lunes, 6 de agosto de 2018

Segundo escrutinio (LXI)


PRESENTACION DEL CAMINO DESPUÉS DE ENTRAR EN EL NEOCATECUMENADO

CATEQUESIS SOBRE EL CAMINO
«Ahora leeremos el acta del botín que hemos arrebatado a los ídolos en la victoria sobre los demonios. Cuando Israel termina una batalla, recoge un botín, ¿no? Nosotros también. Este botín, que es para los pobres, es el dinero que el egoísmo había robado a los pobres: por esto hay gente pobre en el mundo. Hay pobres y miserables y gente que sufre porque existe el egoísmo en el mundo, porque existe el pecado.»
No sé si lo anterior es amarillismo marxista, pero amarillismo estúpido es. Y está muy feo pasearse en jet privado con el dinero que el egoísmo roba a los pobres.
(Lectura de la lista)
«Ya se ha abierto una cuenta en un banco donde se ha depositado todo este dinero. Los responsables se encargarán de vender las joyas, etc., y depositarán el dinero hasta que todo el botín se convierta en dinero. Después, cuando todo se haya cambiado por dinero, se harán tantas partes como parroquias han hecho los escrutinios y un tercio se le dará al Obispo de esta Diócesis. El equipo de los responsables visitará a los pobres de la parroquia y a las familias necesitadas. Irán en nombre de la parroquia: esto no se hace en nombre de las comunidades neocatecumenales, sino en nombre de la parroquia. Los responsables harán este servicio de visitar a los pobres de la parroquia, todo el equipo de responsables, como un servicio de tipo diaconal, y después, en dos días, distribuirán este dinero para resolver sus problemas. Cuando todo el dinero haya sido entregado a los pobres, el segundo escrutinio ha terminado. ¿Os parece bien?»
Ignoro si tal cosa se hizo así alguna vez, pero como comentó INMACONC hace mucho tiempo que no se abre cuenta en ningún banco, sino que todo es dinero negro. Y tampoco se pone en común lo de distintas comunidades, cada comunidad lo suyo.
«Este dinero es absolutamente intocable en el sentido de que es para los pobres: es un dinero sagrado
Los idólatras son muy dados a divinizar el dinero.
«Se entrega a la parroquia para los pobres: el párroco no puede usarlo para otros fines, ni para ajustar las cuentas de la parroquia ni para dárselo a los itinerantes, ni para otras cosas. Este dinero es para los pobres, para la gente que lo necesita: este dinero es para que aquellos que no tienen un hogar, lo tengan; aquellos que no tienen comida, la tengan, quien necesita un automóvil para ir a trabajar, tenga el coche. Es decir, para lo necesario. ¿Qué piensas? Esto es lo que el Señor nos ha inspirado para este escrutinio.»
¿Nunca habéis escuchado decir que en las parroquias con comunidades se regalan coches a quienes lo necesitan? Claro que no, porque es una fábula.
«Hoy, hermanos, explicaremos un poco cómo continuaremos el camino y luego haremos la elección del nuevo responsable de la comunidad.
Antes de nada quiero deciros algo, deciros que tengáis cuidado de creer que ya no pecaréis, que nunca volveréis a caer porque el demonio se ha ido y ahora tenéis el Espíritu Santo. Tened cuidado porque no es así realmente: es así y no es así. Es muy importante que sepáis lo que ya os hemos dicho: que el amor de Dios no nos condiciona hasta el punto de quitarnos nuestra libertad. Hay mucha gente que desea que, en este camino, le laven el cerebro; porque como en definitiva no se aceptan tal como son, quieren cambiarse a ellos, y instrumentalizan a Dios y a Jesucristo para no volver a irritarse, para poder amar, para hacerse santos de altar y este título no se le da a gente como ellos.
El Señor te cambiará, pero no como crees tú, porque tú no sabes lo que es la santidad
Recuérdalo siempre: tú no sabes nada, nunca sabrás nada y lo que creas saber, siempre será erróneo. Por eso siempre serás un niño pequeño necesitado de la autoridad y los bastonazos de un kikotista tan perdido como tú.
