domingo, 26 de noviembre de 2023

Tostón de inicio de curso 2023-24 (XVI)

 

Tras el despropósito sobre el delegado pelele que el CNC va a intentar colar en las diócesis para el tema de la salvaguarda de los menores, es el turno de Ascen la caducada (al igual que casi todos los allí presentes):


«Este mes se han celebrado dos reuniones: la de los rectores y la de los seminaristas, donde se trató de ver cómo la Santa Sede está reorganizando los estudios. Existe una nueva “ratio studiorum” para los seminaristas, que exige la estructura de un año preparatorio antes de ser admitidos en el seminario».

Traducción: La Santa Sede plantea la necesidad de valorar con seriedad si el postulante al seminario tiene vocación sacerdotal o si lo que tiene es exceso de kikotina o ansia por salir de su país o si es una huida para escapar de su casa…

«Ante esto, hemos visto la importancia de reactivar los centros vocacionales, para que puedan convertirse efectivamente en un verdadero año preparatorio, para poder preparar mejor el ingreso de los chicos al seminario. Se ha visto la importancia de poner en marcha seriamente estos centros vocacionales, especialmente con aquellos que ya han emprendido una llamada vocacional, para tener al menos tres encuentros mensuales, si fuese posible».

Es decir, lo que han visto es que hay que echar más kikotina a los chicos, no sea que alguno de ellos se tome en serio lo de meditar si lo suyo es responder a la llamada de Dios o si más bien solo han escuchado la llamada de Kiko.

«Entonces, los centros vocacionales para jóvenes hacen tres encuentros: scrutatio, eucaristía con ágape y experiencias. A estos encuentros hay que añadir la formación, tomada tanto del Catecismo como del Presbiterorum Ordinis, Los jóvenes deben empezar a recibir formación sobre la figura del sacerdote, pero debe hacerse de manera que les resulte interesante».

Quién es aficionado a la pintura no necesita que le canten o le inviten a vermut para interesarse por apuntes sobre perspectiva, luz, sombras y demás. Si hay que hacer sarao para que a un candidato al seminario le atraiga el Catecismo, quizá debería reconsiderar que su vocación es otra.

Además de eso, lo que Ascen deja claro es que hasta ahora el "centro vocacional" no hacía nada que tuviera que ver con el Catecismo o la figura del sacerdote, no fuera a ser que a los muchachos no les resultase interesante.

«También debemos hablar de centros vocacionales para las chicas, porque este año se han abierto muchos. Hay que seguirlas seriamente en un centro vocacional, de lo contrario perderemos a estas muchachas. Proponemos el mismo esquema: reunirnos en el centro vocacional tres veces al mes, si es posible, una para la scrutatio, otra para la Eucaristía y otra para las experiencias».

Ahora sí has hablado claro, Ascen: vosotros no buscáis que los chicos disciernan sobre su vocación, sino todo lo contrario, mantenerlos atrapados como sea, sin importar si su vocación es otra.

En el caso de las chicas, a las pobrecitas, por aquello de hacerlo más interesante, las machacan con textos carmelitanos para que rumien su vocación.

Ascen también explica que “reactivar los centro vocacionales” significa organizar grupos de control con unos cuantos presbikikos y matrimonios jóvenes que serán quienes dirijan las tres reuniones mensuales, es decir, otra suerte de garantes o de padrinos, en esta ocasión para chicos y chicas a quienes hay que retener como sea y no permitir que mediten a solas con Dios sobre su presunta vocación.

Luego Ascen menciona el tema de los grupos de rosario, porque se conoce que flaquean tanto como las comunidades, motivo por el que no se les ocurre nada mejor que organizar también para ellos grupos de control.

«Habéis visto que hemos enviado a los responsables y los itinerantes un segundo mamotreto para el rosario. Es necesario volver a convocar a los chicos para fortalecer los grupos, ya que siempre hay alguno que se ha casado o lo ha dejado. Por eso, al inicio del curso es bueno reunir a los muchachos para escuchar cómo se sienten y fortalecerlos. Por eso os hemos dado un nuevo mamotreto, con unos kerygmas que hizo Kiko. Luego, en junio, al final del curso, es bueno reunir a los grupos, ver cómo les va».

Quede claro, no dan valor al mamotreto porque hable de Cristo, que solo es una excusa, sino porque lo hizo Kiko.

«Es importante iniciar lo antes posible la scrutatio dominical, sin esperar a las reuniones de inicio de curso, que en algunos casos llegan muy tarde. Os enviaremos algo concreto, durante la próxima semana prepararemos algunos textos bíblicos que os enviaremos, pero mientras tanto se puede empezar con el evangelio dominical, como siempre hemos hecho».

Si los kikotistas que llevan la scrutatio dominical estuviesen bien formados, no necesitarían que nadie les preparase los textos bíblicos, pero como solo son loros de repetición, necesitan que les den mascadas las consignas a transmitir a los chicos.

