PRESENTACION DEL CAMINO DESPUÉS DE ENTRAR EN EL NEOCATECUMENADO
CATEQUESIS SOBRE EL CAMINO
«Ahora leeremos el acta del botín que hemos arrebatado a los ídolos en la
victoria sobre los demonios. Cuando Israel termina una batalla, recoge un
botín, ¿no? Nosotros también. Este botín, que es para los pobres, es el dinero
que el egoísmo había robado a los pobres: por esto hay gente pobre en el mundo.
Hay pobres y miserables y gente que sufre porque existe el egoísmo en el mundo,
porque existe el pecado.»
No sé si lo anterior
es amarillismo marxista, pero amarillismo estúpido es. Y está muy feo pasearse
en jet privado con el dinero que el egoísmo roba a los pobres.
(Lectura de la lista)
«Ya se ha abierto una cuenta en un banco donde se ha depositado todo este
dinero. Los responsables se encargarán de vender las joyas, etc., y depositarán
el dinero hasta que todo el botín se convierta en dinero. Después, cuando todo se
haya cambiado por dinero, se harán tantas partes como parroquias han hecho los escrutinios
y un tercio se le dará al Obispo de esta Diócesis. El equipo de los
responsables visitará a los pobres de la parroquia y a las familias necesitadas.
Irán en nombre de la parroquia: esto no se hace en nombre de las comunidades
neocatecumenales, sino en nombre de la parroquia. Los responsables harán este
servicio de visitar a los pobres de la parroquia, todo el equipo de responsables,
como un servicio de tipo diaconal, y después, en dos días, distribuirán este
dinero para resolver sus problemas. Cuando todo el dinero haya sido entregado a
los pobres, el segundo escrutinio ha terminado. ¿Os parece bien?»
Ignoro si tal cosa se
hizo así alguna vez, pero como comentó INMACONC
hace mucho tiempo que no se abre cuenta en ningún banco, sino que todo es
dinero negro. Y tampoco se pone en común lo de distintas comunidades, cada
comunidad lo suyo.
«Este dinero es absolutamente intocable en el sentido de que es para los
pobres: es un dinero
sagrado.»
Los idólatras son muy dados a
divinizar el dinero.
«Se entrega a la parroquia para los pobres: el párroco no puede usarlo para
otros fines, ni para ajustar las cuentas de la parroquia ni para dárselo a los
itinerantes, ni para otras cosas. Este dinero es para los pobres, para la gente
que lo necesita: este dinero es para que aquellos que no tienen un hogar, lo tengan;
aquellos que no tienen comida, la tengan, quien necesita un automóvil para ir a
trabajar, tenga el coche. Es decir, para lo necesario. ¿Qué piensas? Esto es lo
que el Señor nos ha inspirado para este escrutinio.»
¿Nunca habéis
escuchado decir que en las parroquias con comunidades se regalan coches a
quienes lo necesitan? Claro que no, porque es una fábula.
«Hoy, hermanos, explicaremos un poco cómo continuaremos el camino y luego
haremos la elección del nuevo responsable de la comunidad.
Antes de nada quiero deciros algo, deciros que tengáis cuidado de creer que
ya no pecaréis, que nunca volveréis a caer porque el demonio se ha ido y ahora
tenéis el Espíritu Santo. Tened cuidado porque no es así realmente: es así y no
es así. Es muy importante que sepáis lo que ya os hemos dicho: que el amor de
Dios no nos condiciona hasta el punto de quitarnos nuestra libertad. Hay mucha
gente que desea que, en este camino, le laven el cerebro; porque como en definitiva
no se aceptan tal como son, quieren cambiarse a ellos, y instrumentalizan a
Dios y a Jesucristo para no volver a irritarse, para poder amar, para hacerse
santos de altar y este título no se le da a gente como ellos.
Recuérdalo siempre: tú no sabes nada, nunca sabrás
nada y lo que creas saber, siempre será erróneo. Por eso siempre serás un niño
pequeño necesitado de la autoridad y los bastonazos de un kikotista tan perdido
como tú.