«Quizás tú te bases en un perfeccionismo humano, de tipo nieztcheriano; pero tal vez esto no es el cristianismo, no es la perfección a la que te llama Jesucristo. La perfección a la que Jesucristo te llama es el Evangelio de ayer: el amor al enemigo: "Sed perfectos como vuestro Padre del cielo es perfecto". Y cuando dice: "cómo es perfecto vuestro Padre del Cielo" no dice, porque se levanta a las cinco de la mañana, hacer tres horas de ejercicio, no fuma ni bebe, porque trabaja 18 horas, porque nunca comete un pecado ni consiente alguna vez una mala idea, porque nunca se irrita, porque es un hombre así… No. Dice: "Vuestro Padre Celestial es perfecto porque envía su sol sobre los malos".»
La cita está falsificada y manipulada, una vez más. Puede comprobarse en Mt 5,45.
«El sol, que es algo maravilloso, lo levanta, lo da, aunque uno sea malo o no sé qué. La lluvia tan necesaria, sin la cual el hombre no puede vivir, también la da a personas que son pecaminosas. "Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto". Por tanto: el ser perfecto significa ser bueno con aquellos que son malos con nosotros. Esto es, en definitiva, el amor al enemigo. Esto es auténticamente cristiano. En este contexto, puedes enojarte, puedes enfurecerte, puedes pelearte con tu esposa.»
Será que en el kikianismo el amor al enemigo se demuestra enfureciéndose y hablando mal de todos.
«Lo que quiero deciros es que debéis aprender, a través del camino neocatecumenal, a vivir cristianamente.»
Misión imposible, porque en tal sitio sólo se aprende a vivir kikianamente.
«¿Y qué es vivir cristianamente? Vivir cristianamente significa vivir en precariedad. ¿Qué es vivir en precariedad? Los religiosos hacen voto de pobreza, hacen un voto muy importante. Pero esto ya no es muy claro; la pobreza significa, a veces, no tener dinero en el bolsillo, se entiende el estoicismo de ser pobre: por ejemplo, viajar en autobús y no en taxi u otros signos de pobreza de este tipo. Esto no es la auténtica pobreza cristiana. Por esto escandalizaba que Jesucristo tuviese un manto tan bello que nadie quería partirlo, que comía maravillosamente, que no hacía sacrificios.»
Ya está fabulando y mintiendo sobre la vida de Jesús, pues nada sabe de sus comidas ni de sus sacrificios: “los discípulos le insistían diciendo: «Rabbí, come.» Pero él les dijo: «Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis.»” Jn 4, 31-32.
«La pobreza en el Evangelio es otra cosa: es la precariedad. ¿Y qué es la precariedad? Vivir sin seguridad, sin seguridad espiritual. Precisamente sin la seguridad espiritual.
Recuerdo una de las primeras experiencias que tuve en mi vida después de que Dios me llamó. Yo quería ser monje. Como el Señor me había llamado a ser cristiano, yo rezaba muchísimo y sentía el amor de Dios de una manera física. Entonces pensé que mi vocación era ser cisterciense, trapense. Y me había encontrado con los monjes, en Segovia, cuya actividad consistía en rezar el Oficio Divino: hacían seis horas de canto y trabajo manual y silencio, y entonces pensé que tal vez esto era lo que Dios quería de mí. Bien, entonces conocí a un dominico viejo y muy santo que me dijo que no, que terminara mis estudios. Yo dije que no, que para mí era imposible estar en el mundo… todas esas cosas que se dicen cuando uno es joven… Me dijo que terminase mis estudios, que me faltaban dos años, así que terminé mis estudios. Pero recuerdo que una de las cosas que el Señor me hizo experimentar en mi vida fue que, después de todo, no podía soportar a un pecador. Era un orgulloso como todos los neófitos: todos los que comienzan son orgullosos, no aceptan pecar
¡Cómo gusta a Kiko la maledicencia, los juicios de intención y la generalización grosera! Será para que no le confundan con un cristiano, porque la maledicencia no es cristiana.

