esa audiencia fue una compensación a cambio de dejar de incordiar al Papa con el temita de los sesenta años del camino que no lleva a ninguna parte. ¿Se asombra alguien de que Kiko “olvidase” por entero referirse al discurso del Papa y a los capones administrados? Lejos de darse por aludido, el cuento que cuenta Kiko es que todo está fenomenal.

«Nos quedamos con él durante casi una hora. Pudimos hablar con él de las cosas fundamentales del Camino: de la iniciación cristiana por etapas, de la evangelización, de las misiones familiares, de los seminarios, de los presbíteros RM. El Papa se sorprendió y al mismo tiempo nos confirmó con gestos de aprobación, cuando le dijimos que hay casi 2000 familias en misión, 2000 seminaristas en 116 seminarios RM, que el Camino está presente en 138 países (ahora la primera comunidad también ha nacido en Botswana), estaba muy sorprendido y feliz».

¿Veis? Todo pájaros y flores, nada que enmendar, corregir ni cambiar. Y, con todo, es significativo que el Papa no permitió que la audiencia se convirtiera en un envío, ni de familias ni de nadie, para la kikotización del mundo.

Kiko cita el discurso del Papa en su audiencia con los responsables de los movimientos eclesiales, a principios de junio de 2025, y es una pena que omita una frase que precede a lo que cita, porque es la que da contexto al pasaje. Lo omitido es: «¡Nadie es cristiano por sí solo! Somos parte de un pueblo, de un cuerpo que el Señor ha constituido». León XIV enmarca cualquier asociación o no-asociación dentro de la Iglesia, en cambio, Kiko cercena el mensaje para que la importancia recaiga sobre la realidad no-asociativa, sin Iglesia, sin Cuerpo de Cristo, usurpando el puesto del pueblo de Dios.

Lo siguiente que se comenta triunfalmente es que «el cardenal Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, vino a la convivencia [de presbikikos y seminaristas kikos] para pedir un RM y se lo hemos concedido; se ha abierto un RM en Bolonia».

A ver, lo más probable es que fuesen los kikos quienes pidiesen autorización para abrir un RM en Bolonia y la mejor prueba es que el señor cardenal solo lo ha autorizado ad experimentum y por tres años… y la formación de seminaristas, por lo menos en los seminarios serios, requiere algo más de un trienio.

Aquí lo dejo por hoy.

 

domingo, 24 de mayo de 2026

La parroquia no tiene sustituto

 


En su discurso a los representantes de las asociaciones de fieles, movimientos eclesiales y nuevas comunidades (21 de mayo de 2026, estando presente Ascen la caducada), el Papa León XIV abordó un punto delicado: la relación entre carisma, gobierno y comunión eclesial.

Los movimientos, si vienen de Dios, son un don para la Iglesia. En consecuencia, porque el carisma es un don del Espíritu, no puede convertirse en propiedad privada de un grupo.

Esta es la clave. Un carisma auténtico no crea una iglesia dentro de la Iglesia. No reemplaza a la parroquia. No elude al obispo. No construyen un circuito paralelo en el que la membresía en el movimiento cuenta más que la pertenencia a la Iglesia Católica. No forma cristianos que se sienten "más Iglesia" que otros, más iluminados, más vivos, más fieles, más espirituales. Cuando esto sucede, el carisma ha enfermado. El enemigo ha maniobrado para transformar incluso un don de Dios en una pequeña aduana espiritual con entrada reservada a sus elegidos.

El Papa fue muy claro. Recordó que «encontramos grupos que se encierran en sí mismos y piensan que su realidad específica es la única o es la Iglesia, pero la Iglesia somos todos nosotros, ¡es mucho más!».

Estas palabras merecen ser tomadas en serio. El movimiento no es la Iglesia. El camino no es la iglesia. La comunidad no es la Iglesia. El fundador no es la iglesia. El método no es la Iglesia. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, visible, sacramental, jerárquico, universal, confiado a los Apóstoles y sus sucesores.

Por eso el Papa también recordó la relación con el Obispo. «Nuestros movimientos deben buscar verdaderamente cómo vivir en comunión con toda la Iglesia, a nivel diocesano. Y por eso el obispo es una figura de referencia muy importante, y si un grupo dice: “No, con ese obispo no estamos en comunión, queremos otro”, eso no está bien. Debemos de vivir en comunión con toda la Iglesia, tanto a nivel diocesano como a nivel universal».

