domingo, 23 de abril de 2017

La túnica, zanahoria en el palo




Malinche


A Dios gracias que con cada día que pasa mi experiencia con el cnc va quedando más lejos. Claro que me refiero a la experiencia de primera mano, pues mi contacto con terceros del cnc mayoritariamente se produce gracias al blog (al blox, para que me entiendan). Y no veo tanta diferencia de antes como ahora. Siempre sonrisas de dientes para afuera y, perdón por la expresión, mordidas y mamadas de ahí en adelante.
 
Mi primer contacto con esa “realidad”, fue cuando un compañero me hizo la confidencia de que se desprendió de su reloj para venderlo por cincuenta pesos y darlo al primer pobre que se encontró. Éramos jóvenes entonces. Él, ni tenía dónde caerse muerto y lo único que valoraba era ese reloj que no recuerdo quién me dijo se lo dio. 
 
Minuto 157. Se fue la señal, no sé como pudo pasar
Pasaron unos cuantos años, tenía conocimiento de las “eucas” y alguna otra cosa, pero de repente, me encuentro en la boda de una compañera al estilo y usanza cnc. ¡Espero que su vida matrimonial haya durado tanto o más de lo que duró esa ceremonia de boda! Luego la boda de un compañero fue más corta, aunque seguía el mismo esquema.
 
Después de estos eventos ya pasé a un contacto directo y más usual con el cnc. Ahí fui comprendiendo algunas cosas, entendiendo y consintiendo otras… Y un día me llevo la sorpresa de que lo que se me había informado, lo que se me había dicho ya no era verdad. De repente empiezo a ver sin sentidos que hasta el día de hoy me escandalizan en cierto modo.
 
En ese asunto nunca se habló de que se estaba fundando un instituto o una nueva congregación religiosa. El problema es que no se atiene a ninguna definición, y la más correcta sería la de decir que nos referimos al club social de kiko.
 
Nunca se me dijo que para pertenecer a ese club había que pagar cuotas tan altas. Veía el antitestimonio de hacer sus convivencias y grandes reuniones en hoteles de tres o cinco estrellas, bajo la premisa de “Dios proveerá”, que se me hacía una blasfemia. Si la misma razón del ayuno y la abstinencia en cuaresma es poder tener para compartir con los pobres, esas convivencias y hasta celebraciones de la Pascua en hoteles se me hacían un grito al cielo. Cierto, las cuotas que hay que pagar para pertenecer a este club no tienen límites. Ni te garantizan una membresía de por vida. Hay que seguir pagando.
  
Pero al punto que voy es el siguiente: la famosa túnica blanca. Voy a prescindir de todo el aparato crítico al respecto, porque no me interesa por ahora ni lo considero necesario para este fin particular. Ahí están las referencias bíblicas al respecto y también las históricas. Pero hay un problema con el tema relacionado con la frecuencia del uso de la susodicha túnica.
 
Mejor sin adefesios kikiles de fondo
Veamos. Es cierto que se recibe en el bautismo, como parte de la ceremonia, un vestido blanco. A fin de cuentas, bautizo es baño, aunque se haga por infusión no deja de ser una expresión de limpieza corporal. El uso de otros símbolos en la misma ceremonia del bautismo expresan la ritualización del mismo incluso en la vida diaria. El perfume del crisma habla de la necesidad de muchos, aunque se bañen, de tener que usar desodorante para mitigar el olor corporal. Por eso, nadie se viste para bañarse. Se entra desnudo al agua y se sale desnudo. Se perfuma y se viste. Ese mismo orden sigue el bautismo. La vestidura blanca expresa físicamente la condición del cristiano. Es una ropa que se ha blanqueado en la sangre del Cordero.
 
A través de los años, la vestidura blanca vuelve a aparecer en la vida del cristiano. El traje de la primera comunión, el vestido de novias e incluso la mortaja, son blancos porque participan de ese mismo elemento.
 
La lejía o el clorox son relativamente modernos. Así como el color púrpura era considerado de gente rica, el blanco era muy difícil de conseguir. Lo más común para aquellos años era la ropa de color pardo.
  