«Quizás tú te bases en un perfeccionismo humano, de tipo nieztcheriano;
pero tal vez esto no es el cristianismo, no es la perfección a la que te llama
Jesucristo. La perfección a la que Jesucristo te llama es el Evangelio de ayer:
el amor al enemigo: "Sed perfectos como vuestro Padre del cielo es
perfecto". Y cuando dice: "cómo es perfecto vuestro Padre del
Cielo" no dice, porque se levanta a las cinco de la mañana, hacer tres
horas de ejercicio, no fuma ni bebe, porque trabaja 18 horas, porque nunca
comete un pecado ni consiente alguna vez una mala idea, porque nunca se irrita,
porque es un hombre así… No. Dice: "Vuestro Padre Celestial es perfecto
porque envía su sol sobre los malos".»
La cita está
falsificada y manipulada, una vez más. Puede comprobarse en Mt 5,45.
«El sol, que es algo maravilloso, lo levanta, lo da, aunque uno sea malo o
no sé qué. La lluvia tan necesaria, sin la cual el hombre no puede vivir,
también la da a personas que son pecaminosas. "Sed perfectos como vuestro
Padre Celestial es perfecto". Por tanto: el ser perfecto significa ser
bueno con aquellos que son malos con nosotros. Esto es, en definitiva, el amor
al enemigo. Esto es auténticamente cristiano. En este contexto, puedes
enojarte, puedes enfurecerte, puedes pelearte con tu esposa.»
Será que en el
kikianismo el amor al enemigo se demuestra enfureciéndose y hablando mal de
todos.
«Lo que quiero deciros es que debéis aprender, a través del camino
neocatecumenal, a vivir cristianamente.»
Misión imposible,
porque en tal sitio sólo se aprende a vivir kikianamente.
«¿Y qué es vivir cristianamente? Vivir cristianamente significa vivir en
precariedad. ¿Qué es vivir en precariedad? Los religiosos hacen voto de
pobreza, hacen un voto muy importante. Pero esto ya no es muy claro; la pobreza
significa, a veces, no tener dinero en el bolsillo, se entiende el estoicismo
de ser pobre: por ejemplo, viajar en autobús y no en taxi u otros signos de
pobreza de este tipo. Esto no es la auténtica pobreza cristiana. Por esto escandalizaba
que Jesucristo tuviese un manto tan bello que nadie quería partirlo, que comía
maravillosamente, que no hacía sacrificios.»
Ya está fabulando y
mintiendo sobre la vida de Jesús, pues nada sabe de sus comidas ni de sus
sacrificios: “los discípulos le insistían diciendo: «Rabbí, come.» Pero él les
dijo: «Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis.»” Jn 4, 31-32.
«La pobreza en el Evangelio es otra cosa: es la precariedad. ¿Y qué es la
precariedad? Vivir sin seguridad, sin seguridad espiritual. Precisamente sin la
seguridad espiritual.
Recuerdo una de las primeras experiencias que tuve en mi vida después de
que Dios me llamó. Yo quería ser monje. Como el Señor me había llamado a ser
cristiano, yo rezaba muchísimo y sentía el amor de Dios de una manera física.
Entonces pensé que mi vocación era ser cisterciense, trapense. Y me había encontrado
con los monjes, en Segovia, cuya actividad consistía en rezar el Oficio Divino:
hacían seis horas de canto y trabajo manual y silencio, y entonces pensé que
tal vez esto era lo que Dios quería de mí. Bien, entonces conocí a un dominico viejo
y muy santo que me dijo que no, que terminara mis estudios. Yo dije que no, que
para mí era imposible estar en el mundo… todas esas cosas que se dicen cuando
uno es joven… Me dijo que terminase mis estudios, que me faltaban dos años, así
que terminé mis estudios. Pero recuerdo que una de las cosas que el Señor me
hizo experimentar en mi vida fue que, después de todo, no podía soportar a un
pecador. Era un orgulloso como todos los neófitos: todos los que comienzan son orgullosos, no aceptan
pecar.»
¡Cómo gusta a Kiko la
maledicencia, los juicios de intención y la generalización grosera! Será para
que no le confundan con un cristiano, porque la maledicencia no es cristiana.









