viernes, 19 de abril de 2013

Para ser cristiano no basta con "CAMINAR" sino SEGUIR a Jesucristo

Esta es una carta escrita por el sacerdote F.E.  dirigida  a los neocatecumenales, es sorprendente ver  como nada a cambiado y el comportamiento y prédicas y maniobras de los kikos siguen siendo las misas que en el 2001, años en los que el blogger desconocía la existencia del movimiento neocatecumenal , la carta no tiene pierde y este blog hace eco de ella actualizándola y haciendo suyo los reclamos aquí expresados.

He decidido ocultar el nombre del sacerdote autor de la carta para evitar represalias de algún tipo  por parte de los Kikos

15 de Abril de 2001 Pascua de Resurrección

En la Iglesia de Dios que peregrina en H. , del cura F.E al presbítero


Gracia, misericordia y paz, de parte de Dios y de Cristo Jesús, Señor nuestro (1Tm 1, 2).

Querido hermano: no quise quedarme en la reunión de arciprestazgo y responder a tus acusaciones porque estaba lleno de ira y temía herirte a ti y a otros con el tono o la forma de decir cosas de las que, durante mucho tiempo, no he querido hablar. Pero, dadas las circunstancias y habida cuenta del cariz que están tomando las cosas, pienso que ha llegado el momento de hacerlo –con caridad ciertamente, pero también con claridad– por respeto a tanta gente sencilla que sigue un proceso de fe en las Comunidades Neocatecumenales (CNC) y por amor a la Iglesia que nos bautizó y en la que el Señor nos dio la fe.

Durante bastantes años –mas de los necesarios–, hemos evitado hablar abiertamente de las CNC por miedo a que se rompiera la unidad y porque es imposible abordar ningún tema pastoral o teológico sin que algunos de vosotros os deis por aludidos u os sintáis atacados, cuando lo que se dice no se ajusta a lo que pensáis o hacéis. Algunos empezamos a estar cansados de oír siempre la misma cantinela. Cada vez que alguien muestra su desacuerdo con algunas de las prácticas que seguís o algunas de las ideas que circulan entre vosotros aparece la defensa a ultranza y se produce una reacción no racional, sino emocional, no de argumentos sino de sentimientos. Te recuerdo que este tipo de reacciones –más emocionales que racionales– se llama autorreferencia y que es uno de los síntomas de la neurosis obsesiva. Lo curioso es que no se da la misma reacción cuando la crítica es sobre la Iglesia o los pastores. Parece como si os doliera más lo que se refiere a las CNC que lo que se refiere a la misma Iglesia. En cuanto al argumento tan recurrido de que el Papa está con vosotros, me permito recordarte que el Papa está con todos –no solo con algunos– y que la comunión con el Obispo de Roma pasa, en cada Iglesia Local, por la comunión con el Obispo propio. Si hoy se puede prescindir del Obispo para salvar la comunión con Roma, mañana se podrá prescindir de Roma para salvar la comunión con Dios.

La prudencia que muchos hemos mostrado para evitar enfrentamientos, que no hacen bien ni a las personas ni a la Iglesia, la habéis interpretado como debilidad y el silencio como otorgamiento. Pero ¡hasta aquí llegó! Creo que la paz y la unidad que se basa en el silencio no es fruto del amor sino del temor (Cfr. 1Jn 4, 18) . Solo la verdad nos hace libres (Jn 8, 32)  y solo en la libertad que Cristo nos da podemos amar de veras. Si hasta ahora la prudencia ha aconsejado callar, ahora el celo aconseja hablar (Cfr. Is 62, 1) . Ha llegado el momento de que la prudencia ceda el sitio a la verdad porque no hay que tenerle miedo a la luz, sino todo lo contrario (Cfr. Jn 3, 20 – 21) . El amor a la Iglesia y al Evangelio de Cristo nos debe empujar a todos a repudiar el silencio vergonzoso no procediendo con astucia, ni falseando la palabra de Dios .

Vuestro discurso siempre es: “¡Eso ya lo hacemos nosotros!” o “¡Eso va contra nosotros!”. Desde la autosuficiencia y el victimismo, habéis llegado incluso a menospreciar y descalificar públicamente en vuestras asambleas otras iniciativas pastorales, tachándolas de proyectos humanos frente a lo que vosotros hacéis que – ¡indudablemente!– siempre es obra del Espíritu. ¡Como si alguien pudiera tenerlo en exclusiva! En este punto, te recuerdo la doctrina de ¨Pablo sobre los carismas que puedes ver en Rom 12 –donde el apóstol aconseja que el amor sea sin fingimientos, estimando en mas a los otros  y que no nos tengamos por sabios (Rm 12, 16) – y 1Co 12 donde dice, entre otras cosas, que existen muchos carismas, pero un mismo Espíritu (1Co 12, 4). A mí, personalmente, me alegra que el Espíritu sea tan fecundo en su Iglesia y, por eso, me entristece ver que algunos, para justificar su carisma, menosprecian o niegan otros carismas. Me parece una presunción grande que alguien –por muy iluminado que esté– pretenda acaparar al Espíritu Santo. Pienso que no se deja atrapar por nadie y se aleja cuando alguien lo intenta.

Tu amor al CNC es tan grande que te impide ver sus defectos. Olvidas que solo Dios es bueno (Mc 10, 18) y que considerar perfecta e inmejorable cualquier realidad de este mundo es una forma de idolatría. Dios se sirve de muchas cosas para hacernos llegar su gracia, pero es signo de sabiduría y prudencia no confundir el agua con el cántaro. Sería bueno que repasaras en tus manuales de teología la doctrina sobre las mediaciones. Si no quieres ir tan lejos, te sugiero que leas Os 2, 4–25, donde Dios pleitea con su pueblo precisamente porque había olvidado quien le daba el trigo, el vino y el aceite, el oro y la plata. Da gracias a Dios por el bien que te han hecho las CNC, pero no caigas en el error de pensar que, por ello, tienen que ser buenas para todo el mundo, ni pensar que son lo único bueno que hay en la Iglesia o que sean totalmente buenas. Todas las medicinas tienen contraindicaciones y un mismo medicamento puede salvar a un enfermo y matar a otro. Y, por favor, no me digas que tu medicina es el Evangelio porque no es de eso de lo que estamos hablando, sino de una forma muy concreta y discutible de leerlo, interpretarlo y aplicarlo.

Os he oído decir muchas veces que las CNC son obra del Espíritu. No te lo discuto. Todo en la Iglesia es obra del Espíritu, hasta que deja de serlo. Pero es un grave pecado utilizar este argumento para negar la legitimidad a toda revisión y rechazar toda crítica, porque de esa forma se hace al Espíritu cómplice de la propia ceguera y dureza de corazón. Espero que no se refiera a esto Jesús cuando habla de la blasfemia contra el Espíritu Santo  porque su juicio es muy severo.

Pensáis que el método que utilizáis es perfecto y atribuis los fallos a las personas. Olvidáis que también hay un pecado estructural. Por eso la Iglesia –por su máximo representante, el Papa– en el año Jubilar pidió perdón por los pecados del pasado que, indudablemente, no eran sus pecados personales; olvidáis que es un pecado absolutizar los métodos, y que la Iglesia, que es una madre sabia, en la tercera fórmula de la renovación de las promesas bautismales, presente como una seducción satánica “el quedaros en las cosas, medios, instituciones, métodos, reglamentos, y no ir a Dios”.

