Mi nick para este blog es sepul, y les voy a relatar una historia que no tiene nada de cuento, por más que se le parezca, fui adepto y súbdito de un reino muy oscuro, pero logré escapar, hace muchas lunas ya.... y en la actualidad les puedo decir:
Érase una vez un reino muy, muy, muy cercano, que por supuesto tenía un nombre: el Reino Del Todo Aparte. Construía sus castillos tras muros invisibles, fabricados con sillares de un material extraño que extraía de unas canteras imaginarias protegidas por el cinismo, y la falsedad.
Dicho material, el Arkano, gozaba de una cualidad extraordinaria, un comportamiento aleatorio según la necesidad de cada instante para aquél reino muy cercano, y apartado. La rigidez propia del plomo para cuando convenía, y al mismo tiempo la permeabilidad indecorosa del ningún pudor. Esa "virtud" era altamente contaminante pues se transfería a los súbditos con suma rapidez, y de esa manera podían en apariencia convivir con las gentes de fuera de aquel Reino en la anomalía de no compartir con ellos otra cosa que el oxigeno, pues sus pensamientos eran ajenos para los de fuera, y sus sentimientos, anestesiados, pertenecían a los castillos y fortalezas apartados. Con todo, el foso de cocodrilos y serpientes que rodeaba cada lugar del apartado reino resultaba infranqueable para aquellos que careciesen del salvoconducto que proveía la mítica sustancia llamada Kikotina, conseguida merced a la fórmula maquiavélica de un conjunto de palabras que a modo de conjuro denominaban Kerygma ( alias: kerygmazzo)
A pesar de andar a la gresca con algunos de mis familiares más queridos, precisamente porque estaban absolutamente kikianizados, y ello les conminaba a encontrarse en misión perpetua domestica, es decir, su proselitismo empezaba justo a su lado, y yo, un alejado periférico, era un blanco perfecto para sus entrenamientos cotidianos. Al cabo de los años, y no por acción de aquellos envites, sino por mor de un agradecimiento interior a causa de una situación que no creo llegue a contar en este blog, me vi llegado al lodazal, inmerso en la marea negra que contagia el apagón moral. Y así desperdicié años enteros abocado a las mismas tareas que previamente había desestimado, e hice proselitismo, como también cometí las mismas tropelías dentro del desasosiego que caracteriza a los captados por el apartado reino, cercano, y cercado, porque a pesar de mi carácter introvertido, esa falsa seguridad de haber encontrado la "perla preciosa" conllevó inexorable que también la deseara para las personas que más quiero...pero de eso, hace ya demasiadas lunas también, y algunos soles.
Como les iba diciendo... en el citado Reino las formas de relación estaban perfectamente estructuradas, y el régimen vertical predominaba cual si fuese un ejército, en esa dinámica que de forma artificial parece proveer de un, por así decirlo, modo seguro, más, la real realidad, obstinada, pone de manifiesto la obsesión del reino en desmontar cualquier atisbo de intimidad, a la vez que transforma el aire existente en una atmosfera irrespirable llena de chismes, bártulos, y demás chatarra denominada signos. .. ´signo aquí, signo allá, maquíllate, maquíllate, un espejo de cristal, y mírate, y mírate´....he puesto una parodia de una canción famosa en otro tiempo, porque los tiempos de abducción se ven envueltos en cantos de sirenas, los llaman salmos, los llaman cantos... "locualo" me recuerda que sí, hubiera sido para darme con un canto en los dientes, con tal de no haber hecho oídos a los susodichos kantos.
Lo del maquillaje me conduce a aquella necesidad de travestismo rampante propia de aquel reino, en esa forma de presentarse:
"Venimos enviados por el obispo, de parte de la Iglesia, y en nombre de Jesucristo".
Que no hacía sino disimular su verdadera naturaleza, su total independencia por descaro, de una Iglesia que en estos tiempos sufre una devastación que ha servido de caldo de cultivo para esa especie de virus llamada Camino, y no es más que el Reino del todo aparte. En esas lides de los dimes y diretes, se van aplacando las voces discordantes, con pretextos sucios como: "el que obedece no se equivoca". Se van laminando poco a poco los ánimos del libre albedrío, y se desechan por completo los dones particulares, personales, en favor de la primera piedra de una idolatría fastuosa, la Komunidad. Autentica célula que aloja y transporta el Reino a las demás partes del orbe. Además de servir de inhóspito hostal para los captados.
