domingo, 15 de octubre de 2023

Fotos "dañinas" para la sensibilidad de algunos

 

Esta es una vista panorámica de la domus obtenida de internet…

La verdad es que la recordaba más verde, más como en esta otra imagen en la que se pueden ver extensiones de césped que en la actualidad han desaparecido... En ciertos climas, empeñarse en tener césped es poco realista, mejor sería centrarse en las plantas autóctonas.

Esta es la señal que indica inequívocamente el desvío para ir a la domus.

Esta es la valla que corta el acceso.

 

Y a continuación la reproducción del correo del padre Rino:

Queridos Kiko, Padre Mario y Ascensión, ¡la paz!

Os escribo para informaros de la situación que estamos viviendo en la domus. Ante todo, quiero deciros que estamos bien: de hecho, estamos en un área de zona verde, por lo que no corremos ningún riesgo. Hemos tenido una convivencia estupenda de inicio de curso con 300 hermanos. Antes de la convivencia hemos tenido tres comunidades para el final del camino: una terminó ayer y ha salido para Roma y otras dos terminan hoy y luego partirán para Brasil cuando tengan vuelo.

Los grupos programados para estos días han cancelado, pero en cuanto la situación se calme nos pondremos en contacto con los catequistas.

También me gustaría aclarar lo que sucedió el domingo, al final de nuestra convivencia de principio de curso. Alrededor de las 20 h. del domingo, cuando los hermanos árabes ya se habían ido, han llegado a la plaza de la domus algunos vehículos militares israelíes con reservistas llamados para ir al frente norte. Han encontrado la verja abierta y han entrado. Nos pidieron ir al baño y quedarse un rato en el aparcamiento, porque tenían problemas con un vehículo y llevaban muchas horas viajando desde el sur hacia la frontera con el Líbano. Luego nos dieron las gracias y se marcharon.

Un hermano ingenuamente ha hecho algunas fotos para enviarlas a algunos hermanos del Camino. Enseguida han llegado a muchos hermanos. Nos dimos cuenta más tarde cuando nos llamaron y siguen llamándonos muchísimos hermanos del Camino, preocupados por nuestra seguridad y pidiéndonos explicaciones.

¡Por favor, pedid que borren esas fotos y no las enviéis ni las pongáis en Internet, que solo nos harían daño!

Rezad por nosotros y que el Señor tenga piedad y nos proteja. Como sabéis, la situación en el sur, en Gaza y alrededores, donde está el epicentro de la guerra, es muy complicada.

¡Un fuerte abrazo!

P. Rino Rossi

Domus Galilaeae, 10 de octubre de 2023

 

No deja de ser curioso que a las ocho de la noche cuando ya todos los “hermanos árabes” se habían marchado, la valla no estuviese cerrada.

 Y, por fin, las fotos que según Rino “solo nos harían daño” si se ponen en internet.



Para mí que lo de Rino es hipocondría, secretismo y arcanismo, posiblemente no innato, sino adquirido debido a la ingesta de kikotina. Y además es improcedente ir de victimita cuando hay un conflicto armado en el que ninguno de los dos bandos duda en masacrar a la población civil.

Pero como esos civiles no son "hemanos", ni una petición a Dios por ellos.

El caso es que como no creo en el poder dañino de unas imágenes que es difícil dirimir en qué lugar están tomadas, voy a asumir el riesgo del daño.

viernes, 13 de octubre de 2023

El otro es... ¿Cristo o el que te destruye?

 

 Basado en una entrada del blog Neocatecumenali.


Las instrucciones por las que se rige el Camino, a semejanza de cualquier grupo coercitivo, están pensadas para implantar respuestas automatizadas en la psique de los captados.

Para amenizar la entrada

No es un proceso rápido, se necesita mucho tiempo, muchísimo, de hecho, no se acaba nunca, sino que una y otra vez hay que reforzar los automatismos. Ellos lo enmascaran con el mantra de “un catecumenado serio, de años”, pero en realidad es un proceso de reestructuración cognitiva. Y, como tal, no lleva a un cristianismo adulto, no hace crecer la fe ni la caridad de nadie, no aporta más que el establecer pautas de conducta y de respuesta fijas, de tal modo que los adeptos actúan como autómatas, como cortados todos por el mismo patrón, como clones de otro.