Hubiera sido bueno, que en el Año jubilar, los dirigentes de las CNC hubieran oído la llamada a la conversión que el Papa hizo a toda la Iglesia para revisar lo que en ellas hay de revisable y para pedir perdón a todos aquellos a los que se ha humillado e infligido grandes sufrimientos al aplicar fielmente ese método que algunos consideráis perfecto; sufrimientos de los que un día tendrán que responder ante Dios quienes han puesto el método por encima de las personas desoyendo así las palabras del Salvador que advirtió de este riesgo cuando dijo que el sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado (Mc 2, 27), lo que significa que las personas están por encima del método y no el método por encima de las personas. No se puede anular la Palabra de Dios para seguir tradiciones humanas (Cfr. Mt 15, 6).

No queréis ver que, cuando los dirigentes, en la aplicación fiel del método, cometen abusos como la intromisión en la conciencia ajena –algo que la Iglesia siempre ha condenado (“De internis, nec Ecclesia iudicat”)– o el erigirse en únicos intérpretes legítimos de la voluntad de Dios sobre la vida concreta de las personas para exigir una obediencia ciega a sus indicaciones –olvidando que para ser libres nos ha liberado Cristo (Ga 5, 1)–, entonces el pecado es del método y tiene que ser revisado.

¿No te has preguntado por qué abandonan las CNC personas que, durante muchos años, han pertenecido a ellas y ocupado cargos de gran responsabilidad? ¿No se te ha ocurrido pensar que se les ha puesto en la tesitura de tener que optar entre la fidelidad a los dirigentes y al método y la fidelidad a Cristo y a su conciencia? ¿No te has parado a pensar que muchos de los que no “caminamos” como vosotros tenemos razones para no hacerlo? ¿En ningún momento te has preguntado quién está en el camino equivocado: si nosotros o vosotros? Pero, aun en el caso de que estéis en un camino correcto ¿has olvidado que el viento sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va? Pero no: vosotros tenéis pronto el juicio y la condena para los demás si no entran en vuestro juego y os endosáis la bandera de la persecución y el martirio para justificar vuestra cerrazón.

Alentáis el complejo
 de victimas en los miembros
 de las comunidades
Habéis olvidado que una cosa es disentir y otra perseguir. Alentáis el complejo de victimas en los miembros de las comunidades y les hacéis creer que son perseguidos hasta por la misma Iglesia. Creo que no os habéis parado a pensar el daño que se hace a las personas y a la verdad cuando gente que ha estado siempre lejos de la Iglesia y que ha escuchado vuestra llamada –¡hecha en nombre de la Iglesia!– os oye decir que esa Iglesia –por sus ministros– les rechaza y les persigue.

Es cierto que el Espíritu suscita en la Iglesia en cada momento lo que mas le conviene, pero también lo es que la condición humana puede volverse contra ese mismo Espíritu y lo que fue obra suya en los comienzos puede dejar de serlo en curso del tiempo. Para evitar que esto suceda la Iglesia posee el carisma del discernimiento. Pablo, hablando a los Gálatas nos advierte del peligro que acecha a los cristianos de actuar contra el Espíritu. Los signos de su presencia en un grupo eclesial son manifiestos: Amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio de sí (Ga 5, 22 – 23). Por el contrario, los signos que denotan su ausencia son la vanidad, la provocación y la envidia (Id. 5, 26).

Cuando en el interior de un grupo eclesial se cultiva la vanidad de la propia excelencia hasta el punto de menospreciar a otros (Cfr. Lc 18, 9 –14) –como estamos cansados de comprobar los que, según vosotros, no caminamos–, el Espíritu no está ahí. A veces me preguntan si yo camino y yo digo que sí: detrás de Cristo –eso al menos intento–. Porque el problema no es si se camina, sino detrás de quien se camina. La vida cristiana, hermano Antonio, no consiste en caminar sino en seguir a Cristo  (Mt 16, 24) y el seguimiento de Cristo, en la historia de la Iglesia, ha cristalizado de múltiples maneras. La herejía, surge cuando una de esas maneras –de palabra o en la práctica– pretende ser la única valida y legítima y se constituye en norma para todas las demás.

La Iglesia, que Cristo fundó hace 20 siglos, a lo largo del tiempo ha cometido errores y sabe que debe oír continuamente la voz del Maestro que la llama a convertirse, no sea que predicando a otros quede ella misma descalificada (Cfr. 1Co 9, 27). Me imagino que esa llamada también debe resonar en las CNC, fundadas por Kiko en el siglo XX. Claro que, si no hay nada que revisar en ellas, entonces es que son perfectas: ¡más que la Iglesia fundada por Cristo!

Hermano Antonio, con toda humildad te digo, parafraseando las palabras de Pedro: Convertíos, purificaos en el nombre de Cristo para que Dios os perdone y podáis recuperar el Espíritu (Cfr. Hch 2, 38). Poco y mal quieren a las CNC quienes desoyen y reprimen toda crítica interna o externa y todo intento de revisión y renovación porque no dejan oír lo que el Espíritu dice a las Iglesias en cada momento histórico (Cfr. Ap 3, 22). Cuando os negáis a revisar, os negáis a cambiar y ahogáis la voz del Espíritu.

Comenzaste tu alegato acusando a este Seminario de “proscribir” (sic) a las CNC. Esta afirmación que circula entre vosotros como una consigna porque no es la primera vez que la oigo, es injusta por falsa e hipócrita. Permíteme que te diga –con caridad y claridad– que es justamente lo contrario: es en las CNC donde se ha proscrito a este Seminario y es en las CNC donde se proscribe a todo el que no comulga con sus ideas o métodos. Es de dominio público el juicio que se hace de los sacerdotes –¡y hasta de los Obispos!– que son críticos con ellas y que algunos han sido vetados –¿por quién y con qué autoridad?– para que no se les llame a celebraciones penitenciales. Te recuerdo –para que se lo recuerdes a quienes parecen haberlo olvidado– que, si alguien cree ser de Cristo, considere una vez más dentro de sí mismo esto: si él es de Cristo, también lo somos nosotros (2Co 10, 7). Ciertamente no osamos igualarnos ni compararnos a algunos que se recomiendan a sí mismos. Midiéndose a sí mismos según su opinión y comparándose consigo mismos, obran sin sentido. Nosotros, en cambio, no nos gloriamos desmesuradamente (2Co 10,  12– 13). Por otra parte, hermano Antonio, ¿Qué tienes que no lo hayas recibido? (1Co 4, 7).

De todas formas, puestos a presumir, presumamos neciamente (Cfr. 2Co 11, 16 – 17). Tú te crees cristiano porque “caminas”; yo no lo soy menos porque llevo mucho tiempo caminando detrás de Cristo, aunque reconozco que con muchos tropezones a causa de mis pecados que, como espinas, llevo clavados en mi carne para no sentirme superior a nadie (Cfr. 2Co 12, 7). Tú tienes tu forma de entender el seguimiento de Cristo: la que has encontrado en las CNC; también yo: la que he conocido en el Evangelio de Jesucristo, camino, verdad y vida ( Jn 14, 6) , solo que no menosprecio a quienes no ven las cosas como yo, ni trato de meter a todo el mundo en mi camino, en mi verdad y en mi vida. Tú te haces llamar presbítero – anciano–; yo también lo soy, aunque me gusta que me llamen cura porque me recuerda que, como al buen samaritano (Lc 10, 25 – 37), el Señor nos ha puesto para curar las heridas de la gente y para sentirnos prójimos de los que sufren; y me inquieta bastante saber que, al final, se nos va a juzgar, no por el conocimiento de la Palabra de Dios del que tanto alardeáis, sino por la misericordia y el amor (Mt 25, 31 – 46; Mt 7, 21 – 23). Vosotros os llamáis hermanos unos a otros; yo también os llamo hermanos, a vosotros y a todos los demás, porque creo que el buen Dios, que hace salir el sol sobre justos y pecadores (Mt 5, 45), es padre de todos. Hermano Antonio : todo esto te lo digo no como méritos personales de los que quiera alardear. Los cristianos damos culto en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús sin poner nuestra confianza en la carne (Flp 3, 3), sabedores de que no es aprobado el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda ( 2Co 10, 17 – 18). Pero lo saco a colación porque, si alguno aduce méritos semejantes, yo con más razón (Cfr. Flp 3, 4 ). Ya es tiempo de que abandonéis el discurso de la perfección de las CNC y dejéis de presentarlas como si fueran la única vía de salvación. Ese planteamiento conduce al fanatismo, la obcecación y la intolerancia que son la antesala del sectarismo y eso no beneficia ni a las personas, ni a los grupos, ni a la Iglesia. A no ser que penséis que efectivamente fuera de las CNC no hay salvación, en cuyo caso estaríamos ante la herejía que es el umbral del cisma.

