jueves, 7 de abril de 2022

Tostón publicitario. Pascua 2022 (IV)

 

No tengo ganas de comentar la carta que lee Ascen. La describiré con una palabra: yoismo. Un desinterés pasmoso hacia la población ucraniana; ni vecinos ni compañeros de estudio -los kikinerantes solo están para le CNC, por lo que no tienen compañeros de curro- ni conocidos… No les importa nadie ni nada, solo su medio de vida.

Así que mejor no comento.

«Os leo esta carta que es muy expresiva y que es un consuelo escucharla: 

“Queridos Kiko, Padre Mario y Ascensión:
Queríamos contaros lo que ha ocurrido en Ucrania en este tiempo. Nosotros, según el programa, nos encontrábamos en Uzhgorod, en Transcarpatia, en la parte sudoccidental de Ucrania, haciendo los segundos escrutinios y la redditio symboli. Al mismo tiempo, hacíamos un curso bíblico-litúrgico para los presbíteros, algunos catequistas y todos los
seminaristas de los tres seminarios Redemptoris Mater de Ucrania: Kiev, Vinnitsa y Uzhgorod, que es greco-católico. Para este curso vinieron Francisco Voltaggio y Ezequiel Pasotti. Para nosotros fue un consuelo enorme tenerlos en estos momentos en que comenzó la guerra.
La situación se precipitó el 24 de febrero. Estábamos haciendo nuestro trabajo habitual: la kikangelización, las katekesis en distintas parroquias de varias ciudades, la formación de los jóvenes de post-confirmación... Todos estábamos trabajando, oyendo las noticias sobre el aumento de las tropas del ejercido ruso en las fronteras de Ucrania, pero, sinceramente,
no creíamos que podía (sic) estallar la guerra. Esperábamos, rezábamos al Señor, para que esto no sucediera. Verdaderamente nos quedamos sorprendidísimos de que el 24 de febrero se comenzaran las operaciones militares, aquí en Ucrania. Las bombas, que caían por todos lados, crearon un pánico general en la población. Muchísimos, recogieron sus cosas, y
otros, sin tomar nada, se marcharon en dirección a las fronteras. Bastantes hermanos de las comunidades y muchas de las familias en misión, partieron hacia las fronteras para huir del horror de la guerra.

Por otro lado, Ucrania ya está en guerra desde el 2014, cuando Rusia ocupó Crimea y también dos regiones del este de Ucrania, Donetsk y Lugansk, una zona muy rica en materias primas y también en industria, etc. Nosotros intentábamos hacer una vida normal, viviendo, estudiando, trabajando, pero siempre bajo la sombra de la guerra. En este momento, cuando comenzó el ataque, todo se ha derrumbado, verdaderamente fue con una violencia impresionante, que suscitó un pánico inimaginable. La gente huía de Kiev, de Járkov y otras ciudades hacia las fronteras con Polonia, Hungría, etc. Un río de coches que caminaba hacia las fronteras.
Actualmente hay 3,5 millones de refugiados fuera de Ucrania, sobre todo en Polonia, y también en Eslovaquia, Hungría, Alemania, y otros países. En la actualidad, en las ciudades más afectadas por la guerra, quedan muy pocos catecúmenos, muchísimos han emigrado a otras ciudades del país. Se esconden en varios pueblos, con sus familiares o con los hermanos del Camino. Aquí, en Transcarpatia, hasta el día de hoy, estamos bastante
tranquilos. Las sirenas obligan a bajar a los refugios por posibles ataques de misiles, pero gracias a Dios, por ahora, no ha caído ninguna bomba.
Ahora seguimos trabajando en los encuentros y escrutinios con las comunidades de aquí. Estamos en continuo contacto con todos los hermanos de toda Ucrania.
Estamos muy impresionados y agradecidos de ver la obra que Señor está haciendo. Vemos como a hermanos que parecían débiles les está dando una valentía impresionante. En Vinnitsa, que por ahora no ha sido muy atacada, pero si se oyen los ruidos de las bombas y las sirenas, los hermanos han continuado a reunirse (sic) por comunidades, van a rezar por las mañanas los (sic) laudes, han continuado la escrutazio, pero lo más interesante, es que
asisten más de lo normal, teniendo en cuenta que se han marchado un número significativo de los hermanos.