En cualquier libro de historia de la liturgia se encontrará el siguiente dato: Bautizados la noche de Pascua, el cristiano recibía la vestidura blanca, que volvía a vestir el siguiente domingo, por eso llamado por muchos siglos “Dominica in Albis” y en los últimos años, alterados por una devoción personal a la Divina Misericordia se le ha cambiado el nombre.
 
Al año siguiente, no hay ninguna referencia que el cristiano regresara a celebrar la Pascua otra vez en su vestidura blanca. Se sabía y se entendía el significado simbólico de esta vestidura, que sin embargo volvía a aparecer a lo largo de la vida del cristiano, no era usada con la regularidad que se le da en el cnc.
 
¿Qué será lo siguiente? ¿La piedrecita blanca?, ¿Los seis maridos…? En este caso, en nada se diferencian de los heraldos del Evangelio en su afán de rescatar símbolos del medievo que ni siquiera entonces fueron utilizados regularmente.
 
El problema se sitúa entonces en otra dimensión. Es mi parcela de estatus o poder dentro de la comunidad. Así tengo el mérito de haberme ganado algo que me coloca por encima de los demás. Esto se puede apreciar en las fotos, videos, etc. donde se encuentran los “tunicados”. Y pobrecito de aquel que ose tocar la parcela de poder.
 
Y he ahí, donde entonces se daña más el asunto. La túnica es la zanahoria en la punta del palo que hace caminar al burro años de años tras querer alcanzar, por mérito propio, algo que sólo la gracia puede dar. Y después de tantas cuotas, suicidios ajenos, secularización de Europa, divorcios en España… (la lista es larguísima y se puede verificar leyendo las más de mil entradas del blog) caminando sin llegar a ninguna parte, el “demoño” que había sido expulsado del tunicado, no encontrando un lugar digno donde reposar su magnífico trasero, decide regresar a su casa y como la encuentra limpia, arreglada, los mueble en su sitio, decide ir a buscar otros siete “demoños” más para montarse una juerga de muy padre y señor mío, quedando así la condición del tunicado “pedor” que al principio.
 

viernes, 21 de abril de 2017

Publicidad del Camino Neocatecumenal - Pascua 2017 (y VII)