sábado, 4 de agosto de 2018

Ex-kiko: están rotas mis ataduras (y II)


«HEREJIAS   DEL  CAMINO   NEOCATECUMENAL


Aquí la destruida naturaleza del CNC
Bueno, y dicho todo esto, voy a hablar de lo más grave, lo que creo que son HEREJIAS, que se enseñan en el Camino, por lo que más que Católicos creo que se asemejan a los Protestantes:
  • La razón está irremisiblemente perdida. Se desprecia a la razón, puesto que la naturaleza humana, “totalmente destruida”, no puede encaminarse hacia lo bueno, sólo el catequista con su discernimiento, es la voz de Dios, y nos dirá qué debemos hacer, aunque no lo entendamos. Nos dicen en tono de burla que somos los hermanos topitos, cuando decimos “que una cosa no la vemos así", que somos topitos, que basta con que el catequista lo vea y tenemos que obedecer, porque el que obedece no se equivoca.
  • Desprecio a las obras y a la ley. Nuevamente de estilo protestante, es su manera de pensar, estamos predestinados para la salvación siempre que permanezcamos en la comunidad, porque es sólo la Gracia la que salva, sin necesidad de las obras, puesto que la naturaleza humana destruida (que no dañada), como dice el catecismo, no puede hacer lo bueno.
  • Pierde importancia el pecado. El pecado es imposible de evitar. A lo largo del Camino, se enseña que la conversión es reconocer nuestros pecados, iluminados por la enseñanza de las Escrituras, pero no podemos cambiar hasta quince minutos después de muertos. Es decir no tenemos que esforzarnos en la Santidad, no podemos ser buenos, somos pecadores, con ello, se forja un sentido de baja autoestima, que pondera más el poder del catequista sobre los demás, como si no fuera él también un pecador. A mí personalmente, esto me ha horrorizado, pues el acumular pecados, es estupendo pues significa que tu vida ha sido iluminada, y lo contrario significa que aún no te has convertido.
  • No se anima a la confesión. En la eucaristía comulga todo el mundo, y se ve como una cosa normal, y solamente se organiza una Celebración Penitencial, dos o tres veces al año, en la que asiste toda la Comunidad, y debido a la escasez de sacerdotes, se insiste en que sea una cosita rápida y sin entretenerse.
  • No es necesaria la expiación por los pecados. Los pecados ya han sido perdonados por Jesucristo, por lo que no hay un sentimiento de culpa, solamente reconocerlos y ya está. Muchas veces se ha dicho que el camino, es necesario porque nuestra fe de primera comunión es como un traje que se nos ha quedado pequeño, y necesitamos aumentarla. Pues bien, a mí para la primera comunión se me enseñó mucho más que en los veinte años de camino. Nunca escuché decir que antes de confesar, había que hacer examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia, por ejemplo, o cuales son las virtudes cardinales, o las obras de misericordia, o la diferencia entre pecado venial o pecado mortal, o los mandamientos de la Santa Madre Iglesia, y así se votan a los catequistas, por que “sienten a Dios”, pues lo importante es tener un conocimiento existencial de Dios, y se desprecia toda formación intelectual. 
 
Kikotista ad experimentum

  • EXPULSION FULMINANTE DEL CAMINO, POR CUESTIONAR AL CATEQUISTA.
El punto clave, ha sido cuando el catequista, llegados al paso del Padre Nuestro, nos ha dicho a toda la comunidad en pleno, que somos hijos del diablo, citando el versículo de Juan 8,44. Porque continuó diciendo: “o somos hijos del diablo o somos intrínsecamente malos; si somos intrínsecamente malos, no tenemos solución, pero si somos hijos del diablo el Señor podrá salvarnos”. Esto nos lo ha repetido por dos años, textualmente, hasta en tres veces. La primera vez, me quedé estupefacto, pero luego me puse a estudiar los Evangelios y el catecismo, y para nada veía que nos podía llamar “hijos del diablo”, pues esto estaba dirigido a los dirigentes judíos que lo buscaban  para matarlo y nosotros como cristianos bautizados, somos hijos adoptivos de Dios, y por lo tanto no solo nos ofendía a nosotros sino a la Iglesia y al Espíritu Santo. Y para mi asombro, sin más respuesta, se me expulsó de forma fulminante, durante un año ¿o querría decir para siempre?

A esto le pregunté que por qué pecado me expulsaba, pues he sido testigo de adulterios mantenidos y públicamente sabidos, o incluso insultar al presbítero mientras oficiaba la misa, y en estos casos no hubo expulsión,  pero por qué nos expulsó a nosotros, no quiso responderme.

El problema es que todo esto se va conociendo con el paso de los años, cuando se hacen los distintos pasos, pues todo lo que se dice en ellos es secreto. Son los MAMOTRETOS o orientaciones para las catequesis que solo conocen los catequistas y no enseñan ni siquiera a los párrocos.