Pero sigamos hablando de proscribir. Hablemos de la crítica interna, de aquellos que –dentro de las CNC– se atreven a disentir y mostrar su desacuerdo con relación al método, a la interpretación que se hace de los acontecimientos personales o a la conducta de algunos responsables. Tu sabes bien que en el seno de las comunidades no se permite la crítica de la institución; sólo la autocrítica personal. Y sabes cómo son tratados los que se atreven a oponerse a los dirigentes o se muestran críticos, hasta que o se someten o abandonan, algunos después de muchos años. Y sabes también la interpretación que se hace al resto de los miembros de la salida de estas personas. Te pregunto de nuevo: ¿quién proscribe a quién?

Dices que tienes en tu parroquia 150 jóvenes. Y dices bien “en” tu parroquia; pero sería bueno saber cuántos de ellos son “de” tu parroquia, es decir, de la grey que la Iglesia te ha encomendado. Si abandonas tu rebaño para cuidar el rebaño para cuidar el rebaño de otros ¿en qué está el mérito? Dijiste también que los jóvenes que se sienten llamados no quieren venir a este seminario porque aquí están proscritos. Si no han estado en el Seminario ¿como saben eso? ¿No será que quienes deben orientarlos en el discernimiento previo prefieren un Redemptoris Mater antes que un Diocesano y por eso se les dice que aquí van a ser perseguidos? Por otra parte, hermano Antonio, si toda vocación es un don de Dios a su Iglesia, deberíamos alegrarnos y apoyar cada una de las vocaciones que surjan. Sabemos como apoyáis en todos los aspectos a los jóvenes de vuestras comunidades que se preparan en los Redemptoris Mater. Pero ¿qué apoyo prestáis a los jóvenes de vuestras comunidades que optan por un Seminario diocesano? “Proscribir, perseguir” son palabras muy fuertes para un joven que se plantea la vocación. Algún día los responsables de esta manipulación tendrán que responder ante Dios de lo que están haciendo.

Por otra parte ¿a qué os referís cuando habláis de proscribir en el Seminario? Comencemos por aclarar que en cuanto comunidad educativa, el Seminario Mayor determina su fisonomía por su fin específico de acompañar todo el proceso vocacional, mediante el discernimiento de la vocación, la ayuda para corresponder a ella y la preparación para recibir el Sacramento del Orden. Así lo tienen establecido los Obispos en el Plan de Formación Sacerdotal para los Seminarios Mayores (N. 13; cfr. PDV 61a). No es este seminario, sino el seminario – es decir, los responsables puestos por el Obispo al frente del mismo y no los catequistas o los responsables de una determinada comunidad– quien tiene la responsabilidad de acompañar, discernir, ayudar y preparar a los futuros sacerdotes.

En otro lugar dicen los Obispos: Ante las diversas espiritualidades que existen en la Iglesia, el seminarista habrá de cultivar la que le es propia, pudiendo incorporar otros elementos que, efectivamente, supongan un enriquecimiento personal en su formación como futuro presbítero diocesano secular. Es responsabilidad del Seminario discernir y dar cohesión a las aportaciones que puedan provenir desde otro tipo de espiritualidades (Id. 65; PDV 68). La Iglesia siempre ha reconocido y valorado la diversidad de espiritualidades, pero advierte que el seminarista diocesano tiene la que le es propia. No se trata de superponerlas –esto crearía confusión de espíritu– sino de integrar algunos elementos de otras en el tronco fundamental y es el Seminario quien tiene la responsabilidad de discernir y dar cohesión a esas aportaciones, pero ninguna de ellas puede pretender ser el tronco.

Para completar esta información, añaden los Obispos más adelante: el Seminario constituye para el aspirante al presbiterado diocesano la comunidad educativa fundamental. A su proyecto comunitario ha de subordinarse siempre teórica y prácticamente cualquier otro que pudiera ser asumido por el seminarista. Las múltiples formas de grupos, movimientos o asociaciones aprobadas por la Iglesia deben valorarse positivamente. En la medida en que impidieran o dificultasen la plena integración del seminarista en el proyecto comunitario del Seminario o la apertura universal propia del presbiterado, aquella subordinación exigiría no participar en ellas (Id. 161; PDV 68f, g, h). Observa que cada una de las citas está abalada por la doctrina del Papa recogida en la Pastores dabo vobis. Te lo recuerdo para que sepas que esto no es manía ni de los superiores del Seminario de Huelva ni de su Obispo, sino que es doctrina de los obispos españoles y del obispo de Roma –a quien tanto amor profesáis–, es decir, es doctrina de la Iglesia que te ordenó presbítero.

Según esto ¿quien debe acompañar a los jóvenes que entran en el seminario, es decir, quien discierne sobre su vocación, sus cualidades y su preparación: los catequistas de la comunidad a la que han pertenecido o el Obispo por sus delegados? ¿Quién escruta a estos jóvenes: los catequistas o quien un día los habrá de ordenar? Si creéis que las vocaciones surgidas en la CNC deben irse a un Redemptoris Mater para luego ponerse al servicio de las CNC, decídselo claramente a esos jóvenes, pero no envenenéis su corazón con mentiras y manipulaciones. Y, por favor, dejadnos hacer la tarea que la Iglesia nos ha encomendado. ¿O debemos obedecer a los dirigentes de las CNC antes que a nuestro Obispo? ¡Ya está bien de poner zancadillas!

De nuevo te pregunto, hermano Antonio: ¿quién es el que proscribe? ¿Quién es el que persigue? ¡Abandonad de una vez el hipócrita discurso del victimismo y la persecución porque no os cuadra! Las cosas han llegado a un punto en el que otros son las víctimas y otros los perseguidos; y los dirigentes de las CNC, incluidos quienes piensan como tú, no estáis precisamente entre ellos. No es cierto que seáis perseguidos y menos por la Iglesia. Sois vosotros los que proscribís a quienes no comparten vuestras ideas.

Por otra parte, hermano Antonio, es de sobra conocido a qué responde la estratagema que utilizáis. Cualquier psicólogo medianamente conocedor de la dinámica de grupos sabe que uno de los factores de cohesión interna más eficaz es fomentar la incomprensión y los ataque del exterior, de modo que incluso grupos o miembros de grupos aparentemente irreconciliables se unen ante un enemigo común. Esta es la razón por la que se fomenta el victimismo y la manía persecutoria en el seno de los grupos de cualquier naturaleza. El problema es que, entre nosotros, no debe ser así. Quien da cohesión a un grupo eclesial es el Espíritu (Cfr. 1Co 12, 12 – 13) y cuando los dirigentes de grupos eclesiales recurren a este tipo de estratagemas es que no confían en él.