Para concluir Ascen la caducada menciona la post-confirmación (padrinos) solo para animar a todos a implantarla en sus respectivos reductos, que se conoce que hay alguno que no obedece.

En resumen, a los pobres chicos los tienen sumergidos en kikotina todos los días: comunidad dos o tres veces a la semana, padrinos, scrutatio el domingo, grupo de rosario y algunos, además, centro kikovocacional… Y con todo eso, no salen de la pornografía. 

¿Qué más pruebas necesitan para aceptar que la kikotina no sirve para nada bueno?

viernes, 24 de noviembre de 2023

Tostón de inicio de curso 2023-24 (XV)


En la reunión de inicio de curso, el domingo suele ser el día de la uka, pero en esta ocasión, previamente meten una cantidad de rollos impresionante.

Para empezar se levanta Ezequiel (¿se estará postulando para sustituto de Mario?), y dado que parece tomarse a risa el asunto que trata, he optado por trasladar su discurso sin cortar nada:

«Tened paciencia, tengo una tarea bastante difícil, pero me dijeron que la hiciera y en obediencia la hago. Es información muy importante.

Es un tema complejo y detallado, que concierne en particular a todos los katekistas, se trata del gravísimo problema de la tutela y salvaguardia de los menores y las personas vulnerables».

Para mí que a Ezequiel se le ha escapado (le ha salido de dentro) lo que opina el CNC sobre la protección de los menores y las personas vulnerables. Tal asunto tendría que ser algo normal, natural, incluso imprescindible para cualquiera: a los menores y a los vulnerables se les debe proteger. Pero Ezequiel asegura que esa protección es un problema, uno gravísimo y que es tan difícil tener que hablar de ello que solo lo hace "en obediencia" a su superior (no se refiere al obispo, por descontado).

¿Por qué para el CNC salvaguardar a los menores es un problema gravísimo? ¿Será que va contra su metodología? (Seguid leyendo y entenderéis por qué escribo esto).

«La Iglesia le presta especial atención y también nosotros, en el Camino, debemos estar especialmente atentos: por eso nos ha parecido bueno preparar algunas "directrices"».

La Iglesia es una realidad, el CNC es otra diferente y la primera impone a la segunda que se ponga las pilas, imposición que esta considera un problema gravísimo difícil de trasladar a los kikotistas, tan partidarios de que sea la víctima la que cargue con la responsabilidad del daño recibido.

«No hace falta reiterar que todos estamos convencidos de la gravedad del momento y que ya le estamos prestando toda la atención necesaria: el Camino, con su constante llamada a la conversión, a un corazón nuevo, recibe, cada vez que se escucha la Palabra de Dios o se celebra la Eucaristía, gracias e indicaciones precisas en la dirección adecuada de un camino de conversión».

Lloraría de risa si la cínica argumentación de Ezequiel no fuese tan hiriente para las víctimas. Para tu información, Ezequiel, en mi comunidad hay uno que después de pasar por la comunidad a “recibir gracias e indicaciones precisas en la dirección adecuada”, a la salida se iba a un lupanar, y no precisamente para catequizar a nadie.

«El Camino, que por estatuto no es una asociación o un movimiento, sino una Iniciación Cristiana que se desarrolla en las parroquias y en las diócesis, en lo que respecta a la protección de menores y personas vulnerables, se atiene a todo lo que la parroquia y la diócesis establece en esta materia. Lo que aquí se ha preparado como directrices -que entregaremos a la Santa Sede, garante de una metodología adecuada también por parte del Camino- os lo comunicamos ahora oralmente».

Una verdad ha dicho Ezequiel, el CNC se desarrolla en el organismo parroquial, como un tumor, porque no es parte de la parroquia.

«Una de las peticiones que nos han hecho en varias diócesis es la de encontrar una persona "adecuada", una especie de "delegado" que se ponga en contacto con la oficina diocesana de tutela. Leo este punto: “Se ve conveniente que los katekistas del Camino Neocatecumenal delegados en un determinado lugar -responsables de una zona-, identifiquen un representante de confianza [..] para que intermedie con la oficina diocesana de protección de menores a fin de abrir una posición de referencia”».

Varias diócesis les piden que “encuentren una persona adecuada”… Se sobreentiende que consideran que la mayoría de las personas del CNC no son adecuadas,(lo qu  es muy cierto para los últimos y los peores de todos, que son de quienes hay que proteger a los menores y las personas vulnerables.

De hecho, da la impresión de que la idea de encontrar una persona “adecuada” en el CNC es no sé si tan impensable o tan indeseable para Ezequiel que a partir de este momento su discurso se vuelve oscuro e ininteligible:

«Es decir, tener una persona a nivel diocesano que actúe como punto de referencia para todos los casos, a veces -cuando sea necesario- también para denunciar, pero ante todo para informar, para aclarar: tener un responsable ante la diócesis.