Esto hacen en las parroquias que kikotizan
CONSEJOS  PARA  LOS  PÁRROCOS

A los presbíteros que de buena fe que estén contemplando solicitar el camino para sus parroquias les quiero hacer unas consideraciones para reflexionar.

1)El Camino es un itinerario válido de iniciación Cristiana.
Esta frase es una de los máximos logros conseguidos por los iniciadores del camino, para conseguir introducirse como un virus dentro de las parroquias haciendo ver que gozan en todo del beneplácito del Papa.

Un virus, engaña al sistema inmune, para que no lo reconozca como extraño, y una vez dentro de la célula, utiliza parasitariamente todos los sistemas celulares para una única función, replicarse a sí mismo, hasta que acaba por matar a la célula infectada.

Una vez aclarado, por qué pienso que es un virus dentro de la Iglesia, continuaré con lo de itinerario de iniciación cristiana.
¿De verdad se puede pensar que son necesarios más de 20-30 años, para llegar a ser cristianos? ¿Cuánto tiempo tarda un seminarista en ser ordenado sacerdote? ¿Es que acaso los sacerdotes aún no son cristianos?

Es evidente que no, ese tiempo es necesario para realizar la reprogramación de sus miembros, convertirlos en una secta, apartarlos de su vida anterior sus hábitos anteriores, sus amistades, sus familias. Su forma de pensar, etc. En ese tiempo no van a adquirir muchos conocimientos, ni van a realizar obras de misericordia, solo van a hacer actividades dentro de sus grupos neocatecumenales, para escuchar siempre las mismas frases, e ir teniendo poco a poco más dependencia psicológico-afectiva de la comunidad y del catequista. A la vez que pasa a segundo plano los sacerdotes y el resto de la Iglesia.

Este itinerario no tiene como finalidad producir cristianos para integrarlos a la parroquia, sino producir neocatecúmenos, que llamen a más neocatecúmenos, y permanecerán para siempre recluidos dentro de su comunidad, y obedeciendo a los iniciadores del camino, a través de sus catequistas. Mirarán con desprecio al resto de la iglesia, que son de religiosidad natural, y también a los que pertenecieron al camino y lo dejaron en algún momento, pues aunque estén en la parroquia, hablarán de ellos como que “están en el mundo”.

Celebración kikiana
2) Cuando el camino entra en una parroquia, el control absoluto lo tiene el catequista itinerante, pues el párroco no conoce los DIRECTORIOS CATEQUETICOS que tiene el catequista (conocido como los MAMOTRETOS), que en los Estatutos del 2002, se ponía al párroco como garante de que se desarrollaría conforme a la Doctrina de la Iglesia, pero esto fue corregido en los Estatutos definitivos del 2008, en los que se pone en esa función al Obispo. Pero el Obispo, evidentemente no va a poder estar presente en los Pasos y demás momentos en los que el catequista, enseña la Teología Kikiana, sin que nadie le pueda contradecir.

3) Mienten descaradamente cuando dicen en sus estatutos, que una vez terminado el camino, los catecúmenos quedarán a disposición del obispo y el catequista queda liberado, como lo son por ejemplo los catequistas de confirmación, pues podemos ver cómo una vez terminado el camino, los neocatecumenales, siguen en su misma situación, encerrados dentro de su comunidad, realizando sus ritos, y a las órdenes del catequista itinerante y de Kiko.


CONSEJOS A LOS QUE ESTÁN EN EL CAMINO 

No está en mi intención ofender a las personas que están en el camino, pero les pediría que estudiasen el Catecismo, y se pregunten si:

De rodillas ante su señor
1) El Catequista puede pretender ser la voz de Dios para mandarnos obedecer sin entender las cosas. El Catecismo dice que el Director Espiritual debe llevar al catecúmeno a que tenga un encuentro con Dios, en cambio el catequista nos hace creer que él es Dios.

2)El estar en el camino no garantiza la salvación sin realizar obras de misericordia: Mt 25,33-46. No debemos confundir el camino, que es un medio para llegar a ser cristiano, con el fin, pensando que si estamos en el camino, ya tenemos garantizada la salvación. Cuando yo he salido del camino, pero dentro de la Iglesia Católica, los catequistas me han dicho que “estaba en el mundo” y que me iba a condenar.