Para terminar –¡por ahora!–, quiero hacerte una última reflexión. En Jn 14, 6 Jesús se presenta como “el camino” y en Hch 9, 2; 18, 25, 24, 22 se llama así a la vida cristiana. Cristo es, por tanto, el camino y seguir sus huellas es caminar. Lo que significa que todos los que le seguimos y creemos en él como Hijo de Dios y Salvador estamos en el buen camino. No sois los únicos que caminan ni vuestro carisma es el único que existe en la Iglesia. Olvidar esto es confundir la parte con el todo. Sería un buen servicio a la verdad depurar el lenguaje y hablar correctamente, a no ser que penséis que quienes no pertenecemos a las CNC estamos fuera del camino que es Cristo. Si es así, decidlo abiertamente para que sepamos a qué atenernos. Si no es así, decidlo también y purificad el vocabulario porque induce a confusión.

No sé la lectura que harás de esta carta. No es algo que me inquiete porque Dios sabe lo que me ha llevado a escribirla y es su juicio el que me importa. El de los hombres no es algo que merezca ser tenido en cuenta. De todas formas te digo que nada de lo que he escrito responde a deseos de revancha o malquerencia. Son muchas las personas que en Huelva están en las CNC y cada una de ellas me merece un gran respeto. A muchos los conozco personalmente y valoro el esfuerzo que hacen y la generosidad con la que intentan vivir su fe. Pero no son ellos el problema. Más te digo: no busques enemigos fuera porque la verdadera amenaza para las CNC está dentro. Algún día la verdad brillará por sí misma porque no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse (Mt 10, 26)

Rezaré por ti para que el Espíritu te abra la mente y el corazón a Cristo, único camino, única verdad y única vida, el único que nos salva y para que suscite en ti un amor a la Iglesia por él fundada tan grande, al menos, como el que profesas a las CNC.

Querido Antonio, termino como empecé, con las palabras de Pablo a Timoteo:

Guarda el depósito. Evita las palabrerías profanas y también las objeciones de la falsa ciencia. Algunos que la profesaban se han apartado de la fe. La gracia con vosotros
.
Aprovecho para anunciarte que Cristo ha resucitado ¡Aleluya!
15 de Abril del año 2001
Fiesta de la Resurrección del Señor

PD. Me ha parecido oportuno enviarle copia al Sr. Obispo como pastor de la Iglesia en la que tú y yo servimos al pueblo de Dios.

jueves, 18 de abril de 2013

Que la realidad no estropee una buena historia

Don erre-q-erre o QUE LA REALIDAD no ESTROPEE la PELÍCULA

Érase una vez, hace medio siglo, un joven con ciertos trastornos, digamos, neuro-psíquicos: «En seguida me di cuenta de que la formación que yo había recibido, tanto en la familia como en el colegio, no me servía de nada para responder a los problemas que tenía de todo tipo (afectivos, psicológicos, de identidad»

(http://www.mercaba.org/TESTES/KIKO/testimonio_de_kiko_arguello.htm).

 Este joven, tal vez a consecuencia de esos trastornos, tiene una ‘visión celestial’: «¿Por qué pinté esta Virgen? Pues porque antes del Camino, en el año 1959, -esto lo digo con humildad y me da vergüenza decirlo-, tuve una aparición, o llamarlo como queráis, de la Virgen María, y sobre esto no puedo decir nada más» (http://pepo736.ar.tripod.com/mision_camino.htm).
Ese mismo año, cuando el chico tiene 21 años, gana un concurso juvenil de pintura que su alterada mente transforma en un importantísimo certamen (o varios):

«Estudié Bellas Artes en París y había ganado premios internacionales, pero entré en una crisis existencial que me llevó a dejar la Iglesia y a plantearme seriamente la vaciedad de vida, y a cuestionar la existencia de Dios» (http://www.listin.com.do/la-republica/2011/6/10/191621/Me-iba-a-pegar-un-tiro-pero-Dios-tuvo-misericordia-de-mi) y también « Y tuve la fortuna, o si queréis la desgracia, de ganar un Premio Nacional de pintura muy importante en España. Entonces salí en televisión, en los periódicos, me había abierto camino profesionalmente » (mas informacion sobre el torneo juvenil que ganó kiko aquí)
(http://www.mercaba.org/TESTES/KIKO/testimonio_de_kiko_arguello.htm). 


De todas esas salidas en medios de comunicación (será por impericia para buscar en las hemerotecas), únicamente he podido recuperar una referencia; y aun menos, es decir, ninguna, he encontrado sobre la obra premiada, que parece haberse desintegrado.

Sin embargo, ni la visión celestial ni el éxito que le persigue cura la mente del joven ni hace que cambie su forma de ver la vida: «Había muerto interiormente y sabía que mi fin seguramente sería el suicidio, antes o después. Vivir cada día significaba todo un sufrimiento. Cada día lo mismo: ¿Para qué levantarme? ¿Quién soy yo? ¿Por qué vivimos? ¿Para qué ganar dinero? ¿Para qué casarse? Y así, todo ante mí carecía de sentido»
(http://pepo736.ar.tripod.com/zenith_kiko.htm).

Esta crisis existencial agrava las disputas con su padre hasta llevarle a abandonar la casa de sus padres, y también el trabajo en un colegio privado en el barrio de Chamberí de Madrid (donde descubre que no soporta a los niños), y también el estudio de arte bautizado como Gremio 62. Llegamos así al año 1964 y el chico ya no es un muchacho, ha cumplido los 25 años y ha optado por no tener oficio ni beneficio… Conoce entonces un mundo miserable donde la infelicidad es el pan cotidiano y allí descubre que se puede vivir sin otra ocupación que la de hablar de un mundo mejor, dar charlas en las que se asegura conocer el camino que conduce a la felicidad y utilizar los remordimientos de la gente para convencerles de que actúen de determinada manera.

Saulo antes de caerse del caballo
Ha nacido un líder de masas.
El joven depresivo experimenta la euforia, cree haber encontrado su vocación: traer el reino de Dios a los pobres.
Pronto descubre que no es lo mismo convencer a quien no está en la Iglesia ni conoce la Biblia ni apenas tiene formación básica, que lograrlo con gente más preparada y comprometida. Es Carmen Hernández quien le presta un servicio imprescindible recubriendo la descarnada prédica con sucesivas capas de barniz concilio-vaticanista-segundo. Que sus interpretaciones del CVII sean discutibles o desacertadas, es lo de menos; lo importante es afirmar que ellos son fruto del concilio, fruto agradable a la vista, de dulce sabor y por ello bendecido y amparado por los que sí saben de tan altos temas.
Sin embargo, la impertinente y obstinada realidad pronto se manifestó: los resultados no tenían la espectacularidad esperada, no había conversiones en masa, ni milagros patentes, ni se transformaba la sociedad entera…

En momentos de crisis es cuando se manifiesta el verdadero carisma y el eufórico profeta, lejos de hundirse, encuentra la explicación lógica y la solución a tantas dificultades y piedras como encuentra en el camino que se ha trazado. Lejos de dudar de nuevo del poder de Dios o de plantearse si es que ha interpretado mal los signos y prodigios y no está haciendo la voluntad de Dios, discierne que las dificultades proceden de la inquina del maligno, que le envidia profundamente y quiere destruirle.

El protagonista revestido con las armas de la luz
En consecuencia, nuestro protagonista se reviste con las armas de la luz y, bien provisto de agua bendita del Jordán, corre a enfrentarse al malo, a quien persigue con inquina, tanto si lo descubre agazapado en un simple catecúmeno como si lo encuentra escondido tras los faldones de un monseñor clerical, porque el maligno es muy astuto y se sirve de personas en apariencia pías y cristianas para atacar la obra de nuestro arrojado líder, que no es sólo suya, sino que es obra de Dios para el mundo.
De ahí la insistencia el humilde siervo de Dios para que sus seguidores abandonen la nefasta costumbre de pensar, porque el maligno suele atacar a través de ‘la loca de la casa’ como decía Santa Teresa. Por eso, cada vez que tu cabeza o tu conciencia te sugieran que un catequista del CNC se equivoca, sabe que estás escuchando a Satanas, que te ha llevado a confusión porque quiere tu perdición. Sabe también que es metafísicamente imposible que un catequista del CNC se equivoque, porque Dios está con ellos, porque todo esto no es invento de un tipo con una personalidad compleja y e inestable, sino hijo de la visión celestial y del CVII, porque un catequista del CNC no actúa por su cuenta, sin en nombre de otro.