Además de tiempo, el proceso se basa en la obediencia total al líder. Por eso es fundamental hacer creer que ese líder recibió un soplo en la nuca de la mismísima Virgen María, y que es un ángel, un nuevo Moisés y que quienes le escuchan se salvan porque sí, sin mérito alguno, porque jamás nadie podría tener méritos para salvarse por sí mismo, salvo la de categoría superior, claro.

Y además de lo anterior es importante prometer la felicidad. La gente que acude a las kikotesis responde casi siempre a un perfil fácil de identificar: o bien es un hijo del CNC a quien no se le da opción a no ir, o bien atraviesa una dificultad que lo desborda, o bien quiere profundizar conocimientos. 

Con todos ellos la primera estrategia conquistadora es la “bomba de amor”. Se le pintará el futuro de color de rosa a condición de que se someta en todo a los guías de la comunidad y se deje conducir a esa tierra que mana leche y miel, donde todos son amados tal y como son, donde nada puede turbar su felicidad, donde son los predilectos de Dios…

Se trata de que el entorno sea propicio para que los captados echen lazos con la comunidad, que hagan amigos allí dentro, que se sientan parte de algo, pero sobre todo, que sientan que solo allí serán amados, que fuera nadie tiene ni puede ofrecer lo que dentro “dan gratis” a cambio del sometimiento de por vida a unos impostores que se fingen catequistas sin serlo.

Y entonces empieza el proceso de reeducación.

Si te vienen a la mente dudas acerca de cómo ciertas familias numerosas, con una sola fuente de ingresos, pueden subsistir sin ayuda, has de sentirte culpable porque no crees en la divina providencia.

Cuando los kikotistas cometen errores estrepitosos con los que no puedas estar de acuerdo, has de sentir que incurres en juicio contra el otro. Si esos kikotistas favorecen a unos, tratados con guantes de seda, y a otros los tildan de escoria humana es porque su discernimiento es superior al tuyo, y si tú no aceptas su criterio eres un rebelde desobediente.

Cuando predican la apertura a la vida a toda costa y tú te resistes, te hacen sentir egoísta y defectuoso, no obras conforme a los planes de Dios; pero si pones en el centro de tu vida a tu familia y el cuidado de ella, te hacen sentir un neurótico y un afectivo, en suma, un enfermo emocional cuyo amor neurótico daña y destruye.

Poco a poco eliminan tu libertad de pensamiento, se trata de hacer que siempre te sientas culpable de algo, que seas consciente de que por ti mismo nunca darás la talla, jamás podrás agradar a Dios. Los necesitas. Ellos son los únicos que te pueden amaestrar, nunca mejor aplicado, para que seas conforme a la voluntad de su dios.

Hasta que un día descubres que todos a tu alrededor son robóticos: mismas frases, mismos ojos hacia el cielo, mismos conceptos repetidos hasta la saciedad, sometimiento servil a los kikotistas reinantes, hipocresía en cada reunión, sonrisas de cara a la galería y juicios y murmuración en cada corrillo de hermanos.

Cuando estás dentro, sometido al bombardeo de que eso es la voluntad de Dios, que Él te está haciendo un gran favor pese a tu incompetencia porque te ama y te quiere salvar, te sientes llamado a una misión, especial y te tragas el espejismo.

¿Te sientes amado en la comunidad? No, también eso es mentira. Como en el mundo, te “aman” solo si actúas conforme a sus patrones equivocados, de lo contrario te combaten, te juzgan y te declaran anatema. Además, dentro de la comunidad hay mucha competencia y mucha envidia, sin mencionar la enquistada murmuración y la afición al chismorreo.

En el Camino el otro unas veces es Cristo y otras veces es el enemigo, depende de las circunstancias. Tendrían que aclararse, porque es el demonio quien tiene a Cristo por enemigo. 

En la Iglesia se aplica otra máxima: "ama a tu prójimo como a ti mismo" sin tener en cuenta las circunstancias o el antojo del kikotista de turno. La Iglesia no dice "ama al otro porque es Cristo", ni tampoco “el otro es tu enemigo, el que te destruye”. Ama al otro, porque Dios te ha amado a ti primero…, pero quizá los pobres hermanos neocatecumenales nunca se han sentido amados por Dios.