3) El hombre no solo puede mejorar y ser cada vez más bueno, sino que con la ayuda del Espíritu Santo está llamado a la Santidad, y nuestra misión evangelizadora es para con todos y se hace tanto en el trabajo, como en la escuela, en el hospital, en casa, y no sólo cuando el catequista llama a empezar otra remesa de evangelización para hacer otra comunidad.

En fin todo esto está en el catecismo, y también se pueden consultar las encíclicas, sobre todo no os dejéis engañar por la frase de que el Señor os ha llamado a este camino, y no podéis desertar, esa es otra de las mentiras que usan para no dejar irse, a los que ven que todo esto es un engaño y una tortura psicológica. Animo, pues la Iglesia es mucho más que la visión miope que tiene el camino Catecumenal y fuera de vuestra reducida comunidad, también hay vida.

José Manuel García Ortiz»

jueves, 2 de agosto de 2018

Ex-kiko: están rotas mis ataduras (I)



Carta abierta publicada en la página Adelante la fe.


«Soy un padre de familia, de 59 años, que junto con mi esposa, hemos sido “expulsados” del camino neocatecumenal, después de unos 20 años en el mismo, por discutir al catequista los errores que estaba predicando a mazo y martillo, en contraposición a lo que se dice claramente en el catecismo católico.

En el CNC no hay derecho de defensa
Lo que me parece más lamentable aún, es que no se nos ha dado la oportunidad de abrir la boca, pues el estilo neocatecumenal es que el catequista habla (es la voz de Dios) y los demás, pobres pecadores incapaces de cambiar su triste condición, callan y obedecen. Pues bien sin mediar ni una visita, ni nada, ante mi postura de corregir lo que pensaba que era erróneo, se me expulsó, sin otra explicación. Pero no sólo eso, sino que desde entonces se han roto todos los lazos con la que era mi comunidad, en la que están padrinos de mis hijos por ejemplo, y no nos han llamado, ni siquiera cuando falleció una hermana de esta comunidad. Signos que denotan claramente el estilo del camino, que para nada se basa en los principios evangélicos sino en una obediencia ciega.

En primer lugar, quiero dejar bien claro, que no estoy en contra de las personas que están en el camino, nosotros estuvimos unos 20 años firmemente convencidos, pensando hacer lo que agrada a Dios, obedeciendo en todo, según nos permitía la Gracia Divina y en ese tiempo hemos sido catequistas nosotros mismos, responsable y corresponsable y mi esposa lectora. Pero en cuanto hemos manifestado nuestra discrepancia con lo que pienso que son herejías dentro del camino, se nos expulsó. Por eso, quiero sobre todo con esta carta, advertir a las personas, que estén pensando entrar en el camino, o actualmente dentro de él y a los sacerdotes que piensen admitir el camino en su parroquia.

Continuando con mi experiencia, al principio me creía a pie juntillas, lo que me decían mis catequistas, entre otras cosas porque se presentan como un grupo aprobado por la Iglesia y nuestra formación teológica era bastante escasa. Pero con el paso de los años, a medida que he ido profundizando en las enseñanzas de la Santa Iglesia Católica, se me hacía más evidente los errores que nuestros catequistas repetían sin cesar, y además me irritaba el hecho de que mis hermanos de comunidad, vieran al resto de la Iglesia con desprecio y un cierto aire de superioridad, todo lo que no sea camino, no vale.

Así se ve el amor entre hermanos neo
De las primeras cosas que me chocaban era la consabida frase: hay que crucificar la razón. Esto me movió a estudiar las distintas encíclicas y enseñanzas de la iglesia, y efectivamente en la encíclica FIDES ET RATIO, lo que nos enseña el Santo Padre es que la razón y la fe, son las dos alas que llevan al hombre a Dios. Por lo tanto pedía que los catequistas nos iluminaran y no que se limitaran a dar la perorata y exigir obediencia ciega, porque ellos dicen que el que obedece no se equivoca. ¿Acaso no obraron por obediencia los que crucificaron a Nuestro Señor Jesucristo? ¿o los que cometieron horribles crímenes en la segunda guerra mundial? Lo que más me maravillaba es que mis hermanos de comunidad, no se planteaban ninguna duda, porque para ellos el catequista es el Profeta, y como él mismo dice, la voz de Dios. Siempre le he recordado a los catequistas, que sólo el Papa cuando habla ex cátedra es infalible y ellos, no podían pretender ser la voz de Dios, y ser infalibles, uno de los pilares en que se fundamenta el Camino.

