sábado, 4 de junio de 2016

Concretos hechos pascuales del Camino Neocatecumenal (y II)



En la entrada anterior, gracias a un amable amigo del blog, se refería meticulosa y literalmente la praxis del chupito de leche con miel que realizan durante la octava de Pascua y en la celebración litúrgica de la Santa Misa (que ellos jamás llaman Misa, sino Eucaristía), las neo-comunidades tunicadas, es decir, las que han acabado el Camino.
 
Era de esperar que apareciese algún comentarista a asegurar tajantemente que “de lo que cuentas yo no he visto nunca nada” (ver aquí). Lo que lleva a realizar las siguientes hipótesis sobre quien tales cosas afirma:
 
a)   Es un inmaduro kikokúmeno que no está preparado para las cosas de los adultos en la fe kikil
b)  Falta a la verdad
c)   Acude a su comunidad con los ojos vendados.
 
No pudiendo descartarse que se den las tres hipótesis simultáneamente en el tiempo y en el espacio.
 
Porque lo que se puede asegurar es la praxis es la misma en cualquier sitio donde haya una comunidad neocatecumenal con el Camino finalizado: las mismas túnicas, la misma cruz procesional, la misma menoráh de pegote en el centro de una mesa, que no altar, adornada con flores, la misma Biblia forrada en plata, la misma patena para el pan, el mismo cáliz con pedrería para el vino, el mismo copón de vidrio transparente para el brebaje de leche con miel.
 
Canto que se canta durante la degustación pascual de leche con miel
Y, por supuesto, la bendición del brebaje es la misma, la frasecita que dice el que presenta el brebaje también y la respuesta del que lo recibe y bebe, también. Y también es el mismo en todas las comunidades adultas el canto que se canta mientras se degusta el chupito, antes de la bendición final con la que finaliza la Misa, porque no se olvide que todo esto sucede durante la Misa que en el Camino llama Eucaristía.
 
Y es que Kiko el sensibilísimo no sólo ha dispuesto quienes, cuándo y dónde degustar el chupito de leche con miel, sino también cómo, incluyendo en el cómo la música ambiental… que es uno de esos kikokantos reservados para kristianos adultos (es decir, que los que no han acabado el camino, no lo pueden cantar porque “no les ha sido entregado por sus kikotistas”), pero que honestamente podría haber sido mejor.
 
Se supone que esa música ambiental que ayuda a alcanzar el clímax de la adultez total es la oda 40 de Salomón… eso dicen en el Camino, pero las diferencias entre la oda 40 de Salomón y el canto kikil son notorias.

Esta es la auténtica Oda 40 de Salomón:

1 Como la miel emana de los panales de abejas, 
2 Y la leche fluye desde la mujer que ama a su niño, 
3 Así también fluye mi esperanza hacia Ti, mi Dios. 
4 Como el agua que brota de la fuente 
5 Así de mi corazón brotan las alabanzas del Amo, mis labios pronuncian alabanzas a Él y mi lengua dice Sus Salmos, 
6 Y mi rostro se exalta con Su felicidad y mi Espíritu se regocija en Su Amor y mi alma resplandece en Él: 
7 Y al venerarlo confío en Él; y mi redención en Él está asegurada: 
8 Y Su herencia es vida inmortal, y aquellos que toman parte en ella son incorruptibles. Aleluya. 

Obsérvese que en el original no hay mención a males, ni corazones enfermos, ni temores… será que de lo que abunda en el corazón, canta la boca; o que de vez en cuando el inconsciente se le escapa al gurú para manifestar lo que lleva por dentro.


viernes, 3 de junio de 2016

Concretos hechos pascuales del Camino Neocatecumenal



Gracias a una persona participante del blog, publicamos la transcripción literal del final de una Misa pascual de tunicados neocatecumenales. Atención a la secuencia temporal de hechos concretos, pues lo que se narra, que no está contemplado en los libros litúrgicos que los neocatecumales deben seguir fielmente por orden papal, sucede dentro de la celebración eucarística pascual.

