Acabada la
murga ombliguista en forma de carta, Ascen lo arregla con un comentario en el
que hace saber que gracias a su visión supra sideral ella sola está al tanto de
los millones de ucranianos en apuros, y todavía que le da tiempo y visión para
los del mundo entero, aunque me temo que no tiene remedio para ninguno de
ellos, más bien tras visualizarlo todo, solo se le ocurre cargar otro fardo
sobre las espaldas de los necios que les hacen caso:

«Viendo estos días los
millones de refugiados en Ucrania, también en Venezuela, en África, millones de
personas que viven como refugiados y que en estos días se hace más patente esta
problemática, viendo millones de personas que tienen que abandonar todo
corriendo, que ven destruir sus casas, que ante ellos queda la nada; me venía a
la mente el pueblo judío al ser deportado al exilio de Babilonia, cuando
Nabucodonosor destruye el Templo, arrasa Jerusalén y son llevados a Babilonia.
En esa situación Dios les manda profetas que les da una esperanza, que les
hacen ver sus pecados, que les denuncian, pero les anuncian una esperanza para
su vida. Sobre todo, el Señor envía profetas que les dan una esperanza que les
mantenga.
Pensando en la Pascua, hablábamos estos días, una
parte importante de la
liturgia de la Vigilia Pascua es la parte que
corresponde a los profetas, esas cuatro lecturas centrales, que a veces, en
algunas Vigilias se pierde el eco de la Palabra, porque se une con la
experiencia de los niños, entonces queríamos invitaros a que haya algunos ecos, unos
minutos, no muchos, para que no se pierda el ritmo de la Pascua, pero sí que
haya un momento, una oportunidad para que haya ecos de estas palabras
proféticas, que son tan existenciales, y tan llenas de esperanza; todos tenemos
experiencia de que un eco puede resucitar la asamblea».
Ya está. Eso
es todo lo que aporta la señora que está por ahí. Su preocupación por el ritmo,
cuando “la experiencia de los niños” lo rompe por completo y no está aprobado
por la Iglesia, es para llorar.
A
continuación, es el turno de Mario. Ya he dicho que Mario es tedioso, farragoso
y soporífero y que su estilo es mezclar citas de distintos autores con sus
comentarios que no aportan nada hasta que no se sabe quién dijo qué ni por qué
ni para qué ni a cuento de qué viene nada de lo dicho.
En esta
ocasión Mario empieza citando al cardenal Cañizares con ánimo, se diría
amedrentador:
«Leía
el otro día un artículo muy interesante, del cardenal Cañizares, sobre lo
que está pasando a la luz de la fe. Y comenzaba exactamente con esta frase de
Jesús:
“Si no os convertís
todos pereceréis”, que es para nosotros.
Jesús decía “si
no os convertís”, y después seguía con la parábola de la higuera y como
no daba fruto, le dice de quitar esta higuera porque si no da fruto, no
sirve. Pero los cultivadores dijeron: “No, déjala todavía un año, cavaremos la
tierra, le daremos abono, y si después de un año no dará frutos, la cortarás”».
En
resumen, lo que Mario defiende es que pese a las calentadas de metacrilato todavía
no se ha convertido nadie y que a ver si alguien da la sorpresa esta Pascua.
Y a
continuación, da recetas para mantener la paz en la comunidad… ¿No era
estupendo que volasen sillas? ¿No era necesario para que la comunidad funcionase?
¡Ah! Es que hay temas tabú:
«Como
decía antes Ascensión, delante de estos muertos, niños, mujeres
asesinadas,
ancianos que vagan sin saber dónde ir, destrucciones, emigrantes,
podríamos
ser tentados de tomar partido por un lado Ucrania, por otro Rusia, no sé
aquí en vuestras comunidades, en Roma había comenzado, y como han dicho muchas
veces Kiko y Carmen que con respecto a opiniones de política no discutir
en la comunidad. Porque la comunidad es un sitio para conversión, no para
dividir la comunidad sobre opiniones y el Señor nos invita a dejar el
juicio al Padre porque la cosa es muy complicada, no se pueden poner
unos de una parte y otros de la otra».
La
cantidad de veces que Kiko habla -mal- del comunismo y del marxismo y ahora
sale Mario con que no se puede tomar partido. ¡A buenas horas!
Pero lo siguiente es lo que me desconcierta:
«Por eso, porque
nuestras obras buenas, contribuyen a edificar el Cuerpo de Cristo para
el bien de la sociedad, pero también nuestros pecados, aún los ocultos, destruyen
el Cuerpo de Cristo, por tanto todos somos responsables de esta situación,
como dirá el Papa cuando consagrará a la Virgen de Fátima la humanidad y
pedirá perdón por los pecados de todos nosotros».
Para
empezar, el tostón en Madrid fue el 29 de marzo. El Papa ya había consagrado el
mundo al Inmaculado Corazón de María, así que debe ser que Mario se pierde con
los viajes en el tiempo que hacen. Y para continuar no sé que tiene que ver las
posturas políticas con el pecado ni con el Cuerpo de Cristo ni con la responsabilidad.
Para mí que es mezclar churras con merinas.
Y
justo eso es lo que sigue haciendo Mario: mezcla una frase de Cañizares de no
hace mucho con otra del obispo Wojtyla de 1965 y entre medias incluye afirmaciones
grandilocuentes de su propia cosecha como las siguientes:
«No lo saben [los
demás], nosotros por la iluminación de la iniciación cristiana sabemos lo
que está pasando, tenemos la misión de iluminar a los que están alrededor».
Por dejarlo claro: ellos sí que saben, salvo de política, tema tabú, excepto cuando a Kiko le da por hacer un mitin político, claro.
«Algunos
están convencidos de que el futuro reino del hombre en la tierra satisfará
todos los deseos de su corazón. Sabéis que en esta sociedad, hasta que ha
explotado el covid y después la guerra, se había ya programado un mundo
nuevo, de felicidad para todos, super tecnológico, han inventado el metaverso,
la realidad virtual, que quiere decir que todo está centrado en la
promoción de un futuro mejor, se quiere olvidar el pasado, hacer todo de
nuevo, en un mundo en el cual todos seríamos felices, aunque dominados
por una especia de dictadura, y ahora todo esto está cayéndose».
«No
es la vacuna la que nos salva...»
Tampoco
la comunidad, ni los mamotretos, ni la sardana final, ni los chupitos de leche
y miel… Pero quizá la papanatada más gorda sea la siguiente:
«En el Camino, se
nos ha entregado la Virgen María, como Madre, en el Santuario de Loreto».
Ya
lo he dicho en otra entrada, pero lo repito: Nadie puede dar de lo que no
tiene. El Camino y sus loros no pueden dar la salvación ni tampoco pueden
entregar a María ni como Madre ni como nada. No les pertenece.