Por todo ello, debería ser evidente para todos que ‘hay que obedecer a Dios antes que a los hombres’, lo que implica que no se puede constreñir al CNC ni a sus catequistas con las normas, cánones y leyes internas de la Iglesia; algo así, sólo se le podría ocurrir a unos hostigadores clericales.
Menos mal, que todo miembro del CNC escruta asiduamente las Escrituras, lo que le alimenta y le dota de fortaleza y discernimiento superiores al del común de los mortales. Por eso en el CNC todos saben como responder a estas insidias calumniosas, no sólo sin despeinarse, sino incluso sin incurrir en juicio y condena de sus enemigos, antes al revés, mostrándoles en todo momento la luz del amor de Dios.

Catecumenitos en pleno escrute de la palabra

Mirad con qué elegancia expone un hijo de la luz que la obediencia a las normas de la Iglesia no aplica al CNC:
Gracias a ti ahora sabemos que está "prohibido", Meripe. Y sabes qué, no cambia absolutamente nada. En la comunidad se comparte todo. Los matrimonios hablan de sus problemas, de sus infidelidades, los solteros sobre sus pecados. A eso llamamos compartir la vida. Como una familia, con el tiempo, la comunidad se conoce completamente.

En ese escenario a ninguno le resulta un problema sacarlo también ante los catequistas en un escrutinio. Los que se quejan de los escrutinios no es que "estén endemoniados" simplemente quieren seguir escondiendo sus tinieblas. Cuando descubres y aceptas tus miserias y te reconoces incapaz, ¡ya no te avergüenzas de nada! Allí radica todo. Y si viene un catequista, un amigo, un hermano de comunidad o cualquiera y te las preguntas (
sic), se las dices sin chistar... porque en todas esas miserias te está el Señor sacando.

Por eso no puedes pasar un segundo escrutinio sin hechos concretos. ¡¿Qué le importa a un catequista si has fornicado, si has robado?! ¿Qué ganan ellos haciéndote quedar en evidencia? ¡NADA! Pero necesitan que tu (
sic) lo expongas, porque si lo puedes exponer, es porque has podido pasar por encima de esas muertes... es porque te has creído que el pecado ya no tiene la capacidad de matarte.

Si no te lo has creído, vas a ocultarlo. Y, si lo ocultas, no puedes pasar
.
Constatad la dulzura y consideración hacia el prójimo y con cuanto respeto se analizan los hechos sin entrar a valorar la intencionalidad de los mismos: Los que se quejan de los escrutinios no es que "estén endemoniados" simplemente quieren seguir escondiendo sus tinieblas. 

Una mente menos preparada por el escrute en árbol de la palabra de Dios, se dejaría confundir hasta llegar a pensar que el canon 220, al que se somete el artículo 19 de los estatutos del camino aprobados por la Santa Sede, prohíbe la intromisión en la intimidad y el fuero interno de las personas. Pero la perspicacia y el discernimiento que sólo poseen los catecúmenos les permite ver la voluntad de Dios por encima de las leyes de los hombres, por eso no duda en reconocer como práctica habitual en un escrutinio la existencia de preguntas, digamos, indiscretas ante las cuales, el catecúmeno se guarda el fuero interno en el bolsillo que tenga más a mano y contesta, vaya si contesta: se las dices sin chistar.
Porque si el escrutado no contesta o si la respuesta no convence al sacro-santo sentido del olfato, digo, del discernimiento del catequista, es prueba suficiente de falta de talla en la fe y la consecuencia es evidente: si lo ocultas, no puedes pasar. No hay, por tanto, atentado contra la libertad de las personas ni hay represalia, sino todo lo contrario: debido a su gran amor, los catequistas dan una nueva oportunidad al desagradecido escrutado para que deje la perniciosa costumbre de pensar y les obedezca sin chistar en la próxima ocasión.

¡Son más majos!

martes, 16 de abril de 2013

GLOSARIO DE TÉRMINOS NEOKIKOMENALES

Descifrando el contenido semántico de algunas palabras de la jerga catekítica.

Catequesis: en la jerga del camino, las Catequesis-con-mayúscula (porque cualquier otra catequesis parroquial no lleva mayúscula) son un ciclo de 15 charlas vespertinas que se imparten a razón de dos por semana, lunes y jueves (para que los abnegados hermanos catequistas no tengan que faltar a la celebración de la Palabra –también con mayúscula-, que tiene lugar el martes o miércoles).

En estas charlas se asegura tener respuesta a todas las preguntas, dudas y sufrimientos de la vida. Y de paso, se va narrando la historia de la Iglesia, sus errores, la desviación respecto del mensaje de Dios contenido en la Sagrada Escritura y poquito a poco, con mucha serenidad y soltura se va inoculando en las mentes de los oyentes el mensaje de que sólo megaKiko y ultraCarmen han recibido el don divino de saber interpretar correctamente la palabra de Dios para revelarla al mundo.

La consecuencia es evidente: quien no haya pasado no sólo por las Catequesis-con-mayúscula, sino que no haga el camino completo, no puede ser un verdadero cristiano, porque no conoce lo que Dios ha previsto para él.


Para amenizar las Catequesis-con-mayúscula, se intercalan algunos ritos en las mismas:

  • Rito de la conversión. En la 10ª sesión de catequesis. Al rito sigue en forma comunitaria la confesión sacramental individual de cada uno de los presentes.  Tras la confesión, un ágape que preparan los amables hermanos de la comunidad madre, para que los neófitos confraternicen entre sí.
  • Entrega de la Biblia (2º rito extra-litúrgico), en la 15º sesión de catequesis. A ser posible, se invita al obispo, que es quien, tras una celebración de la palabra, entrega las Biblias, pero no vale cualquiera, ha de ser la de Jerusalén. Tras la entrega, otro ágape, también provisto por la comunidad madre.
  • Las catequesis culminan con una convivencia de formación de la comunidad (fin de semana, desde el viernes por la noche hasta el domingo), que arranca con el Rito del lucernario.  Rito que se repetirá en todos los pasos, con el que se pone en evidencia la oscuridad total en que hasta entonces ha vivido el neófito, oscuridad de la que sólo puede rescatarle la Iglesia, pero ¡ojo!, a través de los catequistas del CNC, la Iglesia NO procede a ese rescate más que a través de ellos.




El sábado siguiente, la nueva comunidad es presentada a las demás comunidades de la parroquia. Y tras la ‘euca’, un ágape más que también provee la comunidad madre. Además, ese año se invita a cordero a los hermanos de la nueva comunidad que asistan a la Vigilia de Pascua.
Y ya tenemos en marcha una nueva comunidad de hijos-de más unos cuantos despistados que no saben donde se han metido porque como puede apreciarse, las invitaciones destacan por no hacer mención al CNC.

 Kiko con el Papa de los "zapatitos rojos"
Anti-catequesis: Todo proceder de palabra, obra u omisión que contravenga la doctrina de Cristo, si procede de alguien que se dice cristiano, es una anti-catequesis.
En el CNC este palabro se utiliza en ecos y convivencias de mes para afearse unos a otros su forma de proceder, cuando esta forma contradice la Palabra recibida.
Caso práctico: ¿por qué no aprovechó ultra-kiko su audiencia con el Papa para decirle que no le gustaban sus zapatitos rojos en lugar de soltarlo con cierto retintín tras la renuncia papal? La zalamera adulación es una palpable anti-catequesis cuando la ejecuta un supuesto cristiano, pues implica que el susodicho no trata a todos igual.