«No sé si vosotros tenéis devoción a vuestro Ángel de la guarda. Yo le tengo bastante devoción porque algunas veces me ha sustituido. Y yo que estaba hecho polvo, muerto, pues lo ha hecho él muy bien. Espero que cuando esté sin salud y hecho polvo con los rabinos, que no sé cómo seré capaz de hacer una convivencia de rabinos.
Actitud del obispo no kikotizado, dice K
Ahora tengo más de doscientos obispos en la Domus Galilaeae, y tenemos que hacer esta convivencia que, para mí, es un sufrimiento grandísimo; siempre el predicar es un sufrimiento grandísimo. Además, no sé quiénes son ni de dónde vienen ni con qué prejuicios vienen. No es fácil, no es fácil porque vienen los obispos y lo primero que hacemos es anunciarles el kerigma. Es la primera vez que van a escuchar a un laico que los llama a conversión. Pues algunos se resisten, se resisten interiormente… Vienen a conocer el Camino, muchos no saben nada, pero es una ocasión muy buena de conocer las fuentes, a los iniciadores del Camino, a Kiko Argüello; y además les pagamos el viaje. ¡No me digas tú, qué follón, que nos cuestan estas convivencias un riñón y medio! ¡Y a todos los rabinos con sus señoras! Si nos les pagas el viaje no vienen.
Pero fíjate, a los setenta obispos que vinieron de la India les parecía un chollo: «¡Me pagan un viaje a Tierra Santa, me pagan el avión, me pagan el hotel y me paso cinco días de descanso en Tierra Santa!». Y vinieron así, en esta actitud, que casi todos tenían las Small christian communities, las pequeñas comunidades de base. Y los que tienen las comunidades de base detestan el Camino. Aparte de que el kerigma ni lo escucharon, organizamos los pequeños grupos y me dicen los itinerantes: «¡Kiko, esto está lleno de demonios! ¡No te puedes imaginar lo que ha dicho tal obispo, no te puedes imaginar lo que ha dicho tal arzobispo!». Pues fíjate si Dios es grande. Dios nos mandó un ángel, al Card. Toppo, que es de una casta baja y que lo creó cardenal el papa Juan Pablo II, lo creó cardenal en contra de todos porque es un hombre muy santo y muy bueno. Y él decía: «Kiko, estoy tan cansado y tengo tanto trabajo que cuando me invitaron a venir aquí le dije a mi obispo auxiliar:  “¡Oye, vete tú”. Y me ha dicho: “¿Yo? ¡Hombre, ni hablar, yo no voy a eso!”. Pues no he tenido más remedio que venir. Y ¿sabéis por qué tenía que venir? Porque tengo todo lleno de cartas contra el Camino. Soy el presidente de la Conferencia episcopal de la India y no sé qué responder porque no conozco el Camino, así que, a mi pesar, he venido aquí». Escucha el kerigma, en el que hablo yo de Jesucristo, y se queda petrificado. Y dice a todos los obispos de la India: «¿Habéis escuchado a Kiko y a Carmen? ¡Esto que ha dicho Kiko es la verdad, es la salvación para la India y todos tenemos que ponernos detrás de ellos! ¡Todos! Y mirad: esta convivencia va a significar un antes y un después para la Iglesia católica en la India». Y así ha sido.»
Representación del obispo amansado por la kikotina
Esto es verídico. Antes, los cristianos en la India eran apenas un 2,5% de la población, después de este encuentro transformador… 2,5% y menguando.
