Tras el despropósito sobre el delegado pelele que el CNC va a intentar colar en las diócesis para el tema de la salvaguarda de los menores, es el turno de Ascen la caducada (al igual que casi todos los allí presentes):
«Este mes se han celebrado dos reuniones: la de los rectores y la de los seminaristas, donde se trató de ver cómo la Santa Sede está reorganizando los estudios. Existe una nueva “ratio studiorum” para los seminaristas, que exige la estructura de un año preparatorio antes de ser admitidos en el seminario».
Traducción: La Santa Sede plantea la necesidad de valorar con seriedad si el postulante al seminario tiene vocación sacerdotal o si lo que tiene es exceso de kikotina o ansia por salir de su país o si es una huida para escapar de su casa…
«Ante esto, hemos visto la importancia de reactivar los centros vocacionales, para que puedan convertirse efectivamente en un verdadero año preparatorio, para poder preparar mejor el ingreso de los chicos al seminario. Se ha visto la importancia de poner en marcha seriamente estos centros vocacionales, especialmente con aquellos que ya han emprendido una llamada vocacional, para tener al menos tres encuentros mensuales, si fuese posible».
Es decir, lo que han visto es que hay que echar más kikotina a los chicos, no sea que alguno de ellos se tome en serio lo de meditar si lo suyo es responder a la llamada de Dios o si más bien solo han escuchado la llamada de Kiko.
«Entonces, los centros vocacionales para jóvenes hacen tres encuentros: scrutatio, eucaristía con ágape y experiencias. A estos encuentros hay que añadir la formación, tomada tanto del Catecismo como del Presbiterorum Ordinis, Los jóvenes deben empezar a recibir formación sobre la figura del sacerdote, pero debe hacerse de manera que les resulte interesante».
Quién es aficionado a la pintura no necesita que le canten o le inviten a vermut para interesarse por apuntes sobre perspectiva, luz, sombras y demás. Si hay que hacer sarao para que a un candidato al seminario le atraiga el Catecismo, quizá debería reconsiderar que su vocación es otra.
Además de eso, lo que Ascen deja claro es que hasta ahora el "centro vocacional" no hacía nada que tuviera que ver con el Catecismo o la figura del sacerdote, no fuera a ser que a los muchachos no les resultase interesante.
«También debemos hablar de centros vocacionales para las chicas, porque este año se han abierto muchos. Hay que seguirlas seriamente en un centro vocacional, de lo contrario perderemos a estas muchachas. Proponemos el mismo esquema: reunirnos en el centro vocacional tres veces al mes, si es posible, una para la scrutatio, otra para la Eucaristía y otra para las experiencias».
Ahora sí has hablado claro, Ascen: vosotros no buscáis que los chicos disciernan sobre su vocación, sino todo lo contrario, mantenerlos atrapados como sea, sin importar si su vocación es otra.
En el caso de las chicas, a las pobrecitas, por aquello de hacerlo más interesante, las machacan con textos carmelitanos para que rumien su vocación.
Ascen también explica que “reactivar los centro vocacionales” significa organizar grupos de control con unos cuantos presbikikos y matrimonios jóvenes que serán quienes dirijan las tres reuniones mensuales, es decir, otra suerte de garantes o de padrinos, en esta ocasión para chicos y chicas a quienes hay que retener como sea y no permitir que mediten a solas con Dios sobre su presunta vocación.
Luego Ascen menciona el tema de los grupos de rosario, porque se conoce que flaquean tanto como las comunidades, motivo por el que no se les ocurre nada mejor que organizar también para ellos grupos de control.
«Habéis visto que hemos enviado a los responsables y los itinerantes un segundo mamotreto para el rosario. Es necesario volver a convocar a los chicos para fortalecer los grupos, ya que siempre hay alguno que se ha casado o lo ha dejado. Por eso, al inicio del curso es bueno reunir a los muchachos para escuchar cómo se sienten y fortalecerlos. Por eso os hemos dado un nuevo mamotreto, con unos kerygmas que hizo Kiko. Luego, en junio, al final del curso, es bueno reunir a los grupos, ver cómo les va».
Quede claro, no dan valor al mamotreto porque hable de Cristo, que solo es una excusa, sino porque lo hizo Kiko.
«Es importante iniciar lo antes posible la scrutatio dominical, sin esperar a las reuniones de inicio de curso, que en algunos casos llegan muy tarde. Os enviaremos algo concreto, durante la próxima semana prepararemos algunos textos bíblicos que os enviaremos, pero mientras tanto se puede empezar con el evangelio dominical, como siempre hemos hecho».
Si los kikotistas que llevan la scrutatio dominical estuviesen bien formados, no necesitarían que nadie les preparase los textos bíblicos, pero como solo son loros de repetición, necesitan que les den mascadas las consignas a transmitir a los chicos.
Para concluir Ascen la caducada menciona la post-confirmación (padrinos) solo para animar a todos a implantarla en sus respectivos reductos, que se conoce que hay alguno que no obedece.
En resumen, a los pobres chicos los tienen sumergidos en kikotina todos los días: comunidad dos o tres veces a la semana, padrinos, scrutatio el domingo, grupo de rosario y algunos, además, centro kikovocacional… Y con todo eso, no salen de la pornografía.
¿Qué más pruebas necesitan para aceptar que la kikotina no sirve para nada bueno?