Doméstica: ‘Celebración’ que tiene lugar en las casas de los hermanos de comunidad. La comunidad se divide en grupos y cada grupo se reúne en la casa de alguno de ellos; se invoca al Espíritu Santo, se escruta un pasaje de la Biblia durante una hora y luego, durante una hora más, se pone en común. Para acabar, hay preces, beso de la paz y una opípara cena que sirve la dueña de la casa (y si no es opípara, como los hermanos acaban de escrutar la palabra de Dios y se han edificado mutuamente intercambiando sus experiencias, se puede tener la seguridad de que, para bien de la dueña de la casa, se cotilleará muchísimo sobre ella al día siguiente).

Alianza:  Otra modalidad de ‘celebración’ para comunidades avanzadas. A partir del primer paso de la Elección, la comunidad prepara ‘temas de Alianza’, cada uno de los cuales se expone a lo largo de cuatro sesiones.



  • La primera sesión es como una celebración de palabra, sólo que en lugar de ecos hay una catequesis sobre el tema, que da uno de los ‘hermanos’ que ha preparado y otro de ellos da su experiencia personal sobre la preparación.
  • La segunda sesión es una ‘doméstica’, es decir un escrute personal de una cita seleccionada por el grupo que ha preparado el tema, seguida de la puesta en común y la cenorra.
  • La tercera sesión es el culmen. En ella, tras la palabra y los ecos, uno a uno, los ‘hermanos’ se ponen en pie y sellan su alianza con Dios. Y a continuación, se celebra una ‘Gran cena para sellar la Alianza’ (copiado literalmente del manual de instrucciones) que han preparado entre todas las señoras de la comunidad (los señores suelen hacer poco más que ocuparse de las bebidas y del café).
  • La cuarta sesión, en realidad, son unos garantes como todos, sólo que se comenta lo bien o lo mal que haya salido la alianza.


Euka: abreviatura de Eucaristía.

Garante: Hermano de la comunidad, normalmente con barba, que mensualmente toma nota del grado del cumplimiento de sus garantizados en cuanto al rezo diario, la comunión de bienes (el diezmo) y la asiduidad en el trípode. Es decir, que según el guión escrito por mega-kiko, si faltas a las celebraciones, deber explicar al garante los motivos de la ausencia, si fallas en el diezmo, también debes justificarlo y si fallas en las oraciones que se te han señalado (si fallas en otras devociones, no importa a nadie), también debes confesarlo.


Fin del episodio.

domingo, 14 de abril de 2013

Del porqué afirmamos que el Camino Neocatecumenal Desobedece a la Iglesia

Esta  publicación esta dedicada especialmente a un asiduo visitante neocatecumenal de este blog  quien aun no se entera en que consiste el problema de la desobediencia neocatecumenal y  cual es el principal motivo de la existencia de este blog.  Este artículo solo mencionamos las desobediencias a los libros litúrgicos , tema aparte son los errores doctrinales y los abusos que algunos han denunciado y por los cuales también pedimos corregir el Camino neocatecumal.

Lo importante es tener la foto
Todos recordamos al Santo Padre Benedicto XVI en su ultima reunión con los neocatecumenales exhortándoles (por enésima vez) a seguir FIELMENTE  los libros litúrgicos de la Iglesia , también sin olvidar que el Papa hizo llegar una carta a través del Cardenal Arinze (Si el mismo cardenal que luego dijeron les había hecho la guerra) en donde se les insiste a los Neocatecumenos que en "En la celebración de la santa misa, el Camino Neocatecumenal aceptará y seguirá los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia sin omitir ni añadir nada. ". Esta carta con correcciones ellos afirman que ya quedó sin efecto luego de la aprobación de sus estatutos , sin percatarse que son sus mismos estatutos  aprobados los que refieren a estas correcciones .
La "carta de Arinze" es parte de
los estatutos kikos aprobados
Teniendo este punto bien claro recordaremos ahora las palabras del Santo padre Benedicto XVI en esa magistral catequesis sobre liturgia cuando nos explicaba que : "La Liturgia no puede ser ideada o modificada por una comunidad particular o por los expertos: Benedicto XVI " . Así que con todo este marco,  esta vez esperamos que  los hermanos Neocatecumenles entiendan el porqué les estamos recordando que el Camino Neocatecumenal no obedece , no quiere obedecer y se niega a seguir fielmente los libros litúrgicos de la iglesia, esperando su corrección por el bien de las almas que Dios le ha encomendado.

Comunión Sentados y sin posibilidad
de recibirla en la boca
Es que acaso si la Congregación para la Doctrina de la Fe nos insinuara que estaríamos haciendo algo grave contra la liturgia no se nos caería la cara de vergüenza en ese mismo momento y desistiríamos de nuestras acciones en ese instante? sin esperar a que se nos abra proceso alguno? o nos entraría la soberbia de replicar y hacer como que no oímos, pues eso precisamente es lo que Kiko y Cia. ha venido haciendo no reciente mente sino desde hace muchos años. Sus palabras sobre la Feria IV y la renuncia de Benedicto XVI  nos suenan a algo como "Mira qué cosa! ¡Pretendían mezclarnos con los demás! Pero al fin lo hemos logrado impedir."

EL Camino Neocatecumenal Desobedece a la Iglesia porque NO SIGUE FIELMENTE LOS LIBROS LITÙRGICOS como se los mandó el papa

"La celebración en pequeñas comunidades, regulada por los libros litúrgicos, que hay que seguir fielmente" Benedicto XVI a los Neocatecumenos

 En primer lugar, destaco aquellos puntos en los que la Misa neocatecumenal no respeta los libros litúrgicos debidamente aprobados. Dejo fuera las prácticas para las cuales han recibido permiso de la Santa Sede (comunión bajo las dos especies permaneciendo en el lugar, rito de la paz antes del ofertorio, "ecos" de la palabra antes de la homilía; cf. Estatutos del Camino Neocatecumenal, nota 49).
  • Consagración de pie: Dice el número 43 de la Instrucción General del Misal Romano que durante la Consagración, los fieles "estarán de rodillas, a no ser por causa de salud, por la estrechez del lugar, por el gran número de asistentes o que otras causas razonables lo impidan". Sin embargo, en las Misas neocatecumenales se permanece de pie, simplemente porque Kiko Argüello lo dice (en su condición de pseudo-liturgista). No se ha recibido ningún permiso para esta práctica. Es más, Kiko es famoso por no poner reclinatorios en las iglesias que construye. Pensar que el entonces cardinal Ratzinger dijo en su libro "El Espítitu de la Liturgia" que "una Fe y una liturgia que ya no se identificara con esta postura (arrodillarse), estaría enferma por dentro." (p.161, ediciones San Pablo).
  • En el Camino Neocatecumenal se cambian algunas o todas de las siguientes palabras ¡nada menos que de la Consagración! (Plegaria Eucarística II):
  • a) En la Consagración del Cuerpo de Cristo, las palabras:
    «voluntariamente aceptada, tomó pan; dándote gracias, lo partió y...» (Iglesia Católica), por estas otras palabras:
    «voluntariamente aceptada, tomó el pan, y elevando los ojos a Ti, Padre, Padre, pronunció la bendición; lo partió y...» (Camino Neocatecumenal)
  •  b) En la Consagración de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor, las palabras:
    «acabada la cena, tomó el cáliz, y, dándote gracias de nuevo, lo pasó...» (Iglesia Católica),  por estas otras palabras
    «acabada la cena, tomó el cáliz lleno del fruto de la vid, y elevando los ojos a Ti, Padre, Padre, pronunció la bendición; lo pasó...» (Camino Neocatecumenal)
  •  c) Las palabras:
    «Haced esto en conmemoración mía» (Iglesia Católica),  por estas otras palabras:
    «Haced esto como mi memorial» (Camino Neocatecumenal)
    Sin embargo, la Iglesia  enseña que cambiar el texto aprobado de las plegarias eucarísticas es un acto grave:
    «Sólo se pueden utilizar las Plegarias Eucarística que se encuentran en el Misal Romano o aquellas que han sido legítimamente aprobadas por la Sede Apostólica, en la forma y manera que se determina en la misma aprobación. “No se puede tolerar que algunos sacerdotes se arroguen el derecho de componer plegarias eucarísticas”, ni cambiar el texto aprobado por la Iglesia, ni utilizar otros, compuestos por personas privadas». Instrucción “Redemptionis Sacramentum”, n. 51; cf. n. 173.