«Y luego el Señor hizo otro milagro. Cuando los llevamos al Cenáculo se convirtieron todos. Al final, cuando les preguntamos su experiencia, este obispo que había dicho pestes contra el Camino pues dio una experiencia maravillosa. Y todos han pedido el Camino. Pues el Card. Toppo le dice al equipo itinerante: «Mira, lo que habéis hecho conmigo, hay que hacerlo con los párrocos, si no, esto no funciona. Así que te voy a preparar una convivencia. He hablado con siete obispos y, cada uno, va a traer cuarenta párrocos». Y así hicieron, vinieron siete obispos, cada uno con cuarenta párrocos. Había doscientos párrocos y cuarenta de ellos pidieron el Camino.»
No es que las matemáticas se le den de pena, es que en Kikónides 7x40 no da 280, sino 200.
«Y me dice el Card. Toppo: «Esto que habéis hecho en mi zona, pues vais a otra zona y hacéis lo mismo; y a otra; y a otra». Fíjate cómo actúa el Señor. Ahora mismo en la India es impresionante el Camino cómo se está abriendo y qué frutos está teniendo.»
Tan impresionante como la “conversión” de todos los ortodoxos que vendió hace unos años, o la de toda China, que ha quedado en nada. Pero más impresionante es que quienes le escuchan estas trolas se crean que un cardenal puede disponer lo que hay que hacer en zonas que competen a otros obispos; de la misma forma que parecen creerse que cuando no había Camino en la India, llegaban “cienes y cienes” de cartas contra el mismo. La realidad es que las cartas han llegado porque el cardenal abrió la puerta, no cuando la puerta estaba cerrada. Y se escuchará a las dos partes.
No quiero, pero no hay más remedio que hacerlo
«Bien, hermanos. ¡Ánimo! En el nombre del Señor yo os digo: ¡Convirtámonos a Él! Y no tengo más remedio que deciros lo que dice el kerigma: ¡Convertíos y creed a la buena noticia!»
No tiene ni pizca de ganas, lo hace porque no hay más remedio, pero lo que le mola es seguir hablando de sí mismo.
Yo quisiera ser amado como me gustaría a mí que me amasen y no como Dios me ama. Y no comprendo por qué me hace sufrir el Señor; y es porque soy un soberbio. Y no comprendo por qué he sufrido tanto en este viaje; por qué no me ha dejado dormir; por qué he tenido esa noche horrible; por qué me he quemado la cara; por qué no podía dormir; por qué no podía ni caminar; por qué me sentía exhausto. ¡Porque soy un soberbio! Es muy sencillo, sí, porque no soy cristiano, no sé amar al enemigo, hermanos.
Bueno, yo he hablado. ¿Quién ha abierto su corazón a mi palabra? ¡Nadie! ¿Quién ha abierto su corazón y ha descendido en él el Espíritu Santo? ¡Ninguno! ¿Por qué? Porque es una gracia enorme y a lo mejor no te la mereces, no te la mereces. Hace mucho tiempo que tú vas a lo tuyo, vives como te da la gana a ti.
Yo, hermanos, soy muy mal catequista. Y, además, Dios me inspira en función vuestra, si no os quiere convertir no me inspira nada, nada.»
Y entonces rellena tres horillas de nada con el consabido yo-me-mí-conmigo.
«Bien, hermanos, yo pasaré la Pascua en la Domus Galilaeae, con la tensión de todos los obispos que vienen. Rezad por mí y por el P. Mario y por Carmen para que Dios la tenga en su Gloria. Y yo me acordaré de vosotros y espero que paséis una Vigilia pascual en la que el Señor os arrastre con Él a una vida nueva, a una vida superior, a una vida cristiana.»
Tras hacer saber a todos que también la Noche Santa la dedicará a pensar en sí mismo y hacerse el sufriente por invitar a costa de otros a unos obispos a los que les quiere cobrar la estancia en comunidades, se despide con un deseo irrealizable, puesto que Dios va a respetar la libertad de los kikitos que van a seguir viniendo a este blog a vomitar porque sólo pueden dar de lo que tienen y lo que tienen dentro es muy oscuro.