Este responsable deberá participar en los cursos informativos organizados por la Conferencia Episcopal y luego actuar como persona de contacto para la diócesis y las comunidades locales para las obligaciones requeridas y la preparación de eventuales obligaciones.

Los katekistas evaluarán junto con la oficina diocesana la extensión del servicio de apoyo que el responsable podría cubrir, caso por caso, y acordarán, junto con el párroco, las modalidades adecuadas de implementación de estas directrices para la comunidad».

¿Veis? Una persona como “punto de referencia”, para “las obligaciones requeridas” y para la preparación de otras “eventuales obligaciones” no se sabe de quién ni ante quién, ni explica qué tiene que ver tanta farfolla con la protección de menores y personas vulnerables.

Y a continuación resulta que el adecuado punto de referencia, digo, el responsable adecuado, solo presta servicios de apoyo, y solo si los kikotistas lo estiman conveniente “caso por caso”, lo que indica que ya ha habido unos cuantos casos.

Y para cerrar, una incoherencia que invalida la declaración de atenerse a lo dispuesto en cada parroquia y diócesis, porque de ser así no habría nada que acordar entre el párroco y los kikotistas para cada comunidad concreta, sino que en todas las comunidades se aplicaría la misma norma común a toda la diócesis.

«Como bien podéis comprender, la legislación al respecto es tan diferente de un país a otro que resulta prácticamente imposible establecer "directrices" para todo el Camino. Por eso pensamos que es importante preparar bien la formación de los katekistas. Incluso la cuestión de un delegado no debe hacerse de la noche a la mañana: los catequistas deben prepararla bien, encontrando una persona idónea y capaz».

En otras palabras, por más décadas de kikotización que lleven encima, o quizá debido a ello, no saben nada de protección de menores, pese a ser un aspecto básico en las civilizaciones con raíces cristianas, por lo que tienen que formarse a partir de ahora.

«La pastoral propia del Camino (katekesis, preparaciones, celebraciones, convivencias, post-confirmación...) tiene que ver muchas veces con menores o personas vulnerables y se debe prestar a ello toda la atención necesaria, tanto para el transporte como para una posible pernoctación durante la convivencia: evitando siempre espacios cerrados, no visibles y reuniones privadas; es bueno que los catequistas trabajen siempre en equipo»

"Pastoral propia del Camino", no pastoral de la parroquia ni de la diócesis, quede claro. Ya dije que el CNC es un tumor.

«Otra indicación fundamental, pero que creo que todos ya seguimos: la responsabilidad de la vigilancia, en primer lugar -Mario también lo dijo antes-, recae en los padres. Los padres son los garantes y deben informarse sobre los movimientos de sus hijos en la comunidad o en convivencia».

Ojo al dato, lugares propicios al peligro para los menores que los padres deben vigilar con atención: la comunidad y las convivencias. Lo dice Ezequiel.


«Es importante que los katekistas trabajen seriamente con el párroco y también, eventualmente que revisen con él la legislación diocesana o parroquial, si la hubiera. Encontrar una forma de colaboración para que la protección de los menores, que por un lado prevé sanciones en caso necesario, pero sobre todo la salvaguardia, tenga siempre la máxima importancia. Está claro que, en materia de "salvaguardia", el compromiso no concierne sólo a los katekistas, sino también a todos los hermanos del Camino de prevenir en todos los sentidos situaciones de abuso en el ámbito eclesial, atendiendo siempre a las indicaciones dadas por la parroquia y la diócesis.

Una nota importante, como ya informó Mario: el uso de las redes sociales no es coherente con la metodología del camino. Se recomienda que las comunicaciones se realicen principalmente de viva voz, evitando el uso de la mensajería de Whatsapp y similares, particularmente en comunidades de menores».

Ya puestos, podrían regresar al tam-tam para transmitir noticias. Y para dar ejemplo, Kiko y los kikotistas deberían renunciar al móvil.

En serio, evitar el uso de whatsapp “particularmente en comunidades de menores” me lleva a cuestionarme qué clase de “noticias” son las que circulan por esos whatsapp.

 

En resumen, las directrices tan difíciles de transmitir consisten en que se busque a un pelele que finja ser responsable ante la diócesis, pero dentro del CNC el pelele únicamente tiene el papel de transmitir información, puesto que las decisiones las toman los kikotistas, caso por caso y comunidad por comunidad, lo que quiere decir que ellos valorarán si lo que conviene es presionar a la víctima para que pida perdón al verdugo, o cambiar a la víctima de comunidad o hacerle ver la conveniencia de que sea ella quien abandone el camino.

Por cierto, conviene recordar que todos estos kikotistas están caducados por expreso deseo del Papa, expresado en unas directrices que tienen más peso que las que pinten estos.