En pocas palabras: ningún movimiento puede adaptar la iglesia a sus antojos. Ningún grupo puede ser católico de modo intermitente, en comunión cuando es recibido, deseando alguna muerte cuando se corrige, dócil cuando se le da espacio, intolerante cuando se le pide que vuelva al orden eclesial.

«Todo carisma auténtico incluye ya en sí mismo la fidelidad y la apertura a la Iglesia. Gobernar de manera fiel al carisma fundacional significa, por lo tanto, encontrar en él la inspiración para abrirse al camino que la Iglesia recorre en el presente, sin limitarse a los modelos, por muy positivos que sean, del pasado, sino dejándose interpelar por nuevas realidades y desafíos, en diálogo con todos los demás componentes del cuerpo eclesial».

La Iglesia exige que toda experiencia espiritual se purifique y se integre plenamente en la fe católica, la vida sacramental, la liturgia de la Iglesia y el discernimiento de los pastores. El Espíritu Santo no se identifica con la emoción religiosa, la atmósfera de la asamblea, el canto prolongado, el lenguaje de la sanación o la profecía. Donde actúa el Espíritu, crece la comunión con la Iglesia, no el distanciamiento de ella.

La riqueza de un itinerario no puede transformarse en autosuficiencia. La fortaleza de la comunidad no puede transformarse en separación. La fidelidad a un método no puede debilitar el vínculo con la parroquia, la diócesis y el obispo. Cada camino particular es saludable cuando conduce a la Iglesia, no cuando acostumbra a sus miembros a que sientan la Iglesia sólo dentro de su propio itinerario.

León XIV recordó que gobernar movimientos no es una cuestión técnica. No se trata solo de organizar reuniones, tareas, instalaciones, actividades. Gobernar en la Iglesia significa servir al bien espiritual de los fieles. Por esto el poder, incluso en los movimientos, no puede convertirse en prestigio personal, control interno, lealtad al líder, miedo a la crítica o obediencia inmadura. El Papa exige escucha, corresponsabilidad, transparencia, discernimiento comunitario y participación real.

Son palabras sencillas. Precisamente por esto duelen, porque tocan la carne viva de ciertas realidades eclesiales que prefieren tapar el mensaje del Papa en lugar de reconocer errores.

Un movimiento tiene que preguntarse con honestidad: ¿sus no-miembros no-asociados aman más a la Iglesia o sólo a su propio grupo? ¿Crecen en la libertad de los hijos de Dios o en la dependencia de la comunidad? ¿Aprenden a servir a la parroquia y a la diócesis o viven la comunidad eclesial ordinaria como algo secundario? ¿Reconocen al obispo como principio de comunión o como obstáculo a sortear cuando no confirma sus particularidades?

El Papa no apaga los carismas. Les recuerda la verdad. Un carisma es católico cuando se abre, cuando integra, cuando respira con la Iglesia, cuando conduce a Cristo, a los sacramentos, a la comunión, a la misión. Por el contrario, cuando se cierra, separa, crea un lenguaje exclusivo, fomenta la superioridad espiritual, debilita la relación con el Obispo y con la Iglesia, entonces es preciso tener el coraje de detenerlo.

Porque el verdadero carisma no forma una iglesia dentro de la Iglesia. El carisma es dado a la Iglesia, vive en la Iglesia, es juzgado por la Iglesia, da fruto en la comunión de la Iglesia.

Cualquier otra cosa puede parecer celo fervoroso y no ser más que auto referencialidad espuria disfrazada con un atuendo religioso.

 

Tomado de aquí 

 

viernes, 22 de mayo de 2026

Carmen y las flores

 


En la convivencia publicitaria de este curso 2025-2026, se leyó una presunta carta que narra una supuesta gracia carmelitana de categoría superior. De hecho, tan superior es la categoría que no hay ni que tener la estampita ni rezar la oración que en ella viene ni tener ni la más remota idea de quien es Carmen para ser agraciado por ella.