Para quien quiera comprobar que lo aquí transcrito procede tal cual de la publicidad pascual del CNC:
https://es.scribd.com/document/345540767/PASCUA-2017-corregidoKiko
https://es.scribd.com/document/345540791/Annuncio-Pasqua-2017

jueves, 20 de abril de 2017

Publicidad del Camino Neocatecumenal - Pascua 2017 (VI)




En el capítulo precedente de este mitin, Kiko presumía de obras de beatorro de misa de 8. Y en esas historias de moralistas amigos de sacrificios se retoma el relato:
«Por eso no tenemos que desaprovechar toda ocasión que nos da el Señor para humillarnos, o todo aquello que nos hace sufrir y que es muy importante para la misión que Dios nos encomienda.
Dice S. Pablo que el misterio de la iniquidad está actuando y está preparando la apostasía, que está apareciendo ya. Pero esta apostasía va a más, cada vez más, cada vez más. O sea, que vamos a encontrarnos con una sociedad terrificante (sic). Habéis visto ahora el problema de la ideología de género, que es verdaderamente algo terrible. Pues peor todavía, porque como se te ocurra decir que masturbarse es pecado van y te quitan los hijos, te denuncian y te quitan a tus hijos; vamos a llegar a estos extremos en la sociedad.»
Y si no tienes hijos, te los pintan para poder quitártelos.
«Y vamos a ser cada vez más una élite, que va a ser insultada como homófoba, como xenófona, como integrista. O sea que tenemos que llevar la ignominia en nuestro cuerpo por una sociedad que nos odia, que nos odiará como a los primeros cristianos; lo mismo. Y les preguntas por qué nos odian, qué mal les hacemos nosotros y no saben decirte por qué.»
Más bien lo que habría que preguntar es por qué los kikos odian a los exkikos, qué mal les hacen los que han salido del CNC.
«Pero a través de este odio y de esta persecución mucha gente nos estará mirando y muchos se convertirán. Y la Iglesia se encontrará en un renacer como la primitiva Iglesia. Esta es la misión para la que Dios nos está preparando que es muy importante. Pues para esta misión, que pasa toda la misión por el combate contra el demonio y contra la bestia, y solamente el cordero degollado la vence, esto es, aquel que acepta el sufrimiento, que acepta ser degollado por los musulmanes o por quién sea. Esto es ser cristianos, también somos degollados por la mujer o por el marido, por los hijos, por el trabajo… Por el otro, por el enemigo.»
Una constante del Camino es que el otro jamás es tu amigo, siempre es tu enemigo.
«Pero Jesucristo nos llama a esta misión de llevar con Cristo lo que falta a su Pasión y ofrecer a Cristo, todos los días, los pequeños sufrimientos que Dios nos depara; y ofrecerlos juntamente con Cristo.»
Ahí está, defendiendo lo que siempre ha despreciado y denigrado: la gente que se sacrifica y que ofrece a Dios sus sacrificios. Y sigue, y sigue, vendiendo ahora que nada de hacer lo que te dé la gana porque o te regala Dios ser bueno o no sirve de nada que lo hagas por puños, ahora resulta que hay que esforzarse por entrar por la puerta estrecha.
Y para terminar el tosto-mitin, se pone a recordar el poema de las cuatro noches, que no es poema cristiano (por eso omite la noche más importante, la Noche Santa) y se inventa que la Iglesia “la perdido el sentido de la noche”, como si las vigilias no existiesen fuera del CNC:
«Yo termino este encuentro hablando del Poema de las cuatro noches, que es muy antiguo. ¿Por qué la noche? Fijaros que se ha perdido el sentido de la noche en la Iglesia católica, somos nosotros los que la estamos recuperando.»
Y si arranca con una falsedad, al hablar de la cuarta noche decide mezclar lo que nada tiene que ver, pues los judíos no esperan al mismo Mesías que esperan los cristianos.
«La cuarta noche, como sabéis, es la noche de la venida de Cristo. Y dice el Poema de las cuatro noches que los hebreos, en el Séder pascual ponen en la cena, como sabéis, un sitio vacío y dejan la puerta entreabierta. Y un niño, en un momento de la cena, tiene que decir: «¡Ay, papá, se mueve la puerta!». No es un teatro.»
Desde luego que sí es un teatro. O una impostura, a elegir.
«Es porque en esa noche esperan que venga Elías anunciando, en el Séder pascual, de que (sic) viene el Mesías; y le han preparado un sitio. O sea que ya en la Pascua hebraica se espera la venida del Mesías en la Noche Santa, en la noche de la Pascua, en el Séder pascual. Y dice Louis Bouyer, un teólogo: «Y Cristo, cuando celebró la Santa Cena: ¿cerró la puerta o no? ¡Porque había venido ya el Mesías!». Y dicen: «Pues no, no la cerró porque esperamos a Cristo en la segunda venida gloriosa».
Y aquí es muy importante este texto que hemos escuchado que habla de que el Señor destruirá con el soplo de su boca al anticristo (cf. 2 Ts 2,8). Y yo interpreto que el «soplo de su boca» es el anuncio del kerigma: donde lleguemos nosotros y a anunciemos el kerigma, el anticristo tiene que marcharse; se destruye al anticristo, al enemigo, al malvado, al adversario, a satanás, al hijo de la perdición. Porque existe.»
El texto es muy claro y no dice lo que Kiko interpreta equivocadamente. El anuncio de San Pablo no destruía al anticristo, mucho menos el de uno que sólo se anuncia a sí mismo, el texto dice que es Cristo quien lo destruirá. Intentar ocupar el lugar de Cristo es muy típico en alguno, pero es un intento muy zafio.
Y esto no hace sino empeorar, pues toca el ególatra yo-me-mí-conmigo de despedida que queda para la siguiente entrega.

miércoles, 19 de abril de 2017

Publicidad del Camino Neocatecumenal - Pascua 2017 (V)