Han quedado en Ucrania cuatro de las familias en misión extranjeras [de veintinueve] y cuatro ucranianas. Estamos hablando con las familias en misión que están en sus países respectivos y todos tienen el corazón partido de estar lejos de Ucrania y están deseando poder volver.
Estamos siendo espectadores de la potencia del Señor en medio de los hermanos. No dejamos de asombrarnos de ver cómo el Señor toca el
corazón de determinados hermanos y los hace actuar con fe de una manera heroica. Los que se han quedado en estas ciudades de gran riesgo, no
quieren marcharse y están con un Espíritu maravilloso. Dicen que están tocando el cielo, que la presencia de Dios es tan fuerte, que a pesar del miedo por las bombas y explosiones, cuando abren una palabra al azar, o rezan, el Señor les impele a seguir allí. Nosotros les decimos que no permitan que el odio entre en sus corazones y muchos nos dicen que están
rezando por sus enemigos. Nos cuentan cómo las celebraciones les ayudan tanto: van con miedo y escuchando la palabra, los ecos y la homilía salen resucitados. Hay ecos de jóvenes, maravillosos. Nos dicen que nadie les quitará nunca lo que allí están viviendo y que durante estos treinta años de Camino el Señor les ha preparado para este momento y que están dispuestos a servir y a morir por Cristo.
Los presbíteros del Redemptoris Mater, cuando oyeron que comenzó la guerra, dejaron el curso y partieron inmediatamente a sus ciudades en sus parroquias. Ahora, continúan contentos, siendo verdaderos pastores, reuniendo al resto de Israel que se ha quedado disperso, llamando uno por uno a todos los hermanos para saber quién ha quedado, sosteniéndoles, e incluso llevan a los más débiles a vivir a la parroquia. De manera que, por
ejemplo, en una parroquia de Kiev, viven juntos más que 20 hermanos, creando una comunidad. Celebran palabras, eucaristías y escrutan con los hermanos por las casas, arriesgando su vida.

Una familia ucraniana que permaneció en Kiev hasta hace poco, cuando estaban en el refugio, como todas las noches, se le acercaron sus vecinos, que se estaban organizando para coger las armas y le dijeron a el padre: y tú, ¿qué arma tienes? Y él sacó del bolsillo la cruz de la traditio y les dijo: ¡Ésta es nuestra arma!
Los hermanos dicen claramente, que no se han quedado por nacionalismo, que han visto del Señor permanecer. Nosotros hemos dicho que cada uno hiciera lo que el Señor les inspirase, sobre si marcharse o no. Lo único en lo que hemos insistido es en que no se separen las familias. El problema es que los hombres desde los 18 años hasta los 60 no pueden salir del país porque pueden ser llamados para el ejército, sólo los que tienen tres hijos o más pueden salir.
En la casa de convivencias que estamos construyendo en Zhitomir se encuentran un grupo de chicos que están curándose de la pornografía, el alcohol, el juego, las drogas, etc., ayudados por un matrimonio y varios seminaristas. Uno de ellos ha escrito esto.

“Hoy, levantándome para vigilar, de nuevo no podía más porque ayer por la noche las bombas cayeron más lejos, pero los aviones volaron más tiempo, y esto es lo más duro. Hemos rezado el oficio y abierto un evangelio que decía: “Ánimo, SOY YO, no tengáis miedo. Mirad mis manos y mis pies (...). Quedaos en la ciudad hasta que venga el prometido de mi Padre”.
Doy gracias al Señor que me está dando esta precariedad completa que antes no tenía. Si Él no me responde, me muero. Pero me responde, y muy fuerte. Y estando tumbado por tierra, con los aviones por encima, le tengo que preguntar, lo que decías siempre tu: ¿Tú estás? Me amas? Esto es maravilloso”.

Nosotros nos encontramos en una de las zonas más tranquilas, porque nos pilló aquí la guerra haciendo los segundos escrutinios y la redditio. Una pareja que venía a escuchar los escrutinios para aprender, ese día se encontraba un poco en crisis por la situación de la guerra y no entendían el por qué de continuar los escrutinios en esta situación. Al final de la reunión de los escrutinios nos dijeron: hemos entendido que la verdadera guerra se encuentra aquí, luchando contra el demonio.