La presunta carta ha empezado a circular por internet, por lo que, aunque pensaba publicarla en su sitio, al final del tostonazo de inicio de curso, lo adelanto para que la conozcáis. Arranca la cosa con una presentación de Ascen, que es quien la lee:

«Como regalo final de la convivencia os vamos a leer un testimonio muy bonito que nos han enviado para la causa, que como es una persona que está metida en cárteles de violencia y de droga, no puedo dar nombres ni decir de dónde, los nombres los hemos tachado y los lugares, y esto para que veáis cómo Carmen está viva, está muy viva. Dice la carta:

A quien corresponda.

[Lo normal sería dirigirse a un obispado para que la remitiese a la causa de Carmen, pero Ascen dice que la carta les ha llegado a ellos, que son quienes la han derivado a "la causa"].

Yo, (nombre), redacto este documento para enterarlo de los hechos que nos sucedieron a mi esposa y a mí dentro en la parroquia ... de la ciudad de ... el día martes 11 de marzo.

Para esto me es necesario decirle quién soy, de dónde vengo y por qué buscó fervientemente de Dios y mis sacramentos.

[No, para referir un hecho prodigioso no hace falta nada de eso… salvo que haya de por medio kikotistas especialistas en hurgar en las vivencias de los demás, con predilección por las zonas más tenebrosas y escabrosas; en cuyo caso, si no hay crímenes y delitos de por medio, no interesa].

 Mi nombre biológico es ... nacido en ... mi madre, mis hermanos y yo formamos “el cártel de «”, dedicándonos al narcotráfico y a la delincuencia organizada. Toda esta vida desordenada y sin sentido me llevó a estar en prisiones en diferentes partes como ..., ..., ..., ... y en ..., llevé una vida de excesos pero llena de amargura y soledad con un vacío en el pecho que dolía y con una gran necesidad de Dios.

[Esto es lo normal en todo testimonio kiko que se precie. Uno no puede haber tenido una vida dedicada a rescatar gatos perdidos o acompañar ancianos, qué vulgaridad, por lo menos hay que haber estado en una banda de trata de blancas o de contrabando ilegal de órganos].

El día 5 de junio salí libre y deportado de una cárcel de ... por lo cual regresé a ... pero esta vez para buscar de Dios, ya que en el pasado jamás lo hice.

[Tal cual, sin ninguna causa ni explicación, de repente, por gracia magikika decide cambiar de vida. Esto también es muy kiko].

Primero lo busqué con los hermanos separados, más nunca me sentí a gusto hasta que mi prometida y yo decidimos radicar en ... que empezamos a buscar de Dios en la Iglesia Católica, ya que ella es católica. Nos instalamos a vivir en la avenida ..., por ese motivo buscamos en los alrededores una iglesia católica para que yo pudiera recibir mis sacramentos, para así poder casarme con mi prometida, yendo a la parroquia de ... por dos ocasiones sin éxito ya que la iglesia estaba cerrada.

Pero insistimos por una tercera ocasión el día martes 11 de marzo del 2025, llegamos a la parroquia ... antes de que comenzaran la Misa con el propósito de pasar a la oficina para pedir información sobre los sacramentos. Nos dijeron que ya no se podía por la fecha, que teníamos que ir hasta la catedral.

[Desconozco si todas las parroquias disponen de medios para abordar la catequización de adultos. Yo habría apostado que sí, que un puntal básico de toda parroquia es poder atender a quien pide ser catequizado… salvo que quien se presente no pida precisamente ser catequizado, sino recibir sacramentos sin más, en cuyo caso me parece muy procedente enviar al solicitante al obispo].

Por lo cual salí de ese lugar un tanto enojado con la Iglesia Católica y también con Dios, todo era tan difícil para lo que yo creí que era fácil, pero mi compañera insistió para que nos quedáramos a Misa, a lo cual me quedé pero de mala gana.

Por ese motivo en cuanto la misa se terminó le sugerí a mi compañera que nos retiráramos de dicho recinto…

[Obvio, ¿no? ¿Acaso iban a quedarse a acampar allí? La carta está tan mal redactada que me desconcierta].

…lo hicimos por el pasillo pegado a la pared donde está el confesionario. Al caminar unos 3 o 6 pasos por ese pasillo nos impidió prácticamente el paso una dama como de unos 55 a 60 años, vestida en un color verde azul con flores estampadas, la cual nos tomó con sus manos a ambos: a mi esposa con la mano izquierda y a mí con la mano derecha…

[Inesperadamente la prometida se ha convertido en esposa... sin que él haya recibido todavía “sus sacramentos” para poder casarse. A mí me parece que esto sí que es milagroso].