Siguiendo el orden del mamotreto español, más imaginativo que el italiano, viene a continuación otro de esos cuentos que no se cuentan cuando hay obispos:
«Yo me acuerdo del Arzobispo de Madrid, D. Casimiro Morcillo, que nos dijo: «¡Ya quisiera yo que la Vigilia pascual fuera el centro de toda la liturgia en mi diócesis! Y veo con pena que la Vigilia pascual son, a penas, unas Misas vespertinas. Pues si vosotros queréis estar toda la noche, yo os ofrezco las iglesias vacías de Madrid». Y llamó al vicario y le dijo: «¿Cuántas iglesias tenemos vacías? Vamos a ofrecérselas a estos hermanos y que estén toda la noche». Eso dijo.» 
Lo normal sería que el arzobispo de Madrid predicase con el ejemplo y les llevase a su catedral para “pasar la noche”. Pero los cuentos kikos se caracterizan por ser absurdos, por eso en lugar de ofrecer lo suyo, el arzobispo ofrece lo que tiene otros responsables directos a los que hay que consultar antes de disponer nada. Además, teniendo en cuenta que en esa época el Camino no existía y sólo eran una panda de tipos barbados, cabían todos en el templo más pequeño de Madrid, pero no, tienen que pasarse la noche corriendo de un templo a otro, para ocuparlos todos por turnos. Pero aún hay más:
«Y eso que le habían dicho los párrocos: «¡Ah, yo no entiendo por qué estos hermanos se marchan cuando en la Vigilia pascual tenemos que estar todos unidos; y ellos se van de convivencia!». Y fue cuando Carmen le contó el ejemplo de la mayonesa a D. Casimiro Morcillo, que estuvo escuchando con mucha atención. Y nos dio la razón en todo a nosotros sobre lo que decíamos de la Noche Santa. Y está muy bien que nos vayamos fuera de la parroquia y busquemos un lugar donde celebrar la Vigilia pascual en una asamblea festiva, y pasemos toda la noche; no que esté todo muy lleno de gente.»
Incorrecto: no está bien, refleja descomunión, expresa desunión, y es una flagrante desobediencia a la letra del estatuto aprobadísimo por todos los papas del universo.
«Muchos párrocos nos lo permiten, pues esa noche tenemos los bautizos»
En toda la Iglesia hay bautizos esa noche, no es ninguna particularidad celebrar en esa vigilia el Sacramento del Bautismo, lo que sucede es que algunos se empecinan en hacerlo según un ritual kiko, en lugar de seguir la liturgia propia de esa noche.
«Es el momento de pasar la fe a la siguiente generación.»
Incorrecto. Si la Santa Noche fuese ocasión para dar lecciones de teología, ello estaría recogido en la liturgia de la Iglesia. Además, en ese caso sobraban todas las Laudes dominicales en familia, pues el momento sería la noche de Pascua. Pero no es así, lo que se hace en el Camino y el motivo por el que se esconden para estar solos, es una mezcolanza judaizante que rompe la liturgia cristiana con elementos ajenos que sobran.
«Todo eso está en la Hagadá pascual hebrea, que dice que esa noche contarás y recontarás a tu hijo. Por eso el niño, en la Hagadá de Pascua hebrea ––que lo hemos copiado de ellos, eso tenemos que reconocerlo–– el niño dice: «¿Por qué esta noche es diferente?». Y utilizamos la misma música hebrea, la música de ese canto es la hebrea, un canto que hacen los hebreos en esta noche: «¿Por qué esta noche es diferente de todas las otras noches?». Nosotros hemos incluido lo del ayuno, que ellos no dicen eso, pero hemos adaptado la letra un poco a nuestra situación. Pero es importante que un niño pequeñito pregunte eso. Y el padre tiene que responderle, tiene que hacer Hagadá, tiene que responder contándole las maravillas que Dios hizo con ellos. Y nosotros decimos que el papá de esa niñita pequeña de cinco años que cuente un poco su experiencia, y se lo cuente a ella y a todos los niños que están allí; esa noche es importantísima. Por eso hacer eso con la parroquia pues, a veces, no se puede hacer.»