Leche y miel creadas por Dios

«Después de comulgar con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, se pone en pie el presbítero y toda la asamblea con él, entonces un acólito lleva el Misal Romano al presbítero y éste levantando las manos lee (de la hoja suelta que previamente se introduce en el Misal):
“Dios Todopoderoso, no dejes de proteger con amor a los que has salvado, para que, los que hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo, podamos alegrarnos en su Resurrección, por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo que contigo, Padre y el Espíritu Santo, vive y reina y es Dios por los siglos de los siglos”.
“Amén”, responde la asamblea.
Continúan todos de pie, los dos cálices grandes de cristal transparente con la mezcla de leche y miel caliente han sido colocados en la mesa, (que no altar), y el presbítero de nuevo con los brazos en alto a modo de bendición y leyendo en el Misal que sigue sosteniendo un acólito dice:
“Bendice Señor esta leche y esta miel que Tú has creado, y sacia a tus fieles en esta fuente de agua viva que es el espíritu de la verdad. Nútrenos con esta leche y esta miel pues tú has prometido a nuestros padres Abraham, Isaac y Jacob introducirnos en la Tierra Prometida que mana leche y miel. Conjunta, por tanto Señor, a estos siervos tuyos con el Espíritu Santo como están mezcladas y unidas esta miel y esta leche, representando la unión de la naturaleza celeste con la naturaleza terrestre en Cristo Jesús Señor nuestro, por medio del cual has hecho para nosotros todas estas cosas.
Él que vive y reina Contigo en la Unidad del Espíritu Santo por los siglo de los siglos”
“Amén”, contesta la asamblea
Gustad y ved que bueno está el chupito...
Se sientan todos, también el presbítero,  y uno de los acólitos le acerca uno de los cálices, lo toma, lo alza y dice:
“Gustad y ved qué bueno es el Señor…”
“Dichoso el hombre que se acoge a él (o se refugia en él)…”
Bebe el presbítero y da de beber a dos acólitos, y a continuación, éstos reparten la bebida al resto de hermanos con la misma formula.
Todo ello ambientado con el canto: “Como destila la miel”, versionando (¡y cómo!),  la Oda 40 del Rey Salomón.
Acabado el reparto de la bebida, que se tiene que terminar, te guste o no, se ponen todos en pie para recibir la BENDICIÓN SOLEMNE FINAL:
-“El Señor esté con vosotros” -Y con tu Espíritu
-“Que os bendiga Dios Todopoderoso en este día solemne de Pascua, y que su misericordia os guarde de todo pecado” –Amén
-“Que el que os ha redimido por la Resurrección de Jesucristo os enriquezca con el premio de la Vida Eterna”- Amén
-“Y a vosotros, que al terminar los días de la Pasión del Señor, celebráis con gozo la fiesta de Pascua, os conceda también alegraos con el gozo de la Pascua Eterna”-Amén
-“Y la Bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo desciendan sobre vosotros”-Amén
-“¡Podéis ir en paz, aleluya, aleluya!”-¡Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya!»

Busqué foto de algún obispo, cardenal o Papa bendiciendo los chupitos... no existe: con público esconden los chupitos
Lógicamente, la salida del sacerdote tiene lugar tras la bendición y no antes, bendición que tiene lugar tras la ronda de chupitos de leche con miel del que han de participar todos, todos y todos. Y sólo después de terminar de alimentarse, se procede a la salida del oficiante, canto final y baile de los pitufos revestidos de blanco.

jueves, 2 de junio de 2016

El arte de "tener razón" sin tenerla



Hace tiempo, nuestro amigo Anón propuso dedicar alguna entrada a describir e identificar técnicas dialécticas para "tener siempre razón". Va siendo hora de aplicarse a la tarea. 

Así que, a modo de introducción y por su interés para entender como proceden aquellos que dominan el arte de “aparentar que siempre tienen razón”, se reproduce un comentario de este mismo blog, regalo el siempre instructivo Anón.