…mientras todo el ambiente se impregnaba de una hermosa fragancia a flores, arándanos, azahares, a durazno, a rosas, no sé cómo explicarlo: una aroma único el cual nunca lo he olido en ninguna parte o en otro momento.

[A tabaco, seguro que olía a tabaco. Lo que pasa es que él debía estar dejando de fumar y el olor repentino le pareció delicioso por puro síndrome de abstinencia].

La señora empezó a hablarnos mientras nos seguía sujetando con sus suaves manos y nos dijo las siguientes palabras: que nos quedáramos un poco más que a continuación venía algo maravilloso para nosotros.

[Ojo. Acaban de asistir a misa, ante ellos se ha producido el misterioso milagro de la transustanciación, Dios se ha hecho pan y vino, se ha hecho alimento para que la carne de los que lo reciben sea divinizada, la carne, la materia… Pues la señora olorosa les dice que lo maravilloso es lo que va a continuación, no el milagro de la Eucaristía].

De inmediato ella se retiró hacia una puerta que queda atrás del altar de la iglesia. Mi prometida y yo nos regresamos hacia la banca donde anteriormente habíamos escuchado la Misa. La iglesia ya estaba casi sola en su totalidad, cuando llegaron dos parejas y se sentaron hasta la banca de enfrente. Mi compañera se acercó con una de las señoras, la cual se llama ..., para preguntarles sobre los sacramentos y fue cuando también me acerqué a ellos y conocí al hermano ... y su esposa ...; y al hermano ... y a su esposa .... Ellos nos sugirieron hablar con el padre ... sobre los sacramentos; pero que nos invitaban a que nos quedáramos a escuchar una catequesis, a lo cual con gusto aceptamos.

[Es decir, tampoco estos que acaban de llegar les dan ninguna indicación sobre “los sacramentos”, ni siquiera los encaminan a quien les pueda ayudar, solo les dicen que se queden a una catequesis (sic), lo que no tiene nada que ver con lo preguntado. Pero mientras que a Misa se quedó de mala gana, ahora ambos aceptan “con gusto”].

Después de esto vino lo del retiro y ahora formamos parte de la sexta comunidad; más mi compañera y yo seguimos yendo a la parroquia... y a la misa, pero también a buscar a la señora antes mencionada ya que al hacernos la invitación a que nos quedáramos después de la Misa y la forma que nos tomó con sus manos nos inyectó calma, tranquilidad y un amor por mí mismo y por mi prójimo que no conocía; y sobre todo por las cosas de Dios. Esto hizo que anhelara más mis sacramentos. Fue ... y su esposa ..., quien nos presentó con la señora ... y su esposo ..., para que nos dieran los estudios para los sacramentos, lo cual lo estamos haciendo en su casa una vez a la semana.

[Hago notar que aquí no participa ningún sacerdote. Ni tampoco la Iglesia. De cara a la Iglesia esta persona no está recibiendo catequesis de iniciación, está acudiendo una vez a la semana a casa de unos conocidos, y podrían pasar el tiempo hablando de fútbol. Además, si el que necesita formación es él, ¿por qué acude también su compañera, prometida, esposa o lo que sea? La respuesta es obvia, hay que kikotizar a ambos].

Y sucedió así como 3 semanas que mirando las fotos que ... tiene en su sala, miramos retratada la señora que en la parroquia nos agarró con sus manos y nos invitó a quedarnos hasta después de la Misa. Están ella y un caballero en la foto.

[Todo kikotista ha de tener en el salón de casa, en lugar de honor, fotos de los iniciadores. El culto al líder es de primero de grupo coercitivo].

Le comentamos a ... que ella había sido la mujer que nos había invitado en la parroquia de... y que nos quedamos después de la Misa. A lo cual ... se sorprendió y nos dijo que ella era la señora Carmen Hernández y Kiko Argúello, pero que ella ya tenía mucho tiempo de fallecida.

Por lo tanto, yo, ..., en pleno uso de mis facultades mentales declaro que es verídico y verdadero lo que en este documento narro, que la persona de la iglesia de ... y la de la foto en casa de la señora ... es la misma. Atentamente y a sus órdenes. Firmado. ...».

Y hasta aquí la kikotería.