Dicho lo anterior, toca decir de qué va eso de "el señor de los impíos".
Según la RAE el término impío empieza por tres acepciones:
1.Falto de piedad. 2.Falto de religión 3. Contrario, hostil a la religión.
Sobre la primera va esta entrada, y las otras dos en otra posterior: el primer sinónimo de piedad, es sin duda caridad. Y ello me hace patente aquella especie de eslogan que aprendí en el reino apartado, escuché en varias ocasiones, y de hecho repetí como fiel vasallo:
"Nosotros, el camino, no estamos en las parroquias para la caridad y esas cositas".
Vale ¿Pero eso traducido a pie de calle, a la forma y derroteros del neo reino cómo es? Fácil, y difícil ¿Contradictorio? Todo en el tormentoso devenir del reino lo es.
El despotismo habitual con el que demasiadas veces se tratan entre ellos proviene sin duda del desastre de abandonar la caridad, y dije contradictorio porque cuando se está dentro del reino te acompaña esa dualidad de que lo que ahora es admisible, un instante después quizá no lo sea, y viceversa. Lo único importante es que obedezcas, crucificando tu razón si fuera menester.
Una de las enseñanzas de parte de los katekistas es que en la konvivencia del mes:
"pongas al hermano en su verdad, con caridad" (SIC)
Se sabe "hasta que no vuelen las sillas no se dará la komunidad"
Si se aplican con rigor las enseñanzas que el reino pregona, lo normal será que acaben volando, claro. Porque para empezar repiten un modelo descarnado de invasión a la vida de las personas, en el ámbito privado, familiar, afectivo, laboral... es decir, que a todo nivel te verás cuestionado, so pretexto de conducirte a eso que llaman "fe adulta", que jamás sabrán definir con exactitud, de hecho, ninguno de los tres del trípode dijeron qué significaba. Atrás quedó el sermón de la montaña, tirado en el siguiente cubo de la basura, después de usarlo en la primera konvivencia. No en vano, ese reino del que os vengo hablando es experto en el usa y tira. Hasta el punto de que llegado el momento escucharás:
"¡Quien se quiera ir, que se vaya, que otro ocupe su lugar ¿No habéis oído ¡Ay de aquél que pone la mano en el arado y mira para atrás!?"
Sí, también las personas son desechables, como pañuelitos de papel. Sin dejar de practicar esa hipocresía de la que tanto hacen gala -y que un servidor también practicó, sé de lo que hablo- haciendo como que rezan (piden) por aquellos que se fueron, de un modo que solo hacen patente aquello de: "Con amigos como estos...."
En resumen, la impiedad campa a sus anchas por todo ese reino, porque también pregonan:
"El cristiano no es el buenecito"
Que traducido significa: puedes ser todo lo malvado que desees, o puedas. De forma que la coyuntura les permita exponer que este reino es para los peores de cada casa... y ahí es cuando la risita cínica se le escapa al del atril... y los del metacrilato respiran tranquilos porque tienen el beneplácito de la bestia para comportarse "ídem e ídem".
El señor de los impíos fabrica impiedad, y se crece en ella a cada "paso", según se sube la pirámide, en el siguiente resalte, más impiedad, más carencia de caridad, mas desparpajo para el mal. Por tanto, los katekistas viajan ese viaje peor parados que los de a pie, y en la komu, cada cargo (karisma le dirán) fabrica lo mismo, otro modelo de mal encarado en contra de los hermanos... el responsable, su equipo, etc.. mas "arriba", los itinerantes, los presbis, los responsables de nación, y aupados a la soberbia extrema, infinitamente privados de caridad, los iniciadores. Cuyo único y lamentable trípode sobre el que caminan se define tal que así:
"Soberbia, afán de poder, y amor al dinero"
-sepul-