Se promueve la comunión en la mano
y no hay posibilidad de recibir
el santísimo cuerpo del Señor
de otra manera
.
  • Comunión en la Mano: Es verdad que la Santa Sede ha aprobado la forma de distribuir la comunión que usa actualmente el Camino Neocatecumenal. Sin embargo, dice la instrucción Redemptionis Sacramentum que "todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca" (RS, 92), por lo que debería instruirse a todas las comunidades neocatecumenales para que permitan recibir la Comunión en la boca y de rodillas a quien quiera hacerlo. Ya lo dijo la Madre Teresa: "El peor mal de nuestro tiempo es la Comunión en la mano." (fuente)

  • Plegaria Eucarística: A pesar de que en ese  entonces (2005!) el cardenal Arinze le había solicitado a Argüello que en las misas neocatecumenales se comenzaran a usar las demás Plegarias Eucarísticas, estas siguen brillando por su ausencia: sigue usándose solamente la Plegaria Eucarística 2 (la más breve).
  • Plegaria Eucarística (bis): Dice la instrucción Redemptionis Sacramentum: "Mientras el Sacerdote celebrante pronuncia la Plegaria Eucarística, «no se realizarán otras oraciones o cantos, y estarán en silencio el órgano y los otros instrumentos musicales»" (Redemptionis Sacramentum, 53). Como es sabido, en las misas neocatecumenales, el Celebrante canta la Plegaria Eucarística acompañado de la guitarra.
  • Oración universal: Tema menor. A pesar de que no se aprobó en los estatutos del Camino Neocatecumenal el que la asamblea agregue intenciones (peticiones) luego de las "oficiales", esto se sigue haciendo.
  • Comunión del Celebrante: Dice el número 97 de Redemptionis Sacramentum: "el sacerdote debe comulgar en el altar, cuando lo determina el Misal, pero antes de que proceda a la distribución de la Comunión, lo hacen los concelebrantes. Nunca espere para comulgar, el sacerdote celebrante o los concelebrantes, hasta que termine la comunión del pueblo". Según el misal, el Sacerdote debe comulgar el Cuerpo y la Sangre inmediatamente después de rezar el "Señor, no soy digno...", antes de que comulguen los concelebrantes y el pueblo. La congregación para el Culto Divino también descartó en el año 2009 la posibilidad de que el celebrante reciba la Comunión al mismo tiempo que la asamblea (link).

  • ¿Para que usar los altares
    de los religiosos naturales?
  • Uso de los altares: Según me consta, es práctica común en el camino neocatecumenal utilizar mesas comunes para "armar" el altar para la Misa. Esto es aún más común en las convivencias, donde tiende a no usarse la capilla a pesar de que haya un altar disponible, empleándose en su lugar un salón que permita acomodar la asamblea de acuerdo a la estética del movimiento, formando el altar con mesas que haya por ahí. Esto está en contra de los cánones 1237 y 1239 del código de derecho canónico, que dicen que un altar móvil (aquel que no forma una sola pieza con el suelo) se debe "dedicar o bendecir", y que "se ha de reservar solamente al culto divino, excluido absolutamente cualquier uso profano" (Nadie sabe para que se han usado esas mesas, ni para que vayan a ser usadas luego).
  • Lehe  y Miel Se me estaba olvidando la famosa repartición de Leche y Miel, antes de acabar la Misa  (en tiempo de pascua) con la bendición Final se acerca el "ministro" (solo a los elegidos que ya levitan por haber terminado el itinerario neocatecumenal) y hay que recitar ,cuando te presentan el copón de leche (que es similar al de vino pero de plástico trasparente, para poder calentarlo en el microondas).El ministro se planta delante del neocatecumeno  con el copón y dice "Gustad y ved que bueno es el Señor",a lo que se debe responder  "Dichoso quien se acoge a Él", antes de dar el sorbo.
    Pero la instrucción  Redemptionis Sacramentum es muy clara en el numero , n. 96:
    [96.] Se reprueba la costumbre, que es contraria a las prescripciones de los libros litúrgicos, de que sean distribuidas a manera de Comunión, durante la Misa o antes de ella, ya sean hostias no consagradas ya sean otros comestibles o no comestibles. Puesto que estas costumbres de ningún modo concuerdan con la tradición del Rito romano y llevan consigo el peligro de inducir a confusión a los fieles, respecto a la doctrina eucarística de la Iglesia. Donde en algunos lugares exista, por concesión, la costumbre particular de bendecir y distribuir pan, después de la Misa, téngase gran cuidado de que se dé una adecuada catequesis sobre este acto. No se introduzcan otras costumbres similares, ni sean utilizadas para esto, nunca, hostias no consagradas.

Cuestiones adicionales

Aquí va una lista de cosas que no tienen que ver necesariamente con desobediencia a los libros litúrgicos pero seria bueno a tomar en consideración
  • La Misa neocatecumenal como parte de la "pastoral dominical": Si bien se aclaró en los estatutos definitivos que la Misa neocatecumenal forma parte de la pastoral dominical de la parroquia (cf. Estatutos del Camino Neocatecumenal, t2, c3, s2, art.13, §2), que yo sepa, dicha Misa no se "promociona" como tal: el común de la comunidad parroquial no sabe de su existencia, o no sabe que está abierta a toda la comunidad (admito que esto puede ser cosa de ciertas parroquias y no de todas).
  • Falta de reclinatorios: Luego de recibir la Eucaristía, los fieles pueden permanecer de pie, sentarse o arrodillarse. Dada la falta de reclinatorios, esta última opción no es viable para una persona que asiste a una Misa neocatecumenal.

  • Recepción por separado de las especies Eucarísticas: Si bien no hay ninguna regla escrita con respecto a esto, mi "sensus" me dice que las dos especies deben recibirse juntas. Si ya recibí el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Cristo en la especie eucarística del Cuerpo, y estoy meditando en este profundo misterio, el que luego venga otro ministro a darme la especie de la Sangre es como... redundante. No parece apropiado. Pero de nuevo, no hay rúbrica que indique que deban necesariamente recibirse juntas.

  • Materia del Sacramento: El uso de pan sin levadura en lugar de hostias como materia del Sacramento de la Eucaristía hace que sea más probable que haya partículas que se disgreguen al momento de la fracción del Cuerpo. Además, al recibir la comunión en la mano, esta materia es mucho mas susceptible de generar pequeñas partículas que puedan quedar en la mano del comulgante, debiendo este tomarlas y ponerlas en su boca individualmente. Esto no me parece para nada decoroso.