"Si analizamos el lenguaje de la gente de poder, vemos que su función es obtener el asentimiento del pueblo. Y como se trata de poder cometer lo peor con toda tranquilidad, hay que neutralizar la capacidad de reprobar espontáneamente.
A tales efectos se empieza por dar otros nombres a las cosas de esencia mala para eliminar cualquier connotación negativa. En un segundo tiempo, se añadirán calificativos universalmente reconocidos como vinculados con el bien, lo deseable, lo justo, etc.
Es así que los discursos de la gente de poder están plagados de nociones de justicia, de lealtad, de solidaridad, de libertad. ¿Por qué? Porque existe un pequeño sesgo que hace que cuestionar a quien manipula con esas palabras sea percibido como equivalente a cuestionar los valores con los que inunda su discurso.
De hecho, se trata de una forma de terrorismo blando: nadie quiere tomar el riesgo de parecer criticar un valor universalmente percibido como bueno. Por pereza, por comodidad moral, poco a poco se acepta el nuevo sentido de la palabra que encubre atrocidades, depredaciones, explotación, etc. Son daños colaterales no deseados pero inevitables para conseguir algo universalmente aceptado como bueno…
Paulatinamente, acabamos avalando las acciones de desalmados. En la triste prórroga siria de las tristes primaveras árabes, nos instan tragar que un impresentable masacra a su pueblo cuando queríamos traer la democracia, la justicia, etc. (transformar ese país en Pipelinistán que podamos controlar del todo).
El abuelo de Assad en su tiempo se opuso a todos y ofreció ayuda y protección a los cristianos. Damasco fue una de las primeras ciudades de la humanidad, el pueblo sirio tiene una gran cultura y no suele deleitarse de que ajenos le digan qué le conviene.
La broma del terrorismo islamista que fue tan útil empieza a oler mal. Mejor que no se airee demasiado quiénes crearon el Estado Islámico.
Parolin y Francisco han jugado al caballo malo en esa aventura primaveral. ¿Decirlo cuestiona lo valioso de la misericordia que promueven por otra parte? Ucrania kif-kif.
Probablemente se intentará marginar un poco a los grupos terroristas que fueron tan útiles, y siempre quedará que en Siria se ha matado a cristianos y seguirá en la agenda la necesidad de derribar al presidente electo para instalar una marioneta.
En el CNC, este sesgo cognitivo es un muelle de los más usados.
Negar la realidad es un componente fundamental del proceso ideológico. Se expresa de maravilla en lo políticamente correcto en el cual se aplica una progresiva corrección ideológica, supuestamente para evitar discriminaciones. Todo se convierte en eufemismos, todo se pone neutro.
Así, los encubridores de las diversas sectas católicas siempre te vienen con todo el bien que su grupito hace a la Iglesia, todo lo maravilloso que ha producido en la vida del testigo de turno dispuesto a certificar cual notario que tanto bien no se puede perder por la supuesta ocurrencia de un siniestro necesariamente atípico y aislado.
El neocat vive con pensamiento mágico permanente. Ninguna realidad puede contradecir la ideología instilada por su gurú. «En Escandinavia han metido el cristianismo en los museos y te cuesta 50 libras verlo». (http://cruxsancta.blogspot.com.es/2016/01/convivencia-de-inicio-de-camino-xxii.html). Noruega y Suecia usan coronas, Finlandia está en el euro y antes, tenía el marco finlandés. Eso de las libras ¿será por ahorritos manejados por la City?
El discurso políticamente correcto tiene la pretensión de cambiar la naturaleza de las cosas, aislando a la gente de la realidad. El tonto medio no mira por la ventana para saber qué tiempo hace y su probable evolución a corto plazo, mira cualquier servicio meteorológico asequible por el chisme de turno. No contrasta lo que le dicen los medios de comunicación.

El discurso del gurú no se asienta tanto en lo meloso, en lo neutro pero, al final, procede de la misma voluntad de hacer desaparecer la realidad, de tapar fines ocultos, de renombrar las cosas. Y sus efectos son los mismos, salvo que la proporción de amargados entre sus zombis es muchísimo más alta que entre las poblaciones zombificadas por la oligarquía occidental".