Aquí han venido muchísimos hermanos, de manera que el Señor nos ha inspirado, formar dos comunidades en diáspora con todos los refugiados, una en Uzhgorod y otra en Mucachevo. Hay hermanos de todas las etapas
de Camino, de todas las ciudades, de todas nacionalidades, y han empezado a caminar este sábado, !esto es una verdadera bomba!
Por otro lado, nos venían los jóvenes a pedir trabajo, porque no sabían qué hacer todo el día, y las madres pensaban que los niños debían también hacer algo, así que hemos formado dos escuelas, una en cada ciudad. El Señor es tan genial que inspira cosas y las realiza. Resulta que aquí han venido varias chicas y familias en misión y diversos hermanos y que tenemos especialistas de todo tipo, desde filólogos de ucraniano, español, italiano, polaco, inglés y francés, hasta profesores de matemáticas, música, de danza, de teatro y de los primeros años de escuela. Los niños y los jóvenes están contentísimos. El Señor nos va empujando a hacer cosas que él mismo apoya y realiza.

Sería para escribir un libro con los testimonios que nos escriben y las cosas que oímos cuando les llamamos por teléfono. Continuamente estamos llamando para saber cómo estén y para sostenerles, y resulta que nosotros mismos quedamos consolados por lo que el Señor opera en ellos, dicen cosas maravillosas.
Nosotros somos espectadores de milagros, ahora mismo si contamos cuántos hermanos han quedado en Ucrania, se podría pensar que esto es un desastre total. Pero vemos que el Señor está reforzando en la fe de una manera muy fuerte a estos hermanos. Sabemos que muchos de los que han salido serán tentados por el demonio para quedarse en otros países, para tener una vida más burguesa, con más dinero. Rezamos para que el Señor de (sic) discernimiento a todos y después de esta guerra puedan volver del exilio para reconstruir juntos Jerusalén, la presencia de Cristo mismo en Ucrania.
Rezad por nuestros catecúmenos para que puedan resistir esta prueba, amando a sus enemigos y dando testimonio de la fe que han recibido.
Y rezad también por nosotros, que somos unos pecadores, indignos de trabajar aquí y de ver los milagros que aquí se están realizando, para que podamos resistir firmes hasta el final.
Os queremos muchísimo.

P. Rajmund, María Eugenia, Stanislaw, Kiryl”».

 

martes, 5 de abril de 2022

Tostón publicitario. Pascua 2022 (III)

 

Retomo el tostón, que a continuación discurre por otro de los mantras favoritos de Kiko, el malísimo y peorcísimo de todos:

«Cristo ha resucitado, ha vencido a la muerte y quiere vivir entre nosotros. Pero para que Dios nos dé su Espíritu necesita que lo aceptemos. Necesita nuestra conversión. Debemos querer quitar de nosotros la levadura vieja. Dios no puede hacer las cosas sin nosotros.
No juzguéis a nadie, nunca. ¿Cómo puedes juzgar a alguien si eres el peor de todos? El que juzga, ya no es cristiano; el que juzga está condenado a cometer
el mismo pecado que juzgó. ¿Has juzgado a ese hermano? Tú Lo harás peor, por juzgar. Considérate el último y el peor de todos. Este es el espíritu del Cristianismo».

Sé de uno que juzga sin piedad a los párrocos que no quieren en CNC en la parroquia, a los religiosos de misa de 12 que, según él, tratan de instrumentalizar y servirse de Dios, a los obispos endemoniados, a los curas que tienen la culpa de que todos se divorcien…

Y así llega el momento de la autoalabanza de quien ni tiene abuela ni duda en usar el nombre de Dios a su antojo:
«Dios nos enseña que es una gracia, el hecho de haber recibido las catequesis
de Kiko y Carmen».

Para de inmediato insistir en que si tu marido es adúltero es porque justo eso te hace falta a ti, que eres peor que nadie:

«¡Cómo es posible que todavía juzguemos! Convirtámonos en esta Cuaresma, seamos humildes. ¿Qué es ser humilde? Aceptar cosas que aparentemente son malas. ¿Por qué no me tiene que pasar esto a mí, por qué? ¿Te falta dinero, tienes un problema con una hija, con un hijo, tienes un problema con tu esposa, tienes un problema con tu marido que está con otra mujer? ¿Por qué no, por qué no te puede pasar a ti? Deja de juzgarlo, es inútil, detente, ámalos y considera que tú eres peor. El último y el peor de todos, indigno de estar aquí. 