A partir de ahí, fui poco a poco convenciéndome de que nos estaban adoctrinando, paulatinamente y convirtiéndonos en una secta. Sí, efectivamente una secta, pues se crea un sentido de identidad diferente dentro de la parroquia y de desprecio a las demás realidades, todos están equivocados menos nosotros, y todos están en contra nuestra.

Bajo la defensa de LA NUEVA ESTETICA se le da más importancia a los signos externos que al sacramento en sí. Todos los cantos, la decoración de la asamblea (siempre repetida en todos los detalles, como si se tratara de una franquicia), de forma que nos hace sentirnos incómodos en otros sitios, con otra decoración. Y es que las iglesias son muy diferentes unas de otras pero los salones celebrativos del camino, son todos una copia que parecen prefabricadas al estilo dictado por Kiko, según su nueva estética, pues de Kiko para abajo, nadie tiene capacidad para elegir unos cuadros o unas sillas distintas, todo tiene que ser como lo ha dicho Kiko, la corona mistérica de estilo ortodoxo, y las sillas de metacrilato a 70 € como nos obligaron a comprar, la alfombra azul como el cielo (se ve que Kiko ya ha estado en el cielo y ha vuelto), la cruz del camino, etc. 

La kikostética
Todo esto deja bien claro la reprogramación que se intenta con sus miembros y la nula libertad que tienen ni para elegir los adornos de sus iglesias. Evidentemente esto lleva a sentirse incómodo en otro sitio que no esté adornado como es norma en el camino, y a separarnos de todo lo demás de nuestra Parroquia.

Si no hay eucaristía según el “rito neocatecumenal”, pues entonces no se va a la de la parroquia, llamada misa en tono despectivo. Por tanto se suele decir: “esta semana no hay eucaristía sino sólo misa”. En este caso, lo normal es no ir a misa, pues nadie nos ha hablado de los mandamientos de la Santa Madre Iglesia, o todo lo más ir a otra parroquia donde haya Eucaristía del camino, con lo que se pone de manifiesto la nula comunión con el resto de la parroquia, pues se prefiere ir a otra parroquia, en la que sí haya Eucaristía neocatecumenal.

Por otra parte se va creando una dependencia de los catequistas, a los que se pide consejo antes de casarse, y por supuesto deben ser los dos del camino, o si no, el que esté fuera, que empiece el camino. A una hija mía le pusieron trabas para continuar el noviazgo, porque el chico católico practicante, no estaba en el camino.

En cambio la obediencia al sacerdote no tiene ninguna importancia, y si se busca consejo de alguno, insisten los catequistas que no vayamos a cualquier cura sino a un cura de fe, que quiere decir “un cura proclive al camino”.

Más kikostética con janukiá y flores
Esta separación del resto de  la parroquia, también queda patente por ejemplo en la celebración del triduo pascual, que se hace en la comunidad y no en la parroquia, pues es del todo absurdo, pretender el apaño que se le ha ocurrido a los iniciadores, de ir a la Parroquia y luego al de la Comunidad. Yo estuve caminando con dos comunidades, y por lo tanto tenía que ir (y además tonto de mí, obedecía), durante el triduo a tres celebraciones el mismo día, que era el de mi comunidad, el de la otra comunidad, de la que era el responsable y por último al de la parroquia.

Igual podríamos decir de lo que es válido en la Iglesia, pero no es aceptado en el camino, por ejemplo, la incineración de los difuntos, la declaración de matrimonio nulo, la paternidad responsable, etc. En este último punto vemos como se mira con desprecio la enseñanza de la Humanae vitae, diciendo que la utilización de los tiempos fértiles para el distanciamiento del nacimiento de los hijos, cuando los padres lo ven necesario, por motivos graves, viene a ser el preservativo de la iglesia, y se les anima a mujeres que ya han tenido cuatro hijos por cesárea, a que se abran a la vida, para tener más hijos, cuando el consejo médico ha sido todo lo contrario.»