Hace unos añitos, en la reunión publicitaria del curso 2019-2020, Ascen leyó un breve comunicado (aquí) con el que esperaban saldar el tema de la prevención del abuso espiritual. No recuerdo que por parte del equipo responsable hayan vuelto a mentar el asunto, pero debe ser que en Alemania la Conferencia Episcopal no es tan condescendiente...
Lo siguiente es una noticia sobre el particular.
«El Camino Neocatecumenal en Alemania publicó un documento formal sobre "Protección contra el Abuso Espiritual" (Aquí está el enlace original). Parece una política de "cúbreme las espaldas", usando lenguaje sofisticado para satisfacer a los obispos alemanes sin cambiar ni una sola práctica real en el terreno.
En una época en que los "movimientos laicos" enfrentan un escrutinio cada vez mayor por parte de la Santa Sede, esta publicación es significativa. Sin embargo, una lectura atenta revela un documento que intenta armonizar el lenguaje moderno de salvaguarda con una realidad históricamente propensa a las violaciones de límites.
Un Comienzo Problemático
El documento comienza con 1 Tesalonicenses 2:3-5.
Porque nuestra exhortación no procede del error ni de la impureza, ni os engañamos. Al contrario, como Dios nos ha considerado dignos de que se nos confiara el evangelio, así hablamos, no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que examina nuestros corazones. Pues nunca usamos palabras de adulación, como sabéis, ni encubrimos la codicia con un pretexto; Dios es testigo.
Si bien un teólogo podría ver esto como una defensa de la autoridad apostólica, para una víctima de abuso espiritual, esta elección es escalofriante. Establece un tono defensivo inmediato: "Nuestras intenciones son puras; por lo tanto, nuestros métodos están fuera de toda duda". No estamos empezando bien.
Lo "Bueno"
El documento intenta establecer varios anclajes teológicos y estructurales, aunque su aplicación práctica sigue siendo cuestionable:
- La Santidad del Fuero Interno: Al afirmar el forum internum (el santuario privado de la conciencia), el documento se alinea con el Derecho Canónico. Sin embargo, esto es simplemente una reformulación de los Estatutos del CNC. El quid de la cuestión no es la definición, sino la práctica: ¿cómo puede un santuario ser "privado" cuando se sondea rutinariamente en un entorno grupal?
- Desmitificando la Autoridad: La advertencia contra los "cultos a la personalidad" y contra la equiparación de la "voz del catequista" con la "voz de Dios" golpea el núcleo de los sistemas narcisistas. Sin embargo, esto tiene poco peso en un sistema donde los iniciadores son tratados como santos vivientes o "profetas". Y no santos cualesquiera, sino de categoría superior. Cuando la identidad de un movimiento se basa en la infalibilidad de su "carisma", estas advertencias se convierten en retórica vacía.
- Aperturas Tímidas a la Responsabilidad: Mencionar las líneas de reporte al Párroco o a la Diócesis es un teórico paso adelante. Sin embargo, la historia demuestra que, sin un servicio diocesano dedicado e independiente, estos informes a menudo regresan al propio movimiento. En sistemas verdaderamente seguros, un tercero independiente tiene poder; aquí, el "Equipo Nacional" conserva la autoridad final, creando un conflicto de intereses permanente.
- El Derecho a Irse: La "prueba de fuego" de la libertad es la libertad de salida. Si bien el texto teóricamente elimina la amenaza del "exilio espiritual", queda por ver si esto es un verdadero "sí" o un "sí, pero". Para las víctimas, irse resulta en la pérdida total de la red de apoyo social y espiritual.
Lo Malo
Las "buenas" intenciones del documento a menudo se ven oscurecidas por párrafos anidados y enrevesados que sirven como niebla lingüística y lagunas defensivas.
- Autoprotección Institucional: Al mantener la decisión final sobre la destitución de los catequistas del "Equipo Nacional", el CNC protege a la institución sobre la víctima. Esto podría contradecir los propios estatutos del CNC, que reconocen al Obispo Local como la autoridad final sobre el CNC en su diócesis.
- La Trampa "Subjetiva": Distinguir entre "abuso real" y "malestar subjetivo" es una herramienta de minimización lingüística. En el abuso espiritual, la forma en que se dice una verdad es a menudo el arma. Si un líder usa la "enseñanza católica" para avergonzar públicamente a un miembro, el daño es objetivo. Enmarcar el dolor como "subjetivo" traslada la culpa a la falta de fe de la víctima.
- La Excusa de la "Curva de Aprendizaje": Categorizar el daño como "errores no intencionales" por parte de líderes "inexpertos" es peligroso. En cualquier otra profesión, esto se llama mala praxis, el impacto supera la intención. Para una víctima, el trauma es el mismo, ya sea que el catequista estuviera "aprendiendo" o fuera malicioso. Esto obliga a los miembros a pagar el crecimiento de un líder con su propia salud psicológica.
La Paradoja del "Forum Internum"
La sección más problemática involucra los escrutinios y es una obra maestra de lógica circular. El documento afirma:
"Especialmente durante los escrutinios, los catequistas deben mantener 'el mayor respeto por los aspectos morales de la esfera interna de los neocatecúmenos, que caen dentro del fuero interno de la persona'. Al realizar los escrutinios, los catequistas proceden con cautela, dada la sensibilidad de todo lo que involucra la conciencia de los individuos. Se respeta la libertad de las personas evitando cualquier transgresión en la forma de plantear preguntas ante la comunidad que contradiga la dignidad de la conciencia de cada individuo".
En cristiano: "Te haremos preguntas personales y morales frente al grupo. Prometemos ser cuidadosos, pero somos nosotros quienes decidimos dónde comienza la 'transgresión'". ¡Esto es una paradoja! Los catequistas laicos no tienen por qué investigar el fuero interno, especialmente en público. Este lenguaje vago crea una configuración para la coerción espiritual. Si un miembro se niega a responder, se le etiqueta como "no transparente". Los líderes obtienen discreción total, mientras que el miembro se queda sin un escudo objetivo para su privacidad.
¿Paripé o reforma genuina?
Este documento es una pieza sofisticada de defensa institucional. Adopta la terminología de salvaguarda para satisfacer a la jerarquía (los obispos alemanes) al tiempo que deja suficientes "nubes lingüísticas" para garantizar que las prácticas centrales permanezcan intactas.
No hay evidencia de una verdadera autorreflexión o un cambio en la forma real de hacer las cosas. Para que esto sea algo más que una táctica de "cúbreme las espaldas", el CNC debe someterse a un cambio de paradigma. Debe dejar de ver el "malestar subjetivo" como un fracaso espiritual y comenzar a verlo como una violación de los límites. Mientras el sistema permanezca cerrado y la autoridad permanezca interna, el riesgo de abuso persiste».