  • Estilo musical: Dice el Concilio Vaticano II: "La Iglesia reconoce el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana; en igualdad de circunstancias, por tanto, hay que darle el primer lugar en las acciones litúrgicas" (Sacrosanctum Concilium, 116). ¿Respeta Kiko Argüello este mandato del Concilio? Pada nada, en su lugar "compuso" unos 200 cantos (la gran mayoría, mediocres), todos en estilo puramente "español", haciendo que la liturgia pierda esa dimensión universal (católica) que debe tener.

  • No se utiliza el Propio de la Misa: En lugar de cantar el texto que indica el Misal para el Introito, el Ofertorio y la Comunión de la Misa del día, se elige un canto. Esto podría resolverse fácilmente: Ya que a Kiko le gusta tanto componer, que se componga un "Graduale Neocatechumenale" y listo (o mejor aún, que se lo encargue a alguien que sepa algo de música).

Aclaraciones finales

 Permanecer de pie durante la Consagración y recibir la comunión en la mano, además de no poder arrodillarse luego de comulgar, son cosas que no solo le quitan a esta celebración reverencia hacia el Santísimo Sacramento, sino que además le dan un espíritu distinto (para mal).

Pretendiendo el CNC ser  uno de los carismas mas importantes de la Iglesia hoy día, y poniéndole tanto énfasis a la liturgia como le ponen, creo que deberían aspirar a un "standard" mas elevado, acorde a los deseos de quienes realmente sabe del tema como  Benedicto XVI, más en sintonía con el "espíritu de la liturgia" (otro link), más católico-romano y menos kikianistico... es más, Kiko debería abandonar sus intentos de liturgista frustrado y hacer lo que le piden insitentemente desde hace muchos años: procurar que en el camino se celebre la Misa según los libros aprobados (cf. Estatutos del Camino Neocatecumenal, t2, c3, s2, art.13, §3).

Lamentablemente , luego de la ardua tarea del cardenal Arinze, en muchos lugares se ha vuelto a la comunión sentados . Si los neocatecumenales obedecieran lo que se les pidió, todos los abusos que se enumeran en la primera parte también se verían suprimidos. Si obedeciesen al Concilio Vaticano II (de ese del cual ellos se creen los abanderados) con respecto a la música, también nos desharíamos de las mediocres composiciones de Argüello .  Ellos siguen esperando que alguien les apruebe su seudo liturgia pero hermanos entiendan la iglesia ya ha hablado , ya les ha dicho lo que deben hacer y sus líderes no entienden y persisten en perseverar en el error , cuanto tiempo más va a pasar para que el Camino Neocatecumenal obedezca? Como es que ellos exigen obediencia ciega a los pobres neocatecumenos  pero los lideres del CNC no obedecen a la Iglesia? en su lugar solo se escuchan excusas y rodeos. Muy mala señal la desobediencia. Oramos para que la confusión cese y la Iglesia hable con claridad pronto por el bien los neocatecumenos y  de toda la Iglesia.

viernes, 12 de abril de 2013

EL AVE MARIA DE KIKO

La extraña caligrafía de Kiko dice ser copia de elementos primitivos, pero analizada de cerca resulta que escondería algunas sorpresas inquietantes.

Voy a centrarme en el famoso crismón con el “Ave María”: 



Como pueden ver, en principio no parece sino la rara caligrafía de Kiko, El estilo deforme que atrae a tantas mentes y que todavía muchos no hemos averiguado el porqué.

 Pero si le damos la vuelta al signo tal como hicimos con el de la Domus en su día,encontramos que toda esa rara caligrafía cobra un sentido. Aparece un mensaje en letras hebreas, escritas entre los distintos cuarteles del crismón. Unas en paleo hebreo en un lado y otras en hebreo en cursiva en el otro. Procedamos.

Invertimos la imagen y remarcamos con color cada letra:



En total hay siete letras. Las que quedan a la derecha del crismón, donde está lo que parece una W, están en caracteres arcaicos o paleo hebreo. Las que quedan a la derecha y que son el “aria” de María están en hebreo en cursivo.

Esta imagen da razón de cada una de las letras observadas con el alfabeto hebreo en modo arcaico y cursivo.



¿Qué es lo que dicen estas letras? 
Como saben el hebreo se lee de derecha a izquierda, al revés que nuestra escritura. Por tanto en la imagen invertida hay que empezar desde la w e ir hacia el otro lado.

La Shin (W o “m” de María) es un prefijo que indica el relativo: qué o quien.

La parte del “aria” (Shin-gimel-yod-mem) forman una sola palabra, lo cual viene indicada por la forma que adopta la letra mem, que es la de final de palabra en cursivo. En esta palabra la yod podría ser también una vau, pero creo que es más coherente con el participio del verbo usado el que sea una yod.  El hecho de poner la última letra un poco descolgada nos puede indicar que esto no es una vau, sino una yod.

En cualquier caso no se altera la raiz que es la del verbo el cual significa andar descarriado o echarse a perder moralmente, y también relajarse o desviarse de algo. En este caso la forma verbal usada es el participio de este verbo en modo plural masculino, por lo que podemos traducir como “descarriados”.

La parte del “ave” (alef-kaf) es una partícula enfática que podríamos traducir junto con el relativo como “quien verdaderamente”

Por tanto suponiendo que el relativo hace referencia a María, que es el nombre que se escribe del derecho, el texto hebreo en el inverso nos daría: la que verdaderamente (“es de los” o “es entre”) descarriados.

¿Es esto mera casualidad fruto de la mente que mira, más de lo que realmente hay en el dibujo? Esta es la pregunta que uno puede hacerse legítimamente, pero en este caso hay que decir que no sólo es esto, sino que Kiko ha variado el anagrama en otros dibujos del mismo Ave María, para formar la letra shin en caracteres cuadrados, como observamos en los siguientes.



En este último caso, que es el del famoso anagrama que encabeza la famosa estampita de Kiko, observamos otra peculiaridad que unido a lo anterior nos hace despreciar la casualidad. En este caso observamos en el mismo anagrama y en el “Ave” una anomalía al estirar el trazo de la “V” por debajo de la “A”. Eso nos lleva a contemplar una especie de tachadura que se superpone al Ave, como si el mismo hubiera sido tachado después de escribirlo, lo que lo corrobora el trazo doble de la E.




Al derecho se tacha el “Ave” que se dedica a María como saludo y al revés, con el crismón invertido, se lee en hebreo “quien verdaderamente es de los descarriados”. Obviamente referido a María. Estamos pues ante una negación simbólica de todo lo que es el “Ave María” vestido de luz y de devoción mariana.

A la pregunta de si esto está realmente en el texto hay que añadir la pregunta de si el diseñador  es realmente consciente de estas cosas que hace. Mi respuesta es que si así fuera ¿habría que suponer en él una influencia oscura, aparte de una consumada inteligencia?. Pero Creo que es mejor suponer que estamos ante algo que de modo no consciente aflora en la psicología quien diseño el crismón y se plasma en forma de sus obras de arte. Lo que en teología espiritual se llama “obsesión” respondería  a esto. La obsesión diabólica es la acción del demonio sobre la psique y el cuerpo de alguien, mucho más directa que una simple tentación, pero sin llegar a ser posesión. La obsesión no hace malo al que la recibe, todo lo contrario puede ser fuente de mérito si se resiste. Pero otras veces es algo que el interesado no nota y acaba en una caída fruto de una tentación. La finalidad de la obsesión es la propia del demonio: perder a las almas. En el caso de Kiko, puede estar dirigido a algo mucho más grande, visto el sesgo sectario que toma el Camino. Incluso en medio de un carisma auténticamente inspirado puede haber una mezcla de cosas falsas en orden a estropearlo todo. En cualquier caso no nos corresponde a nosotros juzgar sobre lo preternatural del asunto, aunque sí advertir de que se ven estas cosas y de que hay que ser precavidos.


M.D.