Desde luego que no se puede hacer, porque los parroquianos no van a la vigilia a enterarse de que el papá de esa niñita era un violento y un fornicador y no quieren saberlo.
«Y luego, además, como sabéis, es la noche llena de escatología, porque en esta noche se espera la segunda venida de Cristo. Dicen que los hebreos, a las tres de la madrugada, ya dicen que esa noche ni viene,  pero que no importa, no perdemos la esperanza. Desde ese instante ponemos la esperanza en la noche próxima, en la próxima Pascua en la que vendrá el Señor.»
Habría que aclararle que los hebreos no esperan a Cristo, porque no reconocen en Cristo al Mesías. Y tras esa confusión, tal vez interesada, se pone a describir a un Jesusito de esos de cejas depiladas y boquita de piñón que va repartiendo besitos con las manitas, es decir, hace lo mismo que critica en otros.
Acto seguido, según el mamotreto, tocaba proclamar una palabra (Te 2, 1-12), pero no hubo tal proclamación porque el lector, un bocazas llamado Kiko que estaba por allí, se dedicó a interrumpir la lectura una y otra vez para intercalar comentarios fuera de lugar, para así hacer evidente que los allí congregados no lo estaban por el deseo de escuchar la palabra de Dios, sino para escuchar a un hombre.
Así, en mitad de la no proclamación el nefasto lector se puso a contar como tiene decidido hacer obrar a otros para que Dios proceda a liberar al anticristo.
«Para que se manifieste el anticristo, como dice en otra parte en la Escritura, primero tiene que ser anunciado el Evangelio a todas las naciones. Por eso nosotros tenemos la misión de llevar el Evangelio a Asia; por eso estoy muy contento de todas estas tres mil y pico de familias que se han levantado y de todas las que ya están en misión, que son tantísimas y están todas contentas. Me decía a mí el Papa: «¡Pero cómo es posible que estos hermanos dejen todo y se vaya a una zona dificilísima, sin conocer la lengua, en una cultura distinta! ¿Qué ha pasado?». Y le digo: «Mire, padre: estos hermanos eran muy burgueses y muy comodones y muy egoístas, siempre juzgando todo. Pero su hombre viejo ha ido disminuyendo, ha ido creciendo en nosotros el hombre celeste, el hombre nuevo. Y si antes eran unos comodones ahora son menos comodones; si antes eran unos egoístas ahora son menos egoístas; si antes eran unas personas ávidas de dinero, ahora no. O sea, va creciendo en ellos el hombre nuevo, un hijo de Dios, hasta el extremo que llega un momento que las familias se levantan y se ofrecen. ¡Y se ofrecen a lo desconocido!».
Traducción del kikoñés al español: El Papa se espanta de que personas sin la mínima preparación sean aceptadas como itinerantes, pues se barrunta que actuarán como elefantes en cacharrería, pretendiendo imponer las costumbres propias allí donde van, en lugar de respetar y aprender las tradiciones locales. ¿Será por eso por lo que este año no se ha prestado al “envío de elefantes”? Y de colofón a la no proclamación, otro cuento que no cuenta cuando hay obispos cerca, cuento en el que presume de ser un beatorro de misa de 8, de esas que sólo valen como 20, además de informar a su mano izquierda de todo lo que hace la derecha:
«Yo voy a Misa, en Roma, a las 8 de la mañana, a la iglesia que está al lado de mi casa; voy todos los días.»
¿”Su” casa?  ¿Lo qué? Y ¿qué pasa, que a Mario le da pereza “hacer” una uka sólo para ellos dos?
«Y hay un pobre, que duerme en la calle, que lleva su carrito y que viene a Misa conmigo. Yo cuando salgo le doy siempre cincuenta euros; es lo mínimo que doy a un pobre, cincuenta euros, menos nunca he dado. Pero bueno, éste nunca me pidió dinero.»
No hace falta ser de ciencias para calcular que 50 euros al día son 1500 al mes sólo en dádivas… pese a no cobrar por sus churros pictóricos o musicales y sin tener pensión. Está clarísimo, le da euros del Monopoli, por eso, pese a disponer de 1500 al mes, el pobre no puede dejar la calle.