Y acto seguido declara hipócritas como los fariseos a todos los oyentes:

«Esto lo digo en relación a la levadura de los fariseos que es la hipocresía. ¿Qué levadura debemos quitar para prepararnos bien, en Cuaresma, para celebrar la Vigilia Pascual, qué levadura debemos quitar? La hipocresía. Ahora una pregunta: ¿no eres un hipócrita? "¡No, yo no!" Falso».

Motivo por el que necesitan convertirse a marchas forzadas, que ya queda poco tiempo, así que, aunque siempre se hayan repudiado las novenas, los sacrificios, los ayunos, los esfuerzos y esas cosas de beatorros de misa de 12, ahora toca recurrir a ellas:
Preparémonos todos para esta vigilia que se acerca, esta Santa Pascua, esta
noche maravillosa. Esta es una noche única; quizás en el año 2022 alguno de
nosotros muera, iremos con el Señor; no sabemos, quizás es la última Pascua;
preparémonos para ella con vigilias, ayunos, mortificaciones, limosnas y oraciones. ¡Ánimo!, ofreciendo a Cristo todos los pequeños sufrimientos, como rescate por nuestros pecados y como rescate también por los pecados de los demás.
Estemos toda la noche en vela, porque es una noche sacramental: una espera
de la segunda venida del Señor».

Kiko une las mortificaciones con pasar la noche en vela, que no es ningún requisito ni hace más santo ni da más discernimiento, dicho sea de paso. Es decir, parece que lo toma como una mortificación más, no como una fiesta, lo que es cierto en el CNC y también es un disparate del CNC.

Y la traca final es:
«Estoy más joven que nunca, con más fuerza y con más amor hacia vosotros,
y con ganas de ayudaros a que vivamos una Pascua maravillosa, porque cada año viene la Pascua a invitarnos a morir con Cristo y a resucitar con Él. Así que este año 2022, viene el Señor contentísimo de amarnos, de estrecharnos y de decirnos: “¡Ánimo! Sigamos adelante, que vuestra vida es una cosa maravillosa. Morir es mejor que vivir. Si morís venís conmigo, que os estoy esperando en el cielo, que he ido a prepararos un lugar”. En el cielo nos ha preparado el Señor un lugar eterno y maravilloso, inmortal. Nuestra vida tiene una dimensión eterna, de inmortalidad. Por eso, hermanos, ánimo.

Ya sabéis: si miráis hacia la derecha toca hacer sacrificios y mortificaciones; si miráis hacia la izquierda, Kiko dice que Jesús dice que no te esfuerces, que ya lo tiene todo preparado para ti en el cielo sin que tengas que hacer nada de nada. ¿Coherencia? ¿Eso qué es?

Lo que me ha sorprendido es que con la que está cayendo, unos que se las dan de conocer los misterios profundos del ser humano no hayan hecho ni una mención a la guerra, pero entonces se levanta Ascen para sacar el tema…

«En medio de todo lo que vemos, de las noticias y de todas esas imágenes,
que parecen el infierno, toda la destrucción que nos muestran las televisiones,
queríamos leeros una carta que nos ha escrito el equipo itinerante de Ucrania,
porque en medio de esta destrucción escuchar esta carta es como un bálsamo de que el Señor está actuando allí en medio de todo este sufrimiento. Supongo que algunos habréis oído las noticias de alguna de las familias que estaban allí, que han tenido que salir, los milagros que Dios ha hecho para ayudarles cuando tuvieron que escapar corriendo porque empezaron los bombardeos… Cuentan milagros en medio del dolor de haber abandonado aquel pueblo en el momento del sufrimiento. Casi todas las familias han salido, salieron el último día, el día en que empezaron los bombardeos, pues hasta ese día permanecieron allí. Tenemos muchos hermanos en Ucrania que están sufriendo, algunos han salido, otros están allí en la frontera. Estamos rezando para que el Señor los ayude, para que no mueran nuestros hermanos, le estamos pidiendo a Carmen que los proteja».

Primero el gueto, después el gueto y solo el gueto. Ellos no piden indiscriminadamente como hacen los religiosos de domingo, ellos solo piden que el señor, sea quien sea, ayude a los suyos y que no mueran los suyos. Los demás que se fastidien.

La carta la dejo par otro día.